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viernes, 9 de octubre de 2020

En Ruta por la Rioja Alavesa (y II): De Peñacerrada a la Villa Amurallada de Labraza

Ermita de San Vicentejo, en Treviño

Parque Natural de Izki

Ermita de san Juan, Marquinez

Pueblo Maldito de Oñate

Villa amurallada de Labraza, Rioja Alavesa


Indice:

  1. Croquis de la Segunda Etapa de nuestra Ruta 
  2. Ermita de San Vicentejo, Treviño
  3. Comer en la zona
  4. El Pueblo Maldito de Ochate
  5. Marquínez: Ermita de San Juan
  6. Arlucea: Iglesia de San Martín
  7. Okina: Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción
  8. Parque Natural de Izki 
  9. Bernedo
  10. Villa Amurallada de Labraza
  11. Comer en la zona
  12. Otras Rutas Cercanas

1. Croquis de la Segunda Etapa de nuestra Ruta por la Rioja Alavesa

     

Desde Peñacerrada, fin de la primera etapa de nuestra ruta, nos encaminamos ahora hacia la muy interesante

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2. Ermita de San Vicentejo, Treviño

Se trata de una pequeña ermita cuyas paredes muestran mensajes misteriosos que parecen atestiguar el paso de la Orden del Temple por allí. 

San Vicentejo es un pequeño pueblo conformado por un puñado de casas por lo que la joya románica que lo preside desde un altozano aún chirría más. ¿Cuál fue la causa por la que se construyó allí?

Ermita de San Vicentejo, Treviño

Ermita de La Concepción

Enigmática, misteriosa, extraña…

No, no son adjetivos utilizados por alguien que busque cautivar al lector, sino expresiones reales empleadas por historiadores y expertos en arte para definir este pequeño templo de San Vicentejo, la Joya Románica de Treviño. 

Debido a la escasez de fuentes documentales es poco lo que se conoce sobre su origen, y por ello no es extraño encontrar opiniones diferentes en torno a su pasado. 

Ermita de San Vicentejo, Treviño

En esta sección trataremos de arrojar algo de luz sobre lo que se sabe y lo que se intuye de este singular edificio que ha merecido, nada menos, las consideraciones de Monumento Nacional y Tesoro Artístico Nacional.

Su entorno:

Según Baraibar, el actual San Vicentejo es el Guzkiano de Suso que en 1025 se nombraba en la Reja de San Millán, en contraposición con Guzkiano de Yuso, que sería el actual pueblo de Uzquiano. 

Posteriormente figuraría en la Nómina Calagurritana de mediados del XII como San Vicent, pasando a ser conocido más adelante como San Vicente de los Olleros (1758 y 1790) probablemente por la presencia de alfareros. Finalmente derivó en San Vicentejo para ser distinguido de San Vicente de la Sonsierra, en cuya ruta se hallaba. Del mismo modo, la ermita de La Concepción estuvo en su origen dedicada a San Vicente.

El pueblo de San Vicentejo en la actualidad

Ya hemos hablado en otras ocasiones de los caminos medievales que atravesaban Treviño, antiguas rutas de arriería muy transitadas que se ramificaban en un sinfín de caminos de herradura, pasos más directos aptos para caballo que conformaban las carreteras secundarias de la época. San Vicentejo fue un pueblo nacido junto a una calzada tan importante que tenía consideración de Camino Real, fue por ello que el lugar contaba con posada y herrero para dar servicio a los transeúntes.

 En el excelente libro “Arte prerrománico y románico en Álava”, los historiadores J. Javier López y Felicitas Martínez añadían a ese camino otra dimensión diferente a la puramente comercial, lo describían así: “San Vicentejo (… ) lugar muy transitado, una ruta de peregrinación que atravesaba por el centro el Condado de Treviño, la que iba desde la capital alavesa hacia Laguardia…”

Las ermitas rústicas de Treviño responden a diferentes orígenes, algunas son el último vestigio de despoblados medievales de los que solo pervivió su iglesia; otras posiblemente ocupen antiguos emplazamientos paganos; incluso las hay, como San Formerio, de carácter defensivo; y el resto fueron construidas sencillamente como lugar de culto o veneración de un Santo local. No se estilan por estas tierras los humilladeros, pequeñas capillas situadas en los caminos para consuelo espiritual de los viajeros que pedían protección durante sus desplazamientos. Puede suponerse por tanto que, en un territorio tan transitado como Treviño, las ermitas cumplieran esta función.

La datación del templo:

En este sillar de la fachada oriental de la ermita podemos leer lo siguiente: ”INE DNI NRI EDIFICATUM EST HOC TEMPLUM IN HONORE STI VICENTI ERA MILESIMA CC”. Es decir: “En nombre de Nuestro Señor Jesucristo fue edificado este templo en honor de San Vicente en la era 1200”, lo que equivale en el actual calendario Gregoriano al año 1162. 

A primera vista podría no entenderse que haya controversia en torno al origen de un templo que cuenta en sus paredes con una placa fundacional, sin embargo, basta acudir a diferentes autores para ver que se barajan distintas fechas. El origen de tal confusión se debe a la erosión del sillar, cuya parte derecha aparece más deteriorada que la izquierda. Federico Baraibar en su libro “Rincones Artísticos” lo interpretó como “ERA MILESIMA CLXXXX”, lo cual adelantaba a 1155 la datación propuesta:

Facsímil expuesto por Baraibar en “Rincones artísticos”, un dibujo de P. Galdós.

Por si fuese poco, los historiadores alaveses Micaela Portilla y José Eguía, autores del Catálogo Monumental de la Diócesis de Vitoria, insinuaron la posibilidad de una tercera centésima en la inscripción: (o MILESIMA CCC), abriendo un abanico que iría desde 1162 a 1261. Hay que hacer notar que Federico Baraibar estudió el sillar a principios del siglo XX, mientras que Portilla y Eguía lo hicieron en los años sesenta. 

Al margen de interpretaciones subjetivas, es un hecho que la degradación paulatina del sillar ha favorecido las diferentes lecturas. Aún así, con los medios actuales hemos querido fotografiar de cerca la inscripción para comprobarlo. 

En la ampliación de abajo (dentro del cuadrado rojo) vemos que se aprecian con claridad las letras “CC”; a continuación hay un desprendimiento en la parte inferior, pero de existir otra letra debería verse al menos parcialmente. Eso confirmaría la teoría de la “Era Milésima ducentésima” (1162), aunque es solo nuestra apreciación personal.

Ante el baile de cifras lo normal sería basarse en el estilo para precisar la datación, pero he aquí que nos encontramos ante una rara avis, un ejemplar único en su entorno cuya singularidad no ayuda demasiado. Visto esto, hay cierto consenso en dar por válida la fecha de 1162, aunque por su estilo avanzado hay quien lo ubica a finales del siglo XII o principios del XIII. Estos son, en definitiva, los motivos de la controversia en torno a su fecha de construcción.

Origen y descripción:

La ermita de la Concepción es un pequeño edificio de 16,60 m de largo por 5,95 de ancho y 10,45 de altura. Está construido a base de sillares de arenisca con hermosas tonalidades rosáceas y presenta una abundancia poco común de marcas de cantero.

Una de sus características es que, aparentemente, se trata de un edificio inacabado en relación con el plan inicial. En él se ve la mano de dos talleres de canteros diferentes. Los primeros, foráneos sin duda, habrían sido unos auténticos virtuosos y se habrían encargado del ábside del templo. 

En opinión del historiador Agustín Gómez -experto en iconografía medieval- da la impresión de que el artista original habría abandonado repentinamente la obra, dejando capiteles a medio hacer y un templo donde solo se había construido la cabecera. El segundo taller se habría encargado de colocar los diferentes elementos ya iniciados y, en función de esto, acabar el resto de la nave. La diferencia en la calidad escultórica es más que notable entre ambas fases.

Sobre ese primer taller de cantería -o maestro cantero- se ha especulado hasta la saciedad, ya que manejaba unos conceptos arquitectónicos y ornamentales casi desconocidos a nivel peninsular y de una complejidad que aún hoy nos maravilla. De él se ha dicho que era buen conocedor de las técnicas constructivas musulmanas; que tenía vinculación con la escultura Borgoñona y que la calidad de su labra estaba al nivel del mejor románico europeo. 

Las analogías e influencias más repetidas por los expertos son las orientales bizantinas y silenses, llegando a mencionarse Cluny, Santa Sofía de Constantinopla, La Mezquita de Córdoba, etc… Pero sobre todo, hay una similitud muy pronunciada entre los arcos trilobulados de San Vicentejo y una parte de la cripta de la Catedral de Santiago, y lo mismo ocurre con los capiteles interiores. 

Agustín Gómez opina: “… ello nos permite suponer que el artista que realizó alguno de los capiteles de San Vicentejo pudo trasladarse a Compostela y allí integrarse a los escultores que trabajaron en la cripta”. Cronológicamente sería factible esa vinculación, puesto que la cripta compostelana se inició seis años más tarde, en 1168. 

 Autores como el profesor Plazaola hablan del “trasiego de artesanos, maestros constructores y monjes desde Borgoña y Languedoc a Compostela”, y de “la transmisión de fórmulas constructivas y modos estilísticos que provocaron influjos en ambos sentidos”.

 Esto ocurrió no solo en las rutas compostelanas que conocemos hoy día, sino también en aquellas alternativas que tuvieron especial relevancia mientras las tierras de las riberas navarra y riojana y los caminos abiertos de la Meseta se encontraban en poder musulmán, como bien explicaba Micaela Portilla. El valle del río Ayuda fue una de esas opciones seguras y muy transitadas durante aquella época.

Recientemente, esta ermita aparece en la novela de éxito «El silencio de la ciudad blanca», en la que se comenta al hablar sobre la misma: «…esta pequeña maravilla románica atraía a expertos desde hacia décadas…«, «…una de sus curiosidades arquitectónicas consistía en un pequeño óculo de piedra enmarcado en un triángulo sobre el ábside

Pero… ¿Qué misterios oculta esta iglesia para generar inquietud incluso a día de hoy?.

Para curiosos que deseen saber más os dejamos un enlace: «El enigma templario de San Vicentejo»


3. Comer en la zona:

Restaurante Urgora
Real, 20, 
09217 Torre España
+34 945 40 31 60

La Legua
Crta N1 km333, 
09294 La Puebla de Arganzón España
+34 945 37 30 99

4. Pueblo Maldito de Ochate

Tres fueron las epidemias que devastaron el pueblo de Ochate, quedando solitario y engullido por la naturaleza. Más tarde se vivieron diferentes avistamientos y luces en el cielo, extrañas desapariciones, escabrosas voces que rompían el silencio, densas nieblas que emergen en el despoblado, sombras antropomorfas, suicidios… así es Ochate, el pueblo maldito… ¿o no?


Ochate, el pueblo maldito

A tan solo 20 kilómetro de Vitoria-Gasteiz nos topamos con uno de los lugares que más expectación ha suscitado entre la multitud. Un rincón del Condado de Treviño con un oscuro pasado lleno de misterios sin resolver, ¿O quizás esos enigmas han sido infundados por una antigua historia adornada a base de leyendas locales? Desgranemos más a fondo Ochate y descubramos su realidad.

La leyenda del pueblo fantasma de Ochate

Todo comenzó en 1981 cuando periódicos y diarios especializados de la época publican una fotografía bajo el título “El OVNI de Treviño”. Ésta foto es tomada por Prudencio Muguruza Guerrero, un joven vitoriano que, paseando por las inmediaciones de Aguillo, se topó con una especie de bola incandescente.

Pero no es hasta 1982 que estalla el revuelo de Ochate. A raíz de su fotografía, Muguruza se interesa por la zona, en especial por Ochate, llevando a cabo varias investigaciones sobre el pueblo abandonado. Es cuando aúna historia y leyenda publicando un artículo en la revista paracientífica más importante de la época “Mundo Desconocido”, el cual revolucionó por completo a las masas.

Es el comienzo de la historia negra que ha rodeado a Ochate durante años y la adopción del sobrenombre “Ochate, el pueblo maldito”. Hasta aquí se acercaron aficionados a lo paranormal, investigadores, ufólogos, etc. Incluso se han llevado a cabo rituales, sesiones de güija y espiritismo.


Diversas pintadas en la ermita de Burgondo, Ochate.

Unos años después, en 1987, un grupo de investigadores encabezados por Alberto Fernández, se aceraron a Ochate con la idea de captar en sus grabadoras voces de ultratumba. 

Consiguieron captar dos psicofonías, convirtiéndose en las más famosas del lugar: “Pandora” o “Kanpora” y “¿Qué hace la puerta cerrada?”. Lo insólito vendría a la hora de regresar a sus vehículos. 

Los compañeros de Alberto lo encontraron asfixiado dentro de su coche con las ventanillas precintadas.

Con el paso del tiempo todo parecía calmarse, pero no tardó en llegar una nueva inyección de misterio. En 1999 Iker Jiménez publica su libro “Enigmas sin resolver”, donde vuelve a hacer hincapié en los fenómenos paranormales ocurridos en Ochate, añadiendo, a lo ya conocido por Muguruza, misteriosas nieblas que aparecen como por arte de magia, varios suicidios y seres extraños que recorren la zona.

En su artículo titulado “Luces en la Puerta Secreta”, Muguruza nos narra los sucesos oscuros y paranormales que han ocurrido en Ochate. 

Demos un repaso por los más significativos.

El pueblo sufre en el siglo XIX tres graves epidemias en apenas una década. La primera, en 1860, es protagonizada por el tifus. Poco después, en 1864, llega la viruela. 

Y finalmente en 1870, y más devastadora, Ochate es azotada por el cólera dejando tal número de cadáveres que ya no cabían en el cementerio. Vecinos de pueblos cercanos tienen que llevar a cabo los enterramientos en una ladera cercana. Lo realmente misterioso es que ésta epidemia solo afectó al pueblo maldito.


Dos años antes del exterminio, el párroco del pueblo, Antonio Villegas, desaparece para siempre de camino a la ermita de Burgondo. Nunca más se supo de él.

Muguruza también hace hincapié en la desaparición de un vecino de Marquínez, varios perros y extrañas luces que recorren los cielos.

La verdadera historia de Ochate

Para encontrar la primera referencia escrita sobre Ochate nos tenemos que remontar hasta el año 1025, donde se muestra en el documento de la “Reja de San Millán”, con el nombre de Gogate.

Se tienen evidencias medievales de una ocupación anterior, gracias al descubriendo de una necrópolis (siglos IX-X) próxima a Ochate. Ésto no es novedoso en el Condado de Treviño, recordar que en el pueblo de Laño tenemos las cuevas eremíticas de Las Gobas y Santorkaria.


Necrópolis cercanas a Ochate.

Gogate estaba localizado al oeste del actual Ochate, en una zona llamada Alto de San Pedro y muy cerca de la necrópolis medieval. Un punto estratégico por el cual transcurría la antigua Ruta del Vino y el Pescado, un camino comercial que unía la Rioja Alavesa con el mar Cantábrico.

La siguiente mención la encontramos en la “Nómina Calagurritana” (1238-1257). Aquí ya adopta un nombre distinto, Chochat.


Pocos años después, en 1295, Chochat será abandonado durante más de doscientos años. Hasta que en 1522 vuelve a ser ocupado por varias familias. 

El pueblo de Chochat se convierte ahora en el actual Ochate, cambiando también su ubicación al margen contrario del pequeño arroyo. Es ahora cuando se construye la nueva iglesia de San Miguel Arcángel, actual torre que todavía queda en pie.


Primer encuentro con la torre de San Miguel Arcángel.

Se cree que la bonita portada de San Miguel Arcángel, ahora instalada en la iglesia de Uzquiano, no procede de la iglesia de Ochate, sino de un templo anterior, la ermita de San Pedro de Chochat. Y las familias que construyeron San Miguel utilizaron ésta portada como decoración de su nuevo templo.


A principios del siglo XIX se abrió el nuevo Camino Real Nuevo de Vitoria Laguardia, dejando a Ochate fuera de éste importante trazado mercantil. Esto fue el comienzo de su fin. Poco a poco el pueblo fue perdiendo importancia y los habitantes se acabaron desplazando a pueblos cercanos como Imíruri.

Es cierto que Ochate estuvo afectada por la pandemia de gripe española en 1918, pero solo hay constancia de una muerte. Nada que ver con las tres epidemias que apunta Muguruza.

El último caso que dio fin al pueblo maldito fue el asesinado impulsado por Jacinto Ramírez. Jacinto era una persona agresiva y algo desequilibrado lo que provocó que varias familias del pueblo abandonasen el lugar. 

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Pero es en 1936 cuando Jacinto asesina a otro pastor en una de las viviendas de la aldea. Es así como Eusebio, único habitante de Ochate, decidiese marcharse. El pueblo fantasma ya es una realidad.


Vivienda donde Jacinto Ramírez asesinó al pastor.

La ermita de Burgondo

En el alto de una pequeña colina, al este de la iglesia de San Miguel, aún podemos ver los restos de lo que fue la ermita de Burgondo. Un lugar muy importante en aquella época, hasta el punto de que tenía su propia Cofradía. Hoy día, cada 15 de agosto se sigue celebrando en éste lugar la romería.


Hay otro hecho que se sumó al misticismo del lugar. En el verano de 1947 tuvo lugar una fuerte tormenta, siendo la ermita de Burgondo azotada por un rayo. Victor Moraza, vecino de Imíruri, contemplo el suceso y acudió inmediatamente al templo. 

Entre los restos, Moraza encontró un medallón con la imagen de una Virgen, objeto que seguramente fue dejado allí durante su construcción. El medallón de Burgondo se reparó y actualmente vuelve a su lugar de origen cada 15 de agosto, durante la romería.

El párroco desaparecido, Antonio Villegas

Antonio Villegas era un joven párroco destinado a Ochate. Su ilusión era ejercer en su pueblo natal, por lo que permanecer en ésta pequeña aldea no era de su gusto. Tras varios intentos de pedir un cambio de destino, finalmente Villegas acabó desapareciendo a finales de 1871.

Se supo en varias ocasiones, a través de una carta escrita por Villegas al cura de Imíruri en 1872 y una investigación por parte del obispado de Calahorra en 1885, que Villegas se había establecido en Brasil junto a su antigua sirvienta, de la cual estaba enamorado.

Con estos datos se rebate por completo la historia de Muguruza, que sostenía que Antonio Villegas había desaparecido en 1868 mientras acudía a la ermita de Burgondo. Como puedes observar, tampoco coinciden los años de la desaparición.

Investigaciones históricas sobre Ochate

No puedo finalizar éste artículo sin nombrar a la primera persona que puso en entredicho la historia de Muguruza. Enrique Echezarra, un investigador vitoriano, publicó un artículo en 2001 titulado “Ochate ¿un pasado fraudulento?” donde desmentía, bajo datos fehacientes, muchas de las alusiones que hizo Prudencio Muguruza en 1982.

Más tarde, en 2007, vio la luz “Ochate, realidad y leyenda del pueblo maldito”, un libro de Antonio Arroyo y Julio Corral en el cual, y tras varios años de investigación, aportaban nuevos datos al ya trabajo de Echezarra.

Si quieres ampliar la información sobre Ochate, te recomiendo encarecidamente visitar la web www.ochate.com, la cual me ha servido para informarme a la hora de redactar éstas líneas.

Cómo llegar a Ochate, el pueblo maldito


A Ochate no se puede llegar en vehículo, para ello tenemos que dejarlo en Imíruri, desde donde comenzamos nuestra travesía a pie.

 Seguimos por un camino hasta llegar a un gran almacén donde tenemos dos posibilidades, ir a ver la necrópolis (una pequeña senda a la izquierda) o ir directos a Ochate (senda de la derecha).

        

El trayecto para llegar a Ochate es fácil y en 30 minutos estaremos en la torre de San Miguel Arcángel. Para visitar la ermita de Burgondo hay que subir por una ladera durante 500 metros.

Sea como fuere, Ochate ha sufrido en sus piedras las marcas producidas por la inconsciencia de sus visitantes. Es un lugar con mucha historia que debemos cuidar entre todos.


         

5. Marquínez: Ermita de San Juan

Ermita de San Juan, Marquinez

La ermita de San Juan de Marquínez es una de las iglesias Alavesas más interesantes. Está situada en un paraje idílico frente a los Montes de Iturrieta, rodeada de eremitorios, y su estado de conservación es perfecto. Hay una relación arquitectónica con al iglesia de San Vicentejo, en la misma zona.

Se conoce su fecha de construcción (“hedificato”) por la inscripción existente en la fachada sur, junto a la portada.. Según la citada placa, se construyó en al año 1226 .

La inscripción reza así:

HEDIFICATIO: HUIUS: TEMPLI: FUIT: FACTA: SUB: ANNO: D: OMNI: M: CC: XX: VI: NONO: KL: DECEMBRIS: IOHE: PETRI: EPO: EXISTENTE: IN: CALAGURRA: ET: REGNANTE: FERDINADDO: IN: CASTELLA: ET: M: ARCHIDIACONO: IN: ARMENTIA: ET: FORTUNIO: DE: MARQUINIZ: ARCHIPRESBITERO: IN: TRIVINIO: ET: GARSIAS: DE: PANGUA: MAGISTRO: IN: ARMENTIA: UT: VIDENTES: HOC: SCRIPTUM. ORENT: PRO: ANIMIA: EPI: ESPECIALITER: ET: OMNIBUS: BENEFACTORIBUS: HUIS: TEMPLI.

(Este templo se edificó el día noveno de la calenda del mes de diciembre del año del señor 1226, siendo Juan Pedro, obispo de Calahorra y reinando Fernando de Castilla y siendo M arcediano en Armentia y fortunio de Marquínez arcipreste en Treviño y garcía de Pangua maestro en Armentia. Para los que vean esta inscripción rueguen especialmente por el alma del obispo y por todos los benefactores de este templo .)

El edifico es de planta rectangular con la cubierta a dos aguas. En la fachada sur se encuentra la portada y en el lado este, el ábside semicircular, con cubierta cónica.

Ermita de San Juan, Marquinez

Adosadas al ábside hay dos medias columnas rematadas por capiteles. La cornisa y canecillos carecen de decoración. También posee una imposta ajedrezada que lleva hasta la portada del lado sur. No continúa en el muro norte.

La portada con arco apuntado, como casi todos los de esta zona, se asienta sobre tres pares de columnas. 

Los capiteles están adornados con hojas de acanto y rostros humanos surgiendo de entre elementos vegetales. 

La arquivolta externa es de grueso baquetón, le sigue otra con hojas de acanto, la siguiente es de baquetón, continúa otra con un entrelazado seguido por una hilera de besantes y una piña en su interior, la siguiente vuelve a ser un baquetón, la siguiente arquivolta es de hoja de acanto, continúa otra con baquetón, luego una hilera de besantes y termina con una en baquetón.

Sobre la portada hay un tejado con cornisa ajedrezada y canecillos sin ornamentación. Tiene tres adornos circulares, uno central y los dos restantes, laterales.

En el lado sur hay dos ventanas, la situada en el lado de presbiterio presenta tres pares de columnas sin capiteles y arcos de medio punto con arquivoltas en forma de baquetón y la del cabecero presenta una arquivolta central con hojas de acanto y cerrando el arco, una cenefa ajedrezada. La ventana de ábside es parecida y sólo tiene dos pares de columnas. Esta abundancia de vanos es inexistente en el muro norte.

Restaurado por la diputación en 1958 y después se ha hecho algún pequeño arreglo.

COMO LLEGAR:

Desde Álava, coger la carretera que se dirige al Condado de Treviño A2124 y que atraviesa los montes de Álava. Pasaremos por San Vicentejo, donde merece una parada y continuaremos hasta un cruce de carreteras dirigiéndonos a la izquierda en dirección a Saraso y continuaremos hasta encontrar un desvío a la izquierda en dirección al bonito y tranquilo pueblo de Marquínez. A las afueras de dicho pueblo en dirección a Arlucea, encontraremos la ermita de San Juan

Entorno apacible. Bellos lugares para hacer senderismo.

6. Arlucea: Iglesia de San Martín

Iglesia de San Martín, Arlucea

La Iglesia de San Martín de Arluzea presenta una estructura compleja en la que se superponen las diferentes etapas constructivas del templo. 

La primera parece corresponder al siglo XIII, del que conserva considerables elementos en estilo románico tardío. 

A éstos se superponen otros de siglos posteriores en estilos gótico, renacentista y barroco, siendo el románico-gótico el que se corresponde con el volumen mayor de la obra.

Asentada sobre roca viva, consta de un cuerpo principal y una serie de elementos adosados por sus caras sur -el pórtico y la torre- y este -la sacristía, que no es otra cosa que el ábside del templo primitivo-. 

Iglesia de San Martín, Arlucea

Presenta muros de sillería, sillarejo y mampostería que permiten identificar distintas fases constructivas de la obra.

El templo presenta planta rectangular, nave única de tres tramos, y ábside ochavado. Se levanta, en parte, sobre los restos del antiguo templo románico. 

La nave se cubre con una sucesión de tres bóvedas estrelladas con claves sin decorar, de la segunda mitad del siglo XVI, apoyadas en ménsulas sencillamente decoradas con dentículos o rosetas geométricas. 

El coro presenta un único arco escarzano apoyado sobre pilastras con basas y jambaje de molduras al gusto gótico. Dispone de dos portadas: la primitiva, con apoyos y arquivoltas y decoración a base de motivos vegetales y animales, sirve en la actualidad de baptisterio; y la portada actual, abierta hacia el pórtico, está realizada con arco de medio punto de tres arquivoltas baquetonadas.

En su lateral sur, se adosa un pórtico románico con ocho arcos de medio punto. Entre los arcos dispone de contrafuertes exteriores con canecillos de época románica con mascarones y figuras monstruosas; y en el interior, rostros humanos y adornos vegetales.

Dada la cantidad, variedad y riqueza de elementos, tanto estructurales como decorativos, que conserva de época románica resulta un valioso ejemplo de la arquitectura rural de la Montaña Alavesa.

7. Okina: Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción

Iglesia de Okina, Alava

Posee una portada protogótica del siglo XIII, así como un retablo mayor de pequeñas dimensiones y reedificado en el siglo XVIII, si bien alberga elementos del original de finales del siglo XVI. ​La torre, cuadrada en planta, es de tres cuerpos, datando el último del año 1884. 

El interior, rectangular, se divide en tres tramos, abriéndose el primero en dos pequeñas capillas a cada lado. En el pueblo existieron además, las siguientes ermitas desaparecidas: San Cristóbal, San Cristóbal Zarra y San Sumate.

Oquina (en euskera y oficialmente Okina) es un pueblo del municipio de Bernedo, en la provincia de Álava (País Vasco, España), ubicado a unos 15 kilómetros de Vitoria-Gasteiz y a una altitud de unos 800 metros.

Está situado al noroeste del municipio, en un valle de la estribación sureste de los Montes de Vitoria, a 794 metros de altitud. El río Ayuda atraviesa Oquina, siendo la localidad uno de los puntos de subida al monte Capilduy. 

El pueblo es bastante conocido por el puerto al que da nombre (puerto de Oquina), que da acceso a la localidad desde Ullibarri de los Olleros y es frecuentado por los ciclistas aficionados alaveses.

También lo es por el desfiladero que lleva su nombre y que horada el río Ayuda en dirección hacia Sáseta, de gran riqueza paisajística y vegetal y muy visitado por los montañeros de Vitoria. Es recorrido por el GR-38 (Ruta del vino y del pescado).

Nombre
Aparece como Okina en 1025 en el Cartulario de San Millán de la Cogolla. En 1257 aparece recogido como Oquia, Oquina en documentación de 1258.

Historia 
A principios del siglo XX Enrique de Eguren descubrió en el término de Oquina un túmulo dolménico, habiéndose encontrado en el término restos de osamentas humanas, trozos de cerámica y puntas de flecha.​ 

En el inventario que hace el abad Mirón de los bienes del Monasterio de San Martín de Albelda a finales del siglo XI, se dice expresamente que el rey Sancho IV de Pamplona dio en el año 1073 a dicho monasterio riojano la iglesia de Santa María de Oquina con todas sus pertenencias. Posteriormente erigida como villa, constituyó una Hermandad realenga de la cuadrilla de Vitoria. 

Esta Hermandad constaba solamente de la villa de Oquina, y estaba representada en los congresos de provincia por el procurador de Vitoria. Su gobierno lo constituían un alcalde ordinario, su teniente y un regidor."

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8. Parque Natural de Izki 

es una extensa zona eminentemente forestal recorrida por el río Izki y bordeada por montañas, con la cota más alta en el Monte Kapildui (1.176 m).

Estás en un rincón ideal para realizar turismo ornitológico, paseos y excursiones a pie, en bicicleta o a caballo.

Izki alberga la reserva de "Quercus pirenaica" mayor de Europa y en su seno se ha desarrollado una peculiar cultura rural digna de conservar y conocer.

Desde Korres puedes atravesar el Barranco de Izki y llegar hasta Bujanda. La espectacular foz del río Izki y una amplia zona recreativa te permitirán disfrutar en solitario y familia.

Parque Natural de Izki 

El Parque Natural de Izki, considerado por muchos como “La Capadocia Alavesa”, nos permite descubrir a través del senderismo sus bellos parajes, ricos en flora y fauna. 

Además, dispone de un amplio mapa de rutas perfectas para recorrer con niños, a pie o en bicicleta.

Izki es el tercer parque natural más grande del País Vasco y alberga multitud de paisajes en sus más de nueve mil hectáreas. 

Parque Natural de Izki 

En sus bosques encontramos una gran variedad de especies arbóreas, como robles, carrascales, hayas, abedules o marojos, los más abundantes en el área; mientras que en sus humedales son frecuentes los nenúfares blancos y las plantas carnívoras.

El parque es también el hábitat de numerosas especies animales. Los anfibios abundan cerca de los ríos y charcas, y en el cielo es fácil avistar buitres, halcones o águilas reales. Las zonas más altas del lugar están destinadas al pasto de vacas, yeguas y ovejas.

Parque Natural de Izki 

Entorno cultural

Cuevas, ermitas, castillos y pequeños yacimientos arqueológicos añaden encanto a un paraje de por sí encantador. 

El pueblo de Corres, de época medieval, es el único lugar habitado dentro del parque, aunque en los alrededores hay muchas más municipios de gran riqueza gastronómica y artesanal, con romerías y fiestas tradicionales en todas las épocas del año. 

Corres, Alava
dentro del Parque natural de Izki

Los más cercanos son los de Maeztu, Apellaniz, San Román de Campezo y Antoñana. Estos cuentan, además, con una gran oferta de casas rurales donde pasar la noche.

Actividades en familia

Entre las rutas más interesantes para hacer en familia encontramos La Senda El Paseo, que nos lleva desde la localidad de Urturi a La Venta. En 40 minutos de camino tranquilo, recorremos 2,1 km, a la vez que nos adentramos en pleno bosque de marojales, zona de hayas y abundante acebo. 

Podemos cruzar también el arroyo del Paseo, cuyas aguas se dirigen al río Ega. El trayecto finaliza en la confluencia con la senda Los Arrieros, donde si seguimos con ganas de pasear, podemos seguir hasta el pueblo de Quintana.

Otras rutas de bajo nivel de dificultad aptas para recorrer en familia son La Senda Bujanda, que en 3,5 km y aproximadamente una hora de camino, recorre los municipios de Corres y Bujanda. Comienza en la Cueva de la Ballena, en la zona sur de Corres, y nos introduce en un camino lleno de pequeños ríos y maravillosas vistas, como el barranco que ha formado el río Izki. 

Otra opción es La Senda Ullibarri, que pasa por el icónico bosque de marojos de la zona, encontrando a su paso el puente de Artikuzubia y la Ermita de La Virgen de la Peña en 3,3 km de recorrido.

Parque Natural de Izki 

El centro de información del Parque Natural de Izki organiza también exposiciones, talleres, excursiones y más actividades para divulgar los valores de la naturaleza y permitir al visitante disfrutar al máximo del otoño alavés y de una jornada al aire libre.

    

9. Bernedo

En la Montaña Alavesa, donde las aguas de los ríos Ega e Inglares unen las tierras castellanas y navarras, se encuentra el pueblo de Bernedo: un enclave que, a los largo de los siglos, ha sido motivo de enfrentamiento entre ambos reinos.

Recreación de la Antigua Villa de Bernedo

Por su situación estratégica, en la Edad Media fue una fortaleza amurallada, y en ella había un castillo. El rey Sancho el Sabio de Navarra, en 1182, la nombró villa y le concedió los fueros. 

Sus pueblos y aldeas siempre estuvieron gobernados por alcaldes, que eran nombrados por los reyes o señores que los poseían. 

A lo largo de la historia, los pueblos de los alrededores se han ido uniendo a su ayuntamiento para poder beneficiarse de sus fueros y de los favores de sus dueños. 

En los archivos consta cómo ya en 1556 Navarrete era una aldea perteneciente a Bernedo. San Román de Campezo y Quintana se unían en 1965, y Marquínez y Arluzea, junto con Berroci, Okina e Izarza, se incorporaron en 1976.

Villa de Bernedo

cuadros: M. Zubizarreta

La villa de Bernedo fue plaza-fortaleza amurallada con castillo y torre almendrada. Por su enclave fronterizo y paso obligado a tierras riojanas, los reinos de Castilla y Navarra se la disputaban.

El Rey de Navarra, Sancho el Sabio, le concedió sus fueros en el año 1182 y la nombró villa. 

Durante tres siglos formó parte del Reino de Navarra. Siempre estuvo gobernada por alcaldes, y los reyes siempre respetaron sus fueros.

Los habitantes de la villa mantuvieron siempre arreglado su castillo y muralla, de los que se sentían orgullosos. 

Por ese motivo, y para compensar su trabajo, Carlos III de Navarra les concedió el peaje de paso a Cabredo.

Bernedo había pasado a la Corona de Castilla en 1476 y los Reyes Católicos la incorporaron a la ciudad de Vitoria en 1490. 

El Señorío de los Ayala, durante los siglos XIV y XV la gobernó, aunque sólo la mantuvo 2 generaciones, ya que el heredero del Mariscal, famoso comunero, tuvo que abandonarla, no sin antes reconstruir una torre que había derribado en la plaza del pueblo, junto a la iglesia.

D. Diego Martínez de Álava se hizo cargo de la plaza, pero no gozaba de las simpatías de sus habitantes por ser enemigo del anterior alcalde, D. Pedro López de Ayala, muy amado por los vecinos. 

Cuando D. Pedro se levantó contra Carlos V, en la guerra de las Comunidades, el pueblo apresó a D. Diego para devolver a D. Pedro el gobierno del castillo. 

Bernedo hoy

Al terminar la guerra, y derrotado el Conde de Salvatierra, Bernedo volvió a ser gobernado por los Martínez de Álava desde su palacio de Esquibel en Vitoria.

Juan de Quintana fue el último gobernador y tenía su casa en la calle la Sarrea, junto al Portal. Carlos III lo cedió al principado de Viana.

Bernedo ha sido paso obligado para mercaderes y viajeros. Cabe resaltar las dos ventas y el hospital que tenía.

Bernedo

Ermita rupestre de San Tirso

En lo alto de la Sierra de Cantabria, en una gran peña, se encuentra la ermita rupestre de San Tirso.


Está construida dentro de la cavidad de la roca, y una verja cuida de la imagen rústica del santo.

Desde su altura, San Tirso vela por los pueblos de su alrededor y todos los años, los lunes de Pentecostés, los feligreses suben en romería a visitarlo.

El camino hasta la ermita parte del Santuario de Nuestra Señora de Okón. Cubierto de hayedos, y estrecho en algunos tramos, este camino, que hay que hacer a pie, esta señalizado en todo momento y no tiene perdida.

Ruta a San Tirso desde Bernedo


La ermita rupestre de San Román

en San Román de Campezo, es uno de los edificios más destacables, ya que desde allí se pueden admirar las impresionantes panorámicas del valle de Ega y la Sierra de Toloño. 

Las peñas de Muela y El Santo se elevan al sur del Parque Natural de Izki, en Álava. 

Son dos altivos escarpes rocosos que se alzan sobre San Román de Campezo, en cuyos farallones está excavada la curiosa ermita de San Román. 

Camino a la Ermita Rupestre de San Román

La subida desde San Román es la más directa, corta y cómoda. 

Los altos, con una fauna y vegetación de alto valor ecológico, son llanos y se prestan a reposados paseos familiares, con la posibilidad de disfrutar del vuelo de buitres leonados, águilas y todo tipo de rapaces, después de que la declaración de este territorio como espacio protegido haya permitido a la fauna silvestre recuperarse y multiplicarse. 

El clima es seco y la sierra se puede visitar incluso en los meses más fríos

Asimismo, llaman la atención los restos de una abejera tradicional en Arluzea, formada por un pequeño edificio.

Ermita Rupestre de San Román

En la villa de Bernedo, por otro lado, se conservan los restos del recinto amurallado como la puerta oeste de acceso y un castillo en ruinas, ubicado a los pies de la Sierra de Toloño. 

Todo aquel que decida visitar Bernedo a comienzos de septiembre, tendrá la posibilidad de disfrutar de la romería que se celebra el día 8 de ese mes en las cercanías del Santuario de Santa María de Ocón. 

Ermita de Nuestra Señora de Okón

A un kilómetro del pueblo de Bernedo y a los pies de la Sierra de Cantabria, entre hayedos, se encuentra la ermita dedicada a Nuestra Señora de Okón, que desde la Edad Media es venerada por los lugareños.

Nuestra Señora de Okón, Bernedo

Desde el pórtico de su ermita se contempla la hermosa sierra, con sus riscos y cumbre escarpada con las peñas de San Tirso y Dos Hermanas.

El templo es rectangular, con cubierta de bóveda nervada y ábside semiexagonal. Lo único que queda de su época medieval son los contrafuertes, la espadaña y el material de su primitiva construcción. En el siglo XVI o XVII se reformó.

El pórtico se compone de tres arcos rebajados con espadaña.

El retablo lo forman el camerín de la virgen, una «Andramari» medieval del siglo XIII o XIV. A sus lados, dos relieves de la Anunciación y la Visita de la Virgen a su prima Santa Isabel, y junto al sagrario, otros dos relieves de San Lucas y San Marcos.En los altares laterales, las imágenes de Santa Lucia y San José.

Robles, nogales y hayas pueblan el bosque que rodea la ermita, y en una de sus campas podemos encontrar una fuente-lavadero, recientemente restaurada. También dispone Okón de asadores y mesas para el disfrute del visitante, así como un hermoso comedor al lado de la ermita. Un parque infantil y la exposición en sus campas de los aperos de labranza que se usaban antaño, completan el bonito entorno de Okón.

Entre las leyendas está la del «Haya de la Virgen», cuyas hojas florecen en primavera con quince días de antelación respecto a las demás hayas. Otra leyenda nos traslada al camino viejo, donde encontramos una encina con el tronco casi quemado por un rayo. Todas las primaveras, sus hojas florecen, y los lugareños creen que en ella se apareció la Virgen, y han colocado junto a la encina una hornacina con una pequeña imagen.

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10. Villa Amurallada de Labraza

Labraza, Rioja Alavesa

La imagen de la acrópolis de Labraza situada a 677m de altitud es una imagen medieval. 

Una villa medieval parcialmente reformada durante el siglo XVI que después de haber perdido sus funciones castrenses ha ido deteriorando su aspecto impresionante. 

El asentamiento de la población y la propia estructura de su complejo defensivo la hacen una de las poblaciones de más recio aire militar de la zona. Se trata, no obstante, de un territorio pequeño y de escasa población, que adquiere personalidad política diferenciada por motivos estratégicos y militares. 

Su preocupación por la fortificación de la villa fue constante. 

Se sabe que a comienzos del segundo cuarto del siglo XV se contrató un cantero al que pagaron una cantidad económica considerable. 

Labraza, Rioja Alavesa

Posiblemente las marcas que existen en las piedras dejadas por los canteros sean la firma del trabajo por el cual cobraban..

El Fuero de Labraza

En nombre de nuestro Señor Jesucristo. Yo Sancho, por la gracia de Dios Rey de los pamploneses, hago esta carta para todos mis pobladores de San Cristobal de Labraza, tanto presentes como futuros, de manera que decretamos daros buenos fueros y buenas costumbres... / /...Quien esta carta y estos fueros y estas costumbres quisiera romper o quebrantar sea maldito separado de Dios Padre e Hijo y Espíritu Santo y de Santa María, madre de nuestro Señor Jesucristo y sea en la maldición de los ángeles, arcángeles, patriarcas, profetas, apóstoles, evangelistas, mártires, confesores y de las vírgenes y de todos los elegidos de Dios y sea condenado con Judas el traidor en el infierno inferior y perezcan como perecieron Sodoma y Gomorra, sean sus días contados, su mujer viuda y sus hijos huérfanos, sean borrados del libro de los vivos y no se haga más mención de él, amén. Y además de esta maldición pague al señor Rey 10000 maravedis. ( fuero de Labraza 1196)

Pareciera como si la Labraza de alto valor estratégico de los siglos X-XII, que hizo que Sancho el Fuerte le concediera un Fuero especial, perdió pronto ese papel estratégico en beneficio de otras rutas y otras villas navarras próximas, como Viana, fundada por el mismo rey 20 años más tarde.

Fuero de Labraza

Tras la incorporación de Labraza a Álava a principios del XVI se desató una guerra fiscal entre Labraza y otros pueblos alaveses de su entorno y los pueblos navarros vecinos como Lapoblación, Meano o Marañón, que exigieron un alto pago por pasar vinos y otros productos por sus puertos y esto supuso un hándicap importante respecto a Labastida, Villabuena, Elciego, San Vicente… localidades por otra parte más próximas a los mercado de destino, Bilbao y Vitoria.

Obviamente, el limitado tamaño de la Villa, motivado por la escasa disponibilidad hídrica también va a tener mucho que ver. 

La villa la diseñó Sancho el Fuerte para poco más de una cincuentena de familias (unos 300 habitantes) y casi siempre se ha movido cerca de esa cifra, excepto en los últimos 100 años, cuando fue descendiendo poco a poco desde los 240 habitantes a menos de la tercera parte.

Ese aislamiento secular, ese minúsculo tamaño, esa mediterraneidad, esa “navarridad” de Labraza convierten a la Labraza actual en un enclave muy especial, muy sorprendente.

Se comprende así que en 2008 Labraza ganara el Premio Mundial de Ciudades Amuralladas

11. Comer en la zona:

Restaurante Sidreria Casa Armendariz
Calle Navarro Villoslada 15,
31230 Viana España
+34 948 64 50 78

Tres Tinas
Calle Serapio Urra 2,
31230 Viana España
+34 948 64 60 39

Cafe Bar D&T
Avenida de la Paz 39 Bajo, 
26004 Logroño España
+34 941 03 49 08


12. Otras Rutas Cercanas

martes, 6 de octubre de 2020

En Ruta por la Rioja Alavesa (I): De Laguardia al Complejo Eremita de Faido


Laguardia, Rioja Alavesa

Bodega Subterránea, Rioja Alta

Bodegas Marqués de Riscal, Elciego

Necrópolis y Ermita de Santa Maria de la Piscina, Salvador de la Sonsierra

Castillo de Portilla, Alava

Ermita Nuestra Señora de la Peña, Faido

Rioja Alavesa, con más de 300 bodegas, es un territorio cuya seña de identidad es la cultura del vino. Sin embargo, no es lo único de lo que podemos disfrutar en esta comarca. Su rico patrimonio natural con la sierra Toloño, el Río Ebro, las lagunas de Laguardia, o su patrimonio histórico, artístico y arqueológico son algunas de las posibilidades que ofrece Rioja Alavesa. 

Rioja Alavesa es una pequeña comarca que tiene una gran historia, avalada al menos con tres tipos de evidencias que reflejan cómo ocuparon el terreno sus primeros pobladores: los dólmenes prehistóricos, los castros de la Edad de Hierro y las necrópolis altomedievales.

Solo es cuestión de planificar y combinar las opciones que mejor se adapten a nosotros. En este plan os proponemos descubrir el lado más histórico y aventurero de Rioja Alavesa.

El plan nos llevará a conocer la historia más antigua de esta comarca. Rioja Alavesa es rica en vestigios prehistóricos. Un total de ocho dólmenes a los pies de la flamante Sierra de Toloño hacen una ruta, ideal para realizar en coche.

Son grandes y espectaculares. Cuidados y accesibles, harán descubrir al visitante la magia que esconden. Los Llanos en Kripan, La Chabola de la Hechicera, El Encinal, en Elvillar/Bilar, El Alto de La Huesera, San Martín, El Sotillo y Layaza en Laguardia y Montecillo, localizado en Villabuena de Álava conforman este rico patrimonio.

Tras la visita arqueológica, es hora de parar a comer. Cualquiera de las localidades del camino será una buena opción.

Indice:

  1. Como llegar a Laguardia, Origen de nuestra Ruta
  2. Visita a Bodegas
  3. Comenzamos nuestra ruta en la Villa de LaGuardia
  4. Elciego
  5. Samaniego
  6. Comer en Samaniego
  7. San Vicente de la Sonsierra
  8. Comer en San Vicente de la Sonsierra
  9. Senderismo: Sendero del vino Dolmenes y Ermitas
  10. Labastida
  11. Salinillas de Buradón
  12. Comer en Salinillas de Buradón
  13. Castillos de Portilla y Lanos
  14. Comer en Miranda de Ebro
  15. Senderismo: Ruta del Agua (Berganzo)
  16. Villa Amurallada de Peñacerrada
  17. Conjunto Eremitorio de Nuestra Señora de la Peña, Faido
  18. Comer en la Zona de Peñacerrada y Faido
  19. Otras rutas cercanas

1. Como llegar a Laguardia, Origen de nuestra Ruta

Ubicación de Laguardia

Laguardia se encuentra a tan solo 20 kilómetros de Logroño, otro de los grandes núcleos urbano de la zona.

Tambien Laguardia está ubicada a 50 kilómetros de Vitoria Gasteiz, capital de Alava y una de las ciudades vascas con mayor calidad de vida.

Resultado de imagen de mapa laguardia

Rodeada de viñedos y espacios naturales impresionantes, nos proporciona un espacio rural idóneo para desconectar del estrés de las grandes urbes.

Laguardia se encuentra en el corazón de la Rioja Alavesa, una tierra delimitada por 2 grandes recursos naturales como la Sierra de Cantabria y el rio Ebro. 

         

La estación de tren más cercana es la de de Logroño. 

Por carretera

La autopista AP-68 es una de las autopistas más importantes a nivel nacional, ya que une la N-I, a la altura de Miranda de Ebro, con Zaragoza. También se puede llegar hasta Logroño desde Pamplona por la autopista AP-12, y de allí a las diferentes localidades de Rioja Alavesa. Desde Madrid hay una distancia de 356 km que se cubren en unas 3 horas y cuarto. 

Tomando como referencia Laguardia, capital de la comarca, la distancia hasta Vitoria es de 48 km, que se tardan en recorrer unos 50 minutos. Desde Bilbao, a 111 km, se tarda 1 hora y 20 minutos. Desde Pamplona hay 101km y se tarda una hora y cuarto aproximadamente. Y desde Zaragoza hay 194 km y se emplean cerca de dos horas en llegar.

Por avión

El aeropuerto de Logroño-Argoncillo se encuentra a unos pocos kilómetros del límite de la comarca, y a tan sólo 32,7 km de Laguardia, por la carretera N232a. El aeropuerto conecta la zona con algunas de las principales ciudades españolas. También se puede llegar por avión a los aeropuertos de Vitoria y Bilbao. 

www.aena.com

En tren

Esta zona está comunicada por vía férrea hasta la estación de Logroño, a 19 km de Laguardia.

www.renfe.es


         

imprescindible en nuestra ruta es la 

2. Visita a Bodegas

Recomendamos disfrutar de los distintos tipos de bodegas con los que contamos en la Rioja Alavesa (pequeñas, multinacionales, familiares…). 

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3. Comenzamos nuestra ruta en la Villa de LaGuardia


Para saberlo todo sobre Laguardia:

https://www.arteynatura.com/2019/12/escapada-laguardia-en-la-rioja-alta.html

Y en los alrededores de Laguardia, encontramos:

               

Dolmen de la Chabola de la Hechicera en Elvillar

dolmen chabola de la hechicera
Dolmen La Chabola de la Hechicera, Elvillar.

Nos encontramos ante el dolmen más conocido de la zona, y no es por menos. Enmarcado por campos de viñas y con la sierra de Toloño como telón de fondo, La Chabola de la Hechicera es, sin lugar a dudas, el más espectacular de todos los que hayamos visto.

La cámara principal, de forma poligonal, esta formada por nueve ortostatos en los que se apoya la gran losa que hace la función de cubierta. En dirección sureste parte el corredor compuesto por cinco losas. Rodeando al dolmen se ha vuelvo a reconstruir recientemente el túmulo, acercándolo más a su aspecto original.

Vista aérea del dolmen La Chabola de la Hechicera.

Durante los trabajos de recuperación se encontraron un total de 39 sepulturas, junto a puntas de flecha, adornos y cerámicas. Su construcción data de finales del Neolítico (5.000 años a.C.) y estuvo en uso unos 2.000 años, hasta la Edad de Bronce.

Cuenta la leyenda que aquí moraba una bruja, y durante las mañanas de San Juán cantaba y pregonaba insensateces.

Dolmen del Alto de la Huesera

Seguimos nuestra ruta de los dólmenes con un buen ejemplo de construcción de tipo corredor, en donde todavía se conservan algunas losas de su revestimiento. La gran losa de cubierta principal que se cayó dentro en la antigüedad, ha sido retornada a su localización original.


Un buen ejemplo de sepultura colectiva. En Alto de Huesera se localizaron un total de 130 enterramientos de diferentes sexos y edades, así como herramientas de sílex, fragmentos de cerámica y elementos decorativos. Su utilización se alargó unos 2.000 años de forma intermitente, hasta el inicio de la Edad de Bronce.

El yacimiento también conserva dos grandes lagrares rupestres de la Edad Media. Éstos eran usados para pisar la uva y obtener así el mosto.

Lagares rupestres en el Alto de la Huesera.

Poblado de la Hoya

Poblado de la Hoya, Rioja Alavesa

una joya de nuestra historia.

Conoce el Poblado de La Hoya, un pequeño e interesante yacimiento arqueológico a apenas 5 minutos de Laguardia.

El Poblado de La Hoya, fue entre el 1200 a.C y el 250 a.C el núcleo urbano de mayor pujanza social y económica del espacio que hoy en día conocemos como la Rioja Alavesa. 

Un poblado, que, estructurado perfectamente con calles y plazas, acogía a más habitantes que ningún otro. 

Hoy en día, el centro de interpretación de La Hoya, más conocido como el Museo de La Hoya o simplemente Poblado de La Hoya, nos explica la forma de vida de aquella época.

Poblado de la Hoya, Rioja Alavesa

 Su ubicación, entre viñedos, en un paraje de película, protegido por la Sierra de Cantabria y con Laguardia como telón de fondo, es otro de sus encantos. Maravilloso. 

Y es que, gracias al yacimiento arqueológico excavado en los últimos años del siglo XX, hoy en día es posible conocer detalles tan asombrosos como la arquitectura de las casas que se encontraban en este poblado o las tradiciones funerarias de aquella civilización.

Información del Poblado de La Hoya.

Precio: 0€, gratis.
Teléfono: 945 621 122

Horario: En invierno, de martes a sábado de 11:00 a 15:00 y domingos / festivos de 11:00 a 14:00. En verano, de martes a sábado de 11:00 a 14:00 y de 16:00 a 19:00 y domingos/festivos de 11:00 a 14:00.

Ubicación: La Hoya Bidea, 13, Laguardia, Alava

4. Elciego

Elciego, Rioja Alavesa

El ciego se sitúa al sur de la Rioja Alavesa, en el territorio histórico de Álava. Hacia el Norte, divisaremos la Sierra de Toloño, y al Sur, veremos pasar el río Ebro. 

Al Este, limita con Lapuebla de Labarca y al Oeste, con Baños de Ebro.

Al igual que en todos los municipios de la zona, el vino y todo lo relacionado con este producto es el centro de todas las actividades de la localidad. 

Por lo tanto, es un destino paradisíaco para los amantes de la vitivinicultura y el enoturismo. 

De hecho, cuenta con muchas bodegas de gran calidad, y la oferta es inmejorable.

Pintorescas callejuelas

A su vez, los aficionados al arte también tienen la oportunidad de disfrutar con diversas obras arquitectónicas como la parroquia de San Andrés y la ermita de la Virgen de la Plaza, un capricho de la arquitectura del siglo XVII. 

Perderse por sus calles bien trazadas, unidas entre sí por pintorescas callejuelas repletas de palacios y casas de piedra blasonadas, es una auténtica delicia.

Si visitamos Elciego a principios de septiembre, pondremos el broche final a nuestra visita con las fiestas de la Virgen de la Plaza, las más importantes de la localidad, que se celebran el 8 de septiembre. 

El buen ambiente, el bullicio y la música inundan las calles durante estas fechas. Además, presenciaremos sus danzas autóctonas, conservadas a través de los siglos, al son de la música de los Gaiteros y Tamboril, de gran tradición en el pueblo.

Y para comer en Elciego:

Taberna 1583
San Andres - 6 Número 6, 
01340 Elciego España
+34 945 60 64 41

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5. Samaniego

Samaniego, Rioja Alavesa

Samaniego perteneció a Laguardia como cabeza del llamado Tercio de Samaniego, integrado por Villabuena, Baños de Ebro, Elciego, Navaridas, Leza, Páganos y Berberana. Fue en 1668 cuando obtuvo el título de villa.

La importancia del pueblo radicó en su ubicación militar transfronteriza. Era la avanzada de las fortificaciones de la plaza fuerte de Laguardia en el extremo occidental en su frontera con la Sonsierra. 

De las murallas y los castillos de antaño sólo queda hoy un torreón circular junto al que posteriormente se construyó el templo actual. 

Su posición transfronteriza atrajo a diversas familias de abolengo, de entre las que destacarían especialmente los Samaniego y los Fernández de Berrueco.

6. Comer en Samaniego

Hector Oribe
C/ Gasteiz 8, 
01309 Paganos España
+34 945 60 07 15

Bodegas Baigorri Restaurante
Ctra. Vitoria-Logrono Km 53,
 01307 Samaniego España
+34 945 60 94 20

Restaurante Viura
C/ Mayor, S/N Viura Hotel, 
01307 Villabuena de Álava España
+34 945 60 90 00

una vez comidos y paseados nos encaminamos hacia el Maravilloso pueblo de 






7. San Vicente de la Sonsierra



Dos son los elementos más llamativos para el viajero, un maravilloso paisaje de viñedo y un fabuloso patrimonio cultural.

Paisaje de viñedo y San Vicente de la Sonsierra al fondo 

Por un lado, tenemos más de 30 bodegas diseminadas en su término municipal, con la imponente presencia de la Sierra de Cantabria y él sinuoso paso del río Ebro. Por otro, un destacable patrimonio etnográfico, cultural, histórico y monumental. 

Un Castillo visitable y magníficos ejemplos de arte románico, gótico y barroco, además de trece necrópolis medievales antropomorfas, eremitorios, un dolmen y un menhir prehistórico.

Se han documentado más de ochenta lagares y prensas rupestres, verdadera arqueología de la cultura vitivinícola, algunos de ellos bien señalizados y visitables. Son numerosos también los guardaviñas, ejemplos de arquitectura popular.

Recinto amurallado de San Vicente de la Sonsierra 

El viajero tiene la posibilidad de hacer un recorrido mixto por el casco urbano y el entorno natural. 

El mejor plan para visitar San Vicente de la Sonsierra es pernoctar en la zona, puesto que las opciones son múltiples y no se puede dejar pasar la oportunidad de degustar, sin prisa, sus magníficos vinos y sus propuestas gastronómicas.

La economía y la cultura del vino caracterizan San Vicente de la Sonsierra 

El Ayuntamiento está haciendo un esfuerzo importante para que el viajero disponga de información accesible a través de códigos QR que faciliten la visita autoguiada a los variados recursos patrimoniales del municipio.
Códigos QR del Ayuntamiento de San Vicente de la Sonsierra para visitas autoguiadas 

Desde ArqueoTrip queremos dar las gracias a Ana Sabando y a Maribel García por su visita guiada. Nos han desvelado detalles de la cultura del vino y del fabuloso patrimonio cultural del municipio que, han hecho de esta visita, una experiencia viajera sobresaliente.

Recorrido Urbano

Puente medieval de San Vicente de la Sonsierra

La subida al Castillo de San Vicente de la Sonsierra, permite disfrutar de buenos ejemplos de casas blasonadas.

Casa blasonada en la subida al recinto fortificado de San Vicente de la Sonsierra 

El Castillo ocupa la zona más elevada del municipio y está asentado sobre restos celtibéricos y romanos. Sin embargo, refleja en sus estructuras una historia continuada hasta la actualidad. 

Recomendamos visitar el recinto amurallado y la torre del homenaje, para disfrutar de unas magníficas vistas del paisaje de viñedo y del río Ebro.
Torre del Reloj en el Castillo de San Vicente de la Sonsierra 

Torre del homenaje de San Vicente de la Sonsierra
Santa María la Mayor,  San Vicente de la Sonsierra

Aconsejamos la visita a la Iglesia de Santa María la Mayor, en el interior del recinto fortificado, un magnífico ejemplo de arquitectura del siglo XVI de estilo gótico tardío. Es su interior nos podemos llevar varias sorpresas interesantes. Os mostramos algunas, pero hay más…

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Iglesia de Santa María la Mayor, con representación de monjes, clérigos y guerreros 


Pila bautismal finales del S XIII o principios del XIV, 
Curioso retrete en la Iglesia de Santa María la Mayor
En la base del cerro del castillo, existe un buen número de calaos, muchos de ellos bastante antiguos. Se trata de bodegas subterráneas recuperadas por el Ayuntamiento o en uso por particulares. Algunas se pueden visitar, merece la pena asomarse.

Calao o bodega subterránea en el recinto fortificado

Recorrido por el Contorno

El recorrido urbano se debe completar con un segundo recorrido en el entorno. Destacamos por su especial relevancia el Conjunto Arqueológico de Santa María de la Piscina, siglo XII con una necrópolis de repoblación de los siglos X al XIV. 

Conjunto Arqueológico de Santa María de la Piscina, San Vicente de la Sonsierra

La fotografía que encabeza este este post, muestra la calidad de uno de los mejores ejemplos de arte románico de La Rioja.

Interior de la iglesia románica de Santa María de la Piscina, siglo XII

Detalle de un capitel de la iglesia románica de Santa María de la Piscina, siglo XII

Un monumental patrimonio en medio de un paisaje de viñedo que en otoño transmite sensaciones únicas al viajero. Pero el entorno ofrece más sorpresas, algunos de ellos nos remontan a la prehistoria.

Dolmen de la Cascaja, muy próximo a la iglesia románica de Santa María de la Piscina

Dejamos para una de las tardes de nuestra escapada, la ruta senderista hacia la Necrópolis de San Andrés y lagares y prensa rupestres de Hornillos, en medio del viñedo, 100% recomendable. 
Necrópolis de San Andrés y Lagares Rupestres de Hornillos
Junto al lado este de la Ermita de Santa María de La Piscina, sobre una ladera suave que desciende hacia el valle, se encuentra una necrópolis de repoblación, con tumbas datadas entre los siglos X y XIV. 

Se han encontrado 49, aunque hay cuatro más junto al muro este de la iglesia, próximas al ábside. Las de mediados del siglo X son antropomórficas, talladas en la roca caliza del suelo; las del siglo XII son de lajas y el resto, de los siglos XIII y XIV, son sarcófagos exentos.

La existencia de tumbas anteriores a la construcción de la ermita evidencia que la zona estuvo poblada antes de la elección de este sitio para su construcción.
Necrópolis medieval de San Andrés, al fondo San Vicente de la Sonsierra 

Los lagares rupestres de la Sonsierra, zona productora de vino, son bases de prensas para pisar la uva que han sido talladas en la roca caliza para facilitar las tareas de vendimia. 

En esta comarca hay muchos situados en términos agrícolas de la zona y en algunas necrópolis medievales. Por su escasa capacidad sólo debían cubrir las necesidades familiares de los propietarios en una economía de subsistencia.

Lagares Rupestres de Hornillos

Se trata generalmente de lagares totalmente excavados en la roca, formados por un gran recinto circular en desnivel, lugar donde se deposita la uva, y un depósito adosado de mayor profundidad “el torco”, comunicado con el anterior por un canalillo en el que se recogía el jugo.

Aunque son de difícil datación, los últimos descubrimientos han localizado uno anterior al siglo XII y en otros casos parecen posteriores al siglo XIV.
El conjunto de Hornillo podemos considerarlo una antigua bodega de elaboración de vinos blancos y rosados. 

Lagares Rupestres de Hornillos

En este entorno encontramos en una gran lastra cuatro lagares en muy buen estado y un trujal (formado por prensa con pileta y torco rectangular unidos por un canal) además de un chozo o guardaviñas de planta cuadrada en el extremo sur de la parcela.

En la parte plana (base de la prensa) se depositaba la uva sobre un receptáculo de cesta o de madera y sobre él se prensaba para conseguir el mosto, que era recogido en el torco y posteriormente transportado en los pellejos hasta las bodegas de San Vicente por los "mosteros"

8. Para comer en San Vicente de la Sonsierra

Restaurante Casa Toni
Calle Zumalacarregui 27, 
26338 San Vicente de la Sonsierra España
+34 941 33 40 01

La Tercera Estacion
Calle Remedio 14,
 26338 San Vicente de la Sonsierra España
+34 941 33 45 01

Asador Los Nietos
Calle Mesones 30, 
26330 Briones España
+34 941 32 24 45

y si nos gusta el Senderismo, en la zona podemos realizar 

9. Senderismo: Sendero del vino Dolmenes y Ermitas




San Vicente de la Sonsierra (00 minutos)

Salimos de la población, bordeando el Castillo, por el Barrio de San Juan. Cruzamos el barranco Rueda y ascendemos por el camino de la derecha. Llegamos a la carretera de Baños, caminamos unos metros y tomamos un camino a la izquierda. 

Bordeamos una cantera y llegamos a la Necrópolis de Artajona (San Pablo). Seguimos el camino de la derecha y a la altura de un chozo, giramos hacia la izquierda y continuamos hacia Abalos.

Ábalos (1 hora 50 minutos)

Tras el recorrido urbano, se sale bordeando el palacio del Marqués de Legarda, en dirección al área recreativa "La Te¬jera" y a la ermita románica de Santa Maria.
Santa María de la Piscina (2 horas 30 minutos)

El conjunto está formado por la ermita, restos del antiguo poblado de Pecina (Picinia) y la necrópolis. Un camino asfaltado nos llevará hasta el Dolmen de la Cascaja y, posterior¬mente, hasta la aldea de Peciña, donde visitaremos la igle¬sia de San Martin y contemplaremos la vista panorámica.

Necrópolis de Hornillos (4 horas)

El Camino del Romeral nos conducirá al término de San Andrés, donde se encuentra la gran necrópolis de Hornillos, que cuenta con sepulturas, restos de una antigua ermita y dos lagares rupestres. A continuación, el camino accede a la ermita de San Martín. 

Desde este punto nos dirigimos hacia la carrelera, que cruzaremos para tomar, poco después, un camino a la izquierda que llega a San Vicente.
San Vicente de la Sonsierra (5 horas 35 minutos) Fin del recorrido.

AMPLIACIÓN A LA ERMITA DE LA VIRGEN DE LA ROSA

Le ascensión desde Abalos a la ermita de la Virgen dele Rosa es muy recomendable Para ello, salimos de la población por la calle Virgen de la Rosa, que posteriormente se transforma en camino de tierra y, al final, en una estrecha senda entre el bosque. 

La imagen de la ermita se divisa al culminar la ascensión, tras una hora y cuarto de recorrido.

10. Labastida

Labastida, Rioja Alavesa

Se encuentra al abrigo del monte Toloño (1.271 m), mientras que por el sur está flanqueado por el río Ebro, frontera natural entre el territorio histórico de Álava y la comunidad de La Rioja.

Labastida es una parada indispensable para todo aquel que quiera conocer de cerca todos los secretos y entresijos del vino. Por un lado, nos sorprenderán las impresionantes viñas que se extienden por toda la zona. 

Por otro, se pueden visitar y recorrer las bodegas del municipio, desde las cuevas y calados de antaño hasta las grandes bodegas actuales. 

Muchos de los habitantes viven del negocio del vino, pilar fundamental de la economía de la localidad.

Ermita del Santo Cristo, Labastida

En el casco antiguo se halla la ermita del Santo Cristo, de estilo románico y gótico. Además, debemos destacar los arcos Toloño y Larrazuria, que hace tiempo cumplían la función de puerta de acceso.

El vino y su cultura tienen un gran peso en las actividades del pueblo y también en sus fiestas. Todo el año es apropiado para acercarnos hasta Labastida, pero el mes de noviembre lo es aún más. 

No en vano, es a mediados de ese mes cuando termina el trabajo de la vendimia, por lo que organizan las fiestas de acción de gracias de la vendimia para festejarlo. Durante estos días, la música y el buen ambiente se adueñan de las calles del municipio.

11. Salinillas de Buradón

Salinillas de Buradón, Rioja Alavesa

Salinillas fue un pueblo que surgió al abrigo de Buradón, uno de los cuatro grandes castillos que defendían la frontera natural del Ebro durante la ocupación musulmana: Término, Cellorigo, Bilibio y Buradón. 

Por ello no se encontraba en su localización actual, en mitad de un valle franqueado por suaves montañas y varios kilómetros hacia el interior alavés, sino cerca de la fortaleza que le dio nombre, en el entorno de las Conchas de Haro. 

Sin embargo, y como a veces ocurría durante la Edad Media, el pueblo entero fue trasladado, probablemente en busca de mayor seguridad debido a los continuos ataques musulmanes que hacían mella en la población, y también porque se decidió explotar las salinas que le dan nombre.

 Durante las guerras castellano-navarras en busca de la definición de una nueva frontera, Salinillas de Buradón se amuralló y fue privilegiada por Alfonso X de Castilla y su hijo Sancho IV, que le dieron fuero de población y ventajas económicas para explotar las salinas.

El nuevo emplazamiento de la villa fue escogido por tratarse de un cruce de caminos, ya que varias vías comerciales e incluso el Camino de Santiago se cruzaban en ese punto. También se aprovechó la cercanía de las salinas, que estuvieron en funcionamiento desde el siglo XII hasta el XIX, cuando se abandona la producción.

 La sal era un elemento de gran valor en la Edad Media y era el gran motor económico de esta aldea, además de que su producción era alentada por los reyes, ya que obtenían grandes beneficios de su comercio y de los impuestos que recaudaba. En tiempos de Alfonso XI las salinas fueron de explotación real, pero más tarde la producción pasó a ser libre a cambio del pago de un canon fijo al rey.

El recinto urbano de Salinillas todavía conserva gran parte de sus impresionantes murallas medievales y además el acceso norte y el sur casi intactos. 


Ambos se componen de una maciza torreta, de tres plantas, que conserva algunos de los elementos defensivos más característicos de la Edad Media, como las ventanas saeteras del segundo piso, por donde transcurría el paso de ronda, y en el tercero, un pequeño vano de observación y ataque. 

Salinillas de Buradón, Rioja Alavesa

Su muralla, de buena mampostería, todavía se conserva en bastante buen estado y enlaza las cuatro puertas con las que contaba la villa: una en cada uno de los puntos cardinales. 

Además, en la puerta sur, se puede intuir la presencia del rastrillo por la ranura del intradós de las jambas. Era el acceso principal a la villa, y por ello en su fachada se colocaron los escudos de los Sarmiento y de los Ayala, apellidos unidos por matrimonio a finales del siglo XIV y los señores de la villa.

Pero lo más sorprendente de Salinillas de Buradón se encuentra en el interior, donde podemos contemplar una curiosa construcción, hoy en ruinas, que nos permite otear la grandeza que tuvo que tener este pueblo en el pasado. 

Cercano a la muralla y al lado de la Plaza Mayor, existe un inmenso palacio renacentista que contrasta de forma asombrosa con el entorno medieval que lo circunda y que alberga en su interior una torre medieval rodeada por las bellas fachadas palaciegas. 

Palacio Renacentista, Salinillas de Buradón

La torre del interior perteneció a los Sarmientos y Ayalas, señores de esta villa, responsables también de la construcción del hospital que atendía y protegía a enfermos, pobres y peregrinos, y que todavía se encuentra en las inmediaciones.

 La casa-torre data de principios del siglo XIV y defendía y guardaba la villa, pero también era la vivienda particular de esta poderosa familia. 

En algunos tramos sus muros miden más de metro y medio de grosor y tenía su acceso, todavía visible, al sur de la torre, por la actual Plaza Mayor, que en aquel momento funcionaba como plaza de armas del recinto medieval. 

El torreón conserva su planta rectangular, ventanas saeteras, vanos rematados en arco, apuntados o de medio punto, y modillones y mechinales que servían para sostener las vigas del edificio, que hoy en día se encuentra hueco.

Restos del Castillo Medieval, Salinillas de Buradón

Castillo de Buradón. 

La fortaleza medieval y sus restos están en la cima o peñasco que coronan lo que hoy en día conocemos como el paso de las Conchas de Haro que en tiempos actuaba como una muga natural. 

Este punto era estratégico porque está en la boca de un desfiladero que comunica la Llanada y la Ribera Alavesa con el Valle del Ebro.

 Ahora no queda más que resto arqueológicos de este edificio de defensa bizantino que controlaba el territorio y toda la Sonsierra en la época de Reino de Navarra.

12. y para Comer en Salinillas de Buradón

El Rincón de Buradon
 01212 Salinillas de Buradón, Álava
Teléfono: 945 38 69 79

Restaurante Las Cepas
01212 Salinillas de Buradón, Álava
Teléfono: 945 33 72 32

13. Castillos de Portilla y Lanos

Castillo de Portilla

Castillo de Portilla, Alava

El castillo de Portilla se sitúa en lo alto de una abrupta peña de 780 mts. de altitud, estrecha y alargada, que le proporciona una característica planta en forma de barco.

 Las ultimas investigaciones apuntan a que fue construido muy posiblemente en la primera mitad del siglo XI, bien por el monarca pamplonés Sancho Garcés III el Mayor (1004-1035), bien por su hijo García Sánchez III (1035-1054), como medio para fijar su autoridad sobre suelo alavés, dentro de un proceso general de expansión y fortalecimiento del reino de Pamplona en el condado de Castilla.

Las investigaciones arqueológicas permitieron documentar además una compleja articulación poliorcética organizada en tres niveles diferentes:

El nivel inferior

Situándonos en la cara meridional del imponente farallón rocoso que alberga el castillo de Portilla observamos la existencia de un pequeño collado donde se levantaba un cuerpo de guardia (A) que defendía el primer acceso al castillo por el sur. 

La robustez de las entalladuras y los diferentes mechinales abiertos en la roca hacen pensar en un gran edificio construido íntegramente de madera. Además, sobre el cabezo oriental se situaba un pequeño torreón de vigilancia (B) del que apenas conservamos el arranque de su cimentación, cajeada en la roca. Al noreste del cuerpo de guardia nacía un estrecho pasillo o corredor (C) que recorría el farallón por su cara septentrional. 

Al inicio de este pasillo se levantaba una pequeña garita de control (D) de la que solo conservamos los cajeados de su base, destinados a alojar los zócalos de piedra, sobre los que cabe imaginar alzados perecederos de madera.

En su parte final, el pasillo comunicaba con otro camino que, desde la Villavieja, ascendía sinuosamente hacía el castillo. Ambos caminos convergían en una estructura en rampa, actualmente desmantelada, en cuyo arranque pudo situarse la puerta de entrada por el norte (E).

Imagen aérea y planta del castillo de Portilla.

El nivel intermedio

A través de la estructura antes descrita se accedía a la terraza intermedia del complejo defensivo (F), que habilitaba el acceso al recinto superior. 

Manteniéndonos en esta terraza, pero en su extremo occidental, se situaba además el aljibe de la fortaleza (G). 

Se trata de una estructura excavada parcialmente en la roca, cubierta por una bóveda rebajada de lajas calizas, en cuyo remate debió abrirse un orificio cenital que permitía la recogida del agua de lluvia proveniente del foso.

El nivel superior

El nivel superior del castillo se concibió originalmente como una plataforma rectangular delimitada en todo su perímetro por una muralla de piedra de grosor variable que ampliaba la escasa superficie de uso de la peña (H). 

Esta “zona alta” de la fortaleza acogía las principales estructuras defensivas, productivas y habitaciones del castillo, distribuidas en siete espacios bien diferenciados.

 El primero de ellos (I), semiexcavado en la roca, constituía un nuevo cuerpo de guardia que controlaba el acceso al recinto y articulaba el paso hacia el resto de estructuras del recinto superior. 

La presencia de numerosos agujeros de poste en el perímetro exterior de esta estancia demuestra la existencia de un alzado superior lígneo, integrado por un armazón de postes entre los que se situarían cierres de tablazón de madera, en tanto no se han hallado restos de adobe, ladrillo o arcilla que denuncien el empleo de otras técnicas constructivas.

Recreación del Castillo de Portilla en el siglo XII


Como señalamos, esta estancia permitía el acceso al resto de estructuras situadas al este y oeste de la fortaleza. El espacio situado inmediatamente al este (J) se documentan numerosos agujeros abiertos en la roca destinados a alojar diversas estructuras lígneas de las que, en el estado actual del conocimiento, desconocemos su naturaleza y dimensiones. 

Quizás, atendiendo al resto de actividades registradas, pudieron funcionar como espacios de almacén, cocina o dormitorio para la guarnición. Más al este se documenta una nueva estancia cuya planta va a ser producto del rebaje efectuado al sustrato rocoso (K). Las excavaciones efectuadas en el año 1991 permitieron registrar en su interior una pequeña oquedad abierta en la base del muro oriental, con bóveda de horno, de funcionalidad metalúrgica. 

Atendiendo a la presencia de varias clavijas corneas de mamífero en el suelo asociado (cuyas astas son comúnmente utilizadas como mangos de cuchillos) podemos asociar esta estancia con una pequeña fragua destinada a la fabricación de utensilios para el castillo (cuchillos, puntas de ballesta, apliques de cobre para adorno de las vestiduras o el mobiliario, etc). En el extremo oriental del recinto se levanta un torreón semicircular que remata la fortaleza por este costado (L), cumpliendo labores indudablemente defensivas.

Hacia el oeste se sitúan las estructuras más destacadas. En primer lugar documentamos la torre del homenaje (M), levantada sobre un escarpe rocoso que hace de este edificio el más alto de la fortaleza. A pesar de su deficiente estado de conservación es posible determinar la presencia de un imponente edificio rectangular, en cuya planta baja se abrían sendos accesos enfrentados al este y oeste. 

El acceso oriental se situaba a unos 2 metros de altura con respecto al suelo de la plataforma superior, cota que debió salvarse mediante una escalera de madera desaparecida.

 El occidental, por su parte, facilitaba el paso hacia el foso que pronto describiremos. En el interior de esta primera planta se sitúa un estrecho patín de piedra que ascendía al primer piso de la torre, del que aún se aprecian algunos mechinales de las vigas pertenecientes al forjado del suelo.Inmediatamente al oeste de la torre se abrió un foso (N) de dimensiones notables, excavado cuidadosamente en la roca, que protegía el torreón de poniente. 

Su remate aún conserva las entalladuras de apoyo de las traviesas del puente que, por su extremo norte, salvaba el paso y facilitaba el acceso al mencionado torreón (LL). A juzgar por los restos conservados, parece tratarse de una amplia estancia rematada en su extremo occidental por un torreón semicircular dotada de pequeñas ventanas aspilleras.

Castillo de Lanos

Castillo de Lanos-Ocio, Alava

El Castillo de Lanos, se encuentra en lo alto de un risco desde el cual domina la pequeña localidad de Ocio. 

Es por eso que también es conocido como Castillo de Ocio, el cual forma parte del municipio de Zambrana. 

A pesar de no tener muchos datos sobre el origen de este Castillo de Álava, se cree que sus primeras construcciones fueron en el siglo XI. Algo que sí sabemos, es que fue tomado por Sancho IV de Castilla.

Al llegar al Castillo de Lanos, vemos que es inaccesible por tres de sus cuatro lados. Esto se debe a que se encuentra al borde de un precipicio, lo que nos muestra su carácter defensivo. Esta fortificación está construida de arenisca y su cuerpo principal está formado por una torre del homenaje. Antiguamente, esta torre estaba protegida por dos recintos y torres defensivas.

El Castillo de Lanos es una fortaleza en estado de ruina, situada en lo alto de un risco del concejo de Ocio.

En la actualidad, el Castillo de Lanos se encuentra en estado de ruina y es algo que se puede apreciar en su interior, ya que está repleto de vegetación y agujeros en sus muros. A pesar de que se iniciaron labores de rehabilitación, si decides visitar esta fortificación podrás ver su mal estado. Pero ese es el encanto principal de este castillo, ya que es un pedazo de historia que no puedes perderte.

Web:
www.castillodeportilla.com

Tel.

(+34) 945 337 014
(+34) 656 753 142

Mail:
secretaria.zambrana@ayto.alava.net
info@CR-castillodeportilla.es

Si en tu visita quieres hacer un FreeTour, o necesitas comprar alguna entrada para algún Museo o para realizar alguna actividad, en este enlace te lo pueden solucionan, click aquí

14. Comer en Miranda de Ebro

Carbón Restaurante
La Estacion 80 Burgos,
 09200 Miranda de Ebro España
+34 947 34 70 07

La Roca
Calle Ramon Y Cajal 47, 
09200 Miranda de Ebro España
+34 947 31 20 02

Bar Meson La Higuera
Calle de La Independencia 0,
 09200 Miranda de Ebro España
+34 947 32 47 33

y algo mas económicos

Oasis Gastro-Bar
Calle de Santa Lucia Numero 10, 
09200 Miranda de Ebro España
+34 947 11 18 49

Taberna Berlin
Calle Estacion 33 Bajo, 
09200 Miranda de Ebro España
+34 947 33 19 19

Si somos aficionados al Senderismo, no podemos pasar por la zona sin acercatrnos a Berganzo para hacer la Ruta del Agua

15. Senderismo: Ruta del Agua (Berganzo)

Esta sencilla ruta nos permitirá visitar la hermosa cascada de las Herrerías partiendo del casco urbano de Berganzo. 

El sendero sigue el curso del río Inglares aguas arriba a la sombra de las hayas hasta la cascada. 


Las aguas del Inglares descienden desde Peñacerrada hasta Berganzo salvando un desnivel de 200 m en menos de 5 km, lo que origina pequeños rápidos y bellas cascadas. 

El camino de vuelta se realiza junto al antiguo canal de agua que fue construido para alimentar la central hidroeléctrica de Berganzo.



En 1897 la Sociedad Electro Hidráulica Alavesa aprovechó este desnivel construyendo la central hidroeléctrica de Berganzo, que sigue en funcionamiento en la actualidad, abasteciéndose a través del canal que bordeamos en nuestra ruta.

Esta bonita ruta circular da su inicio y final en la localidad de Berganzo. 

Un total de 10 kilómetros donde pasar media jornada.

Comenzamos serpenteando el río Inglarés y descubriendo las diferentes pozas que se forman en los recodos. 

En verano podemos pegarnos algún que otro chapuzón.

Puedes descargarte el Track de la ruta en nuestro enlace de Wikiloc.


A mitad de recorrido llegamos a la Cascada de las Herrerías y debemos remontarla para volver a Berganzo por antiguo canal de la hidroeléctrica.

     
el siguiente destino es la cercana

16. Villa Amurallada de Peñacerrada

Peñacerrada, Alava

Peñacerrada es una villa de origen medieval, que se ubica en el límite fronterizo de los antiguos reinos de Navarra y Castilla, en un estratégico cruce de caminos. Además sigue conservando su recinto amurallado, del que sobresale una magnífica puerta, denominada Puerta Sur.

El documento conocido como Reja de San Millán de 1025 menciona una extensa lista de localidades alavesas indicando los diezmos que estas pagaban al Monasterio de San Millán de La Rioja. 

Este documento permite establecer la extensión que tenía Álava en el siglo XI, los distritos o alfoces en los que se dividía, así como las poblaciones que existían por aquel tiempo y los nombres que tenían.

Varios de los pueblos comprendidos en el actual municipio de Peñacerrada aparecen mencionados por primera vez en este documento. 

Son las aldeas de Zumento, Baroja, Loza, Aima y Faido, que se mencionan integradas en el alfoz alavés de Rivo de Ivita, junto con otras localidades que en su mayor parte se encuentran actualmente en el Condado de Treviño. 

Puerta Sur de Peñacerrada

Cada una de estas cinco localidades contribuía al Monasterio con el tributo de una reja de hierro.

Fundación de Peñacerrada

Peñacerrada no se menciona en la Reja de San Millán de 1025, tal vez porque se encontraba fuera de los límites del territorio alavés de la época. 

La tradición manda que la población fue fundada en el siglo VIII cuando sus primeros moradores se instalaron en el término conocido como Urizarra, nombre que significa en lengua vasca Villa vieja. 

El emplazamiento original de la población se encontraba al noreste de la actual población, en la margen opuesta del río Inglares y sobra la cumbre rocosa de un cabezo. En la actual se conservan las ruinas de un castillo en ese emplazamiento.

En el año 1295 Peñacerrada aparece como villa de la Hermandad General de los Consejos de Castilla, sin que se sepa la fecha concreta en que fue aforada, aunque puede considerarse la de 1256 como fecha más probable, ya que ese año se fundaron las villas de Salvatierra y Santa Cruz de Campezo.

En 1377 el rey Enrique II de Castilla cedió las villas alavesas de Peñacerrada, Lagrán y Marquínez a Diego Gómez Sarmiento​ que fue mariscal de Castilla4​ y adelantado mayor de Castilla y de Galicia​ y estaba casado con Leonor Enríquez de Castilla, señora de Salinas de Añana y nieta del rey Alfonso XI de Castilla.

El historiador Hegoi Urcelay Gaona señaló que la villa de Peñacerrada le fue cedida al mariscal Diego Gómez Sarmiento junto con todos sus derechos, rentas, justicia civil y criminal y el mero y mixto imperio.

Comenzaremos nuestro recorrido en la hermosa iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción, en Peñacerrada, que ofrece una interesante portada románica y un bello retablo del siglo XVI.

Cuevas de San León, Peñacerrada
Sala de las Formaciones

Desde allí, nos dirigiremos a la Plaza de los Fueros, donde se encuentra el palacio de los Duques de Hijar, construida en el siglo XVII y que albergará el "Centro de Interpretación del Ámbar"

En este sentido, cabe destacar que en Peñacerrada fueron hallados importantes yacimientos, convirtiendo el ámbar del municipio en único en el mundo, tanto por su antigüedad como por la calidad de los fósiles.

Cuevas naturales y artificiales

En las inmediaciones de la localidad de Peñacerrada, por ejemplo, divisaremos las dos cuevas naturales de San León.

Cuevas de San León, Peñacerrada

Otro de los núcleos que merece especial mención es Faido, enclave que alberga el conjunto de cuevas artificiales de la Virgen de la Peña, San Miguel y Kruzia. 

Destaca entre los tres la cueva que corresponde a la ermita de la Virgen de la Peña.

Además del patrimonio histórico, Peñacerrada nos ofrece la posibilidad de disfrutar de su espléndido entorno. 

Dentro del municipio se encuentra el Yacimiento Arqueológico de las Yurdinas, una cueva natural que incluye restos funerarios.

Las principales fiestas del núcleo urbano de Peñacerrada tienen lugar el 6 de octubre, en honor a Nuestra Señora del Rosario.

17. Conjunto Eremitorio de Nuestra Señora de la Peña, Faido

Hace 1.500 años, en plena época visigoda, Álava estaba habitada por eremitas. Estas comunidades cristianas vivían alejadas de la jerarquía de la iglesia. Su vida era sencilla, construyendo cuevas artificiales donde habitaban sin grandes lujos. 

Hasta nuestros días ha llegado una joya, poco conocida al estar más allá de los Montes de Vitoria. Hoy desvelamos la ermita de Nuestra Señora de la Peña. ¿Nos acompañas?


Ermita de Nuestra Señora de la Peña

En el municipio de Faido, a 25 kilómetros de Vitoria-Gasteiz y haciendo frontera con el Condado de Treviño, nos encontramos con ésta pequeña aldea. Morada en la Alta Edad Media por una comunidad de eremitas, se levantó en el siglo VII el conjunto rupestre de Nuestra Señora de la Peña; uno de los más espectaculares de Álava.

Este interesante complejo está excavado en la propia roca, horadando un gran peñón de arenisca. Es por ello que se le ha bautizado como ermita de la Peña.


Hablamos de “conjunto” o “complejo” ya que ésta ermita eremítica está formada por cinco niveles de cuevas superpuestas comunicadas entre sí, a través de pozos interiores o escaleras talladas. De estos cinco niveles, dos de ellos eran usados como templos religiosos (nivel 2º y 3º) algo que hay que tener en cuenta y que otorga fascinación al complejo por albergar dos iglesias rupestres.


Cronología de las diferentes etapas constructivas de la ermita de Nuestra Señora de la Peña.

La ermita de Nuestra Señora de la Peña está claramente dividida en dos partes: el propio templo excavado en la roca que data del siglo VII y el edificio anexo que hace tanto de vestíbulo de entrada como de cubierta de las iglesias rupestres (construido en el siglo XIII).

Nuestra Señora de la Peña es la ermita cristiana en activo más antigua del País Vasco. Es así que en 1984 fue declarada Monumento Nacional de Euskadi. En la actualidad se sigue abriendo al culto cinco veces al año.

Nivel 1º (cueva inferior)

Antes de llegar al acceso principal de la ermita, nos topamos con esta primera cueva en muy mal estado. Se puede observar en sus paredes diferentes agujero u oquedades, posiblemente usados para sujetar vigas. A la derecha de la entrada vemos un pequeño pasadizo ascendente que podría comunicar con el segundo nivel, aunque a día hoy está cegado.

Cueva inferior adosada a la fachada de la ermita románica.

Nivel 2º (iglesia inferior)

Para acceder a éste segundo nivel tenemos que entrar por la ermita anexa al peñón rocoso que se edificó en el siglo XIII. Tras atravesar la puerta de doble arco de medio punto, accedemos al vestíbulo o pórtico. Nos llama la atención el mural gótico (siglo XVI) con el que nos topamos de frente, el cual representa El Calvario.

Mural de “El Calvario” y vestíbulo románico (s. XIII).

Una vez atravesado éste vestíbulo, y paralelo al mismo, llegamos a la nave principal de la iglesia rupestre, toda ella excavada en la roca. Encontramos cuatro estancias: la nave principal, el coro y dos pequeñas cámaras.



La nave principal es de planta rectangular, con bóveda de medio cañón y cabecera orientada al este. Sorprende el retablo barroco (s. XVIII), posterior a la construcción de la iglesia y tallado completamente en la roca. 

Es aquí donde descansa la talla en piedra de la Virgen de Nuestra Señora de la Peña (s. XIII) del tipo “Andra Mari”.


En el lado opuesto al retablo encontramos una pequeña estancia irregular que se abre a la nave a través de dos puertas desiguales y elevada por varios peldaños. Es posible que su uso fuese como tribuna o coro.

Plano iglesia inferior de la Virgen de la Peña.

En la pared izquierda de la nave se abren dos pequeñas estancias de planta rectangular. En la cámara de la derecha se puede observar una sepultura y un gran hueco que pudo también ser una sepultura. 

La estancia de la izquierda resulta más interesante ya que fue usada como baptisterio, albergando una pila bautismal tallada toscamente en roca y pegada al suelo con argamasa. No se está muy seguro de la datación de la pila bautismal. En ésta cámara también encontramos una sepultura de grandes dimensiones.


Nivel 3º (iglesia superior)

Para acceder a éste nivel es necesario retroceder nuestros pasos hasta la entrada de la ermita románica. Allí nos topamos con unas escaleras de madera las cuales ocultan las originales talladas en roca y que ascienden hasta la segunda iglesia o iglesia superior.

Al fondo del vestíbulo, el acceso a la iglesia superior.

La nave es de planta oblonga con bóveda de medio cañón. La cabecera, situada al este, es de gran interés. Más baja que la nave y con bóveda de cascarón, ésta se abre con arco de medio punto que descansa sobre jambas.

 En la bóveda de la cabecera se talló una argolla para colgar algún tipo de iluminación y podemos observar un pequeño altar.


En la pared norte se abren dos oquedades. La de la izquierda es una pequeña cueva que no tiene gran interés. La estancia de la derecha es la que realmente nos causa fascinación debido a una figura arborescente de líneas rojas que hay pintada en el muro sobre una sepultura. 

En ella vemos también dibujos circulares que pueden representar los frutos del árbol. Esta ilustración se repite en la cabecera de la nave.


Fuera de la nave principal se encuentran elementos tallados en roca junto con otros de fábrica más moderna. Por lo que resulta complicado su análisis.

Plano iglesia superior de la Virgen de la Peña.

En la zona de construcción más moderna es donde se repartían las estancias de los cofrades de la ermita (despensa, gran salón y cocina).



Nivel 4º

Se intuye un cuarto nivel de trabajos rupestres en el sector del corredor de los cofrades, pero de difícil estudio.

Nivel 5º (cueva superior)

Sobre el tejado de la ermita románica está situado el quinto nivel del complejo de la Peña. Una pequeña cueva rectangular da cierre a éste interesante conjunto rupestre. En el techo de la misma podemos observar dos “argollas” para sustentar algún objeto, así como diversos mechinales.


Lo más interesante lo encontramos en el dintel de la puerta, una inscripción visigótica que hoy día cuesta descifrarla.

No podemos olvidarnos de la espadaña de la ermita que se sitúa en lo alto del peñón. Como queriéndonos hacer partícipes del lugar tan privilegiado que ocupa.

   

Cuevas eremíticas de Kruzia y San Julian

No podemos abandonar Faido sin antes visitar las cuevas de Kruzia y San Julián. Cercanas a la ermita de Nuestra Señora de la Peña, nos hace recapacitar sobre la importancia que tuvo esta zona en la Alta Edad Media.

Cuevas de Kruzia

Se localizan a la izquierda del camino que nos conduce al complejo de Nuestra Señora de la Peña. Dos pequeñas cuevas, parcialmente tapadas por maleza, se abren en un pequeño promontorio rocoso.


La más interesante es la situada a la izquierda (Kruzia I) en cuyo interior observamos dos sepulturas. 

Si nos fijamos en una de sus jambas descubriremos una interesante, y a la vez deteriorada, inscripción. 

Gracias al estudio paleográfico de estos trazos se ha podido datar cronológicamente su ocupación (entre los siglos VI y VIII).

La segunda cueva (Kruzia II) no tiene ningún interés, debido a sus pequeñas dimensiones y ausencia de sepulturas.

Cuevas de San Julián

También conocidas como cuevas de San Miguel, por el monte en el que se encuentran, se localizan al otro lado del barranco por el que fluye un pequeño arroyo.


Nos topamos con dos cuevas próximas entre sí. La más grande (San Julián I) está formada por dos cámaras intercomunicadas. Es necesario acceder a ella a través de una rústica escalera, ya que la puerta de acceso se encuentra en altura.

 La primera cámara comunica con el exterior y su planta es rectangular. A mano izquierda, y cercana a la puerta, se abre en la roca una pequeña hornacina que guarda un recipiente.

 Al lado nos encontramos con la puerta de acceso a la segunda estancia, en la cual vemos grabada en la jamba un crucero. Ésta segunda cámara es más pequeña que la principal cuya planta es de herradura y cubierta de cascarón.

Hornacina y segunda estancia en la cueva de San Julián I.

La segunda cueva (San Julián II) es mucho más pequeña y menos interesante. Nos encontramos con una cavidad de planta de herradura y bóveda de horno.

Visitas Guiadas a Nuestra Señora de la Peña

La ermita de Nuestra Señora de la Peña se abre al culto varias veces al año. El resto del tiempo permanece cerrada al público. Tanto en Semana Santa como en verano salen campañas culturales donde poder realizar visitas guiadas a diferentes rincones de Álava, siendo la ermita de Faido uno de éstos puntos.

La visita guiada a la ermita de Nuestra Señora de la Peña tiene una duración de 30 minutos y el precio son 3€ por persona. En ésta ruta al pasado se visitará la iglesia inferior y superior del complejo, así como las diferentes estancias. 

Para más información y reservas te puedes poner en contacto con Kalearte a través de su página web o llamando al teléfono 945101070.

Es posible visitar de forma libre y durante todo el año la cueva inferior y cueva superior del complejo de la Peña y las cuevas de Kruzia y San Julián.

18. Comer en la Zona de Peñacerrada y Faido

Asador José Mari
Calle Sol s/n, bajo, 
26339 Rivas de Tereso España
+34 941 33 40 61

Carbón Restaurante
La Estacion 80 Burgos, 
09200 Miranda de Ebro España
+34 947 34 70 07

Restaurante Urgora
Real, 20, 09217 Torre, Burgos
945 40 31 60

    

19. Otras rutas cercanas: