lunes, 17 de enero de 2022

Escapada de Fin de Semana a Pastrana, la Villa de la Princesa de Éboli

Villa de Pastrana, Guadalajara

Palacio Ducal de Pastrana

Artesonado del Salón del Trono, Palacio Ducal de Pastrana

Tapices Flamencos de Pastrana

Ciudad Visigoda de Ercávica

Castillo de Anguix, Guadalajara

“Nos ponen en cárcel oscura, que nos falta el aire y el aliento para poder vivir. Que no es posible que Su Majestad tal quiera ni permita siendo que es tan cristianísimo. Estos aposentos, donde no se podía vivir sin rejas, cuanto más ahora hechos cárcel de muerte, oscuros y tristes…” 

Palabras escritas desde la prisión – alcoba de Ana de la Cerda en el Palacio Ducal, principal monumento que ver en Pastrana, la villa de la princesa de Éboli.

La villa ducal es una escapada ideal para un fin de semana de turismo rural fuera de la capital, entre la naturaleza y la Historia.

Indice:

  1. Como llegar a Pastrana
  2. Algo de Historia
  3. El Palacio Ducal de Pastrana
  4. Colegiata de Pastrana: Museo Parroquial de Tapices
  5. Paseo a pie por la villa medieval de Pastrana
  6. Los Conventos de Santa Teresa
  7. El pequeño Albaycin de Pastrana
  8. Comer en Pastrana
  9. Que ver en los Alrededores de Pastrana
  10. Otras Rutas Cercanas

1. Como llegar a Pastrana

 

 La opción más rápida es en coche desde Madrid, a sólo hora y cuarto por la CM2003. 

Horario de Autobuses

Hay dos aparcamientos en el pueblo:

Aparcamiento Camino del Hocino: 70 plazas

Para llegar al aparcamiento desde dirección Guadalajara, se pasa la gasolinera (a la derecha) y la Plaza del Deán (a la izquierda), y se toma la primera calle a la izquierda, donde se ve la señal P:turismos. Se sube esta calle, el Camino del Hocino, y el aparcamiento se encuentra a mano izquierda, antes del cementerio.

Para llegar al aparcamiento desde dirección Tarancón, se ve el Casco Histórico (a la izquierda), el parking del Spa Rural (a la izquierda), la parada de autobús (a la izquierda), el Hostal Rural Moratín (a la derecha), y se toma la primera calle a la derecha, subiendo por la plaza del Moco. Se sube esta calle, el Camino del Hocino, y el aparcamiento se encuentra a mano izquierda, antes del cementerio.

2) Aparcamiento Spa Rural: 30 plazas

Para llegar al aparcamiento desde dirección Guadalajara, se pasa la gasolinera (a la derecha), la parada de autobús (a la derecha), y después de una curva cerrada se toma la primera calle a la derecha, donde se ve la señal P Spa Rural.

Para llegar al aparcamiento desde dirección Tarancón, al ver el Casco Histórico (a la izquierda) en seguida se ve el parking del Spa Rural a mano izquierda.



2. Algo de Historia

Existen leyendas que nos hablan de un incierto origen romano, aunque en realidad Pastrana se funda en el siglo XIII bajo la Orden de Calatrava, en tiempos de la repoblación cristiana de la comarca de la Alcarria. 

De esa pequeña aldea medieval destaca su primera iglesia y su muralla del siglo XIV. 

En 1369 obtuvo el privilegio de Villa de manos del rey Enrique II de Castilla, consiguiendo así su independencia jurisdiccional. 

Tapices de Pastrana

Dos siglos más tarde, en 1541, fue Pastrana enajenada de la Orden de Calatrava, para ser vendida por el rey Carlos I a la condesa de Mélito y abuela de la princesa de Éboli, Ana de la Cerda. 

Sabiendo la Villa de la pérdida de su autogobierno, el Concejo intentó comprarse a sí misma. 

Pastrana pasaba de Villa de realengo a Villa de señorío, iniciando la nueva señora de Pastrana la construcción de su Palacio en 1542.

La Villa fue heredada por el hijo de la condesa de Mélito, Gastón de la Cerda y fue el hijo de este, Iñigo de Mendoza y de la Cerda quien, en 1569, cansada ya la familia de los interminables pleitos con el Concejo, vendería la Villa a Ruy Gómez de Silva, secretario de Felipe II, casado con Ana de Mendoza y de la Cerda, futuros duques de Pastrana y príncipes de Éboli. 

Con los nuevos propietarios, Pastrana comienza un enriquecimiento y crecimiento propio de su condición como cabeza de los Estados de su ducado. 

El mismo año de 1569, los príncipes acogieron en su propio Palacio a Santa Teresa de Jesús que había llegado a la Villa, llamada para fundar dos conventos carmelitas: el convento de San José y el convento de San Pedro. 

La primitiva iglesia es ahora cuando no solo sigue ampliándose en tamaño, sino en importancia, convirtiéndose en colegiata y atesorando numerosas obras artísticas bajo el patrocinio de la Casa Ducal. 

Doña Ana de Medonza de la Cerda, Princesa de Éboli

Uno de los hechos que más hicieron crecer la Villa fue la llegada a Pastrana, traído por Ruy Gómez de Silva, de un grupo de familias moriscas de las Alpujarras para trabajar en la recién creada y próspera industria sedera y tapicera que en el nuevo barrio del Albaicín se estableció.

En 1573, tras la muerte del duque Ruy Gómez, su viuda la princesa de Éboli abandonó sus obligaciones nobiliarias y maternales e ingresó en la clausura del convento, todavía en fundación de San José, lo que provocó la salida apresurada de la comunidad carmelita y el llamamiento del propio Felipe II a que retomara sus obligaciones y se pusiera al frente de la Casa Ducal. Fray Pedro González de Mendoza, hijo de los duques, continuaría la labor de engrandecimiento de Pastrana, reedificando la colegiata y convirtiéndola en el templo funerario de la familia que es hoy en día.

Los sucesivos duques de Pastrana, ya establecidos en Madrid, fueron paulatinamente distanciándose de la Villa, aunque eso no impidió que se mantuvieran las manufacturas textiles al amparo de la Casa Ducal o que la colegiata fuera ricamente dotada de los tapices góticos-flamencos de Alfonso V de Portugal de manos del cuarto duque. 

Desde finales del siglo XVII Pastrana perdió esa importancia y época dorada como cabeza del Estado de una de las ramas de la familia Mendoza, pero hasta la actualidad ha sabido mantenerse como epicentro de la comarca de la Alcarria, siendo un referente histórico, cultural y patrimonial; en 1966 se declaró Pastrana Conjunto Histórico-artístico.

Qué ver en Pastrana


Las palabras de la princesa de Éboli se pierden en la desesperanza desde su habitación – celda, donde vive confinada con la menor de sus hijas, Ana de Silva, por orden del rey Felipe II. 

El balcón, tapiado con una celosía, sólo puede abrirse durante una hora al día; el tiempo permitido a la duquesa para asomarse al exterior. 

De ahí el nombre que dieron sus vecinos a la gran explanada donde el Palacio Ducal de Pastrana se asienta: la Plaza de la Hora. 

Reducida a la oscuridad y la tristeza, doña Ana de Medonza muere durante un frío invierno, el 2 de febrero de 1592, en sus aposentos. 

Hoy, su pintura mira a las visitantes con un único ojo desde la estancia vacía a quienes nos acercamos a conocer su alcoba, su pueblo. Pastrana en La Alcarria, comarca de Guadalajara con aires literarios, donde también nació Moratín.

El balcón con rejas de la Princesa de Éboli, Pastrana, Guadalajara 

En junio de 1946 Camilo José Cela subió a un tren en la estación de Atocha, rumbo a Castilla profunda. 

En su cuaderno viajero describió un paisaje dorado y ondulado, las colinas de lavanda, cerros azules y secos. 

A Pastrana llegó para encontrarse un Palacio Ducal en estado lamentable, desolado, en el olvido. Se alojó en la misma Plaza de La Hora y recorrió el pueblo del autor de “El sí de las niñas” asombrándose de su belleza medieval, a pesar de la dejadez reinante. 

Su “Viaje a La Alcarria“ en el siglo XXI puede recrearse en un tren de alta velocidad a Guadalajara -y en autobús local desde esta ciudad-.

Calles de la Villa de Pastrana, Capital de la Alcarria

Cela llamó a Pastrana una “instantánea del tiempo pasado”. Pese a su pequeña población -cuenta tan sólo con 885 habitantes- Pastrana posee un gran patrimonio: el municipio fue declarado Conjunto Histórico – Artístico en 1966 por la abundancia y riqueza de sus monumentos. 

No sólo por la opulenta residencia de la princesa de Éboli – el Palacio Ducal– también en sus lindes hay varios conventos renacentistas fundados por Santa Teresa de Jesús. 

Ademas de los famosos tapices flamencos de Pastrana, que pertenecieron a Alfonso V, rey de Portugal. Una villa repleta de Historia, por la que desfilaron importantes personajes de la época.

3. El Palacio Ducal de Pastrana

Fachada del Palacio Ducal, Pastrana, Guadalajara

Desde la gran Plaza de la Hora se contempla su gigantesca y maciza estructura de piedra. Un palacio renacentista, de planta cuadrada con cuatro torres en cada esquina. En la fachada principal aún se puede leer el nombre de sus primeros dueños y señores: “De Mendoza y De La Cerda”. 

La pequeña ciudad medieval de Pastrana se desarrolló a la sombra de este palacio, construido por el arquitecto Alonso de Covarrubias para residencia y disfrute de Doña Ana de la Cerda, noble Grande de España que había comprado la villa en 1541. Más conocida como la Princesa de Éboli tras su matrimonio con Ruy Gómez de Silva, noble portugués valido del rey Felipe II.

La visita al interior del Palacio Ducal de por sí justifica ya una visita a Pastrana. 

Techo artgesonado del Palacio Ducal

En sus salas y salones, escalinatas y pasillos aún parece que flota la presencia de la princesa cautiva, quien fue prisionera en su propia casa -en la Torre de Levante – tras ser acusada de unas intrigas palaciegas que nunca fueron demostradas. 

Además de los exquisitos zócalos mudéjares, se conservan los artesonados de estilo plateresco diseñados por Alonso de Covarrubias. Este monumento es sin duda la principal atracción que ver en Pastrana, aunque no la única.

Plaza de la Hora, Pastrana

El final de doña Ana de Mendoza fue de lo más triste… Ella que lo tuvo todo, se fue marchitando poco a poco, encerrada en vida presa en su propio palacio. ¿Vagará por sus alcobas el espíritu de la princesa clamando justicia?

Torre de Levante, Palacio Ducal, Pastrana



4. La Colegiata de Pastrana: Museo Parroquial de Tapices

Tras el Palacio Ducal, el segundo lugar más importante que ver en Pastrana es la sala capitular de la Colegiata de nuestra Señora de la Asunción. En ella se conservan los tapices de Pastrana. 

Los Tapices Flamencos de Pastrana

Se trata nada menos que la serie de tapices gótico – flamencos más importante del mundo de finales del siglo XV. Telas históricas de gran tamaño que narran la conquista de las plazas del norte de África por las tropas de Alfonso V de Portugal: Assilah, Tánger o Larache.


Además de esta colección de tapices, de incalculable valor, La Colegiata en su museo alberga tallas y pinturas renacentistas y barrocas de autores como Juan de Borgoña y Juan Carreño de Miranda. 

Mandada a construir por el Arzobispo Fray Pedro González de Mendoza, hijo de los primeros duques de Pastrana, es una obligada visita para amantes del arte y la historia en esta villa de La Alcarria.

Entrada a la iglesia de La Colegiata de Pastrana

5. Paseo a pie por la villa medieval de Pastrana

Como mejor se descubre Pastrana es en un paseo a pie por su empedrado antiguo. La visita al Palacio Ducal y a La Colegiata no estaría completa sin pasar bajo el Arco de San Francisco -restos de la muralla medieval que la protegía- y caminar por su laberinto de callejas y pasadizos.

 Muralla medieval y Arco de San Francisco, Pastrana

Es increíble cómo se mantienen intactas, tal y como cientos de años atrás. La vivienda en la que Leandro Fernández de Moratín escribió algunas de sus obras de teatro más célebres aún sigue en pie. 

Pasadizo de Pastrana, La Alcarria

También la Casa del Dean, un palacio del siglo XVII residencia del prior de La Colegiata. 

La Fuente de los Cuatro Caños 

es todo un emblema de la villa: una gran fuente señorial de la misma época que la princesa de Éboli.
Las Casas Solariegas y Mansiones de nobles menores e hidalgos que servían a los Mendoza y sus descendientes abundan en la villa de Pastrana. 

La Casa del Caballero Calatravo, de imponente portón de madera y piedra; el Palacio de Burgos aún conserva su escudo de armas sobre el portón arquitrabado que hace de entrada. 

En la calle de La Palma se percibe el rastro de la presencia de la Santa Inquisición: la casa marcada por una cruz, una palma y una espada, símbolo de haber sido sede de la mano negra de la Iglesia en su cruenta persecución de brujas y herejes.

Casa del Caballero Calatravo, Pastrana

6. Los Conventos de Santa Teresa

Conventos de Santa Teresa, Pastrana

«La princesa monja, la casa doy por deshecha». Con estas palabras Santa Teresa de Jesús proclamaba su desacuerdo con que Doña Ana de Mendoza, tras la muerte de su marido Ruy, se internara en el convento de las hermanas carmelitas descalzas sin despojarse de sus lujos cotidianos, fundado y dirigido por la monja.



Se cuenta que tuvieron más que palabras, lo que provocó que la princesa abandonara la vida espiritual y volviera a la corte de Madrid.

Cuadro de la princesa de Éboli monja, Pastrana

Las huellas de Santa Teresa en Pastrana han sido permanentes: además del convento de San José – ocupado por las monjas franciscanas tras las desavenencias con la princesa- fundó el convento del Carmen donde años después estuvo San Juan de la Cruz como maestro de novicios. La cueva donde se dice que se retiraba el religioso a meditar durante algunas temporadas aún permanece junto a la Ermita de San Pedro, excavada en la roca.

7. El pequeño Albaycin de Pastrana

Y, para mi mayor sorpresa, encontré en La Alcarria exiliados de La Alpujarra granadina. 

Cuentan las crónicas que en 1570 se produjo la entrega de manos de don Juan de Austria al duque de Pastrana, de doscientas familias de moriscos expatriados de las Alpujarras tras las revueltas. 

Barrio del Albaycin de Pastrana

Los moriscos se asentaron a las afueras de Pastrana, construyendo un barrio con nombre granadino: el Albaycín, donde continuaron ejerciendo la producción de la seda -por lo que después sería conocida la villa- y labores agrícolas, tal y como hacían en su pequeño paraíso perdido para siempre al sur de Sierra Nevada.

 

8. Para comer en Pastrana

Cenador de las monjas
travesia de ines 1 Convento de San José, 
19100 Pastrana España
+34 949 37 01 01

Restaurante Cesar
Calle Mayor, 20 Bajo, 
19100 Pastrana España
+34 949 37 07 72

Restaurante Meson Castilla
Calle Casino 2, 
19100 Pastrana España
+34 949 37 02 02

Restaurante Moratin
Calle Moratín, 3, 
19100 Pastrana España
+34 622 63 57 56

y algo mas economicos:

El Tinelo
Mayor, 1, 
19100 Pastrana España
+34 949 37 09 58

Bar La Comarca
Calle Mayor 8, 
19100 Pastrana España
+34 949 37 03 24

Laurea
Callejón Higueral s/n, 
19100 Pastrana España
+34 685 90 37 20

 9. Que ver en los Alrededores de Pastrana


Micro reserva Cerros Margosos de Pastrana y Yebra


Micro reserva Cerros Margosos de Pastrana

Situada en la confluencia del río Arlés y el arroyo del Val con el río Tajo alberga las únicas poblaciones conocidas de Limonium erectum, endemismo exclusivo de la provincia de Guadalajara cuyo hábitat resulta sumamente específico, vive sobre suelos margo-yesosos y afloramientos salinos rezumantes.

Otras especies de gran interés son: Lepidium cardamine, Gypsophila bermeyoi y Ophrys omegaifera subs. dirys.

Zorita de los Canes


Bello municipio que se te presenta como parada obligatoria tanto de la ruta de los castillos como la ruta que acompaña los pasajes literarios escritos por Camilo José Cela durante su Viaje a la Alcarria.

Castillo de Zorita de los Canes

Castillo de Zorita de los Canes

El Castillo-Fortaleza de la localidad de Zorita de los Canes, fue levantado por los árabes en los siglos XII y XIII muy cerca de la ciudad visigoda de Recópolis, orilla izquierda del Tajo. Está declarado Monumento Histórico-Artístico desde 1931.

Un típico castillo gótico cuya forma actual la dispusieron los maestres de la Orden de Calatrava, en cuyo interior encontraremos interesantes restos de las diferentes épocas en que fue ocupado. 

La Puerta de Hierro, fruto de las reformas del califa Al-Nasir en el s.X; la Iglesia Prioral de San Benito en el interior del recinto; la cripta con un capitel corintio visigodo, reutilizado como pila bautismal; la Sala del Moro, cubierta por una bóveda hemisférica de sillería; la Torre del Espolón, adaptación al uso de la artillería, del s. XVI; el aljibe; la sala de la Omega, con dos habitaciones excavadas en la roca, una bóveda nervada de yeso y un banco corrido a lo largo de las paredes; la torre albarrana. Y todo ello, en los alrededores de la ciudad visigoda de Recópolis.

HISTORIA Y DESCRIPCIÓN

El castillo se adapta al cerro en que está erigido, y se estructura en torno a dos zonas, una eclesiástica, y otra militar. Las murallas están dispuestas en zigzag, una característica habitual de las fortalezas de Castilla-La Mancha dominadas, como ésta, por encomiendas. La muralla que lo rodeaba aparece desmochada en su mayor parte.

Cuenta con dos caminos de acceso, uno que sube desde el valle del arroyo Bodujo, atravesando la torre albarrana, y llegando al patio de armas. Tras él, un puente levadizo, ya desaparecido, permitía cruzar el ancho foso que vemos en la actualidad

El otro camino de acceso está sometido al control de murallas y torreones, llegando a una puerta de acceso con dos arcos, uno gótico apuntado en el exterior, y otro de herradura, posiblemente árabe, en el interior.

La iglesia consta de una sola nave cubierta con bóveda de medio cañón y reformada por tres arcos fajones que se apoyan sobre capiteles decorados con motivos vegetales y geométricos. Al sur de la misma encontramos un patio con enterramientos de caballeros calatravos.

La torre albarrana conserva la leyenda Rui Diaz me fecit, era 1328 -Me construyó Rui Diaz en el año 1328-.

Además, encontramos restos de grandes salas, aljibes y subterráneos.

Sus muros aún contienen los materiales aprovechados de la cercana ciudad visigoda de Recópolis. Fue en su origen fortaleza musulmana erigida por los Banu Dil-Nun, tribu bereber que protagonizó frecuentes rebeliones contra el califato de Córdoba. 

Desde aquí dominaron el territorio llamado Cora de Santaver. Alvar Fáñez, lugarteniente de El Cid, y conquistador de Guadalajara, tomó la fortaleza en el s. XI, aunque volvería a pasar a manos de los almorávides hasta los tiempos del rey Alfonso VIII. 

La Orden de Calatrava, a que fue entregada, es la responsible del castillo que vemos actualmente. Su declive comenzó a raíz de la Batalla de Aljubarrota, perdida frente a Portugal, donde murieron trescientos hombres de Zorita. La Princesa de Éboli realizaría obras para hacerla más habitable, pero finalmente los Duques de Pastrana se desentenderían de ella, dejándola arruinarse.

ACCESO

Al- Rasis, historiador hispanoárabe de los tiempos de Abderramán III, afirma en sus crónicas que Zorita es fuerte porque está construida con las piedras de la ciudad de Recópolis. La misma fue erigida por el rey Leovigildo en el 578, para conmemorar el nacimiento de su hijo Recaredo.

Ciudad Visigoda de Recópolis

Ciudad Visigoda de Recópolis

Situada en el término municipal de Zorita de los Canes, en el cerro de la Oliva, este yacimiento es la única ciudad visigoda de nueva planta conocida en Europa (declarado Conjunto Histórico Artístico en 1946).Fue construida en el año 578 d.C. por Leovigildo, en honor a su hijo Recaredo, tras la campaña de la Oróspeda. 

Fue una ciudad de gran importancia en la época, incluso en ella se acuñó moneda. Destacan sus grandes dimensiones (30ha) y su basílica paleocristiana, construida en dos fases diferenciadas, en principio una iglesia romana del siglo IV y posteriormente, una basílica coincidiendo con la transformación del antiguo núcleo hispanorromano en ciudad. 

Ciudad Visigoda de Recópolis

Otras construcciones de interés son: murallas, acueducto, zona de viviendas, calles, canteras,… Actualmente se encuentra dentro de la Red de Parques Arqueológicos de Castilla-La Mancha poseyendo un Centro de Interpretación del Yacimiento.

Bolarque

Embalse de Bolarque, Guadalajara

El término municipal de Pastrana tiene aproximadamente 100 km2. En su límite con el de Almonacid de Zorita se encuentra el embalse de Bolarque. Es necesario salir del pueblo dirección Tarancón por la CM-200. 

A 8 km tomamos a nuestra derecha una bifurcación que indica Sayatón-Anguix-Sacedón. A 6 km (en Sayatón) un desvío a nuestra derecha nos indica “Embalse de Bolarque 3.5 km”. poco a poco el paisaje de cereal se va convirtiendo en un tupido pinar. 

Aparcamos el vehículo junto al puente. La ruta es circular, pues permite ascender hasta el dique por una orilla del río Tajo, cruzar la presa y bajar por la otra orilla al mismo punto de partida. 

Todo este recinto, inaugurado por el SM Alfonso XIII en 1910 es un precioso parque que conserva buena parte de los edificios originales (la escuela, la capilla, las casas de los ingenieros y de los obreros..) Un bello ejemplo de la arquitectura industrial de principios del s.XX

Albalate de Zorita

Albalate de Zorita, Guadalajara

El nombre de Albalate deriva de la palabra árabe “Al-Balat”, que significa “el camino”, ya que el término era atravesado por una vía romana procedente de Segóbriga (Cuenca) hasta el Tajo. 

El Rey Alfonso VIII en el año 1175, concedió la Villa a la Orden de Calatrava, que la unió a su jurisdicción, bajo el Fuero de Zorita hasta 1566, cuando el Rey Felipe II vende el municipio a su valido D. Ruy Gómez de Silva, Príncipe de Éboli. Así, Albalate de Zorita queda unido a los Mendoza hasta principios del s. XIX, cuando se procedió a la abolición de los señoríos.

La Santa Cruz, patrona de Albalate, fue encontrada un 27 de Septiembre de 1514. Se trata de una joya de orfebrería del siglo XIII, de bronce dorado, y cuelgan de sus brazos dos cadenillas. Este hecho fue tan relevante, que los Reyes Carlos I y Felipe III visitarán la villa para adorarla.

Dentro de su rico patrimonio histórico destaca la Iglesia de San Andrés, con su portada principal de finales del siglo XV, gótico isabelina con elementos renacentistas, que alberga la Capilla de la Santa Cruz. La Fuente de los Trece Caños es un símbolo de la Villa, del siglo XVII, renacentista. 

A las afueras encontramos la Ermita de Cubillas, construida en el siglo XIII, de la época del románico tardío. Alberga una de las mejores colecciones de canecillos de estilo románico de la provincia, 31 en total, todos diferentes, y de variadas temáticas.

Además Albalate posee un entorno natural privilegiado, situada a los pies de la Sierra de Altomira. La Urbanización Nueva Sierra está considerada como una de las más grandes de Europa. Se ubica en un marco incomparable, en plena naturaleza.

Las fiestas de botargas-danzantes de San Blas, el 3 de febrero, y la Pasión Viviente que se celebra en la tarde del Sábado Santo, están declaradas Fiestas de Interés Turístico Provincial.

Castillo de Anguix

Castillo de Anguix

Elegante castillo, caracterizado por sus torreones macizos semicilíndricos, tiene todas las características de las construcciones militares del s. XIV, con interesantes elementos de las reformas acometidas durante el s. XV. Aunque una vez en él, es difícil decidir si merece la pena contemplar la fortaleza, o el paisaje.

Es un castillo llamado “torrejón”, por ser la torre su elemento fundamental. Carece de almenas, y está construida en piedra caliza de sillería. Su puerta de acceso está en alto, y debía accederse con una escalera que se retiraría en caso de ataque. El muro pentagonal que la rodea, conservado en parte, es obra del siglo XV, pues el original era rectangular.

 Los cubos en las esquinas de la torre son macizos, salvo el de su extremo norte, que alberga una escalera de caracol para acceder a la plataforma. El aljibe se encuentra en los sótanos, cubierto por el mortero rojo usado en las construcciones musulmanes, resistente a la acción del agua.

El rey Alfonso VI donó sus tierras a Martín Ordoñez, que lo erigió en 1136. Su viuda lo donó a la Orden de Calatrava, y ya en el s. XIV pasó a la villa de Huete. El duque de esta villa usó el castillo para apoyar a Juana la Beltranjea, resultando derrotado, y la fortaleza muy dañada. 

Los reyes católicos permitieron conservar el señorío a su hijo, Alfonso Carrillo. Después pasaría al conde Tendilla, que lo restauró. Aunque en vano, pues no volvió a servir para usos militares, y con el paso de los siglos, fue arruinándose.

Actualmente no es visitable por obras de conservación.

Cuando el rey Pedro I de Castilla se apoderó del castillo, simuló matar a su hermano, enemigo, y aspirante al trono, llenando de flechas un pino, y derribándolo después a hachazos. El suceso, al parecer, ocurrió en el cercano “cerro del conde”.

Moratilla de los Meleros

Moratilla de los Meleros

Villa Alcarreña situada a 54 km de la capital de provincia, Guadalajara, comunicada con Renera, Fuentelviejo y Fuentelaencina. 

Tiene un conjunto monumental exquisito para su población actual: el rollo es uno de los más enigmáticos de la península, el tamaño de la iglesia corresponde al de una gran ciudad, y la ermita bien podría ser la iglesia de algún pueblo.


10. Otras Rutas Cercanas:

jueves, 13 de enero de 2022

En Ruta por las Torres y Castillos de Salamanca (y II): De la Torre de Clavero al Castillo del Buen Amor

Continuando con nuestro recorrido por las Tierras de Salamanca y continuando con la I parte:


Vamos con nuestro segundo recorrido:

Castillos de los Duques de Alba, Alba de Tormes

Castillo del Buen Amor, Topas

Torre del Clavero, Salamanca

Castillo de Ledesma, Salamanca

Indice:


  1. Como llegar a Salamanca
  2. Croquis de nuestra Ruta
  3. Torre del Clavero, Salamanca
  4. Torre del Homenaje del Castillo de los Duques de Alba
  5. Comer en Alba de Tormes
  6. Castillo de la Mora Encantada, Salvatierra de Tormes
  7. Torreón Dávila de Cespedosa del Tormes
  8. Castillo de Tejeda y Segoyuela
  9. Castillo de Tamames
  10. Cubo de Don Sancho
  11. Torre de Guadramiro
  12. Castillo de Ledesma
  13. Comer en el Castillo de Ledesma
  14. Castillo del Buen Amor
  15. Otras Rutas Cercanas


1. Como llegar a Salamanca 
          
En tren 

Los trenes que llegan a Salamanca desde Madrid son dos tipos:

Media Distancia, con una duración del viaje de alrededor de 3 horas y trayecto vía Ávila.

Alvia, trenes de alta velocidad que circulan vía Segovia y hacen el trayecto en 1 h. 36 minutos.

Puedes comprar los billetes y comprobar los horarios en www.renfe.com.

Cómo llegar a Salamanca desde Madrid en autocar 

Existen dos tipos de autobuses: los normales, que realizan varias paradas en ruta, y los express, que son directos.

Puedes comprar los billetes y comprobar los horarios en www.avanzabus.com

2. Croquis de nuestra Ruta

Comenzamos visitando la 

3. Torre del Clavero, Salamanca

No existe acuerdo entre los historiadores sobre quién mandó edificar la Torre del Clavero en la ciudad de Salamanca.

Para unos, como Villar y Macías y Quadrado, su promotor fue el señor de Baños y Clavero -de ahí el nombre- de la Orden de Alcántara, don Francisco de Sotomayor; para otros, lo sería fray Diego de Anaya, comendador de la misma Orden, tesis que defienden González Dávila y Dorado; no falta quien vincula, como hace Crespo Pozo, este edificio a don Diego García de Chaves, cuya madre era hermana del Arzobispo Anaya.

Torre del Clavero, Salamanca

El hecho cierto es que los garitones alternan las armas de los Sotomayor y Anaya. 

Mayor coincidencia existe en registrar una casa-palacio a ella adosada, que ya no aparece en viejas fotografías; heredera de ella es la actual, levantada por un caracterizado ganadero de bravo y que ha pasado por distintos usos.

La torre en 1771, año en que se realizan obras, pertenecía a don García Golfín del Aguila. Hasta hace pocos años, durante un corto espacio de tiempo, fue la sede del Museo Municipal, abierto al público el 17 de enero de 1980.

Esta airosa torre de estilo gótico, construida entre 1480 y 1490, arranca de un basamento de sillería en talud, pasando después a un cuerpo de mampostería con sillares en las partes vivas, mientras que el resto, de planta ochavada, más o menos la mitad de la altura total, fue edificado con cuidados sillares.

Destaca por su atinado remate la parte superior, donde en los ochavos sobresalen los garitones cilíndricos que arrancan de una base con labores que imitan las de cestería y cierran con capacetes, al parecer, de la época de Felipe II.

Entre las voladas garitas corre una galería de arquillos sobre modillones. Las saeteras y ventanas -alguna condenada- no presentan mayor interés. El interior, con cuatro pisos, conserva una escalera de caracol y sigue la planimetría del exterior.

Dos razones se han dado para explicar que la torre se salvara de la destrucción ordenada por los Reyes Católicos; unos quieren ver que fue la belleza de la misma lo que la salvó del desmochamiento sufrido por otras, no obstante hay quien defiende que su conservación se debió al hecho de que fuera propiedad del clavero de una orden militar.

Lo cierto es que hoy sigue siendo un bello ejemplar de lo que sería la arquitectura urbana de fines del XV. La casa desaparecida y el torreón serían prototípicos de aquella nobleza pronta a empuñar las armas que caracterizó nuestra Edad Media.


Salamanca, merece por si sola toda un capítulo, por tanto estando aquí, es inevitable, echar un vistazo a Salamanca, y para saberlo todo:


Continuamos nuestra ruta yendo hacia el

4. Torre del Homenaje del Castillo de los Duques de Alba
Alba de Tormes


Torre del Homenaje del Castillo de los Duques de Alba, Alba de Tormes

Al llegar a Alba de Tormes, llama la atención la secular imagen del puente sobre el río Tormes y la silueta del castillo en el horizonte. Su origen se remonta a la alta Edad Media, si bien su entrada en la historia va ligada a una de las más ilustres familias de la nobleza europea: la Casa de Alba.

La casa ducal más poderosa de la historia de España hizo de esta localidad un auténtico foco de poder e intrigas que brilló con luz propia hasta el siglo XVIII. Así el ducado de Alba transformó la villa en una pequeña corte.

Pero el nombre de esta localidad también aparece inevitablemente unido a la figura de Santa Teresa de Jesús, que recaló en Alba de Tormes en 1571 para fundar el Monasterio de La Anunciación. En él encontró la muerte 11 años después y allí reposan sus restos, visitados por miles de peregrinos.

La villa de Alba de Tormes guarda un interesante patrimonio, que le ha merecido su declaración como Conjunto Histórico.

Llegó a contar con un espléndido palacio ducal, del que hoy se conserva la Torre del homenaje del Castillo. Su origen es incierto; en un principio se cree que se levantó como mera atalaya y torre de defensa. 

Más tarde, en el siglo XV, comienza su verdadera trasformación de la mano de Don García Álvarez de Toledo, Primer Duque de Alba y origen de este linaje.

Fachada occidental​ del castillo de Alba de Tormes, 1842

El castillo se convierte bajo el Gran Duque de Alba, Don Fernando Álvarez de Toledo, en una fortaleza palaciega que acogió una ilustre corte renacentista. Disponía de seis torres decoradas con mármoles y pinturas murales como las que se conservan en la Torre del Homenaje, unos frescos que muestran pasajes de la batalla de Mühlberg, pintados por Cristóbal Passin y Miguel Ruíz de Carvajal.

Tras el esplendor, el castillo sufrió los avatares del tiempo, luchas y enfrentamientos, principalmente de la Guerra de la Independencia, que redujeron su tamaño de forma considerable. Un espectacular mirador en lo alto ofrece espléndidas vistas de los alrededores.

El cerco de la Muralla ha desaparecido aunque aún hoy quedan restos de las obras de fortificación y de los cubos o torres que jalonaban el lienzo, como por ejemplo, El Torreón o Turrión. 

La muralla tenía cinco puertas y varios portillos que desaparecieron en el derribo de la cerca y, tan sólo, se recuerdan algunos de sus nombres: del Río, del Campo, del Salitre, de la Corredera, de Terreros, etc.

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5. Comer en Alba de Tormes

Miratormes
Calle Puerta del Río, 
37800 Alba de Tormes España
+34 923 30 03 49

Figón La Perdiz
Calle de la Puerta del Rio 13 37800 Alba de Tormes, 
37800 Alba de Tormes España
+34 923 30 00 61

6. Castillo de la Mora Encantada, Salvatierra de Tormes


Al igual que la mayoría de castillos de la provincia de Salamanca fue levantado en el siglo XV, época de mayor esplendor del condado de Salvatierra. 

Castillo de la Mora Encantada, Salvatierra de Tormes

A unos cuarenta kilómetros de Salamanca se encuentra Salvatierra de Tormes, un pequeño pueblo de poco más de sesenta habitantes, situado junto al pantano de Santa Teresa. 

Fue señorío real, perteneció más tarde a los Condes de Carrión y finalmente a partir del siglo XV a la Casa de Alba.

Alfonso IX mandó construir la muralla al abrigo de la antigua muralla romana con cuatro puertas.

Se creé que rodeaba la Villa, para su mejor defensa. 

Desde su torreón se divisaba toda la zona, hoy todo en ruinas, en aras de que la administración tome interés en reconstruirlo.

El Señorío de Salvatierra fue entregado por Juan II a Fernan Alvarez de Toledo, quien probablemente levantara el castillo. Protegía la margen izquierda del Tormes y el paso del río.

Salvatierra de Tormes se encontraba cercada por una muralla de lajas de pizarra cuyos restos aun se levantan sobre las aguas del pantano. 

Castillo de la Mora Encantada, Salvatierra de Tormes

La Villa tenía cuatro puertas de entrada realizadas en granito: la Puerta del Caño, la Puerta de Santa María, la Puerta del Postigo y la Puerta del Río Tormes, que es la única que se conserva en la actualidad y que ofrece una extraordinaria panorámica del pantano de Santa Teresa y el hermoso entorno natural que rodea la Villa.

El Castillo de Salvatierra de Tormes es una construcción del siglo XIII, con reformas del siglo XV y posteriores, que demuestran su uso como palacio o residencia condal. Se trata de un edificio rectangular de tres plantas realizado en lajas de pizarra a excepción de las esquinas y puertas que son de granito.

 Las ruinas de esta impresionante edificación, conocida como el Castillo de la Mora Encantada y ubicada a los pies del pantano, definen el bellísimo perfil de Salvatierra de Tormes. Se conserva lados del palacio rectangular, así como gran parte de los muros del recinto, que estaba protegido por torres circulares. Un recinto externo tambien rectangular preparado para fusilería y un bastión artillero sobre el pantan

En muchos lugares de España podemos oír hablar de la leyenda de la mora encantada, suele tratarse de una bella mujer con largos cabellos que peina con un peine de oro y que aparece en la noche de San Juan en el torreón de una muralla o de un castillo.


Se encuentra en un estado ruinoso y actualmente pertenece a la Confederación Hidrográfica del Duero. 

Se puede visitar su exterior, que ofrece una bella estampa junto al pantano de Santa Teresa.

7. Torreón Dávila de Cespedosa del Tormes


De este castillo aún queda en pie una torre construida en mampostería, y sillares en los ángulos. 

Es de propiedad privada, de los duques de Alba.

Torre de Cespedosa del Tormes, Salamanca

En solitario y con dominio absoluto sobre el cauce del río Tormes, se alza la sólida torre fuerte de los Dávila y Guzmán a quienes el rey Enrique III el Doliente les concediera el señorío de la Villa.

Fue construido en el Siglo XV, es de planta rectangular, muros de mampostería granítica con refuerzos de sillería en los ángulos, rematado por almenas y voladizos matacanes en lo alto de los muros.

En otro tiempo Cespedosa era frontera entre Castilla y León.

La vía más fácil para llegar al Castillo es la que sigue la calle de la Fuente hasta el final – llamada así por la presencia de una magnifica fuente abovedada, construida en el Siglo XVII – continuando después, los escasos metros que restan, campo a través. Se cuenta una historia sobre los dueños del Castillo, parece que estuvieron en guerra con los del Castillo próximo de Salvatierra por «cuestiones de amores de sus hijos.»

8. Castillo de Tejeda y Segoyuela

Fernando de Tejeda, señor de Tejeda, se oponía a la jurisdicción de Salamanca, por lo que en 1453 mandó construir su castillo, para defender la villa de su decisión de tener una jurisdicción civil e criminal en ella, independiente a la salmantina. 

Castillo de Tejeda y Segoyuela, Salamanca

La fortaleza no fue concebida para protegerse de invasiones, sino del pueblo que se revelaba contra él. 

Pero el poder de los Tejeda era tan grande que gozaba de la simpatía de la Iglesia, prueba de ello es el convento de la orden franciscana que se haya a escasos metros del castillo y que actualmente pertenece a la misma persona.

El castillo se compone de una torre del homenaje grande y rectangular que tuvo suelos de madera, con troneras para cañones y rematada por almenado. Todo esto dentro de un recinto cuadrado de 23 metros de lado con pequeños cubos en las esquinas y otro resguardado en la puerta. 

Las habitaciones estaban adheridas a él por dentro, y por fuera existía una barcana, actualmente destruida y foso. Su construcción es de pizarra con mortero y esquinas de granito.

Hasta el año 1965, contaba con una tercera pared que se desmoronó y que era a su vez la entrada al castillo, con un puente y un foso. Disponía también de caballerizas. Aún se conservan los restos de una gran torre y del recinto cuadrado fortificado.

Estado de conservación

Pérdida del edificio por el abandono del mismo y la desprotección ante las inclemencias meteorológicas, la vegetación invasiva y los actos vandálicos.

También fue levantado en el siglo XV con pizarra trabada con mortero y esquinas de granito por Fernando de Tejeda, señor de Tejeda. 

 Se encuentra en manos privadas y en un estado de ruina progresiva.

9. Castillo de Tamames

El Castillo de Tamames se encuentra a las afueras de la localidad del mismo nombre, al norte de la misma, en la provincia de Salamanca.

Fue construido probablemente en el siglo XIII.

Torre de Tamames

De este castillo sólo queda un torreón cuadrado de 12,20 metros de lado, de los que corresponden 2,10 al espesor del muro. 

Hoy está vacío, pero se aprecian señales de dos o tres suelos de madera, y recibía luz por ventanas como saeteras fuertemente derramadas hacia dentro. 

La puerta mira hacia sur, hacia la población, y consiste en un vano pequeño con jambas de una pieza, miembros volados encima, como ménsulas, en los que se advierte alguna labor, y dos dinteles superpuestos, llenos de adornos entallados, a base de círculos, cuya tosca y original estructura da indicio de antigüedad, quizá del siglo XIII. 

El castillo y escaques puestos entre ellos serían blasones del señor que lo construyera.

Su obra es de mampostería y sillares de granito rojo en las esquinas, en los que se ven algunas marcas.

Se encuentra en ruinas.Es de propiedad particular.El acceso es libre, el exterior.

10. Cubo de Don Sancho

La Torre de El Cubo de Don Sancho se encuentra en el centro de la localidad del mismo nombre, provincia de Salamanca, junto a la iglesia parroquial.

Cubo de Don Sancho, Salamanca

Historia

Poco se conoce de la historia de este castillo. Probablemente fuera construido a finales del siglo XIV o principios del XV. 

En el siglo XVIII perteneció al marquesado de Cerralbo. Según algunas tradiciones, parece ser que allí vivió un infante llamado Don Sancho el Mudo. 

Este infante pudiera ser el hijo mayor de Alfonso X el Sabio, que en su adolescencia y juventud tuvo problemas con su padre y que finalmente fue coronado Rey de Castilla y León con el nombre de Sancho IV El Bravo.

Torre señorial de planta cuadrada y buenas proporciones, sin que se pueda apreciar restos de construcciones anejas. Actualmente es la Casa Consistorial del Ayuntamiento de El Cubo de Don Sancho y la primera planta está destinada a Sala de Exposiciones.

Materiales de construcción

Construida en sillería.

Hace unos años fue restaurado totalmente, presentando hoy día un estado de conservación y habitabilidad excelente.

Es propiedad del Ayuntamiento de El Cubo de Don Sancho, y alberga las dependencias municipales.

El acceso al exterior es libre. Más información en Ayuntamiento de El Cubo de Don Sancho, teléfono 923 44 31 37.

11. Torre de Guadramiro

La Torre de Guadramiro se encuentra en la localidad del mismo nombre, provincia de Salamanca.

Historia

Fortificación construida en el siglo XIV para la defensa del palacio que tenían los Maldonado en la localidad, que ostentaban en la Baja Edad Media y la Edad Moderna el Señorío de Guadramiro. 

Torre de Guadramiro, Salamanca

Posteriormente se construyo a su lado la Iglesia de El Salvador, sirviendo de torre campanario.

Descripción

La Torre de Guadramiro es un monumento plateresco de 24 metros de altura construido en cantería, en el que destacan los pináculos góticos que rodean el tejado, así como la decoración con bolas en los costados y las cuatro gárgolas que posee para la canalización del agua. 

Es el único edificio de la provincia de Salamanca que presenta pináculos con pomas.

12. Castillo de Ledesma

Castillo de Ledesma, Salamanca

También conocido como La Fortaleza, data del siglo XV y se levantó sobre un castillo del siglo XII mandado construir por Fernando II. 

Ledesma aún conserva gran parte de la muralla de piedra granítica que históricamente ha rodeado la Villa en su totalidad. La mayor parte de la que hoy permanece se levantó en tiempos de Fernando II de León, en siglo XII, aunque fue en el XV cuando se renovaron varios lienzos con sillería bien labrada. 

En ella se pueden contemplar abundantes marcas de cantero. 

Castillo de Ledesma, Salamanca

De las ocho puertas que tuvo, la única que se conserva en la actualidad es la denominada de los Mártires, San Nicolás o Caldereros. 

Formada por dos arcos peraltados, se encuentra encuadrada exteriormente por dos cubos cilíndricos.

El patio de armas de su castillo-fortaleza fue levantado en el extremo sudoeste del recinto amurallado entre los siglos XIII y XIV. De planta trapezoidal irregular, presenta dos puertas de acceso: la norte, presidida por el escudo de la Villa, y la sur, flanqueada por dos grandes torreones. Fue declarado Bien de Interés Cultural en 1949.

Fue propiedad de la corona, pero lo cedió en numerosas ocasiones a diferentes nobles. Se encuentra bastante deteriorado aunque ha sido rehabilitado en varias ocasiones. 

El acceso es libre, pero con permiso del Ayuntamiento que es su propietario.

13. Comer en Ledesma

La Fernandica
Carretera a Ledesma, 
37100 Ledesma España
+34 923 57 00 54

Las Ventas Restaurante
Otero Aenlle 10,
 37100 Ledesma España
+34 923 57 05 33

14. Castillo del Buen Amor

Castillo del Buen Amor, Villanueva de Cañedo, Salamanca

Su construcción fue autorizada por Juan II por iniciativa de la Casa de Alba. 

El castillo fue construido sobre los restos de un castillo anterior del siglo XI, y del que se conserva todavía el sótano. En 1475 se entrega esta localidad con su castillo a los Reyes Católicos, llegando a albergar a Fernando II de Aragón en su camino hacia la batalla de Toro, durante la guerra contra Juana la Beltraneja. 

En 1476 es cedido al mariscal de Castilla Alfonso de Valencia y Bracamonte, y al año siguiente, en 1477, el castillo pasó a ser propiedad de Alonso Ulloa de Fonseca Quijada, obispo de Ávila (es muy habitual confundir este obispo con otros familiares del mismo nombre, Alonso de Fonseca, más importantes porque fueron arzobispos).

Fonseca reconstruyó el castillo convirtiéndolo en un palacio con trazas renacentistas y lo hizo su residencia habitual, que compartió con su amante Teresa de las Cuevas. La constancia del obispo en el amor hizo que fuera conocido como Castillo del Buen Amor.

Castillo del Buen Amor, Villanueva de Cañedo, Salamanca

Felipe II creó en torno al castillo el condado de Villanueva de Cañedo para Antonio de Fonseca Enríquez, descendiente del obispo Alonso Ulloa de Fonseca Quijada. 

El castillo fue propiedad de los condes, hasta José Isidro Osorio y Silva-Bazán, el conocido Duque de Sesto y además X conde de Villanueva de Cañedo, que tuvo que venderlo a principios del siglo XX. 

Desde entonces perteneció a Ricardo Soriano Scholtz von Hermensdorff (marqués de Ivanrey), quien lo vendió al ganadero Tabernero de Paz; éste a su vez lo enajenó en 1958 a sus actuales propietarios.

El castillo fue declarado Monumento Nacional en 1931. 

Entre 1958 y 1960 fue restaurado por sus actuales propietarios, la familia Fernández de Trocóniz, la cual ha convertido al castillo, desde el 18 de julio de 2003, en un hotel con 41 habitaciones de lujo.

Su restaurante, situado en las antiguas caballerizas, está completamente abovedado y cuenta con una cocina castellana elaborada y muy cuidada, en la que destacan los productos regionales.