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martes, 13 de abril de 2021

En Ruta por el Camino del Norte (I): De Irún a Zarauz

Camino del Norte

Irún, Guipuzcoa

San Sebastian, Guipuzcoa

Pasajes de San Juan, Guipuzcoa

Faro de la Plata, Pasajes de San Juan


Orio, Guipuzcoa

Torre Luzea, Zarauz

El Camino del Norte recorre la costa cantábrica desde Irún hasta Ribadeo, a la entrada de Galicia, donde el itinerario vira al suroeste en dirección a Compostela. En buena parte transcurre por zonas turísticas, y combina tramos altamente urbanizados con otros de gran belleza natural.

A partir sobre todo del siglo XIV, los vestigios de la existencia de una ruta costera cantábrica de peregrinaje hacia Santiago se tornan evidentes. 

El patrimonio arquitectónico, por ejemplo, goza de muestras representativas en la catedral de Santiago en Bilbao, la única junto con la de Compostela consagrada al Apóstol, erigida probablemente sobre una anterior ermita del siglo XI. 

Otro monumento emblemático del Camino es la catedral de Santa María de Bayona, reconocida en 1998 Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO como parte del Camino de Santiago en Francia.


Indice:

  1. Como llegar a Irun, Origen de nuestra ruta
  2. Algo de Historia sobre el Camino del Norte
  3. Itinerarios del Camino del Norte
  4. Croquis de nuestra ruta
  5. Irun
  6. Comer en Irún
  7. Pasajes de San Juan
  8. Comer en Pasajes de San Juan
  9. Faro de la Plata
  10. San Sebastián
  11. Orio
  12. Comer en Orio
  13. Zarauz
  14. Comer en Zarauz

1. Como llegar a Irun:

Irun es punto clave del trasporte ferroviario y de carretera, siendo punto de origen o de destino de gran cantidad de viajes nacionales e internacionales y a menos de 30 kilómetros de los aeropuertos de Biarritz y de San Sebastián, en Hondarribia.

 Además, la ciudad trabaja por facilitar la movilidad urbana sostenible, favoreciendo la creación de vías para medios no contaminantes, carriles bici y vías peatonales.

Ferrocarril

Renfe (Red Nacional de los Ferrocarriles Españoles): (+34) 943 61 67 08
SNCF (Société Nationale des Chemins de Fer): (+33) 0892 353 535

Aeropuerto

Aeropuerto de Bayona-Anglet Biarritz: (+33) 0559 438 383
Aeropuerto de San Sebastián (Hondarribia): (+34) 943 66 85 00
Aeropuerto de Noain (Pamplona): (+34) 948 16 87 00
Aeropuerto de Bilbao: (+34) 944 86 96 64

Autobuses

Lurralde Bus: Autobuses interurbanos: (+34) 943 00 01 17
Alsa: (+34) 91 327 05 40 – (+34) 902 42 22 42
VIBASA: (+34) 902 10 13 63

Alquiler de coches

Atesa: Aeropuerto de San Sebastián (Hondarribia): (+34) 943 64 02 14
Avis: Aeropuerto de San Sebastián (Hondarribia): (+34) 943 64 45 16
Europcar: Aeropuerto de San Sebastián (Hondarribia): (+34) 943 66 85 30
Hertz: Aeropuerto de San Sebastián (Hondarribia): (+34) 943 66 85 26
Legasa: Lope de Irigoyen, 9 (Irun): (+34) 943 61 28 66


2. Algo de Historia sobre el Camino del Norte:

Ruta de peregrinación jacobea en España paralela al mar Cantábrico. 


También es conocida como Camino de la Costa, nombre que recibe para diferenciar este itinerario del Camino Primitivo, vía que parte de Oviedo y que algunos autores consideran un ramal del Camino del Norte, al que denominan Camino del Interior.

Parte de la localidad de Bayona, en el suroeste francés, y llega a España tras cruzar el emblemático puente de Santiago, en Irún. Atraviesa en España las comunidades autónomas de Euskadi y Cantabria y el Principado de Asturias, y se une al Camino Francés a la altura de la villa de Arzúa, en la provincia gallega de A Coruña. Abarca unos 832 km, de los cuales casi 800, discurren por suelo español.

Se trata de un itinerario con ciertas dificultades, sobre todo debido a la multitud de ríos que lo atraviesan, lo que obliga al peregrino a dar rodeos en busca de un puente o una embarcación. Los enlaces con el Camino Francés desde el trazado costero son, pues, frecuentes desde la Edad Media. A día de hoy el Camino del Norte se ha visto revitalizado y ha llegado a ser una de las rutas más utilizadas, con permiso del Camino Francés.

La antigüedad de este recorrido se remonta a los tiempos del descubrimiento del sepulcro del Apóstol. Básicamente costero, rivaliza con el Camino Francés sobre cuál de los dos itinerarios fue utilizado primero. 

Resultaba lógico pensar que, debido a la invasión musulmana, el Camino más seguro hasta Compostela sería este, por estar más alejado de las contiendas de la Reconquista. Sin embargo, en la actualidad casi todos los historiadores coinciden en señalar que el Camino de la Costa fue posterior, y menos frecuentado, debido principalmente a las dificultades orográficas. 

Por otra parte, la potenciación del Camino Francés por los monarcas navarro-aragoneses y leoneses, desde finales del siglo X, provocaría el abandono progresivo de esta ruta histórica. El avance de la Reconquista permitió la realización de este itinerario por Burgos y León, más accesible. 

Concretamente será durante los reinados de Sancho el Mayor de Navarra y Alfonso VI de León cuando se abra el nuevo camino por Estella y Logroño hasta León. La utilización de esta nueva vía estaba motivada por la urgencia de repoblación de los nuevos territorios anexionados a los musulmanes.

A pesar de esto, a los principales puertos del Cantábrico viajaban caminantes que enlazaban en otros puntos con el Camino Francés, como es el caso de los peregrinos que, desde los muelles de la costa asturiana, llegaban hasta Oviedo para seguir el Camino Primitivo. También desde Bayona, punto de inicio del Camino, partía una ruta que llegaba hasta Burgos, pasando por Vitoria.

No será hasta el final del siglo XV, según López Alsina, cuando se vuelva a reavivar este trazado costero. Otros teóricos como Uría Riu, Lacarra y Vázquez de Parga, autores de Las peregrinaciones a Santiago de Compostela (1948), remontan su utilización a mediados del siglo XIII, al tiempo que nacen las principales ciudades cantábricas. Aducen que ya a partir del siglo XIV comienzan a ser evidentes las huellas jacobeas. 

Así sucede con la proliferación de hospitales de peregrinos, como los de San Vicente de la Barquera (ss. XIV-XVI), Llanes (s. XIV) o Colunga (s. XVI), la existencia de templos consagrados al Apóstol, o multitud de referencias toponímicas, como el río de los Romeros, en Caravia (Asturias), entre otras. Incluso la delincuencia, como el legendario robo perpetrado por Bartholomeus Cassanu en 1586, ayuda a documentar el paso de peregrinos por estos derroteros.

Con todo, el primer hospicio para los romeros del que se tiene constancia en esta ruta es anterior. Se trata del hospital de peregrinos de Pola de Siero, Asturias, que data del año 1141. Hechos como la muerte de peregrinos extranjeros en hospicios de los principales puertos del Camino, también ayudan a establecer la existencia de una ruta de paso por el litoral cantábrico.

Al igual que los otros trazados, el Camino del Norte experimentará un declive a partir de los siglos XV y XVI, debido a la crisis de fe que se vive en toda Europa y a la Reforma protestante.

Durante los últimos años del siglo XX, así como en los albores del XXI, se observa una rápida recuperación de esta vía, gracias a la señalización del antaño abandonado itinerario. También está a la disposición del caminante una red de albergues, que si bien no es tan amplia como la del Camino Francés, es suficiente para un trazado más bien carente de aglomeraciones de peregrinos. 

La hospitalidad ofertada hace siglos goza de continuidad en centros tan emblemáticos como el monasterio de San Salvador de Valdediós o el cenobio de Sobrado dos Monxes. 

Entre los años 2006 y 2008, entre un 5,1% y un 5,6% de los peregrinos que visitaron Compostela utilizaron el recorrido de la costa. El punto álgido se localiza en 2008, año en el que un total de 7.035 personas obtuvieron la compostela siguiendo esta ruta.

3. Itinerarios del Camino del Norte


El aeropuerto francés de Bayona es el destino para muchos peregrinos que en el presente inician el Camino en esta ciudad. La llanura litoral sobre la que se asienta la localidad, así como la cercana de Saint-Jean-de-Luz, impide presagiar las dificultades orográficas con las que se encontrarán los caminantes hasta llegar a Santiago. 

Los desvíos que permiten conectar con el itinerario francés comienzan ya tras pasar el puente de Santiago, en Irún, Guipúzcoa. Desde esta localidad parte un ramal del Camino Francés, denominado Camino Vasco del Interior, que visita las localidades de Tolosa, Vitoria y Santo Domingo de la Calzada, donde ambas variantes se unen.

El Camino del Norte cruza las provincias de Guipúzcoa y Vizcaya, pasando por las localidades de San Sebastián, Zumaya, Guernica y Bilbao, entre otras. En la vecina comunidad cántabra destacan Santander, Santillana del Mar, Cóbreces -población muy ligada a Sobrado por su abadía- y San Vicente de la Barquera.

Tras abandonar Unquera, el último pueblo que pisa el Camino en suelo cántabro, se llega hasta el Principado de Asturias. A su entrada, el peregrino se encuentra definitivamente con un emblema que lo acompañará hasta su llegada a Santiago. Se trata de la característica vieira amarilla sobre fondo azul. 

Es curiosa la lectura que se hace de este símbolo jacobeo por antonomasia. Mientras que en Asturias la unión de los nervios indica el Camino correcto, a partir de Ribadeo, en Galicia, es el extremo abierto de la concha el que lleva a Compostela.

En territorio astur se configura una intrincada red de caminos. Desde el mojón de Casquita, en el concejo de Villaviciosa, los caminantes pueden tomar la ruta que lleva a Gijón y Avilés, núcleos industriales por excelencia del Principado. La otra alternativa se desvía por Pola de Siero y el emblemático monasterio de San Salvador de Valdediós, hasta Oviedo. 

La capital asturiana, origen del Camino Primitivo, era visita obligada en la Edad Media tanto para los viajeros que seguían el itinerario de la Costa como para los que transitaban por el Camino Francés -estos últimos desviándose desde León-, tal y como atestigua un conocido cántico popular peregrino, allá por el siglo XVI:

Quién visita Santiago
y no el Salvador
sirve al criado
e ignora al Señor.

El recorrido asturiano por la costa atraviesa las localidades de Soto del Barco y Muros de Nalón. A esta última llegaban peregrinos procedentes de Grado, en el Camino Primitivo. 

También Luarca, en el concejo de Valdés, recibía caminantes procedentes del itinerario primitivo, tomando un desvío desde Tineo.

Una última división se produce en Castropol. 

Desde aquí, los peregrinos pueden marchar hasta Vegadeo, donde el puente de Santiago de Abres vadea la desembocadura del río Eo y llega hasta Trabada, ya en Galicia. La alternativa más frecuente es la que prosigue por el moderno puente de Os Santos, en la boca de la ría de Ribadeo, visitando la villa homónima y la parroquia de Santiago de Arante. También es posible cruzar la ría en barca, tal y como lo hacían los peregrinos de antaño.

Ambas alternativas, la de Trabada y la de Ribadeo, se unen poco antes de llegar a Vilanova, capital del municipio de Lourenzá, partiendo juntas en un único camino, ahora sí, hacia Mondoñedo, sede episcopal desde 1112. La rúa prosigue por la provincia de Lugo, con parada en Abadín, Vilalba, Baamonde y Miraz, entre otras.

Tras alcanzar la cota máxima del Camino gallego en los montes do Corno do Boi (710 m), cordillera enmarcada en la Dorsal Gallega que atraviesa la comunidad de norte a sur, el recorrido continúa por la provincia de La Coruña. 

Visita obligada es el monasterio de Sobrado, donde los religiosos aún a día de hoy ofrecen su hospitalidad. Los casi 23 km que separan Sobrado de Arzúa constituyen el último tramo del Camino de la Costa, puesto que es allí, en Arzúa, donde esta ruta enlaza con el Camino Francés. Sin embargo, existe la posibilidad de un último desvío antes de llegar a la villa arzuana. Se trata del ramal que desde Boimorto se dirige a O Pino, enlazando en Santa Irene con el Camino Francés.

Las primeras guías de peregrinos

Las referencias históricas a este trazado son sucintas. Entre las obras que cabe destacar se encuentra el diario del obispo armenio Mártir de Arzendjan, relato de su peregrinaje de Roma a Santiago por la Ruta de la Costa, que efectuó en 1489 tanto a la ida como a su vuelta. 

Su importancia se debe más al hecho de que constituye la primera guía sobre el Camino del Norte que al detalle de sus datos. De hecho, se trata de una enumeración de lugares y villas que el prelado visitó, en la que se pueden observar omisiones y errores notables, hasta el punto de confundir Portugalete con Bilbao.

Hubo que esperar hasta finales del siglo XVIII (1790) para ver otra descripción del Camino del Norte. Es el diario de Jean Pierre Racq, un peregrino de Brujas que tras adentrarse en España siguiendo el Camino Francés hasta León, se desvió por el puerto de Pajares hasta Oviedo, enlazando con la ruta costera en Navia. También parca en detalles, esta guía recoge datos como las localidades donde recibió atención hospitalaria o la distancia en días entre una población y otra.

Otros documentos que hacen referencia a la existencia de este trazado son el Repertorio de todos los caminos de España, atlas publicado por el valenciano Juan Villuga en 1547 y que recoge el paso del Camino por las ciudades de San Sebastián, Bilbao, Laredo, Santander y Llanes.

También existen referencias en forma de relatos, el más antiguo de ellos el de Antoine de Lalaing, señor de Montigny. Lalaing acompañó a Felipe el Hermoso en su peregrinar (1502), visitando las urbes gallegas de Ribadeo, Mondoñedo y Betanzos. 

Resulta de especial mención el peregrinaje llevado a cabo por el sastre francés Guillermo Manier en 1726. Asediado por las deudas, Manier realizó la ruta hasta Compostela acompañado por sus amistades siguiendo el Camino Francés, pero el viaje de vuelta lo hizo siguiendo el litoral, por lo que describe el itinerario como ruta de regreso.

Huellas jacobeas

Ya en España, numerosos templos consagrados a la figura del Apóstol pueblan el Camino. Cabe mencionar la ermita de Santiagotxo de Hondarribia, la de Santiago -Santiago Baseliza- de Munitibar, una de las capillas de la catedral de Nuestra Señora de Santander, la iglesia de Santiago en Polanco (s. X), el templo de Santiago de Caravia, otro prerrománico en Colunga (s. X), la iglesia de Santiago de Arlós, la iglesia Nova de Mondoñedo y la iglesia parroquial de Santiago de Goiriz. 

Algunas de estas edificaciones son construcciones prerrománicas. Algunos de los puentes más famosos del Camino del Norte llevan el nombre del Apóstol, como es el caso del que une Francia con Irún, o el paso que antiguamente se alzaba entre Vegadeo y Trabada. 

Esta vía es tan antigua como el Camino Francés, los reyes europeos de la Edad Media se inclinaban por ella para llegar a Santiago

Conforme avanzó la Reconquista y los terrenos del sur recuperaron la paz, el Camino del Norte cedió poco a poco protagonismo. Durante siglos apenas fue utilizada por los peregrinos, sin embargo, el auge del caminar a Santiago le ha devuelto su estatus como ruta y comienza a ser de nuevo muy popular. 

La distancia que recorre es la segunda más larga, por detrás de la Vía de la Plata. 

El paisaje y el terreno la convierten en una otra opción, pero por el contrario la red de alojamientos peregrinos es algo más escasa, aunque hay albergues en el recorrido y está bien señalizado.

4. Este es el Croquis de nuestra ruta:

   

De Irun a San Sebastián-Donostia


La aventura del Camino del Norte comienza en la localidad guipuzcoana y fronteriza de Irun, concretamente en el puente internacional de Santiago sobre el estuario del río Bidasoa. 

Al frente aguardan más de 800 kilómetros en compañía del mar Cantábrico por los paisajes costeros del País Vasco, Cantabria, Asturias y Galicia, justo donde la ruta jacobea del septentrión abandona la costa y se interna por los paisajes boscosos y abiertos de Lugo y A Coruña.

¡Aviso importante!: Desde el verano de 2016, el albergue de peregrinos de San Sebastián se ubica en la avenida de Navarra, 1, a la entrada de San Sebastián en el mismo Camino del Norte, justo al descender del Monte Ulía junto a la iglesia del Corazón de María. Abre del 1 de julio al 30 de agosto. Está gestionado por hospitaleros voluntarios de la Asociación de Amigos del Camino de Guipúzcoa.

Si en tu visita quieres hacer un FreeTour, o necesitas comprar alguna entrada para algún Museo o para realizar alguna actividad, en este enlace te lo pueden solucionan, click aquí.

5. Km 0. Irun 
(Todos los servicios)


Se han aventurado conjeturas acerca de la presencia de fenicios y cartagineses, pero carecemos de noticias que avalen la autenticidad de los hechos. 

Aunque desconocemos casi todo acerca de los orígenes, evolución y forma de vida de los primeros habitantes de Irun, la presencia romana es incuestionable y, gracias a las excavaciones realizadas en los últimos años en Beraun, plazoleta de la iglesia del Juncal, ermita de Santa Elena, minas de Arditurri en la Peña de Aia, minas de Altamira, calle Santiago, Tadeo de Murguia y calle Beraketa, se han encontrado restos de cerámicas, tejas y vidrios y monedas, entre otros.

Con anterioridad a 1200 el territorio ocupado por Irun pertenecía al Reino de Navarra, incorporándose ese año a Castilla.

La primera referencia escrita relativa al término Irun la encontramos en la Carta Puebla otorgada a Fuenterrabía por Alfonso VIII de Castilla, dada en Palencia el 18 de abril de 1203. 

Desde ese momento hasta su independencia alcanzada por Real Cédula de 27 de febrero de 1766, otorgada por Carlos III, la Universidad de Irun-Uranzu, aunque tenía jurisdicción propia en lo político, económico y militar, dependía de Fuenterrabía en lo civil y criminal, manteniendo numerosos pleitos con la ciudad vecina que se oponía sistemáticamente a que Irun-Uranzu pudiera levantar casas de piedra, al comercio de granos, al reparto de alcabalas, a las sisas sobre mantenimiento, etc., amén de otros pleitos sobre mojones, pesas y medidas, aprovechamiento de tierras comunales, nasas salmoneras, etc.

Debido a la situación estratégica de la Universidad, el pueblo sufrió numerosos desastres a causa de los ataques de los reinos vecinos, debiendo estar siempre sus habitantes prestos para hacer frente al enemigo y dar aviso a la provincia; de ello es testimonio fehaciente el lema que porta en su escudo: «Vigilantiae Custos». Para una mejor defensa de la frontera del Bidasoa, en 1512 Fernando el Católico mandó construir el castillo que hoy conocemos por Gaztelu Zahar y que sería derruido, antes de estar terminado, por Carlos V en 1539 a fin de evitar que se convirtiera en plaza fuerte del enemigo en caso de ocupación. 

El hecho más memorable de estos enfrentamientos fue la victoria alcanzada el 30 de junio de 1522 en la batalla de San Marcial. En 1564, según algunos autores para recordar las hazañas bélicas, según otros como símbolo de independencia respecto a Fuenterrabía, se erigió la columna de San Juan Harria.

En 1659 se firmó en la isla de los Faisanes la Paz de los Pirineos, rubricada con el matrimonio del Rey Sol de Francia con la infanta María Teresa. La paz no duró largo tiempo.

Otro de los hitos gloriosos en la historia de Irun es la segunda batalla de San Marcial en 1813 que puso fin a la Guerra de la Independencia y en la que las tropas hispano-anglo-portuguesas, dirigidas por el duque de Wellington, expulsaron de España a las fuerzas napoleónicas.

Al año siguiente Irun, que desde 1805 había sido incorporada a la provincia de Navarra, se reincorpora a Gipuzkoa, de la que forma parte hasta el presente (a pesar de la corriente de opinión favorable a su inclusión en Navarra tras la guerra civil de 1936). También se vio sacudida lrun por las Guerras Carlistas en 1837 y 1874, siendo el último acontecimiento bélico la guerra civil de 1936, quedando destruida gran parte de la ciudad.

Irun ostenta en su escudo los títulos de Noble y Leal, Muy Benemérita y Generosa, Heroica, Humanitaria, Ciudad.


Salimos del albergue, hacia la izquierda en el mismo portal, y avanzamos toda la calle Lucas de Berroa hasta una plazuela. Desde aquí vamos a la derecha para coger la amplia calle de Fuenterrabía. La seguimos de frente y, tras pasar una rotonda y bajo un puente de la GI-636, torcemos a mano izquierda por una vía vecinal asfaltada que conduce hasta el ¡cruce con la N-638! 

Pasamos con cuidado esta intersección peligrosa y continuamos por una pista asfaltada hacia el entorno de las Marismas de Txingudi, un humedal que sirve de refugio a multitud de aves migratorias. Junto a la caseta del Centro de Interpretación giramos noventa grados a la derecha para seguir por una senda peatonal con varios puentes. 

A la salida de ésta torcemos a la izquierda en subida hasta una pista vecinal, y aquí de nuevo a la izquierda junto a caseríos diseminados del barrio Arkolla de Hondarribia. En esta vecindad visitamos la ermita de Santiagotxo, del siglo XV, que probablemente encontremos cerrada.

Que ver en Irun

Ermita de San Marcial


Ermita de San Marcial, Irún

Esta ermita esta ubicada en el bello paisaje del monte Aldabe, conocido por los iruneses como San Marcial.

El edificio fue construido para conmemorar la victoria sobre los franceses en la batalla del 30 de junio de 1522.

Alarde de Irún

El primitivo templo fue destruido en un incendio provocado por un rayo en 1796, siendo reconstruido en 1804 e instalada la nueva imagen.

La torre se erigió en 1910. El edificio volvió a sufrir desperfectos durante la contienda en 1936.

En el exterior, se halla un pináculo de piedra labrada con dos lápidas que recuerda las batallas de San Marcial.

Todos los años, el 30 de junio, festividad de San Marcial, la gente acude en romería hasta la ermita y se celebra el tradicional alarde.

Museo Romano Oiasso


Museo Romano Oiasso, Irún


El museo Oiasso, inaugurado en 2006, reúne los restos arqueológicos de época romana más significativos que se han ido recuperando en la zona a través de las excavaciones realizadas en las últimas décadas. La investigación arqueológica ha permitido identificar el puerto y sus almacenes, las termas, la necrópolis y las explotaciones mineras del entorno.

Las colecciones arqueológicas, en las que destacan los materiales orgánicos con objetos trabajados en cuero y madera, nos hablan de un asentamiento urbano desarrollado durante los primeros siglos de nuestra era gracias a la actividad de su puerto, situado en la ruta atlántica, y a las minas de las proximidades.

Las colecciones se organizan en tres salas: Impacto, Puerto y Oiasso. La Sala Impacto presenta el mundo indígena vascón y los primeros contactos entre éste y los colonizadores romanos. 

En la sala Puerto las vitrinas acogen los materiales arqueológicos que nos hablan del comercio y la pesca, las dos actividades económicas principales asociadas al puerto. 

Finalmente, la sala Oiasso habla de los aspectos cotidianos de una ciudad romana de época altoimperial: la dieta, la vestimenta, la escritura, el ocio o la religión.

    

6. Para comer en Irún:

Restaurante Inigo Lavado
Avda. Iparralde, 43,
 20302 Irún España
+34 943 63 96 39

Restaurante Mikel
Avda. Iparralde, 59, 
20302 Irún España
+34 943 62 38 96

Bakar
Plaza Anzaran N13,
 20301 Irún España
+34 943 24 21 48

Bar Restaurante Mariño
Zubelzu, 6, 20301 Irún España
+34 943 61 50 01

y algo mas económicos:

Virginia Mendibil
Almirante Arizmendi Dentro del centro comercial Mendibil,
 20302 Irún España
+34 943 63 38 69

Restaurante Fuenterrabía
Calle Fuenterrabia, 3 BAJO;LOCAL-5,
 20301 Irún España
+34 943 61 60 28

Bar Restaurante Izartxo
Calle Mayor Nº17, 
20304 Irún España
+34 943 63 86 30

una vez comidos y descansado, comenzamos nuestro recorrido hacia la 

Km 3. Ermita de Santiagotxo 
(Albergue a 650 mt)

Ermita de Santiagotxo, Irún

En la encrucijada de la ermita seguimos a mano izquierda y como a medio kilómetro tomamos el camino que asciende hasta el Santuario de Guadalupe. 

Son 155 metros de desnivel y poco más de un kilómetro. 

Hay que dosificarse al máximo porque la etapa es larga y rompepiernas. 

En las últimas rampas ya puede verse la torre picuda de este santuario que guarda la talla policromada de la patrona de Hondarribia. Se cree que procede del mascarón de proa de algún navío vasco. Junto al templo hay una fuente (reza no apta para consumo) y detrás un bar-restaurante. También detrás, a poca distancia del santuario y fuera del itinerario, hay un fuerte del año 1900 (Km 4,7).

Km 4,7. Santuario de Guadalupe 
(Bar-Restaurante)

Santuario de Guadalupe, Txingudi

La panorámica es asombrosa, con una inmejorable vista de la bahía de Txingudi. En la otra orilla vemos Hendaya y en la nuestra Hondarribia e Irun. 

Junto al Santuario tomamos una pista al lado de la Casa Forestal de Jaizkibel, nombre de la montaña que bordearemos a partir de ahora. 

En breve, tras unas escaleras, el camino se divide en un par de opciones: una para ‘alpinistas’, más espectacular que va por el alto y sigue el GR-11 (enlaza a unos 3 km con el itinerario oficial) y la de los peregrinos de toda la vida. Reanudamos la marcha por ésta última. La pista es cómoda, espaciosa y rodeada de coníferas y bastantes castaños. Pasamos junto a una fuente camuflada con la inscripción Año 1940 (Km 6,9) y pronto la pista desciende.

En este tramo puede que veamos algunas pottokas, un poni originario del País Vasco. Si ha llovido la bajada puede estar resbaladiza y los ‘bicigrinos’ tendrán que gestionar con cuidado las sucesivas curvas. Al rato cruzamos un paso canadiense y giramos a la derecha en dirección a Pasaia (Km 9,8). 

El perfil es un tanto rompepiernas durante un par de kilómetros en los que sortearemos otro paso canadiense. Después, la pista desciende durante otros tantos kilómetros por un bello bosque mixto, supera la indicación de Pasaia Donibane 3,4 km y alcanza la GI-3440 (Km 14,2).

La tomamos de frente, en ascenso, y 150 metros después del punto kilométrico 4 la abandonamos por la izquierda. En este punto la etapa nos obsequia con una vista sesgada en V del faro y la ensenada de Pasaia. El fuerte descenso posterior hace mella, la mochila empuja hacia adelante más de lo que debería y conviene dejarse llevar y no retener la inercia con los cuádriceps, que acabarán doloridos. 

Entramos en Pasai Donibane por el barrio de Larrabide y en el tramo de escaleras encontramos el desvío a la izquierda hacia el albergue Santa Ana, para los que deseen pernoctar aquí. El resto continúa bajando por la derecha hasta las casas y el embarcadero. Pasaia se divide en cuatro distritos: Pasai Donibane, Pasai San Pedro, Pasai Antxo y Trintxerpe.

7. Km 16,7. Pasajes de San Juan 
(Albergue. Bares. Tiendas. Ambulatorio. Farmacia. Cajero)

Pasajes de San Juan, Guipuzcoa

Las localidades históricas de Pasajes son las aldeas pescadoras de San Juan y San Pedro, situadas a ambos lados de la bocana de la ría de Pasajes.

Durante siglos, la ría ha sido objeto de disputas entre las localidades ribereñas por su control. Perteneciente originalmente al ámbito del Valle de Oiarso (asentamientos en Orereta, Elizalde, Alcibar e Iturrioz), dentro de lo que hoy son los municipios Rentería y Oyarzun, en 1180 le fue concedida a la villa de San Sebastián jurisdicción sobre la ría. En 1203, cuando el rey Alfonso VIII crea la villa de Fuenterrabía, la Ría del Pasage queda convertida en frontera entre ambas jurisdicciones. 

La orilla oriental queda en manos de Fuenterrabía, incluyendo las aldeas de San Juan y Lezo, mientras que la occidental sigue perteneciendo a San Sebastián, incluyendo a San Pedro. Con posterioridad la situación se complica aún más al convertirse en 1320 Rentería en villa.

En el siglo XVIII este puerto se convirtió en clave para el comercio con América. En 1740 partió desde Pasajes rumbo a América Luis de Unzaga y Amézaga, quien llegó a ser el creador del primer sistema educativo público bilingüe del mundo y sobre todo importante por convertirse en el primero que ayudó a nacer los EE. UU. gracias a su red de agentes secretos y provisiones desde el País Vasco, con la ayuda de las empresas comerciales de su familia Unzaga-Gardoqui-Amézaga.

La aldea de San Juan obtuvo el título de villa en 1770, separándose definitivamente de Fuenterrabía, tras tres años de pleitos.

En abril de 1777 partió del puerto de Pasajes de San Juan con rumbo a Estados Unidos el revolucionario francés marqués de Lafayette, una de las figuras destacadas de la Revolución Norteamericana. Otro visitante ilustre que dejó constancia de su estancia en Pasajes fue Melchor Gaspar de Jovellanos, que la visitó en 1791. 

En 1794, durante la Guerra de la Convención, Pasajes fue tomada por las tropas francesas, ante cuyo avance huyó la población. Sin embargo, la aldea de San Juan no fue incendiada, por lo que se conserva su patrimonio intacto.

En 1805, el rey Carlos IV decreta la reorganización administrativa del puerto de Pasajes. Pone todo el puerto y ría bajo la jurisdicción de un capitán de puerto y unifica todo el territorio del puerto bajo una única jurisdicción administrativa local. Para ello segrega el barrio de San Pedro de San Sebastián y lo une a la villa de San Juan. La nueva villa se denomina Pasajes. También se fijan los límites de la nueva villa bajo cuya jurisdicción queda todo el perímetro de la ría.

Vista de Pasajes en la primera mitad del siglo xix

En 1808, Pasajes fue de nuevo ocupado por tropas francesas. El nuevo rey, José Bonaparte, decretó en 1809 la suspensión de la segregación de San Pedro, que volvió a pertenecer a San Sebastián, volviéndose a la situación anterior a 1805. En 1813, tras ser derrocado este rey, se retornó a su vez a la situación de 1805.

El puerto escondido que cautivó a Víctor Hugo

Pasajes de San Juan, Guipuzcoa

A Víctor Hugo se le quedó vívidamente grabado el momento en el que apareció ante sus ojos aquella apretada hilera de coloridas casas y muelles que, entre verdes montañas y un brazo de mar azul, serpenteaba siguiendo el trazo de la escarpada costa. “Un pequeño edén resplandeciente, adonde llegué por azar y sin saber dónde estaba”, dejó escrito sobre Pasajes de San Juan el autor de Los Miserables.

Al igual que Víctor Hugo, son muchas las personas que experimentan un encanto parecido al descubrir Pasajes San Juan, pintoresco enclave del litoral guipuzcoano que conserva la arquitectura y el ambiente marinero de antaño.

A tan solo unos 5 kilómetros del centro de San Sebastián, merece la pena una escapada desde la capital donostiarra para descubrir este típico entorno pesquero vasco que parece esconderse en la angosta bocana del puerto de esta localidad. La flecha amarilla marca el camino a los peregrinos a su paso por el pueblo.

Se puede acceder a él por tierra o por mar. Si nos decantamos por la primera opción, podemos llegar en coche o autobús hasta el inicio del estrecho casco antiguo de San Juan

Casco antiguo de Pasajes, Guipuzcoa

Una vez allí, es casi imposible perderse, ya que hay una única calle, llamada Donibane Kalea, que atraviesa toda la localidad de un extremo a otro. Pasear por esta arteria, flanqueada por edificios de piedra ocre erosionada por el paso de los siglos, la brisa y el salitre, es un deleite. La plaza de Santiago es ejemplo de la arquitectura marinera de la zona.

Si se prefiere llegar por mar, hay que desplazarse hasta Pasajes San Pedro, el distrito gemelo al oeste de San Juan. Ambos se sitúan frente a frente, en los lados opuestos del estrecho por el que el puerto encuentra su salida al Cantábrico. 

San Pedro también destaca por su historia marinera -es la cuna de personajes ilustres como Blas de Lezo- y cuenta con un largo y relajante paseo marítimo junto al que existe un astillero abierto al público, Albaola, en el que actualmente se construye por medios tradicionales y artesanales un buque ballenero vasco. 

Sin embargo, los indudables atractivos de esta localidad palidecen frente a la belleza arquitectónica y paisajística de San Juan, en la margen contraria, adonde llegaremos embarcando en una lancha de color verde.

La Motora ya es un símbolo en Pasajes.
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Esta bonita barca, conocida popularmente como La Motora, se ha convertido en uno de los símbolos de estos dos pueblos, a los que une con trayectos constantes a lo largo de todo el día. 

Tanto si nuestra visita arranca en San Pedro como en San Juan, es muy recomendable realizar la breve pero muy agradable singladura, que dura un par de minutos y cuesta 80 céntimos, con la que gozarán especialmente los más pequeños.

Atmósfera marinera

Sumergirse en la atmósfera marinera de Pasajes San Juan recorriendo la calle Donibane es un acto placentero. A los lados se yerguen fachadas blasonadas de palacios, antiguas casas señoriales y marineras que hunden sus cimientos en el agua salada. No faltan pequeños bares ni longevos restaurantes que desde hace muchos años sirven excelentes pescados y mariscos capturados por los arrantzales locales.

San Juan, un buen lugar para comer producto fresco. 

En varios puntos del trayecto el visitante caminará bajo alguno de los cuatro arcos de piedra característicos de esta “calle única, que siempre te lleva a donde quieras ir”, según escribió Víctor Hugo. 

El escritor decidió alojarse durante varios días en una gran casa de estilo marinero tras quedar prendado de la belleza del lugar. Esa vivienda, situada en el segundo de los citados arcos, puede visitarse actualmente de forma gratuita. 

En la primera está la Oficina de Turismo local y en la segunda se encuentra la exposición permanente Víctor Hugo, viaje a la memoria, que recrea la estancia del autor, reconstruyendo los espacios que habitó y mostrando algunos de los grabados y textos inspirados en este rincón guipuzcoano.

Meteorología caprichosa

Un poco más adelante, después de dejar atrás la placa que recuerda que el Marqués de Lafayette zarpó desde aquí en 1777, llegaremos a la plaza de Santiago. Situada en el corazón del pueblo, abierta al mar y delimitada por casas altas y estrechas de madera que son el vivo y colorido ejemplo de la arquitectura popular y marinera de la zona. ¿Una cerveza en la terraza de 'Alabortza'?

La calle Donibane prosigue hasta que desemboca en el paseo Bonanza, ya fuera del casco urbano. En los meses estivales, cuando la caprichosa meteorología cantábrica suele mostrarse más apacible, es habitual ver en las inmediaciones a grupos de niños y niñas que se divierten saltando al agua mientras hacen acrobáticas piruetas. Algunos piden a los visitantes (de carrerilla en euskera, español, francés e inglés) que les lancen una moneda al mar para zambullirse tras ella con gran habilidad y reclamarla. 

Donde conviven el mar y la vegetación.

Durante el recorrido por San Juan es habitual ver un gran trasiego de embarcaciones por el canal. Entre ellas destacan las tradicionales traineras, que cortan el agua a golpe de remeros y remeras mientras los timoneles marcan el ritmo con incesantes gritos de ánimo.

Hasta Puntas por paseo Bonanza

Livianas embarcaciones antiguamente empleadas para la pesca, actualmente han dado pie a un deporte de élite. La bahía de Pasajes ofrece un marco ideal para el entrenamiento de estos equipos de cara a las regatas, en las que cada uno representa a un municipio de la costa vasca. Ver las traineras deslizándose enérgicamente sobre la superficie del mar es un espectáculo que subraya el carácter marinero de la zona.

Cuando suben las temperaturas los niños se zambullen el muelle.

Para quienes hacen esta ruta, en la parte trasera de la ermita de Santa Ana, que se eleva visiblemente en un promontorio sobre el pueblo, hay un albergue local. 

Ermita de Santa Ana, Pasajes de San Juan

Existen referencias que hablan de este edificio ya en 1573. Si sus viejas piedras pudieran hablar, narrarían con horror el brote de peste bubónica que pocos años después aniquiló a la mitad de la población femenina de San Juan. 

Muchos hombres se libraron por estar en el mar trabajando en la pesca o en las tripulaciones de la armada. La casa-museo de Víctor Hugo es uno de los lugares más visitados de San Juan.

El paseo Bonanza zigzaguea siguiendo la forma de la costa hasta el lugar conocido por los lugareños como Puntas, donde se encuentran los faros que advierten a los barcos para que no encallen. 

Poco antes de que el camino se torne abrupto, se encuentra 'Alabortza', una cantina-merendero con terraza que durante los meses de clima apacible ofrece un excelente mirador desde el que contemplar el atardecer y degustar unos pintxos o platos locales a la parrilla a precios asequibles.Caminando por el paseo de Bonanza hacia Puntas.

A partir de aquí, tras un recodo en el que hay una pequeña cala en la que es posible darse un refrescante chapuzón, el camino hasta el faro se torna tan abrupto y carente de medidas de seguridad que transitarlo implica cierto grado de riesgo, mayor aún a partir de la puesta de sol, cuando la visibilidad decrece. 

Este es, sin embargo, un momento muy especial para estar en San Juan: cuando los faroles comienzan a iluminar las calles y la brisa marina acaricia. Imaginando a Víctor Hugo pasando a nuestro lado. Entendiendo su fascinación.

Aquí tomamos una pequeña motora por un precio módico y salvamos los escasos metros que nos separan de Pasai San Pedro. Tras desembarcar nos dirigimos a la derecha, por la calle Torreatze, y vamos bordeando la ría hacia el mar y pasando junto a un Centro Cultural Marítimo.

Nos topamos con un peleón tramo de escaleras que se nos hará interminable si lo iniciamos con demasiada alegría. Sale a la carretera del Faro de la Plata y 150 metros antes de llegar al edificio nos desviamos a la izquierda por una senda costera en dirección a San Sebastián.

Si en tu visita quieres hacer un FreeTour, o necesitas comprar alguna entrada para algún Museo o para realizar alguna actividad, en este enlace te lo pueden solucionan, click aquí.

8. para comer en Pasajes:

Arzak
Avenida del Alcalde José Elosegi, 273 BAJO, 
20015 San Sebastián - Donostia España
+34 943 27 84 65

Casa Cámara

C/San Juan 79, 
20110 Pasajes España
+34 943 52 36 99

Sagardotegia - Sidreria Donosti
Calle Zamalbide 8, 
20100 Errenteria España
+34 943 52 60 41

y algo mas economicos:

Bar Sport
Fermin Calbetón, 10, 
20003 San Sebastián - Donostia España
+34 943 42 68 88

Sagardotegia - Sidreria Donosti
Calle Zamalbide 8, 
20100 Errenteria España
+34 943 52 60 41

Sagardotegia - Sidreria Donosti
Calle Zamalbide 8, 
20100 Errenteria España
+34 943 52 60 41

9. Km 18,9. Faro de la Plata

Faro de la Plata, Pasajes

Este bello recorrido junto al mar es bastante ondulado. Nos salen al paso las ruinas de una antigua conducción de agua y en un recodo sombrío dejamos un pequeño merendero de piedra. La senda desemboca en el vecinal del Paseo de Ulía (Km 20,5).

Pasamos junto al número 375, donde hay una comunidad que da acogida al peregrino y más adelante llegamos a un aparcamiento. Aquí se encuentra el desvío al albergue juvenil Ulía, que se encuentra a 150 metros. No dan cenas y se encuentra bastante apartado de la ciudad. 

El Camino desciende por un entorno envidiable hasta un espectacular mirador sobre San Sebastián. En primer término la playa de la Zurriola y el Kursaal y pasada la desembocadura del Urumea se aprecia la playa de la Concha y el Monte Igeldo. Aún nos queda un largo y bonito paseo hasta el albergue. 

Después de la panorámica giramos a la derecha y descendemos bruscamente hasta la calle Zemoria de San Sebastián (Km 23,4).

Ojo a la señalización en la ciudad, es fácil despistarse. Continuamos más abajo hacia la derecha por la avenida de Navarra y salimos al paseo paralelo a la playa de la Zurriola. Hay poca pérdida. 

Pasamos por delante del Kursaal, cruzamos el río Urumea y hacemos lo propio con la Alameda del Boulevard (aquí se encuentra la Oficina de Turismo). En breve nos plantamos junto al Ayuntamiento.

Recordad que a mano derecha se encuentra el casco viejo de San Sebastián, donde todo el mundo debería regalarse una buena ronda de pintxos.

10. Km 24,8.  San Sebastián (Ayuntamiento)
 (Todos los servicios)
 

Proseguimos de frente bordeando la famosa e interminable playa de la Concha. Después del túnel bajo el Palacio de Miramar veremos en el paso de peatones de la izquierda unas flechas amarillas (en pegatina). 

para saber todo sobre San Sebastian:

Éstas orientan hacia el albergue de peregrinos de la Ikastola Jakintza, gestionado por la Asociación de Amigos del Camino de Guipúzcoa y que abre durante los meses de julio y agosto. Las señales llevan junto a una oficina del Banco Popular y continúan de frente por la calle Matia hasta el cruce con la calle Escolta Real.

El resto de meses, si nuestra intención es dormir en el albergue juvenil La Sirena, debemos seguir de frente tras el túnel y atravesar por el paseo un tramo de la playa de Ondarreta. Después se gira a mano izquierda para continuar en paralelo por la avenida de Satrústegui y pasado el hotel Ezeiza se gira a la izquierda para coger el paseo de Igeldo. En el número 25 se encuentra el albergue juvenil.

Km 27,6. San Sebastián 
(Albergue Juvenil) (Todos los servicios)

El monumento

Ermita de Guadalupe, Hondarribia

De San Sebastián-Donostia a Zarautz


El monte Igeldo enseña al inicio sus fauces, pero se amansa fácilmente y recompensa con una panorámica privilegiada de San Sebastián. La senda jacobea continúa atravesando Igeldo, entre zonas residenciales y caseríos y con el Cantábrico como telón de fondo. 

Un buen calentamiento para atravesar el cordal de Mendizorrotz, sinuoso y a su vez rico en barro y antiguas calzadas, y descender hasta la villa marinera de Orio, hito del Camino del Norte gracias a Rosa Arruti, excelente embajadora y pionera en la acogida de peregrinos por estas latitudes. 

Un último repecho al Talaimendi, con fragancia de txakoli incluida, ofrece otra gran estampa, esta vez de Zarautz y su interminable playa.

Km 0. San Sebastián 
(Albergue Juvenil) (Todos los servicios)

La segunda jornada norteña, más liviana que la inicial, arranca en la calle Marbil, a los pies del monte Igeldo. Desde el albergue de peregrinos no hay pérdida, se cruza la avenida Zumalacarregui y se atraviesa después la calle Pamplona o la paralela de Brunet hasta el paseo Igeldo. 

Desde el albergue La Sirena es aún más fácil, se bajan 150 metros y la calle Marbil es la primera a mano izquierda. Vamos solventando el desnivel por medio de escaleras, pistas vecinales y una refrescante senda que muere junto al aparcamiento, que cruzamos hacia el Hotel Leku Eder.

Km 1,4. Monte Igeldo 
(Hotel. Pensiones)

Monte Igeldo. Guipuzcoa

Proseguimos por el arcén de la carretera mientras disfrutamos de unas inmejorables vistas del Cantábrico y el faro de Igeldo, de mediados del siglo XIX. En el desvío al parking Buenavista dejamos la carretera y entramos en la calle Amezti de Igeldo, municipio independiente desde diciembre de 2013. En el número 24 la parada es obligada. 

El peregrino José María Soroa comparte en la puerta de su casa un par de sillas, unas botellas de agua, un sello para la credencial e información práctica. ¡Chapó! Un par de cambios de dirección nos sitúan en la calle Camino de Marabieta (Km 2,7). 

Este ayuntamiento se expande en forma de pequeñas urbanizaciones y caseríos y reconforta la mezcla entre hortensias, frutales y vaquerías con el mar de fondo. El recorrido por Igeldo continúa por los caminos de Arritxulo (Km 4,3) y Buztintxuri.

Km 5,4. Igeldo-Camino Buztintxuri 
(Bar-Asador)

Pasamos junto a un Asador y más adelante penetramos en una senda abrigada propensa a embarrarse (Km 6,6) . Tras un tramo de calzada y algún arroyuelo se sale a un camino abierto que asciende por la ladera norte de Mendizorrotz. 

El itinerario jacobeo lo sigue durante 450 metros para luego desmarcarse y continuar de frente por una senda boscosa. 

Llegamos así junto a un caserío y retomamos fugazmente el asfalto (Km 9,1) para sortear una portilla y salir finalmente a la carretera.

Pasado el caserío Munioetazar (Km 10,1), ecuador de la etapa, dejamos la carretera en una curva y descendemos de frente por otra senda (una señal indica 787 kilómetros hasta Santiago). 

Con cuidado de no resbalar si ha llovido, encontramos una fuente y bajamos sin cuartel hasta el túnel de la A-8 (Km 12,5).

Un fuerte repecho incomoda la llegada a la ermita de San Martín de Tours, renovada en el siglo XVI, y la pared en ruinas de la casa de las seroras encargadas de su mantenimiento. 

Trescientos metros más abajo, a mano izquierda al pie del Camino, se encuentra el albergue de peregrinos de Rosa Arruti, gran hospitalera y una de las pioneras en la acogida de peregrinos en el Camino del Norte. 

Accedemos a la calle Mayor de Orio, con varias edificaciones interesantes del siglo XVI y un Centro de Interpretación del Camino, y pasamos bajo el balcón que comunica una vivienda con la robusta iglesia parroquial de San Nicolás de Bari. Descendemos así al centro de Orio.

11. Km 14. Orio 
(Todos los servicios)

Orio, Guipuzcoa

La villa de Orio era, en un principio, una parroquia denominada San Nicolás que estaba comprendida dentro del territorio asignado a la entonces villa de San Sebastián en su carta-puebla de 1180. Por consiguiente, Orio en su origen fue una aldea portuaria dependiente de la jurisdicción de San Sebastian, de escasa población.

Ruta jacobea de la costa

Fue población de tránsito de los peregrinos de Santiago provenientes de Donostia (San Sebastián), quienes, después de atravesar la falda de Mendizorrotz en descenso hacia Orio, cruzaban la ría en barca para seguir camino en dirección a Zarauz.

A su paso por la ría los peregrinos tuvieron el privilegio de ser exceptuados del pago de un maravedí por persona que se cargaba a los viandantes por su traslado en barca hasta la orilla opuesta. 

Ermita de San Martín de Tours, Orio

En la actualidad quedan restos de calzada jacobea y se encuentra en pie la ermita de san Martín de Tours, punto de referencia de los caminantes y lugar desde el que se contempla una de las vistas más espectaculares de Orio y su costa.

Fundación de la Villa de Orio

Para desarrollar el enclave portuario de Orio dependiente de Donostia, Juan I de Castilla, por privilegio dado en Burgos a 12 de julio del año 1379, otorgó Carta-puebla para la fundación de una villa con el nombre de Villarreal de San Nicolás de Orio, a cuyos pobladores otorgó el Fuero de San Sebastián.

San Nicolas de Bari, Orio

Pescadores de ballenas en el siglo XVI

Los astilleros del País Vasco eran en el siglo XVI de los mejores de Europa y nuestros pescadores se contaban entre los más hábiles de la época.

En aquel tiempo, todos los años zarpaban de los puertos del País Vasco, y entre ellos de Orio, una veintena o treintena de barcos que se dirigían a las lejanas tierras de lo que hoy es Canadá. Iban a la pesca de la ballena. 

Estos grandes barcos de 200 a 700 toneladas cruzaban el Océano Atlántico para llegar a Gran Baya, una bahía que se sitúa entre la isla de Terranova y la península de Labrador. Cada barco portaba una media de 80 marineros.


Partían de sus casas al inicio de la primavera y en muchos casos no volvían a ellas hasta bien entrado el invierno. A menudo pasaban las Navidades en aquellas tierras. Montaban sus cabañas en lo que hoy conocemos con el nombre de Red Bay y Chateau Bay.

Las ballenas se pescaban con arpón y eran necesarias tres embarcaciones con seis marineros cada una para rodear y dar muerte a cada una de ellas y otras dos más para transportarlas a tierra. Una vez en tierra, se cortaban en trozos y se cocían para obtener un preciado aceite denominado "sain".

 Con el dinero obtenido por la venta del aceite que podía transportar cada uno de estos grandes barcos se podían adquirir, en aquel entonces, dos galeones.

La canadiense experta en estos temas Selma Huxley es quien mayor esfuerzo ha realizado para dar a conocer la historia de estos balleneros vascos, gracias a ella conocemos los nombres de algunos de aquellos marineros oriotarras y de sus familiares: Joanes de Echaniz, Madalena de Urdaire, Domingo de Aganduru, María de Arranibar, Domicuca de Arbe, María Joango de Aganduru, Nicolás de Hendaya, Francisco de Jaureguieta, Lazaro de Segura...

Villa de Orio

12. Para comer en Orio:

Restaurante Bodega Katxiña
Barrio Ortzaika 20, 
20810 Orio España
+34 943 58 01 66

Restaurante Asador San Martin
Barrio San Martin S/N Ermitarako Bidea, 
20810 Orio España
+34 943 58 00 58

Orioko Barra
Playa de Antilla, Edificio 1, 
20180 Orio España
+34 943 10 64 74

Berazadi Berri
Berazadi Berri 723, 
20800 Zarautz España
+34 943 83 34 94

y algo mas económicos:

Mola-mola
Barreiatua 3, 
20810 Orio España
+34 943 58 00 37

Bodegon Sarasua Erretegia
Eusko Gudarien Kalea 29, 
20810 Orio España
+34 943 83 00 05

Pizzeria Kaleta
Arrantzale, 10, 
20810 Orio España
+34 943 24 89 46

Siguiendo con nuestra ruta......

Doblamos a la izquierda y cruzamos la ría por el puente en dirección a Zarauz. Bordeamos ésta al pie de la N-634, otra de las compañeras de nuestro viaje, y nos desviamos a la derecha hacia Churruca y Puerto. 

Una carretera nos lleva bajo uno de los asombrosos viaductos de la A-8 y al Albergue Juvenil Churruca (Km 16,1).

Nada más pasar el albergue cogemos a mano izquierda la amplia pista pavimentada que sube entre viñedos de txakoli, un vino blanco típico de esta zona, hasta Talaimendi y el Gran Camping Zarauz. 

En las instalaciones han adaptado un espacio para los peregrinos, aunque se encuentra en la parte superior de un garaje y digamos que es mejor comprobarlo antes de quedarse. (Km 17,4)

A estas alturas de la etapa este último ascenso ha hecho mella y nuestro gran consuelo es que de aquí al final sólo hay que dejarse llevar. 

Descendemos por la carretera con una excelente panorámica de Zarauz, el campo de golf y, al fondo, Guetaria y su ratón. Posteriormente, un camino junto al arcén derecho nos deja a la entrada de la localidad. 

El albergue juvenil está en el otro extremo de Zarauz y el albergue de peregrinos, sólo abierto durante el verano, se encuentra en la calle Zumalacárregui, también cerca de la entrada. 

Para llegar a la calle Mayor, con algunas pensiones y hostales, hay que continuar por la avenida de Navarra durante un kilómetro y girar a la izquierda en cualquiera de las calles que dan a la parte antigua.

13. Km 20,3. Zarauz 
(Todos los servicios)

Zarauz, Guipuzcoa

Historia de Zarauz.

Zarauz fue fundada como villa en 1237 por Fernando III de Castilla. Hasta el siglo XVI, sus habitantes se dedicaban a la pesca, especialmente la de ballena. 

Después, con la desaparición de la ballena del Cantábrico, los zarauztarras fueron dedicándose a otros menesteres como la agricultura, la industria textil o la fabricación de muebles o barcos.

Según algunos manuscritos hallados, aunque no conclusos, en los astilleros de Zarauz se construyó la primera nave que dio la vuelta al Mundo, la nao Victoria, comandada por Juan Sebastián Elcano, nacido en la localidad vecina de Guetaria, a 3 km de Zarauz.

La playa de Zarauz es la más extensa del País Vasco y una de las más largas del Cantábrico; por esta razón es conocida con el sobrenombre de "La Reina de las Playas". 

La zona próxima al paseo marítimo destacaba por la presencia de palacetes y viviendas construidas por la alta burguesía durante el siglo XIX, que han sido sustituidas progresivamente por edificios de viviendas de tres a cinco plantas. El Palacio de Narros, situado frente a la gran playa (2,8 km), fue lugar de veraneo de la reina Isabel II de España, así como de la reina consorte de Bélgica Fabiola de Bélgica.

Zarauz, qué ver y hacer en la meca del surf de Guipuzcoa.

Situada en la comarca gipuzcoana de Urola Kosta, flanqueada por los pueblos pesqueros de Orio y Guetaria, esta localidad nos invita a disfrutar de la costa vasca en todo su esplendor.

Zarauz es una de esas localidades que enamora a todo el mundo. De hecho, durante años, este pequeño pueblo costero fue elegido por grandes personalidades europeas como la Reina María Cristina, el Rey Eduardo de Inglaterra o Alfonso XIII para pasar largas estancias veraniegas. 

Tanto es así, que muchos de los palacios que os mostramos datan de aquella época. De cuando Zarauz era conocida por ser el destino vacacional preferido de nobles, científicos o artistas europeos.

Palacio de Narros: 

Palacio de Narros, Zarauz

El Palacio de Narros, también conocido como el Palacio de los Zarauz, se encuentra ubicado en primera línea de playa, junto al puerto. 

Esta edificación construida en 1536 cuenta con un bonito jardín y una fachada señorial en la que podemos apreciar un escudo con las palabras “Zarauz antes que Zarauz». En el año 1964 este palacio fue declarado Monumento Histórico Artístico.

Paseo Marítimo: 
Uno de los espacios más demandados por los propios zarauztarras. Un paseo de 2,5 km que, ubicado paralelo a la playa, atraviesa Zarauz de punta a punta. Las esculturas, los bares, los restaurantes y las escuelas de surf que nos encontramos en el camino, hacen que se trate de un lugar muy animado. Sobre todo en verano.

Casco histórico: 
Este espacio alberga el mayor número de monumentos y edificios de interés. Sin lugar a duda el corazón de Zarauz. Un lugar de gran ambiente que os recomendamos recorrer sin lugar a duda. 

Musica Plaza, Zarauz

De hecho, muchas de las edificaciones que os mencionamos a continuación se encuentran en este lugar.

Musica Plaza: 
En esta plaza se fusionan edificios históricos y modernos ofreciéndonos una visión de la actual Zarautz. Y es que si nos situamos en una de sus esquinas, podemos contemplar la casa Makatza, una de las edificaciones más antiguas de la villa junto con edificios más actuales.

Paseo de Zarauz a Guetaria: 
Si antes mencionábamos el paseo marítimo como uno de los espacios más concurridos por los propios zarauztarras, ahora mencionamos el paseo que une Zarautz y Getaria. Otro de los grandes recorridos de la localidad. Una pequeña ruta, que, ubicada paralela al mar, junto a la carretera, nos ofrece una ruta de 9 km (ida y vuelta) apta para todos los públicos.

Torre Luzea: 

Torre Luzea, Zarauz

Situada en la calle pfrincipal, esta torre construida en el siglo XV como torre vigía, representa un gran ejemplo del gótico civil de nuestra tierra. Actualmente esta edificación de 4 plantas cuenta con un increíble estado de conservación.

Iglesia de Santa María la Real: 
Esta iglesia ubicada junto al puerto y el Palacio de Narros, en uno de los laterales de la playa de Zarautz, fue construida a finales del siglo XV. 

Sin embargo, desde entonces ha sufrido varias reformas, por lo que podemos indicar que la iglesia y las capillas que observamos hoy en día no son las originales. 
Este templo cuenta cos dos entradas, la principal y el acceso privado que permitía a los patronos de Santa María entrar directamente desde su casa, desde el Palacio de Narros.

Isla de Mollarri: 

Esta pequeña isla conocida como isla de Mollarri o isla Malla Harria, se encuentra situada junto al cargadero de mineral de mismo nombre, en los acantilados de Talaimendi. 

Isla de Mollarri, Zarauz

Esta isla fue utilizada desde 1906 hasta 1923 como plataforma de carga para los barcos que transportaban mineral desde Zarauz.

Casa Makatza: 
Esta edificación ubicada en uno de los laterales de Musika Plaza, representa uno de los edificios más antiguos de todo Zarautz. 

Su fachada, construida con ladrillo y madera, atrapa a todas aquellas personas que pasean por el centro de la localidad. Eso sí, debemos mencionar que el aspecto de su fachada principal es fruto de las diferentes reformas realizadas a lo largo de la historia. 

Si queréis ver su aspecto original, os recomendamos que giréis la esquina y os fijéis en su fachada lateral. Es aquí, donde podéis apreciar el aspecto real de esta torre defensiva del siglo XV. 

Torre Makataza, Zarauz

Actualmente, Makataza es uno de los Monumentos Histórico Artístico de Interés de la villa de Zaraz.

Sanz Enea: 
Este edificio del siglo XIX diseñado por el arquitecto francés C. H. Besoin es hoy en día la sede de varios departamentos del ayuntamiento de Zarautz. Y es que el edificio fue adquirido por el Ayuntamiento de Zarautz en el año 1985.

Mollarri: 
El cargadero de minerales de Mollarri, también conocido como el cargadero de minerales Malla Harria, se encuentra en una de las laderas de Talaimendi, en uno de los laterales de la playa de Zarautz. Este espacio fue diseñado para dar salida por mar al mineral extraído en las minas de Asteasu en el siglo XX. Sin lugar a duda uno de los grandes patrimonios industriales de Zarautz.

Photomuseum: 
Photomuseum, el Museo de cine y fotografía de Zarautz, nos presenta la historia del arte y la fotografía mediante un gran número de elementos ligados con la fotografía. Unos objetos, que junto a la bonita librería que cuenta este museo nos permiten conocer más en detalle las bondades del cine y la fotografía.

Ruta escultórica de Zarautz: 
Las más de 10 esculturas que encontramos a lo largo y ancho de la villa nos proponen un agradable paseo por el centro de Zarauz. Y es que aunque las más famosas son quizás las que encontramos en el paseo marítimo, junto a la playa, os recomendamos recorrer el resto de las calles y plazas de la localidad para descubrir todas y cada una de las esculturas de Zarauz.

Villa Munda: 
El edificio que en la actualidad alberga la casa de la música de Zarauz, fue antaño uno de los muchos palacetes de veraneo que existían en la localidad. Hoy en día, este palacio del siglo XIX es junto a Sanz Enea, una de las pocas muestras de la arquitectura de aquella época.

Palacio Portu: 
El edificio que en la actualidad alberga las dependencias del ayuntamiento de Zarautz, fue construido en el siglo XVI por la familia Portu, de ahí su nombre. 

Palacio Portu, Zarauz

Un edificio, que llama la atención de todas las personas que visitan el casco histórico de Zarautz.

Convento franciscano de Juan Bautista: 
Este convento fue fundado por Juan Mancisidor en el año 1610. Por desgracia, el edificio que hoy en día contemplamos poco tiene que ver con el original. Y es que en 1794, tras el saqueo llevado a cabo por los franceses, este convento tuvo que ser reformado. Este convento cuenta con una importante biblioteca sobre la literatura vasca.

Convento Santa Clara: 
El convento de Zarautz fue el primero que esta orden creo en la provincia de Guipuzcoa. Un edificio construido en 1611, que sigue las líneas arquitectónicas del resto de los conventos de la orden de las Clarisas, la orden de Santa Clara, sencillo, sin grandes alardes.

Munoa: 

Sobre uno de los aparcamientos de la villa de Zarautz se levanta una de las plazas con más vida de la localidad. Munoa, lugar de encuentro y atalaya desde donde contemplar la playa y el mar, nos invita a disfrutar de belleza de la naturaleza durante todo el año.

Munoa, Zarauz

Puerto: 
El puerto de Zarautz es uno de los más pequeños de toda la costa vasca. Un espacio, que compuesto por un dique y un contradique, protege a las txalupas que encontramos en su interior. El poco calado del que dispone este puerto hace que en bajamar apenas cuente con agua, y por consecuencia, que no se puedan amarrar en su interior barcos de grandes dimensiones. En verano, el puerto se convierte en uno de los espacios más demandados por los jóvenes de la localidad. Un lugar perfecto para un chapuzón refrescante.

Surf: 

Surf en Zarauz

La playa de más de 2.500 metros de longitud con la que cuenta Zarauz ha hecho posible que esta localidad se haya convertido en la meca del surf en Guipuzcoa. 

En este sentido, la gran cantidad de escuelas de surf que encontramos en esta villa han contribuido a que Zarauz cuente con una de las mejores canteras de surf de toda Europa. Una localidad, que, junto a Mundaka, atrae a un gran número de surfistas de todo el mundo hasta la costa vasca.

Playa: 
Se trata de la playa más larga de toda la costa vasca. Un arenal, que gracias a su fina arena y sus olas, se ha convertido en todo un referente de la costa vasca. Si hablamos de la playa de Zarauz debemos mencionar la zona de dunas que encontramos en su lateral derecho, junto a Talaimendi y la desembocadura del río Iñurritza.

   

Biotopo de Iñurritza: 
Como ya hemos mencionado, el Biotopo de Iñurritza se encuentra situado en uno de los laterales de la playa de Zarauz, junto a Talaimendi y la desembocadura del río Iñurritza. 

Biotopo de Iñurritza, Zarauz

Con sus más de 177.000 metros cuadrados, se trata del paisaje dunar más extenso y mejor conservado de todo Euskadi.

Real Golf Club de Zarauz: 

El campo de golf de Zarauz fue inaugurado en 1916. 

Un recorrido de 9 hoyos tipo links y par 68 que, ubicado junto a la playa, ofrece una experiencia diferente a golfistas de todo el mundo.

Santa Marina: 
El origen de la ermita de Santa Marina lo encontramos en una cruz que Marina de Alzuru mando colocar a la salida de Zarauz camino a Azpeitia. 

Con el paso del tiempo a esta cruz se le anexo una cubierta convirtiéndola en un humilladero. 

La ermita original fue construida en la calle Santa Maria en 1610, pero a lo largo de la historia ha sido desplazada en varias ocasiones hasta llega a su localización actual.



Fiestas.

Las fiestas ocupan gran parte de la temporada estival de Zarauz. Un buen ejemplo de ello son las fiestas de San Pelaio que se celebran en junio, o la semana grande que tiene lugar en agosto .

Durante todas ellas tenemos la oportunidad de disfrutar de un gran ambiente festivo.

Gastronomía.

Zarauz cuenta con un gran número de establecimientos que representan a la perfección el espíritu de la cultura gastronómica de Euskadi. De hecho, comer en Zarauz siempre es un placer. Ya sea realizando una bonita ruta de pinchos o degustando los platos de algunos de los mejores restaurantes de la localidad. 

El pescado es la base de la mayoría de los platos de la localidad aunque otros productos como las verduras que provienen de los caseríos del entorno también son grandes protagonistas. Como bebida típica tenemos el txakoli o la sidra. Ambas son buenas opciones para acompañar las propuestas culinarias de esta localidad. 

Experiencias en Zarautz.

Aunque en este articulo hemos puesto el foco en “qué ver en Zarautz”, os recomendamos que valoréis la posibilidad de disfrutar de experiencias que nos ofrece Zarauz, os recomendamos realizar una visita a  una bodega de txakoli o disfrutar de una gran clase de surf.

Bodegas de Txakoli.

Bodegas de Txakoli

Zarauz es tierra de Txakoli. Solo hace falta echar un vistazo a las laderas de los montes que rodean la localidad para comprobar la cantidad de viñas que encontramos en este tramo de la costa vasca. Ejemplo de ello es la bodega K5, la bodega de Carlos Arguiñano. 

Debemos mencionar que esta bodega no se encuentra situada en la propia localidad de Zarautz, sino en la vecina localidad de Aia, a unos 15 minutos. 

Dónde aparcar en Zarauz.

Aparcar en Zarauz es misión imposible, o por lo menos aparcar de forma gratuita en temporada estival. 

Y es que en la actualidad Zarautz cuenta con OTA (Ordenanza de Trafico y Aparcamiento) en prácticamente toda la localidad. Un hecho, que nos obliga a pagar por aparcar en la mayoría de los casos. 

Recordad que las líneas azules representan zonas de pago y las blancas zonas de residentes. En la temporada de invierno la mejor opción pasa por aparcar en alguno de los parkings gratuitos de Zarautz (Salberdin o Mitxelena). 

Si viajáis en autocaravana, existe un aparcamiento adecuado para este tipo de vehículos a las afueras de la localidad. Recordad que este aparcamiento es de pago y cuenta con una estancia máxima de 48 horas.

   

14. Para comer en Zarauz:

Asador Izeta
Lugar Barrio Elkano, 4 A 1KM del Pol.Inds. ABENDAÑO,
20800 Zarautz España
+34 943 13 16 93

Telesforo
Plaza Donibane 7 Plaza Donibane 7, 20800 Zarauz, 
20800 Zarautz España
+34 943 83 09 01

Kirkilla Jatetxea
Calle de Santa Marina, 12 BAJO, 
20800 Zarautz España
+34 943 13 19 82

Restaurante Otzarreta
calle Santa Klara nº 5, 
20800 Zarautz España
+34 943 13 12 43

y algo mas económicos:

Mele Mele
Av. Navarra, 4, 
20800 Zarautz España
+34 943 50 45 56

Pizzeria Artea
Zigordia kalea, 32, 
20800 Zarautz España
+34 943 01 66 93

Garaban
Paseo Malecon, 25, 
20800 Zarautz España
+34 943 03 87 95