jueves, 4 de marzo de 2021

Negocios Centenarios de Barcelona: Un Paseo por la Historia

Casa Culleretes, 1786

Cereria Subirá,1761

Herbolario del Rey, 1818

Chocolatería Fargas, 1827

Bar Marsella, 1820

Pastelería Pujol – La Estrella, 1825
 
Barcelona cuenta con establecimientos centenarios y emblemáticos que resisten estoicamente el paso del tiempo. Representan un pedazo de historia de la ciudad y vale la pena conocer su historia.

El fin de las rentas antiguas

La rápida modernidad de la ciudad y el cambio en las formas de consumo siempre fueron una relativa amenaza para los comercios centenarios. Pero el verdadero punto de inflexión lo marcó el mes de diciembre del 2014, cuando la ley le puso punto y final a los contratos de renta antigua

Afectó a los inmuebles y locales alquilados antes del 9 de mayo del 1985, que estaban regidos por la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU) del 1964.

A partir de entonces, los propietarios de los locales obtuvieron el derecho de actualizar las rentas a precio de mercado y muchos de esos comercios, la mayoría de los cuales apenas subsistían, se vieron obligados a cerrar las persianas para siempre. 

Sin embargo, algunos aún se mantienen en pie, desafiando al tiempo, a la modernidad y al poco apoyo institucional que reciben.

Barcelona también puede presumir de sus cafés históricos, frecuentados por figuras relevantes de talla mundial como Picasso, Joan Miró o Ernest Hemingway. Y lo mejor de todo, algunos de ellos todavía siguen en funcionamiento. ¿Los descubrimos?


Indice:

  1. Croquis de nuestra ruta
  2. Farmacia Nadal, 1850
  3. Els 4 Gats, 1897
  4. El rey de la Magia, 1881
  5. La Cerería Subirà, 1761
  6. Pasteleria La Colmena, 1849
  7. Chocolatería Fargas, 1827
  8. Can Culleretes, 1786
  9. Herbolario del Rey, 1818
  10. Los Caracoles, 1835
  11. Agüelo 013, 1850
  12. London Bar, 1910
  13. Pastelería Pujol – La Estrella, 1825
  14. Bar Marsella, 1820
  15. Casa Almirall, 1860
  16. Otras Rutas Cercanas

1. Este es un Croquis de nuestra ruta:

    
Según podemos ver en el croquis, comenzamos nuestro recorrido por:

2. Farmacia Nadal, 1850


Farmacia Nadal, 1850

Antigua farmacia Dr. Masó i Arumí (1918)
Autor: Ramon Puig i Gairalt.

En la actualidad este establecimiento se llama Farmacia Nadal esta enclavada en el número 121 de La Rambla, es una evidente muestra del estilo novecentismo, este edificio fue construido en el año 1850, y en la actualidad aun conserva elementos de su decoración original

Resaltar las líneas rectas clasicistas que enmarcan la entrada y en su piso superior, el arco del ventanal y los mosaicos pintados.

La Rambla, 121, 08002 Barcelona
Abierto ⋅ Cierra a las 22:00
 933 17 49 42

3. Els 4 Gats, 1897

Els Quatre Gats, 1897

Este es de los bares en Barcelona que se han convertido incluso en un punto de interés turístico. Todas las rutas turísticas por el Barrio Gótico incluyen este local, la razón es que este fue el lugar de encuentro de artistas, intelectuales y políticos a finales del Siglo XIX, entre los que siempre destacan Picasso (que incluso diseño la portada de la carta) Hemingway, Enric Granados, Santiago Rusiñol, entre otros muchos. 

Está inspirado en legendario Le Chat Noir de París y es un indispensable en la ciudad!

No es el más antiguo pero quizás sí sea el más mítico de la ciudad. Ha quedado en el imaginario colectivo como el bar bohemio por excelencia. 

Els Quatre Gats, 1897

Se hallaba ubicado en la calle  Montesiónen los bajos de la casa Martí, un edificio neogótico del arquitecto Josep Puig i Cadafalch (1896).​ 

Los impulsores principales del local fueron los pintores Santiago Rusiñol, Ramon Casas, Pompeyo Gener, Joaquín Mir Trinxet y Miquel Utrillo.
 
El hostelero era Pere Romeu i Borràs, personaje de una fisonomía muy característica que constituía la imagen viva del local y promotor del deporte en Barcelona.

Els Quatre Gats se inscribía en una larga tradición de tertulias, cenas y reuniones de arte propias de la ciudad de Barcelona, aunque su inspiración directa fue el cabaret Le Chat Noir ("el gato negro") de París, cuyo nombre parafrasea, poniéndolo en relación con la frase hecha que identifica "cuatro gatos" con una concurrencia escasa.​

Els Quatre Gats, 1897

Se realizaron exposiciones de arte (la primera muestra individual que Pablo Picasso realizó en su vida tuvo lugar allí en febrero de 19005​), veladas literarias y musicales, espectáculos de títeres y sombras chinescas.​

Durante 1899 fueron publicados 15 números de la revista Quatre Gats.​

Además del joven Picasso, otros de sus más famosos concurrentes fueron el arquitecto Antoni Gaudí, el pintor uruguayo-catalán Joaquín Torres García, el escultor Julio González, el historietista Ricard Opisso y el músico Isaac Albéniz.

​El director Woody Allen rodó algunas escenas de su película Vicky Cristina Barcelona en Els Quatre Gats.

A raíz de las deudas que le generó la cervecería, Pere Romeu cerró las puertas de su local en 1903. Reabrió como bar restaurante en la década de 1970, primero en manos de los empresarios Pere Moto, Ricard Alsina y Ana Verdaguer, y desde 1989 a cargo de Josep María Ferré.

Els Quatre Gats, 1897

Ramón Casas y Santiago Rusiñol contribuyeron económicamente a su apertura. 

Además de ellos, Rubén Darío, Isaac Albéniz, Enric Granados, Gaudí o Picasso frecuentaron unas tertulias en las que según el fundador del local, Pere Romeu, “se arreglaba el mundo” y que eran “alimento para el espíritu”. 

Barcelona
Calle Montsió, 3

4. El rey de la Magia, 1881

El rey de la Magia, 1881

La tienda más antigua de Europa especializada en el arte del ilusionismo y la prestidigitación. Aquí encontrarás todo lo que necesitas para empezar en el mundo de la magia o para crear tu espectáculo.

Dirigida a principiantes y también profesionales de este mundo.

Negocio tradicional de 1881 de suelos y mobiliario de madera dedicado a la magia y al ilusionismo con escuela.

El rey de la Magia, 1881

Museo – Teatro “El Rey de la magia”. 

El local tiene ese aire enigmático y misterioso que te seduce y te envuelve en una atmósfera de misterio.

En la entrada del local hay un barra de bar, con sillas y mesas y un miniescenario. 

Entrando un poco más, a mano izquierda tenemos un pequeño museo, donde su fondo histórico consta de diferentes utensilios y artilugios utilizados por los magos, carteles, fotografías, ilustraciones, etc…. 

Si tengo que poner un pero, tengo que decir que al museo le faltan carteles explicativos para poder identificar muchos de los objetos allí expuestos. 

También es verdad que si preguntas por alguno de los objetos, te lo explican muy amablemente. Y, finalmente, el teatro, con filas en pendiente para que todo el mundo vea bien.

Abierto :12:00 - 19:30
Dirección:Carrer de la Princesa, 11,
 08003 Barcelona 

5. La Cerería Subirà, 1761

Interior de la Cerería Subirà, 1761

Hubo un tiempo en el que los artesanos se agrupaban por calles, según su oficio. De ahí, nombres como Sombrerers (sombrereros), Cotoners (algodoneros), Mirallers (espejeros) y Brocanters (anticuarios) en el nomenclátor de Barcelona. 

Pero la diversidad, la especialización y, sobre todo, la Revolución Industrial y la liberalización de las profesiones fueron carcomiendo los gremios hasta su desaparición, a mediados del siglo XIX.

Tuvo mucho ojo Jacint Galí cuando, en 1761, transformó el negocio familiar de la calle Corders (entonces conocida como Nou de Sant Cugat) en una cerería. 

Cerería Subirà, 1761

Pero el éxito de que ese negocio siga en pie más de 250 años después también es mérito de sus sucesores. Primero, de los Prat. Luego, de los Subirà. Y hasta ahora.

En la calle Baixada Llibreteria, 7, en pleno barrio Gótico, se encuentra esta emblemática cerería que se fundó, nada más y nada menos, que en el año 1761 por Jacinto Galí en la actual calle dels Corders. 

Un cambio urbanístico obligó al negocio a trasladarse hasta el local actual, que era una lujosa tienda de ropa y data del 1847.

El establecimiento conserva su aspecto original. 

La familia Prat trabajó hasta el 1936, cuando la guerra paró la actividad. Muertos los hermanos Prat, las hermanas buscaron un continuador.

Cerería Subirà, 1761

En el 1939 Paulí Subirà, cerero de Vic, regentó el negocio hasta su muerte el 1964. 

Su familia, primero la viuda y después su hijo, han continuado la actividad hasta hoy.

Baixada de la Llibreteria, 7, 
08002 Barcelona
Abierto ⋅ Cierra a las 20:00 · Horario completo
 933 15 26 06

6. Pasteleria La Colmena, 1849


Pasteleria La Colmena, 1849

La Colmena es una de las pastelerías más antiguas de Barcelona; lleva más de un siglo perfumando la plaza del Ángel con el aroma de sus caramelos artesanales.

Se desconoce la fecha exacta de su fundación pero se sabe que su nombre original fue el de Ca l’Abella. 

En el año 1849, Rosendo Abella tenía la confitería en la antigua ‘bajada de la cárcel n.11’ (ahora ‘baixada de la llibreteria’) justo en frente de su ubicación actual.

Pasteleria La Colmena, 1849

En 1868, la familia Costa adquirió el negocio, lo trasladó y pasó a llamarle La Colmena –manteniendo ambos nombres en la fachada-. 

Más adelante, la pastelería cambiaría de propietarios y pasaría a ser de Morató i Santpera en 1912 y de Chocolates J. Camps en 1921.

Finalmente, en 1927 los hermanos Josep y Francesc Roig Manubens adquirieron el negocio que ahora regenta su nieto José María Roig. Toni Roig, bisnieto de Francesc e hijo de José María, es quien se encarga en la actualidad de elaborar los caramelos del modo tradicional junto con otros dulces típicos de la pastelería catalana.

Pasteleria La Colmena, 1849

Plaça de l'Àngel, 12, 08002 Barcelona
9:00 – 21:00 (Todos los días)
933 15 13 56

7. Chocolatería Fargas, 1827

Fachada de la Chocolatería Fargas, 1827

La Chocolatería Fargas es uno de los establecimientos más emblemáticos de Barcelona, que se ha mantenido fiel a la tradición chocolatera durtante casi dos siglos. Aunque existe des del 1820, no consta en los papeles administrativos de manera oficial hasta el año 1827. 

La decoración interior se mantiene tal como fue diseñada por Carles Fargas en los años 20, y se conserva el molino de hacer chocolate, que antiguamente se movía gracias a la tracción animal de un caballo alojado en el sótano de la tienda.

 Chocolatería Fargas, 1827

Si América se forjó en las calles, como decían en Gangs of New York, bien podríamos decir que Europa se forjó en los bares. 

Pero no en bares como los de ahora, con tapas, barriles y pósters de un equipo de fútbol. 

Hablamos de cafés en los que se reunía la intelectualidad, y en los que surgían encendidos debates sobre la monarquía y la república, sobre religión y sobre las nuevas ideas que se iban gestando en toda Europa a lo largo de los siglos XVIII y XIX buscando su acomodo. 

En Francia, el Café Le Procope en París fue lugar de reunión para personajes como Voltaire, Rousseau, Danton o Marat. 

Antigua Fabrica de Chocolate

Carrer del Pi, 16
08002 Barcelona
Lunes - Sábado; 10:30h - 14:30h y de 16:30h-20h

8. Can Culleretes, 1786

Can Culleretes, 1786

Es el segundo restaurante más antiguo de España, el más viejo del mundo está en Madrid y se llama Sobrino de Botín, solo por si os preguntabais cuando os hemos dicho que es el segundo. 

Este lugar está inscrito en el Libro de Record Guinness, fue fundado en 1796 en pleno Barrio Gótico, cerca de muchos de los lugares más turísticos e interesantes de la ciudad. 

Lo mejor es que su comida es auténticamente catalana y deliciosa, así que razones para cercarse a este lugar sobran!

El establecimiento se encuentra en pleno centro del distrito de Ciutat Vella (c. de Quintana, número 5) y no ha parado de servir comidas durante 228 años. 

Según explica una de las actuales copropietarias, Montse Agut, nació tras el éxito en los fogones de una portera de un convento cercano. 

Can Culleretes, 1786

En un principio repartía la comida por una ventanilla, pero posteriormente la demanda fue aumentando y tuvo que colocar las dos primeras mesas de la historia de Can Culleretes.

¿Por qué Can Culleretes?

Con respecto al origen del nombre, “algunos dicen que fue el primer restaurante en utilizar cucharillas de metal”, pero la propia copropietaria asegura que “yo me creo más la versión” que señala Lluís Permanyer: “Aquellas mesas eran alargadas y cabía, más o menos, una decena de clientes. 

El camarero cada vez se mostraba más atareado y, al ir a cargar a la barra y encontrar vacío el tarro de alpaca plateada destinado a contener las cucharillas limpias, regañaba a las que lavaban: “¡Chicas, cucharillas!”. 

Y eso se repetía y repetía. La cantaleta acabó haciendo gracia en la parroquia, cosa que dio pie al dicho popular: “Anem a Can Culleretes” ["Vamos a Casa Cucharillas"].

Can Culleretes, 1786

Donde no hay dudas es respecto a la clientela que ha tenido, “músicos, actores, toreros, políticos…” y artistas de todo tipo continúan siendo habituales del establecimiento.

 Las fotografías de las paredes recuerdan algunas de las historias vividas en su interior e incluso se conservan algunas baldosas originales de finales del siglo XVIII.

Los expertos culinarios destacan como mejores platos de Can Culleretes los canelones y sus postres caseros, que son excepcionales. 

Can Culleretes, 1786

Su clientela fiel y el interés de la actual familia propietaria aseguran la continuidad de este histórico restaurante.

5 Carrer d’en Quintana, 
Barcelona
933173022


9. Herbolario del Rey, 1818


Interior de la Herboristeria del Rei

Es una de las tiendas más antiguas de Barcelona, la primera herboristería que existió en la ciudad y, posiblemente, en Cataluña. El local se reformó en el 1857, cuando Isabel II la nombró “Proveedor de la Real Casa”.

Las obras se le encargaron a Francesc Soler y Rovirosa, un conocido pintor y escenógrafo de teatro, que la decoró con motivos de estilo ochocentista e Isabelino. 

El local está repleto de pinturas i detalles artísticos con mucha historia, como por ejemplo, una fuente de mármol que hay en el centro del local, donde antiguamente se conservaban sanguijuelas, coronada con el busto de Carl Von Linné, naturalista sueco y creador del actual sistema de clasificación de las plantas.

Este comercio es regentado por Trinidad Sabatés Orobitg, reconocida como Maestra Herbolaria Artesana por la Generalitat de Cataluña.

10. Los Caracoles, 1835

Los Caracoles, 1835

Situado a un paso de La Rambla, Los Caracoles es un restaurante tradicional español con un comedor rústico pero acogedor lleno de todo tipo de recuerdos.

En 1835 y en lo más típico del Barrio Gótico, cerca de las Ram­blas de Barcelona, la familia Bofarull funda uno de los restaurantes más carismáticos de la ciudad con el nombre de Can Bofarull. 

Los Caracoles, 1835

Con el paso del tiempo, uno de sus más famosos platos le da su nombre actual Los Caracoles. 

Desde entonces, cuatro generaciones más de la familia Bofarull han sabido mantener las excelencias de una cocina popular de alta calidad.

Su bien ganada fama ha trascendido a todos los rincones del mundo, siendo una de las citas obligadas de todo aquel que visita nuestra ciudad. 

Se ha caracterizado por ser un lugar frecuentado, desde siempre, por destacadas personalidades del mundo del arte, del espectáculo, de la política y de las finanzas, atraídos no solo por el buen placer culinario, sino por el encanto de sus numerosos rincones llenos de historia. 

Los Caracoles, 1835

Toda esta labor se ha visto recompensada, además de por el cariño popular, con la obtención de la Medalla al Mérito Turístico.

Abierto desde 1835, es famoso por el plato que le da nombre, los caracoles, pero también por su gran parrilla de fuego asado a la parrilla que produce deliciosos pollos asados.

También encontrarás una amplia selección de mariscos y pescados en el menú, así como platos de paella y tapas tradicionales.

Los Caracoles, 1835

Todos los días de 13:15 pm – 24:00 am
14 Carrer dels Escudellers, Barcelona
933012041


11. Agüelo 013, 1850


Agüelo 013, 1850

Quizás el que mejor ha sabido aprovechar su pasado decimonónico para hacer de su servicio una auténtica experiencia de vanguardia. 

Con cuatro espacios diferenciados, esta taberna que data de 1850 ha sido punto de encuentro de varias generaciones de barceloneses, que lo convirtieron en uno de los lugares de ocio más típicos de la ciudad donde el precio solía compensar la “calidad” del producto. 

Desde 2013 también cuenta con restaurante para más de 300 comensales y con una enoteca en la que se pueden degustar más de 40 vinos de 20 denominaciones de origen diferentes.

Carrer Avinyó 37, 
Barrio Gótico


12. London Bar, 1910


London Bar, 1910

Inaugurado en 1910, acogió entre sus paredes a Picasso, Miró, Hemingway, Machado y Carlos Gardel. Mesas de mármol, decoración modernista y cobijo de la bohemia barcelonesa. 

Desde su apertura funcionó de forma ininterrumpida durante 106 años, hasta la muerte de su propietaria, Eli Bertran. 

London Bar, 1910

London Bar llegó casi cien años después que el Marsella a la misma zona, el famoso barrio del Raval, pero también ha sabido calar hondo en la cultura barcelonesa y se ha convertido en un clásico de la ciudad. 

Conserva intacta la decoración modernista predominante para 1910 cuando abrió sus puertas, también fue lugar de reunión de personajes famosos, pero como dato curioso destaca el trapecio que cuelga de su techo.

 Se dice que está ahí porque los fundadores del Circ Raluy oriundo de Cataluña solían venir aquí con frecuencia.

Carrer Nou de la Rambla 34, 
El Raval

13. Pastelería Pujol – La Estrella, 1825

Interior de la pastelería Pujol – La Estrella, 1825

El establecimiento es una pastelería desde el inicio de su actividad en 1825. 

Años más tarde, en 1944 el negocio pasó a manos de Simeón Pujol, el primer miembro de la alcurnia que ha regentado el negocio hasta la actualidad. 

En los años treinta, también era granja y se podía consumir en las mesas puestas al efecto. 

Pastelería Pujol – La Estrella, 1825

La Estrella era uno de los lugares de encuentro de los músicos y boxeadores negros. 

Sobre todo de los músicos negros: Felipe, Alfredo, Lewy Wine, Alberto E. Rivera, conocido en La Habana como el rey de la trompeta, Juice Wilson, violinista de jazz, Chase, pianista, Phil Pout, saxofón y cantante.

 En La Estrella, dedicaban sus ocios que eran todos, a jugar al parchis y al domino mientras esperaban la llegada del verano cuando serían reclamados en las fiestas mayores de los pueblos."

"En los bajos está la antigua Confitería Pujol, actualmente conocida como Pastelería la Estrella, que abrió en 1895 y que aún conserva la decoración original. 

Pastelería Pujol – La Estrella, 1825

Hoy en día está especializada en pastelería vegetariana, en cuyo obrador no usan huevos, leche, nata, ni ningún ingrediente de procedencia animal; fabrican repostería 100% vegana (Lujuria Vegana)."

En 1950 se reformó el local, aunque mantiene totalmente el encanto de una pastelería tradicional de la época; sus espejos, vitrinas, los rótulos y su tipografía te invitan a hacer un viaje en el tiempo muy dulce.

Carrer Nou de la Rambla 32
Barcelona

14. Bar Marsella, 1820

Marsella, 1820

Otro de esos bares en Barcelona que fue punto de reunión de los más famosos personajes, como Dalí, Picasso, Hemingway o Gaudí. 

Era tan frecuente el uso de este tipo de locales para reuniones clandestinas y de matices políticos que ellos aún conservan un cartel de la época del franquismo en España que dice “prohibido estacionarse en las mesas”.

Fundado en 1820 es el más antiguo de la ciudad tal y como ha quedado registrado. 

Su reclamo principal, aparte de un aspecto que no ha perdido ni un ápice de su esencia iniciada en el siglo XIX, en el que lo único que ha cambiado es la vestimenta de los dueños y de los concurrentes, es la absenta. 

Bar Marsella, 1820

Es aquí donde “guiris” y locales se juntan para tomarse una de estas bebidas “malditas” que se dice que era la favorita de los escritores del romanticismo y de los poetas del malditismo francés, como Baudelarie, Verlaine o Rimbaud. 

Gente del talento y del arte como Victor Hugo, Jack London, Edgar Allan Poe, Picasso, Degás o Vincent Van Gogh contribuyeron a popularizar este licor, conocido como la ninfa o la musa verde y elaborado con licor de anís y extracto de ajenjo. 

Su poder embriagador era tal que se rumoreaba que hacía percibir alucinaciones con las que los autores, pintores y escritores se inspiraban para dar salida a sus obras.

Lo cierto y verdad es que, si queremos sentirnos como un verdadero bohemio del siglo pasado, no podemos encontrar lugar mejor en Barcelona. Tal vez el cercano Bar Pastis, pueda parecerse en autenticidad, pero no acumula tanto polvo en sus estanterías.

Porque el Marsella parece que no ha sido limpiado nunca, al menos todo lo que no es estrictamente necesario como mesas, barra y baños. 

Bar Marsella, 1820

Los estantes, las lámparas, las botellas y los espejos parecen extraídos de una cámara del tiempo que ha estado oculta hasta este momento, y en el que el polvo y la suciedad se ha ido amontonando.

Pero es ese encanto de lo lúgubre, de lo arcano, de lo prohibido, lo que nos impele a ir al Marsella. La absenta, servida a la manera tradicional y macerada en grandes garrafas de vidrio de la que se extrae, nos hará embriagarnos de la noche, divertirnos y quizás enamorarnos de los del asiento de al lado y dejarnos llevar por la pasión del momento. 

También es un lugar donde demostrar que dominamos el rito de bebernos la absenta, colocando el azucarillo impregnado del licor, en el tenedor que atraviesa la boca de la copa para poder prenderle fuego y que el azúcar quemado vaya cayendo al líquido. A la vez podemos ir echando agua que deshaga el azúcar y rebaje la absenta.

Bar Marsella, 1820

El Bar Marsella se ubica, además, en una de las zonas más canallas y bohemias de la ciudad de Barcelona, el Raval, justo en la zona entre la calle San Ramón y Robador, en la calle Sant Pau. 

Una de las zonas más populares del antiguo Barrio Chino, conocida en el pasado por ser zona de prostitución, camellos y delincuencia. La dirección es Sant Pau, 65 y el teléfono +34 934 42 72 63

Dirección: Carrer de Sant Pau, 65, 
08001 Barcelona
Teléfono: 934 42 72 63

15. Casa Almirall, 1860 

Casa Almirall, 1860 

Otro de esos bares en Barcelona que guarda un puesto en el corazón de los residentes, fue inaugurado en 1860 y aunque ha pasado por altas y bajas, en estos momentos está muy bien. 

CASA ALMIRALL es uno de los establecimientos más antiguos y mejor conservados de Barcelona. 

La decoración centenaria evoca el ambiente tranquilo y bohemio del siglo XIX. 

La atmósfera modernista, propia de la época, combina la madera y el mármol con un resultado armónico y sugerente.

Casa Almirall, 1860 

Su decoración es tan auténtica como su comida, es ideal para tomar el famoso vermut del medio día o para unas copas nocturnas con algo que picar, pero no algo cualquiera, tapas muy sustanciosas.

Paradas de metro más cercanas: Universitat (L1 i L2), Sant Antoni (L2), Catalunya (L1, L3, L6 i L7).

Para llegar con bus buscad las líneas que transiten por la Ronda de Sant Antoni, Plaça Universitat, Plaça Catalunya y Rambla.
Bicing. Estación más cercana (40 m) Plaça dels Àngels

Si optáis por el coche particular el parking más cercano es el de Plaça dels Àngels (BSM)

Carrer de Joaquín Costa, 33, 
08001 Barcelona
933 18 99 17

16. Otras Rutas Cercanas:




lunes, 1 de marzo de 2021

En ruta por el románico de la Bureba: De Briviesca a Frias, Burgos

Frias, Burgos

Briviesca, Burgos

Ermita de San Andrés, Soto de Bureba


Poza de la Sal, Burgos

Oña, Burgos

Ermita de Santa María de la Hoz, Tobera, Burgos

Cascada en Pedrosa de la Tobalina, Burgos

La Bureba se encuentra en el corazón de la provincia de Burgos. Es una llanura, con abundantes campos de cereal que dotan al paisaje de tonos verdes o amarillos en función de la temporada, rodeada de montañas, cuyos cursos de agua van a desembocar al río Ebro, donde se puede disfrutar del arte románico y su impresionante naturaleza.

Indice: 

  1. Como llegar a Briviesca, Origen de nuestra ruta
  2. Croquis de la primera parte de nuestra Ruta
  3. Briviesca, la bien trazada
  4. Comer en Briviesca
  5. Ermita de San Martín, Piernigas
  6. Iglesia de San Andrés. Rojas
  7. Iglesia de Santa Eulalia, Carcedo de Bureba
  8. Iglesia parroquial de Santa Eugenia, Lences de Bureba
  9. Iglesia de San Julián y Santa Basilisa, Bárcena de Bureba
  10. Iglesia de Santa María, Abajas de Bureba
  11. Iglesia de Santa María, Castil de Lences
  12. Poza de la Sal
  13. Comer en Poza de la Sal
  14. Croquis de Poza de la Sal a Frias
  15. Iglesia de Santa Cecilia, Hermosilla
  16. Iglesia de San Facundo, Barrios de Bureba
  17. Iglesia de San Martín Obispo. Pino de Bureba
  18. Oña
  19. Comer en Oña
  20. Iglesia románica de San Andrés, Soto de Bureba
  21. Ermita de Santa María de la Hoz, Tobera
  22. Cascada de Pedrosa de Tobalina
  23. Frías, imprescindible en la Bureba
  24. Comer en Frías
  25. Otras Rutas Cercanas

1. Como llegar a Briviesca, Origen de nuestra ruta:

       

Cómo llegar a Briviesca en autobús:

La estación de autobuses más cercana a Briviesca es la estación de autobuses de Briviesca situada a 0,27 kilómetros donde hay conexiones en autobús hasta Burgos y otras capitales de provincia.

Cómo llegar a Briviesca en tren:

La estación de tren más cercana a Briviesca es la estación de de media y larga distancia de Briviesca situada a 0,94 kilómetros de Briviesca.

Horario de la estación

Acceso ininterrumpido a andenes

Venta inmediata de billetes 6:00 a 22:00
Venta anticipada de billetes 6:00 a 22:00 (Sólo trenes de Media Distancia)

Teléfonos de contacto
Información de estaciones902 432 343
Renfe:902 320 320

Debido a la extraordinaria densidad de lugares a visitar en nuestra ruta, pensamos que es mas operativo subdividirla en dos partes

2. y este es el Croquis de la primera parte de nuestra Ruta:

De Briviesca a Poza de la Sal

  

 La ruta en coche por la Bureba que proponemos comienza en 

3. Briviesca, la bien trazada

Briviesca, Burgos

Su existencia como núcleo importante está ya documentada en torno al año 77 d.c, citando como capital de los Autrigones a "Virovesca". El actual emplazamiento de Briviesca, data de principios del siglo XIV, cuando la villa es comprada por Doña Blanca de Portugal, nieta de Alfonso X el Sabio, dando como resultado un trazado regular, que la hizo merecer el nombre de la "bien trazada".

De 1313 data el Fuero de Briviesca, el único extenso si exceptuamos el Fuero Real. Este Fuero sustituye al de 1123, otorgado por Alfonso VII. Otro importante acontecimiento histórico ocurre en 1387, fecha en la que se celebraron Cortes en Briviesca. 

Juan I de Castilla elegirá como sede a Briviesca. Lo más significativo de estas Cortes fue el acuerdo de otorgar el título de Príncipe de Asturias al heredero a la Corona de Castilla, título que ostentarán después los herederos a la Corona de España.

En un estratégico cruce de caminos a orillas del río Oca se encuentra Briviesca, capital de la Bureba y conocida como "la bien trazada" por la perfecta distribución de sus calles en torno a la plaza Mayor. 

Fue cruce de dos calzadas romanas y paso obligado del Camino de Santiago. Es por eso por lo que sigue estando tan bien comunicada y sus habitantes son tan hospitalarios.

La distribución actual de Briviesca es de principios del XIV, cuando es comprada por doña Blanca de Portugal (nieta de Alfonso X el sabio). 

Briviesca, la bien trazada

Los habitantes, al no tener que defenderse de ataques enemigos, se trasladaron desde los cerros cercanos a el emplazamiento actual, mejor comunicado.

La repartición de las calles consistió en cuatro ejes atravesados perpendicularmente por otros cuatro y una plaza en el centro. 

No es normal en la Edad Media una ciudad tan regular, es por ello por lo que se la conoce como "La bien trazada". 

Incluso se tomó como modelo para la ciudad de Santa Fe en la provincia de Granada, que resulta idéntica a esta. También para algunas ciudades fundadas en América tras el Descubrimiento.

Briviesca es la capital de La Bureba, un terreno llano rodeado de altas montañas de la provincia de Burgos. 

Que ver en Briviesva

Plaza Mayor

El centro neurálgico de la ciudad es la Plaza Mayor, de forma rectangular, con soportales en dos de sus lados y un bonito templete en el centro de 1909 y restaurado en 1983.

Iglesia de San Martín

A uno de los lados se encuentra la Iglesia de San Martín con una bonita fachada plateresca del siglo XVI y una mezcla de estilos fruto del paso de los años; gótico, renacentista y barroco.

Tiene planta rectangular y tres naves, la central, flanqueada por gruesas columnas, enmarca el retablo barroco del siglo XVII presidido por San Martín, obispo de Tours. A los lados varias capillas: destacan la de las Viejas, con un retablo de 1515 y sepulcros de personajes ilustres de Briviesca. Y la del Carmen, con un Cristo del siglo XVI muy querido en la ciudad.

La entrada a la iglesia es gratuita y se puede visitar todos los días antes y después de misa.

Palacios y casas solariegas de BriviescaEn la segunda mitad del siglo XVII se edificaron los mejores palacios y casas solariegas de la ciudad, conocimos:

La casa Palacio de los Torre. 

Se encuentra en la calle Medina, lo mandó construir la familia de los Torre hacia la segunda mitad de siglo XVII. 

Casa Palacio de los Torre

Este impresionante edificio alberga un restaurante.

Casa Palacio de los Martínez España-Ordoño Rosales. 

También en la calle Medina, se encuentra el palacio que mandó construir Pedro Martínez de España y Narcisa Francisca de Ordoño y Rosales en 1718.

Fue adquirido por un banco que llevo a cabo su restauración y en el destaca el balcón sujetado por angelotes. En el hall de entrada hay un bonito panel de madera con la letra del Himno de Briviesca tallado.

Casa de los Salamanca.

 Se encuentra en la esquina de la Calle Santa Mª Encimera con Juan Cantón. Construida por Juan de Salamanca y su mujer Francisca de Salinas. Fue reconstruido a principios del siglo XX pero aún conserva en el cubo de la esquina el escudo original de la familia.

Ayuntamiento Palacio de los Soto Guzmán. 

Situado en uno de los lados de la plaza Mayor, justo en el comienzo de la calle Santa María Encimera, se encuentra este palacio del siglo XVII que alberga el Ayuntamiento de Briviesca.

Está formado por un edificio adosado con una torre adosada. Ésta tiene soportales, balcones y en lo alto el escudo de los fundadores con un reloj. El edificio tiene una balconada corrida, dos escudos de la familia y una Custodia del Santísimo Sacramento.

Entramos a las dependencias del ayuntamiento de Briviesca para ver el hall de entrada en el que se encuentra en una vitrina de cristal el antiguo reloj que estuvo en la torre del ayuntamiento durante 90 años y que data de 1897 según reza su placa. Hace unos años se le hizo una puesta a punto y se volvió a poner en marcha.

En el suelo, bajo un cristal, podemos observar los restos de una estructura muraria que se encontró en unos trabajos de rehabilitación del edificio. Aunque no se puede determinar la fecha de esta construcción, se sabe que es anterior al siglo XIV cuando se refundó la ciudad, ya que no se corresponde al trazado urbano de la época. 

Puede que sea de la época romana debido a los niveles estratigraficos en que se encuentran.

Conjunto monumental de Santa Clara

El conjunto, declarado Monumento nacional en 1931, fue realizado por Juan Gil de Ontañón en el siglo XVI por orden de La hija de los Condestables de Castilla; Doña Mencía de Velasco.

 Se compone de iglesia, monasterio, casa solariega y hospital.

Comenzamos visitando la iglesia, cuya construcción comenzó en 1524. 

Es de una sola nave y tiene una bonita bóveda gótica octogonal con tachas de oro y otra sobre el coro. 

En sus paredes, de sobria decoración, podemos ver los escudos de los Velasco y los Mendoza.

Pero la iglesia guarda un gran tesoro, la "joya de Briviesca", un increíble retablo de madera de nogal sin policromar de 24 metros de altura dedicado a la Virgen.

Retablo de Santa Clara, "Joya de Briviesca"

 Es de estilo renacentista-manierista-romanista y lo inició Diego Guillén en 1551 y lo acabó Juan de Ancheta en 1569.

Junto a la Iglesia se encuentra la casa solariega y un poco más allá el hospital de Nuestra Señora del Rosario con un bonito patio renacentista herreriano de dos plantas en el interior. Fue en un principio hospital y después pasó por varios usos, acogiendo en la actualidad dependencias municipales.

El convento, que no es visitable, es de estilo gótico y tiene dos claustros. En el estuvieron las monjas franciscanas de santa Clara hasta el año 2005, en la actualidad se encuentra deshabitado.

HORARIO DE LA IGLESIA DE SANTA CLARA

Todos los días por las mañanas a las 11, 12 y 13
Por las tardes de lunes a viernes a las 16:30 y las 18
(la entrada se saca en la Oficina de Turismo)

Excolegiata de Santa María

la Excolegiata de Santa María, cuya construcción se inició en el siglo XIV. Tuvo una gran reconstrucción de estilo neoclásico en 1789, se hizo una nueva fachada y se renovó el interior.

Nos encantó en el interior su cúpula central de forma elíptica. Frente al retablo barroco de la capilla Mayor hay una talla gótica policromada de la Virgen en su Asunción, patrona de la iglesia.

Separado de esta capilla con una reja se encuentra la capilla gótica de Santa Casilda que tiene un estupendo retablo renacentista de madera de nogal de 1565. Aunque no llegue a la grandiosidad del retablo que acabamos de ver en la Iglesia de Santa Clara, es digno de admiración.

Fue fundada por los Soto Guzmán en 1667 (la misma familia que el edificio del ayuntamiento) es de estilo barroco y a pesar del deterioro, todavía se observan las increíbles pinturas de las paredes y la bóveda.

Acabamos la visita de esta magnífica iglesia, bajando a las catacumbas y viendo la cripta funeraria subterránea, con una buena "colección" de huesos de los que no se sabe su identidad.

De momento solo se puede visitar el interior el Viernes Santo

Santuario de Santa Casilda

Santuario de Santa Casilda, Briviesca

No cabe duda de que lo más llamativo de este conjunto artístico es que, a pesar de sus reducidas dimensiones, no deja de ser un espacio cuajado de arte y simbolismo. 

Posiblemente, la riqueza del Santuario de Santa Casilda sea la perfecta armonía de los estilos artísticos originales y los añadidos o reformados posteriormente, resultando un todo uniforme alejado de estridencias que jalona el interior de las tres naves del templo, separadas por arcos formeros y quedando la bóveda central de cañón corrido separada por arcos fajones de yesería sobre sencillas ménsulas.

Llama poderosamente la atención el retablo central situado tras el presbiterio, al que corona una cúpula decorada con motivos geométricos. El retablo, de estilo barroco, alberga en el camarín la imagen yacente de la santa, de gran belleza en su ejecución y acabado, obra de Diego de Siloé.

 Bajo ella, el sepulcro que contiene las reliquias de la Santa y un transparente cierran la escena del conjunto. Es abundante la decoración rocalla en el mismo, incluso en la parte superior del arco, donde destaca la imagen de San Juan Bautista en la hornacina.

Como curiosidad, es posible observar en la cueva de la nave norte del templo, el primitivo sepulcro de estilo gótico de Santa Casilda, que tan sólo estuvo en uso alrededor de medio siglo, ya que el Cabildo burgalés encargó a Diego de Siloé la ejecución de uno nuevo más artístico y elaborado. 

Este sepulcro primitivo, obra de Juan de Colonia, se caracteriza por narrar a través de casetones los principales hitos de la vida de Santa Casilda, separados por arcos lobulados a modo de dosel y que, en su origen, también conformó un grupo escultórico junto a su imagen yacente.

Leyenda de Santa Casilda

Los datos de que disponemos sobre la vida de la virgen Casilda sean bastante escasos.

No obstante, aquellos que se conservan por la piedad popular desde antaño inciden en que Casilda (que en árabe significa “poesía”) era una de las numerosas hijas de un emir toledano musulmán de nombre Al-Mamún. 

Casilda, seguramente influencia por su madre, abrazó la religión cristiana desde edad temprana y acometió su vida palaciega siguiendo las enseñanzas de Cristo, constituyendo un ejemplo de fidelidad y entrega a las enseñanzas del Señor en un ambiente contrario y hostil a ellas.

En este sentido, la joven Casilda auxiliaba con su socorro a los cautivos cristianos que eran sometidos a crueles tormentos en las mazmorras de Toledo debido a su condición religiosa, en una España medieval que no pocas veces se caracterizó por la intolerancia y las persecuciones. 

En este contexto Casilda ayudaba como podía a los cautivos ofreciéndoles a escondidas consuelo material y confortándoles con la esperanza y la palabra de Dios.

Algunos cortesanos, ante esto, acudieron al Emir solicitándole que reprendiera a su hija por su desvelo hacia los cristianos presos. 

El Emir entonces quiso comprobar si aquellas acusaciones eran ciertas y persiguió disimuladamente a su hija hasta sorprenderla portando en su regazo algo que despertaba sospechas. Al preguntarle qué ocultaba, Casilda afirmó “llevo flores” y, milagrosamente, lo que en realidad eran alimentos para los cautivos, se convirtió en un puñado de flores. Ante esto, el emir dejó de espiar a Casilda y así la virgen pudo seguir dedicándose a sus loables ayudas.

Tiempo después, Casilda cayó enferma. Los cautivos le hablaron de unos pozos en las tierras de Castilla, cuyas aguas decían ser milagrosas para quienes se bañaban en ellos. Casilda comunicó esta noticia a su padre, quien gestionó con el rey castellano Fernando I que su hija pudiese ir a aquellos pozos para curar los males físicos que la aquejaban. Esos pozos, eran los célebres pozos de San Vicente, situados en las inmediaciones del actual santuario.

Casilda viajó hasta allí, curándose de su enfermedad. Pero ya no regresó al palacio de Toledo ni a la vida cortesana, sino que decidió quedarse en esos parajes haciendo vida eremítica alabando continuamente a Dios, bautizándose y formando comunidad con otros piadosos monjes del lugar, hasta el final de sus días en santa paz. 

Tanto marcó el ejemplo de Casilda a sus contemporáneos que su feliz memoria pasó de generación en generación, con tal veneración, que terminó por erigirse en la Patrona de la Bureba y el Santuario, dedicado en su origen al mártir San Vicente, tomó el nombre de la Santa cuya vida nunca dejó de ser “poesía” para Dios.

   

4. y para comer en Briviesca:

Fortu Restaurante
Calle del Marqués de Torresoto, 13, 
09240 Briviesca España
+34 947 59 07 19

Restaurante El Concejo
Plaza Mayor, 14 LOCAL
, 09240 Briviesca España
+34 947 59 16 86

El Valles
Ctra. Madrid-Irun, km 280, 
09240 Briviesca España
+34 947 59 00 25

y algo mas economicos:

Restaurante Casa Floren
Calle del Marqués de Torresoto 11,
 09240 Briviesca España
+34 620 70 45 65

El Farol
Calle Santa Maria Encimera 16,
 09240 Briviesca España
+34 947 59 23 22

T
Iniciamos esta ruta por la Bureba, recorriendo y disfrutando del fantástico románico de esta comarca.  Nuestro primer destino será la población de

5. Piérnigas

población fundada el 26 de agosto del año 1066.

Ermita de San Martín, Piernigas

La Ermita de San Martín está situada sobre una roca a las afueras de Piérnigas más o menos a 1 km en dirección noroeste, es uno de los monumentos más significativos e interesantes de la arquitectura románica burgalesa, tras años de abandono, ha sido totalmente restaurada.

Se trata de un edificio construido posiblemente a finales del s. XII o principios del s. XIII. Consta de una sola nave, planta de salón rematado en ábside semicircular, con muros de piedra sillería reforzados exteriormente por contrafuertes. 

A ellos corresponden otros de similar factura en el interior sobre los que descargan arcos fajones, que sustentan la bóveda de medio cañón apuntado que recorren la nave y el presbiterio; la de la capilla absidial es de horno. El arco triunfal es doblado y bastante reforzado, sobre él descarga la espadaña, parcialmente derruida.

Los vanos del conjunto se reducen a tres ventanas de tipo aspillera en el ábside, la portada formada por tres arquivoltas (sin decoración) ligeramente apuntadas y un rosetón a los pies con entramado compuesto por cuatro lóbulos.

Este templo dedicado a San Martín, merece una visita pausada por ser uno de los más conseguidos desde el punto de vista arquitectónico.

Proseguimos la ruta por la misma carretera, pasados pocos kilómetros llegamos a nuestro siguiente destino.

6. Iglesia de San Andrés. Rojas 

El interés de esta iglesia reside en la arquitectura de la portada, el pórtico y la torre, aunque dichos elementos no son contemporáneos ya que presentan rasgos arquitectónicos diferentes. 

Iglesia de San Andrés, Rojas, Burgos

El pórtico ha sido modificado tapiando dos de sus tres arcadas.

En cuanto a la decoración, este edificio no destaca especialmente por la calidad y cantidad de la misma. 

Posee una pila bautismal que representa una copa de ocho lados irregulares, sujeta por un pie también octogonal con cuatro cruces.

Con dirección hacia Quintanaurria y pocos kilómetros después de atravesar este pueblo nos encontraremos con un desvío que tomándolo hacia la derecha, nos conducirá a 

7. Carcedo de Bureba

Aquí visitaremos la Iglesia de Santa Eulalia construida en la segunda mitad del s. XII.

Es un edificio de una sola nave, planta de salón, rematada en el ábside semicircular y todo él abovedado, aunque por añadidos posteriores de dos capillas abovedadas de crucería, pasa a ser de cruz latina. 

Iglesia de Santa Eulalia, Carcedo de Bureba

A los pies se sitúa la espadaña que conserva básicamente las trazas románicas.

La portada, en el muro norte, tal vez por exigencias de la orografía, consta de dos arquivoltas de medio punto que descansan en jambas provistas de esbeltas columnas. La portada abocinada presenta en sus capiteles ornamentación escultórica en la que predominan los motivos vegetales -hojas de acanto-, también hay temática animal -águilas pareadas- y motivos geométricos -zig-zag- coincidencia en muchos templos de la Bureba.

Destacan sus dos vanos, uno en el paño central del ábside con una sola arquivolta pero con acusado derrame y otro en el primer tramo del muro norte con arco de medio punto, luz de aspillera y sin línea de impostas. 

Desde el punto de vista ornamental es muy interesante por la cestería con que decora el tímpano, el ajedrezado y el fino sogueado que lo enmarca.

Continuaremos por la misma carretera y pasados 7,5 kilómetros llegaremos a 

8. Lences de Bureba, 

en esta localidad visitaremos la Iglesia parroquial de Santa Eugenia.

El templo presenta modificaciones que ha sufrido a lo largo de los siglos, sus elementos románicos datarían del XII. El interés radica en su portada, ésta se halla cobijada bajo un pórtico bastante posterior. 

Iglesia parroquial de Santa Eugenia, Lences de Bureba

Tiene cinco arquivoltas de medio punto, apeadas en jambas con columnas, cuya decoración parece haber sufrido importantes alteraciones respecto a sus orígenes. 

Alguno de los capiteles ha desaparecido. La mayoría son vegetales, con hojas de acanto, antinaturales.

Respecto a las arquivoltas, todas menos la primera llevan ornamentación muy variada. Se pueden distinguir diferentes interpretaciones de motivos vegetales, animales y una temática historiada muy interesante. Aunque predomina el medio relieve, algunos cuerpos parece que tuvieran volumen.

Continuaremos hasta llegar al despoblado de 

9. Bárcena de Bureba

Iglesia de San Julián y Santa Basilisa, Bárcena de Bureba

allí en estado ruinoso y de abandono se encuentra la Iglesia de San Julián y Santa Basilisa, su decoración es mínima.

Desde aquí, a unos pocos km descubriremos uno de los templos mejor conservados de la Bureba, 

10. Abajas 

donde visitaremos la Iglesia de Santa María, declarada monumento histórico artístico en 1981. 

Iglesia de Santa María, Abajas de Bureba

Cuenta con una portada labrada bajo la influencia de silos, con reminiscencias mudéjares, existe una gran riqueza de temas iconográficos, algunos muy característicos del románico: hombre luchando contra dragón, encapuchado sacándose una espina, jinete con un perro sobre el caballo, águila cazando.

Las referencias más antiguas de Abajas se refieren a las donaciones que el noble Aznar Sánchez ("tenente de Petralata") hizo al Monasterio de San Millán de la Cogolla (1.068). 

Si la apariencia arquitectónica de la Iglesia de Santa María es sencilla, pues se trata de la representación románica más popular, desde el punto de vista escultórico es de una calidad excelente.

11. Castil de Lences

la Iglesia de Santa María , es de los más interesantes desde el punto de vista arquitectónico de la escuela de la Bureba. 

Iglesia de Santa María, Castil de Lences

Comenzó a construirse posiblemente por la cabecera a mediados del XII, ya que la portada es posterior.

Posee una sola nave, es rectangular y está rematada por un ábside semicircular, la espadaña se sitúa a los piés del templo como prolongación del muro y consta de tres cuerpos. Parte del ábside, muro norte y oeste están construidos con piedra sillería de aparejo regular. 

La cubierta es abovedada, de medio cañón y se estructura en tres tramos separados mediante arcos fajones doblados, excepto el triunfal; la cabecera está cubierta por una bóveda de cuarto de esfera. Los empujes se contrarrestan mediante los arcos de descarga.

La espadaña consta de dos cuerpos, separados por línea de imposta. En la parte superior central se abre un vano apuntado, con una chambrana ajedrezada y está enmarcado por una arquivolta con motivos geométricos. 

La portada es abocinada y se adosa al muro sur a la altura del segundo tramo de la iglesia; está delimitada por gruesos contrafuertes y oculta por edificaciones añadidas que impiden contemplar su belleza original. Formada por seis arquivoltas de medio punto que descansan en columnas y las jambas. Protegida por una chambrana decorada con puntas de diamante.

Las arquivoltas se apoyan en cuatro columnas cuyos capiteles poseen labras vegetales. Dos esbeltas columnas dividen la capilla absidal en tres paños, cada uno con su ventana, a su vez una cenefa la divide en dos cuerpos.

Las habilidades arquitectónicas de esta parroquia están representadas en la esbeltez de los espacios y la armonía de las proporciones y líneas dominantes. Las ventanas poseen tímpanos enmarcados por tres arquillos de medio punto que albergan ornamentación de ajedrezado.

Por último, nos dirigiremos hacia 

12. Poza de la Sal

Poza de la Sal, Burgos

Poza de la Sal está ubicada en la burgalesa comarca de la Bureba. Junto con Oña y Frías conforman la mancomunidad Raíces de Castilla, un triángulo turístico de primer orden en la provincia de Burgos. Es un territorio con una riqueza patrimonial impresionante, tanto a nivel artístico como natural.

Poza de la Sal, es conocida, sobre todo, por la importancia de sus milenarias salinas. Su núcleo urbano, extraordinariamente conservado, es un laberinto de estrechas calles de trazado medieval. De hecho, Poza de la Sal fue nombrada Conjunto Histórico-Artístico en 1982. Y con todo merecimiento.

En definitiva, el llamado Balcón de la Bureba es uno de los pueblos más bonitos de Burgos.

Poza de la Sal, Burgos

Además de por su gran gran patrimonio, Poza de la Sal es conocido por ser la localidad natal del célebre naturalista Félix Rodríguez de la Fuente.

Como es fácil deducir por su nombre, la historia de Poza de la Sal está íntimamente ligada a la explotación de este producto. La sal ha condicionado el desarrollo social y económico de la localidad durante siglos.

Dejando de lado posibles asentamientos neolíticos en la zona, los orígenes de Poza de la Sal parecen identificarse con la Salionca celtíbera. El emplazamiento autrigón estaría a unos dos kilómetros de la actual Poza. Este primitivo núcleo se convertirá en la Flavia Augusta romana. De periodo romano se conservan tramos de calzada y restos del acueducto.

Aunque es muy probable que ya se explotara la sal en época celtíbera o incluso antes, es en época de dominación romana cuando se produjo un impulso significativo a la explotación salinera. Ya en esa época se introducen nuevos métodos de obtención de la salmuera. De hecho, estos nuevos sistemas de extracción se mantendrán casi sin cambios durante dos milenios.

La sal ha sido muy preciada por su poder de conservación de los alimentos por lo que ha sido usada hasta como medio de pago. Se la llegó a conocer como "el oro blanco". Tanta importancia tuvo que las salinas de Poza dependieron directamente de la Corona desde época de Felipe II hasta finales del siglo XIX.

Las Salinas de Poza

Las salinas de Poza de la Sal se encuentran situadas justo en el borde del Páramo de Masa. Desde allí el terreno desciendo bruscamente hacia la gran planicie de la Bureba. Ese terreno encierra la gran cuenca salinera, el salero. 

Pero, ¿cómo explicamos la presencia de sal a casi 150 kilómetros del mar? La respuesta la encontramos en un fenómeno geológico singular: el diapiro.

El diapiro de Poza

El diapiro de Poza es uno de los fenómenos geológicos más destacados y singulares de la provincia de Burgos. Se asemeja a un cráter de 2,5 km de diámetro. Esta enorme depresión circular está completamente colmatada de sal. Sobre el depósito salino inicial (proveniente de un antiguo mar interior) se fueron depositando posteriormente materiales como la ofita. 

La menor densidad y plasticidad de la sal motivó que fuera aflorando a la superficie, rompiendo los estratos superiores y arrastrando con ella los materiales más pesados. Quizás la mejor manera de visualizar este proceso es pensar en una erupción volcánica a cámara lenta en la que la lava es sustituida por sal.

Explotación de la sal en Poza

A diferencia de otras salinas de interior, en las que hay presencia de agua cerca, en Poza no se contaba con manantiales para poder disolver la roca de sal. Para ello, se construyeron grandes balsas en las zonas altas del diapiro en las que se acumulaba el agua de lluvia.

 Desde allí se llevaba hasta las minas, pozos excavados hasta la veta salina. El agua con la sal disuelta (salmuera) llegaba a la parte baja. Allí se extraía y depositaba en unos estanques hasta el verano. En verano, se distribuía la salmuera en las eras para que con el calor se evaporara el agua. Desde las eras la sal se trasladaba a los almacenes.

Este aparentemente sencillo método de extracción de la sal ha sido utilizado desde época romana hasta bien entrado el siglo XX. En la actualidad, se pueden visitar las eras reconstruidas cerca del pueblo para hacernos idea de cómo se desarrollaba esta actividad. Esta intensa actividad salinera nos ha dejado un inmenso legado de arquitectura salinera. Lamentablemente la mayor parte está en ruinas, salvo la Casa de Administración de las Salinas Reales. Entre ellos, los tres Almacenes Reales en los extremos del salero.

Casa de Administración de las Salinas Reales

Sin ninguna duda la Casa de Administración de las Reales Salinas es el mejor ejemplo de arquitectura civil vinculada a la explotación salinera de Poza. Su construcción comienza en el año 1786 y finaliza tres años más tarde. 

Desde aquí se llegaron a gestionar y controlar varias salinas del norte de España, entre ellas las de Añana en Álava. Actualmente, desde el año 2003 acoge el Centro de Interpretación Las Salinas.

Conjunto Urbano de Poza de la Sal

La localidad de Poza de la Sal se localiza en la ladera de un imponente macizo rocoso presidido por el Castillo de los Rojas. El castillo lo ordena construir la familia Rojas en el siglo XIV, sobre otra fortificación del siglo XI. Desde esta privilegiada atalaya se controlaban visualmente las salinas, la entrada a la villa y la gran cuenca de la Bureba.

Castillo de Rojas, Poza de la Sal

El crecimiento de Poza de la Sal se vio condicionado por el desnivel y por la escasa disponibilidad de espacio al estar ceñido a la muralla medieval. Esto motiva que su casco urbano presente varias peculiaridades.

En primer lugar, el caserío está adaptado a la marcada pendiente y al poco espacio disponible. Las casas se apiñan dentro de la muralla, compensando la escasez de espacio y luz mediante el incremento de altura. Hasta con cuatro alturas cuentan muchas de las viviendas de Poza de la Sal.

 En la planta baja se situaba el zaguán y las cuadras. Las plantas superiores albergaban las habitaciones. Por último, en la última planta, estaría la cocina con chimenea troncopiramidal. 

Generalmente para la construcción se emplea mampostería o sillería en la planta baja, y adobe con entramado de madera en las superiores. En algunos casos se enlucen con yeso.

Por otro lado, al asentarse directamente sobre la roca, las viviendas carecen de cimentación. El resultado es un peculiar trazado laberíntico de estrechas y empinadas calles. Para el empedrado de las calles se emplea la ofita.

La muralla

Durante siglos, la muralla ha definido el espacio urbano de Poza de la Sal. Aunque en un principio tuvo carácter defensivo, con el paso del tiempo pasó a tener función de control de los productos comerciales y de las epidemias.

Puerta de Murallas, Poza de la Sal

Únicamente se conserva completo el lienzo sur. En el mismo se abren tres puertas: Arco de las Eras (la más antigua, con arco ojival), Arco del Ayuntamiento (se abre en 1741 para comunicar la Plaza de la Villa con la Plaza Nueva) y el Arco de la Concepción o Puerta del Conjuradero. 

Esta última es la puerta principal de la Villa. Comunica la Plaza Nueva y la Plaza Vieja. Fue remodelada en 1694. 

Desde su balcón los sacerdotes conjuraban los nublados que amenazaban las cosechas y, sobre todo, la producción salinera.

Por desgracia, el lienzo norte se conserva solo parcialmente. Enfrente de la Casa de Administración de las Salinas estaba la desaparecida Puerta de la Fuente Vieja. Esta puerta permitía el acceso a las salinas y al complejo Fuente Vieja o Fuente Buena. En esta zona, fuera de la muralla, pudo localizarse la judería.

Fuente Vieja o Fuente Buena

Junto a las salinas está el conjunto de lavaderos, abrevaderos y fuentes de Fuente Vieja o Fuente Buena. Construido en el siglo XVIII es una de las obras civiles más importantes y peculiares de la villa, aunque su origen parece ser muy anterior. En el conjunto se integra el tramo inicial de un acueducto con tres arcos de medio punto y el comienzo de una calzada. Ambas obras relacionadas con la explotación romana del salero.

Iglesia de San Cosme y San Damián

La construcción de la iglesia parroquial de Poza de la Sal se iniciaría a finales del siglo XIII. Actualmente presenta planta basilical de tres naves con cabeceras rectas y cubierta de bóvedas de crucería con seis tramos en la nave central y cuatro en las laterales. 

Iglesia de San Cosme y San Damián, Poza de la sal

Entre las numerosas modificaciones sufridas destaca la modificación del acceso desde los pies al costado norte. Allí se abre la portada principal, finalizada en 1665.

En el interior destacan el retablo mayor y los dedicados a la San Andrés a la Virgen del Rosario.

Plaza Vieja y Plaza Nueva

Durante mucho tiempo, la Plaza Vieja fue el centro neurálgico de la población. En ella se celebraba el mercado. En 1371 Enrique III concede a Poza el privilegio de celebrar los sábados un mercado semanal y dos ferias anuales. Desde el siglo XVI el mercado semanal se amplió a dos días, miércoles y sábado. En consecuencia, la estructura de la plaza es claramente medieval. Cuenta con soportales sustentados por vigas de madera y basamento de piedra.

Soportales en Poza de la Sal, Burgos

Cerca de la Plaza Vieja, separada por la Puerta del Conjuradero, está la Plaza Nueva. Fue la V Marquesa de Poza, Juana de Rojas, la que en 1660 sugirió la conveniencia de construir una nueva plaza extramuros, en un espacio abierto, junto a la puerta principal de la villa. La obra requirió de la construcción de grandes muros de contención para salvar el desnivel. Entorno a esta plaza construirán sus casas las principales familias de la villa.

La Plaza Nueva, hoy la Plaza Mayor de Poza, cuenta con un magnífico balcón sobre la comarca de la Bureba.

Felix Rodriguez de la Fuente

Posiblemente Féliz Rodríguez de la Fuente es el naturalista más famoso de España. Pues bien, nuestro querido amigo Félix nació un 14 de marzo de 1928 en Poza de la Sal. Todavía se conserva su casa natal, aunque no es visitable el interior. Aún así merece la pena acercarse hasta ella.

Sin duda, las vivencias de infancia de Félix por las parameras de Poza despertaron el amor por la naturaleza que marcó su carrera. “Escuchando aullidos de lobos me dormía muchas noches en mi pueblo burgalés de Poza de la Sal, al pie del alto páramo".

Aparte de su casa natal, son muchos los lugares que recuerdan la figura de Félix Rodríguez de la Fuente en Poza de la Sal (Espacio Medioambiental, Ruta de Félix, dos bustos, escultura en las salinas,...).

Felix Rodriguez de la Fuente

No podemos dejar Poza sin hablar de sus celebraciones más populares. 

Especialmente interesante es la Fiesta del Escarrete o Desjarrete, declarada de Interés Turístico Regional. Tampoco podemos olvidar la tradición musical de la villa. 

Puede que cuente con la banda municipal más numerosa de Europa en proporción al número de habitantes. Asimismo cada año se celebra un Concurso Nacional de Charangas. 

13. y para comer en Poza de la Sal:

Casa Martin
Calle de La Calzada sn, 
09246 Poza de la Sal España
+34 947 30 21 03

Bar La Red
Calle de la Red, 
09246 Poza de la Sal España
+34 947 30 51 89

y desde aquí vamos a iniciar la segunda parte de nuestra Ruta:

14. Croquis de Poza de la Sal a Frias


Comenzamos en la

15. Iglesia de Santa Cecilia, Hermosilla

Al sur del pueblo, en las proximidades de la vía romana que conducía de Poza de la Sal a Briviesca, fue hallada una "Villa rusticae", de gran amplitud, cuyas ruinas llegaron a nosotros. 

Iglesia de Santa Cecilia, Hermosilla

Entre los restos aparecieron fragmentos interesantes de la cerámica conocida en todo el mundo romano por "terra sigillata".

 Estas ruinas fueron descubiertas por el P. E. Jalhay S.J. 

En el año 1921 hizo dicho padre una pequeña excavación.

La iglesia es románica de fines del siglo XII y lo más interesante es su vistoso ábside, el cual está dotado de cinco ventanas saeteras, una en cada compartimento del hemiciclo y otras dos en los paños de la nave recta.

Iglesia de Santa Cecilia, Hermosilla

De la mayor importancia son los capiteles, tienen ornamentación zoomórfica: perros en el exterior donde se les representa cogiendo una liebre; asno comiendo las hojas de un árbol; cuadrúpedo de larga cabeza; águilas y gallináceas; arpías pareadas; jinete luchando, mascarones, etc..






16. Barrios de Bureba


Barrios de Bureba. Iglesia de San Facundo

Monumento Histórico Artístico desde el 3 de junio de 1931. 

Conserva una interesante cabecera semicircular articulada con sendas columnas adosadas y rematadas por interesantes capiteles tallados. Entre ellas se abren tres estimables ventanas.

 A todo ello hay que añadir algunos destacables canecillos bajo los aleros. Desaparecida la nave, se cierra el testero con una espadaña compuesta en dos niveles y dos vanos en cada uno de ellos.

17. Iglesia de San Martín Obispo. Pino de Bureba

Es destacable, entre los elementos románicos del edificio, el ábside que remata la cabecera, exteriormente poligonal y semicircular por dentro. 

El nivel inferior de éste volumen lleva arquería ciega y, sobre ella, una llamativa ventana central con el arco y los capiteles delicadamente tallados. 

Bajo los aleros se conserva una interesante colección de canecillos. 

La estimable portada se abre al sur con tres arcos apoyando sobre capiteles vegetales de fina talla.


 18. Oña

La siguiente parada: Oña. 

Oña, Burgos

Asentada sobre la mesa que lleva su nombre domina el valle del río Oca, y su posición estratégica fue muy importante durante la reconquista, de ahí su origen fortificado. 

La primera presencia humana se constata en los yacimientos arqueológicos de las cuevas de Penches, la Blanca y el Caballón.

A orillas del Oca se emplazo la Villa de Oña, una población muy vinculada a los origenes de la primitiva Castilla. En el año 950, Fernán Gonzalez concedió fueros a la Villa. 

Don Sancho, Conde de Castilla, otorgó a Oña rango Condal, y creó allí un señorío infantado para su hija Tigridia, que tuvo por tributarios más de 200 villas y 300 iglesias enclavadas desde el Nervión al Pisuerga y desde el Arlanzón al Cantábrico. En 1033 el Rey Sancho el Mayor de Navarra convierte el infantado en el Monasterio benedictino más poderoso de Castilla.

Tras el Asesinato de Sancho II en Zamora, el Cid trae su cuerpo a enterrar a Oña, conviertiendo así el Monasterio de San Salvador en el Primer Panteón Real de Castilla. En el se guardan los restos del Rey Sancho el Mayor de Navarra, del Rey Sancho II el Fuerte de Castilla, de la Reina Doña Mayor de Navarra, de los Condes de Castilla Sancho García y García Sánchez, de la Condesa Doña Urraca y de tres Infantes de Castilla.

Su historia, ligada a las Raíces de Castilla, es el tema central de una espectacular obra que cada mes de agosto se representa en el incomparable marco de la Iglesia de San Salvador: El Cronicón de Oña.

Piscifactoria de los Jardines del Monasterio.

Monasterio de San Salvador.

Lugares de Interés:

Monasterio de San Salvador, Oña, Burgos

Destaca el impresionante Monasterio de San Salvador, donde descansan los restos de reyes, condes e infantes de Castilla, León y Navarra, y conviven diferentes estilos arquitectónicos.

Monasterio de San Salvador: Entre dos torres cúbicas de su monumental fachada barroca resaltan las estatuas de sus fundadores. El edificio es hoy centro asistencial.

Iglesia Abacial y Monasterio de San Salvador: La Iglesia Abacial es una visita obligada en Oña. Refelja la grandeza monumental de Oña. Tras una larga escalinata, se llega a la fachada del atrio, donde se exhiben unas esculturas que representan a los reyes enterrados en el interior.

En la bóveda, tras el pórtico románico, resaltan las pinturas del siglo XV, obra de Fray Alonso de Zamora. La puerta gótico mudéjar que da acceso a la nave principal es obra de Fray Pedro de Valladolid. La amplia nave de estilo gótico está repleta de interesantes retablos y pinturas, entre los que resaltamos el fresco de Santa María Egipciaca. El crucero alberga un órgano barroco emplazado frente al retablo de la Virgen.

El centro de atención del edificio reside en la capilla mayor, cubierta por una gran bóveda octogonal, rodeada por una sillería coral, excepcional obra del siglo XV tallada en nogal, y presidida por un retablo barroco y dos panteones. En los Panteones Coral y Real se ubican ocho sarcófagos de reyes, condes e infantes, tallados sobre finas maderas, una única y original obra gótico mudéjar de Fray Pedro de Valladolid. Como fondo las vistosas pinturas de Fray Alonso de Zamora.

La sacristía herreriana del siglo XVI constituye un museo que exhibe retablos, trajes reales de bordado y tejido de los siglos X y XII, mobiliario litúrgico y un sepulcro del Obispo López de Mendoza. La mortaja del Conde Sancho, bordada en seda y oro, es pieza destacada. La sala capitular muestra piezas del primitivo edificio románico. En el claustro gótico, excepcional obra de Simón de Colonia, se muestran los spulcros de los Condes de la Bureba y del Obispo de Osma.

Casco Urbano, Oña, Burgos

Casco urbano: el sabor medieval está presente en este núcleo, declarado Conjunto Histórico Artístico. Se conserva el Arco de la Estrella, una de las antiguas puertas, y un tramo del recinto amurallado. Las casas se adosan entre si formando estrechas calles que se abren en las plazas del mercado, el ayuntamiento y el monasterio. En la calle Barruso se encintraba la antigua judería medieval. Varios blasones lucen en las fachadas de algunas de sus casas.

Albergue e instalaciones deportivas: Los antiguos edificios levantados junto al trazado ferroviario del Santander Mediterráneo sehan transformado en unas modernas instalaciones deportivas. Para alojar a senderistas y excursionistas, en la antigua estación, el Ayuntamiento ha abierto las puertas del Albergue Municipal, con capacidad para 20 personas. Teléfono 606835966.

Centro de Interpretación del Medievo:

Es un complemento pedagógico que intenta acercar al visitante el funcinamiento de un monasterio medieval, así como diversos aspectos artísticos e históricos de la villa de Oña a lo largo de la Edad Media.

Iglesia y Torre de San Juan, Museo de la Resina:

El pótico de la iglesia es un claro ejemplo de la escultura del siglo XIII. La torre medieval, situada junto a la iglesia, se ha transformado en el Museo de La Resina, que muestra la tradicional forma de extraer la resina de los pinares cercanos.

En otros tiempos el oficio resinero estaba muy arraigado en la Villa. Desde la última planta la vista es excepcional.

Casa del Parque Montes Obarenes: La Casa del Parque es el punto de referencia del Espacio Natural de Montes Obarenes y San Zadornil. Se emplaza en el interior de la huerta del Monasterio de San Salvador, rodeada por jardines y paseos.

Allí se informa sobre los recursos más destacados de este espacio, así como de las posibilidades que ofrece su extensa red de senderos.

Fiestas populares y Tradiciones:

Oña es una Villa muy festiva: San Íñigo el 1 de junio, San Juan el 24 de Junio, San Vítores el 26 de agosto y Santa Paulina el 21 de octubre. El último domingo de Septiembre se organiza una animada Feria Agraria y Artesanal. 

La tradición artesanal está muy arraigada: botas de cuero, encuadernación y trabajos en boj. Morcilla, embutidos, rosca de chorizo, galletas, miel, queso y frutas, son productos que se ofrecen al visitante y que es posible degustar en los restaurantes.

Es una auténtica joya. 

Además no dejes de recorrer sus calles y visitar su judería medieval, sus casas blasonadas con la arquitectura tradicional castellana y pasear por su jardín secreto, en los alrededores del monasterio.

 

19. Para comer en Oña:

Blanco y Negro
Calle Agua 23, 
09530 Ona España
+34 947 30 01 52

El Rincon Del Convento
Calle Convento 16,
 09530 Ona España
+34 947 30 04 55

Hostal Restaurante la Muralla
Calle Ronda 69, 
09530 Ona España
+34 947 30 04 49

20. Iglesia románica de San Andrés de Soto de Bureba

Cerca de Marcillo, Quintanaelez, Navas de Bureba y Busto de Bureba se encuentra Soto de Bureba lugar donde se ubica la iglesia de san Andrés, joya del románico burgalés.


Iglesia románica de San Andrés, Soto de Bureba

En cualquier otro lugar del mundo esta iglesia estaría custodiada como lo que es, una joya, pero aquí en Castilla se la están dejando caer año tras año.

Es la única iglesia amurallada que hay, y es también una iglesia donde sus autores han dejado grabado sus nombres y la fecha de su actuación (1213). Actualmente se sabe con seguridad que tiene más de 800 años.

La portada abocinada de triple arquivolta la hace única. Está adornada en su totalidad. Grifos, sirenas, dragones, arpías, unicornio y muchos más.

Te puedes pasar horas y horas contemplándola y nunca verás lo suficiente como para no volver.

Iglesia románica de San Andrés, Soto de Bureba

Mi agradecimiento a Joseba que explicó todo el simbolismo de la portada, la abrió y se pudo contemplar su interior, que como es de imaginar es una ruina total.

Lo primero que se ve antes del llegar a Soto es su iglesia amurallada.

Portada abocinada de triple arquivolta.

Al fondo el parque Natural de los Montes Obarenes san Zadornil




 
 Sirenas


21. Tobera

Ermita de Santa María de la Hoz, Tobera

A tan solo 2 kilómetros de Frías se encuentra el pueblo de Tobera, sobre el que el río Molinar ha ido creando un desfiladero que ha dejado a su paso impresionantes saltos de agua. 

Hay que subir en coche hasta la Ermita de Santa María de la Hoz y tras pasar por el puente románico sobre el río, iniciar la ruta de un kilómetro y medio por la que se recorren cinco cascadas. 

La Ermita de la Virgen de la Hoz se sitúa en uno de los parajes con más encanto de la comarca de Las Merindades al norte de Burgos, en pleno parque natural de Montes Obarenes-San Zadornil se encuentra este conjunto de ermitas encajonadas en el cortado rocoso que ha horadado a capricho el río Molinar con el paso de los milenios, un desfiladero que ha servido como vía de comunicación hacia los puertos Cántabros y donde hubo una antigua calzada romana, justo donde se abre el desfiladero se encuentra la localidad de Tobera.

A pesar de ser agosto bajaba algo de agua y ya que no pude disfrutar de todas las cascadas en su esplendor, aproveché para darme un baño. Es una ruta corta y que me encantó.

22. Cascada de Pedrosa de Tobalina

 Cascada de Pedrosa de Tobalina

Para finalizar la ruta, aunque no es propiamente la comarca de la Bureba, nos podemos acercar hasta Pedrosa de Tobalina para ver su cascada. 

Es un imponente salto de agua de 12 metros de altura y más de 100 metros de anchura. 

          

23. Frías, imprescindible en la Bureba

Frias, Burgos

Desde Oña llegué a Frías, la ciudad más pequeña de España. Es una preciosidad. 

Frías se ubica en un estratégico emplazamiento para cruzar el río Ebro que se ha venido utilizando al menos desde la época romana. La primera referencia histórica se remonta al año 867, en plena repoblación de estas tierras después de su conquista a los musulmanes. 

En el siglo XI el conde Sancho García, conocido por el sobrenombre de "el de los buenos fueros", adquiere la ciudad. A su muerte Frías se integra en el reino de Pamplona Nájera (predecesor del reino de Navarra) bajo el reinado de Sancho Garcés III el Mayor.

En 1202, el rey Alfonso VIII le otorga el Fuero de Logroño para darle mayor bienestar e independencia, favoreciendo el desarrollo económico de la población, que llegó a contar con una judería. Pasa a depender de Castilla y extiende su influencia por todo el Valle de Tobalina. En el siglo XIV se construye sobre el puente una torre con el objetivo de cobrar más eficientemente el pontazgo.

En 1435, el rey Juan II de Castilla otorgó a la villa el título de ciudad con el objetivo de intercambiársela a Pedro Fernández de Velasco, conde de Haro, por Peñafiel.

 La población de Frías se negó a aceptar al Conde de Haro como su señor, lo que llevó al enfrentamiento y asedio de la plaza, que tuvo que rendirse tras un largo tiempo, y acatar las normas del nuevo señor.

En 1492 los Reyes Católicos crean el Ducado de Frías, que otorgan a los Velasco.

En el nomenclátor de Floridablanca (1789), la ciudad de Frías aparece, junto «con sus barrios de Quintanaseca y Tovera», dentro del partido de Castilla la Vieja en Burgos,​ listado entre los «pueblos solos». Como tal es señorío secular, ejercido por el Duque de Frías, con Alcalde Mayor de Señorío y otro Ordinario.
A la caída del Antiguo Régimen queda constituida como ayuntamiento constitucional del mismo nombre en el partido Briviesca, región de Castilla la Vieja; contaba entonces con 790 habitantes.

Hay que subir a la torre del homenaje del castillo de los Condes de Frías para obtener una panorámica impresionante de la ciudad y del valle. Después recorrer su casco viejo hasta llegar a la iglesia de San Vicente, visitar sus casas colgantes y pasear hasta su puente medieval sobre el río Ebro.

Frías es uno de los lugares más bonitos a visitar en un viaje por la comarca de las Merindades al norte de Burgos, la ciudad más pequeña de España tiene muchos lugares que tienes que visitar en Frías, ya sea en el mismo pueblo o en las inmediaciones, porque Tobera y el puente medieval fortificado es un lugar imprescindible en tu visita a Frías.

Qué ver en Frías

La pequeña ciudad medieval de Frías se sitúa sobre un peñasco aislado en pleno valle de la Tobalina, una ubicación que le daba mucha ventaja militar durante los conflictos pasados, los elementos más característicos de Frías son la iglesia de San Vicente levantada sobre una antigua iglesia románica y el portentoso castillo roquero de los duques de Frías. 

Toda la ciudad del peñón está protegida a un lado por el acantilado sobre el que se asientan las casas colgadas y al otro por una gruesa muralla defensiva, habiendo tan solo 3 poternas de acceso al interior de la ciudad.

Donde aparcar en Frías

Debido a la fama turística que tiene Frías, que la ciudad es muy pequeña y que tiene muchos lugares que ver, los coches no pueden acceder al casco históricos, cosa que se agradece la verdad, hay varios aparcamientos donde poder dejar los vehículos, uno bajo las murallas de Frías, otro antes de cruzar la ciudad por la BU-504 y otro camino de Tobera, en la zona de los molinos del río Molinar, este es especial para autocaravanas, en el mapa de abajo los indico todos para que no haya pérdida, además, todos son gratuitos.

Mirador el Peñasco

El Mirador El Peñasco se sitúa sobre un pequeño promontorio de piedra que hay saliendo de Frías por la carretera Bu-504 dirección Tobera, allí se han habilitado unos peldaños con unas cuerdas de protección y un pequeño mirador para contemplar la majestuosa ciudad de Frías desde un vista totalmente distinta.

Desde allí se puede ver todo el conjunto histórico de la población, la torre del homenaje sobre el peñasco, la torre de la iglesia de San Vicente, las famosas casas colgadas de Frías y el barrio donde se encuentra la iglesia de San Vitores.

Las Calles medievales de Frías

Principalmente, la visita a Frías comienza en la calle Mercado, una calle que atraviesa todo el casco histórico desde el castillo hasta la iglesia de San Vicente Mártir pasando por la plaza del ayuntamiento, 

Es en esta calle empedrada y peatonal donde se concentran la mayoría de bares y restaurantes turísticos, a unos precios que rondan los 18-20 € de menú de fin de semana.

La iglesia de San Vicente Mártir

 Iglesia de San Vicente Mártir, Frias

La calle Mercado conduce hasta el otro extremo del peñón donde se asienta la ciudad de Frías, allí se encuentra la iglesia de San Vicente, un templo levantado sobre otro más antiguo de origen románico de principios del siglo XIII, tiene una estructura fortificada, pues su antigua función era defensiva, su portada y torre están restauradas pues en 1906 se desplomó la torre original con un rosetón gótico, así que los restos de se vendieron al museo de Claustros de Nueva York para costear la obras de restauración de la misma por el arquitecto burgalés J. Calleja.

El templo se caracteriza por la combinación de estilos, con planta cuadrada donde prevalece el barroco, al final del siglo XIV se añadió la capilla del Santo Cristo de las Tentaciones y a finales del siglo XVI la capilla de Deán o de la Visitación, su altar mayor fue tallado a finales del siglo XVIII por el escultor burgalés Esteban Ortega.

Plaza de los Granos

Plaza de los Granos, Frias

En frente de la iglesia de San Vicente se realizaba el mercado, por eso se le llama Plaza de los Granos, con unas cubiertas donde se guardaban los granos de trigo, cebada, centeno, maíz y legumbres, para así protegerlos del mal tiempo, allí hay un pequeño altar dedicado a la Virgen de los Toriles.

Allí hay unas mesitas bajo el techado donde hacer un picnic, si vas en modo ahorro y llevas unos bocatas durante tu visita a la ciudad de Frías.

Mirador del Valle de la Tobalina

Desde el extremo del peñón sobre el que se sitúa la ciudad de Frías, junto a la iglesia de San Vicente hay una vista panorámica del río Ebro a su paso por el Valle de la Tobalina, el río, procedente del Valle de Valdivielso se abre camino a través del desfiladero de la Horadada hasta llegar a las cercanías de Frías, donde se construyó un puente medieval fortificado para el cobro del pontazgo, el río Ebro continua su camino hacia el mediterráneo por un entorno de gran belleza natural como son los Montes Obarenes.

Las casas colgadas de Frías

Casas Colgadas de Frias

La Muela es el cerro rocoso sobre el que se asienta la ciudad de Frías, en el borde de esta formación rocosa se asientan multitud de viviendas que bien recuerdan a las casas colgantes de Cuenca o las casas de Castelfollit de la Roca en Gerona, desde el mirador El Peñasco se pueden contemplar perfectamente estas estructuras construidas con toba calcárea y madera, debido a la falta de espacio estos edificios se construyeron en altura y en sótano, son edificios de dos o tres pisos con varios pisos de sótanos excavados en la roca, se puede considerar que fueron los primeros rascacielos de la edad media.

El Castillo de los Duques de Frías

Castillo de los Duques de Frias, Burgos

El lugar más espectacular de Frías es el castillo de los duques de Frías, una fortaleza roquera ubicada en la parte más alta del peñón donde se asienta la ciudad, levantado en el siglo X como fortaleza de vigilancia y control estratégico se llega hasta ella al final del recorrido por las calles de la localidad, desde la iglesia de San Vicente a travesando la explanada de las murallas.

Allí se sitúa la oficina de turismo de Frías y es allí donde te venden las entradas para visitar el castillo, tiene un coste de 2 € en horario de 10:30 a 14 horas y 16 a 18:30 horas, lamentablemente no llegamos a tiempo de entrar a verlo por la mañana, así que nos conformamos con ver el castillo desde las afueras.

El interior la verdad que tiene que ser espectacular, pues la visita te da acceso a pasear por el adarve y caminar por la muralla almenada hasta la torre del homenaje, ubicada en el peñón más alto de la localidad.

El Puente medieval de Frías

Puente medieval de Frias, Burgos

El puente medieval de Frías tiene nueve arcos, siete de ellos de medio punto y dos apuntados en el centro para soportar el peso de su majestuosa torre, una torre fortificada que fue añadida en el siglo XIV y servía para vigilar el paso y cobrar el famoso pontazgo, una especie de peaje que se cobraba por pasar puentes en la edad media,.

Esta torre está fortificada y se pueden distinguir almenas con saeteras y matacanes, para subir hasta ella hay una escalera de caracol muy conservada pero está cerrada al público, tan solo se puede ver desde una verja.

El paseo del Molinar y las Cascadas de Tobera

El paseo del Molinar comienza a los pies del puente medieval de origen romano, justo al lado del humilladero del Cristo de los Remedios y de la majestuosa Ermita de Nuestra Señora de la Hoz.

Esa sencilla senda de apenas 1 kilómetros se puede recorrer en media hora y pasa por 4 impresionantes cascadas que se precipitan en mitad del pueblo de Tobera, sin duda alguna la mejor época para verlas es en primavera, tras el deshielo.

 

 24. y para comer en la zona:

Bar-Restaurante Ortiz
C/Mercado, 19., 
09211 Frías España
+34 947 35 70 67

Meson Fridas
Calle Mercado 10, 
09211 Frías España
+34 947 35 72 43

El Albergue
Bu-504, 

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