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lunes, 25 de abril de 2022

En Ruta por el Camino de Santiago: de Ponferrada a Sarriá, Lugo

Ponferrada

Villafranca del Bierzo


Pallozas, O Cebreiro

Santa Maria de O Cebreriro

Ermita de San Mamede, Triacastela

Torre da Fortaleza, Sarriá

El Camino Francés es la ruta xacobea más reconocida internacionalmente y la más transitada. Las vías de peregrinación que atraviesan el continente europeo, ya desde la Edad Media, confluyen en Francia en cuatro vías principales, para adentrarse en la Península Ibérica por dos pasos fronterizos, el Puerto de Somport, en Huesca, y por Roncesvalles, en Navarra, uniéndose los dos itinerarios en Puente la Reina (Navarra). 

Su trazado, a través del norte de la tierra hispana, mantiene una única ruta hacia Santiago, atravesando ciudades como Estella, Logroño, Santo Domingo de la Calzada, Burgos, León, Astorga, Ponferrada, o Villafranca del Bierzo.

Es la ruta de mayor relevancia histórica y el más seguido por los peregrinos y peregrinas. Su punto de inicio es Roncesvalles.

El camino, a su paso por El Bierzo, se caracteriza por su variedad paisajística y su extraordinaria riqueza monumental

Ponferrada es la capital de El Bierzo. En el siglo XI el obispo Osmundo ordena construir un puente sobre el río Sil para facilitar el paso de los peregrinos. El Castillo de los Templarios, la Basílica de la Encina, los museos,… son visitas recomendadas.

Casi todas las civilizaciones han dejado su huella en la zona. 

Desde  Ponferrada se presentan dos opciones para continuar hasta la tumba del Apóstol: una, seguir de frente, por el Camino Francés; la que nosotros seguieremos, y otra, desviándose a la izquierda, cruzando el puente de Boeza para acceder a la orilla del cauce del Sil, bordeando el monte Pajariel por el Camino de Invierno. 

Indice:


1. Como llegar a Ponferrada

Campeonato de España, Pobladura. Previo - TodotrialPonferrada está situado en el Noroeste de la Península Ibérica, en la comunidad de Castilla y León, pero apenas a 25 kilómetros de Galicia. Localizada en la autovía A6, que comunica Madrid y A Coruña

AUTOBÚS

La estación de Ponferrada está muy próxima al pabellón “Lydia Valentín” (apenas cinco minutos andando).

Las principales conexiones son con Madrid, habiendo aproximadamente unas 8-9 diarias de ida y otras tantas de vuelta, cuya duración varía en función de si pertenece a la “Clase Supra” (aproximadamente cuatro horas) o la “Clase Normal” (unas cinco horas).

TREN

La estación de Ponferrada cuenta con una frecuencia entre dos o tres trenes diarios a Madrid y otros tantos que proceden de la capital española, que discurren por las vías de Alta Velocidad desde León, teniendo una duración aproximada del viaje de unas 4 horas. Hay otras opciones de conexión con Madrid, pero requieren un mayor tiempo de viaje.

2. Algo de historia

Una peregrinación medieval era, en esencia, un viaje que se realizaba con el objetivo de visitar un lugar donde, quien peregrinaba, creía que se manifestaba un poder sobrenatural.​ Dentro de la religión cristiana, el alejamiento del lugar donde se vivía y la soledad que suponía hacerla se han considerado también como una continuación del espíritu eremítico extendido entre los siglos iii y v.
 
No se puede entender el Bierzo sin el Camino de Santiago. El rastro de los peregrinos está incrustado en lo más profundo de la comarca y su protección fue una de las razones por las que los templarios levantaron fortificaciones a lo largo de todo el trazado –se calcula que durante los siglos XII y XIII casi medio millón de personas peregrinaba anualmente– incluido el Castillo de Ponferrada, que casi un milenio después ha cedido su labor de vigilante para convertirse en el gran reclamo turístico de la capital berciana.​

La peregrinación a la tumba de Santiago el Mayor tiene su fundamento en el concepto teológico del culto a los santos, cuyas primeras manifestaciones se han visto en la conmemoración que los primitivos cristianos hacían en recuerdo de sus mártires junto a la tumba el aniversario de su muerte.​

 Estos actos se realizaban de manera discreta hasta la legalización del cristianismo en el siglo iv, tras lo que empezaron a levantarse templos sobre las tumbas de los más queridos, adonde acudían fieles de áreas geográficas cada vez más alejadas para participar en las conmemoraciones del aniversario de la muerte del mártir.​ Además, comenzaron a atribuir a las reliquias de los mártires una capacidad de intercesión ante Dios y les rogaban por su salud, fertilidad, etc.​

La jacobea fue la última de las tres grandes peregrinaciones en aparecer.​ Para cuando surgió, las otras dos que se dirigían a Roma y Jerusalén tenían ya siglos de tradición.​ Se estima que presentaba unas características que la hacían más atractiva que la que se realizaba a la ciudad de san Pedro

Se adaptaba mejor que la grandiosa Roma a la religiosidad medieval que buscaba austeridad y pobreza.​
 
Geográficamente, también tenía el atractivo de viajar a un lugar considerado entonces como «el fin del mundo».​ Finalmente, en el ámbito político, recibió un mayor apoyo por las autoridades medievales europeas, ya que la humilde Compostela no levantaba recelos como lo hacía la sede papal.​

Con la consolidación de la peregrinación a Compostela se fue desarrollando asimismo un ritual más o menos estandarizado de la misma. El peregrino acudía a una ceremonia religiosa, donde se confesaba y comulgaba.

Recibía entonces el bordón y la escarcela que eran bendecidos a la vez que se rogaba por un buen viaje de ida y un retorno sano y salvo.​ Como en su viaje tendría que pasar por territorios sometidos a diferentes señoríos, procuraba obtener alguna carta de recomendación para recibir salvoconductos y exenciones de peajes.​ 

En cuanto podía, se unía a otros peregrinos para viajar en grupo y así afrontar mejor los peligros del viaje, además de ser normal que coordinase su partida con otros de la misma localidad o comarca.​

Para realizar su viaje, los peregrinos contaban con una red de establecimientos que les proporcionaba alojamiento. Sus orígenes se han visto en la doctrina de la hospitalidad dentro del cristianismo.​ Esta se manifestaba de tres maneras: ofrecida por particulares en sus casas (de manera caritativa o retribuida); por monasterios y por los hospitales promovidos por laicos o eclesiásticos.​ 

Hasta mediados del siglo xi fue la monástica la que los peregrinos podían encontrar de manera predominante.​ Ya avanzada esta centuria, fueron los hospitales fundados por laicos y eclesiásticos los que asumieron el alojamiento y atención de los peregrinos.

 Estos fueron unos lugares donde, además, se producía un notable intercambio cultural y de información entre personas procedentes de diferentes lugares de Europa.​ Los eclesiásticos se preocuparon de que en sus ámbitos territoriales se fundasen y funcionasen este tipo de instituciones.​

Los peregrinos jacobeos procuraban viajar en grupo para afrontar mejor los peligros del viaje.

Una vez que habían llegado a la catedral de Santiago —cuyas puertas permanecían abiertas día y noche—, se solían agrupar por países de origen y pasaban en ella, despiertos, toda la noche con una vela encendida.​ 

A la mañana siguiente se les llamaba —en el idioma de cada grupo— para que depositasen sus ofrendas en arcas destinadas a ello.​ Posteriormente, confesaban y comulgaban en la capilla del rey de Francia, tras lo que obtenían —a partir de inicios del siglo xiv— un certificado de haber cumplido su peregrinación.​ Finalmente se dirigían al altar mayor, donde había una imagen del apóstol, y efectuaban un ritual como ponerse en la cabeza la corona que portaba la misma o darle un abrazo.​

Tras regresar a su localidad de origen, algunos peregrinos se unían en cofradía junto a otros que habían realizado el mismo viaje.​ En 1120 ya se tiene constancia de la existencia de alguna de ellas que funcionaban como asociaciones de apoyo mutuo y a los posibles peregrinos que quisieran emprender el viaje contando, a veces, con hospitales donde albergaban y ayudaban a los que pasaban por su localidad.​ Su formación se dio mayoritariamente en Francia, Países Bajos, Alemania e Inglaterra.
La peregrinación ad limine Iacobi a lo largo de la historia

Inicios (siglos IX y X)

Alfonso II de Asturias. 

Durante su reinado se descubrió la tumba apostólica. Se le considera el primer peregrino ya que, cuando recibió la noticia, se desplazó desde Oviedo para visitarla.

La peregrinación a la tumba de Santiago surgió de manera espontánea sin que las autoridades civiles o eclesiásticas participasen en su promoción u organización hasta ya entrado el siglo xi, cuando el fenómeno jacobeo se había consolidado.​

Se tiene a Alfonso II como el primer peregrino, ya que partió de Oviedo —hacia el año 825— con su corte para visitar la tumba cuando esta fue descubierta.​ 

El culto al apóstol se extendió pronto dentro entre la población cristiana de la península, y pocas décadas después del hallazgo del sepulcro, este hecho fue recogido en los martirologios y difundido en la Europa cristiana occidental.

Se instaló una comunidad de monjes en el lugar y no tardó en surgir una población estable que se conoció como Locus Sancti Iacobi, la antecesora de la actual Compostela.98​ Esta fue objeto de un ataque por los vikingos en 858, quienes la pusieron bajo asedio, aunque, finalmente, fueron rechazados por tropas asturianas.​

En 895, se menciona a los peregrinos en una donación del rey.​ Salvo este dato, no hay otras informaciones sobre su afluencia durante el primer siglo debido a que hacer estos viajes era una costumbre lo suficientemente arraigada como para no merecer la atención de los cronistas.​ 

Solo cuando la persona tenía cierta relevancia social podía quedar alguna reseña sobre su viaje y, por lo general, estas eran indirectas.​ Ya en el siglo x comenzó el interés por visitar la tumba en los territorios allende los Pirineos y en la primera década, desde la población de Tours, se dirigieron cartas al rey Alfonso III preguntando por la tumba apostólica. 

Posteriormente, se van teniendo los primeros testimonios escritos de peregrinos procedentes de fuera de la península ibérica: uno de los primeros documentados fue un clérigo impedido procedente del Imperio Romano Germánico, quien visitó la tumba del apóstol en 930;​ en 950 fue Gotescalco, obispo francés de Le Puy quien realizó la peregrinación; en 959 lo hizo el abad de Santa Cecilia de Montserrat; en 961 el conde de Gotha y una de las personalidades eclesiásticas más importantes de Francia: el arzobispo de Reims.​

El proceso de reconquista conoció un importante impulso durante este periodo. Los reyes asturianos y leoneses —quienes en sus donaciones al apóstol pedían por su ayuda frente al enemigo—​ consiguieron ampliar los territorios cristianos hasta controlar toda la meseta norte mientras que los navarros consolidaban su dominio sobre el alto Ebro. 

Esta evolución se truncó en la época de Almanzor, quien recuperó parte del terreno perdido y sometió el resto a continuas aceifas. El caudillo musulmán arrasó finalmente Compostela en el 997, aunque no logró que cesaran las peregrinaciones. Falleció cinco años más tarde —en 1002— y el califato se sumergió en 1009 en una larga guerra civil que acabó desintegrándolo en los reinos de Taifas.

Consolidación como peregrinación mayor (siglos XI y XII)

La Europa occidental conoció un contexto expansivo durante el siglo xi: crecimiento demográfico; mejora climática con ligero aumento de las temperaturas; incremento de la producción agraria, así como del comercio y de la masa monetaria.​ 

Dentro de este contexto favorable, la peregrinación a Compostela conoció un notable impulso que la convirtió en una de las tres grandes peregrinaciones cristianas.​ La devoción a Santiago se extendió con fuerza por el continente y llevó a que personas de Francia, Flandes, el Imperio Germánico, Italia o Inglaterra emprendiesen el viaje a su tumba.​ 

Como consecuencia de este fenómeno, la iglesia compostelana adquirió una riqueza y poder que se vieron con recelo desde Roma, que, a pesar de otorgarle el carácter de metropolitana, no admitió su supremacía en la Península, manteniéndosela a la toledana.​

Las autoridades colaboraron con este fenómeno popular y establecieron normas para proteger a los peregrinos.​ En 1113 Gelmírez prohibió prenderlos y en 1114 el concilio de León les dio libertad para circular por el reino.​ 

Como el dinero que portaban para sufragar su viaje los hacía objetivo de nobles y salteadores,​ el concilio de Letrán estableció a nivel europeo, en 1123, la excomunión para quien les robase,  y en 1170 se creó la orden de Santiago destinada originalmente a proteger a los peregrinos, aunque posteriormente se implicaría, más bien, en la conquista y repoblación de nuevos territorios.
Pendón de la Orden de Santiago, creada originalmente para defender a los peregrinos.

En cuanto a la infraestructura, reyes, eclesiásticos y nobles se implicaron también durante este siglo xi para fundar hospitales a lo largo de la ruta a la vez que mejoraron calzadas, construyeron puentes y procuraron poblar las poblaciones por donde pasaba.

Ya en las décadas finales, fueron Alfonso VI en Castilla, León y Galicia a la vez que Sancho Ramírez en Pamplona y Aragón, los que desarrollaron una decidida labor por mejorar el tránsito de los peregrinos.​ 

Alfonso suprimió portazgos, creó hospitales en Monte Cebrero y Burgos, protegió la labor de Domingo de la Calzada, incorporó el monasterio de Nájera a la orden de Cluny e instaló a gentes de Francia en varias poblaciones del camino.​ Sancho, por su parte, suprimió asimismo portazgos, sustituyó el rito mozárabe por el romano, atrajo a eclesiásticos franceses, apoyó los albergues de Jaca y Pamplona y creó la población de Estella.​ 

Fue en este periodo —sobre 1140—​ cuando se redactó la primera guía escrita que ha llegado a nosotros, el Liber Peregrinationis como parte de la obra Liber Sancti Iacobi,​ que pudo influir en el desarrollo del Camino y su conocimiento por toda la Cristiandad occidental.​ En él se describían las rutas francesas para alcanzar el paso en los Pirineos y el posterior itinerario hasta Compostela.
El apogeo del camino de Santiago (siglos XIII y XIV)

En el tránsito al siglo xiii, la peregrinación a Compostela se había convertido en un fenómeno popular, de tal manera que una masa de peregrinos anónimos acudía a Compostela y no eran raros los incidentes entre ellos al disputarse la vigilia en el altar mayor.

Su realización se encontraba ampliamente extendida y se comparaba con la que los musulmanes hacían a La Meca.​ De la extensión geográfica de su fama ha quedado la reseña de un enviado francés a la corte del kan mongol, quien —en 1253— encontró a un monje nestoriano que iniciaba su viaje aCompostela.​ 

La vía marítima, por su parte, fue utilizada profusamente por los ingleses y los alemanes del norte. Los primeros organizaban expediciones colectivas que llegaban preferentemente al puerto de Burdeos, situado entonces en territorio controlado por ellos. 

Los segundos, aunaron fines tanto piadosos como comerciales y se vieron atacados a veces por piratas ingleses.​ Entre estos alemanes norteños Galicia era conocida como Jakobsland y el apóstol se convirtió en uno de los patrones de la Liga Hanseática.148

Las motivaciones de los peregrinos comenzaron a cambiar desde un sentimiento de fe y devoción a un trasfondo utilitario como remisión de pecados o cumplimiento de votos.​ Dentro de esta multitud que viajaba a Compostela, continuaron acudiendo personalidades eclesiásticas y nobles de Europa y quedó constancia de las que realizaron —durante el siglo xiii— el arzobispo de Burdeos; el obispo de Nantes; el duque Leopoldo de Austria (1212); Francisco de Asis (1214); el obispo de Lieja (1215); el rey de Jerusalén Jean de Brienne (1224); la princesa Ingrid de Suecia (1270).​ Ya en el XIV, las realizadas por el senescal sueco Biger Person; Brígida de Suecia; el conde de Poitiers (1316); el rey Sancho II de Portugal (1244); Isabel de Portugal (1325); el duque de Lancaster (1386); el marqués de Ferrara (1397).
Detalle de vidriera en Roncesvalles que representa la batalla de las Navas de Tolosa. 

Las luchas de los reinos cristianos contra el imperio almohade atrajeron a voluntarios europeos, quienes solían visitar la tumba de Santiago.

Un grupo particular de peregrinos en esta época lo representaron quienes llegaban desde más allá de los Pirineos para participar en las guerras que los reinos cristianos peninsulares mantenían contra los almohades, ya que solían incluir en su viaje una visita a la tumba del apóstol.​

El uso de la concha de vieira como icono de los peregrinos —cuyo testimonio más antiguo se encuentra en Santa Marta de Tera sobre el año 1125— estaba en esta época ampliamente extendido y se utilizaba para diferentes tipos de peregrinaciones.​ 

Así, el conde Luis IV de Turingia ordenó ponerla en la tapa de su sarcófago para indicar que había peregrinado a Jerusalén.​ También en esta época se inició la costumbre de crear cofradías de peregrinos entre aquellos de una ciudad que habían estado en Compostela.​ 

En 1315 se fundó una en París y posteriormente en otras ciudades francesas, neerlandesas, alemanas e inglesas.​ Este fenómeno, sin embargo, no se dio entre los reinos hispanos.​

Por otra parte, a finales del siglo xiv se escribió la primera guía para peregrinos que, tras el Liber Sancti Iacobi, ha llegado hasta nosotros: El denominado «itinerario inglés en verso».
Siglo XV

Durante el siglo xv se mantuvo la popularidad de la peregrinación a Compostela, si bien comenzaron a aparecer nuevas tipologías de peregrinos que se alejaban de lo que se veía en los siglos anteriores.
La ciudad de Lieja fue uno de los primeros lugares donde se impuso la obligación de peregrinar a Compostela como pena civil.

Por un lado, se extendió entre los nobles europeos la moda de emprender lo que se ha denominado como «peregrinaciones caballerescas». 

En ellas se viajaba acompañado de un séquito y los objetivos del viaje eran, más bien, conocer territorios extranjeros y exhibir su valor participando en los torneos que encontraban en su camino.​ 

Se pone como ejemplo de este tipo de peregrino a Jean de Werchin —senescal del condado de Henao y que se considera actualmente como un modelo de Don Quijote— quien en 1402 anunció públicamente que aceptaría el desafío que cualquier caballero le hiciese durante su ruta a Compostela.​ 

Por otro, aparecieron las «peregrinaciones delegadas», que eran realizadas por personas en nombre y representación de otras, como el caso de unos peregrinos enviados por la ciudad de Perpiñán en 14827​ 

Adicionalmente, se incrementó notablemente el número de personas que hacían una «peregrinación forzada», la cual era impuesta por tribunales como una pena civil.​ Esta fue aplicada inicialmente en los Países Bajos y su uso se extendió a los ámbitos francés y alemán.

En 1434 se celebró el primer Año Santo Jacobeo del que ha quedado constancia documental. Este acontecimiento supuso un atractivo adicional, y los años de jubileo vieron aumentar notablemente el número de peregrinos.

​ Los reyes castellanos iniciaron la costumbre de visitar Compostela en estos años de perdonança, además de establecer protecciones adicionales para los peregrinos.​ Se mantuvo el patronazgo del apóstol en la lucha de los reinos cristianos contra los musulmanes, y en varias ocasiones, los reyes castellanos le hicieron ofrendas como agradecimiento tras conseguir importantes victorias.​

Finalmente, de este siglo han llegado a nosotros un buen número de relatos de viajeros que dejaron por escrito las rutas que siguieron y sus vivencias: el señor de Caumont (1417), William Wey (1456), el barón de Rosmithal (1466), el polaco Nicolás de Poplau (1484), el médico alemán Jerónimo Münzer (1494), Herman Küning von Vach (1495), Arnold von Harff (1497). 
Recuperación (segunda mitad del siglo XVII y siglo XVIII)

Santiago de Compostela en el siglo xix.

La finalización de las guerras de religión conllevó un aumento de la seguridad en los caminos y permitió que desde mediados del siglo xvii aumentase paulatinamente el número de peregrinos, ahora con motivos más sinceros.​ 

Esta tendencia se mantuvo durante el siglo xviii con la excepción de los años centrales, durante los que varios conflictos militares europeos dificultaron los viajes.​ 

Aunque todavía llegaban a Compostela algunos visitantes ilustres, como Juan de Austria o Mariana de Neoburgo, la tipología predominante de peregrino era de personas modestas.​

Con el éxito de la Contrarreforma iniciada en el concilio de Trento, quedó confirmada la veneración de santos y reliquias dentro del catolicismo.​ Esto permitió que se mantuviese la base religiosa sobre la que se asentaba la peregrinación a Santiago​ 

En cuanto a la infraestructura de acogida, las instituciones creadas como soporte de la peregrinación consiguieron mantenerse y seguir dando cobertura a los peregrinos.​ También las cofradías en Francia, Flandes, Alemania y Suiza pervivieron y continuaron con su apoyo.​ 

La recuperación hizo que aumentasen asimismo los ingresos de la Iglesia compostelana, lo que posibilitó una reforma en estilo barroco para la fachada principal de la catedral, que fue acometida entre 1738 y 1750.​

Algunos relatos sobre el viaje redactados en esta época fueron el del clérigo boloñés Domenico Laffi Viaggio in Ponente a S. Giacomo di Galitia e Finisterre per Francia e Spagna (Bolonia, 1673) o el de Cosme de Médicis, quien llegó en 1669.​

También quedó la crónica de un falso peregrino: el sastre francés Guillermo Manier, quien emprendió el viaje en 1726 para huir de unas deudas que había contraído.​
Recuperación desde mediados del siglo XX

[...] no hay perro que no me ladre, ni tricornio que no me pare.

—(comentario de un peregrino en los años 1960).

Pasada la II Guerra Mundial, surgió un ambiente político y cultural en Europa que buscaba la integración entre sus países como medio de evitar los conflictos armados que habían asolado al continente en el pasado. En este contexto, se buscaron y potenciaron los elementos comunes, algo que, a la larga, ayudó al renacimiento de la peregrinación jacobea. 

Adicionalmente, en una España caída en el aislamiento político, que intentaba volver a Europa y donde el turismo se veía como un sector fundamental de la economía, las Administraciones Públicas también acabaron apoyando los esfuerzos que realizaban laicos y eclesiásticos por recuperarla.

Las dos primeras asociaciones modernas para la promoción de la peregrinación a Compostela aparecieron en París (1950) y Estella (1962),​ la de esta última ciudad llevaba desde varios años antes funcionando de manera informal, apoyando a los escasos peregrinos y organizando actividades relacionadas con el Camino.

​ Se comenzó a diferenciar entre lo que era «viajar a Santiago» con los modernos medios de transporte y «peregrinar a Compostela».​

 Unos de estos aventureros fueron tres miembros de la asociación de Estella, quienes —en 1963— realizaron una peregrinación a pie con el objetivo de recopilar información sobre el trazado de la ruta y darla a conocer al gran público, objetivo que cumplieron, ya que su aventura fue recogida por varios medios nacionales y extranjeros.
Busto de Elías Valiña, considerado una de las personas que más contribuyó la recuperación del Camino de Santiago.

La propia Iglesia católica se implicó decididamente en la recuperación de la peregrinación jacobea. Ya en 1954, el cardenal Quiroga publicó una carta pastoral en la que animaba a peregrinar a Santiago.​ 

En 1975, el papa Pablo VI concedió a perpetuidad el derecho de Compostela para celebrar años jubilares, y el año siguiente se implantó la «misa del peregrino».​ 

Ya iniciada la década de 1980, fue Juan Pablo II quien apoyó personalmente la peregrinación viajando a Compostela en 1982 y siendo, históricamente, el primer papa en ejercicio que lo hacía. 

​ A un nivel de base, en 1985 —en el que cumplieron los cien años de la bula Deus Omnipotens— se celebró un congreso en Compostela que se ha venido a denominar como el «encuentro de los curas del Camino», en el que los sacerdotes de las localidades revisaron la infraestructura de alojamiento que se ofrecía a los peregrinos para intentar mejorarla, especialmente en Santiago de Compostela, donde, además, acordaron crear una oficina de información.

Gracias a su trabajo, a partir de mediados de los 1970 se comenzó a crear una infraestructura de alojamiento y apoyo similar a la que existía en el Medievo y que pronto consiguió cubrir desde Roncesvalles hasta Compostela.​

El primer reconocimiento que recibió el Camino de Santiago fue su designación como Itinerario Cultural Europeo en 1987.

​ En 1991, Manuel Fraga impulsó una decidida promoción y adecuación del camino con vistas al siguiente año jubilar de 1993, año en el que, finalmente, se obtuvo el buscado reconocimiento como Patrimonio de la Humanidad.
La peregrinación a Santiago de Compostela en la actualidad

El gran éxito alcanzado por la promoción realizada con motivo del año jubilar de 1993 —en el que llegaron cerca de 100 000 peregrinos a Compostela— dio a conocer, definitivamente, el moderno Camino de Santiago al gran público. La infraestructura de apoyo que se creó, la disponibilidad de información y la facilidad para obtenerla hicieron que se extendiese el interés en realizar la peregrinación jacobea.​ 

Fruto de esto, el número de personas que llegan anualmente a Compostela no ha parado de aumentar y alcanzó en 2019 la cifra de casi 348 000 peregrinos, lo que no había ocurrido antes, ni siquiera en los años jacobeos.​

3. Croquis de Nuestra Ruta


y una vez en Ponferrada, si queremos conocer casi todo de esta ciudad, este es el enlace:

Para un mejor aprovechamiento, dividiremos nuestro articulo en varias partes:

4. De Ponferrada a Villafranca del Bierzo




La hoya del Bierzo, una llanura resguardada por montañas que impiden el paso del clima atlántico, se ofrece hoy como escenario al Camino de Santiago. Aquí, vides retorcidas de uva Mencía y poblaciones colmadas de servicios reciben a diario el repique de los bordones y el vaivén de las mochilas.

 El paso cómodo por Compostilla, Columbrianos, Fuentes Nuevas, Camponaraya y Cacabelos se torna pesado tras cruzar el río Cúa en dirección a Pieros y Villafranca del Bierzo.

Ponferrada (Todos los Servicios)

Peregrinos en Ponferrada

Dejamos el albergue por la calle La Loma y continuamos por las calles Pregoneros y El Temple, que desemboca en la avenida del Castillo. La iglesia de San Andrés da paso al castillo de los Templarios, que lo bordeamos por la calle Gil y Carrasco. 

En un punto, los peregrinos en bici continúan por la izquierda y los caminantes por la derecha hasta la inmediata plaza de la Virgen de la Encina. Ya en la plaza torcemos a la izquierda y bajamos por las escaleras de la calle el Rañadero. Llegamos a la avenida de la Puebla, donde cruzamos el río Sil (Km 1,2).


Posteriormente giramos a la derecha por la calle río Urdiales y tras ella volvemos a girar de nuevo a la derecha por la inagotable avenida de las Huertas del Sacramento, donde se encuentra la Fuente de las Pimenteras. 

Más adelante, al llegar a la glorieta donde se alza el monumento a los Donantes de Sangre, se dobla a la derecha por la avenida de la Libertad. En el número 46 se encuentra el Museo Nacional de la Energía, un espacio de divulgación científica (más información en qué ver y qué hacer de la etapa anterior).

La salida de Ponferrada es un largo rodeo ya que en lugar de avanzar hacia el oeste lo hacemos hacia el norte, donde se encuentra Compostilla. Nos da la bienvenida el local de la Cruz Roja y posteriormente un pasadizo por el que llegamos a la plaza del Ayuntamiento.

Compostilla

Central Térmica de Compostilla

Junto a la capilla neorrománica seguimos de frente por la IV Avenida, después viramos a la izquierda y de inmediato a la derecha por la Tercera Transversal, donde pasamos unas pistas de tenis y el campo de fútbol. Abandonamos definitivamente 

Compostilla por una pista asfaltada y salvamos la N-VI por un túnel (Km 4,7). Cultivos de vid jalonan la iglesia de San Esteban y las primeras casas de Columbrianos. 

La comarca de El Bierzo reúne unas excelentes condiciones para el cultivo de la uva, ya que se haya enclavada en una llanura rodeada de montañas que impiden el paso del clima atlántico. Los tintos se elaboran con la variedad Mencía. Pasada la iglesia de San Esteban descendemos suavemente para cruzar la CL-631 y entrar así en el núcleo poblacional.

Columbrianos (Bar. Tiendas. Farmacia)

Capilla de San Blas y San Roque, Columbrianos

Junto a la capilla de San Blas y San Roque dejamos Columbrianos por la pista asfaltada que brota a mano izquierda. El Camino continúa entre unifamiliares y pequeñas parcelas donde se afanan los vecinos. 

A la entrada de Fuentes Nuevas, un crucero con las figuras de Santiago Peregrino y Cristo Crucificado da la bienvenida a los caminantes.

 Fuentes Nuevas (Todos los Servicios salvo albergue)

Crucero de Fuentes Nuevas

Entramos por la calle Valiña, donde está situada la ermita del Divino Cristo y a su vera un bar muy frecuentado por los peregrinos. 

Dejamos Fuentes Nuevas y, de nuevo, por pista asfaltada progresamos hasta la localidad de Camponaraya. Atravesar Camponaraya (cerca de 1,5 kilómetros de longitud) nos cuesta unos veinte minutos, cruzando de por medio el río Reguera del Naraya.

Camponaraya (Todos los Servicios)

Camponaraya

Ponemos fin a esta población de servicios de 4.200 habitantes junto a una cooperativa de vino y un área de descanso. Por una pista de gravilla alcanzamos la autovía A-6, que sorteamos por un paso elevado (Km 11,9). El tramo que comienza es el más relajante de la jornada. La hoya del Bierzo luce su mejor paisaje, siempre salpicado de viñedos y chopos. 

Dos kilómetros y cuatrocientos metros más adelante (Km 14,3) se cruza con cuidado una carretera y se avanza por el arcén de otra hasta el solar del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Bierzo (Km 14,9). El Camino desciende y entra en Cacabelos por la calle Cimadevilla. 

Pasada la iglesia de Santa María -conserva el ábside románico- progresamos hasta el río Cúa, afluente del Sil.

Cacabelos (Todos los Servicios)

Santuario de la Quinta Angustia, Cacabelos

Tras cruzar el río Cúa nos encontramos con el Santuario de la Quinta Angustia, en cuyo perímetro se encuentra el albergue de peregrinos. 

 

 Hasta Pieros hay que sudar un exigente repecho por el arcén de la carretera LE-713 o antigua N-VI (tiene ambas denominaciones).

Pieros (Albergue. Bar a la salida de la población, al pie de la carretera)

Iglesia de San Martin de Tours, Píeros

Continuamos a la vera de la carretera. Más adelante, en el cruce a San Clemente, hay una señal que nos anima a tomar la variante de la derecha que se acerca a Valtuille de Arriba. Discurre por caminos aunque no es la oficial y es algo más larga. El recorrido oficial continúa por el arcén de la carretera, que después de un tramo ondulado se abandona por la derecha atendiendo a un mojón jacobeo (Km 20,8).

Por un camino de gravilla, apodado de La Virgen, pasamos junto al estudio de escultura A. Nogueira y afrontamos una fuerte subida que da paso a varios toboganes hasta las primeras casas de Villafranca del Bierzo. 

Ya en descenso pasamos el albergue municipal (a la derecha), luego la románica iglesia de Santiago, que exhibe ante nosotros la Puerta del Perdón, y de inmediato el refugio Ave Fénix. 

Llegamos junto al castillo y, a mano derecha, bajamos unas escaleras y proseguimos por las calle Salinas y Rinconada Salinas a la calle del Agua-Ribadeo.


5. Villafranca del Bierzo (Todos los Servicios)

Para muchos, un lugar de peregrinaje de camino a Santiago y parada casi obligada para otros en su ruta por el norte de España. ¡Te detallo una guía rápida!


¿Qué ver en Villafranca del Bierzo?

Aunque puedes ver sus principales puntos de interés en una mañana, te aconsejaría que, al menos, te parases un rato más para degustar los sabores del Bierzo.


 Pasea por las callejuelas de uno de los pueblos más bonitos del Camino de Santiago, visita sus iglesias y saborea un vino de DO del Bierzo para rematar la jornada.

Iglesia de San Nicolás el Real

La iglesia de San Nicolás el Real o Convento de los Padres Paúles; este conjunto arquitectónico barroco data del siglo XVII, es el símbolo de Villafranca del Bierzo. Está situado a unos metros del precioso jardín de la Alameda. Si se te antoja, San Nicolás el Real dispone de alojamiento.Qué ver en Villafranca del Bierzo: San Nicolás el Real

Los leones y el Jardín de la Alameda

Los leones que adornan el Palacio de Arganza y el precioso Jardín de la Alameda situado justo enfrente.Los leones del palacio

Viaducto Fuente Quintano

Por este antiguo puente medieval pasa el Camino de Santiago, y como muestra, la gran reproducción en piedra del apóstol. Desde este viaducto, tendrás unas preciosas panorámicas del Bierzo y el río Burbia.Santiago en el Viaducto

Vistas al río Burbia desde el Viaducto

Calle del Agua

La calle del Agua es la más famosa de Villafranca del Bierzo, por ella pasa el Camino de Santiago, y está repleta de casas señoriales, escudos nobiliarios, bodegas y palacios como el de Torquemada.

Calle del Agua

La calle del Agua y sus escudos nobiliariosPalacio de TorquemadaPlaza Fernández Marva

Iglesia de San Francisco

Esta iglesia tiene un artesonado de estilo mudéjar del siglo XVI y unas excelentes vistas al castillo de Villafranca del Bierzo.

La Puerta del Perdón

Esta puerta está situada en la iglesia de Santiago de estilo románico. 

Puerta del Perdón, Villafranca del Bierzo

Para aquellos que no conseguían llegar a Santiago, esta puerta servía para obtener el perdón del apóstol.¡Si no llegas a Santiago no hay problema!

Ayuntamiento y Plaza Mayor

No te pierdas el punto neurálgico del pueblo; el edificio del ayuntamiento, la plaza Mayor y sus antiguos soportales.

Colegiata de Santa María

De arquitectura berciana, data del siglo XVI, antiguamente fue un monasterio benedictino el cual hospedaba a los peregrinos que iban a Santiago.

Colegiata de Santa María de Clunia, la preciosa colegiata y su fuente ornamental

Museo de Ciencias Naturales

El Museo de Ciencias Naturales de Villafranca del Bierzo alberga minerales fósiles, un jardín de piedras, la expedición al Pacífico o taxidermia de la fauna del P. N. de la Sierra de Guadarrama. Entrada: 7 €, abierto de martes a viernes de 10 a 17, fines de semana y festivos de 10 a 20.

Mercado semanal

Los martes de 09:00 a 14:00 aprovecha el mercado para llevarte algunos de los productos típicos del Bierzo. ¿Quién puede resistirse a una deliciosa cecina?

Castillo-Palacio de los Marqueses de Villafranca del Bierzo

Castillo-Palacio de los Marqueses de Villafranca del Bierzo

Este Castillo se construyó a principios del siglo XVI y perteneció alternativamente a los Osorio (condes de Lemos) y a los Pimentel (condes de Benavente y primeros marqueses de Villafranca). En la actualidad pertenece a un particular. 

El castillo-palacio tiene forma cuadrada y en sus esquinas tiene grandes cubos circulares cubiertos por tejado de pizarra, característico de esta zona del Bierzo. En la puerta de entrada podemos ver el escudo de armas de Fadrique Álvarez de Toledo Osorio, III marqués de Villafranca del Bierzo.

▸ Estado: Ya que se ha mantenido habitado y continuamente rehabilitado, su estado de conservación es excelente.

▸ Ubicación: Calle Cotelo, Villafranca del Bierzo 24500, León

Visitas
El acceso al exterior es libre, el interior con permiso de los propietarios.


6. Y para comer en Villafranca del Bierzo:

La Puerta del Perdon
Calle Prim 4, 
24500 Villafranca del Bierzo España
+34 605 78 50 53

El Casino Bar Restaurante
Plaza Mayor, 15, 
24500 Villafranca del Bierzo España
+34 987 54 03 49

Meson Don Nacho
Calle Truqueles 2, 
24500 Villafranca del Bierzo España
+34 987 54 00 76

 


7. De Villafranca del Bierzo a El Cebrero




La montaña llega al Camino de Santiago. Hoy es el día de la etapa reina, seguramente la más recordada a la vuelta de la peregrinación. En ella se abandona León y Castilla para entrar en Galicia, en concreto por la parroquia de O Cebreiro: antigua aldea de pallozas hoy restaurada en aras del turismo. 

El guía hacia la cima es el valle del encajonado río Valcarce, partido por la N-VI y la A-6 y bien poblado. El ascenso se hace esperar y no es patente hasta el kilómetro 21 de la etapa, sobrepasado el barrio de Hospital.

Salida de Villafranca del Bierzo

Tras atravesar la calle del Agua-Ribadeo de Villafranca del Bierzo, giramos noventa grados a la izquierda por la cuesta de Zamora (al llegar a la calle Santa Catalina), pasamos junto al monumento al peregrino, cruzamos el río Burbia (ver apartado observaciones para informarse sobre la ruta alternativa de la montaña) y continuamos por las calles de la Concepción y Espíritu Santo. 

Por esta última abandonamos Villafranca y seguimos durante un kilómetro por el arcén de la carretera, que acompaña el curso del río Valcarce. De esta manera llegamos a un carril peatonal, algo parecido a una pista de bobsleigh y protegido por un muro que no llega al metro de altura, que avanza encajonado entre la autovía A-6 y la N-VI(Km 1,8).

Por este de redil de peregrinos pasamos bajo varios viaductos de la A-6 (Km 4,1) antes de tomar el desvío a Pereje, a la altura del p.k 410 de la N-VI. Cruzamos con precaución la nacional y por la carretera de acceso, escoltados por los chopos de la ribera del Valcarce y por castaños de gran porte, llegamos a la primera localidad del día: Pereje

Pereje (Albergue. Bar)

Pereje

Atravesamos la localidad – a la salida a mano izquierda se encuentra el albergue – para retomar el carril peatonal. 

Un kilómetro y seiscientos metros más adelante se encuentra el área de descanso de Trabadelo (Km 6,9) y un kilómetro más arriba cruzamos de nuevo la N-VI para tomar el desvío a esta población. Flanqueados de nuevo por el bosque de ribera del Valcarce, con soberbios castaños, avanzamos hasta Trabadelo, con infraestructura necesaria para hacer un alto en el Camino.

Trabadelo (Albergues. Bar. Tienda. Farmacia)

Trabadelo 

Dejamos la población, dejando a la derecha el desvío a Pradela y Sotelo, y esta vez no retornamos inmediatamente a nuestra pista de bobsleigh, sino que caminamos cerca de kilómetro y medio por una pista asfaltada, por encima de la nacional. 

Superado un arroyo que alimenta al río Valcarce (Km 10,5) volvemos al reencuentro del carril peatonal, al borde de la N-VI. Un kilómetro y setecientos metros más de tedioso carril nos sitúan en La Portela de Valcarce, también con algún servicio.

 La Portela de Valcarce (Albergue. Bares. Tienda básica. Cajero automático)

Portela de Valcarce

Tras La Portela, apenas transitados 300 metros en compañía de la N-VI, tomamos el desvío hacia Ambasmestas y Vega de Valcarce. Primero llegamos a Ambasmestas, confluencia de los ríos Balboa y Valcarce.

Ambasmestas (Albergue. Bares. Tienda)

Ambasmestas 

A principios de 2017, Yaneth Gómez abrió a la salida de Ambasmestas el Colmado El Barullo, una cafetería con un pequeño supermercado. 

Posteriormente entramos en Vega de Valcarce, población de servicios del valle con su iglesia de la Magdalena.

Vega de Valcarce (Todos los Servicios)

Vega de Valcarce

Nos dirigimos ahora hasta Ruitelán. A estas alturas de etapa tan sólo hemos ganado 171 metros de altitud. La base del puerto está cerca.

Ruitelán (Albergue. Bares)

A la salida de Ruitelán la pendiente se recrudece un poco, tan sólo un pequeño aperitivo de lo que vendrá después. Algo más arriba, a la izquierda, tomamos el desvío que baja hasta Las Herrerías. 

Antes de llegar a este pequeño núcleo cruzamos el río Valcarce por un puente de piedra.

Las Herrerías (Albergues. Tienda. Bares)

Las Herrerías 

Cruzamos la aldea hasta el barrio de Hospital (Km 20,8), una continuación del núcleo anterior que toma su nombre del antiguo hospital para peregrinos ingleses. Al abandonar este conjunto de casas comienza la verdadera ascensión a O Cebreiro.

Un duro repecho por asfalto, como salido de la nada, de casi un kilómetro nos invita a plantear la estrategia, que consistirá en bajar el ritmo, acortar los pasos y acompasar la respiración. En estas circunstancias es donde el peso de la mochila juega un papel determinante. 

En plena subida, los caminantes deberán tomar la senda que nace a la izquierda de la pista asfaltada. Los ciclistas deben continuar de frente por asfalto (Km 22).

Ya en la senda, la pendiente nos da un breve respiro hasta cruzar el arroyo de Refoxo y nos atiza de nuevo por una calzada sombría que asciende duramente bajo el dosel de las hojas caducas de castaños y robles. Este escenario nos acerca hasta La Faba -a la entrada existe un desvío hacia el albergue. En el pueblo hay bar y una tienda con todo lo necesario para recuperar las fuerzas perdidas.

La Faba (Albergues. Bar. Tienda)

Iglesia de San Andrés, La Faba

Tras La Faba abandonamos progresivamente la umbría para salir a un terreno abierto de pastizales con vistas a los bosques atlánticos. Las amplias panorámicas influyen en la percepción de la pendiente, que se torna ligeramente más suave hasta alcanzar el último pueblo de León en el Camino de Santiago Francés: Laguna de Castilla.

Laguna de Castilla (Albergue y Bar)

Laguna de Castilla

Unos 700 metros más arriba aparece el primer mojón jacobeo con señalización de distancias. Es el 152,5 y lleva la inscripción Os Santos (del Teso dos Santos). 

Cuatrocientos metros después el Camino se despide de León, la provincia con más kilómetros de recorrido del Camino Francés: nada menos que 214,4. Por fin pisamos Galicia y, en concreto, Lugo. 

La etapa reina está a punto de concluir (Km 27). Fatigados, solventamos el último kilómetro hasta la iglesia prerrománica de Santa María la Real, que da la bienvenida a O Cebreiro. El albergue de peregrinos, el primero de la Xunta de Galicia, se encuentra al otro extremo de esta parroquia lucense.


 8. O Cebreiro (Albergue. Casas Rurales y Pensiones. Bares. Tienda)

El Cebrero, Lugo       

Historia de O Cebreiro

En la zona existen restos de asentamientos prerromanos, concretamente en O Cebreiro se conservan cuatro pallozas tradicionales de la montaña lucense.

Desde siempre la historia de la localidad, y en general de todo el municipio, ha estado estrechamente ligada a su ubicación, importante punto de paso desde la época romana entre Galicia y León, vía Triacastela.

Pero fue con el auge del Camino de Santiago cuando comienza la historia documentada de la parroquia, ya se tiene constancia de una hospedería de peregrinos allá por el año 863.

Monumento al Peregrino en O Cebreiro

Durante la Edad Media se afianzó el papel de O Cebreiro como importante punto de peregrinaje del Camino de Santiago.

Este hecho llevó al rey Alfonso VI de León a traspasar el antiguo hospital de peregrinos a los monjes de la Orden de Cluny, recibiendo entonces el nombre de hospedería San Giraldo de Aurillac.

Pero lo que definitivamente le dio fama a la parroquia fue el Milagro de la Eucaristía o Milagro del Santo Grial de Galicia.

Según cuenta la leyenda, en el año 1300 un devoto vecino de la cercana aldea de Barxamaior fue el único que acudió a misa en plena tormenta.

Al verlo, el párroco se burló de él y puso en duda el milagro eucarístico, pero cuando estaba consagrando la hostia y el vino, estos se convirtieron en la carne y la sangre de Cristo.

La leyenda se extendió por toda Europa, situando a O Cebreiro como parada obligatoria de la Ruta Jacobea.

Fue tal su fama que hasta los Reyes Católicos visitaron la localidad en 1486, llevando consigo de regalo un relicario de plata donde aún se conserva el famoso cáliz que incluso aparece en el escudo de Galicia.

A partir de entonces la parroquia recibió numerosos privilegios de los monarcas españoles, como la exención de impuestos.

Además, los propios Reyes Católicos solicitaron al papa Inocencio VIII que la iglesia fuera traspasada a la Orden Benedictina, evitando así la influencia de Francia.

Cruceiro de O Cebreiro

Durante la Guerra de Independencia las reliquias tuvieron que ser trasladadas a Foxos, debido a que O Cebreiro se convirtió en esa época en una zona de batallas entre las tropas inglesas y francesas.

Los importantes documentos históricos que se guardaban en la Iglesia de San María sí que resultaron destruidos.

A partir del siglo XVI comenzó un período de declive, que alcanzó su punto álgido con la Desamortización de Mendizábal.

No fue hasta la segunda mitad del siglo XX cuando Elías Valiña Sampedro, párroco de O Cebreiro, se propuso recuperar la Ruta Jacobea señalizando el camino con las famosas flechas amarillas.

También devolvió a O Cebreiro su antiguo esplendor, restaurando por completo la localidad para recibir a los miles de peregrinos que afrontan la etapa más dura del Camino de Santiago Francés.

El principal monumento es la Iglesia de Santa María la Real, construida en el siglo IX siguiendo un estilo prerrománico.

Es la más antigua íntegramente conservada de la Ruta Jacobea, aunque hay que decir que la fachada no pertenece a la construcción original.

Iglesia de Santa María la Real en O Cebreiro, la más antigua íntegramente conservada de la Ruta Jacobea


Se erigió junto a la hospedería de peregrinos, fundada en el año 863.

Fue traspasada a la Orden de Cluny por Alfonso VI de León, a la Orden de los Benitos por los Reyes Católicos y finalmente abandonada en la Desamortización de Mendizábal.

Es el lugar donde se produjo el Milagro de la Eucaristía, todavía se conserva el relicario regalado por los Reyes Católicos en cuyo interior se encuentra el cáliz y una patena.

También se conversa una imagen de Santa María la Real y una pila bautismal del siglo XII.

Así como las tumbas de los protagonistas del Milagro del Santo Grial y el sepulcro de Elías Valiña.

En el exterior se recuerda al párroco Elías Valiña, con un monumento en honor del gran impulsor moderno de la Ruta Jacobea.

A su alrededor hay placas conmemorativas, enviadas por distintas asociaciones de Amigos del Camino de Santiago.

La Iglesia de Santa María la Real abre todos los días, hasta las 21:00 horas.

Pallozas

Pallozas en O Cebreiro

Alrededor de la iglesia se conserva un conjunto de viviendas tradicionales de la Comarca de los Ancares, llamadas pallozas.

Se trata de construcciones prerromanas, adaptadas a las duras condiciones climáticas de la zona.

Están caracterizadas por sus paredes bajas de piedra, su planta ovalada y sus tupidos tejados de paja.

Algunas de ellas se utilizan como refugio de peregrinos, pero otras se han musealizado para mostrar el modo de vida tradicional de la zona.

Se conservan muebles, utensilios y aperos, además de la distribución original que permitía que en el interior convivieran las personas y los animales.

Museo Etnográfico de O Cebreiro

El Museo Etnográfico de O Cebreiro se puede visitar:

Entre el 16 de septiembre y el 14 de junio: de martes a sábados de 11:00 a 14:00 horas.
Entre el 15 de junio al 15 de septiembre: de martes a sábados de 08:30 a 14:30 horas.

La entrada es gratuita.

Alojamiento en O Cebreiro

A pesar de ser un pueblo pequeño, la oferta de alojamientos turísticos es bastante amplia.



9. Comer en O Cebreiro

Meson O Tear
Lugar Hospital 14 a 6km de O Cebreiro, 
27671 Pedrafita do Cebreiro España
+34 618 38 75 92

Casa Sidro
Lugar Louzarela, 12 pueblo Louzarela, 
27670 Pedrafita do Cebreiro España
+34 629 05 00 45

Restaurante Villacol
Lugar Noceda 42 Sobre la N-VI, 
27675 Pedrafita do Cebreiro España
+34 982 15 11 06

Casa García
Camino Da Feira 2, 
27670 Pedrafita do Cebreiro España
+34 982 36 70 21


10. De O Cebreiro a Triacastela



La dura jornada vivida ayer necesita de un recorrido corto pero activo para renovar fuerzas antes de los sinuosos trazados futuros. El Camino alcanza su máxima cota gallega en las laderas del monte Area y aún despliega latigazos en el repecho del alto do Poio. En O Biduedo, el Concello de Pedrafita do Cebreiro pasa el testigo al de Triacastela, cuyo núcleo principal descansa en el fondo del valle bajo la sombra del monte Oribio.

Salimos de O Cebreiro (Albergue. Casas Rurales y Pensiones. Bares. Tienda)

Iniciamos la vigésimo quinta etapa por encima del albergue de peregrinos. Abrigados por la vegetación de la montaña, ascendemos desde los 1296 metros hasta los 1370 (el punto más elevado del Camino Francés en Galicia) en las inmediaciones del Teso da Cruz y el monte Area. Desde ese punto bajamos al encuentro de una amplia pista forestal (Km 1,5).

Conduce a la primera parroquia del día. En Galicia los municipios se denominan concellos, a los cuales pertenecen distintas parroquias que engloban a su vez a distintos lugares o aldeas. Hacia el sur, a mano izquierda de la pista forestal, la vista se recrea en un sinfín de lomas tupidas de helechos, robles, castaños y pastizales que forman, entre otras, la sierra de O Courel. La pista forestal desemboca al pie de la LU-633, donde se encuentra la parroquia de Santo Estevo de Liñares, con iglesia prerrománica de una sola nave.

Liñares (Albergue. Bar que no sirve comidas. Tienda)

Puente de Liñares, Lugo

Tras el templo cruzamos la LU-633, fiel acompañante durante la etapa de hoy, y tomamos una senda muy cercana a la carretera que nos arropa con sus hayas, acebos y demás catálogo de especies atlánticas. El primer alto, el de San Roque, no tarda en llegar. 

Al otro lado de la LU-633, a 1270 metros y ante una amplia panorámica, se alza la plástica escultura de un peregrino medieval que avanza contra el viento. Fue inmortalizado en bronce por el artista José María Acuña (Km 4,1).

La senda sigue el itinerario de la LU-633 y desciende ligeramente hasta los 1.205 metros. Posteriormente, un falso llano nos aproxima hasta Hospital da Condesa el segundo núcleo habitado de la jornada. El mojón jacobeo marca los 145,5. 

En este pueblo tendremos, probablemente, uno de los primeros contactos con las “rubias gallegas”, las vacas de color canela apreciadas por su carne.

Hospital da Condesa (Albergue. Bar)

Hospital da Condesa, Lugo

Abandonamos este pueblo de vaqueros y continuamos por un surco arrimado al guardarrail de la LU-633. Más adelante cogemos el desvío a Sabugos y Temple pero despedimos de inmediato el tramo asfaltado por un camino que nos acerca a Padornelo. Es el reino de la piedra y las losas de pizarra.

Padornelo

Padornelo, Lugo

A la salida de esta pequeña parroquia afrontamos una durísima aunque breve cuesta por la que alcanzamos el alto do Poio. 

Un bar – albergue y un mesón reciben estratégicamente a los caminantes, ansiosos por estabilizar su ritmo cardiaco tras semejante acelerón.

Alto do Poio (Albergue. Bares)

Alto do Poio, Lugo

Más de tres kilómetros de senda pegada a la LU-633 nos separan de la siguiente población. En todo este tramo prácticamente llaneamos porque tan sólo descendemos 45 metros de altitud. Así llegamos a Fonfría, núcleo también de Pedrafita do Cebreiro, con bares y albergue. 

Si pasamos relativamente temprano y aún no han abierto los bares, es probable que alguna lugareña nos reciba con una suculenta torre de tortas de leche frita.

Fonfría (Albergue. Bar)

Fonfría, Lugo

Atravesamos Fonfría y de nuevo, junto a la inseparable LU-633, regresamos a la senda que nos lleva por idéntico paisaje hasta O Biduedo, a 2,4 kilómetros de distancia. 

En todo este tramo descendemos exactamente cien metros (Km 14,3).

O Biduedo (Bar)

Biduedo, Lugo

Tras O Biduedo, ya del Concello de Triacastela, el descenso comienza a hacerse patente. Nos separan tan sólo 6,8 kilómetros del final de etapa y aún debemos bajar unos 530 metros de altitud. En la bajada, el camino procura desprenderse de la LU-633 y atajar las vueltas y revueltas de la carretera. 

Una curva pronunciada nos permite ver de frente el monte Oribio, de 1443 metros de altitud. A la derecha, en el fondo del valle, se encuentra Triacastela. La aldea posterior a O Biduedo es Fillobal. En esta aldea hay un albergue y un bar-restaurante, el Aira do Camiño, con un punto de acceso a internet y una pequeña tienda.

Fillobal (Albergue. Bar-Tienda)

Fillobal, Lugo

Tras Filloval cruzamos la carretera y seguimos descendiendo entre arbolado para volverla a cruzar un kilómetro más adelante, junto a un pequeño merendero. Así entramos en Pasantes (Km 18,8), estirada aldea con capilla que atravesamos bajo el reclamo de la venta particular de frambuesas. 

La jornada continúa hasta la aldea de Ramil (Km 20,1), con castaño centenario al borde del camino, y casi pegada a Triacastela. El albergue público se encuentra en la misma entrada, en un descampado a mano izquierda y el resto, un gran surtido de albergues privados, en el centro de la población.


11. Triacastela (Todos los Servicios)

Triacastela, Lugo

Triacastela, de alrededor de 800 habitantes, es una pequeña localidad de la comarca de Sarria, a menos de 150 kilómetros de Santiago de Compostela y primera villa gallega del Camino Francés en Galicia. 

Pese a su reducida población (en decrecimiento), la villa lucense se abarrota de caminantes que comienzan su peregrinación a Santiago durante los meses de primavera y verano. Los peregrinos que vengan desde O Cebreiro accederán a Triacastela tras un largo descenso al valle del río Oribio.

Triacastela; entregada al fenómeno jacobeo, desbordada cada año por miles de peregrinos

Triacastela es la primera villa del Camino Francés en Galicia. Esta pequeña localidad, (no llega al millar de habitantes), se ve desbordada por la gran afluencia de peregrinos durante las épocas más potentes del año, en las que hay más romeros que vecinos (el impacto de la Ruta Jacobea en Triacastela es enorme) 

Un buen ejemplo reside en su iglesia; este templo románico nació dedicado a Pedro y a Pablo, pero con el paso del tiempo, y visto el éxito de Santiago en la gente que transitaba por el pueblo, cambió de advocación para pasar a honrar al matamoros.

Ighlesia de Triacastela, Lugo

Los historiadores debaten si el nombre de Triacastela se debe a tres castillos (representados en la torre de la iglesia) o a tres castros, de los que se conservan restos arqueológicos. 

Sí parecen llegar a un acuerdo en que el monarca Alfonso IX de León jugó un papel capìtal en el desarrollo de esta población al otorgarle un importante impulso a finales del siglo XII y principios del XIII. Incluso algunos cronistas se refieren a él como fundador.

En mal estado, algunas en ruinas, pero Triacastela conserva pegadas de lo que en su día fueron construcciones directamente relacionadas con las peregrinaciones, tales como u antiguo hospital, cárcel, mesón... Triacastela constituye un lugar de descanso desde el origen de las peregrinaciones. Tras el exigente paso de O Cebreiro, el romero solo deberá preocuparse de dos cosas: reponer fuerzas y determinar la variante por la que reemprenderá la marcha en la siguiente jornada.

Curiosidades de Triacastela

Triacastela es una de las plazas con más historia e importancia dentro del Camino de Santiago. En el Códice Calixtino aparece como final de etapa. La localidad conserva, aunque en mal estado, pegadas como el antiguo hospital para peregrinos, hoy una casa privada que apenas abre las persianas (luce una horrorosa placa en la fachada), y la cárcel para peregrinos, literalmente en ruinas, poco antes de llegar a la plaza mayor. Ambas en la avenida principal y a los pies del camino.

En Triacastela, el peregrino debe decidir por donde proseguir su camino hacia Sarria. Ante la duda, muchos piden consejo a la población local qué ruta seguir. Las malas lenguas comentan que existe cierta rivalidad entre Triacastela y Samos. 

Los de Samos han llegado a quejarse de que sus vecinos de Triacastela dirigen a los romeros por San Xil, para evitar que atraviesen la localidad rival. Es habitual encontrarse la señal que indica la división del Camino con la variante de Samos boicoteada con pintura.

A menos de un kilómetro del centro de la localidad se encuentra la ermita de San Mamede (San Mamés), que el 17 de agosto ve interrumpida su habitual tranquilidad a causa de la romería.

ermita de San Mamede (San Mamés), Triacastela 

Esta pequeña y tranquila capilla, año tras año, ve interrumpida su tranquilidad los 17 de agosto, cuando tiene lugar la romería en honor al santo, una de las fechas señaladas en rojo por la población local. La leyenda cuenta que en su día aparecieron unos grandes troncos que entorpecía el paso de los pastores, por lo que se encargaron de retirarlos lanzándolos a un abismo.

Al día siguiente, los troncos siempre volvían a estar en el mismo sitio. Ante lo que muchos creyeron ver como un milagro, se decidió levantar una pequeña ermita. El 28 de cada mes Triacastela acoge una sencilla feria en su calle principal. Otro de los eventos importantes tiene lugar el Sábado Santo, con la Feria de Artesanía, cuando Triacastela se convierte en el punto de encuentro de los grandes maestros artesanos de la zona.


12. Comer en Triacastela

Complejo Xacobeo
Rúa Santiago, 8, 
27630 Triacastela España
+34 982 54 80 37

Restaurante Esther
Avenida de Castilla nº15, 
27630 Triacastela España
+34 692 15 02 56

Casa Xato
Viduedo, 6 Triacastela (Lugo), 
27632 Triacastela España
+34 982 18 73 01

13. De Triacastela a Sarria


Desde Triacastela existen dos itinerarios para llegar hasta Sarria: el meridional, más largo, visita el célebre monasterio benedictino de Samos y progresa por las frondosas riberas del río Oribio; el otro avanza más al norte por San Xil y se interna también por bonitos parajes poblados de robles y castaños.

Por San Xil:

Salimos de Triacastela (Todos los Servicios)

Los que hayan pernoctado en el albergue público deben atravesar Triacastela por la calle central hasta la salida de la población. El Camino se bifurca y hay que escoger uno de los itinerarios. 

A mano izquierda, por la LU-633, progresa el trazado hasta Samos y su monasterio benedictino y de allí continúa hasta Sarria. A mano derecha parte el itinerario por San Xil, 6,5 kilómetros más corto aunque supera un desnivel de 238 metros los primeros 5,5 kilómetros.

A la salida de Triacastela giramos a mano derecha y cruzamos la LU-633. A la derecha, ligeramente arriba, nace el desvío a San Xil. Lo tomamos y, tras un corto tramo, abandonamos la carretera por la derecha para seguir por una pista asfaltada. Posteriormente cogemos un camino que conduce hasta A Balsa.

A Balsa (Albergue)

Por cuesta más pronunciada continuamos rodeados de frondosos robles hasta desembocar de nuevo en la carretera, justo a la altura de la Fonte dos Lameiros (Km 3,3). Un buen repecho por asfalto nos deja a la altura de San Xil. La población queda a mano izquierda y una máquina de refrescos al pie de la carretera es todo lo que se oferta por estos parajes (Km 3,9).

El itinerario continúa su ascenso por la carretera, al principio en falso llano para endurecerse después, hasta las inmediaciones del alto de Riocabo (Km 5,5). En el alto dejamos la carretera para disfrutar del tramo más bonito de la etapa. Pasillos cerrados de castaños, robles, y abedules nos escoltan. La bajada a Montán – una aldea que apenas se roza – es peligrosa ya que el piso está formado por lajas de piedra.
Km 7,8. Montán

Continuamos el descenso hasta la aldea de Fontearcuda, donde el mojón jacobeo nos anuncia los 121,5 kilómetros.

Fontearcuda

El Camino baja de Fontearcuda hasta la carretera y ésta se cruza (atentos a la señalización porque hay que buscar el mojón) para tomar un camino que evita el largo rodeo de la carretera que pasa por Zoo. Salvamos un arroyo y avanzamos por la senda que sale de nuevo a la carretera. 

Las tupidas manchas de robles y castaños dan paso a los prados. Por asfalto llegamos finalmente a Furela, donde podemos recuperar fuerzas en el bar situado al pie de la carretera.

Furela (Bar)

Atravesamos por medio de la población y cruzamos la carretera junto al cartel que anuncia la entrada al Concello de Sarria (Km 10,7). Un kilómetro resta para llegar a Pintín, que también ofrece bar y restaurante.

Pintín (Bar)

El Camino sigue arrimado a la carretera LU-5602 y un kilómetro más adelante la cruza para internarse fugazmente por un tramo boscoso que ataja una curva prolongada. 

Bajamos de nuevo a la carretera y pasamos en breve junto al albergue público de Calvor. La parroquia del mismo nombre queda por detrás del albergue, a mano izquierda.
Km 13,1. Calvor (Albergue)

Quinientos metros después nos desligamos brevemente de la LU-5602 para entrar en Aguiada.

 Aguiada (Bar)

Tras la población regresamos a los brazos de la carretera por una senda paralela. El Camino deja a mano derecha un albergue Paloma y Leña rodeado por un jardín (Km 14,3) y continúa por el andadero dejando a un lado el cruce a Airexe. A la izquierda de la carretera queda la parroquia de San Mamede do Camiño (14,9).

Con vistas de Sarria, el andadero de tierra sigue progresando al pie de la LU-5602 por pequeños toboganes. Pasamos el mojón 114 km de Carballal y el cruce a Ferreiros, que se deja a mano derecha. De inmediato llegamos junto al camping Vila de Sarria, con 12 plazas en litera para peregrinos ubicadas en un par de tiendas (ver apartado observaciones), y dejamos Mendros a la derecha.

Entramos así en Sarria topándonos con el primer albergue. No en vano esta capital de Concello ostenta el mayor número de albergues del Camino Francés y es el lugar escogido por muchos caminantes para iniciar la peregrinación, ya que se encuentra en la distancia ideal para conseguir la Compostela. 

La rúa José Sánchez nos deja al pie de la rúa Calvo Sotelo, que cruzamos para continuar de frente por la rúa do Peregrino. Salvamos por un puente el río Sarria y cruzamos en Benigno Quiroga para girar junto a la Peregrinoteca. Una escalinata sube hasta la entrada de la rúa Mayor, que debería cambiar su nombre por el de la “rúa de los Albergues”, ya que se contabilizan más de 5, incluido el público.

14. Sarria (Todos los Servicios)

Hoy, Sarria es el punto donde más peregrinos comienzan el Camino de Santiago ya que se encuentra a 111 km de Compostela y el mínimo para obtener la Compostela al llegar a Santiago son 100 km caminando o a caballo. 

Sarria, Lugo, Camino Francés :: Guía del Camino de Santiago

Aquí llegan en tren directamente desde Madrid, Barcelona o desde el País Vasco muchos de los que no quieren hacer más de los 111 km, o en autobús desde toda España tras trasbordo de 30 km desde Lugo o tras llegar en avión a Santiago (1.30 a Sarria) o Coruña (1 h) alcanzan la villa de Sarria y sólo han de buscar la Escalinata Mayor para comenzar su peregrinaje.

Tras Sarria los puntos donde más peregrinos comienzan son Roncesvalles, Astorga, San Juan Pie de Puerto y El Cebrero. 

Sarria es una importante población de la provincia de Lugo (unos 9.000 habitantes en el casco urbano) de gran importancia en el Camino de Santiago, ya que no solo está en el Camino de Santiago Francés, sino que es lugar de encuentro con el Camino del Norte.

El tiempo en Sarria - Vivecamino

Además, Sarria se ha convertido para muchos peregrinos del Camino en el inicio de su recorrido, ya que está situada a 112 kilómetros de Santiago, por lo que es el último lugar desde donde se puede empezar y conseguir la Compostela si se cubre el trazado a pie o a caballo (100 kilómetros son el mínimo para obtenerla).

Y desde aquí podemos alcanzar Santiago en cinco etapas, una cifra idónea para quien quiera hacer el recorrido en menos de una semana.

Distancia a Santiago: 112 km.

La situación de Sarria en el Camino Francés favoreció desde el principio su prosperidad, aunque no aparece citada en la Guía del peregrino del Codex Calixtinus (s. XII), por ser su origen algo posterior. 

Actualmente es el núcleo más relevante del Camino Francés gallego.



15. Comer en Sarriá

Roma
Mah, Sarria España
+34 982 53 05 70

Restaurante en Sarria Matias Locanda
Calle Mayor 4, 
27600 Sarria España
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16. El románico en la Comarca de Sarria 

Vamos a dividir la Comarca en dos recorridos , uno más cercano a la Ciudad de Sarriá:

Concello de Sarria

     

Santa María de Corvelle

Santa María de Corvelle - Sarria | Viajando con Pío 🌎
Pese a haber perdido su portada de los pies, que debió ser magnífica, la iglesia de Santa María de Corvelle es una de las mejor conservadas de la comarca.

 Presenta una única nave rematada en un ábside semicircular articulado mediante columnillas adosadas y un ventanal central de medio punto sobre columnas.

Santa María de Corvelle

Amén de su interesante colección de canecillos, algunos de ellos figurados, llama la atención su portada norte, consistente en un vano de llamativa estrechez trasdosado por un guardapolvo ajedrezado que abraza un tímpano liso sostenido sobre curiosísimas mochetas zoomorfas.

San Salvador de Vilar de Sarria

Aunque bastante asfixiado por los mausoleos y tumbas del cementerio contiguo, el ábside de la iglesia de San Salvador de Sarria puede presumir de ser uno de los más completos del territorio, habiendo llegado a nuestros días prácticamente intacto.

San Salvador de Vilar de Sarria

Dividido en tres paños por columnas adosadas a modo de contrafuertes rematadas en capiteles a la altura de la cornisa, presenta en cada uno de ellos un ventanal de medio punto de roscas ajedrezadas sobre columnas cilíndricas rematadas en capiteles entre los que se adivinan motivos geométricos, vegetales e incluso alguno zoomorfo.

Completa la decoración cabecera una gruesa línea de imposta ajedrezada a media altura.

El Salvador de Sarria

Iglesia de San Salvador - Sarria | San salvador
El Salvador de Sarria, Lugo

Situada en la villa capital municipal y comarcal, la iglesia de Santiago es la única superviviente de las parroquias románicas con que contaría Sarria, población de notable relevancia desde la Edad al ser atravesada por la Ruta Jacobea.

Archivo:Iglesia de O Salvador de Sarria.jpg - Wikipedia, la ...
El templo, de clara cronología tardorrománica y eminente carácter rural, consta de una única nave rematada en un sencillo ábside semicircular sin apenas alardes escultóricos, concentrándose por lo tanto su principal interés en las dos portadas de ingreso.

La occidental, bajo un guardapolvo en resalte, despliega tres arquivoltas apuntadas que apean sobre columnas acodilladas rematadas en capiteles decorados con motivos vegetales de relieve muy plano.

El Salvador de Sarria, Lugo

Mucho más interesante pese a sus evidentes carencias técnicas y artísticas es la puerta norte, cuyas arquivoltas, también apuntadas y decoradas con puntas de diamante y pequeñas perlas, enmarcan un curioso tímpano presidido por un ingenuo Cristo en Majestad flanqueado por dos esquemáticos arbolillos y otras tantas cruces patadas.

En la propia población de Sarria se conserva el Convento de La Magdalena, edificio de orígenes medievales pero profundamente remodelado durante los siglos del Gótico y el Renacimiento.

A pocos metros se localiza la iglesia medieval del Salvador, y si desde aquí subes por la Rúa do Castelo, llegarás a la Torre da Fortaleza, el único torreón que se conserva de la antigua fortaleza de Sarria del siglo XV, que fue derribada en el año 1860.

Torreon de la #Fortaleza de #Sarria, s. XIII y destruida por los ...
Torre da Fortaleza, Sarría

A su lado se localiza el Campo da Feira.

Santiago de Barbadelo

Santiago de Barbadelo - Sarria 100
Santiago de Barbadelo

A escasa distancia de Sarria y al pie mismo del Camino de Santiago, la iglesia de Santiago de Barbadelo se levanta sobre lo que fue un primitivo monasterio dúplice dependiente de Samos, apareciendo incluso mencionado en el Códice Calixtino.

El actual templo parroquial, pese a sus desafortunadas reformas dieciochescas en las que perdió su cabecera original, es uno de los más interesantes de la provincia de Lugo debido principalmente a unas particularidades arquitectónicas que detallaremos a continuación.

Santiago de Barbadelo

Los restos románicos más apreciables de la construcción se concentran en los muros norte y oeste, habiendo sobrevivido también, aunque cegada y semioculta por un contrafuerte, su portada sur, cuyo hastial sufrió un derrumbe en el que se perdieron sus ventanales del cuerpo superior.

Al costado norte y bajo dos armónicas ventanas se abre la portada lateral, de sencilla hechura a base de una arquivolta bajo guardapolvo sogueado y tímpano liso que descansa sobre dos columnas rematadas en capiteles zoomorfos, en los cuales, se adivinan leones afrontados y serpientes enroscadas.

CVC. El Camino de Santiago. El Camino. Duodécima etapa. Barbadelo.
Más interesante aún es su portada occidental, sobre un cuerpo en resalte en el que, bajo un guardapolvo ajedrezado, voltean dos arquivoltas de medio punto sobre columnas culminadas en capiteles de figuración zoomorfa y humana de compleja interpretación dada la tosquedad de labra que caracteriza al granito.

El tímpano, también considerablemente degradado, presenta cuatro piezas labradas; tres en el registro superior en el que se advierte un personaje de brazos abiertos entre fórmulas estrelladas; y una pentagonal a modo de dintel en el que anillos secantes convergen en una cabecita de rasgos animalescos.

Sin embargo, el elemento que confiere verdadero carácter a Santiago de Barbadelo es su torre campanario, embebida en el ángulo noroccidental del conjunto y una de las escasas estructuras de esta naturaleza conservadas en Galicia.

Santiago de Barbadelo

Presenta la particularidad de que, al interior, en lugar de hurtar espacio a la nave con lo que sería el lógico bloque cúbico de su cuerpo bajo, se yergue sobre un potente pilar desde el que parten dos arcos de medio punto doblados hacia los muros perimetrales, arcos que, sobre todo el orientado hacia la cabecera, por su estrechez y dada la volumetría de sus capiteles, genera la apariencia de ligera herradura por el marcado sobrepasamiento de su rosca.

Santa María de Albán

Al sur de Sarría e incluida dentro de la nómina de posesiones del Monasterio de San Julián de Samos, la iglesia de Santa María de Albán presenta la particularidad de que, pese a ser de cronología tardía y contemporánea a sus vecinas ya tratadas, fue concebida siguiendo un esquema de nave única y cabecera cuadrangular, un recurso más propio del románico primitivo.

Santa María de Albán, Concello de Sarriá

Perfilada tan solo la portada norte, su ingreso más interesante es el habilitado a los pies, de dos arquivoltas bajo la omnipresente moldura ajedrezada, fórmula que tiene continuidad en las impostas sobre los capiteles.

El tímpano, sostenido por esquemáticas mochetas, despliega una decoración incisa a base de un cuadrilóbulo en el que engarza un clípeo circular, elemento similar al existente en la única puerta románica superviviente de la primitiva abadía románica de Samos.

Otras iglesias románicas del Concello de Sarria

Como señalábamos anteriormente, la Comarca de Sarria, sin duda por su eminente vocación jacobea, se caracteriza por la enorme densidad de testimonios románicos conservados; muchos de los cuales se reducen a pequeñas portadas, cabeceras o ventanales que pudieron salvarse al ser reaprovechados durante las reformas y remodelaciones barrocas que afectaron a un sinfín de parroquias gallegas.

Así, templos como San Xulián de Chorente, Santo André de Paradela o Santo Estevo de Lousadela apenas conservan sus sencillas portadas románicas, que en el caso de San Pedro de Froián, se complementa con un ventanal sobre ella.

San Fiz de Reimóndez, Concello de Sarriá

La encalada parroquia de San Fiz de Reimóndez conserva casi íntegro su ábside semicircular, destacando un ventanal central de ornamentación ajedrezada, motivo que se repite en el vano absidial de San Vicente de Betote, donde, al igual que en la citada de Albán, volvemos a encontrar una cabecera de testero plano.

17. Otras Rutas Cercanas