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jueves, 12 de mayo de 2022

En Ruta por las Torres y Castillos de Gerona (I): Del Castillo de Montsoriu al Castillo de la Bisbal


Castillo Gótico de Montsoriu, Gerona

Castillo de Pals, Gerona

Castillo de Tossa del Mar, Gerona

Castillo de Farners, Gerona

Castillo de Lloret de Mar, Gerona

Peratallada, Gerona

Esta ruta propone visitar algunos de los castillos medievales más imponentes de  Gerona. 

El patrimonio se combina en algunos de ellos con la gastronomía y el turismo de lujo.

Gerona es un destino perfecto para hacer todo tipo de turismo ya que tiene pueblos medievales, playas paradisiacas, caminos de ronda, naturaleza pura… pero además de todo esto, en este rincón de Cataluña es donde se pueden conocer y descubrir asombrosos castillos. En este post os queremos enseñar los castillos más bonitos de Gerona.

Los castillos fueron el elemento vertebrador de la sociedad gerundense de buena parte de la Edad Media. 

Desde que a finales el siglo VIII los carolingios del norte contuvieran y empujaran a los musulmanes hacia el sur, Gerona comienza a poblarse de castillos que desempeñan un papel fundamental en la defensa de la primitiva Marca Hispánica y de los condados catalanes que comienzan a independizarse de la tutela carolingia a partir del siglo X. 

En esta ruta por los castillos de frontera de Gerona visitaremos algunas de esas fortalezas que marcaron la historia de la región.

Indice:


1. Como llegar al Castillo de Montsoriu, origen de nuestra Ruta

 

 El Castillo de Montsoriu está entre los términos municipales de Arbúcies y Sant Feliu de Buixalleu, a las puertas del Parque Natural del Montseny

Para acceder al castillo debemos dejar el coche en el aparcamiento de Coll de Castellar, siguiendo estas indicaciones. Hay una caseta de información pero cuando fuimos nosotros estaba cerrada.

Seguid siempre las indicaciones hacia el castillo. El camino es una pista sin dificultad. Pasa por un bosque clásico de la zona, donde abundan encinas, alcornoques y madroños.

2. Croquis de nuestra Ruta



3. Algo de Historia

La Marca Hispánica era el territorio comprendido entre la frontera político-militar del Imperio carolingio con al-Ándalus (al sur de los Pirineos), desde finales del siglo VIII hasta su independencia efectiva en diversos reinos y condados.

Marca Hispánica

Fue una zona colchón creada por Carlomagno en 795 más allá de la antigua provincia de Septimania, como una barrera defensiva entre los omeyas de Al-Andalus y el Imperio Carolingio franco (ducado de Gascuña, ducado de Aquitania y la Septimania carolingia). A diferencia de otras marcas carolingias, la Marca Hispánica no tenía una estructura administrativa unificada propia.

Tras la conquista musulmana de Hispania, los carolingios intervinieron en el noreste peninsular a fines del siglo VIII, con el apoyo de la población autóctona de las montañas. La dominación franca se hizo efectiva entonces más al sur tras la conquista de Gerona (785) y Barcelona (801). 

La llamada «Marca Hispánica» quedó integrada por condados dependientes de los monarcas carolingios a principios del siglo IX. Para gobernar estos territorios, los reyes francos designaron condes, unos de origen franco y otros autóctonos, según criterios de eficacia militar en la defensa de las fronteras y de lealtad y fidelidad a la corona.

El territorio ganado a los musulmanes se configuró como la Marca Hispánica, en contraposición a la Marca Superior andalusí, e iba de Pamplona hasta Barcelona. 

De todos los condados, los que alcanzaron mayor protagonismo fueron los de Pamplona, constituido en el primer cuarto del siglo IX en reino; Aragón, constituido en condado independiente en 809; Urgel, importante sede episcopal y condado con dinastía propia desde 815; y el condado de Barcelona, que con el tiempo se convirtió en hegemónico sobre sus vecinos, los de Ausona y Gerona.

Tras la conquista musulmana de la península ibérica, los condados que posteriormente formarían el Reino de Aragón (Aragón, Sobrarbe y Ribagorza, de occidente a oriente), se constituyeron como marcas carolingias al frente de las cuales se ponía un marqués o gobernador franco. 

Un obispado que quiso crear Raymond a fin de desligar sus territorios de la dependencia del Obispado de Urgell que había dispuesto ex novo Carlomagno en un precepto hoy desaparecido pero datable entre los años 800-814 (incluso la legalidad de esa dependencia y la existencia de ese documento hoy está en duda habida cuenta el reciente descubrimiento de la falsedad del Acta de Consagración de Catedral de Urgell, que consagraba esa dependencia). A finales del siglo IX siguió el ejemplo de Raymond el conde Wifredo el Belloso. Orígenes de los condados catalanes

Europa a la muerte de Carlomagno.

Inmediatamente después de la conquista carolingia, en los territorios dominados por los francos, se encuentra la mención de unos distritos político-administrativos —Pallars, Ribagorza, Urgel, Barcelona, Gerona, Osona, Ampurias, Rosellón— que reciben el nombre de condado, dentro del cual, como subdivisión, existen otras circunscripciones menores, el «pago» (pagus, en singular), como por ejemplo, Berga o Vallespir.

El origen de estos condados o pagos se remonta a épocas anteriores a los carolingios, tal como lo testimonia la frecuente coincidencia entre sus límites y los de los territorios de antiguas tribus íberas; como ejemplo, el condado de Cerdaña correspondía al pueblo de los ceretanos, el de Osona al de los ausetanos, y el pagus de Berga a los bergistanos o bergusis. 

Inicialmente la autoridad condal recayó en la aristocracia local, tribal o visigoda, pero los intentos de convertir sus demarcaciones en señoríos hereditarios obligó a los carolingios a sustituirlos por condes de origen franco. De este modo, en Gerona, Urgel y Cerdaña hubieron de aceptar en el año 785 la autoridad franca que impuso el Imperio carolingio en estas marcas como baluarte contra la pujante expansión del emirato cordobés del poderoso Abderramán I, ya independizado de oriente. 

Asimismo, Carlomagno, que en esta época rivalizaba por el dominio de occidente con el Emirato de Córdoba, situó marqueses y consolidó su poder ocupando Ribagorza, Pallars, Cerdaña, Besalú, Gerona, Ausona y Barcelona donde estableció caudillos con prerrogativas militares para oponerse a las ofensivas musulmanas. A lo largo de todo el siglo IX los condados hispánicos dependerán del emperador carolingio.​

El poder religioso en estos condados dependió del arzobispado carolino de Narbona durante más de cuatrocientos años entre los siglos VIII y mediados del XII, cuando en 1154 el papa Anastasio IV otorgaba a la sede tarraconense el título de metropolitana. 

Todo ello pese a los intentos en este periodo de restaurar un arzobispado propio similar al que tuvo el Reino visigodo en Tarragona de Sclua (fines del IX) o Cesareo, que quiso restaurar el arzobispado en Vich en 970 sin conseguirlo. De tal modo que la Marca Hispánica dependía tanto del poder civil, como del poder religioso franco.​

En todo caso, el territorio de la Marca Hispánica se estabilizó durante todo el siglo IX en una frontera entre el Reino de Carlomagno y la Marca Superior andalusí delimitada por las sierras de Boumort, Cadí, Montserrat y Garraf.

Condados pirenaicos procedentes de la Marca Hispánica de Carlomagno.

Es el siglo X el del esplendor político y militar del Califato de Córdoba, por lo que el condado de Barcelona y el condado de Osona se mantuvieron a la defensiva durante toda esta época; no obstante Almanzor atacó Barcelona en el año 985 y la mantuvo en estado de sitio durante más de una semana, para finalmente saquear la capital condal.​

Solo con la desmembración del califato cordobés, los condados de Urgel y de Barcelona pudieron pasar a la ofensiva y, como el resto de los estados cristianos, iniciar una expansión de su territorio mediante repoblación de tierras y conquistas militares con el apoyo financiero del cobro de parias a las taifas andalusíes a cambio de compromisos de no agresión.​

Con el tiempo, los lazos de dependencia de los condados respecto de la monarquía franca se fueron debilitando. La autonomía se consolidó al afirmarse los derechos de herencia entre las familias condales. Esta tendencia fue acompañada de un proceso de unificación de los condados hasta formar entidades políticas más amplias.

Wifredo fue el último conde de Barcelona designado por la monarquía franca y el primero que legó sus estados a sus hijos. Consiguió reunir bajo su mando una serie de condados pero no los transmitió unidos en herencia a sus hijos. Conde de Urgel y Cerdaña en 870, recibió en el año 878 los condados de Barcelona, Gerona y Besalú de los reyes carolingios.

Los condes que sucedieron a Wifredo al frente del condado de Barcelona mantuvieron su lealtad a los carolingios, incluso frente a los intentos de diversos usurpadores de ocupar el trono franco. 

Así, durante el reinado de Carlos el Simple se mantuvo la cronología según sus años de reinado en los documentos del condado, pero esta costumbre se interrumpió durante el gobierno de Raúl de Borgoña, y volviendo posteriormente a ser restaurada con el retorno de los carolingios al poder con Luis de Ultramar en 936. De todos modos, no consta que el conde Suñer I fuese a rendirle homenaje personalmente ni que le jurase fidelidad, aunque sí acudieron diversos clérigos y magnates del condado.​

En el 985 Barcelona, entonces gobernada por el conde Borrell II, es atacada e incendiada por Al-Mansur que la saquea el 6 de julio, tras ocho días de asedio. El conde se refugia entonces en las montañas de Montserrat, en espera de la ayuda del rey franco, pero no aparecen las tropas aliadas, lo que genera un gran malestar. 

Vivir en la frontera

Estos castillos, que solían situarse en lo alto de cimas u otros puntos con gran visibilidad, iban configurando una red que respondía a un proyecto tanto de defensa como de dominación del territorio circundante. En cambio, en los valles y llanuras se multiplicaban los edificios de carácter religioso, los cuales constituían una segunda red territorial, promovida por abades, obispos y magnates, y que indican la multiplicación de los núcleos de población.
Desaparición

El imperio almorávide.

Con la disgregación del califato de Córdoba a inicios del siglo XI, quedó en manos de las taifas fronterizas la defensa del territorio bajo dominio musulmán frente a los reinos y condados que habían configurado la Marca Hispánica y que, liberados de su dependencia de la monarquía franca, se mostraban cada vez más ansiosos por ampliar sus dominios. Para ello, los gobernantes de las taifas no dudaron en recurrir a tropas mercenarias cristianas. 

Así, probablemente fue en la batalla de Graus (1063) donde Rodrigo Díaz de Vivar, conocido como El Cid Campeador, Mio Cid o simplemente El Cid (del árabe dialectal سيد, sīd, «señor»), peleó por primera vez, como caudillo de sus mesnadas mercenarias a las órdenes del rey taifa de Zaragoza Al-Muqtadir, quien de todos modos, a su muerte, y como ya había hecho su padre, volvió a dividir el reino al entregar a su hijo Al-Mutamin Zaragoza y la zona occidental, y a su hijo Al-Mundir, Lérida, Tortosa y Denia.

La llegada de los almorávides representó un freno temporal a esta expansión: derrotaron a Alfonso VI de León en la batalla de Zalaca de 1086 y se apoderaron de los reinos de taifas. Los protegieron de los cristianos y ayudaron a su economía con la introducción de una nueva moneda, pero su ocupación militar causaba un creciente desagrado. 

En 1090 el imperio almorávide reunificó las taifas como protectorados sometidos al poder central de Marrakech y destituyeron a todos los reyes de taifas excepto a Al-Mustaín, que conservó buenas relaciones con los almorávides, gracias a lo cual se mantuvo como reino fronterizo independiente, ya que, al constituir una avanzadilla de al-Ándalus frente a los cristianos, fue el único territorio que evitó la unificación almorávide.

Tras una tercera conquista islámica, Barbastro fue recuperada definitivamente en 1101 por el rey Pedro I de Aragón que, con el permiso del papa, la convirtió en sede episcopal, trasladando la sede desde Roda de Isábena.

La fecha en la que los condados catalanes se independizan formalmente de Francia es el 11 de mayo en 1258 con el tratado celebrado en Corbeil entre Jaime I de Aragón, el Conquistador y el rey de Francia Luis IX. 

En dicho tratado ambos reyes cedieron derechos sobre territorios, Jaime I sobre territorios occitanos y el francés sobre los condados catalanes, que pasaron a depender únicamente del monarca de la Corona de Aragón.

El estado de Andorra en los Pirineos y su historia proporcionan un típico ejemplo de los señoríos feudales de la región, siendo la única pervivencia actual de la Marca Hispánica.

4. Castillo de Montsoriu


Castillo de Montsoriu. Gerona

Finalmente, en Arbúcies está el último de los castillos más importantes de esta zona, el de Montsoriu. Se trata de una construcción gótica de los siglos XII a XIV, de gran importancia histórica y arquitectónica. Situado también sobre una colina, fue la sede de los vizcondes de Girona y, posteriormente, de los señores de Cabrera.

A 600 metros sobre un cerro del Montseny, el Castillo de Montsoriu es una fusión entre la fortificación románica exterior y el palacio gótico interior. Una fortaleza medieval de gran belleza que ha resistido el paso del tiempo y el embate de varias batallas.

Su construcción se extiende desde el siglo X al XV. Son 500 años durante los cuales el conjunto arquitectónico se transforma para adaptarse a los diferentes usos. La fortaleza se estructura en 3 recintos amurallados concéntricos y escalonados: el recinto Sobirà, el Patio de Armas y el recinto Jussà.

El recinto Sobirà (s. X-XII ) es el más elevado y destaca en él la Torre del Homenaje, que dibuja la fisonomía del castillo. También encontramos aquí la capilla prerrománica de Sant Pere, que conserva pinturas románicas y la sala gótica.

A un nivel inferior está el Patio de armas, espacio central del castillo. Construido entre los siglos XII y XIV, estaba cubierto parcialmente por una galería porticada. A partir del siglo XIV el castillo se transforma en palacio residencial y se construyen diversas dependencias como la sala comedor y la cocina.

Por último, el recinto Jussà es un espacio uniforme con 4 torres rectangulares destinadas a proteger la pequeña puerta de acceso al castillo.

Esta envidiable situación lo llevó a ser lugar elegido por multitud de culturas. A inicios del siglo X, en el Acta de consagración de la iglesia parroquial de Arbucias del 923 aparece el topónimo de Montsoriu, como nombre de unos caseríos situados en el límite de la parroquia. Las primeras referencias escritas datan del año 1002, Montsoriu ya había sido un recinto ocupado por los íberos, y se convirtió en centro defensivo y de estrategia durante más de 500 años. 

A partir de ese momento, no hay duda de la existencia de una fortificación en la colina de Montsoriu, hecho que queda reafirmado por las secuencias estratigráficas y hallazgos arquitectónicos de la época prerrománica en el recinto soberano del castillo (capilla, torre del homenaje y cisterna), que conformarían este primitivo núcleo fortificado.

A lo largo de los siglos XI y sobre todo XII, el castillo se convirtió en la sede de los Vizcondes de Gerona, que muy pronto acabó entroncado con la casa de Cabrera, pasando a llamarse Vizcondes de Cabrera.

En el año 1033 se produce el casamiento de Ermessenda de Montsoriu con Guerau de Cabrera, fundadores del monasterio benedictino de San Salvador de Breda, centro del vizcondado de Cabrera-Girona, en el año 1038, nombrándose en una donación del año 1053 el castillo de Soriu y cambiando definitivamente el título de vizconde de Girona por el de Cabrera a partir de Guerau III Ponç.

Alrededor del año 1240 tuvieron lugar unas graves inundaciones en la zona, siendo estas tan fuertes que el vizconde Guerau creyó que aquel aguacero conseguiría lo que no habían logrado los diferentes asaltos a los que el castillo se había tenido que enfrentar. Un rayo alcanzó la torre más alta de la fortaleza partiéndola por la mitad. El agua había atravesado la muralla exterior y había penetrado en el tercer recinto y en el segundo, donde hacían vida Guerau, vizconde de Cabera y su mujer y sus hijos.

El vizconde Guerau V de Cabrera a las órdenes del rey Jaime I está relacionado con la conquista de Mallorca. Refiriéndose el cronista real Bernat Desclot, en el año 1285 sobre el castillo en estos términos: “E en Vallès se tenía lo castell de Montsoriu, qui és un dels bells e dels nobles del món”.

Alrededor del 1360 el vizconde de Cabrera fue el gran Bernardo II de Cabrera, privado del rey Pedro III y tutor del niño Juan, futuro rey Juan I. Destacó su papel dentro de la política exterior de la corona catalano aragonesa como capitán general de la armada, almirante de la flota catalana y consejero de los diputados del brazo militar en las cortes de Cervera de 1359.

En 1354 compiló las ordenanzas sobre el Feyt del Mar, código marítimo en que se organizó la marina catalana. Las intrigas políticas y de corte, finalmente lo condujeron a un juicio injusto acusado de traición, y a la muerte en 1364.

En 1356 el rey Pedro III, para premiar la lealtad de Bernardo II de Cabrera y de su hijo, Bernardo III, creó a su favor el condado de Osona, de este modo las posesiones de los Cabrera se extendían desde el valle de Bas y el de Cabrera hasta el mar.

Durante los siglos XIII y XIV, el castillo de Montsoriu soportó varios ataques y asedios, y también sirvió de residencia o cobijo, como cuando en el año 1285, Felipe el Atrevido de Francia, atacó el condado de Ampurias y la familia vizcondal se refugió en el castillo. Más adelante durante la rebelión del vizcondado contra el rey Pedro III, entre los años 1365 y 1371, el rey puso asedio al castillo de Montsoriu con unos 1200 hombres, pero sin conseguir que se rindiera.

En el castillo de Montsoriu se guardaba buena parte de la documentación escrita del vizcondado (libros, legajos y Cartoral), que contenían los libros de cuentas, de feudos y otros referentes a la veguería y a la historia de la familia Cabrera.

A partir del siglo XV la fortaleza de Montsoriu pierde una de sus funciones más importantes: la de residencia señorial, y paralelamente su función defensiva también queda relegada a un segundo plano debido a las nuevas técnicas piro-balísticas.

El abandono del castillo queda patente en el deterioro de las construcciones, afectadas probablemente también por los terremotos del segundo cuarto del siglo XV.

Entre los años 1462 y 1472, periodo conocido como la guerra civil catalana, el castillo también fue sede de varios episodios bélicos. En 1463 había destacados sólo 10 hombres en el castillo de Montsoriu.

Durante la guerra civil catalana el castillo fue tomado por las tropas del principado, para pasar finalmente a manos reales. Anna I de Cabrera, vizcondesa de Cabrera y de Bas, condesa de Osona y Módica, baronesa de Montclús y de Caccamo y Alcamo siguiendo la voluntad del rey Fernando el católico, en el año 1480 se casó con Fadrique Enríquez, Gran Almirante de Castilla y primo del rey. 

Las deudas y las continuas ventas a carta de gracia a Francisco de Moncada, conde de Aitona, harán que este último se apodere de los territorios del antiguo vizcondado de Cabrera entre los años 1566 y 1574, por el precio de 273.000 libras.

En 1626 el término o veguería del castillo de Montsoriu pasó por compra a la familia Sarriera, condes de Solterra. A partir de este momento Montsoriu sólo será ocupado en ocasiones puntuales por motivos bélicos. Así, en la guerra de los segadores, en el año 1653 Montsoriu es ocupado por un tercio de irlandeses que, sirviendo al Virrey Juan José de Austria, cambian de bando y pasan al ejército del rey de Francia ayudados por los Miquelets de Arbucias.

Fue ocupado por las tropas francesas durante la guerra de la independencia española en los años 1808 y 1814 y más tarde también lo ocupan los militares en la 1ª guerra carlista.

Esta fortaleza cuenta con su leyenda, que es la que cuenta que cada año en la noche de San Juan, al llegar la medianoche, una dama desnuda, conocida como la Dama Roja, aparece sobre la torre del castillo de Montsoriu con una antorcha encendida en la mano izquierda y en la otra un cuerno de caza, y que al hacer sonar el mismo, aparece un caballero sobre un caballo negro, monta a la Dama Roja en su grupa y desaparecen en la negrura de la noche.

La construcción se levantó a base de mampostería y sillería con una estructura compleja y planta irregular, compuesta de 3 recintos de murallas con grosores entre los 70 cm hasta los 150 cm, una gran torre circular, y otra de menor tamaño, muros de defensa y patio de armas.

La parte más antigua conservada es la torre del homenaje de la segunda mitad del siglo X, en el primer recinto en la parte norte se encuentra el acceso principal con una torre lateral y una pequeña capilla pre románica con un ábside y restos de haber tenido pinturas murales (se sabe que estaba bajo la advocación de San Pedro).

En el patio de armas y el 2º recinto de forma trapecial se convirtió en el lugar residencial. Al rededor del patio de armas se distribuyen las dependencias adosadas a las murallas y en su parte frontal daban al patio que fue semi cubierto por unos porches haciendo de galería en todo su perímetro, en el centro se dispuso un gran aljibe de 12 metros de largo por 4,5 de ancho y 5 de profundidad, con una completa red de canales para cubrir las necesidades del abastecimiento del agua y se enlosó todo con mármol de Gualba.

Además de la gran cisterna central, en la parte de arriba del castillo el castillo disponía de al menos otras 3 cisternas más distribuidas por todo el conjunto.

Visitable:

Actualmente en la cima de la colina se conservan gran parte de los muros defensivos románicos, sus torres y el interior gótico que fue la lujosa residencia de los vizcondes de Cabrera.

5. Comer cerca del Castillo de Montsoriu

Les Magnolies
Passeig Mossèn Anton Serres, 7, 
17401 Arbucias España
+34 972 86 08 79

L'Antic Ramonet
Carrer Mossèn Jacint Verdaguer, 22 Bis, 
17401 Arbucias España
+34 972 16 20 17

Restaurant Coll de Te
Carretera de Santa Fe Carretera De Coll De Te, 
17401 Arbucias España
+34 650 82 46 37


6. Castillo de Hostalric

Castillo de Hostalric, Gerona

Encima de un montículo se encuentra el castillo de Hostalric, del siglo XI, que perteneció a los condes de Cabrera y ejerció de punto defensivo de sus territorios. Se conserva buena parte de su estructura, de la que destacan las murallas y las ocho torres cilíndricas.

El Castillo de Hostalric está construida sobre una colina de piedra basáltica. Se tiene constancia de que en 1145 ya existía una fortificación en este emplazamiento, aunque la fortaleza que ha llegado hasta nuestros días se construyó en el siglo XVIII, principalmente para mantener el control sobre la gran vía de comunicación que era el camino real.

El diseño original de la fortificación moderna de Hostalric fue obra de Francisco de Santa Cruz, ingeniero militar al servicio del archiduque Carlos, y las primeras obras de fortificación permanentes tuvieron lugar durante 1712 y 1713, a consecuencia de la Guerra de Sucesión, aunque las principales obras para dejar en condiciones de uso la fortificación se llevaron a cabo entre 1794 y 1795, en el transcurso de la Guerra del Rosellón.

Pueblo Medieval de Hostalric, Gerona

El castillo de Hostalric es una fortificación militar construida sobre un terreno irregular. El recinto sigue el sistema de baluartes, encontrando así los típicos elementos defensivos de la época, tales como recinto interior, foso, obras exteriores y camino cubierto. El Caballero, la parte más alta, ocupa el espacio del antiguo castillo de los Cabrera.

7. El castillo de San Juan de Blanes

Torre de San Juan, Blanes

La torre de San Juan es una fortificación española situada en la cima del cerro San Juan en Blanes (Gerona). 

Desde allí, a 180 metros de altitud, se puede contemplar una vista de la ciudad y la comarca de la Selva y, por el sur, en los días despejados, se puede llegar a divisar la silueta del monte Montjuic en Barcelona.

El castillo de Sant Joan está ubicado en la cima de la colina de Sant Joan, concretamente a unos 170 metros de altitud. 

Torre de San Juan, Blanes

Es el mejor lugar para contemplar y disfrutar de las mejores vistas de la Selva, ya que se puede ver toda la playa y la ciudad de Blanes. 

También, en un día despejado, se pude llegar a ver la silueta de Montjuic. Por ello, es uno de los castillos más bonitos de Girona.

Esta fortificación fue construida a mediados del siglo XIII como lugar de vigilancia pero sufrió muchos cambios. 

En el año 1805 la armada británica bombardeó la torre, destrozando el castillo. No obstante, se conservan la torre maestra de unos 15 metros de altura y un fragmento de su muralla que fue restaurada.

Aunque a penas quedan restos del castillo original de Sant Joan es un mirador espectacular y con mucha historia. Se puede llegar de manera muy fácil ya que está muy bien indicado todo el camino y además, todo el acceso está asfaltado. También, dispone de parking gratuito para llegar en vehículo.Oficina de turismo de Blanes.

8. Comer en Blanes

El Sorrall
Passeig SABANELL, 6 BAJO, 
17300 Blanes España
+34 972 33 34 20

Sa Lola
Passeig Pau Casals, 59,
 17300 Blanes España
+34 972 35 52 19

Pizzeria Ferrari
Carrer Josep Tarradellas, 3, 
17300 Blanes España
+34 652 74 97 99

9. El Castillo de Tossa de Mar

Castillo de Tossa de Mar, Gerona

En este precioso pueblo costero de la Selva, hay uno de los castillos más bonitos de Girona y de Cataluña ya que se encuentra en un lugar totalmente privilegiado. Está ubicado dentro del recinto amurallado de Tossa de Mar siendo el único ejemplo de población medieval fortificada que todavía existe en la costa catalana, ¿asombroso verdad?

Tossa de Mar, la antigua Turissa romana y de tradición pesquera, es uno de los rincones más bellos de la costa brava. Cuenta con una ciudad antigua, la Vila Vella, situada en una ladera y declarada monumento nacional. El castillo y el amurallamiento general de la Vila Vella datan del siglo XII al XIV.

Los documentos de época medieval que hablan de Tossa hablan de cuando el conde Miró, conde de Cerdaña y Besalú, cede al Monasterio de santa maría de Ripoll los derechos de Tossa. 

Posteriormente Ramón Berenguer III y el Papa Urbano II con su bula confirmaron los antiguos derechos que el Monasterio de Ripoll había adquirido históricamente sobre Tossa.

Castillo de Tossa de Mar, Gerona

Los primeros datos sobre el castillo de Tossa se refieren al año 1187 en la carta pobla de la población. 

En 1189 Alfonso el casto ordenó que cualquiera que pescara en el término del castillo de Tossa debería pagar tributo al monasterio de Ripoll.

En el Libre de Feyts d'armes de catalunya se señala cómo entraron muy violentamente en 1285 las tropas francesas.

Es de señalar que en 1420 los pescadores se niegan a pagar el tributo de pesca, denominado "castellatge del peix" al monasterio de Ripoll, si Pere de Riera, su baile, no prestaba los debidos servicios de vigilancia del castillo.

El castillo de Tossa es importante por el papel decisivo frente a los piratas. Dado su lugar privilegiado de emplazamiento, podía defender la bahía.

El castillo posee 7 torres en su entorno amurallado, de las cuales 3 son las más importantes: una denominada Joanàs que domina el mar; otra situada en medio, tocando la puerta de la vila, que es la del Rellotge y la tercera, sobre la cala y cercana a lo que fue el Palacio del Gobernador, se llama Codolar. Estas tres torres son cilíndricas y se diferencian de las del resto amurallado por su mayor altura y por acabar en ménsulas corridas.

La Torre del Reloj que es la más ancha de todas protege el portal de entrada que presenta un rastrillo y es de arco de medio punto. Desde el portal se pasa a una plaza desde la que se observa otro portal que da acceso al la calle Mayor. Los merlones de la muralla son cuadrados y presentan aspilleras.

Desde el castillo de Tossa de Mar se pueden disfrutar de unas vistas preciosas ya que se alza a los pies del mar Mediterráneo. En 1931 la muralla fue declarada Monumento Histórico Artístico Nacional y tiene un perímetro de unos 300 metros construido entre los siglos XII y XIV, para defenderse de la piratería.

La mejor manera de conocer este castillo y Tossa de Mar es caminando por su muralla, su Vila Vella y sus callecitas empedradas. Hay que perderse por todo el recinto y disfrutar de las vistas que ofrece desde cualquier ángulo. También, recomendamos bajar a hasta la playa para verlo desde fuera; será como transportarte en el tiempo.Oficina de turismo de Tossa de Mar.


10. Comer en Tossa de Mar

Pou de la Vila Restaurant
C/ Pou de la Vila 9, 
17320 Tossa de Mar España
+34 649 24 20 41

Sotavent
Carrer Enric Granados 1, 
17320 Tossa de Mar España
+34 872 50 48 87

Tapas El Portal
Carrer Dels Pescadors, 2, 
17320 Tossa de Mar España
+34 872 21 40 19



11. Los Castillos de Lloret de Mar

Un municipio único en España con dos castillos y vistas al mar
La localidad, un afamado destino turístico, cuenta con un reseñable patrimonio histórico

Castillo de Lloret de Mar, Gerona

El castillo D’en Plaja se ha convertido en un símbolo emblemático de Lloret de Mar. Situado al final de la playa de Sa Caleta, al norte de la Platja Gran dispone de unas envidiables vistas a la playa. Este castillo se puede ver desde la misma playa pero no se puede acceder a su interior porque actualmente es una residencia privada.

La casa-castillo es de estilo neo-gótico y su edificación se inició en el año 1933 pero no se acabó hasta mediados de los años cuarenta, cuando finalizó la Guerra Civil. Fue construido por el industrial gerundense Narcís Platja con las piedras extraídas del terreno.

El diseño del castillo de Lloret de Mar es precioso y destacan sus preciosas torres almenaras y sus ventanas en forma de arco ojival. 

Castillo de Lloret de Mar, Gerona

Por ello es uno de los castillos mas bonitos de Girona. Recomendamos recorrer el camino de ronda que pasa por la fortaleza para disfrutar de las vistas al mar. 

Además de conocer y disfrutar la ciudad ya que dispone de playas preciosas y grandes monumentos modernistas.Oficina de turismo de Lloret de Mar.

Todo hay que decirlo, tan solo uno de ellos es de la época medieval: el Castillo de San Juan. El otro, situado en el otro extremo del municipio, el Castell d’en Plaja se ha construido muy recientemente: se empezó n 1933 y se culminó en los años 40 del siglo pasado. Pese a ello, la edificación tiene una gran apariencia medieval y, hoy en día, prácticamente se ha convertido en un icono del municipio ya que se encuentra sobre un peñasco junto al mar que puede verse desde cualquier punto de la playa.

Para los amantes de la historia, esta construcción no tiene ni la épica ni los siglos a sus espaldas que sí tiene el Castillo de San Juan. Si bien, también es cierto que esos centenares de años le han permitido ser testigo de múltiples batallas y sufrir un importante deterioro, aunque ha sido ya restaurado. 

Castillo de San Juan de Lloret de Mar 

El castillo de San Juan se construyó en el siglo XI y sufrió un duro golpe de los británicos cuando la Armada lo bombardeó en 1805 y quedó prácticamente en ruinas. Ese ataque se produjo en la guerra anglo-española de principios del XIX en el marco de las guerra napoleónicas.

El castillo tiene una composición simple, pero bastante efectiva para bloquear el acceso al enemigo: es un recinto amurallado con una foso de dos metros de profundidad excavado sobre roca y con una torre de 18 metros en el centro para poder atisbar el horizonte. 

La construcción, restaurada a finales del siglo pasado (conserva pocos vestigios del original), está hoy protegido por el Estado como bien inmueble de interés cultural.


12. Comer en Lloret de Mar

Bodega Manolo Cotano
Carrer L' Arenys, 20, 
17310 Lloret de Mar España
+34 972 36 48 90

La Parrilla
Calle Santa Llucia 13, 
17310 Lloret de Mar España
+34 972 36 96 36

Al Freskito
Carrer Sènia del Barral, 64, 
17310 Lloret de Mar España
+34 972 36 63 11

13. El castillo de Begur

El Castillo de Begur, en Gerona, Costa Brava

El símbolo de Begur es sin lugar a duda su castillo. Está situado en lo alto del centro de la localidad y desde arriba se puede ver Palamós, la Bahía de Roses, las Islas Medas y las montañas del Canigó, entro otros. Es por excelencia uno de los mejores miradores de la Costa Brava. Así pues, creemos que es uno de los castillos mas bonitos de Girona.

La fortaleza fue construida en el siglo XVI levantada encima de una roca. A día de hoy se conserva una gran parte, sobretodo los muros y la estructura del conjunto. Además de la torre principal de 5 metros que tiene forma cilíndrica. El castillo de Begur ha sido declarado Bien Cultural de Interés Nacional por su conjunto histórico e imponente.

Una excursión muy recomendable para pasar el día, ya que se puede acceder fácilmente al castillo y disfrutar de las maravillosas vistas. Además se puede aprovechar para visitar y conocer Begur puesto que es una pequeña localidad preciosa con buenos restaurantes y playas sensacionales, ¿Qué más se puede pedir?Oficina de turismo de Begur.

Principal símbolo de la localidad y su más conocido mirador, el Castillo de Begur contiene, incluso en su estado actual, siglos de una milenaria y agitada historia. Su visita es muy recomendada para quienes deseen disfrutar de un agradable paseo finalizado con una inolvidable vista de todo el centro del Ampurdán.

Aunque se han encontrado restos ibéricos sobre la misma cima, los orígenes del castillo en sí se remontan al siglo XI, cuando el señor feudal Arnust de Begur lo construyó sobre una de las montañas más altas de Begur por su posición estratégica y la buena vista que proporcionaba. 

Pasa por diferentes propietarios hasta que el rey Pere IV el Ceremonioso lo vende a la famiia Cruïlles en 1360, la cual lo conserva hasta que finalmente, en 1604, el barón Carles de Vilademany i de Cruïlles lo vende a la propia localidad de Begur, hecho muy importante éste, dado que ya no volvería a manos privadas nunca más.

Tal y como se puede observar, a pesar de su encanto y su belleza, del Castillo de Begur no quedan más que sus fundamentos. Su estado actual es fruto de sus visicitudes históricas, un precio que ha debido pagar por su excelente situación estratégica.


Imagen panorámica obtenida del Castillo de Begur y sus alrededores, en Gerona, Costa Brava

El castillo ha sufrido durante su agitada vida tres grandes destrucciones. La primera durante la Guerra Civil Catalana (1468), la segunda durante la incursión francesa comandada por el Duc de Noailles en 1694. Y la última y hasta ahora definitiva, durante la Guerra de la Indepencia contra los franceses en 1810.

El estado actual del castillo, decorado en su cima con unas bonitas almenas, es obra de una delicada restauración efectuada durante el s.XX. Los accesos han sido además acondicionados de manera que hoy en día es posible su visita incluso para las personas con dificultades de movilidad o que se desplacen en silla de ruedas.

Un elemento de cerámica en el centro de la cima permite identificar los puntos geográficos del paisaje

La vista es absolutamente excepcional. En la cima los visitantes encontrarán además un precioso mapa de cerámica esculpido sobre el cual podrán identificar los diferentes elementos del paisaje ampurdanés visibles desde esta preciosa atalaya: las islas Medas, la bahía de Roses, los Pirineos (las montañas del Canigó), Palamós, Sa Riera…


14. El Castillo de Pals

Castillo de Pals, Gerona

Pals es una de las visitas obligadas del Baix Empordà. De ella dijo el escritor catalán Josep Pla que vale, no una, sino cien visitas. Su característico casco antiguo, apiñado al abrigo de sus murallas, conforma uno de los conjuntos medievales más hermosos y mejor cuidados de la zona.

La mejor ruta para llegar a Pals, desde Girona (que está a unos 40 km), es tomando primero la C-66 y luego la comarcal GI-643 que conduce a Torroella de Montgrí. Casi a la entrada de este pueblo, hay que tomar la C-31 hacia el Sur, carretera que conduce directamente a Pals.

 Los antiguos pantanos y lagunas que rodearon la villa se han ido desecando y aprovechando para el cultivo de arroz, aunque la localidad es, hoy por hoy, sobre todo un atractivo destino turístico

Por un precepto carolingio de 899 tenemos la primera noticia de la existencia de la fortaleza. Se citan, en dicho precepto, el castillo de Montis Aspero (Monte Áspero) y el pueblo de Pals (villa Palus) por separado, ambos situados entre cenagales (palus significa precisamente pantanosos). En 944, los condes de Barcelona-Girona Ramon Borrell y Ermessenda donan la torre y la iglesia de Sant Pere al obispo de Gerona. 

Otro documento de 1065 identifica ya el sitio de Mont Aspre como Pals: castrum de Monte Aspero quod alio nomine vocatur Pals. Con fecha 8 de abril de tal año sabemos que el propietario del sitio, Bernat Gausfred, vendió el castillo junto con sus tierras a los condes Ramon Berenguer y Almodis. Se trata de un documento especialmente interesante por lo detallado de la descripción del castillo y de la villa en ese momento.

Ya en el siglo xiii, Dalmau de Rocabertí, heredero legítimo del castillo, permutó unas tierras y castillos por otras del infante Pere, actuando probablemente en nombre de su padre. La propiedad continuó cambiando de manos, de reyes a caballeros y nobles o al obispado. Debido, con probabilidad, a la pobreza del terreno y a la dureza de las condiciones de vida, las concesiones reales, duraban poco tiempo. 

Pueblo Medieval de Pals, Gerona

Sabemos que a principios del siglo xv el castillo estaba en ruinas y fue reconstruido, y que, después de la guerra civil catalana, a finales del mismo siglo, tuvieron que ser otra vez puestas en pie las murallas y reparados los daños que había sufrido la iglesia. Consta en la documentación de la época que la única parte que se mantuvo en pie fue la torre de les Hores (de las Horas), llamada así por el campanario gótico que se le añadió en este siglo xv.

Esta torre es de planta circular, mide unos 15 m de altura y aproximadamente 7 de diámetro. Actualmente se accede a su interior por una puerta situada a poniente, pero el acceso original se halla situado en la parte de levante, a unos 7 m del suelo. Se trata de una abertura de arco de medio punto, adovelado, con dos piedras en vertical dispuestas como jambas. 

Los muros de la torre, construidos a base de sillares bien cortados, aunque no muy grandes ni bien pulidos, presentan algunos agujeros que parecerían mechinales. Alrededor de la puerta elevada, esos agujeros (un poco diferentes de los demás) tal vez sirvieron para apoyar una plataforma de la que colgarían las cuerdas o escaleras que permitirían acceder a la entrada. Quizás también esta palanca la comunicaría con otras dependencias cercanas del castillo, ahora desaparecidas.

En el interior, hay dos dependencias de planta redonda, una encima de otra, las dos cubiertas con bóveda semiesférica, aunque la inferior tiene el centro abierto para permitir el acceso a la estancia de arriba. En las dos bóvedas se observan marcas del cañizo de la cimbra utilizado en su construcción. La estancia inferior es notablemente más pequeña, debido al mayor grosor de los muros. También es algo más baja (aproximadamente 1 m menos) que la estancia superior, que tiene una altura de más de 6 m. La torre estaba coronada por merlones, desaparecidos.

Se encontraron vestigios del castillo en algunas paredes de las casas colindantes, que aún guardan algunos sillares, e incluso una de las casas cercanas conserva una de las dependencias de la antigua fortaleza, cubierta con bóveda de cañón y con aparejo de sillares.

Por sus características, la construcción de al torre debe situarse en una cronología de entre los siglos xi y xii.

El sistema defensivo de Pals se completa con el recinto amurallado y sus seis torres, construido todo ello en fechas muy tardías, no anteriores a finales del siglo xiii.

Otro de los castillos más bonitos de Girona es el castillo de Pals. Es una fortaleza mucho menos conocida pero no por ello menos especial. Se encuentra en un pequeño pueblo medieval del Baix Empordà llamado Pals. Concretamente en el núcleo antiguo con lo cual es perfecto para hacer turismo y conocer este precioso municipio.

Pueblo de Pals, Gerona

La llamada torre de les Hores del castillo de Pals marca el punto más alto del núcleo antiguo de la población. Se trata de la antigua torre del homenaje del desaparecido castillo, asentada directamente sobre la roca en un punto suficientemente elevado para dominar los alrededores.

Este castillo data el siglo IX con el nombre de castillo de Mont Aspre aunque quedó prácticamente en ruinas durante la Guerra Civil y sólo quedó la torre del homenaje o torre de las Horas. No obstante, con las piedras de las ruinas reconstruyeron la iglesia y las murallas de Pals.

La torre del Homenaje es de planta circular y de 15 metros de alto. Está asentada sobre roca natural donde se hallaron tumbas visigodas. No os podéis perder su campanario del siglo XV que corona la torre y que se construyó para ubicar el reloj, que da su nombre. Después de conocer el castillo de Pals lo mejor es que os perdáis por sus calles empedradas y todo su casco antiguo, es un pueblo encantador.

15. Comer en Palls

Restaurant El Pedró
Carrer Placetes 29, 
17256 Pals España
+34 972 63 69 83

Vicus Restaurant
C/ Enginyer Algarra, 51, 
17256 Pals España
+34 972 63 60 88

Tapizzati
Avenida Mediterrani Shopping Ctr 1, 
17256 Pals España
+34 972 66 78 49



16. Peratallada, el pueblo medieval más bonito de Cataluña

Peratallada, Gerona

Veníamos de Besalú y de sobrecogernos con la impactante imagen de su puente viejo. De hecho en el coche teníamos la sensación de haber presenciado uno de los rincones medievales más extraordinarios no sólo de Cataluña sino de toda Europa. 

Algunos amigos nos habían recomendado también Peratallada para este viaje por tierras gerundenses, por lo que abandonamos La Garrotxa para dirigirnos al corazón del Baix Empordà, donde nos llevaríamos una de las mejores sorpresas posibles. 

Dejamos el coche junto a la iglesia consagrada a San Esteban (Sant Esteve si lo decimos en catalán), un templo del siglo XIII con fachada típica del románico tardío ampurdanés cuya espadaña está compuesta de nada menos que cuatro torres. Entre los muros un humilde rosetón y tímidos vanos son la única luz que entra a este recinto que encontramos, lamentablemente, cerrado a los visitantes. 

En su interior yace en un sepulcro gótico el Barón Gilabert de Cruïlles, el primer Señor de una familia nobiliaria de raíces antiquísimas sin la cual se explicaría Peratallada tal y como se le conoce.

Plaça de Les Voltes, el corazón abovedado de Peratallada

Desde la Calle Mayor arribamos a la Plaça de les voltes, en castellano Plaza de las bóvedas. Y es que una parte de uno de los pocos espacios abiertos de Peratallada se encuentra completamente abovedada, concretamente el lado norte. Estas arcadas que dan nombre a la plaza conforman una de las postales más típicas de la villa medieval. Justo en frente se encuentran algunos de los mejores restaurantes. 

En Les coques del Psss, que hace esquina, tienen un menú degustación exquisito en el que no faltan los productos de la tierra. Bonay es otro clásico de la plaza que lleva funcionando desde 1936 y que cuenta con una clientela fija.

Plaça de Les Voltes, Peratallada

Torre de Peratallada

En Peratallada se encuentra uno de los castillos medievales más significativos de todo el Ampordan. 

Hoy un hotel, fue en su momento una fortaleza de defensa, los restos de la cual se conservan en un estado excelente, como la torre, la fosa, los patios o las murallas.

Torre de Peratallada, Gerona

El castillo de Peratallada, ya se menciona el año 1065, si bien su origen puede ser anterior. 

Aparece también en otras formas antiguas de expresar Peratallada, aunque parece que el nombre de Peratallada proviene del foso cavado en la roca que circunda la población.

En 1266 Guillema de Peratallada se casó con Gilabert de Cruïlles, uniendo de esta manera las dos casas. 

A pesar de disponer de un gran patrimonio en tierras ampurdanesas, el siglo XIII no fue un siglo muy bueno para muchas familias catalanas, y esta no fue una excepción y pasó alguna que otra situación económica complicada.

El siglo XIV, en cambio, es un período de prosperidad para el castillo, donde incluso se aloja el rey Juan I de Aragón en 1390. Del castillo aún se conservan varios elementos muy significativos. 

Destaca el núcleo central, formado por la torre del homenaje, rodeada por un primer recinto de murallas. 

Está situado en un lugar elevado, construido sobre la roca. Para incrementar el desnivel respecto al nivel del suelo se cortó la roca, verticalmente, como si se tratara de una pared. (resumen extraído de Arte Medieval)

17. Comer en Peratallada

D.O Candelaria Tapes
Carrer Major, 9, 
17113 Peratallada España
+34 972 63 41 81

Cala Nena
Placa de les Voltes 11, 
17113 Peratallada España
+34 972 63 48 03

El Borinot
Carrer del Form,15, 
17113 Peratallada España
+34 972 63 40 07



18. Castillo de Farners

Castillo de Farners, Gerona

Visitamos el término municipal de Santa Coloma de Farnérs, en la comarca gerundense de La Selva, para descubrir otra de las fortalezas de Girona más bellas. Entre sus lugares de interés turístico, posiblemente el más destacable sea su castillo. 

El Castillo de Farnérs es una fortaleza románica del siglo XI, el cual antiguamente era un feudo el vizcondado de Cardona.

El Castillo de Farnérs vivió distintas épocas de esplendor, pero algunos de los episodios más destacados fueron durante la guerra civil catalana. 

Tras sufrir varias ocupaciones, se sabe que su último uso fue durante el siglo XVIII cuando fue ocupado durante la Guerra de Sucesión. 

Sin duda, esta fortaleza cuenta con una historia muy interesante que os animamos a descubrir.

Castillo de Farners, Gerona

El Castillo de Farnérs se puede visitar de forma gratuita, en la localidad de Santa Coloma de Farnérs

Ho yen día podéis visitar de forma gratuita el Castillo y subir a su torre, para disfrutar de unas vistas panorámicas impresionantes. 

Lo que se conserva en la actualidad de esta fortaleza es su torre rodeada de una muralla en buen estado. 

Junto a este castillo, el cual está declarado BIC de la provincia de Gerona, también encontrareis una ermita. ¡No os lo podéis perder!


19. Castillo de La Bisbal

Castillo de La Bisbal, Gerona

Otro castillo convertido en hotel es el de La Bisbal d'Empordà, construcción gótica del siglo XIV que hoy funciona como alojamiento y restaurante de lujo.

Documentado desde el año 1180, entre los siglos XII y XIII fue escenario de los duros enfrentamientos entre la familia Cruïlles y el obispado de Gerona. Finalmente, el obispado recibiría la plena jurisdicción civil y criminal de la villa por decisión de Jaime I de Aragón. A partir de aquí, el obispado centralizó la administración de sus importantes posesiones.

De origen románico de finales del siglo XII, fue fuertemente reformado en el siglo XIV con la construcción de otras dependencias como un patio de armas, graneros, huertos, y sobre todo con una muralla exterior. También se modificó en los siglos XVI y XVII con el añadido de un cuerpo rectangular en la fachada de poniente. 

Tiene un patio central y enfrente de la fachada quedan los restos de sus antiguas murallas que rodeaban la antigua plaza de armas del castillo. 

Castillo de La Bisbal, Gerona

Conserva una capilla románica en la parte alta. Sobre la puerta principal se observan los signos de identidad, escudo, nombre del obispo Francisco Arévalo de Zuazo, y el año 1604, para conmemorar las obras de reformas realizadas.

Durante el siglo XIX se utilizó como prisión.

Actualmente aloja el Archivo Histórico Comarcal y desde su terraza superior se observa una vista panorámica excelente de la ciudad y de la llanura que se extiende hasta la sierra de las Gavarres.


20. Comer en La Bisbal

Restaurante La Cantonada
Calle Del Bisbe, 6, 
17100 La Bisbal 
+34 972 64 34 13

MÖNDO RESTAURANT
Calle Cavallers, 22, 
17100 La Bisbal 
+34 972 66 31 70

El Teatret
Passeig Marimon Asprer, 
17100 La Bisbal 
+34 972 64 44 09

y algo mas economicos

Cafeteria Bisbal Park
C. L'Aigueta s/n, 
17100 La Bisbal 
+34 972 64 10 06

Restaurante/Cafeteria L'Escut
Les Voltes 11, 
17100 La Bisbal 
+34 972 64 01 02


21. Otras Rutas Cercanas