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miércoles, 18 de mayo de 2022

Escapada de Fin de Semana a Sitges, Barcelona

Sitges, Barcelona

Playa de Terramar, Sitges

Sitges, Barcelona

Edificio Modernista, Sitges

Museos de Sitges

Barrio Pescadores, Sitges

Sitges es un municipio español de la provincia de Barcelona, en la comunidad autónoma de Cataluña.

 Perteneciente a la comarca del Garraf, la localidad está situada en la costa mediterránea a 38 km al sur de la capital provincial, Barcelona. 

Su población en 2017 era de 28 527 habitantes (INE). Su economía está basada en el turismo y la cultura, contando con numerosas plazas hoteleras y eventos como el Festival de Cine de Sitges. 

Sitges constituye un significativo destino de turismo LGBT, además de acoger congresos, conferencias, seminarios y reuniones empresariales.


 

Indice


1. Como Llegar a Sitges

El transporte más empleado para ir de Barcelona a Sitges suele ser el tren con precio más asequible y buena frecuencia en franja horaria de día, pero las líneas de bus en los últimos años han equiparado precios, rutas, mejorado servicios, y ofrecen una mayor franja horaria dando servicio durante toda la noche.

El taxi queda como opción más cara, pero con servicio personalizado, de puerta a puerta que puede ser interesante dependiendo de las necesidades del viajero.

Explicaremos con detalle todas las opciones de transporte de Barcelona a Sitges.

Cómo ir de Barcelona a Sitges en tren

Barcelona tiene 3 estaciones de tren que te llevan a Sitges tomando la Línea de Cercanías R2 Sud.

1.- Barcelona-Estació de França

Ubicada en la Avenida Marqués de l’Argentera, 1 al lado del Parque de la Ciutadella entre el barrio de la Barceloneta y la Ribera (también conocido como el barrio del Born)

Metro Línea L4

2.- Barcelona- Estació/apeadero de Passeig de Gràcia

La estación subterránea de Passeig de Gràcia (tren y metro) está a la altura del cruce con Carrer Aragó, aproximadamente entre el número 43 y 51 del citado Passeig de Gràcia, en el barrio del Eixample

Metro líneas L2, L3 y L4

3.- Barcelona-Estació de Sants

Ubicada en el barrio de Sants (Plaça dels Països Catalans, s/n) es la principal estación de trenes de largo recorrido nacionales e internacionales. Metro L3 y L5

Subiremos al tren y tomaremos la línea R2 SUD en dirección a Vilanova i la Geltrú o Sant Vicenç de Calders. El precio del billete para ir a Sitges en tren desde Barcelona es de 4’20.-€ y se puede comprar en las taquillas o en las máquinas expendedoras que hay en la estación. Una vez en el tren, tomar asiento en el lado izquierdo del vagón del tren nos ofrecerá bellas vistas al mar al llegar al Garraf.

En los paneles informativos que hay en los andenes de las estaciones de tren están bien indicados los trenes, los horarios y las paradas

Los trenes de Barcelona a Sitges circulan con alta frecuencia desde Estació de Sants y Passeig de Gracia de lunes a viernes. Puedes consultar los horarios y salidas de trenes de Barcelona a Sitges en el enlace de trenes de Rodalies de Cataluña

Cómo llegar a Sitges en Autobús desde Barcelona

El bus de Barcelona a Sitges gana usuarios por su fácil usabilidad, comodidad, servicio de wi-fi. Son cada vez más usuarios que cogen el Autobús con línea regular operada por la compañía Bus Barraf (La Plana). Barcelona Sitges en bus es un recorrido de 38 Km con una duración de viaje que oscila entre 45 y 55 minutos según paradas.

El servicio de autobús en Barcelona inicia el recorrido en Gran Via 588. Hay otra parada en la Calle Sepúlveda y otra en Plaza España.

En Sitges, la parada principal del autobús está en frente al Parc de Can Robert, en la Avenida Vilanova 14. También dispone de paradas en Passeig de Vilanova 44, en Restaurante la Masia y en el Càmping Sitges.

Los fines de semana tienen horarios distintos los sábados laborables de los domingos y festivos, el primer autobús sale más tarde que los laborables y hay menos frecuencia de salidas.

El precio del billete del autobús es de 4,50.-€, se puede comprar en el mismo bus.

El bus de Barcelona a Sitges tiene servicio nocturno, pero varía según si es temporada de invierno o temporada de verano, y según si es laborable o festivo. 

Recomendamos consultar la web de BusGarraf para consultar los horarios de la línea de bus nocturna según la fecha de viaje, ya que no tiene tanta frecuencia como la línea diurna, ni tantas paradas, pero una amplitud horaria durante la noche que no cubre el tren. Esta línea cubre el recorrido de Barcelona, pasando por el aeropuerto, Bellvitge, Sitges, Sant Pere de Ribes, Vilanova i la Geltrú, Canyelles, Olèrdola y Vilafranca del Penedès.

Cómo llegar a Sitges desde Barcelona en coche / moto (vehículo propio)

Ir en coche/moto desde Barcelona a Sitges es un trayecto de 38 Km con una duración media de 45 minutos, si bien en hora punta la salida de Barcelona puede ralentizar el tráfico.

La vía más rápida y segura es la autopista C-32 Pau Casals (peaje) dirección Sitges, Tarragona, Salida 30. El peaje de la autopista Barcelona – Sitges en 2019 es de 6,95€.


Si disponemos de tiempo, podemos tomar la carretera C-31, conduciendo 18 Km. por la carretera de las Costas, que nos garantizará buenas vistas sobre el mar y la costa del Garraf.

Para los amantes de la moto es muy recomendable la ruta por las Costas del Garraf.

2. Algo de historia

Las referencias a los primeros habitantes de Sitges se remonta a antes del Neolítico y en épocas más modernas está documentado un asentamiento ibero sobre el siglo iv a. C.. 

Además, hay estudios que constatan que en el siglo i Sitges tenía dos pequeños núcleos de población, uno alrededor del cerro de la Punta y otro a la ermita del Vinyet. 

Unida al de Olérdola romana, Sitges sirvió de punto de intercambio entre los productos del Panadés y de otros lugares de la Mediterráneo romano.

En la Edad Media se levantó el castillo, situado encima del cerro de la Punta, donde hoy en día está el ayuntamiento (construido en 1889) y que tuvo como primer propietario a la Seo de Barcelona que posteriormente lo cedió al conde Mir Geribert (1041). 

En el siglo xii, Sitges estaba bajo el control de la familia Sitges (adoptaron el topónimo de la villa como apellido); esta familia está documentada desde 1116 hasta 1308 cuando Agnés de Sitges vendió sus derechos de castellanía a Bernat de Fonollar que fue señor desde 1306 hasta 1326. 

Después de la muerte de su segunda mujer, Blanca de Abella, Sitges por decisión sucesoria pasó a la Pia Almoina de Barcelona, institución eclesiástica que asistía a los pobres, en cuyas manos estuvo hasta 1814. Bernardo de Fonollar fue un caballero directamente relacionado con la corte del rey Jaime II y su tumba y la de su esposa están a la iglesia de San Bartolomé y Santa Tecla. 

La vida de los habitantes de estos siglos se organizaba alrededor del cerro del Baluard que estaba amurallado y conectaba con el resto de la villa con un puente por encima de la actual calle Mayor. Se conoce también de tres torres situadas a diferentes puntos del pueblo, fueron levantadas en 1303. También cabe destacar el palacio del Rey Moro, del siglo xiv.

En el siglo xviii, muchos sitgetanos establecieron colonias en la costa occidental del golfo de Cádiz con motivo de las mejores condiciones de pesca de la zona y como solución más cercana al comercio con América. Con el tiempo los pescadores de Sitges contribuyeron, junto a otros (fundamentalmente de Mataró y Canet de Mar), a la fundación de la actual Isla Cristina, como aún hoy atestiguan palabras catalanas de su vocabulario y los apellidos de sus descendientes (Miravent, Giralt, Cabot, entre otros).4

La principal actividad económica de la villa era el cultivo y la viña, sobre todo de la malvasía, variedad de uva con la que todavía hoy en día se elabora el célebre vino de malvasía de Sitges. También se cultivaba trigo, huerta, algarrobos y el palmito, símbolo del Garraf. Desde 1345 cuando Villafranca del Panadés pidió una autorización para tener un puerto en Sitges la villa se convirtió en la salida comercial al exterior de los productos del Panadés.
Durante la Edad Moderna la Universidad de Sitges (Ayuntamiento) se afanó para librarse del dominio señorial de la Pia Almoina. 

En 1814 Sitges se liberó definitivamente y se incorporó a la corona a pesar de padecer en las distintas guerras que sucedieron. 

La actividad económica continuó siendo el campesinado, la pesca y la actividad portuaria que creció a partir del siglo xviii cuando se liberalizó el comercio directo con América. 

Desde finales del siglo xviii (1779) hasta principios del siglo xix se estableció un constante comercio con las colonias americanas.

En 1957, el Partido Liberal Colombiano y el Partido Conservador Colombiano se reunieron en la localidad para firmar el Pacto de Sitges. En 1967 se fundó en Sitges la primera discoteca Pachá.​

El Club Bilderberg se reunió entre el 3 y el 6 de junio de 2010 en Sitges. Trataron, entre otros puntos, la crisis de Grecia, la supervivencia del euro, la economía de Japón, así como el futuro del dólar y sus posibles alternativas.

Sitges en febrero de 2008 fue listado como el municipio más caro de España.
Según datos del 5 de marzo de ese año, el precio medio por metro cuadrado fue de 5467 €, y al día de hoy supera los 11 250 € por metro cuadrado. Esto ha dificultado el acceso a la vivienda para la población joven de Sitges, gran parte de la cual ha debido emigrar a otros municipios y comarcas.

3. Que y hacer en Sitges


Famosa mundialmente por su festival internacional de cine, cada día atrae a más turistas gracias a su combinación de barrios de casas blancas con edificios modernistas y coloniales a orillas del mar.

Sitges, Barcelona

A día de hoy Sitges se ha convertido en una de las zonas más de moda de la costa de Barcelona, tanto para una estancia vacacional, como para una escapada de turismo.

Sitges, Barcelona

Si tienes pensado acercarte desde Barcelona a esta encantadora localidad costera, hay seis visitas turísticas que no te puedes perder.

Edificios Modernistas en Sitges

Sitges es una localidad marcada arquitectónicamente por los «americanos» o «indianos» que a finales del siglo XIX y principios del XX regresaban de su aventura en las colonias.

Eran las personas que se fueron a hacer dinero a las colonias españolas de Cuba, Filipinas y Puerto Rico…las cuales regresaron a Sitges tras conseguirlo.

Edificio modernista, Sitges

A su vuelta y tras el derribo de los tramos de muralla que protegían la ciudad, estos indianos empezaron a construirse nuevas casas.

Para visitar esta encantadora localidad costera catalana, te puedes apuntar a este Free Tour por Sitges con una hora y media de duración y una guía con gran experiencia en la visita de la misma

Una gran parte de los edificios que se construyeron en el casco antiguo fueron de estilo modernista, aunque también se encuentran otras mezclas de estilos de la época.

Esto hace que te vayas encontrando multitud de casas con esas decoraciones de formas florales tan características del modernismo en Barcelona.

Casas blancas de pescadores en Sitges

Sin salirnos del casco antiguo, pero ya junto al mar, merece la pena recorrer los barrios de pescadores.

Antiguamente las casas de los pescadores se distinguían por los colores blanco de sus fachadas, razón por la que ninguno de los edificios modernistas del casco antiguo está pintado en blanco, sino que se decoraban con otros tonos para distinguirse socialmente.

Casas de pescadores en Sitges

Actualmente esto ha cambiado y gran parte del encanto que tiene la ciudad es que la mayoría de las casas guardan esa armonía de fachadas blancas con toques azules.

Estos tonos azules eran característicos porque los empleaban en los patios exteriores de estas casas, si bien en la actualidad quedan muy pocos de estos patios floridos similares a los andaluces.

Museo Palacio Maricel en Sitges

El Palau Maricel es un edificio que originalmente albergaba ocho casas de pescadores, hasta que un hombre muy rico, Charles Deering, lo compró para hacer una gran colección de arte.

También adquirió el edificio contiguo, que era el antiguo hospital, y lo convirtió en su casa, dejando las casas de pescadores como su museo privado.

Revistió las paredes con coloridas muestras de obras de arte traídas de muchas partes del país, así como trabajos de artistas contemporáneos del momento.

Museo Palacio Maricel en Sitges, Barcelona

Son varias las estancias que se visitan en el museo Palacio Maricel en Sitges, a cada cual más impactante.

Desde el patio, con los característicos colores blanco y azul en sus paredes, así como mosaicos, hasta una capilla o un pequeño claustro.

Los horarios de visita del museo Palacio Maricel son, de martes a domingo, de 10 a 20 horas desde julio hasta septiembre; de 10 a 19 horas en abril, mayo, junio y octubre; y de 10 a 18 horas, de noviembre a marzo.

Los lunes el museo está cerrado a las visitas.

Los domingos hay visitas guiadas, a las 12 horas en catalán y a la 13 horas en castellano, aunque en verano los horarios se amplían.

Museo Palacio Maricel en Sitges cerca de Barcelona

Museo Cau Ferrat en Sitges

El museo Cau Ferrat es quizás el más importante de la ciudad de Sitges pues en él conservan obras de Picasso o El Greco.

Museo Cau Ferrat, Sitges

El propietario fue Santiago Rusiñol, quien está considerado como uno de los artistas más trascendentes del modernismo en Cataluña.

En realidad el museo se encuentra ubicado en lo que antiguamente era su casa-taller, por lo que está repleto de obras de este genial artista modernista.

Las paredes de esta casa-taller están pintadas en el mismo azul del que están coloreadas los patios de las casas de pescadores.

Iglesia de Sant Bartolomeu en Sitges cerca de Barcelona

Iglesia de Sant Bartolomeu en Sitges

La espectacular iglesia de Sant Bartolomeu es una de las imágenes más características de la ciudad.

Al comienzo del paseo marítimo y junto al puerto deportivo, la iglesia de Sant Bartolomeu preside desde lo alto de una colina toda la extensión de costa de Sitges.

Se trata de una iglesia barroca que fue construida en el mismo espacio donde antes hubo varias iglesias que no aguantaron el paso del tiempo.

Su gran patrimonio son. sobre todo, sus retablos y sus dos campanarios.

Pero un consejo, no olvides visitar la parte posterior de la iglesia desde donde se ve uno de los pocos restos que se conservan de los muros medievales de la ciudad.

Por la noche la iglesia la iluminan sutilmente y queda una bonita estampa para placer de los amantes de la fotografía.

Si prefieres conocer esta bonita localidad costera con la compañía de un guía especializado, te puedes apuntar a esta visita guiada de Sitges en la que en hora y media recorrerás los lugares más importantes de la misma.

Casas de indianos en el Paseo Marítimo de Sitges

El paseo marítimo de Sitges no es un lugar cualquiera, ya que gran parte de los edificios que ocupan la primera linea de mar son pequeñas mansiones al estilo de villas coloniales.


Casas de indianos, Sitges


A medida que te vas alejando del puerto y sales de la zona de los hoteles, en el paseo empiezan a aparecer casas que construyeron los indianos que volvían de hacer las américas.

Aunque no todas las casas son de época colonial, una gran parte de las mansiones que nos podemos encontrar han sido construidas intentando reproducir ese estilo arquitectónico.

Eso si, no esperes que todo el paseo marítimo muestre una sucesión uniforme de casas coloniales, ya que también se mezclan algunas mansiones modernas de muchos millones de euros.

Si eres de los que te gusta caminar, al final del paseo esta el Parque Terramar, el cual merece la pena conocer.

4. Playas de Sitges


Que las playas de Sitges son uno de sus mayores atractivos no extraña a nadie que haya tenido la suerte de visitarlas como mínimo una vez en su vida.

Sitges, un pueblecito lleno de encanto que se encuentra media hora al sur de Barcelona, tiene más de una decena de costas distintas. Playas con nombre propio porque, de un modo u otro, son diferentes a sus vecinas.

Para que conozcas algunas de ellas, a continuación te hablamos de las más interesantes.

Las playas de Sitges más céntricas

Y es que Sitges, aunque sea un pueblo no especialmente grande, tiene costa para todos los públicos, provistas de todas las comodidades y ubicadas en todas las localizaciones: junto a la Iglesia de Santa Tecla, pegaditas al Port d’Aiguadolç, junto a un campo de golf situado al sur, al norte, casi llegando a Castelldefels…

Estas son las playas de Sitges más cercanas al centro:

La Fragata

Playa de la La Fragata, Sitges

La Fragata es una de las playas más populares de nuestra tierra. Tiene una longitud inferior al medio centenar de metros y en verano, irremediablemente, se llena desde las primeras horas de la mañana de turistas que buscan el tacto de la arena bajo sus pies y la agradable sensación que provoca el agua del Mediterráneo las primeras horas del día.

Es una de las playas de Sitges más cortas, pero en ella siempre están pasando cosas. Hay tumbonas, bares, redes para jugar, patinetes para alquilar y salir a dar una vuelta por el mar… Y al lado, el Club Náutico.

 Playa de San Sebastián

Playa de San Sebastián, Sitges

Esta playa, de más de 200 metros de largo, es la que se encuentra delante del camino de ronda que une el Port d’Aiguadolç con el centro neurálgico del pueblo, donde Santa Tecla se alza imponente hacia el cielo.

El agradable paseo marítimo, en su parte más cercana al pueblo, cuenta con numerosas terrazas para tomarse algo en cualquier momento del día. Caminando por la arena hacia la iglesia dejarás, a mano derecha, algunas de las casas más pintorescas del pueblo.

Playa de la Ribera

Playa de la Ribera, Sitges

Otro clásico de Sitges: la Ribera también se encuentra ubicada por la zona más céntrica, por lo que es normal verla atestada de bañistas en los meses veraniegos. Tiene una longitud de más de 250 metros y está separada de la Fragata por tan solo un espigón.

Playa de l’Estanyol

Playa del  Estanyol, Sitges

Siguiendo el curso de la Ribera hacia el campo de golf que se encuentra más al sudoeste llegamos a l’Estanyol, una playa de más de 350 metros de largo que es más visitada por los vecinos de la zona que por los turistas. 

Tiene un ambiente mucho más tranquilo que las playas de Sitges anteriormente mencionadas, por lo que es el lugar ideal para acudir con la familia a descansar.

La cala Balmins o La Caleta

Cala Balmins, Sitges

Pegadita al port d’Aiguadolç se encuentra la cala Balmins, más conocida como La Caleta por los locales.

Se trata de un trocito recogido de Mediterráneo, íntimo, donde apenas pasa gente y los pocos bañistas aprovechan para tomar el sol, para descansar, para jugar a las palas o para refrescarse con unas vistas impresionantes de la Iglesia de Santa Tecla al fondo por un lado y al otro, de las montañas que rodean a Sitges por el interior.

Playas en los alrededores de Sitges

Y ya no es solo lo que acabamos de ver cerca del centro del pueblo; es que en los alrededores de Sitges también hay playas y calas que merece la pena visitar. Son estas:

Les Anquines

Les Anquines, Sitges

Esta playa de Sitges se encuentra pasando la de l’Estanyol, ya casi llegando al campo de golf. Si aquella era apta para disfrutar del descanso y del sonido del mar por no estar especialmente concurrida, imagínate esta.

Es un remanso de paz, perfecto para tumbarse en alguna de las tumbonas y disfrutar de la calma que otorga este privilegiado enclave. Una de las favoritas por los vecinos de la zona.

Playa de Terramar


Tiene un corte similar a la de Les Anquines, y es que se encuentra justo al lado. Como esta última, es un lugar perfecto para descansar y disfrutar del clima, por lo que es otra de las playas de Sitges preferidas por la gente que vive aquí todo el año.

La Playa de Aiguadolç

Playa de Aiguadolç, Sitges

Si desde La Caleta rodeáramos el puerto donde nos ubicamos llegaríamos a la conocida playa d’Aiguadolç, desde donde también podrás disfrutar de las impresionantes vistas si le das la espalda al mar. Es una playa no demasiado transitada por no estar especialmente cerca del centro del pueblo.
Otras playas interesantes algo más alejadas

Te parecerá mentira, pero todas estas playas se concentran en una longitud de muy pocos kilómetros. 

Están separadas unas de otras por espigones o pequeños paseos, pero como hemos dicho en Sitges hay de todo. ¿Qué te gusta más a ti?

Si eres de los que prefiere alejarse a disfrutar de una costa casi en completa soledad, no te pierdas las playas que se encuentran al noreste del Port D’Aiguadolç. 

En pocos metros tienes la Platja Riera de Vallcarca, la Platja de Gossos y la Cala Morisca.


Si siguieras todavía más al noreste llegarías a la playa de Garraf y ya casi en Castelldefels está la platja de les Botigues, la última de Sitges. Ninguna de ellas tiene desperdicio.

5. Eventos culturales de Sitges

Festivales de Sitges

Sitges es la sede permanente del Festival Internacional de Cinema de Cataluña , uno de los eventos cinematográficos más importantes de Europa. 

Este festival es uno de los pioneros del cine fantástico, ciencia-ficción y terror, organizado por primera vez en 1968 por Pedro Serramalera como "Semana Internacional de Cine Fantástico" y cambiando a la denominación actual en 1997 al abrirse a otros géneros.

El Corpus Christi es una de las festividades más importantes de la ciudad de Sitges. Durante los días que dura esta celebración, destaca la Alfombra del Cap de la Vila, una alfombra hecha de claveles que adorna uno de los sitios más emblemáticos de Sitges.

El Orgullo LGBT de Sitges es un evento celebrado en el mes de junio (con fechas variables) desde 2009 que incluye multitud de espectáculos, conciertos, "Pool Party", desfile de carrozas y drag queens y cierre con fuegos artificiales .
La celebración del Carnaval de Sitges se ha convertido en unos de los principales eventos de la vila. Su Arribo de Sa Majestat Carnestoltes, la presentación de la Reina del Carnaval, la Rúa de la Disbauxa (domingo), la Rúa de l'Extermini (martes) y la despedida de Sa Majestat Carnestoltes (miércoles de ceniza) son los días señalados del Carnaval, aunque todos los días se realizan multitud de actividades por las calles, residencias y escuelas de Sitges.


6. Los Barrios de Sitges

Barrios de Sitges

Las calles emblemáticas de Sitges hacen de ella una ciudad pequeña, que ronda los 30.000 habitantes. Sin embargo, cuenta con zonas claramente diferenciadas, por las que se reparten atractivos turísticos muy variados. Por ello, en este post hacemos un repaso a todos los barrios de Sitges para ayudarte a organizar mejor tu viaje a esta pequeña joya del Mediterráneo catalán.

Los barrios de Sitges: así se organizan

Como en cualquier otra ciudad, los barrios de Sitges son diferentes según la fuente en la que nos fijemos. Por un lado, el Ajuntament divide el término municipal en dos grandes distritos y éstos, a su vez, en diferentes secciones, siguiendo un criterio puramente urbanístico y técnico. Pero por otro lado, en la mente de los sitgetans hay otra división territorial para el municipio, y esa es la que mostramos a continuación, pues es más útil para comprender realmente cuáles son los barrios de Sitges y cuáles sus atractivos.

Centre: el epicentro de la vida sitgetana

El barrio de Centre es uno de los más pequeños de la ciudad, pero al mismo tiempo es su verdadero corazón. Se extiende, aproximadamente, desde las vías del ferrocarril al norte hasta la línea de costa al sur, y desde el Carrer de Rafael Llopart y el comienzo del Carrer de Port Alegre al este hasta la Avinguda de Sofía al oeste.
 

En Centre, también llamado centro histórico, se concentran los grandes atractivos turísticos de la ciudad, tanto a nivel monumental como cultural, comercial y gastronómico. Destaca, por encima de todos, la parroquia de Sant Bartomeu i Santa Tecla y su entorno, también conocido como Baluard. Los principales museos y centros culturales están aquí, como el Palau Maricel, el Museu Maricel, el Cau Ferrat y el Centre Miramar. Y además, las playas de la Fragata y de Bassa Rodona concentran un gran número de bañistas y de servicios acuáticos.

Vinyet-Terramar, a lo largo del Passeig Marítim

Desde la Avinguda de Sofìa hacia el suroeste se extiende a lo largo de varios kilómetros el barrio de Vinyet-Terramar. Se trata de un barrio residencial, en muchos casos con viviendas unifamiliares, cuyo principal atractivo es el Passeig Marítim y las grandes playas que se abren al mar. 

Por tanto, la ubicación del Hotel Calipolis no solo te permitirá ir a pie al centro sino también a lo largo de este barrio en el que se encuentran las playas más grandes de la ciudad. ‘Tierra adentro’, otros atractivos de esta zona son los Jardins de Terramar, el campo de golf del mismo nombre y el Santuari del Vinyet.

Sant Sebastià-Aiguadolç: entre lo popular y lo exclusivo

A oriente de Centre se encuentra el área de Sant Sebastià y Aiguadolç. El primer nombre hace referencia a la playa de Sant Sebastià, la favorita de los sitgetans, así como a la parroquia homónima y a su área circundante. El segundo nombre se refiere a la zona del gran puerto de la ciudad, el de Aiguadolç, un área donde además tienen lugar los principales eventos del Festival Internacional de Cinema Fantàstic de Sitges.

Otros barrios menos turísticos de la ciudad

Al norte de las vías del tren surgen otros barrios tranquilos y residenciales que, aunque son menos turísticos, atraen a mucha población local. 

Hablamos del Poble Sec, La Plana, Vallpineda y Els Molins. 

En este último, por cierto, se encuentra el Centro de Interpretación de la Malvasía, el vino tradicional de Sitges. Y no faltan las grandes urbanizaciones a las afueras del municipio, como Levantina y Quintmar, cuyas propiedades son a menudo elegidas como segundas residencias.


Dos núcleos especiales de población:

Garraf y Les Botigues

Por último, no podíamos pasar por alto dos zonas que, si bien no se pueden considerar barrios de Sitges por estar situados a varios kilómetros de la ciudad, sí conviene mencionarlas porque son núcleos de población pertenecientes al municipio. Hablamos de Garraf y de Les Botigues que, además, cuentan con varios atractivos dignos de reseñar.

Garraf: casitas de pescador en un entorno natural

Las Casetas del Garraf

La mayor parte del territorio de Garraf es Parc Natural, con numerosas rutas que disfrutarán los amantes de la naturaleza. También lo harán los amantes del enoturismo, pues aquí se sitúan las Bodegas Güell, cuya sede es un edificio modernista con el sello de Antoni Gaudí. 

Pero en torno a su pequeño núcleo de población, de apenas varios cientos de habitantes, se encuentra un interesante puerto deportivo y, sobre todo, una playa abrazada por las famosas ‘casitas de pescador’, pintorescas estructuras que en algunos casos han sido convertidas en apartamentos.

Les Botigues de Sitges, junto a Port Ginesta

Les Botigues de Sitges

Y ya en el extremo oriental de la ciudad, lindando con Castelldefels, se encuentra el núcleo de población de Les Botigues de Sitges.
Su gran atractivo es el Port Ginesta, el tercero de los puertos deportivos de la ciudad, muy animado en cuanto a actividades acuáticas y propuestas de ocio se refiere.

7. De vinos y Tapas en Sitges

Vinos y Tapas en Sitges

Junto con el genial ambiente, hace que un día en Sitges se convierta en un gran recuerdo en cualquier día del año, ¡nos vamos de tapas en Sitges!

Sin embargo, hoy te queremos proponer un plan diferente en cuanto a la comida, te queremos mostrar una ruta de tapas en Sitges.

Estos son los 7 sitios de tapas en Sitges que nosotros recomendamos, Este es la ruta de tapas en Sitges en mapa para que no te pierdas ninguno, además es una buena manera de visitar la localidad entre tapa y tapa, un buen momento para hacerlo es durante la celebración del Tapa a Tapa que se realiza en Sitges en varios momentos del año.

El Cable, el bar más famoso de tapas en Sitges

Iniciamos nuestro recorrido en este mítico bar, El Cable de Sitges, que es hoy en día uno de los sitios de tapas más conocidos por los locales y también por los que venimos de fuera. 

La fama es merecida y es que ha resultado ganador del certamen Tapa a Tapa de Sitges en varias temporadas.

Las tapas son realmente excepcionales, siendo las patatas bravas uno de los platos estrella, sobretodo por la salsa que tiene un sabor muy característico.


Tapa ganadora en 2015 de este restaurante

Nuestra recomendación: Acompaña tus tapas con una copa de Malvasia, la bebida típica de Sitges.

Dirección: Carrer Barcelona 1 (Sitges)

Izarra, taberna vasca en Sitges

No puede faltar el local vasco por excelencia en cualquier recorrido de tapas en Sitges, y el Izarra es uno de los mejores que se nos viene a la cabeza. 

Tuvimos la oportunidad de probarlo durante el certamen de Tapa a Tapa en Sitges en 2015 y, como siempre, los pintxos vascos no decepcionan. Gastronomía cuidada y sabrosa, en un ambiente muy acogedor, es un local pequeño pero típicamente una taberna vasca.

En Sitges se come muy bien

Dirección: Carrer Major 22 (Sitges)

Nem, tapas con sabor asiático

EL plato principal de este local es el “nem”, que da origen a su nombre. Se trata de unos rollitos vietnamitas que tienen un aspecto bastante llamativo, dicen que los postres son de otro mundo, hay que guardar sitio para probar alguno.

Dirección: Carrer de l'Illa de Cuba, 9 (Sitges)

La Picara, un lugar picante y acogedor

Como El Cable, este es un local pequeño pero con una gran variedad de tapas y pintxos recién hechos en la barra. Es un sitio para tapear, no para quedarse demasiado tiempo, sino ideal para insertar dentro de tu recorrido de tapas en Sitges. También es un local muy frecuentado por los locales, y ellos mejor que nadie saben donde parar. Ofrecen también buenos vinos, por si quieres cambiar ya la Malvasia.

Dirección: Carrer de Sant Pere, 3 (Sitges)

Bar La Barata, pintxos de hamburguesa excepcionales

Este bar también participa en el certamen de Tapa a Tapa y suele hacer creaciones muy originales, y sobre todo sabrosas. 

En la misma línea que el resto de sus compañeros, tienen muchas tapas y si te gustan las hamburguesas, los pintxos de este tipo son excepcionales.


Hamburguesas en La Barata

Dirección: Carrer d'Espatler, 19 (Sitges)

 Los Vikingos, todas las tapas de carne merecen la pena

A diferencia de los otros lugares que te hemos comentado, este restaurante es muy espacioso, si vas con un grupo grande aquí es donde más cómodos y antes os sentaréis. Tuvimos la oportunidad de probar su tapa de 2015 El Meloset y se nos hizo la boca agua, carne de ternera que se deshacía en la boca con un crujiente de emmental…

Dirección: Carrer Marqués Montroig, 7-9 (Sitges)

The American, el final frente al mar

Por último, y como grandes amantes de la cocina americana -pero la buena- que somos, te recomendamos este restaurante, que es más un steak house para el final de la ruta de tapas en Sitges que te hemos ofrecido. 

Aquí podrás saciar todo el hambre, si es que te has quedado con ella, cosa que dudamos. Comida muy rica en una ubicación perfecta, en el pase marítimo de Sitges.

Dirección: Passeig de la Ribera, 63 (Sitges)

Esperamos que te haya gustado esta ruta de tapas en Sitges, si conoces y recomiendas alguno más por favor siéntete libre de compartirlo en los comentarios para que todo el mundo tenga la oportunidad de visitarlos.


 

8. Comer en Sitges

Queenz Restaurant
C. Espalter 2, 08870 Sitges España
+34 937 97 86 57

Cinc Food Parlour
Carrer de Parellades, 5, 
08870 Sitges España
+34 936 69 31 30

La Punta de Sitges
Carrer Sant Damià, 14, 
08870 Sitges España
+34 930 11 71 59

Komokieras
Espalter, 23,
08870 Sitges España
+34 938 14 61 15

Ohana Restaurants
Carretera Comarcal 246 Km 38, 
Sitges España
+34 625 06 58 13

y algo mas economicos

Incognito Cafe Bar
Carrer Europa 14, 
08870 Sitges España
+34 609 36 65 34


Guria Taberna
C/ Sant Pere 30, 
08870 Sitges España
+34 935 16 96 85

Costa Barcelona
Passeig De La Ribera, 24,
 08870 Sitges España
+34 665 82 19 02

9. Otras Rutas Cercanas

jueves, 4 de marzo de 2021

Negocios Centenarios de Barcelona: Un Paseo por la Historia

Casa Culleretes, 1786

Cereria Subirá,1761

Herbolario del Rey, 1818

Chocolatería Fargas, 1827

Bar Marsella, 1820

Pastelería Pujol – La Estrella, 1825
 
Barcelona cuenta con establecimientos centenarios y emblemáticos que resisten estoicamente el paso del tiempo. Representan un pedazo de historia de la ciudad y vale la pena conocer su historia.

El fin de las rentas antiguas

La rápida modernidad de la ciudad y el cambio en las formas de consumo siempre fueron una relativa amenaza para los comercios centenarios. Pero el verdadero punto de inflexión lo marcó el mes de diciembre del 2014, cuando la ley le puso punto y final a los contratos de renta antigua. 

Afectó a los inmuebles y locales alquilados antes del 9 de mayo del 1985, que estaban regidos por la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU) del 1964.

A partir de entonces, los propietarios de los locales obtuvieron el derecho de actualizar las rentas a precio de mercado y muchos de esos comercios, la mayoría de los cuales apenas subsistían, se vieron obligados a cerrar las persianas para siempre. 

Sin embargo, algunos aún se mantienen en pie, desafiando al tiempo, a la modernidad y al poco apoyo institucional que reciben.

Barcelona también puede presumir de sus cafés históricos, frecuentados por figuras relevantes de talla mundial como Picasso, Joan Miró o Ernest Hemingway. Y lo mejor de todo, algunos de ellos todavía siguen en funcionamiento. ¿Los descubrimos?


Indice:

  1. Croquis de nuestra ruta
  2. Farmacia Nadal, 1850
  3. Els 4 Gats, 1897
  4. El rey de la Magia, 1881
  5. La Cerería Subirà, 1761
  6. Pasteleria La Colmena, 1849
  7. Chocolatería Fargas, 1827
  8. Can Culleretes, 1786
  9. Herbolario del Rey, 1818
  10. Los Caracoles, 1835
  11. Agüelo 013, 1850
  12. London Bar, 1910
  13. Pastelería Pujol – La Estrella, 1825
  14. Bar Marsella, 1820
  15. Casa Almirall, 1860
  16. Otras Rutas Cercanas
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1. Este es un Croquis de nuestra ruta:

    
Según podemos ver en el croquis, comenzamos nuestro recorrido por:

2. Farmacia Nadal, 1850


Farmacia Nadal, 1850

Antigua farmacia Dr. Masó i Arumí (1918)
Autor: Ramon Puig i Gairalt.

En la actualidad este establecimiento se llama Farmacia Nadal esta enclavada en el número 121 de La Rambla, es una evidente muestra del estilo novecentismo, este edificio fue construido en el año 1850, y en la actualidad aun conserva elementos de su decoración original

Resaltar las líneas rectas clasicistas que enmarcan la entrada y en su piso superior, el arco del ventanal y los mosaicos pintados.

La Rambla, 121, 08002 Barcelona
Abierto ⋅ Cierra a las 22:00
 933 17 49 42

3. Els 4 Gats, 1897

Els Quatre Gats, 1897

Este es de los bares en Barcelona que se han convertido incluso en un punto de interés turístico. Todas las rutas turísticas por el Barrio Gótico incluyen este local, la razón es que este fue el lugar de encuentro de artistas, intelectuales y políticos a finales del Siglo XIX, entre los que siempre destacan Picasso (que incluso diseño la portada de la carta) Hemingway, Enric Granados, Santiago Rusiñol, entre otros muchos. 

Está inspirado en legendario Le Chat Noir de París y es un indispensable en la ciudad!

No es el más antiguo pero quizás sí sea el más mítico de la ciudad. Ha quedado en el imaginario colectivo como el bar bohemio por excelencia. 

Els Quatre Gats, 1897

Se hallaba ubicado en la calle  Montesiónen los bajos de la casa Martí, un edificio neogótico del arquitecto Josep Puig i Cadafalch (1896).​ 

Los impulsores principales del local fueron los pintores Santiago Rusiñol, Ramon Casas, Pompeyo Gener, Joaquín Mir Trinxet y Miquel Utrillo.
 
El hostelero era Pere Romeu i Borràs, personaje de una fisonomía muy característica que constituía la imagen viva del local y promotor del deporte en Barcelona.

Els Quatre Gats se inscribía en una larga tradición de tertulias, cenas y reuniones de arte propias de la ciudad de Barcelona, aunque su inspiración directa fue el cabaret Le Chat Noir ("el gato negro") de París, cuyo nombre parafrasea, poniéndolo en relación con la frase hecha que identifica "cuatro gatos" con una concurrencia escasa.​

Se realizaron exposiciones de arte (la primera muestra individual que Pablo Picasso realizó en su vida tuvo lugar allí en febrero de 19005​), veladas literarias y musicales, espectáculos de títeres y sombras chinescas.​

Durante 1899 fueron publicados 15 números de la revista Quatre Gats.​

Además del joven Picasso, otros de sus más famosos concurrentes fueron el arquitecto Antoni Gaudí, el pintor uruguayo-catalán Joaquín Torres García, el escultor Julio González, el historietista Ricard Opisso y el músico Isaac Albéniz.

​El director Woody Allen rodó algunas escenas de su película Vicky Cristina Barcelona en Els Quatre Gats.

A raíz de las deudas que le generó la cervecería, Pere Romeu cerró las puertas de su local en 1903. Reabrió como bar restaurante en la década de 1970, primero en manos de los empresarios Pere Moto, Ricard Alsina y Ana Verdaguer, y desde 1989 a cargo de Josep María Ferré.

Els Quatre Gats, 1897

Ramón Casas y Santiago Rusiñol contribuyeron económicamente a su apertura. 

Además de ellos, Rubén Darío, Isaac Albéniz, Enric Granados, Gaudí o Picasso frecuentaron unas tertulias en las que según el fundador del local, Pere Romeu, “se arreglaba el mundo” y que eran “alimento para el espíritu”. 

Barcelona
Calle Montsió, 3

4. El rey de la Magia, 1881

El rey de la Magia, 1881

La tienda más antigua de Europa especializada en el arte del ilusionismo y la prestidigitación.

Aquí encontrarás todo lo que necesitas para empezar en el mundo de la magia o para crear tu espectáculo.

Dirigida a principiantes y también profesionales de este mundo.
 


Negocio tradicional de 1881 de suelos y mobiliario de madera dedicado a la magia y al ilusionismo con escuela.

Museo – Teatro “El Rey de la magia”. 

El local tiene ese aire enigmático y misterioso que te seduce y te envuelve en una atmósfera de misterio.

En la entrada del local hay un barra de bar, con sillas y mesas y un miniescenario. 

Entrando un poco más, a mano izquierda tenemos un pequeño museo, donde su fondo histórico consta de diferentes utensilios y artilugios utilizados por los magos, carteles, fotografías, ilustraciones, etc…. 

El rey de la Magia, 1881

Si tengo que poner un pero, tengo que decir que al museo le faltan carteles explicativos para poder identificar muchos de los objetos allí expuestos. 

También es verdad que si preguntas por alguno de los objetos, te lo explican muy amablemente. Y, finalmente, el teatro, con filas en pendiente para que todo el mundo vea bien.

Abierto :12:00 - 19:30
Dirección:Carrer de la Princesa, 11,
 08003 Barcelona 

5. La Cerería Subirà, 1761

Interior de la Cerería Subirà, 1761

Hubo un tiempo en el que los artesanos se agrupaban por calles, según su oficio. De ahí, nombres como Sombrerers (sombrereros), Cotoners (algodoneros), Mirallers (espejeros) y Brocanters (anticuarios) en el nomenclátor de Barcelona. 

Pero la diversidad, la especialización y, sobre todo, la Revolución Industrial y la liberalización de las profesiones fueron carcomiendo los gremios hasta su desaparición, a mediados del siglo XIX.

Tuvo mucho ojo Jacint Galí cuando, en 1761, transformó el negocio familiar de la calle Corders (entonces conocida como Nou de Sant Cugat) en una cerería. 

Cerería Subirà, 1761

Pero el éxito de que ese negocio siga en pie más de 250 años después también es mérito de sus sucesores. Primero, de los Prat. Luego, de los Subirà. Y hasta ahora.

En la calle Baixada Llibreteria, 7, en pleno barrio Gótico, se encuentra esta emblemática cerería que se fundó, nada más y nada menos, que en el año 1761 por Jacinto Galí en la actual calle dels Corders. 

Un cambio urbanístico obligó al negocio a trasladarse hasta el local actual, que era una lujosa tienda de ropa y data del 1847.

El establecimiento conserva su aspecto original. 

La familia Prat trabajó hasta el 1936, cuando la guerra paró la actividad. Muertos los hermanos Prat, las hermanas buscaron un continuador.

Cerería Subirà, 1761

En el 1939 Paulí Subirà, cerero de Vic, regentó el negocio hasta su muerte el 1964. 

Su familia, primero la viuda y después su hijo, han continuado la actividad hasta hoy.

Baixada de la Llibreteria, 7, 
08002 Barcelona
Abierto ⋅ Cierra a las 20:00 · Horario completo
 933 15 26 06

6. Pasteleria La Colmena, 1849


Pasteleria La Colmena, 1849

La Colmena es una de las pastelerías más antiguas de Barcelona; lleva más de un siglo perfumando la plaza del Ángel con el aroma de sus caramelos artesanales.

Se desconoce la fecha exacta de su fundación pero se sabe que su nombre original fue el de Ca l’Abella. 

En el año 1849, Rosendo Abella tenía la confitería en la antigua ‘bajada de la cárcel n.11’ (ahora ‘baixada de la llibreteria’) justo en frente de su ubicación actual.

Pasteleria La Colmena, 1849

En 1868, la familia Costa adquirió el negocio, lo trasladó y pasó a llamarle La Colmena –manteniendo ambos nombres en la fachada-. 

Más adelante, la pastelería cambiaría de propietarios y pasaría a ser de Morató i Santpera en 1912 y de Chocolates J. Camps en 1921.

Finalmente, en 1927 los hermanos Josep y Francesc Roig Manubens adquirieron el negocio que ahora regenta su nieto José María Roig. Toni Roig, bisnieto de Francesc e hijo de José María, es quien se encarga en la actualidad de elaborar los caramelos del modo tradicional junto con otros dulces típicos de la pastelería catalana.

Pasteleria La Colmena, 1849

Plaça de l'Àngel, 12, 08002 Barcelona
9:00 – 21:00 (Todos los días)
933 15 13 56

7. Chocolatería Fargas, 1827

Fachada de la Chocolatería Fargas, 1827

La Chocolatería Fargas es uno de los establecimientos más emblemáticos de Barcelona, que se ha mantenido fiel a la tradición chocolatera durtante casi dos siglos. Aunque existe des del 1820, no consta en los papeles administrativos de manera oficial hasta el año 1827. 

La decoración interior se mantiene tal como fue diseñada por Carles Fargas en los años 20, y se conserva el molino de hacer chocolate, que antiguamente se movía gracias a la tracción animal de un caballo alojado en el sótano de la tienda.

 Chocolatería Fargas, 1827

Si América se forjó en las calles, como decían en Gangs of New York, bien podríamos decir que Europa se forjó en los bares. 

Pero no en bares como los de ahora, con tapas, barriles y pósters de un equipo de fútbol. 

Hablamos de cafés en los que se reunía la intelectualidad, y en los que surgían encendidos debates sobre la monarquía y la república, sobre religión y sobre las nuevas ideas que se iban gestando en toda Europa a lo largo de los siglos XVIII y XIX buscando su acomodo. 

En Francia, el Café Le Procope en París fue lugar de reunión para personajes como Voltaire, Rousseau, Danton o Marat. 

Antigua Fabrica de Chocolate

Carrer del Pi, 16
08002 Barcelona
Lunes - Sábado; 10:30h - 14:30h y de 16:30h-20h

8. Can Culleretes, 1786

Can Culleretes, 1786

Es el segundo restaurante más antiguo de España, el más viejo del mundo está en Madrid y se llama Sobrino de Botín, solo por si os preguntabais cuando os hemos dicho que es el segundo. 

Este lugar está inscrito en el Libro de Record Guinness, fue fundado en 1796 en pleno Barrio Gótico, cerca de muchos de los lugares más turísticos e interesantes de la ciudad. 

Lo mejor es que su comida es auténticamente catalana y deliciosa, así que razones para cercarse a este lugar sobran!

El establecimiento se encuentra en pleno centro del distrito de Ciutat Vella (c. de Quintana, número 5) y no ha parado de servir comidas durante 228 años. 

Según explica una de las actuales copropietarias, Montse Agut, nació tras el éxito en los fogones de una portera de un convento cercano. 

Can Culleretes, 1786

En un principio repartía la comida por una ventanilla, pero posteriormente la demanda fue aumentando y tuvo que colocar las dos primeras mesas de la historia de Can Culleretes.

¿Por qué Can Culleretes?

Con respecto al origen del nombre, “algunos dicen que fue el primer restaurante en utilizar cucharillas de metal”, pero la propia copropietaria asegura que “yo me creo más la versión” que señala Lluís Permanyer: “Aquellas mesas eran alargadas y cabía, más o menos, una decena de clientes. 

El camarero cada vez se mostraba más atareado y, al ir a cargar a la barra y encontrar vacío el tarro de alpaca plateada destinado a contener las cucharillas limpias, regañaba a las que lavaban: “¡Chicas, cucharillas!”. 

Y eso se repetía y repetía. La cantaleta acabó haciendo gracia en la parroquia, cosa que dio pie al dicho popular: “Anem a Can Culleretes” ["Vamos a Casa Cucharillas"].

Can Culleretes, 1786

Donde no hay dudas es respecto a la clientela que ha tenido, “músicos, actores, toreros, políticos…” y artistas de todo tipo continúan siendo habituales del establecimiento.

 Las fotografías de las paredes recuerdan algunas de las historias vividas en su interior e incluso se conservan algunas baldosas originales de finales del siglo XVIII.

Los expertos culinarios destacan como mejores platos de Can Culleretes los canelones y sus postres caseros, que son excepcionales. 

Can Culleretes, 1786

Su clientela fiel y el interés de la actual familia propietaria aseguran la continuidad de este histórico restaurante.

5 Carrer d’en Quintana, 
Barcelona
933173022

9. Herbolario del Rey, 1818

Interior de la Herboristeria del Rei

Es una de las tiendas más antiguas de Barcelona, la primera herboristería que existió en la ciudad y, posiblemente, en Cataluña. El local se reformó en el 1857, cuando Isabel II la nombró “Proveedor de la Real Casa”.

Las obras se le encargaron a Francesc Soler y Rovirosa, un conocido pintor y escenógrafo de teatro, que la decoró con motivos de estilo ochocentista e Isabelino. 

El local está repleto de pinturas i detalles artísticos con mucha historia, como por ejemplo, una fuente de mármol que hay en el centro del local, donde antiguamente se conservaban sanguijuelas, coronada con el busto de Carl Von Linné, naturalista sueco y creador del actual sistema de clasificación de las plantas.

Este comercio es regentado por Trinidad Sabatés Orobitg, reconocida como Maestra Herbolaria Artesana por la Generalitat de Cataluña.

10. Los Caracoles, 1835

Los Caracoles, 1835

Situado a un paso de La Rambla, Los Caracoles es un restaurante tradicional español con un comedor rústico pero acogedor lleno de todo tipo de recuerdos.

En 1835 y en lo más típico del Barrio Gótico, cerca de las Ram­blas de Barcelona, la familia Bofarull funda uno de los restaurantes más carismáticos de la ciudad con el nombre de Can Bofarull. 

Los Caracoles, 1835

Con el paso del tiempo, uno de sus más famosos platos le da su nombre actual Los Caracoles. 

Desde entonces, cuatro generaciones más de la familia Bofarull han sabido mantener las excelencias de una cocina popular de alta calidad.

Su bien ganada fama ha trascendido a todos los rincones del mundo, siendo una de las citas obligadas de todo aquel que visita nuestra ciudad. 


Se ha caracterizado por ser un lugar frecuentado, desde siempre, por destacadas personalidades del mundo del arte, del espectáculo, de la política y de las finanzas, atraídos no solo por el buen placer culinario, sino por el encanto de sus numerosos rincones llenos de historia. 

Toda esta labor se ha visto recompensada, además de por el cariño popular, con la obtención de la Medalla al Mérito Turístico.

Los Caracoles, 1835

Abierto desde 1835, es famoso por el plato que le da nombre, los caracoles, pero también por su gran parrilla de fuego asado a la parrilla que produce deliciosos pollos asados.

También encontrarás una amplia selección de mariscos y pescados en el menú, así como platos de paella y tapas tradicionales.

Los Caracoles, 1835

Todos los días de 13:15 pm – 24:00 am
14 Carrer dels Escudellers, Barcelona
933012041

11. Agüelo 013, 1850


Agüelo 013, 1850

Quizás el que mejor ha sabido aprovechar su pasado decimonónico para hacer de su servicio una auténtica experiencia de vanguardia. 

Con cuatro espacios diferenciados, esta taberna que data de 1850 ha sido punto de encuentro de varias generaciones de barceloneses, que lo convirtieron en uno de los lugares de ocio más típicos de la ciudad donde el precio solía compensar la “calidad” del producto. 

Desde 2013 también cuenta con restaurante para más de 300 comensales y con una enoteca en la que se pueden degustar más de 40 vinos de 20 denominaciones de origen diferentes.

Carrer Avinyó 37, 
Barrio Gótico

12. London Bar, 1910


London Bar, 1910

Inaugurado en 1910, acogió entre sus paredes a Picasso, Miró, Hemingway, Machado y Carlos Gardel. Mesas de mármol, decoración modernista y cobijo de la bohemia barcelonesa. 

Desde su apertura funcionó de forma ininterrumpida durante 106 años, hasta la muerte de su propietaria, Eli Bertran. 

London Bar, 1910

London Bar llegó casi cien años después que el Marsella a la misma zona, el famoso barrio del Raval, pero también ha sabido calar hondo en la cultura barcelonesa y se ha convertido en un clásico de la ciudad. 

Conserva intacta la decoración modernista predominante para 1910 cuando abrió sus puertas, también fue lugar de reunión de personajes famosos, pero como dato curioso destaca el trapecio que cuelga de su techo.

 Se dice que está ahí porque los fundadores del Circ Raluy oriundo de Cataluña solían venir aquí con frecuencia.

Carrer Nou de la Rambla 34, 
El Raval

13. Pastelería Pujol – La Estrella, 1825

Interior de la pastelería Pujol – La Estrella, 1825

El establecimiento es una pastelería desde el inicio de su actividad en 1825. 

Años más tarde, en 1944 el negocio pasó a manos de Simeón Pujol, el primer miembro de la alcurnia que ha regentado el negocio hasta la actualidad. 

En los años treinta, también era granja y se podía consumir en las mesas puestas al efecto. 

Pastelería Pujol – La Estrella, 1825

La Estrella era uno de los lugares de encuentro de los músicos y boxeadores negros. 

Sobre todo de los músicos negros: Felipe, Alfredo, Lewy Wine, Alberto E. Rivera, conocido en La Habana como el rey de la trompeta, Juice Wilson, violinista de jazz, Chase, pianista, Phil Pout, saxofón y cantante.

 En La Estrella, dedicaban sus ocios que eran todos, a jugar al parchis y al domino mientras esperaban la llegada del verano cuando serían reclamados en las fiestas mayores de los pueblos."

"En los bajos está la antigua Confitería Pujol, actualmente conocida como Pastelería la Estrella, que abrió en 1895 y que aún conserva la decoración original. 

Pastelería Pujol – La Estrella, 1825

Hoy en día está especializada en pastelería vegetariana, en cuyo obrador no usan huevos, leche, nata, ni ningún ingrediente de procedencia animal; fabrican repostería 100% vegana (Lujuria Vegana)."

En 1950 se reformó el local, aunque mantiene totalmente el encanto de una pastelería tradicional de la época; sus espejos, vitrinas, los rótulos y su tipografía te invitan a hacer un viaje en el tiempo muy dulce.

Carrer Nou de la Rambla 32
Barcelona

14. Bar Marsella, 1820

Bar Marsella, 1820

Otro de esos bares en Barcelona que fue punto de reunión de los más famosos personajes, como Dalí, Picasso, Hemingway o Gaudí. 

Era tan frecuente el uso de este tipo de locales para reuniones clandestinas y de matices políticos que ellos aún conservan un cartel de la época del franquismo en España que dice “prohibido estacionarse en las mesas”.

Fundado en 1820 es el más antiguo de la ciudad tal y como ha quedado registrado. 

Su reclamo principal, aparte de un aspecto que no ha perdido ni un ápice de su esencia iniciada en el siglo XIX, en el que lo único que ha cambiado es la vestimenta de los dueños y de los concurrentes, es la absenta. 

Bar Marsella, 1820

Es aquí donde “guiris” y locales se juntan para tomarse una de estas bebidas “malditas” que se dice que era la favorita de los escritores del romanticismo y de los poetas del malditismo francés, como Baudelarie, Verlaine o Rimbaud. 

Gente del talento y del arte como Victor Hugo, Jack London, Edgar Allan Poe, Picasso, Degás o Vincent Van Gogh contribuyeron a popularizar este licor, conocido como la ninfa o la musa verde y elaborado con licor de anís y extracto de ajenjo. 

Su poder embriagador era tal que se rumoreaba que hacía percibir alucinaciones con las que los autores, pintores y escritores se inspiraban para dar salida a sus obras.

Bar Marsella, 1820

Lo cierto y verdad es que, si queremos sentirnos como un verdadero bohemio del siglo pasado, no podemos encontrar lugar mejor en Barcelona. 

Tal vez el cercano Bar Pastis, pueda parecerse en autenticidad, pero no acumula tanto polvo en sus estanterías.

Porque el Marsella parece que no ha sido limpiado nunca, al menos todo lo que no es estrictamente necesario como mesas, barra y baños. 

Bar Marsella, 1820

Los estantes, las lámparas, las botellas y los espejos parecen extraídos de una cámara del tiempo que ha estado oculta hasta este momento, y en el que el polvo y la suciedad se ha ido amontonando.

Pero es ese encanto de lo lúgubre, de lo arcano, de lo prohibido, lo que nos impele a ir al Marsella. La absenta, servida a la manera tradicional y macerada en grandes garrafas de vidrio de la que se extrae, nos hará embriagarnos de la noche, divertirnos y quizás enamorarnos de los del asiento de al lado y dejarnos llevar por la pasión del momento. 

También es un lugar donde demostrar que dominamos el rito de bebernos la absenta, colocando el azucarillo impregnado del licor, en el tenedor que atraviesa la boca de la copa para poder prenderle fuego y que el azúcar quemado vaya cayendo al líquido. A la vez podemos ir echando agua que deshaga el azúcar y rebaje la absenta.

Bar Marsella, 1820

El Bar Marsella se ubica, además, en una de las zonas más canallas y bohemias de la ciudad de Barcelona, el Raval, justo en la zona entre la calle San Ramón y Robador, en la calle Sant Pau. 

Una de las zonas más populares del antiguo Barrio Chino, conocida en el pasado por ser zona de prostitución, camellos y delincuencia. La dirección es Sant Pau, 65 y el teléfono +34 934 42 72 63

Dirección: Carrer de Sant Pau, 65, 
08001 Barcelona
Teléfono: 934 42 72 63

15. Casa Almirall, 1860 

Casa Almirall, 1860 

Otro de esos bares en Barcelona que guarda un puesto en el corazón de los residentes, fue inaugurado en 1860 y aunque ha pasado por altas y bajas, en estos momentos está muy bien. 

CASA ALMIRALL es uno de los establecimientos más antiguos y mejor conservados de Barcelona. 

La decoración centenaria evoca el ambiente tranquilo y bohemio del siglo XIX. 

La atmósfera modernista, propia de la época, combina la madera y el mármol con un resultado armónico y sugerente.

Casa Almirall, 1860 

Su decoración es tan auténtica como su comida, es ideal para tomar el famoso vermut del medio día o para unas copas nocturnas con algo que picar, pero no algo cualquiera, tapas muy sustanciosas.

Paradas de metro más cercanas: Universitat (L1 i L2), Sant Antoni (L2), Catalunya (L1, L3, L6 i L7).

Para llegar con bus buscad las líneas que transiten por la Ronda de Sant Antoni, Plaça Universitat, Plaça Catalunya y Rambla.
Bicing. Estación más cercana (40 m) Plaça dels Àngels

Si optáis por el coche particular el parking más cercano es el de Plaça dels Àngels (BSM)

Carrer de Joaquín Costa, 33, 
08001 Barcelona
933 18 99 17

16. Otras Rutas Cercanas: