martes, 27 de septiembre de 2022

Una Ruta entre la Campiña y la Subbética Cordobesa: De Espejo a Priego de Córdoba


Casstillo de Zuheros, Cordoba

Castillo de Espejo, Cordoba

Castillo de Luque y Cueva de la Encantada

Iglesia de Santa Maria, Baena

Parque Arqueológico de Torreparedones, Baena

Cueva de los Murcielagos, Zuheros

Iglesia de la Asunción, Priego

Sobre la cresta de un cerro aislado en la cuenca del Guadajoz el afluente del Guadalquivir que estructura la campiña meridional de Córdoba y abre una vía natural de penetración hacia el sudeste ̶ , aparece Espejo, como un centinela ante la inmensidad del paisaje.

Salta a la vista que ocupa un emplazamiento de excepcional valor estratégico, aprovechado desde fechas muy tempranas a tenor de su copiosa aportación arqueológica.

Espejo es un municipio español de la provincia de Córdoba, Andalucía.



Indice:


Se encuentra situada a 33 kilómetros de la capital de provincia, Córdoba, en la comarca de Campiña Este - Guadajoz, a una altitud de 423 m

POR CARRETERA

Desde Madrid: Se llega a la ciudad a través de la Autovía de Andalucía (E-5 ó antigua N-IV). 

La duración aproximada del trayecto es de 3 horas y 30 minutos.

Desde Sevilla: Se llega a la ciudad a través de la Autovía de Andalucía (E-5 ó antigua N-IV) dirección Madrid. La duración aproximada del trayecto es de 1 hora y 30 minutos. 

Desde Málaga: Por la Autovía A-45 (antigua N-331). Duración aproximada del trayecto: 1 hora y 30 minutos. 

Para información de autobuses con destino Córdoba: Estación de Autobuses +34 957 40 40 40
EN TREN

La comunicación entre Madrid, Córdoba, Sevilla resulta especialmente cómoda a través del tren de Alta Velocidad (AVE). La duración del trayecto Sevilla-Córdoba es de 40 minutos y la del trayecto Madrid-Córdoba, 1 hora y 40 minutos. Otras ciudades conectadas con Córdoba a través de línea de Alta Velocidad son: Barcelona, Valencia, Segovia, Valladolid, Zaragoza, Guadalajara, Huesca, Lleida y Tarragona. 

EN AVIÓN

Córdoba cuenta con un aeropuerto operativo para aeronaves de hasta 80 plazas a reacción o hélice, aunque actualmente no acoge vuelos regulares de pasajeros, uso que se le prevé dar en un futuro próximo. Los aeropuertos más cercanos son los de Sevilla, Málaga, Madrid, Jerez de la Frontera (Cádiz) y Granada.

3. Algo de Historia de Espejo

En el solar de Espejo se asentó, durante las épocas íbero-turdetana y romana, la ciudad de Ucubi, de gran importancia debido a su emplazamiento estratégico. 

Se ha tenido conocimiento recientemente de la existencia de un recinto fortificado, ubicado en el Cerro de la Pontanilla. 

El abastecimiento hidráulico de la colonia se lograba mediante un acueducto cuyos vestigios se localizan en terrenos de Nueva Carteya, Castro del Río y Espejo. 

También se localizan numerosas cisternas o depósitos en algunos puntos de la actual ciudad. Mencionar la construcción romana en sillería de El Aljibe de carácter cultual a poco más de un kilómetro de Espejo. 

Recientemente se ha encontrado otra Aljibe en perfectas condiciones junto a la Fuente de la Fuensanta, donde hubo una ermita-satuario a la misma advocación mariana, por lo que cabe pensar que fue la continuación de un antiguo santuario romano. 

Dado el gran número de fuentes similares alrededor de la población, cabe pensar que podrían encontrarse más monumentos de este tipo.

La población íbera asentada en estas tierras con el nombre de Ucubi fue ocupada por los romanos, que le cambiaron el nombre por el de Attubi. Desde el siglo xvi los arqueólogos vienen interesándose por tan glorioso pasado romano, a partir de las inscripciones descubiertas en su término. 

Batalla de Munda

Durante la Batalla de Munda, entre Julio César y Pompeyo, prestó su apoyo a César, que la recompensó haciéndola colonia inmune y añadiendo al nombre de la colonia su propio nombre anteponiéndole Claritas Julia. 

De Ucubi, Espejo, procedía la familia paterna del emperador romano Marco Aurelio, nacido el 26 de abril del año 121.

Bajo el poder musulmán —luego del dominio visigodo— muda Ucubi, o su latinizado Attubi, su nombre por el de Al-calá, topónimo árabe alusivo a la fortaleza que coronaba este asentamiento.

A los testimonios neolíticos sucede la existencia del notable recinto fortificado ibero-turdetano de Ucubi, datado de mediados del I milenio a. C. Diversos hallazgos, como una escultura de un toro y un freno de caballo conservados en el Museo Arqueológico Nacional, urnas, espadas, etc., indican el relieve de Ucubi, que jugaría un significativo papel durante las luchas entre César y los hijos de Pompeyo en territorio andaluz. 

Así, en el año 45 a.C. la localidad fue ocupada por Cneo Pompeyo, que ordenó la matanza de decenas de sus habitantes partidarios de César, quien, tras su conquista, le concedió la categoría de municipio romano con el nombre de Colonia Claritas Iulia Ucubi en premio a su fidelidad. 

Conoció entonces un próspero período: los restos de obras – muros defensivos, conducciones, un acueducto, esculturas, inscripciones, un sarcófago, monedas, entre otros hallazgos, ponen de manifiesto el desarrollo urbano y demográfico de esta escogida población que fue patria de Annio Vero, abuelo del emperador Marco Aurelio.

Más tarde, en tiempos de los visigodos y después de los musulmanes, sin embargo, el brillo de Espejo palidece, quizás por el auge de los establecimientos rurales dispersos y poblaciones muy cercanas, como Castro del Río.

En su etapa andalusí, el lugar ̶ llamado al-Qalat, la fortaleza ̶ quedó reducido a un torreón sin apenas pobladores, según se trasluce de sus primeras noticias después de la conquista cristiana, acaecida hacia 1240 en el curso de la ocupación de la comarca por Fernando III. 

Consta que desde 1260 perteneció el lugar a la familia de Pay Arias de Castro, siendo conocido como “las torres de Pay Arias” hasta que en 1303 Fernando IV le dio el apelativo latino de specula ̶ con el sentido de “atalaya”, “vigía” que tan bien refleja su posición ̶ al ratificar su señorío y respaldar su repoblación, fundándose el pueblo como tal en 1307. 

Copero de la reina, embajador ante el Papado, alcalde mayor de Córdoba, señor de Castro el Viejo, el poderoso magnate Pay Arias de Castro fue uno de los principales impulsores del régimen señorial que se extendió por todo el sur cordobés en la Baja Edad Media. Iniciativa suya fue además el fortalecimiento de las defensas de Espejo para proteger sus tierras, controlar la ruta del río Guadajoz y guarnecer esta campiña débilmente poblada que marcaba la frontera con el reino nazarí.

Tras diversos avatares, el señorío de Espejo acabó por entroncar con los Fernández de Córdoba de la Casa de Aguilar, integrándose en el siglo XVII en la Casa de Medinaceli. 

En el siglo XV, la villa desempeñaría un destacado papel en las guerras civiles del reinado de Enrique IV y en los enfrentamientos de los bandos nobiliarios hasta la pacificación impuesta por los Reyes Católicos, agitaciones que redundaron en el acrecentamiento de su formidable fortaleza.

En esos tiempos, y con el posterior desarrollo que propiciaría la bonanza del siglo XVIII, se forjaría la atrayente fisonomía de esta población de aire señorial y vocación agrícola, volcada en el cultivo de los cereales, el olivo y la vid. 

La fornida silueta del castillo señorea la colina donde se asienta la villa, dominando un dilatado horizonte de campiñas y pueblos. Forma un compacto bloque cuadrangular hecho de sillarejo, con torres esquineras y otra guardando la entrada. 

En el conjunto resalta la torre del Homenaje, disponiéndose su interior en torno al antiguo patio de armas convertido en patio porticado, con aljibe en el subsuelo. 

Iniciado en el siglo XIV por Pay Arias sobre cimientos romanos y árabes, su configuración definitiva responde sobre todo a las obras realizadas en el siglo XV y a reformas posteriores para adaptarlo a residencia, hoy propiedad de la duquesa de Osuna, que conserva en sus estancias parte de su colección pictórica. 

El castillo se rodea de un perímetro amurallado que ciñe la meseta superior del cerro y lo conecta con parroquia y la torre Caballero, un bastión exento con un bello vano conopial. En perfecto estado de conservación, el castillo de Pay Arias sobresale como un espléndido modelo de fortificaciones medievales cordobesas.

Desde la cumbre hasta el pie de sus laderas, Espejo despliega un casco urbano de plano concéntrico, revelador de su expansión a partir del germen del castillo. En la parte más elevada se desarrolla, entre fragmentos de murallas y torres, el sector más antiguo. 

Contiene una apretada trama irregular de calles sinuosas y cuestas pronunciadas que delatan su origen medieval: Carril de las Cruces, calle San Bartolomé, que se desliza hacia la plaza de España, las enrevesadas callejas del Barrionuevo, la plaza de la Constitución, hasta el Paseo de Andalucía, centro ya de vías más largas y niveladas fruto del crecimiento de la población a partir del siglo XVIII.

Más tarde, sobre las torres derruidas conocidas como Torres de Pay Arias, un descendiente de dicha familia, Pay Arias de Castro, propietario de aquella heredad, levanta un castillo a finales del siglo xiii.

En 1303, Fernando IV le concede el privilegio de repoblación de aquel lugar, que por voluntad real pasará a denominarse Espejo:

... y porque el su castiello a que solian decir Alcala a quien nos tovimos por bien mudar el nombre y quel digan Espeio

Este nombre no es más que una mala traducción del latín de Specula, que, como Alcalá, significa fortaleza o castillo.


4. Qué ver y visitar en Espejo


Desde lejos ya alcanzamos a ver esta belleza de lugar. No está escondido, al contrario, se muestra en todo su esplendor cuando divisamos el fabuloso Castillo, ubicado en el tope de la colina, y sus casas llenas de blanco radiante, ordenadas como una cascada natural, a sus pies.

Esta joya, en plena campiña cordobesa atesora un patrimonio cultural y arquitectónico único en la zona. Su pasado romano, ya nos habla de su antigüedad, la cual conoceremos recorriendo sus angostas y empinadas calles.

Monumentos y sitios de interés de Espejo

Castillo de Espejo, Cordoba

La espectacular fortaleza medieval, a la que llamamos Castillo Ducal, domina desde lo alto del poblado de Espejo en permanente vigilia, a toda la comarca.

Sus gruesos muros protegen al Castillo desde el Siglo XIII; además resaltan sus Torres esquineras, más la Torre del Homenaje, que es excepcional.

Se accede al Patio de Armas, donde veremos un antiguo aljibe y la Torre del Caballero, que servía como punto de vigilancia, para avisar a los ocupantes que debían escapar por los “pasadizos” subterráneos, que se comenta existen aquí.

Castillo de Espejo, Cordoba

Al ser residencia privada desde hace centurias, guarda en su interior auténticas reliquias, así como bibliotecas, libros, mobiliario y decoración de alto valor cultural.

Al lado está la Iglesia de San Bartolomé, templo gótico levantado por el año 1483, y que no riñe en cuanto a belleza con su vecino, el Castillo.

En su interior impresiona el Retablo de San Andrés, así como el Museo de orfebrería, que exhibe piezas de platería; ha sido declarada Bien de Interés Cultural como Monumento de Espejo, un fascinante pueblo de Córdoba.

Iglesia de San Bartolomé, Espejo

Seguimos nuestra caminata por las empinadas cuestas, y llegamos hasta la Plaza de la Constitución, donde se ubica el edificio del Ayuntamiento, así como el emblemático y pintoresco Mercado de Abastos.

La nómina monumental de Espejo se dilata a lo largo de sus calles, por donde se reparten casas señoriales como las de Antón Gómez, de fines del XVI, y de las Cadenas, en la parte alta, y otras de orden barroco, del XVII y XVIII, hacia el paseo de Andalucía.

En cuanto a los edificios religiosos cabe mencionar el Colegio de San Miguel, fundado en 1758 con un singular oratorio barroco, cubierto por bóveda apoyada sobre un octógono; la ermita de la Virgen de la Cabeza, también del XVIII; las ermitas de Santa Rita, que señala uno de los rincones con más sabor de Espejo, y Santo Domingo, tienen ambas portadas de piedra y se encuentran, respectivamente, en los extremos del casco histórico.

Casa de la Cadena, Espejo

Igualmente se halla la Casa de las Cadenas, residencia del Siglo XVIII, con una leyenda urbana asociada al hecho de que de su balcón pende una cadena.

Otras casas señoriales las encontramos mientras recorremos esta encantadora villa, disfrutando del embrujo de sus típicas calles, llenas de porrones con plantas y flores, decorando sus fachadas.

Entonces vemos la Casa de los Marqueses de Lendínez, que muestra en su frente el escudo familiar; igualmente la casa Nro 10 de la Calle Antón Gómez, que data del Siglo XVI, y se encuentra en proceso de recuperación.

Otros lugares de Espejo que debes conocer

Rio Guadajoz

 Caminar por el Río Guadajoz. 

A pesar del pasado algo tumultuoso que vivió el pueblo de Espejo, todavía se mantienen en pie muchas edificaciones civiles o religiosas, esparcidas por estas divinas calles.

Por ejemplo, podemos visitar la Ermita de Nuestra Señora de la Cabeza, del Siglo XVI, y que ahora funciona como centro cultural, o la Ermita de Santa Rita, erigida en el Siglo XVII y desafortunadamente cerrada al culto.

También tenemos la Ermita de Santo Domingo de Guzmán, en lamentable estado de deterioro.

La Iglesia de Santa Teresa, alberga en su interior la imagen del “Santísimo Cristo del Amor”, en un espacio sumamente sencillo. De igual forma, la Iglesia de San Miguel, que se construyó en 1757 tiene a su lado lo que en su momento fue un colegio, y hoy funge como Asociación Cultural.

Fiestas en Espejo

Entre sus fiestas destacan, en mayo la romería de San Isidro, mientras que para julio son los bailes de Santiago, y se preparan para las fiestas patronales de San Bartolomé, que son en el mes de agosto; en septiembre son las fiestas de su Patrona, Nuestra Señora de la Fuensanta.

Gastronomía 

La tradicional comida de los espejeños, gira en toro a los embutidos, muy especialmente a la morcilla y al chorizo, que todos comentan que son una delicia, al igual que los guisos de caracoles o las migas. Su producto insignia es el aceite de oliva.

La repostería es muy variada e incluye bollos de leche, bichitos, torticas o perrunas.

  
En los Alrededores de Espejo

El prolijo bagaje del pasado de Espejo aún cuenta con otro testimonio en sus alrededores, junto a la carretera hacia Castro del Río: 

A poco más de 1 Km de Espejo, queda un yacimiento arqueológico sumamente importante para la localidad, y le llaman El Aljibe, ya que allí se ubica una construcción hidráulica del Siglo I A.C.

El Aljibe, Espejo

El Aljibe, una enigmática construcción romana abovedada de sillares sobre un manantial, probablemente de finalidad religiosa.

También se conoce de la existencia de restos de lo que fue un acueducto que surtía de agua a la villa, conocido como “La Albuhera”.

5. y Para Comer en Espejo

Restaurante Casa Lorenzo
Calle Regiones Devastadas 6, 
14830 Espejo España
+34 957 37 65 33

Bar D’Tapeo
Av. de Cañete, 2, 
14840 Castro del río España
+34 618 88 96 53

y en nuestro camino hacia Baena llegamos a Luque, y en concreto a la 

6. Cueva de la Encantada, Luque

Cueva de la Encantada, Luque

Conocida como Cueva de la Encantada, se trata de una enorme grieta de aproximadamente 40 metros de profundidad que se encuentra en el centro del casco urbano de la localidad.

Tiene una profundidad de 40 metros y se localiza en el centro de la ciudad, a unos pocos metros del castillo medieval.

Castillo de Luque, Córdoba

En ella se han hallado pinturas rupestres que datan del neolítico y del calcolítico. 

En el interior de la gruta se pueden encontrar reproducciones de pinturas rupestres encontradas en otras cuevas del término municipal, que por su ubicación resultan inaccesibles o poco recomendables para visitas turísticas, por lo que se pueden apreciar en esta cueva reunidas.

La mayoría de las pinturas pertenecen al Neolítico o el Calcolítico.​ La cueva está abierta al público y se realizan visitas guiadas tanto para niños como para especialistas.

Horario

Sábado
Pases a las 10.30h, 11.30h y 17.30h

Domingos y festivos
Pases a las 10.30h y 12.30h

Para visitas fuera de este horario se requiere reserva previa.

7. Baena

Beana, Cordoba

Baena se encuentra en la comarca de la Campiña de Baena y es cabeza del partido judicial homónimo y al cual se acogen los municipios de Luque, Valenzuela, la pedanía de Albendín y siete caseríos menores.

Situada a 62 km de la capital por la carretera N-432, a 100 km de Granada y a 67 km de Jaén.

El río Guadajoz atraviesa el término casi transversalmente de suroeste a oeste y su afluente el Marbella baña al propio núcleo urbano.

Son numerosos los testimonios arqueológicos que ponen de manifiesto el asentamiento humano en la zona desde tiempos prehistóricos, destacando los yacimientos procedentes de la Edad de los Metales, además del legado cultural dejado por los íberos, con numerosos hallazgos religioso-funerarios (Torreparedones), entre los que se encuentra la llamada Leona de Baena, conservada en el Museo Arqueológico Nacional. Esta escultura fue hallada en el cerro del Minguillar, donde se cree que se hallaba Iponoba, ciudad ibérica citada por Plinio el Viejo.

No está fehacientemente comprobado que los romanos distinguieran a este núcleo de población con la denominación de Julia Regia o Virtus Iulia por la ayuda que prestó a Julio César en la batalla de Munda contra los hijos de Pompeyo. 

Posiblemente su ubicación actual también se deba a la civilización musulmana: Baena cambia su emplazamiento en un intento de hacer de ella una ciudad fuerte contra el enemigo y dotándola de la Almedina, en cuyo seno construyen el castillo, la mezquita (la última parte de esta se cree que podría ser el primer cuerpo de la iglesia de Santa Mª la Mayor) y a su alrededor una población formada por mandos del ejército y la nobleza lugareña.

Torso romano de Iponoba (MAN).

Edades Media y Moderna[

Durante el siglo ix fue tomada por el rebelde muladí Umar ben Hafsun, mientras que el siglo siguiente albergó la alcazaba donde residían los gobernadores de la cora de Cabra. Las Tercias, las riquezas acumuladas por la Iglesia y el pago de los diezmos en especie, hicieron necesaria la construcción de edificios adecuados que sirviesen para estos fines.

En 1240 fue conquistada de forma pacífica por Fernando III el Santo, quien la entregó a su hermano, el infante Alfonso de Molina. La tenencia de la fortaleza de Baena fue desempeñada posteriormente por Rodrigo Alfonso de León, hijo ilegítimo de Alfonso IX de León, y según algunos historiadores a su muerte la tenencia de Baena pasó a manos del infante Juan de Castilla "el de Tarifa", hijo de Alfonso X el Sabio.​

Durante el reinado en Granada de Muhámmad II fue asediada Baena, luchando cinco caballeros cristianos con cinco mahometanos a los que vencieron, de ahí el escudo de la ciudad.

Es a principios del siglo xv cuando se concede en señorío a Diego Fernández de Córdoba, pero se entabla un pleito en su contra, si bien lo recibe finalmente a mediados de siglo. Con esta familia, durante el primer cuarto del siglo xvi, se ejecuta la mayor parte de la fábrica de la Iglesia de Santa María la Mayor y también el Convento de Madre de Dios.

El siglo xvi se caracteriza por un fuerte crecimiento demográfico, seguido, como en muchas localidades españolas, de una profunda crisis en el siglo xvii e indicios de recuperación en la centuria siguiente, en la que la agricultura va a ser de gran importancia en la economía de la ciudad,

En 1821 se produjo el reparto del Monte Horquera, en el que se privatizaron más de 8000 fanegas de tierra. Sus nuevos propietarios, vendieron dichas propiedades que fueron adquiridas por los más hacendados.

Edad Contemporánea

En 1854 la localidad se vio afectada por la llamada «epidemia del cólera-morbo asiático», que llegaría a provocar en Baena la muerte de cerca de 700 habitantes. Esto, unido al hambre que imperaba en aquellos años, supuso la emigración de muchos habitantes de Baena.

En 1913 se le concedió, mediante real decreto, el título de ciudad.

En 1918 se inauguró la línea Luque-Baena,​ un ramal que permitía enlazar el municipio de Baena con la línea Linares-Puente Genil y otros trazados de la red ferroviaria española. Además del transporte de pasajeros, a través de este ramal se pudo dar salida a la producción de aceite hacia otros mercados a nivel nacional. 
 Tras muchos años de servicio, el ramal sería clausurado el 1 de octubre de 1965.
Guerra Civil

La Guerra Civil marcó la vida de los baenenses entre 1936 y 1939. Se han confirmado 99 víctimas mortales de la represión llevada a cabo por elementos republicanos. 

Cabe destacar la masacre​ del 28 de julio de 1936, según el historiador Arcángel Bedmar— serían asesinados en el convento de San Francisco 73 vecinos simpatizantes de los sublevados y sus familiares, retenidos allí desde el 18 de julio.​

El siglo xx ha visto aumentar sensiblemente el casco urbano de Baena, que ha duplicado su extensión, y ha visto nacer varios polígonos industriales. Baena es una referencia en la producción de aceite de oliva virgen extra, contando con Denominación de Origen propia. 

Tiene excelentes viñedos, incluidos en la Denominación de Origen Montilla-Moriles, y amplia riqueza en tierras de cereal. La confección industrial ha sido otra fuente de empleo en el segundo tercio del siglo xx. Baena cuenta con varias cooperativas que abarcan los sectores antes citados. La población de Baena está estabilizada en torno a los veinte mil habitantes, después de superar la crisis migratoria de los años sesenta.

 
 
8. Que ver en Baena

 


Parque Arqueológico de Torreparedones

también conocido como Torre de las Vírgenes o Castro el Viejo, el lugar estuvo ocupado por el hombre desde la Edad del Cobre hasta la Baja Edad Media, su mayor esplendor lo alcanzó en las épocas ibérica y romana. En el siglo V a.C. se le rodeó por una muralla y reforzada con torres, rodeando un espacio de10,5 hectáreas. 

El yacimiento arqueológico se hizo famoso por un hallazgo casual que se encontró en el lugar, en 1883, el Mausoleo de los Pompeyos, es una tumba monumental, se cree hipogeo, en el interior tuvo doce urnas cinerarias, miembros de una misma familia, con los nombres grabados en urnas de piedra. 


Paneles en el Parque Arqueológico de Torreparedones, Baena.

La Puerta Oriental, es una entrada monumental, fue uno de los accesos a la ciudad, está flanqueada por dos torreones, que sirvieron para su defensa. 

Se levantó en un momento posterior a la creación del recinto fortificado de la ciudad. Para la obra se tuvieron que extraer toneladas de piedra y tierra.

El Foro, en este lugar, en las excavaciones desarrolladas en la zona, indica al parecer que tenía forma cuadrangular con las dimensiones de 25×25 m. su pavimento fue de grandes losas de caliza gris. 

La pieza más relevante hallada en el foro ha sido un busto en mármol blanco del emperador Claudio divinizado, a tamaño natural, también se ha encontrado una inscripción monumental sobre el pavimento de la plaza con el nombre de quien pagó dicha pavimentación.


Estatuas en el Foro del Parque Arqueológico de Torreparedones, Baena.


Foro del Parque Arqueológico de Torreparedones, Baena.

El Mercado, es uno de los pocos ejemplos de este tipo de edificios que se conocen en la Península Ibérica. En él se vendían productos alimenticios.

El Santuario Ibero-romano, situado extramuros, en el extremo sur, aquí se han excavado estructuras relacionadas con dos inmuebles de culto. El primero podría corresponder a la época romana republicana y el segundo a la época del alto imperio. Los hallazgos más significativos del sitio han sido, un gran número de piezas de cerámica, dos altares tallados en piedra caliza, y u
n número elevado de exvotos, en piedra caliza, estos representan figuras antropomorfas.
antuario en el Parque Arqueológico de Torreparedones, Baena.

El milagro de la luz, Parque Arqueológico de Torreparedones, Baena.

El Castillo Medieval, localizado en la parte superior de la ciudad, originario del siglo XIII, desde la torre con casi 600 metros, desde ella se podían divisar más de treinta pueblos. El castillo se reformó a finales del siglo XV, y la fortaleza, quedó abandonada en el siglo XVI. 

Este ha sido restaurado y estudiado durante los años 2007 y 2008 el interior de la fortaleza y su zona oriental. 

La Fuente de la Romana, este manantial está vinculado estrechamente con la historia de lugar. 

Fuente de la Romana, Parque Arqueológico de Torreparedones, Baena.

Las propiedades terapéuticas del agua es muy probable que tengan relación con los exvotos anatómicos hallados en el santuario, debido a que son interpretados como miembros sanados. 

Ubicada en la base del cerro, donde se asienta la antigua ciudad.

Alrededor del Centro de visitante se pueden ver varias tumbas como la Tumba 49 Hipogeo Romano Colectivo, la 94, 74, etc.

Tumba 49 Hipogeo Romano Colectivo en el Parque Arqueológico de Torreparedones, Baena.


Tumba 49 Hipogeo Romano Colectivo, Parque Arqueológico de Torreparedones, Baena.


Tumba 94 Hipogeo Romano Colectivo, Parque Arqueológico de Torreparedones, Baena.

. ¡Recuerda!, en los meses de verano no olvides llevar agua, algún líquido para ir hidratándote, crema solar, gorra o sombrero, calzado cerrado apropiado para caminar.

Llegamos al pueblo de Baena, aparcamos el coche en el Aparcamiento Público Plaza Palacio. 

Almedina de Baena

Comenzamos en La Almedina, es el barrio de origen árabe, de estrechas y sinuosas calles, aquí es donde se encuentra lo que queda de los restos del Castillo de Baena, y dos de los símbolos más representativos de Baena, uno es la copia del León Ibérico y el Crismón de Baena (cruz visigoda).


Copia del León Ibérico, Baena.

El Castillo de Baena

Castillo de Baena

 es un recinto fortificado con carácter militar, las primeras referencias del castillo se tienen desde finales del siglo IX. En el año 1241 es cuando las tropas de Fernando III de Castilla, el Santo, tomaron posesión de Baena. 

La fortificación pasó a ser una de las más relevantes del sur del reino de Córdoba, así mismo como uno de los más notables de la frontera de este último con la del reino nazarí de Granada. 

 La fortaleza, hasta el año 1386 fue propiedad de la Corona castellana, el monarca Juan I de Castilla, entrega la Villa a Diego Fernández de Córdoba, quedando este bajo jurisdicción de la Casa de Córdoba, luego, en la rama de la Casa de Cabra. 

Cuando finaliza la Guerra de Granada, dejó de ser un lugar estratégico, pasando a ser una de las viviendas principales de los condes. En 1566, Felipe II, le otorga el título de duque de Baena, al V conde de Cabra, Gonzalo Fernández de Córdoba. 

La fortificación se conservó casi al completo hasta 1879 es cuando la familia lo vende, en ese momento se empieza a utilizar como cantera, el patio de armas entre 1927 a 1959 se utiliza como depósito de agua, todo esto, le ocasiona unos graves daños, pasando a presentar un estado ruinoso. 

Iglesia Conventual Madre de Dios 


Iglesia Conventual Madre de Dios, Baena.

el convento de dominicas de Madre de Dios, se funda en 1510 por el tercer conde de Cabra, de la primitiva edificación solo queda el ábside poligonal. El templo es de nave única y crucero con capillas adosadas, cubiertas por una bóveda de cañón con lunetas. La capilla mayor acoge pinturas de la Escuela de los Bassanos, el retablo mayor renacentista construido a base de mármoles y bronce, cuenta con más de sesenta pinturas de finales del siglo XVI o principios del siglo XVII.

 La iglesia del convento posee dos puertas al atrio, la primera de ella data de la primitiva edificación, obra del tiempo de los Reyes Católicos, la otra es del siglo XVII, de líneas clásicas. El coro con decoración plateresca, se localiza a los pies, tiene una sillería de madera tallada en el siglo XVI.

Plaza de la Constitución

Plaza de la Constitución, Baena

antiguamente llamada Plaza del Coso, está considerada como el centro neurálgico de Baena, alrededor de ella se pueden ver una gran cantidad de edificios relevantes como: la Casa del Monte, el Ayuntamiento de Baena, el Teatro Liceo, esculturas y fuentes: el Monumento al Judío, esculpido en bronce, colocado sobre un pedestal, la del Santo Domingo de Henares (monje dominico del siglo XVIII) y la de Juan Alfonso de Baena (poeta del siglo XV). 

El acceso a la plaza es gratuito, espacio al aire libre.

Casa del Monte, Baena.

En la la Plaza principal del Baena, nos encontraremos con este colorido edificio, muestra de la arquitectura en ladrillo del Siglo XVIII. 

Detalles en la fachada de la Casa del Monte, Baena.

El edificio fue edificado en 1774 con los fondos provenientes del caudal del Monte Horquera, propiedad común vecinal, y que ha servido para múltiples usos desde entonces. 

Su fachada es de piedra, mampostería y ladrillo visto. El balcón principal, que conserva una interesante baranda de hierro con rejas, fue ocupado por un cuadro que representaba a la Divina Pastora, por lo que se le ha llamado Balcón de la Pastora. Actualmente, acoge un humilladero de azulejos con la imagen del Sagrado Corazón, de estilo barroco. 

Museo Arqueológico e Histórico de la Tercia

Patio del Museo Arqueológico e Histórico de la Tercia, Baena.

el museo se alberga en la Casa de la Tercia, inmueble edificado entre 1792 y 1795 como almacén de grano, semilla y bodega de aceite. En 1841 pasó a ser propiedad privada. A principios del siglo XX tuvo la función de posada y durante la Guerra Civil entre 1936 y 1939 se usó como cárcel. Desde el año 1960 el Ayuntamiento de Baena arrienda el edificio hasta 1984, es cuando lo incorpora a patrimonio municipal. 

Hoy el museo cuenta con una importante colección arqueológica, la mayoría de sus piezas y objetos proceden de las excavaciones llevadas a cabo en el Yacimiento Arqueológico de Torreparedones. 

El ticket general tiene un coste de 2 € por persona, los niños menores de 12 años, las familias numerosas, los pensionistas, los jubilados, los discapacitados con un grado de minusvalía de igual o superior al 33%, los jóvenes que posee el carnet de joven, solo tendrán que abonar 1 € por cada uno, siempre que presenten un documento que lo acredite. 

Baena es un municipio donde se produce aceite de oliva virgen extra, destaca la calidad excelente de él, ya que está avalado por la Denominación de Origen de Baena.

Iglesia de Santa María La Mayor

Interior de la Iglesia de Santa María La Mayor, Baena.

localizada en la parte más alta de Baena. De este santuario ya se tenía constancia en el siglo XIII, pudo ocupar el emplazamiento de alguna mezquita. La torre que actualmente tiene, parece un minarete musulmán, que puede datar del siglo IX, al que se le incorporó el campanario barroco en el siglo XVIII. Aunque el templo que hoy podemos ver es una edificación gótica del siglo XVI. 

Tiene tres naves, sin crucero, separadas por arcos ojivales que se apoyan sobre pilares góticos, típico de la arquitectura cordobesa del siglo XVI. La gran reja plateresca y cubierta por una bóveda estrellada, antes de ser restaurada cerraba la capilla mayor, su restauración fue en el año 2003. 

El acceso es gratuito, abierta de septiembre a junio los sábados de 11:00 h. a 13:30 h. y de 18:00 h. a 20:00 h. Los domingos de 11:00 h. a 13:00 h. En julio y agosto los sábados de 11:00 h. a 13:00 h. y los domingos de 11:00 h. a 13:00 h. Se encuentra en la Calle Cortijo el Ángel nº 13.

Cueva del Yeso, Baena

Cueva del Yeso, Baena

La Cueva del Yeso de Baena, Córdoba, destaca por ser la única cavidad existente en el Valle del Guadalquivir de origen hídrico de Córdoba y por albergar una gran colonia de crías de una especie de murciélagos en peligro de extinción y diversas especies de gambas que sólo habitan a nivel mundial en esta cueva, como han comprobado estudios de investigadores europeos, canadienses y chilenos.

Al tener la cueva dos plantas, la de mejor acceso se pretende acondicionar para las visitas turísticas con un recorrido de unos 180-200 metros, pasando por diversos lagos y donde se podrán ver cavidades de hasta 12 metros de profundidad, mientras que el otro nivel de acceso, más difícil, se reservará para preservar la importante colonia de murciélagos.

La actual boca de entrada se localiza en la zona denominada como “Salina de Cuesta Paloma”, muy cerca del puente sobre el cauce del río Guadajoz, conocido popularmente como Puente de “Maturra”. 

Cueva del Yeso, Baena

La boca de la cavidad se abre en un contacto entre calizas y el paquete yesífero, y se corresponde con una surgencia antigua actualmente en estado fósil. Está prevista la realización de una nueva entrada que posibilitará las visitas turísticas.

La Cueva del Yeso se encuentra a 8 kilómetros de Baena, en su término municipal, concretamente en el paraje del “Puente de la Maturra”.

RASGOS GEOLÓGICOS

La Cueva del Yeso se ha formado en un nivel de yesos masivos de unos 60 metros de espesor. La dirección (rumbo) de este nivel es hacia el noreste, es decir, hacia la hondonada, y el buzamiento (inclinación máxima) es alrededor de 45 grados hacia el sureste. Este nivel de yeso se encuentra estratigráficamente entre dos niveles de margas, uno por debajo, situado al noroeste, y otro por encima, situada al sureste.

Las margas son rocas impermeables que efectivamente impiden cualquier conexión hidrológica con otros niveles de yeso cercanos. Tanto el yeso como las margas se han depositado en el Mioceno en forma de un depósito olistotrómico, encontrándose dentro de la formación grandes bloques de rocas mucho más antiguas.

Sus numerosas las galerías (boca de entrada, paso de la “S”, paso de la Grieta, galería del Chorizo, sala del Laminador, galería del Meandro, galería del Tobogán, galería GAEA y la recién descubierta galería Agundo, de 106 metros, que posee tres lagos) que conforman esta cueva del yeso de Baena tienen distintos espeleotemas de yeso. En la cueva se encuentran las galerías ascendentes, las galerías horizontales, las galerías descendentes, crecidas en la zona epifreática por fluctaciones del nivel de base, hundimiento de los techos, formación de los proto conductos, lagos etc.

La cueva se divide en dos niveles. Dentro de las galerías altas se pueden distinguir cuatro galerías principales y dos tramos secundarios que probablemente han funcionado como enlaces entre la primera y la segunda galería principal. Dentro de las galerías bajas se pueden distinguir entre galerías amplias y galerías estrechas, aunque a menudo de bastante altura. Las primeras se encuentran principalmente en los tercios noreste y suroeste de la cueva, mientras que las segundas se encuentran principalmente en el tercio medio.

HISTORIA:

La historia de la Cueva del Yeso de Baena se remonta a los primeros intentos por parte de personas que a nivel individual empiezan a mostrar un cierto interés por el conocimiento que encierra este extenso mundo dentro de la provincia. Aunque las primeras crónicas espeleológicas en el sur de la provincia se remontan al siglo segundo de nuestra era, no es hasta el siglo XX cuando se empieza a tener noticias que se puedan contrastar sobre esta cueva.

El primer relato nos lo deja la nada despreciable tradición oral, entre los lugareños más viejos, pues la cavidad era conocida como la “Mina” por su morfología predominantemente circular. Entre estos existía la creencia de que la cueva era obra de moros y estaba conectada con las torres árabes existentes en la comarca, la de Torreparedones y la Torre del Montecillo.

La primera referencia escrita sobre la cavidad se remonta al año 1945, en el que Antonio Carbonell Trillo-Figueroa publica un artículo en el Boletín número 53 de la Real Academia de Ciencias Bellas Letras y Nobles Arte de Córdoba, con el título de “Espeleología Cordobesa”. Antonio Carbonell cita la cueva en su artículo como cueva de las “palomas”, segundo nombre que recibe esta cavidad, seguramente tomado de su entorno más próximo conocido como “salinas de Cuesta Paloma”.

La primera exploración constatada con técnicas puramente espeleológicas se desarrolla en 1965, por un grupo de amigos compuesto por Javier Fortea, Emilio Retamosa, José Delgado, Juan Bruñere, Juan Bernier y Rafael León.

En 2003 el Ayuntamiento de Baena inicia los trámites para la recopilación de datos con el objetivo de confeccionar un expediente que conduzca a la declaración de Monumento Natural. Lo realiza la Sociedad Espeleológica G.A.E.A. de Baena.

En el Pleno celebrado el 29 de octubre de 2009 en el Ayuntamiento de Baena se acuerda por unanimidad la compra de los terrenos donde se ubica la cueva.

Cueva del Yeso, Baena

Entorno

Baena presenta un rico patrimonio natural, que influenciado por la acción del hombre sobre el medio, junto con una especial composición de sus aguas y suelo, (aguas salobres y suelo calizo), han dado lugar a una configuración paisajística determinante para el desarrollo de su flora y fauna, como son la Cueva del Yeso, las lagunas de la Quinta y la del Rincón del Muerto, ambas incluidas en el Plan Andaluz de Humedales y el Embalse de Vadomojón.

Parque Arqueológico de Torreparedones.
Museo Histórico y Arqueológico Municipal.
Castillo de Baena.
Museo del Olivar y el Aceite.

SITUACIÓN
Coordenadas GPS
-4º 21' 19.3566" W
37º 40' 38.676" N

ACCESOS

Situada en la provincia de Córdoba, la Cueva del Yeso se encuentra a 8 kilómetros de Baena, en su término municipal, concretamente en el paraje del “Puente de la Maturra”.

Desde Baena, podemos llegar tomando la carretera A-3125 dirección Cañete de las Torres, pasando el puente sobre el río Guadajoz, en el kilómetro 26,300. La Cueva del Yeso se encuentra en la ladera este del arroyo de las Salinas de Cuesta Paloma, a 30 metros sobre la carretera y a unos 270 metros al norte del puente de la CO-284 sobre el río Guadajoz.

Baena en  fiestas 

cuenta con un gran número, algunas de las más relevantes son: la Semana Santa, es diferente, por la particularidad de sus cofradías y la indumentaria que usan, sus personajes, toque de tambor, representando a los judíos Coliblancos y Colinegros (llamados así por las colas que cuelgan de sus cascos), hacen de este festejo que se convierta en un acontecimiento único. Esta celebración está declarada Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la Unesco. 


Mural representando a los judíos Coliblancos y Colinegros, Baena.

El 18 y 19 marzo, es la Víspera y Procesión de San José. El segundo domingo del mes de junio se celebra Romería de la Virgen Blanca de la Alegría. En mayo tiene lugar la Exaltación de la Cruz. El 16 de julio son las Fiestas de la Virgen del Carmen. La primera semana de octubre, tiene lugar la Feria Real. En el mes de noviembre se llevan a cabo las Jornadas del Olivar y Aceite de Oliva. La Navidad, etc.

Gastronomía de Baena

Baena, ofrece platos típicos de la gastronomía andaluza como: el salmorejo, el gazpacho, el revoltillo baenense (combinación de verduras, espárragos, habas, ajetes, huevo y jamón), el bacalao a la baenense (bacalao con tomate, pimiento, cebolla y aceite de oliva),

Salmorejo cordobés, Restaurante Casa del Monte, Baena, Córdoba.

la sopa de pescada (tomate, cebolla, ajo, cáscara de naranja amarga, hierbabuena, laurel, tomillo limón, sal, agua y aceite), el empedrado (arroz, garbanzos, tomate, pimiento, cebolla, habichuelas, laurel, azafrán, sal, ajos y aceite de oliva), el carnerete o salsa de patatas (fritada de patatas con ajo, pan, tomate y azafrán), los pinchos de riñones, lomo y cerdo, el flamenquín, las aceitunas (machacadas, encurtidas o rajadas),

los productos derivados de la matanza, los quesos, todo esto acompañado de alguno de sus vinos de D.O. Montilla-Moriles. En repostería: las tortitas de pascua, los pestiños, las magdalenas, los panetillos de cortijo, los roscos al limón, las gachas de mosto con coscorrones, etc.

9. Para Comer en Baena

Taberna gourmet el violin
Avenida Padre Villoslada n 7 Bajo, 
14850 Baena España
+34 957 94 44 45

Picoteo
Avenida Padre Villoslada, 29, 
14850 Baena España
+34 957 94 54 65

Cafetería Cervecería Magaluf
Avenida Cervantes 31, 
14850 Baena España
+34 957 69 04 23

y desde Baena, ponemos rumbo a la cercana villa de Zuheros  

10. Zuheros

Zuheros, Córdoba

Se encuentra situada a 76 kilómetros de la capital de provincia, Córdoba. La mayoría de sus casas son blancas. Se encuentra en la sierra de la Subbética, entre los pueblos de Doña Mencía y Luque.

Algunos investigadores identifican esta villa con la Sucubo romana citada por Plinio.
De época visigoda se encuentra la Necrópolis de Fuenfría.

El Castillo de Allende parece ser el núcleo original de Zuheros.

Se piensa que el primer núcleo de población surgió hacia finales del siglo IX, cuando los soldados Banu Himsi construyeron un castillo sobre las rocas inexpugnables, denominadas "sujaira", estableciéndose allí. Eligen un lugar privilegiado desde donde dominan el territorio, seguros por su inaccesibilidad, controlan los caminos más transitados, desde Córdoba a Granada y desde Zuheros a Luque y más tarde a Doña Mencía.

En sus orígenes, perteneció a la Cora de Elvira (Granada), siendo fortificada a finales del siglo XII.
Gozó de una gran importancia militar y estratégica durante la dominación árabe.

Siendo conquistada tras duro asedio por Fernando III en 1240, que la donó a su mujer Doña Juana. Poniendo el castillo bajo jurisdicción señorial y fortaleciendo de este modo la frontera con el reino nazarí de Granada.

La referencia escrita más antigua que conocemos sobre la existencia de Zuheros en la Edad Media se remonta a la Primera Crónica General, elaborada durante el reinado de Alfonso X, aludiendo a las conquistas de 1240-41 de Fernando III el Santo. 

En ésta y en una carta de Alfonso X fechada en 1254 la referencia al topónimo de Zuheros es doble (como Çuheros y Çuheret), de lo que podemos deducir que se trata de dos asentamientos próximos, uno de los cuales es de menor entidad que el otro. 

En fechas posteriores (1284, 1290 y 1294), bajo el reinado de Sancho IV, la referencia a Zuheros es ya única, en la forma de Çuheros o Cuferos. Esto hace suponer que el lugar de Çuheret había dejado de existir, despoblándose, y que se habría integrado en Çuheros.

Entre los años 1240 y 1241 se firma un pacto, que permitía a los habitantes musulmanes se quedaran en este lugar con sus propiedades, costumbres, justicia y religión.

Bajo este dominio cristiano, se trasladará la población al núcleo actual, por su mejor defensa, configurándose el pueblo que es en la actualidad.

Una vez conquistado Zuheros, su territorio fue puesto bajo jurisdicción señorial.

Fernando III lo dona a su esposa, Juana de Ponthieu, que lo entregará para su defensa a la orden de Calatrava en 1252.

Fernando III el Santo elabora un nuevo plan de defensa de este lugar. Para ello construye una fortaleza (Castillo-Palacio de Zuheros) en una zona de difícil acceso que es rodeada por un gran lienzo de muralla (Muralla de Zuheros) que protegía a los habitantes de la villa.

Alfonso X "El Sabio" se lo dono a su hijo, el infante Don Juan, pero, a raíz del incumplimiento de un acuerdo, Sancho IV ordenó su conquista al consejo de Córdoba, en 1293.

Sancho IV la cedió a la ciudad de Córdoba, en unión de Baena y Luque, quedando hasta hoy bajo jurisdicción de ésta.

En 1441, Juan II concede el señorío de la villa a Gonzalo Martínez de Córdoba, de la casa de los Aguilar, quien al morir sin sucesión la da a don Alfonso Fernández de Córdoba, alcaide de los Donceles, en recompensa a sus servicios. Muerto éste, también sin sucesión, deja heredero a su hermano don Pedro Fernández de Córdoba y Solier, arcediano de Castro, que al ser elevado al episcopado cordobés hace donación de Zuheros en favor de su hijo legitimado, don Alonso Fernández de Córdoba, sobre el que instituyó el mayorazgo.

Participaron los Zuhereños en la batalla de Lucena con su Señor Alonso Fernández de Córdoba "al frente de aguerridos jinetes" participando en el apresamiento de Boabdil.

Alonso Fernández de Córdoba construye un palacio renacentista anexo al Castillo de Zuheros
Fernando Fernández de Córdoba se hace una casa Señorial, en el solar que hoy ocupa el Hotel Zuhaira (Casa señorial de los Fernández de Córdoba).

Además enriqueció la Iglesia Ntra. Sra. de los Remedios con la fundación de diversas capellanías y donativos como: La cruz parroquial y la Custodia que se procesiona en el Corpus, ambas de Damian de Castro.

A finales del siglo XVII principios del XVIII la casa de Zuheros, por lazos matrimoniales, pasa al Marqués de Algarinejo, que a lo largo del siglo XVIII además se anexionará el Marquesado de Valenzuela y el Condado de Luque, en la figura de Francisco Rafael Fernández de Córdoba Venegas, casa a la que pertenecerá Zuheros hasta la desaparición del señorío con las Cortes de Cádiz en 1812.

La Cueva de los Murciélagos declarada Monumento Natural por la Junta de Andalucía en el 2.002.

 

11. Qué ver en Zuheros


Castillo de Zuheros

Esta pequeña fortaleza enclavada en la roca, fue construida por los árabes a finales del siglo IX. 

En 1240, pasó a manos del rey Fernando III y, más tarde, Juan de Córdoba ordenó transformarlo en un castillo palacio de estilo renacentista a finales del siglo XVI.

Castillo de Zuheros

¿No os parecen impresionantes estas construcciones encima de las rocas? 

A nosotros siempre nos dejan sin palabras, con la boca abierta.

Para visitarlo, es necesario comprar la entrada en alguno de los museos locales y la entrada es conjunta (castillo + museos) teniendo un coste de 3,50 euros.

Museos

En el pueblo existen varios museos: el museo arqueológico, con utensilios encontrados en la cueva y en otras localizaciones del municipio; el museo de costumbres y artes populares Juan Fernández Cruz, con más de 3.000 piezas de las costumbres y tradiciones de Zuheros; el museo del pintor Francisco Poyato, ubicado en la antigua casa del paso a nivel del tren del aceite.

Museos de Baena

Parque periurbano

Este camino rodea parte del casco urbano de Zuheros. Posee dos puentes, siendo quizás lo más destacado del paseo su puente colgante.




Miradores

En un pueblo con un entorno tan espectacular, no hay que perderse sus miradores. 


Se pueden disfrutar de vistas increíbles en el mirador de la Villa y en el mirador de las Escominillas. Si subes a la cueva de los murciélagos, podrás descubrir las vistas desde el mirador del Cañón del Bailón.

Cueva de los Murciélagos

Está declarada Bien de Interés Cultural. Posee un gran valor debido a sus formaciones calizas y sus pinturas rupestres. Sabiendo lo que nos gustan las cuevas, no es de extrañar que os digamos que a nosotros la visita nos encantó. Nos pareció una visita muy amena y nos encantó conocer más sobre este lugar.


La cueva es muy curiosa, se encuentra a tan solo 4 kilómetros del pueblo, en un entorno espectacular que merece la pena visitar, aunque no entres a la cueva.

 La subida en coche es sencilla, aunque a primera vista no pueda parecerlo y una vez arriba, hay un aparcamiento amplio. Hay un merendero, perfecto para disfrutar de las vistas y descansar.



En el edificio donde se adquieren las entradas de la cueva, antes de su visita, existe un ecomuseo, un centro de interpretación de la propia cueva.

Para visitar la cueva es necesario reservar y el precio es de 7,50 euros. Antes de formalizar la reserva, avisan que en la visita a la cueva se baja hasta 65 metros de profundidad y que tiene 700 escalones, 350 de bajada y 350 de subida. Tiene algunas partes más estrechas y donde hay que tener cuidado con la cabeza.

Otros lugares de interés en Zuheros son el centro de educación medioambiental Iberfauna y el observatorio astronómico. 

Si te apetece hacer alguna actividad de naturaleza, por Zuheros pasa la vía verde del aceite, un antiguo trazado ferroviario de 129 kilómetro

12. Senderismo en Zuheros


13. Comer en Zuheros

Restaurante Zuhayra
Calle Mirador, 10, 
14870 Zuheros España
+34 957 69 46 93

Hacienda Minerva Restaurant
Carretera Zuheros, 
14870 Zuheros España
+34 957 09 09 51

Meson Atalaya
Calle Santo 58, 
14870 Zuheros España
+34 957 13 84 77

y como punto final de nuestra ruta nos encaminamos hacia la Ciudad de 

14. Priego

Priego de Córdoba

Priego de Córdoba es una ciudad española de Córdoba, en la comunidad autónoma de Andalucía. Perteneciente a la comarca de la Subbética, cuenta con una población de 22 251 habitantes 

Cabeza de partido judicial en la que se levantan 8 aldeas y 17 diseminados,​ pertenece a la comarca de la Mancomunidad de la Subbética, que se encuentra ubicada en la subbética andaluza .

Es conocida como ciudad del agua por la multitud de manantiales que brotan en su entorno y joya del Barroco cordobés por el elevado número de construcciones de estilo barroco que posee.

Esta pequeña ciudad de la Subbética cordobesa atesora un enorme patrimonio artístico

A medio camino de Córdoba y Granada, entre suaves colinas y campos moteados de olivos, aparece la ciudad de Priego de Córdoba.

Su centro histórico se asienta sobre un altozano que domina majestuoso todos los alrededores. Pero, aunque las vistas son magníficas, en Priego hay que mirar hacia adentro, perderse por las angostas callejas del Barrio de la Villa o descubrir a cada paso una antigua casona señorial o una preciosa iglesia barroca.

La comarca cordobesa de la Subbética está plagada de imponentes fortalezas medievales y pintorescos pueblos de casas encaladas. Pero el patrimonio histórico y artístico que atesora Priego de Córdoba lo convierte en la verdadera joya del sur de la provincia.

Otro de los grandes atractivos de la localidad es su excelente gastronomía, con platos tan sugerentes como el relleno de carnaval o el remojón de naranja.

Así mismo, la cocina de la comarca no puede entenderse sin el aceite de oliva, que cuenta además con una Denominación de Origen Protegida (D.O.P. Priego de Córdoba). Todos los campos circundantes pertenecen a esta D.O.P. incluidos los términos municipales de pueblos cercanos como Carcabuey.

La manera más cómoda de ver la ciudad es con una visita guiada por Priego de Córdoba con Civitatis.

Algo de historia sobre Priego

En los primeros siglos de nuestra era existió aquí un asentamiento romano y una necrópolis, en la que se encontró un valioso ajuar funerario, que puede verse hoy en el Museo municipal. Además, en el extenso término municipal de Priego se han contabilizado más de un centenar de yacimientos de origen romano.

Pero fue más tarde, en época del Califato de Córdoba cuando se fundó Medina Baguh o Medina Bagha, germen del Priego actual.

Bajo el imperio almohade, en torno a los siglos XII y XIII la ciudad alcanzó gran esplendor, llegando incluso a acuñar moneda.

Tras la derrota almohade frente a las tropas cristianas en la batalla de Navas de Tolosa (1212) la región no tardó en convertirse en una zona fronteriza hostil e inestable. De hecho, la ciudad cambió de manos varias veces hasta que la tomó definitivamente Alfonso XI en 1341.

A principios del siglo XVI los Reyes Católicos fundaron el marquesado de Priego y se levantaron en la villa alguno de sus edificios más insignes: las Carnicerías reales, la iglesia de la Asunción o la Casa del Cabildo.

Pero el momento de mayor prosperidad para la ciudad tuvo lugar en el siglo XVIII gracias a que se convirtió en un importante centro de la industria textil, en especial de la seda. Fue entonces cuando en Priego de Córdoba se erigieron algunas de las obras barrocas más bellas de Andalucía: el Sagrario de la iglesia de la Asunción, la Fuente del Rey o la iglesia de la Aurora.

En la actualidad la economía local se asienta en varios pilares, en especial, la agricultura (basada en el aceite de oliva), la industria textil y el turismo, atraído por su enorme patrimonio arquitectónico.

 
  15. Qué ver en Priego


El Paseíllo y la calle del Río

Calle del Río, Priego

La plaza de la Constitución o ‘Paiseíllo’ como popularmente lo llaman los prieguenses es un buen punto de partida para explorar la ciudad. Aquí encontramos un agradable parque y el elegante edificio del Ayuntamiento, de mediados del siglo pasado, cubierto con dos filas de columnas.

Casi desde uno de los extremos de la plaza, se accede a la calle del Río, la más ancha y señorial arteria del centro monumental. En ella podemos encontrar no solo las casas solariegas y palacetes más ostentosos de Priego sino también un par de pequeñas iglesias del siglo XVIII.

En el número 33 de esta calle también se ubica la Casa Museo de Alcalá-Zamora, probablemente el personaje más insigne nacido en la villa. Niceto Alcalá-Zamora fue el primer presidente de la II República entre 1931 y 1936, año en que estalló la Guerra civil española.

La Plaza de San Antonio, uno de los rincones más bonitos del Barrio de la Villa

Plaza de San Antonio, Priego

Al fondo de la plazuela encontramos la Fuente de la Salud, empotrada contra la ladera ajardinada de la que surge el manantial. Este monumento, bastante anterior a la fuente de Neptuno, está datado en el siglo XVI y fue concebido en estilo manierista. De hecho, el frontispicio de la fuente, más parece la fachada un palacio y puede recordar por su almohadillado al Palacio de Carlos V de Granada, una obra de la misma época.

El Barrio de la Villa

En el otro extremo del núcleo histórico se halla la zona más antigua y también más pintoresca de la ciudad.

El Barrio de la Villa tiene origen andalusí y conserva un trazado árabe de callejas estrechas y sinuosas. Sus casitas de una altura, dos a lo sumo, están pintadas de un blanco inmaculado y cubiertas de tiestos con flores incluso en lo más duro del invierno.

Lo mejor es guardar el mapa y dejarse perder por sus callejuelas, poniendo a prueba los sentidos. Uno no tarda en enamorarse de los contrastes de color entre las plantas y macetas sobre las paredes encaladas o el aroma envolvente de los geranios y jazmines.

Callejuela del Barrio de la Villa

Durante todo el año los vecinos son los que mantienen engalanadas sus fachadas, al igual que sucede en el muy emparentado Barrio de la Judería de Córdoba.

Entre este precioso entramado laberíntico destacan tres calles. La calle Jazmines repleta de flores serpentea en torno a un costado de la Parroquia de la Asunción.

La calle Real es la más importante y aparece de una punta a otra del barrio describiendo un trazado inverosímil con forma casi oval. En ella se asientan un puñado de casas rurales y pequeños hoteles que parecen competir por cual tiene más encanto.

Y por fin envolviendo todo el norte y el oriente del Barrio de la Villa: el Adarve. Una calle que es en sí misma un amplio mirador, que describe una media luna y muestra ante sí los campos y colinas circundantes.

La pérgola del Paseo Colombia con el mirador del Adarbe al fondo

Paseo de Colombia

Paseo de Colombia, Priego

En un costado del Barrio de la Villa se abre una amplia plaza cubierta de árboles conocida como el Paseo de Colombia.

Este cuidado jardín está salpicado de parterres, fuentes y hermosas esculturas de influencia clásica. Justo en el centro, merece la pena rodear el grupo escultórico de ‘La defensa de Zaragoza’ obra crucial del escultor prieguense José Álvarez Cubero.

Aunque la vista más hermosa se tiene quizá en un extremo, junto a la pérgola con la estatua de Ganímedes recortándose sobre el mirador del Adarve.

La iglesia de la Asunción

Da una idea de la importancia de la Iglesia de la Asunción, no sólo su gran tamaño, sino el hecho de que se levantara en un lugar preeminente de Priego, entre el Barrio de la Villa y el Castillo.

Iglesia de la Asunción, Priego

Aunque La Asunción fue concebida como un templo gótico-mudéjar, casi todos estos elementos quedaron ocultos por remodelaciones posteriores. Cabe destacar, sin embargo, las cubiertas mudéjares que aún se conservan sobre la bóveda barroca y la puerta de la plaza de Santa Ana considerada plateresca.

La iglesia que hoy podemos admirar pertenece en gran medida a la reforma realizada a mediados del siglo XVIII, en pleno auge del barroco.
Mientras que su exterior es relativamente sobrio, con sus muros encalados y su torre con apenas ornamentos, su interior muestra capillas, bóvedas y retablos de un recargado barroco cordobés.

El Sagrario

Sagrario de la Iglesia de la Asunción, Priego

La obra maestra que guarda La Asunción es la capilla del Sagrario, datada en 1784 y atribuida al artista local Francisco Javier Pedrajas. El Sagrario consta de dos cámaras, la primera, más tenue y pequeña muestra en sus paredes escenas del Antiguo Testamento.

La segunda estancia, hermosa, suntuosa y luminosa es sin duda una de las obras cumbre del barroco cordobés. Posee una planta octogonal, con una tribuna superior y coronada por una cúpula gallonada de belleza sobrecogedora.

Mientras que en otras obras del barroco andaluz prima la policromía, en el Sagrario de la Asunción prevalece un blanco pulcro que le dota de una enorme elegancia.

La decoración de las yeserías y molduras parece ocuparlo todo y muestran escenas, esta vez, del Nuevo testamento. Bajo la tribuna se sitúan siete hornacinas que cobijan a otras tantas imágenes de santos. Y en la parte central un tabernáculo en tonos dorados con los cuatro evangelistas.

La iglesia de San Francisco 

Otras iglesias barrocas

Pero la iglesia de la Asunción no es la única joya del barroco religioso, ya que en Priego de Córdoba hay al menos una decena de templos de ese estilo construidos en los siglos XVII y XVIII.
Destaca de entre todas, la iglesia de la Aurora, con una angosta pero muy decorada fachada concebida en dos pisos. Y su delgado campanario, delicadamente cubierto en su parte alta de retorcidas volutas.

La Aurora se levantó sobre una antigua ermita y su reconstrucción se debió a Juan de Dios Santaella, al que también se le atribuye la talla del retablo mayor.

Su interior ornamentado es lo que llama más la atención de esta pequeña iglesia de una sola nave. En particular las rebosantes yeserías de flores, motivos vegetales y ángeles que abarrotan la cúpula y las bóvedas.

Las camareras de Jesús Nazareno mantienen la capilla impecable

La iglesia de San Francisco es, sin duda, otro de los templos principales de la ciudad. Su elegante fachada cubierta de esgrafiados, con el campanario en su costado va a dar a una de las plazuelas con más encanto de Priego.

Pero son las valiosas tallas que cobija en su interior las que le dan verdadera fama. En especial la de Jesús Nazareno, la imagen más venerada de la ciudad y que junto a las demás tienen su momento de mayor esplendor en la concurrida Semana Santa prieguense.

El Castillo

De la antigua alcazaba árabe de Medina Baguh quedan ya pocos vestigios a la vista, quizá algunos arcos de herradura aquí y allá. Tras la conquista cristiana, la Orden de Calatrava levantó la imponente Torre del Homenaje (o Torre Gorda) y posteriormente los Fernández de Córdoba reconstruyeron gran parte de la fortaleza.

Hoy los altos muros del castillo siguen resultando majestuosos, a pesar de tener algunos edificios adosados, unos con mucho más acierto que otros.

Murallas del Castillo 

No hay que olvidarse de rodear las murallas por la calle Santiago, indudablemente uno de los rincones más pintorescos de Priego. Aquí se puede contemplar, a apenas unos pasos de distancia, un pedacito del Barrio de la Villa, los lienzos del castillo y unas bonitas vistas de las afueras y la sierra.

A principios del 2020 el Ayuntamiento de Priego finalizó una modélica rehabilitación del castillo, que ahora luce en todo su esplendor. Se han incorporado unos excelentes paneles informativos y también se ofrece una experiencia de realidad virtual para hacer aún más sugerente la visita.

La Torre del Homenaje es la parte más interesante del conjunto, ésta se utilizó como aljibe, almacén y su planta superior como residencia de los nobles.

Merece la pena subir hasta lo alto de ella y admirar Priego a través de sus almenas, especialmente la torre y las cubiertas de la iglesia de la Asunción y el bonito Barrio de la Villa.
Las Carnicerías reales y el Huerto de las Infantas

Siguiendo por la citada calle Santiago se llega al parque con más encanto de la villa:

 La Huerta de las Infantas. 

Este fue, en otro tiempo, el jardín romántico de la familia propietaria de La Quinta anexa y aquí celebraban sus fiestas y veladas privadas. 

Huerta de las Infantas, Priego

Hace algunos años las autoridades restauraron sus fuentes y terrazas y se abrió al público en general.

A dos pasos de la Huerta de las Infantas se encuentra otro de los edificios más sorprendentes de Priego: 

Las Carnicerías Reales. 

Patio de las Carnicerías Reales

Como bien sugiere su nombre se trata del antiguo matadero y mercado de carne, que estuvo en uso durante los siglos XVI y XVII.

Sólo que en este caso se trata de un elegante edificio manierista con influencia del Renacimiento italiano y un precioso patio interior con columnas y arcos de medio punto.

Vale la pena pasear por sus galerías descubriendo las máscaras que decoran las torrecillas y también los restos de la policromía original que se conservan en una de las arquerías.

Otro elemento muy destacable es la hermosa escalera en espiral construida en piedra por la que se subían o bajaban las piezas de carne al semisótano.

Este espacio abovedado donde antaño se despiezaba al ganado se ha habilitado para mostrar una pequeña exposición en torno oro líquido de Priego: el aceite de oliva.


16. Para Comer en Priego

La Pianola Casa Pepe
C/ Obispo Caballero Nº 6 huerto de san francisco n9, 
14800 Priego de Córdoba España
+34 957 70 04 09

Restaurante Asador La Muralla
Calle Abad Palomino 16, 
14800 Priego de Córdoba España
+34 957 70 18 56

La Ribera Restaurante.
Calle la Ribera, 8, 
14800 Priego de Córdoba España
+34 957 54 38 08

y algo mas economicos

Bar de Tapas La Tabernilla
Calle de Malaga 70, 
14800 Priego de Córdoba España
+34 957 54 22 37

Mesón el cazador
Avd niceto alcala Zamora y torres 2 Frente plaza de toros, 
14800 Priego de Córdoba España
+34 656 91 17 83

17. Y en los alrededores de Priego

La Fuente del Rey, una hermosa obra barroca

Fuente del Rey, Priego de Córdoba

Al final de la sinuosa calle del Río encontramos uno de los monumentos más bellos e inesperados de esta pequeña ciudad andaluza. La conocida como Fuente del Rey formada por los estanques de la Fuente de Neptuno y más atrás, como surgiendo de entre la vegetación, la Fuente de la Salud.

La conocida como Fuente de Neptuno es una hermosa obra del barroco tardío que parece sacada del mismo Palacio de Versalles, tal es la magnificencia de sus esculturas y los relieves de sus 139 caños. Y sin embargo se encuentra sorprendentemente bien integrada en un entorno de casitas bajas y un pequeño jardín con setos y árboles.

Esta fuente de inspiración mitológica posee tres estanques bien diferenciados. El primero está habitado por la escultura de un león que lucha contra una serpiente, mientras que en el centro del segundo estanque reina el Dios Neptuno cabalgando sobre dos caballos que surgen de las aguas. En el último, el agua desaparece a través del conocido como Mascarón del Clero, ya que fue financiado por este.

Villa Romana “El Ruedo”Almedinilla

Villa Romana “El Ruedo”, Almedinilla

Declarada Bien de Interés Cultural, data de los siglos I al VII d.C. y cuenta con una de las superficies más completas de las existentes en la Península Ibérica.

Destaca la monumentalidad de los alzados de sus muros y la riqueza de sus elementos arquitectónicos como mosaicos, pavimentos, pinturas… y también el conjunto de esculturas aparecido en la misma y que puede ser contemplado en el Museo Histórico-Arqueológico.

En ella se distinguen claramente dos zonas: la “Pars Urbana”, corresponde con la residencia de los propietarios, con toda clase de lujos y la zona productiva “Pars Rústica” destinada a dependencias agrícolas.

Necrópolis

La necrópolis, situada al noroeste de la villa, se sitúa en la ladera sureste de la sierra de los Judíos, a una cota de unos 700 m. Su cronología abarca de los siglos III al VII. 

Entre 1988 y 1989 se excavaron 132 enterramientos de inhumación y se recuperaron 176 cadáveres, hallados todos ellos sin caja funeraria y con ajuares simples. 

Villa Romana “El Ruedo”, Almedinilla

Se detectaron, además, dos o más fases de ocupación de la necrópolis: la primera, en la que las tumbas se excavaron sobre la roca, y las sucesivas, en las que fueron reutilizados ciertos sectores con la apertura de nuevas tumbas en la tierra que ya cubría a las más antiguas, o acondicionando nuevos enterramientos sobre las cubiertas de las tumbas anteriores. 

Las tumbas tienen planta de tendencia rectangular, con los ángulos redondeados y sus cubiertas son de tégulas, losas de piedra caliza escuadradas o talladas, o losas de pizarra.

Villa romana

Contrariamente a la necrópolis, de la que no quedan restos visibles en la actualidad, la parte excavada de la villa permanece descubierta y visitable. 

Villa Romana “El Ruedo”, Almedinilla

La planta es de corte helenístico y su "pars urbana" se conserva en buen estado, de la "pars rustica" se excavaron algunas dependencias, encontrándose en peor estado de conservación. Se datan entre la primera mitad del siglo i y el v.


18. Otras Rutas Cercanas

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