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jueves, 3 de febrero de 2022

Escapada de Fin de Semana en Espejo y Montilla, Cordoba

Castillo de Espejo, Cordoba

Batalla de Munda, Cordoba

Enoturismo Montilla

Castillo de Montilla, Cordoba

Bodegas Alvear, Cordoba

Arte en la Calle, Montilla


Sobre la cresta de un cerro aislado en la cuenca del Guadajoz el afluente del Guadalquivir que estructura la campiña meridional de Córdoba y abre una vía natural de penetración hacia el sudeste ̶ , aparece Espejo, como un centinela ante la inmensidad del paisaje.

Salta a la vista que ocupa un emplazamiento de excepcional valor estratégico, aprovechado desde fechas muy tempranas a tenor de su copiosa aportación arqueológica.

Espejo es un municipio español de la provincia de Córdoba, Andalucía.

En 2019 contaba con 3329 habitantes. Su extensión superficial es de 56,64 km² y tiene una densidad de 60,2 hab/km².

Indice:

  1. Como llegar a Espejo
  2. Algo de Historia de Espejo
  3. Qué ver y visitar en Espejo
  4. Otros lugares de Espejo que debes conocer
  5. Comer en Espejo
  6. Montilla, Arte, Historia y Enoturismo
  7. Algo de Historia sobre Montilla
  8. Que ver y hacer en Montilla
  9. Senderismo en Montilla: Ruta de las Fuentes Históricas
  10. Comer en Montilla
  11. Otras Rutas Cercanas

1. Como llegar a Espejo

Se encuentra situada a 33 kilómetros de la capital de provincia, Córdoba, en la comarca de Campiña Este - Guadajoz, a una altitud de 423 m

POR CARRETERA

Desde Madrid: Se llega a la ciudad a través de la Autovía de Andalucía (E-5 ó antigua N-IV). 

La duración aproximada del trayecto es de 3 horas y 30 minutos.

Desde Sevilla: Se llega a la ciudad a través de la Autovía de Andalucía (E-5 ó antigua N-IV) dirección Madrid. La duración aproximada del trayecto es de 1 hora y 30 minutos. 

Desde Málaga: Por la Autovía A-45 (antigua N-331). Duración aproximada del trayecto: 1 hora y 30 minutos. 

Para información de autobuses con destino Córdoba: Estación de Autobuses +34 957 40 40 40
EN TREN

La comunicación entre Madrid, Córdoba, Sevilla resulta especialmente cómoda a través del tren de Alta Velocidad (AVE). La duración del trayecto Sevilla-Córdoba es de 40 minutos y la del trayecto Madrid-Córdoba, 1 hora y 40 minutos. Otras ciudades conectadas con Córdoba a través de línea de Alta Velocidad son: Barcelona, Valencia, Segovia, Valladolid, Zaragoza, Guadalajara, Huesca, Lleida y Tarragona. 

EN AVIÓN

Córdoba cuenta con un aeropuerto operativo para aeronaves de hasta 80 plazas a reacción o hélice, aunque actualmente no acoge vuelos regulares de pasajeros, uso que se le prevé dar en un futuro próximo. Los aeropuertos más cercanos son los de Sevilla, Málaga, Madrid, Jerez de la Frontera (Cádiz) y Granada.

2. Algo de Historia de Espejo

En el solar de Espejo se asentó, durante las épocas íbero-turdetana y romana, la ciudad de Ucubi, de gran importancia debido a su emplazamiento estratégico. 

Se ha tenido conocimiento recientemente de la existencia de un recinto fortificado, ubicado en el Cerro de la Pontanilla. 

El abastecimiento hidráulico de la colonia se lograba mediante un acueducto cuyos vestigios se localizan en terrenos de Nueva Carteya, Castro del Río y Espejo. 

También se localizan numerosas cisternas o depósitos en algunos puntos de la actual ciudad. Mencionar la construcción romana en sillería de El Aljibe de carácter cultual a poco más de un kilómetro de Espejo. 

Recientemente se ha encontrado otra Aljibe en perfectas condiciones junto a la Fuente de la Fuensanta, donde hubo una ermita-satuario a la misma advocación mariana, por lo que cabe pensar que fue la continuación de un antiguo santuario romano. 

Dado el gran número de fuentes similares alrededor de la población, cabe pensar que podrían encontrarse más monumentos de este tipo.

La población íbera asentada en estas tierras con el nombre de Ucubi fue ocupada por los romanos, que le cambiaron el nombre por el de Attubi. Desde el siglo xvi los arqueólogos vienen interesándose por tan glorioso pasado romano, a partir de las inscripciones descubiertas en su término. 

Batalla de Munda

Durante la Batalla de Munda, entre Julio César y Pompeyo, prestó su apoyo a César, que la recompensó haciéndola colonia inmune y añadiendo al nombre de la colonia su propio nombre anteponiéndole Claritas Julia. 

De Ucubi, Espejo, procedía la familia paterna del emperador romano Marco Aurelio, nacido el 26 de abril del año 121.

Bajo el poder musulmán —luego del dominio visigodo— muda Ucubi, o su latinizado Attubi, su nombre por el de Al-calá, topónimo árabe alusivo a la fortaleza que coronaba este asentamiento.

A los testimonios neolíticos sucede la existencia del notable recinto fortificado ibero-turdetano de Ucubi, datado de mediados del I milenio a. C. Diversos hallazgos, como una escultura de un toro y un freno de caballo conservados en el Museo Arqueológico Nacional, urnas, espadas, etc., indican el relieve de Ucubi, que jugaría un significativo papel durante las luchas entre César y los hijos de Pompeyo en territorio andaluz. 

Así, en el año 45 a.C. la localidad fue ocupada por Cneo Pompeyo, que ordenó la matanza de decenas de sus habitantes partidarios de César, quien, tras su conquista, le concedió la categoría de municipio romano con el nombre de Colonia Claritas Iulia Ucubi en premio a su fidelidad. 

Conoció entonces un próspero período: los restos de obras – muros defensivos, conducciones, un acueducto, esculturas, inscripciones, un sarcófago, monedas, entre otros hallazgos, ponen de manifiesto el desarrollo urbano y demográfico de esta escogida población que fue patria de Annio Vero, abuelo del emperador Marco Aurelio.

Más tarde, en tiempos de los visigodos y después de los musulmanes, sin embargo, el brillo de Espejo palidece, quizás por el auge de los establecimientos rurales dispersos y poblaciones muy cercanas, como Castro del Río.

En su etapa andalusí, el lugar ̶ llamado al-Qalat, la fortaleza ̶ quedó reducido a un torreón sin apenas pobladores, según se trasluce de sus primeras noticias después de la conquista cristiana, acaecida hacia 1240 en el curso de la ocupación de la comarca por Fernando III. 

Consta que desde 1260 perteneció el lugar a la familia de Pay Arias de Castro, siendo conocido como “las torres de Pay Arias” hasta que en 1303 Fernando IV le dio el apelativo latino de specula ̶ con el sentido de “atalaya”, “vigía” que tan bien refleja su posición ̶ al ratificar su señorío y respaldar su repoblación, fundándose el pueblo como tal en 1307. 

Copero de la reina, embajador ante el Papado, alcalde mayor de Córdoba, señor de Castro el Viejo, el poderoso magnate Pay Arias de Castro fue uno de los principales impulsores del régimen señorial que se extendió por todo el sur cordobés en la Baja Edad Media. Iniciativa suya fue además el fortalecimiento de las defensas de Espejo para proteger sus tierras, controlar la ruta del río Guadajoz y guarnecer esta campiña débilmente poblada que marcaba la frontera con el reino nazarí.

Tras diversos avatares, el señorío de Espejo acabó por entroncar con los Fernández de Córdoba de la Casa de Aguilar, integrándose en el siglo XVII en la Casa de Medinaceli. 

En el siglo XV, la villa desempeñaría un destacado papel en las guerras civiles del reinado de Enrique IV y en los enfrentamientos de los bandos nobiliarios hasta la pacificación impuesta por los Reyes Católicos, agitaciones que redundaron en el acrecentamiento de su formidable fortaleza.

En esos tiempos, y con el posterior desarrollo que propiciaría la bonanza del siglo XVIII, se forjaría la atrayente fisonomía de esta población de aire señorial y vocación agrícola, volcada en el cultivo de los cereales, el olivo y la vid. 

La fornida silueta del castillo señorea la colina donde se asienta la villa, dominando un dilatado horizonte de campiñas y pueblos. Forma un compacto bloque cuadrangular hecho de sillarejo, con torres esquineras y otra guardando la entrada. 

En el conjunto resalta la torre del Homenaje, disponiéndose su interior en torno al antiguo patio de armas convertido en patio porticado, con aljibe en el subsuelo. 

Iniciado en el siglo XIV por Pay Arias sobre cimientos romanos y árabes, su configuración definitiva responde sobre todo a las obras realizadas en el siglo XV y a reformas posteriores para adaptarlo a residencia, hoy propiedad de la duquesa de Osuna, que conserva en sus estancias parte de su colección pictórica. 

El castillo se rodea de un perímetro amurallado que ciñe la meseta superior del cerro y lo conecta con parroquia y la torre Caballero, un bastión exento con un bello vano conopial. En perfecto estado de conservación, el castillo de Pay Arias sobresale como un espléndido modelo de fortificaciones medievales cordobesas.

Desde la cumbre hasta el pie de sus laderas, Espejo despliega un casco urbano de plano concéntrico, revelador de su expansión a partir del germen del castillo. En la parte más elevada se desarrolla, entre fragmentos de murallas y torres, el sector más antiguo. 

Contiene una apretada trama irregular de calles sinuosas y cuestas pronunciadas que delatan su origen medieval: Carril de las Cruces, calle San Bartolomé, que se desliza hacia la plaza de España, las enrevesadas callejas del Barrionuevo, la plaza de la Constitución, hasta el Paseo de Andalucía, centro ya de vías más largas y niveladas fruto del crecimiento de la población a partir del siglo XVIII.

Más tarde, sobre las torres derruidas conocidas como Torres de Pay Arias, un descendiente de dicha familia, Pay Arias de Castro, propietario de aquella heredad, levanta un castillo a finales del siglo xiii.

En 1303, Fernando IV le concede el privilegio de repoblación de aquel lugar, que por voluntad real pasará a denominarse Espejo:

... y porque el su castiello a que solian decir Alcala a quien nos tovimos por bien mudar el nombre y quel digan Espeio

Este nombre no es más que una mala traducción del latín de Specula, que, como Alcalá, significa fortaleza o castillo.

3. Qué ver y visitar en Espejo


Desde lejos ya alcanzamos a ver esta belleza de lugar. No está escondido, al contrario, se muestra en todo su esplendor cuando divisamos el fabuloso Castillo, ubicado en el tope de la colina, y sus casas llenas de blanco radiante, ordenadas como una cascada natural, a sus pies.

Esta joya, en plena campiña cordobesa atesora un patrimonio cultural y arquitectónico único en la zona. Su pasado romano, ya nos habla de su antigüedad, la cual conoceremos recorriendo sus angostas y empinadas calles.

Monumentos y sitios de interés de Espejo

Castillo de Espejo, Cordoba

La espectacular fortaleza medieval, a la que llamamos Castillo Ducal, domina desde lo alto del poblado de Espejo en permanente vigilia, a toda la comarca.

Sus gruesos muros protegen al Castillo desde el Siglo XIII; además resaltan sus Torres esquineras, más la Torre del Homenaje, que es excepcional.

Se accede al Patio de Armas, donde veremos un antiguo aljibe y la Torre del Caballero, que servía como punto de vigilancia, para avisar a los ocupantes que debían escapar por los “pasadizos” subterráneos, que se comenta existen aquí.

Castillo de Espejo, Cordoba

Al ser residencia privada desde hace centurias, guarda en su interior auténticas reliquias, así como bibliotecas, libros, mobiliario y decoración de alto valor cultural.

Al lado está la Iglesia de San Bartolomé, templo gótico levantado por el año 1483, y que no riñe en cuanto a belleza con su vecino, el Castillo.

En su interior impresiona el Retablo de San Andrés, así como el Museo de orfebrería, que exhibe piezas de platería; ha sido declarada Bien de Interés Cultural como Monumento de Espejo, un fascinante pueblo de Córdoba.

Iglesia de San Bartolomé, Espejo

Seguimos nuestra caminata por las empinadas cuestas, y llegamos hasta la Plaza de la Constitución, donde se ubica el edificio del Ayuntamiento, así como el emblemático y pintoresco Mercado de Abastos.

La nómina monumental de Espejo se dilata a lo largo de sus calles, por donde se reparten casas señoriales como las de Antón Gómez, de fines del XVI, y de las Cadenas, en la parte alta, y otras de orden barroco, del XVII y XVIII, hacia el paseo de Andalucía.

En cuanto a los edificios religiosos cabe mencionar el Colegio de San Miguel, fundado en 1758 con un singular oratorio barroco, cubierto por bóveda apoyada sobre un octógono; la ermita de la Virgen de la Cabeza, también del XVIII; las ermitas de Santa Rita, que señala uno de los rincones con más sabor de Espejo, y Santo Domingo, tienen ambas portadas de piedra y se encuentran, respectivamente, en los extremos del casco histórico.

Casa de la Cadena, Espejo

Igualmente se halla la Casa de las Cadenas, residencia del Siglo XVIII, con una leyenda urbana asociada al hecho de que de su balcón pende una cadena.

Otras casas señoriales las encontramos mientras recorremos esta encantadora villa, disfrutando del embrujo de sus típicas calles, llenas de porrones con plantas y flores, decorando sus fachadas.

Entonces vemos la Casa de los Marqueses de Lendínez, que muestra en su frente el escudo familiar; igualmente la casa Nro 10 de la Calle Antón Gómez, que data del Siglo XVI, y se encuentra en proceso de recuperación.

4. Otros lugares de Espejo que debes conocer

Rio Guadajoz

 Caminar por el Río Guadajoz. 

A pesar del pasado algo tumultuoso que vivió el pueblo de Espejo, todavía se mantienen en pie muchas edificaciones civiles o religiosas, esparcidas por estas divinas calles.

Por ejemplo, podemos visitar la Ermita de Nuestra Señora de la Cabeza, del Siglo XVI, y que ahora funciona como centro cultural, o la Ermita de Santa Rita, erigida en el Siglo XVII y desafortunadamente cerrada al culto.

También tenemos la Ermita de Santo Domingo de Guzmán, en lamentable estado de deterioro.

La Iglesia de Santa Teresa, alberga en su interior la imagen del “Santísimo Cristo del Amor”, en un espacio sumamente sencillo. De igual forma, la Iglesia de San Miguel, que se construyó en 1757 tiene a su lado lo que en su momento fue un colegio, y hoy funge como Asociación Cultural.

Fiestas en Espejo

Entre sus fiestas destacan, en mayo la romería de San Isidro, mientras que para julio son los bailes de Santiago, y se preparan para las fiestas patronales de San Bartolomé, que son en el mes de agosto; en septiembre son las fiestas de su Patrona, Nuestra Señora de la Fuensanta.

Gastronomía 

La tradicional comida de los espejeños, gira en toro a los embutidos, muy especialmente a la morcilla y al chorizo, que todos comentan que son una delicia, al igual que los guisos de caracoles o las migas. Su producto insignia es el aceite de oliva.

La repostería es muy variada e incluye bollos de leche, bichitos, torticas o perrunas.

  
5. y Para Comer en Espejo

Restaurante Casa Lorenzo
Calle Regiones Devastadas 6, 
14830 Espejo España
+34 957 37 65 33

Bar D’Tapeo
Av. de Cañete, 2, 
14840 Castro del río España
+34 618 88 96 53

En los Alrededores de Espejo

El prolijo bagaje del pasado de Espejo aún cuenta con otro testimonio en sus alrededores, junto a la carretera hacia Castro del Río: 

A poco más de 1 Km de Espejo, queda un yacimiento arqueológico sumamente importante para la localidad, y le llaman El Aljibe, ya que allí se ubica una construcción hidráulica del Siglo I A.C.

El Aljibe, Espejo

El Aljibe, una enigmática construcción romana abovedada de sillares sobre un manantial, probablemente de finalidad religiosa.

También se conoce de la existencia de restos de lo que fue un acueducto que surtía de agua a la villa, conocido como “La Albuhera”.

y a muy pocos Kiñlometros nos encontramos la Villa de 

6. Montilla, Arte, Historia Enoturismo

¿Conoces algún lugar del mundo cuya construcción principal, aquella que domina el entorno que la rodea, sea un Granero Real?

 ¿Y alguno cuyo nombre haya pasado a la historia por la denominación de uno de sus vinos y haya incluso aparecido en el título de un relato de Edgar Allan Poe?


Montilla, Cordoba

Como podrás imaginar, me estoy refiriendo al pueblo de Montilla, en Córdoba, una pequeña población situada en la Campiña Sur andaluza, rodeada de viñedos y olivos. Hoy vamos a ver qué hacer y qué ver en Montilla, y para ello voy a darte unos datos que picarán tu curiosidad:

La segunda bodega más antigua de España se encuentra en Montilla.

En Montilla nació un personaje muy relevante de la historia de España

Montillano de adopción fue un pintor maestro de Picasso, subdirector conservador del paseo del Prado y pintor de la corte.

Una de las pastelerías más antiguas de España se encuentra en Montilla sobre un antiguo convento y cada año recibe un pedido de la Casa Real.

En Montilla se encuentra uno de los proyectos enológicos más galardonados de la península que aúna arte, ecología y sostenibilidad.

7. Algo de Historia sobre Montilla

Desde el Paleolítico Inferior se conocen restos de ocupación humana en Montilla, al igual que en toda la Campiña, como lo atestiguan los útiles sobre lasca y los bifaces encontrados. Posteriormente han aparecido raederas, raspadores y buriles, del Paleolítico Inferior y del Paleolítico Medio y sepulturas del Campaniforme. 

El Epipaleolítico dejó huella en el término de Montilla, siendo el municipio uno de los escasos puntos geográficos cordobeses donde se han documentado yacimientos de la época, como el de Fuente de Pez, interesante yacimiento de piezas microlíticas, y del Neolítico, del cual encontramos abundantes restos desde el Calcolítico, periodo en el que son más numerosos los yacimientos de cerámica, útiles de sílex, puntas de flechas, etc..

En las inmediaciones del castillo de Montilla, tras diversas excavaciones arqueológicas desarrolladas en el Cerro donde se asienta el alhorí, se ha constatado la existencia de un antiguo poblado prerromano en sus laderas.

La presencia de restos arqueológicos, como una estatua de Diana cazadora o de vías romanas, hacen pensar en que hubiera un núcleo hispanorromano; sin embargo, aún no se han encontrado restos que permitan hablar de una ciudad romana a pesar de la abundancia de restos. 

De fecha anterior a éstos, son los restos de poblamientos tartésicos e íberos hallados en el recinto del castillo.

De la época musulmana proviene el nombre de Montiya, anterior a la castellanización de la terminación -iya del árabe, que denomina a grupos humanos en toda su extensión, como agrupación, barrio, pueblo, ciudad, etc. Aparentemente, la zona, a la que se denominó Mondelia estuvo poco poblada y lindaba con las coras de Cabra y Córdoba​.

Poco se conoce de Montilla durante la primera época de la Edad Media, incluyendo su propio origen, hasta su incorporación a la corona castellano-leonesa entre febrero de 1240 y marzo de 1241, durante la segunda estancia de Fernando III de Castilla en Córdoba. 

En estos años comenzó el repoblamiento con familias provenientes de León. En 1257 pasó a depender de Gonzalo Yáñez Dovinal, a quien Alfonso X el Sabio concedió en señorío la villa y castillo de Aguilar, del que dependería Montilla hasta 1343, fecha en que se extinguió el linaje de la Casa de Aguilar.

La titularidad de estas tierras cambiaría en varias ocasiones, hasta que en 1371, Enrique II de Castilla la concede a Lope Gutiérrez, alcalde mayor de Córdoba, segregándola de la Casa de Aguilar, junto con la independencia jurisdiccional y el título de villa. Fue en esta fecha cuando sustituyó a Aguilar de la Frontera como sede del señorío de ese nombre. 

Lope Gutiérrez, por su parte, la entregó en 1375 a Gonzalo Fernández de Córdoba, a cambio de sus diversos bienes en Guadalcázar. A partir de ese momento, Montilla, sin dar nombre al señorío, se convirtió en centro, sede y núcleo del mismo, situación que se mantendrá incluso cuando los Reyes Católicos otorguen a los señores de Aguilar el título de Marqueses de Priego.

La noticia más antigua que aparece de Montilla es en 1333, y hace referencia al castillo y a su nombre. Diez años después se menciona la población, consolidada totalmente, pero hasta 1371 no adquiere término municipal independiente de Aguilar y obtener el título de villa, reforzando su población y configurando su territorio a lo largo del siglo XV mediante pleitos por los límites con los concejos colindantes de Cabra, La Rambla, Castro del Río, Montemayor y Espejo. 

Sobre el Gran Capitán ha habido siempre una discusión sobre su nacimiento entre que era de Aguilar o de Montilla, ya que aunque nació en Montilla, en aquel momento pertenecía al Señorío de Aguilar, del cual era su padre titular.

Es, a partir de este momento, cuando comienza, sin lugar a dudas, la centuria más importante de la historia de Montilla, aunque con uno de sus mayores traumas: la destrucción de su Castillo.

Siglos XVI, XVII y XVIII

Vista de Montilla en 1669, acuarela de Pier Maria Baldi.

Bajo los Fernández de Córdoba, Montilla se convertirá en el centro del señorío de Aguilar, suplantando incluso a esta villa, y se preparará para su desarrollo económico del siglo XVI. Durante la segunda mitad del siglo XV experimentó un importante crecimiento demográfico, alcanzando los 1166 vecinos en 1530, por lo que, después de Priego, a la que termina por suplantar, era la villa más poblada del marquesado de este nombre. 

Existen testimonios de aquella época sobre el castillo, cuyo origen parece remontarse a épocas anteriores a la Baja Edad Media, y aunque apenas se conservan restos, ya que fue demolido por orden de Fernando el Católico en 1508 como ejemplar castigo impuesto al titular de la Casa de Aguilar (ya entonces primer marqués de Priego) y aviso al resto de la nobleza andaluza. Las noticias antiguas nos informan acerca de su suntuosidad y celebridad.

Montilla desde Espejo, de Lorenzo Marqués (1990, plumilla)

En el siglo XVI el fuerte crecimiento demográfico y el auge económico influyen en la ampliación del perímetro urbano y en la remodelación arquitectónica de la parroquia de Santiago y creación de la totalidad de fundaciones conventuales: franciscanos en 1512, agustinos en 1519, clarisas en 1525, jesuitas en 1558, y concepcionistas en 1594. 

La ciudad siguió forjando el primitivo casco urbano que hoy se conserva, y se expande hacia el camino de Córdoba gracias al barrio de las Tenerías o hacia el Sur. La práctica totalidad del centro histórico de Montilla tiene su origen y desarrollo en estos siglos XV y XVI.

En 1630, Felipe IV de España le concede el título de ciudad. Por aquella época los derechos señoriales suponen grandes beneficios para éstos y no pocos conflictos para con los vasallos. Hasta 1711 no se reconoce el derecho de los vecinos para erigir libremente hornos y molinos. 

Dentro de aquel marco, el concejo municipal cumple funciones de gobierno, justicia y regimiento de la villa, para lo que dispone de ingresos devengados por el arrendamiento de sus propios.

El siglo XVII está ligado a un estancamiento y regresión de la economía, epidemia de peste, falta de cosechas y hambre. Esto no frena el vigor religioso, sino que se intensifica con la fundación del hospital de San Juan de Dios en 1664 y el reconocimiento público del patronazgo de San Francisco Solano en 1647, casi ochenta años antes de su canonización en 1726. 

Cabe destacar en este siglo la importancia que el teatro adquirió en la localidad, ligado a la festividad de Corpus y al amparo del Marquesado de Priego. Las referencias históricas indican que la importancia del teatro fue tal en la ciudad, que Montilla contó con un corral de comedias a principios del siglo XVII, antes incluso que otras grandes ciudades andaluzas.

Vista oriental de Montilla, 1778-1795

El siglo XVIII supone una recuperación demográfica, sin cambios sustanciales en la estructura social, encabezada por los marqueses de Priego (duques de Medinaceli desde 1711), seguida de algunas familias nobles, clero, campesinos y artesanos de los más variados gremios. 

En 1726 fue canonizado el montillano San Francisco Solano, importante evangelizador en América del Sur. 

El 1 de abril de 1767 se expulsa a los jesuitas y el 24 de agosto de 1779 se funda la primera Sociedad Económica de Amigos del País.

Siglos XIX, XX y XXI

En el siglo XIX, Montilla tenía 13 224 habitantes, por lo que se la consideraba una ciudad de tamaño medio; La ciudad contaba en este siglo con el Ayuntamiento, el palacio de Medinaceli, escuelas, hospital, la parroquia de Santiago, la iglesia de San Francisco Solano, así como siete ermitas en la ciudad y cuatro en las afueras, tres conventos de frailes y dos de monjas. 

También se ha hecho referencia al castillo, calificado por varios autores como «el más hermoso de Andalucía» y una serie de baños por el término atribuidos a los romanos. 

En este siglo, la economía se basaba en el sector primario: las producciones más importantes eran aceite (80 000 arrobas con ventas que se distribuían a Málaga, Sevilla y Madrid), vino (exportado a Córdoba capital, la provincia y Écija, con pedidos incluso para Inglaterra), trigo (50 000 fanegas) y otros cereales, leguminosas, hortalizas y frutas. En cuanto a industria, destacaba el sector agroalimentario, los telares de lino y lana y alfarerías y tejares.

Este siglo fue tumultuoso: Se vivieron diversos enfrentamientos, contra los franceses en la Guerra de Independencia española o entre absolutistas y liberales. Además de la grave epidemia de cólera de 1855 y las revueltas contra Isabel II de España. La revolución de 1868 representó una etapa de gran agitación política, 

La Gran tensión social que provocaron los graves sucesos de 1873, al conocerse la proclamación de la Primera República Española, estallaron en motín popular, con asaltos e incendios de casas de varias autoridades municipales y con el asesinato de uno de los hombres más ricos de la localidad. 

Cabe destacar en este siglo las medidas desamortizadoras del ministro Mendizábal (1835), la presencia de la expedición de los generales carlistas Gómez y Cabrera (1836) y la llegada del ferrocarril (1865).

Durante los años de la dictadura de Primo de Rivera (1923-1930), maduró y se expandió enormemente la industria vitivinícola de la ciudad. En el entorno socio-cultural destaca la figura de Don Francisco de Alvear, Conde de la Cortina, que impulsa en la llegada de las Esclavas del Divino Corazón y la Congregación Salesiana, ambas consagradas a la docencia, y el regreso de la Compañía de Jesús. 

Además, el Conde de la Cortina, adquiere la Casa del Inca Garcilaso de la Vega para donarla al pueblo de Montilla con el fin de ubicar allí la biblioteca pública. Con la expansión del sector vitivinícola y bodeguero, los gremios artesanales quedarán a la sombra y la ciudad alcanzará fama universal con la elaboración de excelentes vinos, convirtiéndose desde 1944 en el núcleo más significativo de la Denominación de Origen Montilla-Moriles.

En los años 1960 se entró de lleno en el desarrollismo de la mano de la industria vitivinícola, que situó a Montilla en los primeros lugares de la provincia. No obstante, la localidad no se libró de la fiebre migratoria, siendo el principal destino de la inmigración Cataluña (San Juan Despí) y Alemania. 

Hoy día forma parte del triángulo de ciudades considerado motor de la economía cordobesa.

8. Que ver y hacer en Montilla


Corría el año 1846 cuando Edgar Allan Poe, a punto de entrar en su declive vital, publicó «el barril de amontillado», un relato de suspense con una bodega como lugar clave de la historia. 

En ella, el protagonista utiliza un tipo de vino para hacer hablar al sujeto contra el que clama venganza. Ese vino es el amontillado, un vino de alta gradación alcohólica, nacido en la zona de Montilla en el siglo XVIII.


Que Montilla y su vino hayan llegado a formar parte de un relato de uno de los escritores americanos más importantes de la historia no es casualidad: esta es una tierra generosa, como sus vinos, poblada de colinas, viñedos y olivos, con múltiples relatos escondidos entre sus paredes. 


Hoy vamos a ir descubriendo todos ellos en diferentes secciones desgrananando, racimo a racimo, todo lo que hay que ver en Montilla.

Granero Real o Castillo-Alhorí de Montilla

Granero Real o Castillo-Alhorí de Montilla, Cordoba

Uno de los elementos principales de su historia es el edificio que corona la colina sobre la que está construida la localidad y que hace única a Montilla: el granero real o Castillo-Alhorí de Montilla. 

Edificado en 1722 sobre el antiguo castillo (derribado en 1508 por orden de Fernando el Católico como castigo al primer Marqués de Priego), el imponente edificio tiene en cada una de sus esquinas unos pequeños torreones que sirven como memoria al antiguo castillo (del que quedan algunos restos en la parte baja de la colina). 

El hoy llamado «Castillo de Montilla» va a servir para el emplazamiento de un museo dedicado al oro fermentado que baña estas tierras.

Montilla y la gastronomía.

Hablar de Montilla es hablar de vino, aceite y comida. Con su Denominación de Origen propia (Montilla-Moriles) la región de Montilla es una de las más importantes de España en producción vitivinícola.

Vinos de Montilla

Uno de los principales atractivos y el núcleo en torno al cual gira todo lo que hay que ver en Montilla son sus bodegas y lagares (para el que no lo sepa, un lagar es como una bodega pero de producción más reducida, de tipo familiar). En los últimos años el número de lagares se ha reducido notablemente (de casi 100 a 8) por lo que es una experiencia casi exclusiva poder disfrutar de una visita a uno de estos establecimientos.

En Montilla hay numerosas bodegas históricas, voy a hablaros de un par de ellas, Bodegas Alvear y Bodegas Pérez Barquero.

Bodegas Alvear


Esta bodega, fundada en 1729, es la 12ª más antigua del mundo, la 2ª de España y la 1ª de Andalucía. 

Pertenece a la familia Alvear y en su bodega La Monumental, diseñada por un discípulo de Eiffel, se encuentran 5027 botas de vino. Entre sus productos, los tradicionales finos y amontillados creados a partir de uva Pedro Ximénez, se encuentran varios vinos galardonados a nivel nacional.

Bodegas Pérez Barquero


Las Bodegas Pérez Barquero es otra de las grandes protagonistas de Montilla, con su precioso recinto que, aunque no alcanza la antigüedad de Alvear, también se presenta como un lugar merecedor de una visita, sobre todo por la cata de alguna de sus productos, con varios premios de calidad a sus espaldas.

Bodegas Lagar Blanco

Bodegas Lagar Blanco, Montilla

A 600 metros de altitud, son las instalaciones bodegueras situadas a mayor altura de la D.O. Montilla-Moriles.

Situado en un bello enclave paisajístico, ofrece al visitante la posibilidad de conocer el sistema de producción completo de los vinos Montilla-Moriles, en unas instalaciones que mezclan tradición con el confort y vistosidad de las nuevas posibilidades arquitecturas y tecnologías.

Construido en 1959 para ser la primera cooperativa vitivinícola de la D.O., posteriormente es adquirido y reformado por don Miguel Cruz Marqués, ingeniero agrónomo y enólogo, con el objetivo de dar excelencia a los vinos de la D.O. y situarlos en el lugar que les corresponde.

Bodegas Robles

Hay que empezar con uno de los grandes protagonistas de este enfoque hacia el futuro, Bodegas Robles. El lema de esta empresa fundada en 1927 pero reconvertida en 1999, proviene del poeta estadounidense de Ralph Waldo Emerson:

«Nosotros no heredamos la tierra de nuestros antepasados, la tenemos en préstamo para nuestros descendientes».


Con esta consigna, Bodegas Robles presenta un proyecto de vino ecológico que promueve el cuidado de una tierra que es la que «me enseña cada día a mi», como dice Francisco Robles. Él es el principal culpable de la reconversión de esta bodega hacia el mundo ecológico.

Su principal argumento: que la tierra cuide de la propia tierra. ¿Cómo? Facilitando a la planta el ecosistema que necesita. Sembrando el viñedo con otras plantas, llenándolo de vida, una vida que da fertilidad a la tierra y atrae a insectos que ejercen de insecticida natural contra las plagas. De esta forma se consigue un vino libre de pesticidas y fertilizantes externos. A parte, llevan un riguroso control de las emisiones de CO2.

Como parte de esta filosofía, Bodegas Robles no se queda solo en la producción de sus valiosos vinos ecológicos Piedra Luenga ni sus productos derivados (como gelatinas y mermeladas) sino que se entremezcla con el arte a través de catas donde ilustradores plasman sus sensaciones en dibujos que pasan a formar parte de las botellas y, el más alucinante de todos, el proyecto «Sigue tu cepa» a través del cual cada cepa amadrina a una persona. 

De esta forma, el ahijado sigue el ciclo vital de su madrina en los diferentes momentos, conociendo cada detalle del proceso de crecimiento natural y enseñando sobre los naturales que someten al planeta (como los cambios en los ciclos de vendimia causados por el cambio climático).

Hacienda Bolonia


Siguiendo la línea de Robles, encontramos otro productor ecológico, Hacienda Bolonia. Con un lema similar sobre la eliminación de pesticidas, esta empresa «protege» sus viñedos con barreras naturales consistentes en… otras especies, como árboles frutales y hierbas aromáticas, que atraen a otros insectos y actúan de sistema de alerta. Esta empresa, a parte de la vid, también se centra en la producción de aceite de oliva virgen ecológico.

Lagares de Montilla

Lagares de Montilla

En cuanto a lagares, voy a mencionar algunos de los que recomendaría para su visita, situados todos en la zona de la sierra de Montilla. 

Estos son el Lagar Blanco, el lagar la Primilla y el lagar Los Raigones.

Lo primero que atrae de ellos es su localización: en mitad del campo cordobés, rodeados de colinas y viñedos, el entorno transmite una sensación de paz, como si se estuviese en una pequeña Toscana. 

Después, al entrar se descubren los pequeños matices que cada uno le imprime a sus productos. De esta forma encontramos vinos dedicados al patriarca de la familia, como es el caso de Raigones, o las diferentes formas de cuidado y tratado del vino que hacen que un mismo tipo de uva (PX) dé sabores y sensaciones muy diferentes.

El oficio de la Tonelería


Como extra al mundo del vino, algo que puede interesar a ciertas personas es la visita a una de las tonelerías donde se fabrican los recipientes que después contendrán el valioso líquido montillano. 

Una de ellas es la Tonelería Juan del Pino.

Aceite de Montilla


El aceite es otro de los principales elementos gastronómicos de la zona. Una de las almazaras que se pueden visitar es la del Molino Juan Colín. Conocida también como aceites Bellido, esta empresa surgida en 1977 como horno de pan, pasó pocos años después a la producción del aceite de oliva virgen extra, el cual se puede catar en el museo construido en sus instalaciones.

Cerveza artesanal

En Montilla no solo hay vino, también está presente la cerveza. En este caso, una joven empresa, cervezas Capitán, ha iniciado un proyecto de productos artesanos que espera poder hacerse hueco en un lugar donde el vino es el principal protagonista. 

Con ganas de triunfar y calar hondo en el corazón montillano, se encuentran desarrollando un experimento en el que utilizan antiguos toneles de vino para la creación de una cerveza distinta, nunca antes elaborada de esta forma.

Confitería Manuel Aguilar

La pastelería Manuel Aguilar es otra de las decanas de Montilla. 

En 1886, la familia Aguilar creó esta pastelería sobre un antiguo convento. 

Confitería Manuel Aguilar, Montilla

Con una producción que abarca hasta 300 tipos de dulces, las lenguas, el pastelón, los afajores y las tejas son algunos de sus productos más requeridos (la Casa Real solicita anualmente un pedido de sus deliciosas tejas).

Entre los personajes ilustres que nacieron o habitaron Montilla se encuentran, entre otros, el Gran Capitán, un importante militar y político del siglo XV, el escritor e historiador peruano el Inca Garcilaso de la Vega, cuya casa-museo es una de las principales atracciones de la localidad y José Garnelo, pintor de la corte y subdirector del Museo del Prado, el cual tiene un museo dedicado a su obra y figura.

Montilla y el arte

Museo Garnelo

Con un pintor como Garnelo por Montilla es normal que la ciudad vibre en torno al arte. Para aquellos que no conozcan la obra de este autor tienen la oportunidad de sorprenderse con la múltiples caras estilísticas de este artista, natural de Valencia, en el Museo Garnelo. 

Museo Garnelo-Casa de las Aguas, Montilla

Este es un espacio donde la cultura vibra por todos sus poros, el cual está compartido con la Fundación Biblioteca Manuel Ruiz Luque. Sin duda uno de los lugares más interesantes que hay que ver en Montilla.

Arte en las calles


Pero el arte también sale a las calles de la localidad. La historia y vida de Montilla se puede disfrutar en sus fachadas en forma de inmensos murales, creados por la joven artista argentina Gisele Rossi durante su estancia de mes y medio en la localidad.


Otra forma en la que el arte invade las calles de Montilla es a través de convocatorias como el primer certamen de pintura rápida, convocado en 2017 al cual acudieron 135 participantes. Sus obras estuvieron expuestas en el espectacular espacio dedicado al arte del antiguo hospital de Encarnación y Remedios.

Secretos de Montilla

Todo lugar con personalidad esconde pequeños secretos. Uno de ellos es una escalera que recuerda a la de otros lugares del mundo como la «nerudiana» Valparaíso. 

Cuesta de Pinillos, Montilla

Con la campaña «Llena de vida tu escalera», llevada a cabo por el Ayuntamiento de Montilla y el colegio de educación Infantil y Primaria San Francisco Solano, se recuperó estéticamente la Cuesta de Pinillos. Hoy es uno de los lugares más sorprendentes de Montilla.

Música en Montilla

La música también tiene protagonismo en la localidad cordobesa. Desde hace años se viene celebrando el festival de jazz Montijazz, el cual, en su edición de 2017, cambiará de localización y se emplazará en el lagar los Raigones y en el patio de Bodegas Alvear, buscando una interesante combinación de dos pasiones: vino y música.

 

 9. Senderismo: Ruta de las Fuentes Históricas de Montilla


Para mirar hacia el futuro hay que apoyarse en el pasado. Y eso se ve especialmente en la ruta por las fuentes históricas de Montilla. 

Con un recorrido de 11 kilómetros a través de 4 fuentes (que se amplía a 15 si se cogen desvíos para visitar otras 4 fuentes más) se puede combinar actividad física con cultura. 

La ruta parte del espectacular mirador de la Escuchuela, situado en el barrio más antiguo de Montilla.

El Balcón de la Escuchuela es el este punto donde empezamos una ruta que nos llevará a conocer algunas de las fuentes históricas con que cuenta Montilla y que iniciamos mediante un sendero peatonal que bordea la ladera del Castillo.

 Desde aquí, un breve recorrido urbano nos llevará a la calle Córdoba para, al final de ésta, saliendo ya del casco urbano, entre viñedos y olivares, tomar el camino de las Tenerías. 

Éste confluye con la Veredadel Juncal y, siguiendo esta vía pecuaria, a unos escasos cien metros, giraremos a la derecha para seguir nuestra ruta por el camino de Montemayor. Pasado el km 2, en el paraje conocido como Huerta del Duque, encontramos la fuente de El Arquita, primera de las fuentes que se pueden visitar en la ruta. 

Hacia el km 5,5 el camino de Montemayor se cruza con el Cordel del Chorrillo. En este punto, aunque la ruta toma dirección hacia la derecha, deberemos hacer un alto, y en dirección contraria, a unos 200 metros, visitar la fuente que da nombre a la vía pecuaria, la fuente de El Chorrillo. 

Volviendo sobre nuestros pasos, en el mismo Cordel del Chorrillo, un kilómetro más adelante podremos tomar un pequeño desvío de ida y vuelta para visitar la Fuente de San Carlos para, nuevamente sobre la vía pecuaria, unos 500 m. más adelante, contemplar la Fuente de Descansavacas. 

Este sería el punto en el que retornamos de nuevo en dirección hacia Montilla por el Camino de la Fuente del Arca. Tras el cruce con el Camino de Córdoba pasaremos por la Fuente de El Piojo. 

A escasos 800 m. encontramos una de las fuentes más importantes y conocidas, la Fuente Nueva. Desde la Fuente Nueva podemos optar por terminar la ruta llegando al Parque de la Rejoya, o bien realizar la visita alternativa a dos fuentes más de gran interés histórico.

10. Comer en Montilla

Taberna Bolero
C. Fuente Álamo, 9, 
14550 Montilla España
+34 679 39 80 02

Bar Carrasquilla
Calle Feria 1, 
14550 Montilla España
+34 957 65 00 50

Restaurante Don Quijote
Calle Ballén, 6, 
14550 Montilla España
+34 957 65 12 71

y algo mas económicos:

El nuevo barril de oro
Avenida Andalucia 26 Avda.Andalucia 26, 
14550 Montilla España
+34 669 59 38 82

Pizzarelli
Calle Peru, 4, 
14550 Montilla España
+34 957 65 60 61

La Cepa Montillana
Avenida de Andalucia 23, 
14550 Montilla España
+34 957 73 82 34


sábado, 12 de junio de 2021

En Ruta por los Castillos de Córdoba: De Belalcázar a Iznájar

Castillo de Almodovar del Rio, Cordoba

Castillo de Iznájar, Cordoba

Castillo de Belalcázar o de Sotomayor, Cordoba

Castillo de Belmez, Cordoba

Castillo de Espejo, Cordoba

Castillo de Zuheros, Cordoba

La provincia de Córdoba es, sin duda, otro de los territorios andaluces idóneos para aquellos viajeros que buscan la contemplación y/o el estudio de edificios fortificados de diversa índole: castillos, torres vigías, recintos amurallados, alcázares… Muchos de estos monumentos cargados de historia están concentrados en la capital, pero otros tantos se encuentran repartidos por los diferentes municipios que componen esta provincia.

En Córdoba capital se podrán visitar edificios tan impresionantes como el Alcázar de los Reyes Cristianos, que mandó construir el Rey Alfonso XI y donde parece ser que se celebró la primera corrida de toros; el Alcázar Califal; los recintos amurallados como el de la Ajerquía, el de la Medina o el del Alcázar Viejo; la Torre Fortaleza de la Calahorra, el Palacio Fortificado de Medina Azahara; y torres vigías repartidas por la sierra y campiña cordobesa como la del Encineño, la de las Siete Esquinas o la del Beato, entre otras.

Desde la capital, en dirección Este, los municipios más interesantes son: Alcolea, donde se encuentra el Castillo de la Isabela; El Carpio, con su llamada Torre de Garci Méndez, una construcción del siglo XIV; Bujalance, con su Castillo Alcázar construido por Abderramán III en el siglo X; y, más al sur, Cañete de las Torres, con su castillo levantado sobre una fortaleza musulmana en la primera mitad del siglo XIV.

En dirección Oeste, Almodóvar del Río nos sorprenderá con su bello castillo de estilo gótico-mudéjar enclavado sobre una peña; y más al oeste, en Posadas, la llamada Torre de Guadacabrillas, del siglo XV; además de restos de lo que fue un castillo y que hoy es la torre de la iglesia de Santa María de las Flores.

Muy cerca de la frontera con la provincia de Sevilla, el municipio de Palma del Río nos mostrará su Recinto Fortificado en pleno casco urbano y, en la zona conocida como Mesa de San Pedro, restos de lo que fue su castillo. 

Más al sur de la provincia cordobesa, en Montemayor veremos uno de los mejores ejemplos de la arquitectura militar cordobesa, su castillo dominando el municipio desde lo alto; además de restos del primer castillo que tuvo el municipio, el de Dos Hermanas. 

Con parte del material de esta fortaleza musulmana se construyó la nombrada en primer lugar. En Santaella, la muralla urbana de origen árabe en la que destaca la puerta de acceso a la villa y algunas torres, y su castillo, del que sólo queda la Torre del Homenaje. 

En Espejo veremos el Castillo de Alcalat, del siglo XIV; y en Castro del Río, el Torreón del Cambronero, el castillo del actual municipio y el del antiguo asentamiento medieval, llamado Castillo de Castro el Viejo.

Siguiendo hacia el sur, en Baena podremos ver restos del castillo del siglo IX, así como restos de murallas; en Luque, el Castillo de Venceaire, sobre un risco que domina todo el pueblo; en Zuheros, su castillo de origen musulmán, además de restos de dos recintos fortificados: el conocido como Majuelo Negro y el de Cerro Pavon; en el caso urbano de Doña Mencía, su castillo del siglo XV; y en la conocida localidad de Cabra, la muralla urbana y el Castillo de los Condes de Cabra, de origen árabe, reedificado en el XIV y hoy convertido en convento y colegio.

También al sur, en el municipio de Carcabuey, las ruinas de lo que fue una fortaleza árabe y que hoy guarda en su interior la Ermita de la Virgen del Castillo; en Priego de Córdoba, su castillo árabe y torres vigías como la de Zagrilla, Cañuelo o Esparragal; y en Rute, en pleno Parque Natural Sierra de la Subbética, la Torre del Canuto, además de restos de la Fortaleza de Rute el Viejo. 

Muy cerca de Rute, en Iznájar, podremos ver un castillo y murallas urbanas; y en Benamejí, el Castillo de Gómez Arias, en un cerro a cuyos pies corre el río Genil y en frente, la Torre del Hacho, de origen árabe también. El recorrido por el sur de Córdoba termina en Lucena, donde se encuentra el Castillo del Moral, cuya torre fue prisión de Boabdil y que hoy alberga un museo.

Al norte de esta provincia, son cinco los municipios en los que podremos seguir viendo fortificaciones. La primera parada, desde la capital, será Espiel, con su Castillo de El Vacar, de la época califal. 

Después vendrán Bélmez, con su castillo en la cima de una elevada roca, dominando el municipio; El Viso, con el Castillo de Madroñiz, junto al río Zújar; Santa Eufemia, con el Castillo de Miramontes, fortaleza de origen romano que los árabes reedificaron en el siglo XI; y, por último, Belalzácar con su Castillo de Gahete, que tiene Torre del Homenaje muy bella.

Indice:

  1. Como llegar a Belalcázar, inicio de nuestra ruta
  2. Croquis de nuestra Ruta
  3. Castillo de Belalcázar
  4. Castillo de Belmez
  5. Comer en Belmez
  6. Castillo de Miramontes
  7. Castillo de Almodóvar del Río
  8. Comer en Almodóvar del Río
  9. Castillo Ducal de Frías de Montemayor
  10. Comer en la zona
  11. Castillo de El Carpio
  12. Bujalance
  13. Comer en Bujalance
  14. Castillo de Espejo
  15. Castillo de Baena
  16. Comer en Baena
  17. Castillo de Zuheros
  18. Castillo de Priego de Córdoba
  19. Comer en Priego
  20. Castillo de Carcabuey o Castillo de la Traición
  21. Castillo de Cabra
  22. Comer en Cabra
  23. Castillo del Moral de Lucena
  24. Comer en Lucena
  25. Castillo de Iznájar
  26. Otras Rutas Cercanas

1. Como llegar a  Belalcázar, inicio de nuestra ruta:



ACCESOS

Desde Ciudad Real.
 
A-420 hasta Belalacazar, N-502 hasta Santa Eufemia y CP-236 hasta Belalcázar

Desde Córdoba:

N-432 hasta Cruce de Espiel.
N-502 hasta Alcaracejos.
A-420 hasta Belalcázar, pasando por Vva. del Duque, Fte. La lancha e Hinojosa del duque

Desde Badajoz.

C-450 desde Monterrubio de la Serena.
C-420 desde Cabeza del Buey.


2. Croquis de nuestra Ruta:

De entre todos ellos, hemos elegido los mas interesantes para nuestra rua


Iniciamos nuestra ruta en el 

3. Castillo de Belalcázar

Castillo de Belalcázar,C ordoba

El castillo de Belalcázar, conocido como Castillo de Gahete o castillo de Gafiq o de los Sotomayor y Zúñiga es una fortaleza ubicada en el municipio de Belalcázar. Es una construcción de estilo gótico-militar, iniciada en la segunda mitad del siglo XV, siendo un referente de la arquitectura defensiva en la península Ibérica.

La denominación de Bel Alcázar, se debe a la singular torre del homenaje de la fortaleza. Desde su construcción, provoco el cambio de nombre de la villa donde se encuentra, que anteriormente era conocida por Gaete o Gahete.

El Castillo de Belalcázar empezó a construirse hacia la segunda mitad del siglo XV, si bien en el mismo lugar ya hubo una fortaleza romana, continuada luego en época musulmana. 

Sirvió de residencia a los condes de Belalcázar, señores feudales del territorio. 

El origen del nombre actual de la localidad está en esta fortaleza, ya que proviene de la expresión «bello alcázar». Anteriormente, el municipio era conocido como Gaete o Gahete.

Castillo de Belalcázar, Cordoba

Al ubicarse en uno de los pasos fronterizos para llegar a la capital, este castillo ha sido testigo de guerras entre cristianos y árabes, escaramuzas del Medievo y hasta la acometida de las tropas francesas en la Guerra de la Independencia. 

Durante la ocupación de las tropas francesas fue utilizado como almacén y en sus muros aún hoy en dúa se pueden ver los restos de la artillería.

En el primer tercio del siglo XVI se le añadió una lujosa zona palaciega de estilo renacentista.


Plano del Castillo de Belalcázar, Cordoba

La estructura que más destaca, sin embargo, es la impresionante torre del Homenaje, lujosamente ornamentada, desproporcionada aunque de gran belleza, y que con sus más de 47 metros de altura es la más elevada de toda la península ibérica.

Actualmente, el castillo es propiedad de la junta de Andalucía y está catalogado como Bien de Interés Cultural.

Se encuentra bajo la Ley Genérica del Patrimonio Histórico-Artístico, pero su estado interior está en ruinas. La Junta publicó el pasado junio la licitación para restaurar este castillo.

4. Castillo de Belmez

Castillo de Belmez, Cordoba

Los muros del Castillo de Belmez han sido testigos directos de episodios que han marcado la historia. 

Esta fortaleza, que se alza en la cima de una roca y que es visible desde varios kilómetros a la redonda, data del siglo XIII (los primeros escritos que hablan del castillo son de 1245).

Castillo de Belmez, Cordoba

Durante la Reconquista, esta edificación se convirtió en una importante zona de control debido a su vestajoso enclave. 

Uno de los episodios más relevantes de su historia tuvo lugar entre los años 1810 y 1812. 

Durante la Guerra de la Independencia las tropas francesas se adueñaron del castillo, ocupándolo durante largo tiempo. Los vecinos de esta localidad, cansados de la atracción que ejercía este bastión para sus enemigos, intentaron incluso destruirlo.

El castillo de Belmez, al igual que otros que poblaron el norte de la provincia de Córdoba, custodiaba el camino viejo de Los Pedroches.

A la fortaleza se llega por una empinada y zigzagueante escalera que parte desde la calle Rafael Canalejo Cantero. A lo largo de su recorrido se han dispuesto algunos descansillos que permiten recuperar el aliento, y desde los que puede verse la cantera que, en el siglo XIX, a punto estuvo de arruinar este enclave.

El acceso al recinto se realiza a través de una puerta acotada, situada en uno de los cubos. Al lado de ella había una torre albarrana, típico sistema defensivo árabe.

De forma alargada, su planta se adapta al terreno sobre el que se asienta, una enorme roca infranqueable por el lado noroeste por un profundo acantilado. Seis torres semicilíndricas dispuestas a lo largo de una muralla con tramos de distintos grosores rodean el recinto interior, en cuyo patio de armas, hoy cubierto de vegetación, perdura un aljibe conocido popularmente como la pisada del caballo, y que, dadas las características del terreno, siempre contiene agua.

La torre del Homenaje, de planta pentagonal y once metros de altura, está dividida en dos plantas rematadas en bóvedas de ladrillo. Su interior revela hoy día las desafortunadas y antiestéticas labores de reconstrucción que, sin tener en cuenta el pasado, se realizaron en el año 2001. 

Estuvo rematada por matacanes y almenas, elementos claramente defensivos que han desaparecido con el paso del tiempo. De entre sus escasos vanos destaca una ventana con arco de medio punto. 

Croquis del Castillo de Belmez, Cordoba

Desde sus balcones pueden verse Sierra Palacios, el pantano de Sierra Boyera y un lago artificial originado de una explotación minera. Desde la parte más alta de la torre se divisan también las localidades próximas, algunos pozos mineros y las vías férreas que antaño fueron de pasajeros entre Córdoba y Almorchón y que hoy sólo se usan para el transporte de mercancías.

En la actualidad, el castillo permanece abierto de manera permanente para su visita, además de acoger rutas organizadas para grupos de adultos y escolares a través de la Oficina de Turismo del Ayuntamiento de Belmez

5. Comer en Belmez:

La Bodega
Calle de Jose Simon de Lillo 48, 
14200 Peñarroya-Pueblonuevo España
+34 957 56 06 49

6. Castillo de Miramontes

Ruinas del Castillo de Miramontes o de Santa Eufemia, Córdoba

Mediaba el siglo XII cuando treinta caballeros italianos de Calabria, a las órdenes del rey Alfonso VII conquistaron a los moros un castillo denominado Sant Quniyah o San Fumiyah, si nos atenemos a la información que aporta el célebre geógrafo árabe Idrisi. 

El caso es que los cristianos le dieron el nombre de Santofimia o Santa Eufemia, que es como se conoce desde entonces a la población que surgió a los pies de tan imponente atalaya. 

En los años siguientes el más absoluto silencio histórico rodea al castillo de Santa Eufemia, enclavado en un territorio despoblado que perteneció a la cora de Flash al Ballut (“Llano de las Bellotas” para los árabes), hasta que Fernando III lo conquista definitivamente y lo dona a la ciudad de Córdoba.

Durante la segunda mitad del siglo XIII este lugar es reino de maleantes y salteadores. Así que Sancho IV “EL Bravo” entrega estos terrenos a Don Fernando Díaz Carrillo, que será el primer Señor de Santa Eufemia, con la intención de que reconstruya el castillo y ponga fin a los desmanes de los “golfines”, como eran conocidos estos salteadores de caminos, que controlaban una de las rutas más importantes de comunicación entre Castilla y Andalucía.

Ruinas del Castillo de Miramontes o de Santa Eufemia, Córdoba

Pero el proverbial aislamiento de esta comara facilitó los desmanes expansionistas del señorío de Santa Eufemia, que incluía las poblaciones de El Viso, El Guijo y Torrefranca; aunque llegó a controlar temporalmente Torremilano, Villaralto, Alcaracejos y Pedroche.

Tuvieron que intervenir los Reyes Católicos y mandaron desmantelar la fortaleza de Miramontes, para de este modo frenar el ansia expansionista de los Mejía Carrillo, belicosa dinastía que ostentó el señorío de Santa Eufemia durante el siglo XVI.

A pesar de los picos y los mazos de los grandes señores castellanos que cumplieron la sentencia, aún se conservan imnportantes restos de esta fortaleza, como la torre del Homenaje, un espacioso aljibe, y abundantes despojos de la resistencia de los señores y sirvientes.

Aunque la fortaleza es de origen árabe, se cree que originalmente pudo ser un castro (campamento) prerromano, posteriormente convertido en castillo en el siglo XI.

En el siglo XIII pasa a manos de don Fernán Díaz Carrillo, aunque durante la Edad Media el castillo fue objeto de numerosos pleitos y disputas. En el año 1478 el castillo es destruido, probablemente por orden de los Reyes Católicos como castigo por los excesos del señor de Santa Eufemia, Gonzalo Mejía II.
Descripción

La construcción presenta una plana poligonal y, aunque en la actualidad se encuentra en ruinas, aún se conservan restos de las murallas, alguna de las torres (incluida la del Homenaje) y un aljibe.

7. Castillo de Almodóvar del Río

Fortaleza de Almodóvar del Río

El Castillo de Almodóvar ha sido testigo de muchos acontecimientos a lo largo de su historia. Los últimos, relacionados con contiendas e intrigas, pero ficticias, ya que ha servido de escenario para la séptima temporada de la famosa serie «Juego de Tronos». 

En la vida real, sus muros han servido de prisión a personajes como Doña Juana de Lara (esposa del infante Don Tello o al I Duque de Benavente, hermanastro del Rey Pedro I,  y han custodiado los tesoros de Castilla.

Fortaleza de Almodóvar del Río

Los orígenes de la fortaleza que se alza sobre el municipio que le da nombre se remontan a la época romana, pero el castillo fue construido por los árabes en el año 760. 

Sin embargo, en el año 1240, durante el reinado de Fernando III, pasó a manos cristianas. Durante los reinados de Pedro I y Enrique II, fue convertida en residencia real.

Este castillo se puede visitar todos los días del año excepto el 25 de diciembre y el 1 de enero.

Si en tu visita quieres hacer un FreeTour, o necesitas comprar alguna entrada para algún Museo o para realizar alguna actividad, en este enlace te lo pueden solucionan, click aquí.

Durante el reinado de Pedro El cruel, los familiares de los prisioneros que cumplían condena en las mazmorras de este castillo tenian que pagar para sufragar los gastos de manutención del preso. 


Mapa de la Fortaleza de Almodóvar del Río

Cuando no se abonaba esa cuota, se tiraba a los desdichados reos por un agujero que había en mitad de la celda (solían romperse alguna extremidad) y allí los dejaba morir, rodeados de esqueletos.

8. Comer en Almodovar del Rio:

La Viuda
Calle Vicente Aleixandre, 4 Open from 08:00hs, till late, 
14720 Almodóvar del Río España
+34 957 94 61 01

Taberna Ateneo
Plaza de La Constitucion 9 En plaza del ayuntamiento y anexo al Ateneo popular, 
14720 Almodóvar del Río España
+34 620 89 65 90

Bar Izquierdo
Abc 2, 
14720 Almodóvar del Río España
+34 600 85 92 15

9. Castillo Ducal de Frías de Montemayor

Castillo Ducal de Montemayor, de propiedad privada 

El municipio de Montemayor cuenta con dos castillos: el Ducal de Frías, de propiedad privada y buen estado de conservación, y el de Dos Hermanas, del que apenas quedan algunos restos y pertenece al municipio.

El Castillo Ducal de Frías se construyó con materiales del segundo, en torno al siglo XIV. 

De hecho, la fundación de Montemayor comenzó con la construcción de su castillo, a cuyo alrededor se fue asentando la población.

Castillo de Montemayor, Cordoba

Esta fortaleza presenció el conflicto bélico llevado a cabo por Pedro I y Enrique II de Trastámara. 

Ya a mediados del siglo XVIII la Casa de Montemayor entroncará con el Ducado de Frías, perteneciendo a tal el castillo aun hoy en día.

El castillo albergó uno de los mejores archivos históricos de la nobleza española, que trajo el último duque de Frías, don José Fernández de Velasco y Sforzza, fallecido en 1986. 

Plano del Castillo Ducal de Montemayor, Cordoba

Tras su muerte, el legado documental fue trasladado al Archivo Histórico Nacional, pese a haber sido previamente declarado todo el conjunto Bien de Interés Cultural el 25 de junio de 1985 y al rechazo vecinal .

10. Comer en la zona:

El nuevo barril de oro
Avenida Andalucia 26 Avda.Andalucia 26, 
14550 Montilla España
+34 669 59 38 82

Mesón del Duque / La Tercia
Plaza de Armas nº 3,
 14520 Fernán-Nuñez España
+34 957 37 38 19

Restaurante Conde de Fernan Nunez
Calle Adolfo Darhan, 19, 
14520 Fernán-Nuñez España
+34 957 38 11 46


11. Castillo de El Carpio 

Torre de Garcí Méndez, lo único que queda del Castillo de El Carpio

La Torre de Garci Mendez y los sótanos que albergan actualmente el teatro municipal es el único miembro del cuerpo del antiguo castillo de los Sotomayor, señores de El Carpio, que sigue en pie. 

El amestre Mahomar, alarife musulmán, la levantó en 1325. 

Es una construcción mudéjar con algunos elementos góticos realizada en argamasa y ladrillo.

Torre de Garcí Méndez, Cordoba

Parece estar inspirada en La Giralda de Sevilla.

Esta torre, que cuenta con tres plantas, está declarada Bien de Interés Cultural, con categoría de Monumento.

En la capilla de la fortaleza de la que forma parte esta torre se celebró el enlace de don Gonzalo Fernández de Córdoba, caballero de noble alcurnia gallega de la primera y principal casa de la Ciudad de Córdoba y Doña María de Sotomayor, hija de Garci Méndez de Sotomayor y Doña María de Figueroa, señores de El Carpio.

Además, en la segunda planta de la torre permanecen las huellas de los que vivieron la Guerra Civil. 

12. Castillo de Bujalance

Restos del Castillo de Bujalance, Cordoba

El Castillo de Bujalance es un claro ejemplo de arquitectura militar musulmana en al-Ándalus.

Fue construido en tiempos de Abd al-Rahmán III, en el año 935. 

Su primitivo nombre, Bury al-Hans (Torre de la Serpiente) dio lugar al topónimo actual de la ciudad. 

Restos del Castillo de Bujalance, Cordoba

De las siete torres que tenía originariamente, quedan sólo tres en pie: la de la Mazmorra, la del Malvavisco y la de las Palomas.

Es Monumento Histórico Artístico desde el año 1936 y se trata de un espacio que alberga múltiples eventos culturales en la actualidad.

Bujalance vendio su castillo en 1873, mediante subasta pública, al Condado de Colchado. No será hasta 1967 cuando el Ayuntamiento de Bujalance adquiera de nuevo la fortaleza.

13. Comer en Bujalance:

Restaurante El Tomate
Calle Rector Viejo, 2 BAJO, 
14650 Bujalance España
+34 957 17 02 62

Casa - Patricio
Avenida Doctor Fleming n 64, 
14650 Bujalance España
+34 957 17 15 68

14. Castillo de Espejo

Castillo de Espejo, Cordoba

En una loma de más de 400 metros de altura, desde la que se divisa toda la campiña cordobesa, se ubica el Castillo de Espejo, también conocido como Castillo de Alcalat, y está asentado sobre restos romanos y árabes después. Fue Pay Arias de Castro a finales del siglo XIII quien lo reformó e impulsó. Este personaje fue alcalde de los Reales Alcázares de Córdoba.

La fortaleza medieval de Espejo se asienta sobre un destacado cerro, esta plaza fuerte domina visualmente una amplia área desde hace milenios, al menos desde época íbera, cuando aquí se constituye el oppidum de Ucubi.

El castillo de Espejo datta del siglo XIII, construido sobre las ruinas del anterior por Pay Arias de Castro, alcaide de los Reales Alcázares de Córdoba y legendario caballero que funda una estirpe aquí con su respectivo Mayorazgo, consolidando también el núcleo poblacional gracias al apoyo real. El rey Fernando IV reconocerá jurisdiccionalmente el nuevo Señorío y concede a la población su actual nombre.

En 1366 compra el Castillo Don Pedro Muñiz de Godoy, Maestre de Calatrava, cuya familia entroncará con la casa de Aguilar y la Casa de Córdoba, ascendencia directa de los Señores de Espejo. Actualmente el castillo es propiedad de la Duquesa de Osuna.

Castillo de Espejo, Cordoba

Esta imponente fortaleza está construida a base de mampuesto de sillarejo irregular trabado con argamasa, sobre un planteamiento desarrollado en base a una planta cuadrada con torres en las esquinas más la Torre del Homenaje, con posición central, que preside el Patio de Armas. Sus muros y torres se coronan con típicas almenas a excepción de la del Homenaje, embellecida por una línea de matacanes. Diversos vanos en forma de ajimez con parteluz animan sus muros e iluminan estancias interiores.

El conjunto se completa con la Torre del Caballero, barbacana adelantada que comunica con la iglesia parroquial cuyo retablo mayor se debe a Pedro Romana.

Plano del Castillo de Espejo, Cordoba

Sus numerosas modificaciones han alterado sustancialmente su esquema constructivo original para adaptarlo a habitación señorial. 

La actual propietaria de este castillo es doña Ángela María Téllez-Girón y Duquesa de Estrada Fernández de Córdoba.

Cuenta la tradición oral que desde ciertos lugares del castillo parten galerías subterráneas de escape con desembocaduras lejanas. Hoy se ignoran sus posibles localizaciones, ya que, además, las supuestas galerías están ciegas al menos en sus bocas. 

No obstante, hay una excepción y es la que partiendo del aljibe desemboca en las afueras de la población, en concreto en el recinto romano de la Albuhera.

15. Castillo de Baena

Exterior del reformado Castillo de Baena, Cordoba

El Castillo de Baena fue edificado en el siglo IX sobre restos romanos, después del saqueo que realizó Omar Ibn Hafsun al asentamiento que entonces existía. 

Con los almorávides y almohades la fortaleza fue ampliada, llegó a tener siete torres. El edificio ha sido sometido a una reforma integral que ha supuesto ya 3,7 millones de euros.

Constituyó un temido bastión fronterizo con el reino de Granada. En sus estancias se alojaron personalidades como los Reyes Católicos, el Cardenal Cisneros y el Condestable don Álvaro de Luna.

Castillo de Baena, Cordoba

En sus mazmorras estuvo Gonzalo Fernández de Córdoba, el Gran Capitán: nada más casarse, con 24 años, fue prisionero del conde de Cabra que le mantuvo humillado en una jaula en este castillo durante tres años y medio. 

El castillo de Baena no debe ser confundido con la muralla o cerca que circundaba Baena y dentro del cual se hallaba. 

El castillo era de planta cuadrada y media aproximadamente setenta metros de largo por treinta y siete de ancho, y aunque en la actualidad apenas quedan restos del mismo, sí han llegado hasta nuestros días algunos restos de sus muros, edificados con sillería y mampostería, y también tres de sus cuatro torres ubicadas en sus esquinas y llamada una del Secreto, otra de los Cascabeles y la última de las Cinco Esquinas o de las Arqueras.

Plano del Castillo de Baena, Cordoba

Esta última torre, edificada con ladrillos y argamasa, dispone de saeteras en dos de sus lados y también de una ventana cegada con cemento que tenía forma lobular, y la tradición oral afirma que fue en esta torre donde estuvo prisionero el rey Boadbil de Granada, que permaneció un tiempo en la torre de las Arqueras tras ser capturado en la batalla de Lucena.

Entre los siglos XVI y XVII fue profundamente reformada y quedó convertida en una capilla.

El recinto amurallado


El castillo de Baena se halla en un extremo de la población, aunque quedaba separado de la misma por una cerca o recinto amurallado que en la actualidad aún se conserva casi por entero. De dicha muralla aún sobreviven varios lienzos, algunas torres, y dos de sus puertas, próximas entre sí y con un marcado aspecto islámico, bóvedas y forma de recodo, llamándose una de ellas Arco de Consolación y la otra Arco Oscuro.​

El Arco de Consolación, construido a base de mampostería, se encontraba abandonado en la década de 1990 y también enlucido, y el Arco Oscuro, que fue edificado con ladrillos y sillarejo, fue reconstruido y dispone de un tejado con cubiertas a cuatro aguas, siendo necesario destacar que en su interior hay una estancia cubierta con un artesonado mudéjar y que en ella se reunía en siglos pasados el cabildo de Baena.​

Entre los dos arcos o puertas mencionados anteriormente se halla un lienzo de la muralla que protegía el extremo sur de la población y que cuenta con algunos torreones y también con algunas almenas reconstruidas en época moderna.

16. Comer en Baena:

Picoteo
Avenida Padre Villoslada, 29, 
14850 baena España
+34 957 94 54 65

Taberna gourmet el violin
Avenida Padre Villoslada n 7 Bajo, 
14850 baena España
+34 957 94 44 45

Cafetería Cervecería Magaluf
Avenida Cervantes 31, 
14850 baena España
+34 957 69 04 23

17. Castillo de Zuheros

Castillo  de Zuheros, Cordoba 

Su estampa ya desde la lejanía se revela como la típica postal de la Andalucía interior, con su abigarrado caserío de blancas fachadas extendiéndose a lo largo de la ladera coronada en uno de sus extremos por los restos de su castillo.
 

Fue declarado Conjunto Histórico-Artístico en el año 2003.

Las primeras referencias del castillo de Zuheros se remontan al siglo IX, cuando soldados Banu Himsi levantan una primera fortificación llamada "Sujayrat" con el fin de defender varias alquerías o asentamientos dispersos a los pies de la Sierra de Cabra.

Castillo  de Zuheros, Cordoba 

A finales del siglo XII durante la dominación almohade, Sujayrat (traducible como "peña" o "peñasco") aparece ya como hábitat poblacional estable formando parte de la Cora de Elvira, ampliándose el castillo y las defensas amuralladas que rodeaban el caserío.

Tras la caída de la población en manos cristianas en tiempos de Fernando III El Santo, la fortaleza queda bajo jurisdicción señorial jugando un importante papel en la defensa de la frontera sur con el Reino Nazarí. 

Posteriormente Alfonso X el Sabio lo cede al Infante Don Juan pero, tras el incumplimiento de un acuerdo, su sucesor Sancho IV el Bravo ordena que pase a propiedad del Consejo de Córdoba en 1293.

Ya en el siglo XV la fortaleza de Zuheros pasa a manos de la Casa de los Donceles, quiénes establecen un mayorazgo que participaría activamente primero en la Batalla de Lucena y posteriormente en la Toma de Granada, tras la cual, y ya alejada cualquier tipo de amenaza islámica, la población de Zuheros crece rebasando incluso los límites del propio cinturón amurallado y el castillo es ampliado mediante la adición de un cuerpo palaciego.

Plano del Castillo  de Zuheros, Cordoba 

Así pues el castillo de Zuheros, en su estado actual, se yergue majestuoso sobre un espolón rocoso en el extremo noroccidental del caserío, abriéndose en sus costados sur y este un espacio placeado protegido por la muralla, y al norte y oeste un escarpado e inaccesible acantilado que ejerce de protección natural.

De la primitiva construcción de los siglos IX y X apenas ha llegado a nuestros días el aljibe, que sería reaprovechado en el siglo XII por los almohades cuando levantan el torreón prismático y la cinta amurallada a base de mampostería enripiada y fortalecida por sillares de mayor relieve en los ángulos.

Aunque en la actualidad el acceso se acomete a ras de plaza, en origen la puerta de entrada se abría en altura con finalidad defensiva, siendo solo abordable a través de escaleras o estructuras provisionales de madera. A continuación, un pequeño patio de armas daba acceso a un espacio polivalente en dos pisos que serviría tanto para resguardo de la guarnición como para vivienda del alcaide.

La torre del homenaje, reforzada y almenada las la conquista cristiana, corona el vertical penacho rocoso, siendo accesible en origen a través de escaleras talladas en la propia roca viva.

Tras la conquista de Granada y obrando la fortaleza en poder de los Fernández de Córdoba, se acomete una ampliación bajo planos de Hernán Ruiz consistente en la adición de una estructura palaciega de estética plenamente renacentista a base de muros de sillería.

Este palacio permanecería en pleno uso durante un par de siglos, pero en el siglo XVIII al quedar deshabitado tras la extinción del señorío de Zuheros, fue utilizado como cantera para la construcción de viviendas de la localidad, conservándose tan solo algunos paredones desportillados.

(+34) 957694545
Actualmente alberga restos de un palacio de estilo renacentista.

18. Castillo de Priego de Córdoba

Castillo de Priego de Córdoba

El Castillo de Priego de Córdoba se encuentra en la Plaza del Llano, a pocos metros de la impresionante Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, de las Carnicerías Reales y de la Iglesia de San Pedro, incluido en los límites del Conjunto Histórico del Barrio de la Villa.


El Castillo de la localidad de Priego de Córdoba surgió con un objetivo defensivo, de ahí su carácter austero. Es una fortaleza de origen árabe, pero que fue reformada entre los siglos XIII y XIV.

Destaca su Torre del homenaje, también conocida como «Torre Gorda», que se encuentra en el que fue declarada Monumento Histórico-Artístico en 1943 y cuya ubicación se encuentra en el patio de armas. 

Castillo de Priego de Córdoba

Su altura es de 30 metros, parte de los cuales son semisubterráneos en la actualidad.

Allá por el siglo XI, la localidad de Priego estaba en manos de los árabes. 

El rey Fernando III «El Santo» reconquistó esta villa en 1226 y arrasó con el castillo. 

Cuenta la Crónica General de España que exigió a la población como tributo cien doncellas para sus tropas. Este monarca donó la Villa de Priego a la Orden de Calatrava, la cual reconstruyó el castillo y custodió la comarca hasta el siglo XIV.

El Castillo de Priego de Córdoba dispone de un perímetro amurallado torreado que delimita un espacio interior ocupado por una Torre del Homenaje con patín de acceso, dos aljibes, una edificación de dos plantas y una edificación de planta rectangular y uso indeterminado. 

Castillo de Priego de Córdoba

También se conservan baños o la recrópolis andalusíes y otros espacios o dependencias pertenecientes a episodios anteriores o posteriores de la edificación.

Descentrada en el patio se encuentra la Torre del Homenaje. Ésta tiene aproximadamente unos 30 m de altura con tres plantas cubiertas con bóvedas de cañón con rosca de ladrillo o lajas de piedra. 

Plano del  Castillo de Priego de Córdoba

La planta inferior no dispone de acceso desde el exterior, la media que se emplearía como almacén y la planta superior que se utilizaría como residencia, adornada en sus vanos con cuatro ventanas o aljimeces con doble arco de herradura y columna central con capitel de mocárabes de tipo nazarita.

19. Comer en Priego:

Zyrah
Calle Rio 8, 
14814 Priego de Córdoba España
+34 957 54 70 23

La Pianola Casa Pepe
C/ Obispo Caballero Nº 6 huerto de san francisco n9, 
14800 Priego de Córdoba España
+34 957 70 04 09

Restaurante Asador La Muralla
Calle Abad Palomino 16, 
14800 Priego de Córdoba España
+34 957 70 18 56

y algo mas económico:

Restaurante Hosteria de Rafi
Calle Isabel La Catolica, 4 Hosteria De Rafi, 
14800 Priego de Córdoba España
+34 957 54 07 49

20. Castillo de Carcabuey o Castillo de la Traición

Castillo de Carcabuey, Cordoba

El castillo de Carcabuey se alza sobre un elevado cerro en las cercanías de Priego (dentro de un área militarizada).

El castillo ha sido a lo largo de la historia lugar privilegiado desde el punto de vista estratégico y militar para el control de todas las vías de comunicación de la comarca de la Subbética, ya que en el confluían los caminos que servían de comunicación a cinco provincias andaluzas. 

Por su importante ubicación estratégica la zona ha sido poblada por romanos, árabes y cristianos, los romanos la llamaron Ipolcobulca (por el nombre del cerro donde se asienta en época iberoromana), los árabes la llamaron Karkabul, hasta llegar a su denominación cristiana Carcabuey (aunque hasta 1256 no se cita documentalmente a Carcabuey con este nombre, y se hace como perteneciente a la Orden de Calatrava, bajo la jurisdicción eclesiástica del obispado de Jaen).

En época islámica fue objeto de incursiones de Ibn Hafsun, a finales del Emirato, hasta que el emir Add Allah en el 892 durante la lucha contra los sublevados Said ben Walid y Omar ben Hafsun y tras el estrecho cerco de Karkabul finalmente mandó demoler el castillo, hasta que quedó llano.

Castillo de Carcabuey, Cordoba

Sería reconstruido en el mismo emplazamiento, pero ya en el siglo XIII, por los cristianos bajo el dominio de la orden Calatrava, como fortaleza para la defensa de la frontera contra el reino Nazarita.

Conquistada la plaza por Fernando III, fue reedificado según modelos de otras fortificaciones, como las de Fuengirola o Iznajar. A la muerte de Fernando III el santo, el castillo sufrió un nuevo revés, pues reinando Alfonso X el Sabio, su hijo el infante rebelde Don Sancho, que en ocasiones tuvo en el castillo de Carcabuey su residencia, dio motivo a la leyenda que tras aliarse con el rey Ziri Muhammad conspiraría para arrebatarle el trono a su padre, otorgando a este castillo el apelativo de “castillo de la traición”.

El castillo y la villa estuvieron bajo la jurisdicción de la orden de Calatrava hasta que en 1333 fue conquistado por Muhammad IV de Granada y más tarde reconquistado por Alfonso XI, quien modificó la estructura, transformando la fortaleza en castillo palacio (acabaría integrándose, tras múltiples donaciones en el Señorío de Aguilar).

Castillo de Carcabuey, Cordoba

El castillo de aspecto roquero de Carcabuey y su perímetro fueron construidos aparejo era de sillarejo sin tallar ni recuadrar. El castillo con una planta muy irregular y alarga según las exigencias del relieve de las rocas en la que está enclavado, albergando una plaza de armas y una fortaleza con torreones.

Consta de un primer recinto amurallado que sigue el contorno del terreno, cerrando un espacio llamado Alcabar para el esparcimiento de la tropa, con cortinas altas de 8 o 10 metros y torres de flanqueo, permiten un ingreso tortuoso entre los muros para acceder a la torre y a la plaza de armas. La fortaleza cuenta con 5 torres distribuidas a lo largo de la muralla, de las que 2 son cuadradas y 3 circulares, conservándose en su interior una estructura cuadrangular que podría haber sido la torre del homenaje.

El aljibe, al oeste y bajo la sombra del lienzo de muralla, mide 7 por 10 metros, teniendo agua en todas las estaciones, ocupa un lugar enigmático. Su ubicación no se relaciona con la necesidad del castillo, al situarse a extramuros no permite a la población, en caso de bloqueo abastecerse de agua. (se habla de la existencia de un pasadizo entre las rocas que permitía el acceso al aljibe).

En la parte alta del patio de armas encontramos la ermita de la Virgen del Castillo, construcción del s. XVIII en la que alberga la imagen de la Virgen del Castillo, patrona de la localidad.

La puerta actual de acceso a la fortaleza está levantada sobre un muro de contención que podría estar construido con mampuestos reutilizados de la fortaleza (no siendo esta la original).

Existe un portillo de acceso oculto, en el lienzo sur, que ha estado cegado durante mucho tiempo y ahora está restaurado.

El acceso al recinto, se hace por un camino empinado en el que se encuentra un aljibe romano, excavado en la roca.

Saludando agradecido al piadoso viajero y al anticuario, profiriendo en honor suyo aquellas palabras de Estrabon.

“Ipsa vestigia tam nobilium oppidorum est libentius videre
et sepulcra inclitorum virorum “.

Visitable

21. Castillo de Cabra

Castillo Palacio de la localidad egabrense

Las primeras referencias sobre esta fortaleza, conocida como el Castillo de los Duques de Sessa de Cabra, datan del siglo IX. 


Tuvo gran importancia por las guerras entre el rebelde Omar ibn Hafsún y los califas gobernantes de Córdoba. Fue conquistado por Fernando III en 1240 y experimentó importantes reformas con posterioridad.

En esta fortaleza nació Enrique II, del a Casa Trastámara, hijo de Leonor de Guzmán, en 1333. 

La Torre del Homenaje, su estructura más peculiar, con más de 20 metros de altura, se volvió a levantar en 1515. 

Castillo Palacio de los Condes de Cabra
Los condes de Cabra convirtieron el castillo en su residencia a partir del siglo XVI, pasando a ser en la centuria siguiente convento de franciscanos capuchinos.

Cuentan las leyendas que el rey nazari Boabdil fue apresado y llevado prisionero al Castillo de los Condes de Cabra. Y que, pese a todo, el rey árabe de Granada fue tratado bastante bien por petición expresa de Gonzalo Fernández de Córdoba, con el que entabló amistad, pese a estar en bandos rivales.

El palacio de los condes de Cabra, hoy colegio de las RR MM Escolapias, es un conjunto arquitectónico conformado básicamente por la Torre del Homenaje del antiguo castillo y un gran patio central cuadrangular con galerías porticadas al que se asoman espaciosas dependencias, especialmente en su lado oriental, así como una serie de patios y estancias adyacentes de carácter más secundario en torno al núcleo primitivo, configurándose así una planta un tanto irregular de claro influjo de la arquitectura palaciega hispanomusulmana, planta que se completa con el característico huerto para el autoabastecimiento.

La Torre del Homenaje, único exponente del castillo encomendado a los condes para que defendieran su señorío no sólo de las incursiones nazaríes, sino también para saciar las ansias expansionistas de su linaje, sigue la misma pauta que otras construcciones militares de la provincia, dentro del gusto mudéjar. 

Su aspecto externo de inexpugnable fortaleza contrasta con un espacio interior de aspecto refinado que actúa como confortable mirador hacia la población y el bello paisaje circundante. Se trata de un espacio cuadrangular cubierto por una gran bóveda octogonal levantada sobre cuatro trompas, único vestigio en la actualidad de carácter bajomedieval que encuentra semejanzas con otras estancias similares como las de los castillos de Montemayor y de Espejo.

22. Comer en Cabra

Restaurante Rincón Gallego
Av. Fuente del Río, 34, 
14940 Cabra España
+34 679 51 11 65

Meson la Casilla de Cabra
Calle Martin Belda 14, 
14940 Cabra España
+34 957 52 33 33


Vaquena
Casa la Viñuela, 
14940 Cabra España
+34 662 39 12 78

y algo mas economico:

Venta Los Pelaos
Carretera Cabra Priego, 5, 
14940 Cabra España
+34 957 52 54 77


23. Castillo del Moral de Lucena

Vista exterior del Castillo de Lucena, Cordoba

El Castillo del Moral de Lucena alberga en la actualidad el Museo Arqueológico y Etnológico y fue declarado Monumental Histórico Nacional en 1931. 


Está enclavado junto a lo que hasta el siglo XVII fue el centro neurálgico de la ciudad: el Coso. 

Fue construido en el siglo XI y Fernando III se apoderó de él en 1240, utilizándolo como apoyo a la defensa de esta zona fronteriza.

Fue donado al Cabildo de Córdoba primero y a la Orden de Santiago después. 

Vista exterior del Castillo de Lucena, Cordoba

Más tarde fue adquirido por Doña Leonor de Guzmán, la amante de Alfonso XI y madre de Enrique II de Trastámara. 

Posteriormente se asociará a la Casa de Aguilar y a los Fernández de Córdoba.

Esta fortificación, concretamente, su Torre del Moral, fue la prisión del último rey de Granada, Boabdil «El Chico» después de ser capturado en la Batalla de Martín González en 1483.

En la actualidad, el edificio alberga el Museo Arqueológico y Etnológico de Lucena, donde destacan la Sala de la Sima del Ángel, importante yacimiento del Paleolítico Inferior, que está considerado uno de los tres enclaves fundamentales para conocer el origen de la humanidad en España junto a Orce y Atapuerca. 

En la Sala Judía, se hace referencia a la antigua ciudad judía de Eliossana, conocida como la Perla de Sefarad.

Plano del Castillo de Lucena, Cordoba

Ofrece unas impresionantes vistas urbanas que se divisan desde el Paseo de Ronda y la terraza de la Torre del Homenaje.

Horario

De Lunes a Domingo de 10:00 a 18:00 h. Festivos de 10:00 a 18:00 h., excepto el 1 y 6 de Enero, 25 de Diciembre, Viernes Santo, y el primer Domingo de Mayo que permanecerá cerrado.

24. Comer en Lucena:

La Manzana de Adán
Avenida de la Guardia Civil 9 Fácil aparcamiento, 
14900 Lucena España
+34 957 50 19 35

Restaurante El Valle
Calle Federico García Lorca, 14 Facil Aparcamiento, 
14900 Lucena España
+34 957 50 19 74

Restaurante Asador Los Bronces
Carretera Cordoba a Malaga km. 74, 
14900 Lucena España
+34 957 51 62 80

y algo mas económicos:

Cerveceria Cruz Blanca
Ronda San Francisco 85, 
14900 Lucena España
+34 954 05 24 29

Lucky Luke
Calle Ejido Plaza de Toros, 19,
 14900 Lucena España
+34 957 05 24 81

25. Castillo de Iznájar

Castillo de Iznájar, Córdoba

El castillo de Iznájar dio nombre a la población, referente obligado de su imagen y de su conformación urbana. 

Prototipo de un «hisn» árabe al tener las características propias de los castillos roqueros de ascendencia islámica, los cuales se localizaban en el punto más elevado del espacio a defender. 

Las laderas norte y noreste del promontorio son escarpadas actuando como muralla natural, el resto presenta un perfil más suave que ha permitido el asentamiento del caserío.

En la parte más alta del Barrio de La Villa, el Castillo de Iznájar, símbolo y génesis de la localidad que comenzó su construcción hacia mediados del siglo VIII, probablemente por constructores hispanogodos, continuándose con sucesivas reconstrucciones y ampliaciones hasta el siglo XV. 

Castillo de Iznájar, Córdoba

De origen árabe da nombre a la localidad, derivando del sustantivo “hisn” (castillo) y del adjetivo “al-ashar” (alegre).

No fue hasta el siglo X cuando se configuró la planta que actualmente presenta, en el XI se elevaron los muros que rodean el patio de armas y se construyó un primer recinto que fue reforzado en el período nazarí abarcando el actual barrio de la Villa.

El castillo desempeña un importante papel en el siglo IX cuando sus moradores se ponen de parte de ibn Hafsún, levantado contra los omeyas de Córdoba. Sofocada la rebelión y pacificada la zona, el castillo, deteriorado como consecuencia de las luchas mantenidas durante la rebelión, fue reconstruido bajo el mandato de Abderramán III.

Castillo de Iznájar, Córdoba

Desaparecido el califato omeya, Iznájar pasa a ser la capital del reino taifa de ben Maksan hasta que, después del dominio almorávide y almohade, pase al reino nazarí de Granada.

El castillo presenta una planta de tipo trapezoidal o triangular cortada por el noreste donde existe una torre y un recinto rectangular que, construido con sillares y dotado de gruesos muros, corresponde al núcleo original del castillo. Este núcleo se levanta en el siglo VIII y puede que esté emplazado en el espacio de un asentamiento defensivo ibero-romano. La configuración actual del castillo es de época omeya (s. X) pero sufrió ampliaciones desde el siglo XI hasta lo siglos XIV.

En el año 1080 Abd Allah, último rey taifa antes de que Iznájar pasara a depender del reino nazarita de Granada, ante la amenaza cristiana y almorávide manda ampliar y robustecer el castillo y construir un primer recinto defensivo para proteger a la población. Según la base de datos del Patrimonio Inmueble de Andalucía hoy se pueden observar los restos de seis torres del este primer recinto, La primera torre, de planta cuadrada y construida con mampostería y sillares en las esquinas, está en el lienzo sur del recinto. 

En este mismo lienzo se encuentra la Torre del Reloj, también de planta cuadrada y mampostería. La tercera torre, también en el lienzo sur, se inserta en el entorno de la puerta de acceso en recodo. 

Castillo de Iznájar, Córdoba

Otra torre, llamada de San Rafael, está situada en al este y es de características similares a las anteriores.

 La quinta torre se localiza en el lienzo norte del recinto y tiene en su ángulo noroeste un contrafuerte cilíndrico. La sexta está en el lienzo norte del recinto, cerca de la iglesia de Santiago.

Posteriormente, bajo el dominio nazarí, fue necesario construir un segundo recinto para acoger el crecimiento de la población:”Aquí las construcciones se redujeron a las puerta y poco más. Estas fueron tres: la de la Muela, la del Rey y el Postigo. Solo quedan vestigios de la segunda. Dicho recinto era prácticamente natural, con algunos lienzos de muro en las pocas zonas accesibles. Contó también con una torre al Noroeste de la que quedan restos empotrados en una vivienda de la calle Virgen” (Valverde/Toledo, 1987).

Alfonso XI intentó la conquista del castillo durante las campañas que realizó de 1314 a 1341 pero no consiguió su rendición. Sin embargo, en el año 1362 el rey Pedro I conquista Iznájar. La “Crónica de los Reyes Don Pedro, Don Enrique, Don Enrique II, Don Juan I (por D. Pedro López de Ayala. T.I, p.400. 1779) dice: “El Rey Don Pedro entró en el Regno de Granada con todo su poder, é ganó de ese camino estos logares: Iznaxar…é dende tornóse el Rey para Sevilla”. 

En la misma crónica figura una carta original del mismo Rey al rey Don Pedro de Aragón que dice así: “(…) Otrosi sabed, que nos ayuntamos agora aquí los nuestros, é ficimos una entrada en la tierra del Rey de Granada, é llegamos a una villa muy buena é muy fuerte que que dicen, Ixnaxar: é los Moros, con el afincamiento de combate grande que los nuestros les facian, cometieron pleytesia, é dieronnos la villa é el Castillo”.

Conquistada la fortaleza, Pedro I la refuerza construyendo una nueva muralla que, generando un foso seco por el oeste y noroeste, sirve para proteger la primitiva muralla y la Torre del Homenaje y levanta tres nuevas torres: Una junto a la entrada, otra pentagonal (vista desde el exterior de la muralla presenta forma de proa) y la torre albarrana. Además en el patio de armas levanta un edificio con una sala rectangular cubierta con una bóveda de medio cañón que es destinada a iglesia.

En el año 1368 Iznájar vuelve a caer bajo el dominio de los musulmanes y el rey granadino Muhamed V la refuerza con un nuevo muro (por detrás de la iglesia construida por Pedro I) que sirve para cerrar el recinto por la zona este.

La fortaleza de Iznájar permaneció bajo el dominio musulmán hasta que, después de varios intentos, es conquistada de manera definitiva durante el reinado de Juan II por el Adelantado Mayor de Andalucía en el año 1433, Diego Gómez de Rivera. El rey en septiembre de 1434 concedió la tenencia Iznájar a Pedro González de Córdoba, señor de Cabra, que refuerza el muro de entrada y prepara unas dependencias en el Patio de Armas,. En 1466 Enrique IV le concede a Diego Fernández de Córdoba y Montemayor el señorío de Iznájar.

“Hasta el siglo XIX, el Condado de Cabra y el Vizcondado de Iznájar se mantuvieron unidos, con otros muchos títulos al Ducado de Sesa-Baena. En 1859, el testamento de don Vicente Pío Osorio de Moscoso y Ponce de León preludia la que, años más tarde, sería la separación definitiva de las casas de Baena y Cabra. Por sentencia… del Tribunal Supremo…de 1982, se ha declarado el mejor derecho de la casa de Cabra al Vizcondado de Iznájar. 

Ulteriormente, doña Pilar Paloma de Casanova y Varón…ha hecho cesión del título de Vizconde de Iznájar a favor de su hijo don Álvaro Francisco López Solé y de Casanova. De este modo dicho título ha pasado nuevamente al primogénito de la casa de Cabra, retomando el espíritu del privilegio otorgado por Enrique IV, en 1466, que así lo disponía”. (Valverde/Toledo.” Los castillos de Córdoba”, 1987),

El castillo primitivo presenta una planta de tipo triangular cortada por el noreste donde se localiza una torre (bastante bien conservada) y un recinto rectangular que, construidos con sillares y dotados de gruesos muros, componen el núcleo original del castillo. 

Este núcleo se levanta en el siglo VIII y, posiblemente, ocupa el mismo espacio de un antiguo asentamiento ibero-romano. La configuración actual es de época omeya (s. X). En el siglo XI se levantan los muros que cierran el patio de armas que en época nazarí serán dotados de adarve. La puerta principal era de acceso directo al patio de armas (El recodo actual es el resultado de la construcción de un vestíbulo a finales del s. XVIII). 

Concluida la toma de Granada, las necesidades defensivas eran menores y el castillo fue perdiendo su función militar y es destinado a usos agrarios y ganaderos. El paso del tiempo va deteriorando la fortaleza. 

Decadencia que se acentúa en el siglo XVIII cuando se realizan unas obras para destinarlo a vivienda del administrador del Duque de Sesa. La adaptación como vivienda supuso un auténtico destrozo del castillo: “No hubo reparos en romper el adarve, con el fin de dar acceso al jardín ubicado en la barbacana, y cometer cuantos desmanes se consideraron necesarios para la nueva función del viejo castillo” (Valverde/Toledo, 1987).

En los primeros años del siglo XX el castillo fue abandonado, acentuándose la destrucción del castillo y del recinto defensivo que se vio acelerada por la intervención humana: “Durante la Segunda República se destruyó la bella torre de entrada al primer recinto murado, para emplear sus sillares en el muro de contención de la Plaza Nueva. La piqueta se detuvo entonces a metro y medio de altura, pero la demolición se ha consumado en 1982, porque los venerables cimientos dificultaban la construcción de una cochera” (Valverde/Toledo),

La fortaleza conserva cuatro torres: la torre adosada al núcleo primitivo; la torre cuadrada situada en el noreste; la torre también cuadrada del sureste a la que se adosa otra más pequeña para proteger la puerta de entrada la torre situada al oeste que, cuadrada y bien conservada, se considera como torre del Homenaje y la torre pentagonal (en forma de proa vista desde el exterior).

En el patio de armas se localiza un aljibe: “El aljibe de grandes dimensiones, situado en la parte central del patio de armas y excavado en la roca sobre la que se asienta el castillo, tiene planta rectangular, de 7,20 metros de largo por 6,30 de ancho, con una profundidad desde el suelo hasta el arranque de la bóveda de4,10 metros cúbicos, Tiene una capacidad de 185 metros cúbicos. 

La cubierta está constituida por un machón central de planta cruciforme del que salen cuatro arcos de ladrillo que apoyan en la zona de cada una de las cuatro paredes laterales; en cada pared los arcos descansan en pilastras de ladrillo que hacen de arcos fajones. Cada sector de los cuatro en que se divide el espacio interior se cubre con bóveda de arista. Exteriormente presenta una cubierta plana” (Córdoba de la Llave/Rider Porras: “Aljibes hispanomusulmanes de la provincia de Córdoba”, Meridies,1994).

Desde el patio de armas una escalera metálica permite subir a la Torre del Homenaje. Es de tapial con sillares de refuerzo y maciza hasta la altura del adarve, desde donde originariamente una puerta, algo elevada del nivel del adarve para dificultar su acceso, permitía la entrada a una sala abovedada de la que sale una escalera que conduce a la terraza almenada.

El segundo recinto amurallado, ya completamente nazarí, se acomodó al terreno para su aprovechamiento y se reducían sus construcciones a las puertas y algunos lienzos de muro en las laderas de la roca sobre la que se asienta la localidad.

El castillo se transformó como vivienda del administrador del duque de Sesa en el siglo XVIII manteniendo esta función hasta el siglo XX, siendo adquirido a sus últimos propietarios (el Conde de la Revilla y hermanos) por el Ayuntamiento en 1991 pasando a formar parte del patrimonio local.

Tras la intervención arqueológica realizada por la Junta de Andalucía se ponen en marcha las obras de restauración en el monumento. 

CASTILLO DE IZNÁJAR – VISITAS INDIVIDUALES SIN GUÍA

COMPRA DE ENTRADAS EN EL CASTILLO, O RESERVA PREVIA EN EL TELÉFONO 641-56-80-20 o AL CORREO isnaxar@gmail.com

Precio: 1€

HORARIO:
Miércoles y Jueves: de 9:30 a 14 h.
Viernes, Sábado y Domingo: de 9:30 a 14 h. y de 17 a 20 h.

Si desea visitar el Castillo fuera de este horario podrá concertar su visita contactando con el teléfono 641-56-80-20 con 24 h. de antelación.

CASTILLO DE IZNÁJAR – VISITAS GUIADAS

PREVIA CITA CON 24 H. DE ANTELACIÓN AL TELÉFONO 647-49-22-34 O AL CORREO turismo@iznajar.es
Precio: 2€

HORARIO DE VISITAS GUIADAS:
De Miércoles a Sábado: a las 11 h., 12 h. y 17 h.
Domingo: a las 11 h., 12 h. y 13 h.



26. Otras Rutas Cercanas:









































































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