jueves, 21 de octubre de 2021

Ruta por las Torres y Castillos de Cantabria: De Valderredible a Castro Urdiales

Torre de Pero Niño, San Felices de Buelna, Cantabria

Castillo de San Vicente de Argueso, Cantabria

Torreón de Cartes, Cantabria

Torre del Merino, Santillana del Mar, Cantabria

Fuerte de San Carlos, Santoña, Cantabria

Castilllo del rey, San Vicente de la Barquera, Cantabria

Cantabria es conocida por sus espectaculares parajes naturales, sus costas bañadas por el Mar Cantábrico y su rico patrimonio monumental. No es de extrañar, que sea un destino turístico tan solicitado. Pero algo que no debes olvidar si decides visitarla, es conocer algunos de los Castillos de Cantabria más emblemáticos.

En este artículo os hablamos de diversos monumentos históricos, que destacan por su antigüedad y localización. Desde torreones defensivos, hasta fortalezas con recintos amurallados que protegen toda la localidad en la que se encuentran.

El escaso número de fortificaciones medievales se explica, en parte por el hecho de que, desde muy pronto, la frontera de la Reconquista se desplazó hacia el sur. 

Este hecho hace que la zona contraste con otras regiones españolas, como pasa por ejemplo con los numerosos castillos de Toledo. 

De esta forma, mientras que en el interior de la comunidad cántabra se prefirió la construcción de torres señoriales, los castillos en su mayor parte se limitaron a la costa, donde sirvieron para defender los puertos.

Aunque existen al menos unos catorce castillos en Cantabria, en algunos casos se trata de propiedades privadas, y otros se encuentran en ruinas. Debido a esto hemos seleccionado los mejor conservados y más accesibles. 

Dadas las distancias entre ellos, puede resultar complicado tratar de verlos en un solo día, pero puesto que ninguno está a más de una hora en coche desde Santander, son una excusa perfecta para pasar un fin de semana en Cantabria.

A continuación os facilitamos una lista de los torreones y castillos más destacados de Cantabria, ordenados por las poblaciones en las que se encuentran:

Indice:

  1. Como Llegar a Valderredible, origen de nuestra Ruta
  2. Algo de Historia
  3. Croquis de Nuestra Ruta
  4. Torres de Valderredible
  5. Comer en Valderredible
  6. Castillo de San Vicente en Argüeso
  7. Torre de Pero Niño, San Felices de Buelna
  8. Torreón de Cartes
  9. Comer en Cartes
  10. Torres de Santillana del Mar
  11. Comer en Santillana del Mar
  12. Casa-Torre de los Alvarado
  13. Torre-Castillo de Arnuero
  14. Torres de Isla
  15. Fuerte de San Carlos, Santoña
  16. Comer en Santoña-Laredo
  17. Castillo-Faro de Santa Ana en Castro Urdiales
  18. Comer en Castro Urdiales
  19. Otros Torres y Castillos fuera de ruta
  20. Otras Rutas Cercanas

1. Como Llegar a Valderredible, origen de nuestra Ruta

 

 2. Algo de Historia

En Cantabria existe un gran número de torres fortificadas que cumplían funciones de vivienda y defensa, y en su época fueron «numerosísimas».​ Estas construcciones, generalmente almenadas, fueron erigidas en su mayoría entre los siglos XIII y XV por familias hidalgas e influyeron notablemente en la arquitectura montañesa, pasando algunas a ser casas-fuertes, preludio de la futura casona montañesa.​ 

Un dato curioso es que no existen en la región torres circulares (a no ser en algunas iglesias), como sí ocurre en la vecina comunidad de Asturias.​ 

Actualmente la mayoría de este tipo de torres que siguen en pie o están en un estado deplorable de conservación o han sido tremendamente transformadas.

Las torres y los castillos, que aparecen en los documentos medievales como castellum, fueron muy populares tanto como fortalezas como residencias de hidalgos, alcaldes y señores, y acabaron generalizándose en los valles bajos de Cantabria, construyéndose sobre las lomas y en los pueblos; uno de los mejores ejemplos de las torres urbanas que dieron lugar a poblaciones es la desaparecida Torre de la Vega, génesis de Torrelavega.

Torre de Alceda, Cantabria​

Las torres defensivas de Cantabria, por sus características arquitectónicas, sólo pueden compararse con las de las Encartaciones, comarca de Vizcaya aledaña.

Fortificaciones altomedievales

En el territorio ocupado actualmente por Cantabria pueden distinguirse tres etapas en la arquitectura militar medieval. 

La primera, en torno a las siglos VII y XII, está documentada con una veintena de yacimientos que se corresponden con pequeños castillos, presumiblemente ligados a sendos alfoces, y que constituyen la primera organización del territorio cántabro de índole no monacal. Estos castillos se disponen en lugares altos, fácilmente defendibles y a menudo visibles entre sí. 

Al final de la etapa los nuevos castillos, relacionados con la fundación de las cuatro villas (Castro Urdiales, Santander, Laredo y San Vicente de la Barquera), son ya más complejos y se ubican en los mismos centros urbanos. Sucesivamente reformados, protagonizarán siglos después la tercera fase junto con el amurallamiento de las villas.​

A partir del siglo XIII, con el progresivo aumento del poder señorial, aparecen por toda Cantabria una gran cantidad de torres, más o menos fortificadas, que cubren todo el territorio y de las que aún se conservan bastantes muestras. De la época bajomedieval tan sólo hay un ejemplo en Cantabria que se escapa de esta tipología, el castillo de Argüeso.
La torre medieval

En el escenario bajomedieval las fortificaciones familiares salpicaron la geografía cántabra con edificaciones destinadas a defender la costa y a la protección frente a las luchas de banderías.​ Se trata de torres aisladas construidas entre finales del siglo XII y principios del XV, que responden a cierta función militar y de atalaya sobre el territorio. Responden a un estilo gótico, en muchas ocasiones tardío, y no suelen aparecer en núcleos urbanos.

Tienen, como características comunes, plantas cuadradas y muros de mampostería con refuerzos de sillares, ventanas estrechas, ya geminadas o ensaetadas, normalmente una entrada única y pisos de madera. 

Suelen poseer entre tres y cuatro plantas, estando los servicios en la baja (bodega, saladero), una sala de banquetes y recepción en el primero y las dependencias señoriales en los sucesivos; la escalera principal se situaba cerca de la entrada y era generalmente de madera. 

Probablemente cada piso estaba libre de divisiones, a excepción de los tapices que ocultaban el lecho señorial, ya que no se han encontrado rastros de tabiques.6​ Algunas poseyeron muralla y foso. En algún caso prácticamente todos los muros son de sillería. 

La entrada la constituía un arco rebajado flanqueado de saeteras; en el interior, la escalera que arranca junto a ella avanza dos tramos por planta pegada a fachada. El volumen general tiene pocos huecos y genera una apariencia de pesadez. La decoración es prácticamente inexistente. Normalmente estaban rematadas por almenas. En el interior se deja un espacio abierto en el muro junto a la ventana, con un banco, cubierto por un arco rebajado.​

La estructura interior consistía en un tronco central de madera que sostenía una gran viga de madera en cada planta, a partir de la cual se forjaba entre ella y los muros de piedra. Sólo a veces aparece un muro de mampostería interior sobre el cual forjar, sustituyendo al pilar de madera.7

En algunos casos, pocos, estas torres estaban rodeadas de una alta barbacana que las hacía parecer castillos al estilo de los de Álava.​ La existencia o no de estos sistemas defensivos (murallas, fosos, contrafosos, barbacanas, etcétera) marca la diferencia tipológica de las torres.
La casa-torre

Las fortalezas señoriales mantuvieron las tipologías medievales a lo largo del siglo XVI aunque, frente a estas, las viviendas modernas conjugaron la tradición gótica de volumen cúbico, desarrollado en altura, con una mayor apertura al exterior propia de los palacios modernos.​

A partir del siglo XVI, con la unión de los Reyes Católicos, que trae un periodo de mayor paz en la región, ya no interesa la función militar,​ pero las torres siguen construyéndose y conservándose como signo de poderío señorial. Es entonces cuando aparece la casa-torre típica de Cantabria y se amplían o modifican algunas de las atalayas existentes.

Son torreones prismáticos y bajos, a veces reforzados con cuerpos cilíndricos esquineros. Su evolución dará lugar en el siglo XVIII a la casona montañesa, típico ejemplo de palacio cántabro. Es así que algunos palacios barrocos, como el de Soñanes, se construyeron respetando las ruinas de antiguas torres medievales.Destrucción de las casas-torre

3. Croquis de Nuestra Ruta



4. Torres de Valderredible

Iglesias Rupestres, Valderredible

Municipio más meridional de Cantabria y, probablemente, uno de los más bellos. Ocupa casi toda la depresión que forma el río Ebro al salir del territorio cántabro hacia el este. Precisamente del río tomaría su denominación: "Val de Ripa Hibre". Su paisaje está dominado por los páramos de Castilla.

La riqueza del valle apunta a que en esta zona se concentraron poblamientos humanos desde los tiempos más primitivos. 

Valderredible, Cantabria

Durante la Edad Media se construyeron numerosas iglesias románicas, como la colegiata de San Martín de Elines (XII), que conserva restos de una antigua iglesia mozárabe en unos arcos del cementerio. 

Esta colegiata es uno de los exponentes más destacados del románico en Cantabria.

Igualmente en la Alta Edad Media surgieron las iglesias rupestres de Arroyuelos, Campo de Ebro y Santa María de Valverde, de estilo mozárabe y de repoblación. 

En Ruanales podemos admirar un grabado faliforme de la Edad de Bronce (gran falo grabado sobre una roca a dos metros de altura) y el "abrigo rocoso del Cogular", que pertenece también a la edad del Bronce y presenta pinturas esquemáticas en negro y rojo, con hombrecillos y arborescentes, además de figuras ecuestres.

en el término de Valderredible encintramos dos Torres.

Torre de Cadalso

Torre de Cadalso, Valderredible

Al llegar al pequeño pueblo de Cadalso, a la altura de la ermita rupestre que se encuentra junto a la carretera, un camino lleva hasta la misma torre.

Posiblemente del siglo XV, aunque rematada en el XVI.

La torre de unos 8 m. de lado dispone de tejado a cuatro aguas con pináculos rematados en bolas serlianas, de los que únicamente se conserva uno. Los muros son de sillarejo, excepto los esquinales y vanos que son de sillería. 

La fachada principal es la meridional, con puerta en arco de medio punto. En el centro del primer piso tiene una ventana en arco apuntado con una aspillera a cada lado. Otra ventanas se disponen en las fachadas Oeste y Este, careciendo la fachada septentrional de vanos.

Torre-cubo cuadrada con tres pisos que se rematan en una cornisa moldurada.

Torre de Ruerrero

Torre de Ruerrero, Valderredible

Construido a finales del s. XIV o principios del s. XV es, según diferentes autores, una manifestación de el poder de la casa de los Bustamante, de los Aguilar, o bien de la Colegiata de San Martin de Elines.

Es una torre de planta cuadrada que mide unos 10 metros y medio de lado y alcanza una altura de 12-13 metros. El muro es muy ancho, de más de dos metros, y se encuentra formado por dos paramentos de piedra de sillería en medio de los cuales queda una cámara, rellenada con cascajo. 

Hay vanos en todas las fachadas salvo la oriental, destacando la ventana geminada con arcos de medio punto que hay en la fachada meridional. El ángulo suroeste se ha derrumbado. Tenía dos plantas y aún se conservan restos de sus vigas.

Tiene como elemento más original una torre troncocónica adosada a la esquina noroeste, que actúa a modo de contrafuerte. Sus dimensiones son 3 metros de diámetro y 5 metros de altura.

Alrededor debió tener un foso, del que quedan restos en el lado oriental de la torre, con unas dimensiones de unos tres metros de ancho, lo cual no es un elemento muy frecuente en las torres de la Cantabria meridional.

La planta es cuadrada de 10,5 m de lado y 12 m de altura. Los muros, de 2,10 m de espesor, son de sillería en doble paramento, rellenando su interior con cascajo y argamasa. La esquina suroccidental esta destruida.

La fachada norte presenta dos troneras de forma rectangular dispuestas una a nivel del primer piso y, la otra, al de la planta baja. La fachada este carece de aperturas.

La fachada sur presenta, en el nivel de la segunda planta, una ventana geminada de arcos de medio punto. La fachada oeste presenta en el nivel de planta baja una tronera rectangular hoy cegada. En el nivel del piso segundo hay un arranque de un vano que pudo ser parte de una ventana geminada.

Al noroeste se presenta un cuerpo adosado en forma troncocónica de 3 m de diámetro y 5 m de altura que refuerza al edificio. El interior de la construcción se basó en estructura de madera dado que se conservan restos y que se pueden observar en los muros los mechinales de la primera planta para embutir las vigas que, en el segundo nivel en vez de embutidas iban apoyadas en rebordes de la pared.(

5. Comer en Valderredible

Restaurante La Olma
Plaza Valderredible, 
39220 Polientes España
+34 942 77 60 27

Restaurante Puri
Ruerrero, 
39 321, Valderredible España
+34 942 77 63 14


6. Castillo de San Vicente en Argüeso

Castillo de San Vicente en Argüeso, Cantabria

Vista desde el interior del patio de armas del castillo de Argüeso.

El castillo de Argüeso es el mejor y más antiguo ejemplo de castillo roquero en Cantabria. Aunque no sea una fortificación de grandes dimensiones, este castillo es una construcción imponente, dado que se encuentra sobre una pequeña loma, controlando la vía trashumante que unía Castilla con la costa, que era fuente de riqueza de la zona.

Se sabe que originalmente, en el mismo emplazamiento durante el siglo IX se levantó una ermita dedicada a San Vicente y una necrópolis asociada a esta, cuyos restos se encontraron durante el proceso de restauración y excavación arqueológica que financió la comunidad autónoma en el año 1988. 

De hecho, es en el patio de armas del actual castillo donde se pueden ver algunos vestigios de estos. 

Esta ermita sería trasladada tiempo después de su construcción al actual patio de armas, donde permaneció hasta el siglo XVIII.

Croquis del Castillo de San Vicente en Argüeso

El castillo se asienta en lo alto de un pequeño cerro.

Aunque la primera torre se levantó durante el siglo XII sobre la ermita original del siglo IX, la edificación actual data del siglo XIV. 

Esta última fase de construcción está relacionada con las luchas señoriales entre los Mendoza (señores del castillo) y los Manrique de Lara por los territorios de Campoo.

Dado que el castillo fue el emblema y sede del poder de los Mendoza, fue habitado por Dña. Leonor de la Vega, conocida como “la leona de Castilla”, quien tuvo que defenderlo frente a las reclamaciones de los Manrique de la Lara. Finalmente Dña. Leonor pudo transmitir la posesión a su hijo Iñigo López de Mendoza, I marqués de Santillana, pasando tras él a su hijo el I duque del Infantado.

Vista interior de una de las habitaciones del castillo de Argüeso, recreada con mobiliario de aspecto medieval.

El castillo, tal y como se conserva actualmente, está compuesto por un recinto amurallado, que cierra el patio de armas. Dado que el punto más débil en la defensa del castillo era la puerta, tras ella que se levantó una barbacana interna, y sobre la puerta se construyó un matacán, que a forma de garita servía para vigilar el acceso. Por su parte, las torres se levantaron en los extremos de la muralla, y se encuentran ligeramente desviadas para adaptarse al terreno.

Dado que el castillo no solo fue una fortificación militar, sino que aunó una función residencial, las dos torres fueron unidas en el siglo XV por un cuerpo central de tres plantas, donde se encuentran los amplios salones en los que habitaban los señores del castillo. La fachada de esta parte central está decorada con arcos conopiales y ojivales y puertas en altura a modo de vanos amplios.

El cortejador del castillo de Argüeso (también llamado festejador).

El estado actual es el resultado de una cuidadosa restauración, dado que desde mediados del siglo XX el castillo está completamente en ruinas. Tras la restauración, se ha dejado en la base del interior de una de las torres, algunos de los materiales encontrados durante la restauración, como una rueda de molino y una de las gárgolas originales.

El castillo de Argüeso está abierto todos los días, aunque es conveniente consultar su apertura los días festivos.

Castillo de San Vicente en Argüeso, Cantabria

El Castillo de Argüeso está abierto al público, donde se realizan numerosos eventos culturales.

Actualmente el Castillo de Argüeso, se encuentra en buen estado de conservación, debido principalmente a las labores de restauración que se llevaron a cabo en la segunda mitad del siglo XX. 

Se consideró convertir el castillo en un Parador Nacional de turismo y aunque finalmente no llevo a cabo, el Castillo de Argüeso se puede visitar tanto su interior como su exterior. ¡Es una fortaleza preciosa!

Horario de Invierno:
Del 1 de noviembre al 31 de marzo, de 10:30-14:00 y de 16:00-17:30.

Castillo de San Vicente en Argüeso, Cantabria

Horario de verano:
Del 1 de abril al 31 de octubre, de 10:30-14:00 y de 16:00-18:30.
Del 16 de julio al 30, de agosto hasta 19:30.

Su estratégica localización, sobre un cerro desde donde se divisa el paso natural hacia la meseta, es uno de los motivos por los que se construyo esta fortificación.

Aunque no fue hasta el siglo XV, cuando se añadió a la contrición primitiva las torres y la muralla. 

El Castillo de San Vicente de Argüeso, nos muestra un claro carácter defensivo de estilo gótico.

7. Torre de Pero Niño, San Felices de Buelna

Torre de Pero Niño, San Felices de Buelna

San Felices de Buelna es un pequeño municipio cántabro muy próximo a la ciudad de Santander, el cual a pesar de no ser muy conocido, esconde verdaderas joyas arquitectónicas. Una de estas es la Torre de Pero niño, la cual se puede encontrar en el barrio de Llano. A esta curiosa fortaleza, también se le conoce como Torre de la Aguilera. Sin duda, esta es una de las torres defensivas de Cantabria más emblemáticas.

Su nombre se debe al destacado militar y marino Pero Niño, aunque no fue este quien construyó esta torre sin su hermano. La torre fue construida en el siglo XIV y posteriormente pasó a manos de Pero Niño. Se trata de una torre de estilo gótico, que cuenta con tres alturas y con una planta rectangular. En su fachada principal, se encuentra un arco apuntado sobre la puerta que nos da acceso a la torre.

La Torre Pero Niño es una de las torres defensivas de Cantabria, que cuenta con la declaración de Bien de Interés Cultural.

Actualmente, el interior de la torre alberga un museo en el que se puede aprender todo sobre la vida de Pero Niño. Como podéis ver, esta torre medieval tiene mucho que contar a los turistas que deciden conocerla. Por eso, es recomendable realizar una visita al interior de la Torre Pero Niño y descubrir toda la historia de este personaje celebre en la localidad.

8. Torreón de Cartes

Torreónes de Cartes, Cantabria

Ubicada en el antiguo camino real, la cual lo atraviesa y rehabilitada recientemente como museo de divulgación de física. Hoy en día se trata de los restos de una antigua fortaleza de porte medieval construida por la familia Manrique (entonces sólo condes de Castañeda y marqueses de Aguilar) en el siglo XV para defenderse de los cercanos señores de la Vega (actual Torrelavega).

En 1432 se convirtió en el edificio sede de la justicia para el valle de Toranzo, haciendo las funciones de audiencia y cárcel; más tarde sería también residencia del corregidor condal.

El conjunto se compone de dos edificios o torreones rectangulares de dos alturas, aunque uno más alto que otro, construidos con fábrica de sillería y con un estilo gótico. Situados a ambos lados de la vía, están unidos mediante gruesos muros perforados por arcos apuntados, que forman un patio interior si se cierra el recinto y se corta el paso de la calle y sirven de pasarelas de unión entre las plantas primeras. 

Los arcos estaban dotadas de rejas levadizas por una doble función: defensa y aduana. La planta baja es ciega al exterior, produciéndose las entrada por el patio, también mediante arcos apuntados. La planta del conjunto, sumando los torreones y el patio, es cuadrada.

Se cree que uno de los torreones fue dedicado a residencia y aduana, mientras que el otro se reservaba para un uso exclusivamente militar. Quizá la mayor peculiaridad del conjunto es que se trata del único fuerte de carácter castellano muy visible conservado en la vertiente cantábrica. Aunque no tiene aspecto de fuerte a pesar de poseer carácter militar, es posible que nunca se acabase según un proyecto original desconocido de castillo o fortaleza.

Fue rehabilitado ya en el siglo XXI como sala de exposiciones, convirtiéndose en el «Torreón de la Física», un proyecto de la Universidad de Cantabria dirigido a estimular la enseñanza de la física entre los estudiantes de enseñanza secundaria, sobre todo a partir de experimentos prácticos.

9. Comer en Cartes

El Pericote de Tanos
Avenida Fernández Vallejo 51, 
39300 Torrelavega España
+34 942 18 08 88

Restaurante La Cartería
Camino Real 49, 
39311 Cartes España
+34 942 55 03 63

Restaurante 2Valdeses
Number º 26 Calle Augusto Gonzalez Linares, 
39300 Torrelavega España
+34 942 08 28 68

Meson La Taberna
Calle Pando 6, 
39300 Torrelavega España
+34 942 80 28 78

Taberna Bar Corocotta
Camino Real 71, 
Cartes España
+34 942 81 93 69

10. Santillana del Mar y el Museo de la Cueva de Altamira

Ya sé que es el pueblo más famoso de Cantabria, pero esta fama no le ha caído del cielo. Es más, me parece muy merecida. 

En el 2019 obtuvo el galardón de Capital de Turismo Rural y nosotros participamos como embajadores de esta candidatura. 

Santillana del Mar, el pueblo más bonito cerca de Santander.

¿Qué ver en Santillana del Mar?

 Lugares tan bucólicos como la Plaza Mayor, la Colegiata de Santa Juliana o callejear por las empedradas calles del casco histórico. 

Fachada Sur de La Colegiata de Santa Juliana

Fachada Sur de La Colegiata de Santa Juliana

El románico nos gusta porque nos produce sensaciones al primer vistazo. Nos ocurre, por ejemplo, en cada visita a Santa Juliana. Al aproximarnos a su fachada sur es inevitable sentir ese gusanillo en el estómago. 

La fachada sur de la Colegiata de Santa Juliana sorprende al espectador por su imponente estructura plagada de elementos simbólicos que se muestran al espectador según nos vamos acercando al templo. 


De su original fábrica románica lo primero que podemos destacar es su portada, con arquivoltas doveladas de medio punto sin decoración sobre dos parejas de columnas con capiteles esculpidos que aunque muy desgastados todavía nos dejan intuir su iconografía a base de animales.

Uno de los elementos más significativos de la fachada lo constituye el friso superior que alberga un maravilloso catálogo escultórico en el que destacan obispos, apóstoles y una escena del pecado original además de un Maiestas Domini de extraordinaria factura. 

Éste se dispone en mandorla adornada con entrelazos y sujeta por cuatro ángeles dispuestos en paralelo, bendice con la mano derecha y porta el Libro de la Vida en la izquierda. 

Colegiata de Santa Juliana

A un lado se alza una torre cilíndrica con cuerpos separados por impostas de taqueado, similar, aunque de menor altura, a la que encontramos en otra de las cuatro colegiatas cántabras, la de San Martín de Elines.

En definitiva, esta fachada es uno de los iconos del románico de Cantabria. 

De una belleza espectacular, queda grabada en la retina del espectador según nos acercamos a la Colegiata desde cualquiera de las calles aledañas. Si aún no la has visitado, no pierdas la oportunidad.

El plan suena bien, ¿verdad?

También te recomiendo acercarte hasta la curiosa playa de Ubiarco. 

Y en mi reciente visita también descubrí un lugar diferente en la costa de Santillana, la Ensenada de Onzapera. 

Ensenada de Onzapera, Santillana del Mar

Pero ojo que hay más. Si hay otra razón por la que te recomiendo visitar este pueblo es por el Museo de la Cueva de Altamira. 

La belleza de Cantabria salta a simple vista pero, además, mi región esconde muchos tesoros subterráneos. 

Réplica de la Cueva de Altamira.

Y la Cueva de Altamira está considerada como la Capilla Sixtina del Arte Rupestre. La cueva original no se puede visitar por dentro, pero en el museo hay una réplica exacta que pone los pelos de punta.

  

y en lo tocante al objeto de nuestra ruta, estas son las Torres de Santillana:



Casa-torre de los Calderón de La Barca, Viveda

Casa-torre de los Calderón de La Barca, Viveda

La casa-torre de los Calderón de La Barca está situada en Viveda, Cantabria y está compuesta por una torre fortificada medieval del siglo XII ampliada en el XV, y un palacio montañés del siglo XVII, construida por la familia Calderón de Oreña, que aquí mudaron el apellido por el de Calderón de la Barca, cuyo portador más afamado fue el gran escritor. Fue declarada monumento histórico artístico en 1982, pasando a ser bien de interés local declarado en 2002.​

En origen, la torre fue llamada Villanueva de Viveda, jurisdicción de la familia nobiliar, en contraposición al Lugar de Viveda o de Bibeda (de la Gándara se refiere al pueblo con ambas grafías en su texto), jurisdicción de la abadía de Santa Juliana. 

Las características de la torre y la finca están bien documentadas desde el siglo XVI, en que aparece descrita en el expediente Calatrava. Felipe de la Gándara explica de este modo el nacimiento del apellido Calderón de la Barca:

La casa de la Barca està sita en el Concejo de Viveda, media legua de Santillana, està fundada en medio de unas grandes Arboledas de Robles, Limones, Naranjos, y otros frutales. Es una Casa fuerte con sus Cercas, y sus Almenares, su termino redondo, y su jurisdiccion. 

Pasan por junto à ella los Rios de Saja, y Besaya, que entran en el Mar, con termino de una legua; y las crecientes del Mar llegan à una Venta, que tiene esta Fortaleza, à un tiro largo de piedra, donde tiene una Barca; con que se passa el Rio à los lugares de Barreda, y otros.

Felipe de la Gándara; Descripción, armas, origen, y descendencia de la muy noble, y antigua casa, de Calderón de la Barca, y sus sucessiones continuadas, p.9 (1753).

Enumera los atributos de la propiedad, de la que dice que ya empieza a arruinarse:

Consta de una fuerte, y antigua Torre, con Almenas de grande, y sumptuosa representacion, à la vista de fu comarca tiene foso, contrafoso, y barbacana, aunque yà arruinada, y solo con este nombre un Prado contiguo a la Torre, y inmediata à la Casa una Hermita con la advocacion de Santa Maria Magdalena, reedificada en estos ultimos tiempos, hasta los quales se celebraba todos los años feria, y mercado el dia de la Santa (...) Heredades, Prados, y Huertas, que en dilatado termino componen el coto redondo, y solariego de la Casa Calderón de la Barca.

Felipe de la Gándara; Descripción, armas, origen, y descendencia de la muy noble, y antigua casa, de Calderón de la Barca, y sus sucessiones continuadas, p.11 (1753).

El uso que los Calderón hacían del lugar, al cobrar peaje por utilizar la barca en transportar a personas y mercancías de un lado al otro del río, se recuerda aún en el nombre del barrio vivedense La Barca, situado a unos cuantos metros bajo los pies del conjunto.

El conjunto se compone de una torre inicial, construida para defender el paso de una barca entre Viveda y Barreda, luego ampliada, y a la que se añadieron sendos palacios, uno en el siglo XVI con huecos pequeños de función aún defensiva]] y otro barroco montañés de fábrica de piedra y madera. Cuenta también con una capilla advocada a María Magdalena. 

No queda nada del foso descrito por los expedientes históricos. Antiguamente la torre poseía un recinto en su torno delimitado por mojones que ganó en pleito al concejo del lugar de Viveda en 1559, dentro del cual existían una serie de casas ya arruinadas cuando Felipe de la Gándara escribe su crónica.​

La torre tiene de cuatro alturas, de las cuales el primer nivel es ciego, y almenas, varias de las cuales han sido tapiadas, colocándose sobre la terraza un tejado a cuatro aguas de teja árabe. A uno de sus lados se edificó el palacio en dos cuerpos sucesivos, el primero delante de la torre, y el segundo junto a él; el muro destacado entre los dos cuerpos, ahora medianero, señala las dos etapas del palacio.

El primer cuerpo (s. XVI) destaca porque su primer nivel está cubierto de pequeñas ventanas y aspilleras, de función defensiva, mientras que el segundo cuerpo (s. XVIII) ya tiene una ventana amplia en su planta baja.

Al segundo cuerpo se adosa, en una sola planta a dos alturas, una capilla alargada, iluminada parcamente mendiante dos aspilleras situadas en lo más alto del alzado y un ventanuco. Sobre su puerta hay un pequeño escudo de los Calderón de la Barca.

Aunque la torre fue construida a finales del siglo XII o durante el siglo XIII, fue muy reformada posteriormente, y es una de las abundantes torres medievales de los valles del Saja y del Nansa;3​ las reformas de los siglos XV y XVI la convirtieron en una casa fuerte, transición entre la torre medieval y la casona montañesa.​

Actualmente la propiedad está arruinada y tiene proyecto de rehabilitación.

Torre del Merino.

La Torrona de Santillana 

Se encuentra en el centro del casco histórico de Santillana del Mar, muy cerca de la Torre de Don Borja y frente al ayuntamiento de la villa,concretamente en la Antigua plaza Mayor o plaza del mercado (En la actualidad plaza de Ramón Pelayo).

Torre del Merino Santillana del Mar

Se trata de una torre gótica del siglo XIII o XIV y debe su nombre a que estaba destinada a ser vivienda y torre defensiva del Merino Mayor de las Asturias de Santillana, máximo representante del rey y administrador de la zona. Junto con toda la villa de Santillana, es bien de interés cultural como conjunto histórico.

La torre del Merino, a veces llamado la torrona, es una construcción gótica almenada hecha de mampostería con esquinas de sillería. Posee saeteras, ventanas ajimezadas y ventanas abiertas en periodos más modernos.

Construida en piedra, la estructura interior fue originalmente de madera, así como el cadalso, cuyos restos aún se conservan. Antiguamente poseyó barbacana, pero sólo se conservan los huecos de salida a ella.

Torre del Merino Santillana del Mar

Actualmente la torre está cuidadosamente restaurada y su uso es de centro cultural con importantes exposiciones. Ya en 1927 se había ejecutado una restauración bastante cuidada de la misma.

La principal transformación contemporánea es la transformación de las almenas en ventanas y la ejecución de una cubierta a cuatro aguas sobre ella, al igual que ha sucedido en muchas otras torres almenadas españolas.

La torre pasó a ser propiedad de la familia nobiliar de los Barreda, que han dejado su escudo junto a ella, y posteriormente de los Güell, marqueses de Comillas.

La propiedad de la familia de los Barreda no extraña ya que el cargo de merino mayor de estas Asturias (las de Santillana) solía pertenecerles históricamente.

La Torre de Don Borja, en Santillana del Mar

Torre de Don Borja, Santillana del Mar

S. XIII

El nombre de la torre se corresponde con el último titular de mayorazgo, D. Francisco de Borja Barreda (1844).

Es de planta cuadrada y tiene 3 alturas con cubierta a cuatro aguas. Esta realizada en piedra de sillería. Es propiamente una casa torre que consta de dos cuerpos, el posterior de construcción más tardía, pero dentro del s. XV, unidos por un patio interior del s XVI de gran belleza y originalidad en la arquitectura montañesa.

La fachada principal, orientada al sur, da a la plaza y tiene un soportal con doble arco rebajado bastante reformado y gárgolas de cañón.

La casa fue adquirida por el Conde Güel, quien la regalo a la infanta Paz de Borbón en 1927.

El edificio propiedad de la Fundación Santillana desde 1981, fue cedido en abril de 2012 con el acuerdo de que el consistorio pudiera utilizar sus instalaciones con fines municipales, según un convenio firmado para los próximos siete años.

Torre de Don Beltrán de la Cueva

Torre de don Beltrán de la Cueva, Queveda

Se encuentra junto a la iglesia parroquial de la localidad de Queveda.

Torre construida a finales del siglo XV o principios del XVI. A la torre primitiva se adosa en el siglo XVII la casona.

La torre es de planta rectangular con tres pisos y ático coronado por almenas. En la parte alta de los esquinales tiene cubos circulares con saeteras en forma de ojo de llave. Tiene cubierta a dos aguas y ha sido realizada con piedra de sillería. 

La fachada principal es la Sur, reformada con un zaguán en época moderna. La fachada occidental tiene un escudo con las armas del linaje de la Cueva, con dos grandes leones tenantes entre dos pequeños vanos de medio punto. 

El remate del hastial es escalonado, como ocurre en la fachada oriental. Junto a la fachada oeste hay una portalada de acceso a la finca, con vano en arco rebajado. La casona está adosada a la fachada oriental de la torre; posee dos pisos protegidos por contravientos. 

En el piso bajo está el zaguán, abierto al exterior a base de cinco columnas que soportan la balconada del piso superior. La fachada oriental de la casa tiene un arco de medio punto que da acceso al zaguán y un escudo con las armas de la familia.

Torre de San Telmo, Ubiarco

Ruinas de Torre de San Telmo, Ubiarco

Nos dirigimos hasta la localidad de Ubiarco, en el municipio de Santillana del Mar, para conocer otro de los monumentos que no podía faltar en este listado de Castillos de Cantabria. La Torre de San Telmo, o también conocida como Torre de Tagle, se encuentra sobre un acantilado en la Playa de Santa Justa. Hablamos de una antigua atalaya medieval, que data del siglo XVI.

La Torre de San Telmo, fue utilizada como observatorio y como punto de referencia para los barcos. También se puede apreciar su carácter defensivo, debido a su estratégica localización.
Aunque hoy e día se encuentra en estado de ruina, aún se mantienen en pie dos de sus paredes y los huecos de sus ventanas.

Hoy en día, lo que podemos ver de la Torre de San Telmo son las ruinas de una antigua atalaya medieval.

Actualmente podéis visitar La Torre de San Telmo, para disfrutar de las maravillosas vistas panorámicas del mar y de la Playa del Sable. Además, en sus alrededores también encontrarás numerosos puntos de interés turístico. Por eso, no dejéis pasar la oportunidad de conocer otro pedacito de la historia de esta región tan bella. ¡Os impresionará!

11. y para comer en Santillana del Mar

Restaurante Gran Duque
Calle Escultor Jesús Otero, 7,
39330, Santillana del Mar España
+34 942 84 03 86

El Pasaje de los Nobles
Calle Carrera ,6, 39330, 
Santillana del Mar España
+34 942 84 01 06

Restaurante Palacio Mijares
Bº La Iglesia S/N Mijares,
 Santillana del Mar España
+34 942 82 08 45

La Villa
Plaza de la Gándara, 
39330, Santillana del Mar España
+34 942 81 83 64

y algo mas económicos:

Casa Quevedo
Calle Rio 8, 39330, 
Santillana del Mar España
+34 942 81 81 35

Pizzeria Bitinia
Plaza del Rey 3, 
39360, Santillana del Mar España
+34 622 32 34 24

12. Casa-Torre de los Alvarado 

Casa-Torre de los Alvarado, Medio Cudeyo

Es una torre defensiva del siglo XVI situada en el municipio de Medio Cudeyo. Constituía el cuerpo principal del mayorazgo fundado en Heras por don Juan Sainz de Alvarado y Bocerraiz en 1573. 

Su construcción se enmarca dentro de un escenario geográfico cántabro salpicado por numerosas fortificaciones familiares destinadas a defender la costa de ataques y a la protección dentro de las luchas de banderías. 

Como tal esta casa-torre rural se insertaba en la alineación de torres que caracterizaban el conjunto defensivo de las vías de comunicación y entornos costeros de labahía de Santander.

La edificación es una buena muestra de la transición que se produce entre la torre medieval de carácter más defensivo hacia las casonas montañesas solariegas de la Edad Moderna. 

La forma cúbica de su diseño, en el que ya se insertan elementos decorativos aislados refleja estas fusión entre la estética de la torre fuerte y las arquitectura burgalesa del siglo XVI, de la que emana la minuciosa estética que le confiere la ventana conopial de su fachada principal. 

La continuidad del muro de sillarejo únicamente se interrumpe por los vanos, esquinales y el arco de medio punto de entrada, cuya rosca se estructura mediante grandes sillares.

La torre tiene dos blasones correspondientes a diferentes épocas, reflejo de la posesión sobre ellas ejercieron la casa de Velasco, primero, y la de Sota, después. El escudo más antiguo aparece desornamentado, sobre una ventana y bajo un simple guardapolvo. 

Es medio partido y medio cortado, formando un cuartel franco en el canto superior de la izquierda, en el que se observa unas ondas de agua.

En el canto de la derecha presenta una flor de lis y en punta otras tres, siendo estas las armas de los Alvarado. 

En el frente principal, sobre una ventana guarnecida sobre pilastras, ménsulas y pináculos de gusto plateresco se vuelve esculpir el escudo de Alvarado, pero con la variante de llevar en jefe dos cabezas sujetas con una cadena. Sale por detrás de la tarjeta un guerrero empuñando una espada con la leyenda:

JUST EST IN ARMIS
El derecho está en las armas


13. Torre-Castillo de Arnuero

Visitamos el municipio de Arnuero, para hablaros sobre una de las fortificaciones medievales más simbólicas de Cantabria. La Torre-Castillo de Arnuero se encuentra concretamente en la población de Castillo Siete villas, rodeada de un precioso paraje natural de bosques y prados verdes.


Se trata de una fortaleza medieval tardía, construida por Martin Sánchez del Castillo durante los siglos XIII y XIV. La Torre Castillo de Arnuero, posee una planta cuadrada y con una altura de cuatro pisos. 

Su carácter defensivo durante diversas luchas señoriales, se puede apreciar en la distribución de sus plantas y sus escaleras fáciles de derribar.

La Torre Castillo de Arnuero, es una de las torres bajomedievales más emblemática de toda Cantabria.

A esta torre, también se le conoce como Torre de Venero y fue declarada Bien de Interés Cultural en el año 1992. Sin embargo, es de titularidad privada, por lo que no se puede visitar su interior. 

A pesar de encontrarse en una localidad pequeña, ofrece numerosos lugares de interés turístico en sus alrededores, como Noja y sus playas o el Parque Natural de las Marismas de Santoña. ¡Ya lo veis, una torre digna de visitar!

14. Las Torres de Isla


Torre de Cabrahigo o del Condestable, Isla, Cantabria

Isla es una de las poblaciones más hermosas y turísticas de la Costa Oriental de Cantabria. Dentro de la arquitectura palaciega-militar destaca Isla por tener cuatro torres bajomedievales.

La Torre de Cabrahigo, también llamada del Condestable y El Torrín, es una de las torres bajomedievales que se encuentran en el entorno de Isla, en Cantabria, emplazadas en una zona rural costera. Se sitúa sobre un cerro calizo dominado por un buen encinar. 

Es posible datarla en el siglo XIV o XV. Según un pleito datado en el siglo XVII, conservado en el archivo particular de la Casa de Iribarnegaray Jado, la torre de Cabrahigo perteneció a la familia Velarde, uno de cuyos miembros fue Condestable de Castilla en 1473 y pasó a través de venta a la familia Herrera y luego a los Isla.

La torre, de fábrica de mampostería con sillares irregulares en las esquinas y vanos con refuerzo, tiene planta cuadrangular y aparece rodeada de una escalinata. Los lados norte y sur tienen 11 m de lado y las oeste y este 9 m; mide 12 m de altura, y aparece dividida en cuatro plantas. 

En la fachada este se encuentra la puerta de entrada, que remata en arco de medio punto, a la derecha de la cual apareceel escudo de los Isla.

Todas ellas son similares y sencillas, pero no cabe duda que forman un conjunto patrimonial muy interesante.

Torre de Jado, Isla, Cantabria

Nos referimos a las Torres de Cabrahigo o de Gracedo, de Jado, Torrín y torre de la Cueva.

15. Fuerte de San Carlos, Santoña

Fuerte de San Carlos, Santoña

La preciosa villa de Santoña, tiene muchos atractivos turísticos por descubrir. Rodeada del espectacular paraje natural del Parque Natural de las Marismas de Santoña y del Mar Cantábrico, esta localidad es uno de los destinos turísticos más destacables de esta provincia. 

Es en la falda del monte Buciero, donde se encuentra una de las fortalezas más destacables de Cantabria.

El Fuerte de San Carlos, se construyó en 1668 sobre el antiguo Castillo de la Torrecilla. 

Fuerte de San Carlos, Santoña

Se trata de un fuerte con una galería en forma de “L”, con terraza y barbeta donde se encontraban los cañones. 

Cabe destacar que se construyo en sillería, pero de teniéndose que adaptar en las peculiaridades de la topografía del lugar.
El Fuerte de San Carlos fue el primer edifico defensivo en la bahía de Santoña.

Junto a este, también podemos encontrar el Fuerte de San Martín, otro de los monumentos más destacables de Santoña. 


Actualmente, el Fuerte de San Carlos es de propiedad privada y se encuentra en abandono. 

Aún así, si imponente imagen desde el mar Cantábrico nos invita a descubrirlo y caminar bordeando el monte hasta llegar al fuerte.

16. y para comer en la zona de Santoña-Laredo:

Anchoateca La Mutua
Calle Alfonso XII, 4, 
39740 Santoña España
+34 634 00 70 31

La Esquina de Tasca
Calle Manzanedo 25 Frente al Ayuntamiento, 
39740 Santoña España
+34 942 68 10 21

Restaurantes Laredo Class
Calle Ruamayor, 15, 
39770 Laredo España
+34 942 60 54 01

Antidoto
C. Corregimiento de Laredo 5 C. Corregimiento de Laredo 5, 
39770 Laredo España
+34 942 60 30 19

Bar "El Tunel"
Menéndez Pelayo 48 Junto al puerto de Laredo. Al lado de "El Tunel", 
39770 Laredo España
+34 942 60 33 00

y algo mas rconómicos:

Los 3 Barriles
Serna Occina esq. Marqués de Robrero, 
39740 Santoña España
+34 942 68 27 72

Chiarissimo Pasta y Pizza
Ruamayor 21 Puebla Vieja, 
39770 Laredo España
+34 942 09 62 14

Bar Restaurante El Faro
Calle Ruamayor, 14 Puebla Vieja de Laredo, 
39770 Laredo España
+34 942 94 27 79

17. Castillo-Faro de Santa Ana en Castro Urdiales

Castillo de Santa Ana, Castro urdiales

En la localidad de Castro-Urdiales, junto a la costa Cantábrica, se encuentra una increíble fortaleza dominando el mar y protegiendo la población. 

También conocido como Castillo de Santa Ana, esta fortificación medieval se construyo en lo alto de un promontorio y sobre las ruinas de una antigua iglesia del siglo XIII. 

Hablamos de uno de los Castillos de Cantabria, mejor conservados y uno de los más antiguos.

Castillo de Santa Ana, Castrourdiales

Se trata de una fortaleza de planta pentagonal, con amplios muros reforzados por cubos circulares. 

De su estructura llama la atención la carencia de elementos defensivos, ya que tan solo se podrían realizar ataques desde lo alto de sus torres. 

Otro de los elementos que destacan dentro del Castillo de Castro-Urdiales, es el faro utilizado como guía para las embarcaciones.

A pesar de su antigüedad, el Castillo de Castro-Urdiales es uno de los mejores conservados del norte peninsular.

Fue la construcción de este faro junto al castillo, el hecho que provoco la buena conservación de esta fortaleza y evitando que acabará en estado de ruina. 

Hoy en día, este Castillo-Faro dispone de un amplio horario de visitas. Además de conocer toda la historia de esta fortaleza, también podrás disfrutar de unas espectaculares vistas panorámicas de Castro-Urdiales y del Mar Cantábrico. ¡No te lo puedes perder!

Vista del castillo de Castro Urdiales .

Esta curiosa fortaleza se encuentra detrás de la iglesia gótica de Santa María. 

Solo les separa una pequeña explanada, que en origen fue el cementerio de la villa y que en la actualidad sirve de mirador.

Aunque se ha apuntado a un posible origen romano, lo cierto es que se sabe muy poco de su origen, y se cree que se construyó durante la segunda mitad del siglo XII, dado que fue un periodo de florecimiento económico de la villa.

El fuerte en sí se encontraba dentro del primer perímetro defensivo de los dos que tenía la villa durante la Edad Media. 

Este primer perímetro estaba compuesto por una muralla que cercaba el castillo y la iglesia de Sta. María. 

El segundo perímetro, más moderno que el primero, cercaba los dos barrios de los que se componía la villa.

Aunque su planta original debió de ser cuadrada, hoy en día es de trapezoidal, lo que da cuenta de las reformas y reestructuraciones que ha vivido la fortificación. En su interior, la nave principal es de bóveda de cañón. 

Destacan especialmente en el castillo las torres cilíndricas que rematan sus esquinas. Pero sin duda, el elemento más significativo de este fuerte es el faro, construido en una de sus torres en 1853. Desde su patio trasero hay unas magníficas vistas de la ciudad y el mar.

El hermoso puente medieval junto al castillo de Castro Urdiales.

El castillo fue protagonista de la defensa de Castro Urdiales durante la toma de la ciudad por las tropas napoleónicas en 1813, pues fue el lugar donde se acabó refugiando la población y desde donde se arrojaron los cañones al mar para que no fueran tomados por los franceses. 
 

Igual que otros fuertes medievales, el castillo de Santa Ana ha servido de prisión, en este caso para los dos bandos enfrentados durante la Guerra Civil. Hoy en día todo el recinto se dedica únicamente a actividades culturales y al turismo.

Una vista más próxima del famoso castillo-faro de Castro Urdiales.

El castillo de Castro Urdiales está abierto todos los días, aunque una vez más es conveniente consultar su apertura los días festivos.

Horario de Invierno:
Del 1 de noviembre al 31 de marzo, de 11:00-13:30 y de 16:30-18:30.

Horario de verano:
Del 1 de abril al 30 de octubre, de 11:00-13:30 y de 18:00:20:00.
Otras fortificaciones de Cantabria que te pueden interesar

18. Comer en Castro Urdiales

La Arboleda
Calle Ardigales 48, 
39700, Castro Urdiales España
+34 942 87 19 93

Restaurante Amarras
Calle Ardigales 23, 
39700, Castro Urdiales España
+34 942 10 32 92

Marisqueria Alfredo
Calle de Santa Maria 2, 
39700, Castro Urdiales España
+34 942 86 36 43

y algo mas económicos:

Marisqueria Alfredo
Calle de Santa Maria 2, 
39700, Castro Urdiales España
+34 942 86 36 43

La Tasca
Calle la Rúa, 25, 
39700, Castro Urdiales España
+34 942 87 06 26

19. y otros Torres y Castillos fuera de ruta, a mencionar 

Castillo del Rey en San Vicente de la Barquera

Castillo del Rey en San Vicente de la Barquera, Cantabria

Vista del castillo de San Vicente de la Barquera sobra la ría.

El castillo del Rey tiene un especial atractivo, no solo por la construcción en sí, sino también por el entorno marítimo de San Vicente de la Barquera donde se encuentra. No es de extrañar que sea por tanto uno de los castillos de Cantabria más visitados.

Aunque se ha apuntado a que el origen de la fortificación pueda estar en tiempos del rey Alfonso II el Magno, el castillo de San Vicente de la Barquera que se conserva actualmente se construyó en 1210. 

Fue este el momento en el que el rey Alfonso VIII le concedió a esta población de San Vicente de la Barquera el mismo fuero que a San Sebastián.

Desde lo alto del castillo se tiene una excelente panorámica de San Vicente de la Barquera y su entorno.

Para la ubicación del fuerte se eligió un promontorio que penetra en el mar entre los ríos Escudo y Gandarilla. Tanto por la elevación del promontorio sobre el que se levanta, como por los materiales y el grosor de sus muros, el castillo tiene un aspecto imponente. 

Este hecho hizo que los Reyes Católicos convirtieran la fortaleza en prisión, después de que ordenaran su restauración en 1496. 

Pero esta restauración no se debió a que el fuerte se encontrara en malas condiciones, sino a la intención de mantenerle en buen estado frente a posibles agresiones externas, hecho que atestigua su uso continuo desde su construcción.

Debido a que la fortaleza se adapta al saliente rocoso sobre el que se eleva, la planta del castillo es casi el doble de larga que de ancha. Destacan en la estructura las dos torres, la oriental de planta cuadrada y la occidental de planta pentagonal, unidas por una estructura central abovedada e iluminada por ventanas de estilo gótico con vistas a la ría. 

Aunque se puede disfrutar de estas vistas a través de los ventanales de la sala de exposiciones, obviamente es recomendable el acceso a la cubierta de esta sala y en especial a la de la torre pentagonal, que puede ser considerado uno de los mejores miradores de Cantabria.

Estas torres se diseñaron para defender el acceso al castillo y como protección en caso de que fuera tomada la entrada.

Actualmente se encuentra en un magnifico estado de conservación, por lo que el salón central se emplea como sala de exposiciones, en la que se muestran algunos objetos interesantes como cañones.

Para visitar el castillo es recomendable consultar los horarios, que pueden resultar algo complejos. Los puedes encontrar disponibles en el Portal Turístico de San Vicente de la Barquera.

Todos los elementos que componen esta fortaleza, nos muestran su claro propósito defensivo.

El Castillo del Rey, junto con su muralla, conforma el sistema defensivo de la villa de San Vicente de la Barquera.



Esta fortaleza se caracteriza por su fábrica de mampostería, con sillería y sus dos torres. Si por algo destaca el Castillo del Rey, es por ser una de las fortalezas mejor conservada de esta región. A pesar de haber sido restaurada, la fortaleza aún conserva sus elementos originales como los muros o las puertas. No es de sorprender que este Castillo de Cantabria cuente con numerosos reconocimientos. ¡Tienes que conocerlo!

La hermosa Torre del Infantado de Potes, junto al río Deva.

Torre del Infantado de Potes, Cantabria

Como comentábamos al principio de esta entrada, Cantabria no es una región en la que abunden los castillos, que se encuentran principalmente en la costa. 

Sin embargo, hay una relativa abundancia de torreones medievales, muchas de los cuales se encuentran en buen estado de conservación, e incluso algunos son visitables, como la estupenda Torre del Infantado en Potes.

En la confluencia de los ríos Quiviesa y Deva, se encuentra uno de los pueblos más conocidos de la zona del cantábrico. Hablamos de Potes, donde se encuentra otra de las fortificaciones medievales más destacables de Cantabria: la Torre del infantado. La gran importancia histórica de esta torre, reside en su supervivencia a lo largo de numerosas batallas.

La construcción de la Torre del Infantado se remonta al siglo XIV, época en la que perteneció a don Tello. 

En los siglos posteriores, esta torre fue propiedad de distintos duques y familias nobles, por lo que su historia nos muestra vestigios de distintas épocas. 

Su aspecto y nombre actual se debe a los Duques del Infantado, quienes llevaron a cabo reformas durante el siglo XVI.

La Torre del Infantado se encuentra en el centro histórico de la villa de Potes.

Durante el siglo XX, se instauro el Ayuntamiento de la localidad en esta torre. 

En la actualidad, la Torre del Infantado sigue sufriendo distintas reformas para poder albergar una biblioteca y un mirador.

Esta torre es utilizada como sede para distintas exposiciones, como la que acoge permanentemente sobre el Beato de Liébana y es una de las construcciones más simbólicas del valle de Liébana.

20. Otras Rutas Cercanas

Entre Iglesias Rupestres y Románico (II) : El Valle de Valderredible, Cantabria


En Ruta por las Cuevas de Cantabria

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