domingo, 29 de agosto de 2021

En Ruta por el Sur de Badajoz: De Barcarrota al Monasterio de Tentudia

Barrio Judio, Barcarrota, Badajoz

Dolmen el Milano, Barcarrota

Plaza Chica, Zafra

Teatro romano de Regina, Badajoz


La Mina Jayona, Monumento Natural de Llerena

Monasterio de Tentudia, Badajoz

El sur de la provincia de Badajoz es un puzzle con piezas de lo más variopintas.

Un teatro romano, túneles por las entrañas de la tierra, una joya con forma de ermita, calles en blanco andaluz.

Campos rayados de olivos y vides, llanuras cerealistas, el verde en Sierra Morena, dormideros de grullas.

Jamón ibérico, aceite de oliva, queso, dulces y vino.

Historias de árabes, romanos y caballeros templarios. Y las huellas de grandes pintores, escritoras y escritores.

Indice:


  1. Como llegar a Barcarrota
  2. y este es el Croquis de nuestra ruta
  3. Barcarrota, tierra de Menhires y Conquistadores
  4. Comer en Barcarrota
  5. Zafra
  6. Comer en Zafra
  7. Llerena
  8. Comer en Llerena
  9. Ruinas Romanas de Regina
  10. Mina de la Jayona
  11. Monesterio
  12. Comer en Monesterio
  13. Castillo Las Torres
  14. Monasterio de Tentudia
  15. Otras Rutas Cercanas

1. Como llegar a Barcarrota:

2. y este es el Croquis de nuestra ruta:


3. Barcarrota, tierra de Menhires y Conquistadores 

Plaza de España de Barcarrota, Badajoz

Situado en la provincia de Badajoz, Barcarrota es uno de esos encantadores pueblos blancos extremeños que brillan al sol  rodeada por dehesas de encinas, por alcornoques y por monte bajo.

La zona de Barcarrota posiblemente estaba poblada desde los primeros tiempos íberos, ya que existen una serie de vestigios líticos de factura funeraria que atestiguan su temprano poblamiento. Entre estos vestigios, tenemos la mayor concentración de sepulcros prehistóricos de la provincia de Badajoz, además de contar con los dólmenes conocidos como “El Milano” y “La Lapita”, que atestiguan el poblamiento prehistórico. 

Hoy no se conoce ningún indicio de su antiquísimo poblamiento, ya que se presume que los cimientos del asentamiento actual fueron obra de los árabes durante la invasión y repoblación de aquella zona. 

Posteriormente a los avatares de la Reconquista, Barcarrota se convirtió en feudo del obispado de Badajoz.

En 1336, durante el reinado de Alfonso XI de Castilla, las tropas del rey Alfonso IV de Portugal sitiaron la ciudad de Badajoz, y poco después, las tropas castellanas a las órdenes de Enrique Enríquez el Mozo, bisnieto de Fernando III, Pedro Ponce de León el Viejo, señor de Marchena, y Juan Alonso Pérez de Guzmán, segundo señor de Sanlúcar de Barrameda, derrotaron a las tropas del rey Alfonso IV de Portugal en la batalla de Villanueva de Barcarrota, y con su victoria obligaron al rey de Portugal a levantar el asedio de Badajoz.​

Plaza de importancia estratégica, Barcarrota era codiciada por Juan Alfonso de Alburquerque, ya que este poseía en la región otras poblaciones de importancia. Juan Alfonso de Alburquerque consiguió en 1344 que Alfonso XI el Justiciero le vendiera la villa de Barcarrota, pero no se llevó a cabo la transacción por las protestas que se suscitaron entonces, y Barcarrota quedaría como feudo de Badajoz.

Durante el reinado del primer Trastámara, Enrique II el de las Mercedes, Barcarrota fue cedida a Fernán Sánchez de Badajoz por los servicios prestados a la Corona, y permaneció bajo el dominio de esta familia hasta mediados del siglo XV, en que el rey Juan II de Castilla, padre de Isabel la Católica, la entregó al Marqués de Villena. 

Durante el reinado del emperador Carlos I de España, Barcarrota fue cedida en 1539 a Juan Portocarrero, IX señor de Moguer y marqués de Villanueva del Fresno, el cual acabaría entroncando con las casas de Alba y de Montijo.

Por su situación en el área de Olivenza, Barcarrota sufrió las consecuencias de las campañas militares resultado de la disputa territorial entre portugueses y castellanos, desde antes de la guerra de los Cien Años. Durante la Guerra de Separación de Portugal, Barcarrota sufriría también la devastación y el asedio constante de los ejércitos portugueses, al igual que lo sufriría Valverde de Leganés y los demás pueblos fronterizos de la comarca.

La Guerra de Sucesión a la Corona española, también produciría devastadores efectos en la comarca, donde los españoles que residían en aquellos contornos iban a soportar grandes penalidades, teniendo que abandonar sus casas y haciendas para evitar perder la vida en aquellos momentos de incertidumbre.

Conquista americana

La villa de Barcarrota, de vieja historia y rancia solera, no podía quedar ajena al proceso explorador y conquistador del territorio americano desde el Sur de Norteamérica hasta el Estrecho de Magallanes. Barcarrota contribuyó a ese proceso con más de un centenar de conquistadores y pobladores. 

Entre los capitanes más destacados figuran el capitán Gómez de Tordoya y Juan de Acosta, conquistadores de Perú, y Francisco de la Bastida, que como componente de los que actuaron con Diego García de Paredes, se encuentra entre los que fundaron Trujillo en Venezuela. 

Rodrigo de la Bastida, padre de Francisco, fue gobernador de la Provincia de Venezuela entre 1534 y 1535. También nació en Barcarrota el famoso conquistador Hernando de Soto, descubridor de Florida. 

Paseo monumental por Barcarrota

Castillo de Barcarrota, Badajoz

La zona de Barcarrota posiblemente estaba poblada desde los primeros tiempos íberos, ya que existen una serie de vestigios líticos de factura funeraria que atestiguan su temprano poblamiento. 

Entre estos vestigios, tenemos la mayor concentración de sepulcros prehistóricos de la provincia de Badajoz, además de contar con los dólmenes conocidos como “El Milano” y “La Lapita”, que atestiguan el poblamiento prehistórico. 

Hoy no se conoce ningún indicio de su antiquísimo poblamiento, ya que se presume que los cimientos del asentamiento actual fueron obra de los árabes durante la invasión y repoblación de aquella zona. 

Dolmen de la Lapita, Barcarrota

Posteriormente a los avatares de la Reconquista, Barcarrota se convirtió en feudo del obispado de Badajoz.

En 1336, durante el reinado de Alfonso XI de Castilla, las tropas del rey Alfonso IV de Portugal sitiaron la ciudad de Badajoz, y poco después, las tropas castellanas a las órdenes de Enrique Enríquez el Mozo, bisnieto de Fernando III, Pedro Ponce de León el Viejo, señor de Marchena, y Juan Alonso Pérez de Guzmán, segundo señor de Sanlúcar de Barrameda, derrotaron a las tropas del rey Alfonso IV de Portugal en la batalla de Villanueva de Barcarrota, y con su victoria obligaron al rey de Portugal a levantar el asedio de Badajoz.​

Plaza de importancia estratégica, Barcarrota era codiciada por Juan Alfonso de Alburquerque, ya que este poseía en la región otras poblaciones de importancia. Juan Alfonso de Alburquerque consiguió en 1344 que Alfonso XI el Justiciero le vendiera la villa de Barcarrota, pero no se llevó a cabo la transacción por las protestas que se suscitaron entonces, y Barcarrota quedaría como feudo de Badajoz.

Por su situación en el área de Olivenza, Barcarrota sufrió las consecuencias de las campañas militares resultado de la disputa territorial entre portugueses y castellanos, desde antes de la guerra de los Cien Años. 

Plaza de Toros y Castillo de Barcarrota, Badajoz

Durante la Guerra de Separación de Portugal, Barcarrota sufriría también la devastación y el asedio constante de los ejércitos portugueses, al igual que lo sufriría Valverde de Leganés y los demás pueblos fronterizos de la comarca.

La villa de Barcarrota, de vieja historia y rancia solera, no podía quedar ajena al proceso explorador y conquistador del territorio americano desde el Sur de Norteamérica hasta el Estrecho de Magallanes. Barcarrota contribuyó a ese proceso con más de un centenar de conquistadores y pobladores. 

Entre los capitanes más destacados figuran el capitán Gómez de Tordoya y Juan de Acosta, conquistadores de Perú, y Francisco de la Bastida, que como componente de los que actuaron con Diego García de Paredes, se encuentra entre los que fundaron Trujillo en Venezuela. Rodrigo de la Bastida, padre de Francisco, fue gobernador de la Provincia de Venezuela entre 1534 y 1535. 

También nació en Barcarrota el famoso conquistador Hernando de Soto, descubridor de Florida. La familia de De Soto poseía en la villa de Barcarrota propiedades rústicas. Este adelantado, conquistador y explorador estuvo en tierras de Norte, Centro y Sudamérica.

El patrimonio monumental de esta villa extremeña incluye lugares tan especiales como la Iglesia de la Virgen de Nuestra Señora de Soterraño, que es de estilo gótico. 

Originalmente era un pequeño santuario que a finales del siglo XVI se transformó en una bella iglesia de una sola nave. 

La imagen de la Virgen del Soterraño ocupa el centro de un magnífico retablo barroco, y en su interior también hay otras valiosas piezas, como un Cristo Gótico y dos pinturas, una de Morales y otra de Covarsí, además de varias muestras de rejería local.

Iglesia de Santiago Apóstol, Barcarrota

Otro gran monumento religioso es la Iglesia de Santiago Apóstol, del siglo XIII

De estilo románico de transición, posee una nave central de medio punto y dos naves laterales más estrechas de estilo ojival. 

En el interior llama la atención el retablo policromado del siglo XVIII, una urna cineraria romana y un cuadro de la escuela sevillana que representa a Santa Justa.

En cuanto a obra civil, destaca el Castillo de las Siete Torres, del siglo XIV, que posee una torre del homenaje rectangular realizada en mampostería reforzada. 

Perteneció a la Orden de Alcántara, y actualmente su patio de armas funciona como plaza de toros. 

Merece también una visita la magnífica Plaza de España, donde se encuentran el Ayuntamiento y el Casino de estilo Art Nouveau de finales del XIX, además de varias viviendas de estilo modernista.

Plaza de España, Barcarrota

Qué hacer en Barcarrota

Durante nuestra estancia en la villa de Barcarrota es obligatorio degustar su cocina tradicional. En ella encontraremos guisos de herencia árabe y judía, como los escabeches o las boronías, y podremos comprobar la importancia que tienen los productos derivados del cerdo ibérico, como los embutidos, chorizos, lomos, morcones o jamones, todos de excelente calidad. 

También son de gran calidad los espárragos trigueros y los caracoles de la zona. Y no dejes de probar el bollo turco, un dulce que se elabora con almendras, huevos y azúcar.

La localidad puede presumir de estar rodeada de bellos parajes naturales, encuadrados en la categoría de Bosque Mediterráneo, donde abundan los madroños, los brezos, las jaras, las encinas o los alcornoques. 

Son lugares perfectos para realizar actividades como el senderismo por riberas, bosques y dehesas, o disfrutar del ecosistema acuático del Embalse del Ahijón. Muy cerca de allí se encuentra el Centro de Interpretación de la Naturaleza “Agua-Aire”.

También en Barcarrota hay un parque de aventura que cuenta con tiro con arco, tirolinas, piraguas, rapel, escaladas y otras muchas actividades. Se encuentra en la calle Monte número 6.

Dolmen el Milano

El dolmen El Milano (también llamado de las Cercas del Milano​) se encuentra a unos 5 kilómetros al sudoeste de Barcarrota. 

Dolmen el Milano, Barcarrota

El dolmen el Milano es el más grande del municipio de Barcarrota y uno de los más grandes de Extremadura, con una longitud total de once metros.​ 

La arquitectura del dolmen, no lejos de la frontera con Portugal, está influenciada por la forma típica del oeste de anta y no por los dólmenes de España. 

Se han conservado los siete ortostatos de la cámara, cuyo tamaño es de 3,70 x 4,50 m.​ 

La placa de techo grande del sistema megalítico tipo anta, originariamente de 4,45 x 3,55 m, está dividida.

Cayó hacia la entrada y está sostenida por vigas de acero. Alrededor del dolmen hay una acumulación de piedras y tierra que forman el resto de la colina redonda.

Los postes de la cerca de concreto del recinto probablemente fueron empujados hacia abajo por el ganado.


Dolmen La Lapita

El dolmen de la dehesa de la Lapita se encuentra cerca de la carretera BA-026, a unos cuatro kilómetros al noroeste de Barcarrota.​

El dolmen yace en los restos de su montículo. Se han conservado completamente cuatro piedras de soporte de la cámara y su cubierta plana (2,60 x 2,10 m) y delgada. Tres piedras de la cámara y (todos) cuatro del pasillo están rotas.​ 

Dolmen de la Lapita, Barcarrota

La arquitectura del dolmen, no lejos de la frontera con Portugal, está influenciada por la forma típica del oeste de Antas y no por los dólmenes de España.

Cerca se encuentra el dolmen el Milano (también llamado Cerca del Milano), uno de los dólmenes más grandes de Extremadura, y otros siete dólmenes, en su mayoría muy dañados.

4. Comer en Barcarrota

Restaurante Las Mayas
Calle Monte 1,
 06160 Barcarrota España
+34 924 73 70 57

5. Zafra

Su casco antiguo es Patrimonio Histórico Artístico.

Resultado de imagen de casco antiguo zafra

En los alrededores hay restos de villas romanas que rememoran la legendaria Segeda, a la que se atribuyó el origen de la ciudad.

Si en tu visita quieres hacer un Tour, o necesitas comprar alguna entrada para Museo o actividad, en este enlace te lo solucionan aquí.

El territorio que actualmente pertenece a Zafra estuvo encuadrado durante el periodo romano en la Baetica, así como buena parte del sur de la actual provincia de Badajoz y la mayor parte de Andalucía.

HistoriaEn la época medieval Zafra se sitúa en la línea fronteriza que dividía los reinos taifas de Sevilla y Badajoz, por lo que en 1030 se construye con fines defensivos un castillo en la Sierra del Castellar y que el geógrafo hispano-musulmán Al-Bakrí reconocía en 1094 con el nombre de Sajra Abi Hassán.

Los árabes nombraron a la ciudad Safra, Çafra, de la cual deriva la actual Zafra.

Durante la reconquista fue conquistada dos veces, una primera en 1229 por el rey leonés Alfonso IX, pero no sería hasta 1241 cuando definitivamente la conquistaría el rey Fernando III el Santo en una campaña de conquistas por la actual Extremadura, descritas en la Crónica General de España de Alfonso X el Sabio.

Pero el momento decisivo en la historia de Zafra llega en 1394 cuando Enrique III concede la jurisdicción de la ciudad a Gomes I Suárez de Figueroa, quien hasta entonces había sido camarero de la Reina e hijo del Gran Maestre de la Orden de Santiago.

El segundo titular del señorío, Don Lorenzo II Suárez de Figueroa, empieza poco a poco a hacer de Zafra el centro del Señorío de Feria.

Historia
 Continuó la construcción de la muralla, empezada a construir por su padre, la cual tenía como función tanto la defensa como la fiscalización de los vecinos, comerciantes y viajeros; la construcción duró desde 1426 hasta 1449. 

También en 1437 mandó construir uno de los edificios más emblemáticos de la ciudad, el Alcázar, el cual sería su residencia.

Además fundó el hospital de Santiago (en esa época llamado de la Salutación) y acabó el Monasterio de Clarisas de Santa María del Valle, que se convertiría en el panteón del linaje. 

En 1460, Enrique IV otorgó al señorío categoría de condado, sumando Lorenzo II Suárez de Figueroa a sus posesiones las villas de Alconera y La Morera.

La vida gira en torno a dos bellas plazas, la Chica, del XIV, y la Grande del XVI.

 Impresionantes la Iglesia de Nuestra Señora de la Candelaria, y el Hospital de Santiago.

Antiguo Castillo Palacio de Zafra

En Zafra llegó a tener nueve conventos, y entre ellos es obligatorio visitar Santa Clara, y Santa Catalina.

Espectacular su muralla del XV, y el antiguo Castillo Palacio, hoy Parador.

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Qué ver y qué hacer en una escapada a Zafra

Son muchos los atractivos que tiene Zafra, pero comenzaremos destacando uno de sus atractivos mayores, el Palacio de los Duques de Feria, hoy sede del Parador del mismo nombre, perteneciente a la Red de Paradores. 

Este Palacio con forma de alcázar fue construido en el siglo XV y ampliado en el siglo XVI y XVII. Uno de sus atractivos es su patio central de Mármol.

Un paseo por sus calles, te revelará mucho de esta ciudad, llena de patios, conventos, coloridas fachadas y suelos empedrados. Hay mucha historia, y mucho que agradecer a Zafra que contribuyó a la conquista después del descubrimiento de América donde 221 de sus habitantes marcharon al continente americano y colonizaron desde Carolina del Sur hasta algunas zonas de Chile.

Más adelante, y una vez acomodada la nueva burguesía de la ciudad, Zafra reformó las construcciones civiles, militares y religiosas, y se transformó en una ciudad industrial y comercial que encontró su fuente de ingresos en ser la proveedora de las localidades de su entorno, que eran sobre todo mayoritariamente agrícolas y la ganaderas.

Fue su comienzo como centro de ferias y mercados para su labor comercial que se extendía a casi toda la península y hoy en día, la Feria Internacional Ganadera de Zafra se considera la feria de esta índole más importante de Europa, y una de las más importantes del mundo.

No te pierdas estos puntos de interés

Plaza Grande, Zafra

Entre los puntos de interés, la Plaza Grande y la Plaza Chica, cuya entrada tenéis sobre este párrafo son lugares perfectos para pasear, tomar un aperitivo o comer y disfrutar de las vistas. 

Plaza Chica, Zafra

Pasead y dejaos aconsejar por los habitantes de esta localidad.

También merece la pena recorrer el Parador o Alcázar Palacio de los Duques de Feria y disfrutar de sus almenas. Además de su excelente situación y de su historia, también es un buen sitio para comer o cenar.

Parador o Alcázar Palacio de los Duques de Feria

Entre otras curiosidades, esta abrazadera tan peculiar que hoy es un monumento, fue donada por el Cabildo de la Catedral de Sevilla y era una de las abrazaderas de la construcción de una de las torres, y sirvió para simbolizar el hermanamiento o abrazo entre ambas localidades.

Si tienes más tiempo...

En una visita a Zafra, si se cuenta con el tiempo suficiente, os recomendamos que aprovechéis para visitar más monumentos como la Capilla del Cristo del Pozo, del siglo XVII, o la Casa del Aljimez, del siglo XV. 

Casa del Aljimez, Zafra

Como curiosidad, podéis ver la casa de Ruy López.

Ruy López de Segura fue un clérigo nacido en Zafra cuya fama le viene porque fue un gran ajedrecista que dio nombre a una de las jugadas clásicas del juego del ajedrez, que fue el primer campeón del mundo en ajedrez en el año 1575.

 

6. Comer en Zafra

Arco
Calle del Arco de San Antonio 9, 
06300 Zafra, España
+34 620 75 78 10

La Rebotica
Calle Boticas 12, 
06300 Zafra España
+34 924 55 42 89

El Acebuche
Calle Santa Marina 3, 
06300 Zafra España
+34 924 55 33 20

La Bendita
Plaza Grande 14 A,
 06300 Zafra España
+34 924 04 05 20

y en modo mas económico

Restaurante Ramirez
Avenida San Miguel 18, 
06300 Zafra España
+34 924 55 51 38

Rogelio
Avenida de la Estación 9, 
06300 Zafra España
+34 924 55 14 39

y una vez comidos y paseados nos encaminamos hacia la cercana ciudad de 

7. Llerena

Llerena, Badajoz

El pueblo de Llerena es uno de los rincones más lindos e interesantes que posee la provincia de Bajadoz, pues cuenta con la combinación perfecta de hermosos y cautivadores paisajes, historia, cultura y tradición, que todo pueblo debe tener para ser considerado un destino perfecto.

En época de los árabes se llamaba Ellerina, lugar de disputa entre árabes y cristianos; fue ocupado definitivamente por Pelay Pérez Correa en el año 1243, maestre de la Orden de Santiago a quien Fernando III de Castilla había confiado la reconquista de Sierra Morena.

Orden de Santiago

Fue residencia habitual de los Maestres de la Orden de Santiago y este hecho favoreció a la ciudad que ya en el siglo XV llegó a ser la sede del Priorato de San Marcos de León. Por esta razón llegó a ser el centro más importante del territorio, que hasta entonces había sido Reina. 

Tanto fue su aumento de importancia que llegó a convertirse en el más importante centro administrativo de la provincia de León de la Orden de Santiago en Extremadura y adquiere la sede de la Mesa Maestral de la Orden y es la población principal de más de 30 pueblos que se gobiernan desde Llerena dependiendo del Prior de la Orden de San Marcos de León.

Puerta de la muralla de Llerena.

En año 1340 se celebran en Llerena las Cortes, presididas por el rey Alfonso XI de Castilla. En 1383 se celebra el Capítulo General de la Orden de Santiago por Pedro Fernández Cabeza de Vaca con la asistencia de todos los Comendadores de la misma. 

El Maestre de la Orden Lorenzo Suárez de Figueroa recibió la licencia para celebrar las ferias de San Mateo el 21 de septiembre, construyó la capilla de la Trinidad en la iglesia de la Granada, los bastimentos, y terminó el edificio destinado a Casa Maestral o el convento de Santa Elena.

Enrique García Fernández de Villagarcía construyó el castillo de la vecina localidad de Villagarcía de la Torre y se convirtió en el patrono de la capilla mayor de la iglesia de Santa María y decidió ser enterrado en ella. Alonso de Cárdenas construyó sobre el solar ocupado por la ermita de San Pedro la iglesia de Santiago, y dotó al recinto amurallado de algunas de las puertas más importantes de la ciudad.

Al haber sido un territorio musulmán, una vez reconquistado el territorio se produjo un repoblamiento a través de familias leonesas, cántabras y vascas. Además se creó un importante núcleo judío dentro de la ciudad, lo que la convirtió en una población próspera y con altos niveles económicos y culturales. Se produjo una convivencia pacífica entre las tres culturas: cristianos, judíos y musulmanes. 

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En el año 1479, el judío Rabí Mayr consiguió que los Reyes Católicos eliminasen la prohibición de que los judíos celebrasen ferias y mercados, existente en el reino de Castilla. Esto permitió mejorar los niveles económicos de la ciudad y permitió la creación de la escuela de traductores. En esta época había 600 familias judías en Llerena que vivían en los alrededores de la sinagoga (ermita de Santa Catalina) y la Fuente Pellejera.

En 1490 tuvo lugar la fase final del Capítulo General de la Orden santiaguista, comenzado en Uclés, a convocatoria del último Maestre de la institución antes de la incorporación de esta figura al poder real. 

Panorámica de Llerena

Al firmar los Reyes Católicos el decreto de expulsión de los judíos en 1492, se quedarán 125 familias judías que pasan a ser judeoconversas.

Edad moderna

En 1508 se instaló el Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición, conseguido por la influencia del licenciado Luis Zapata de Chaves, Consejero y Asesor de los Reyes Católicos y ayudado por la existencia de población hebrea en la Baja Extremadura. 

Tribunal de la Inquisición de Llerena.

Fue el tercer tribunal de España, en cuanto a la extensión de su jurisdicción, ocupaba 42.260 kilómetros cuadrados, e incluía los obispados de Ciudad Rodrigo, Plasencia, Coria y Badajoz. 

Ocupando en Llerena tres sedes permanentes, el palacio prioral en la calle Zapatería, la casa maestral en la calle La Cárcel y, por último, hasta su abolición en 1834, el Palacio de los Zapata, hoy de Justicia en la calle Corredera.

Esplendor y decadencia

Su época de máximo esplendor fue en el siglo XVI en que llegó a contar con siete conventos, además de una gran actividad cultural. Durante todo este siglo se produjo un gran aumento demográfico sólo mermado por cierta emigración al Nuevo Mundo, convirtiéndose en el segundo mayor núcleo poblacional de Extremadura en 1591, detrás de Badajoz capital. 

A finales del siglo contaba con 8.300 habitantes. En 15941​ formaba parte de la provincia León de la Orden de Santiago y contaba con 2066 vecinos pecheros, incluyendos sus arrabales de La Higuera, Maguilla y Cantalgayo.

En el año 1640, debido al crecimiento alcanzando, Felipe IV le otorgó el título de Ciudad. 

Edad contemporánea

Durante la Guerra de la Independencia (1808-1814) y en ocasión de la Batalla de Cantalgallo en 1810, se produce una gran destrucción de la ciudad. Se produjeron muchos destrozos en edificios y parte del archivo histórico fue destrozado y sirvió de asiento a las caballerías, gran número de obras de arte fueron expoliadas, como parte del retablo de la iglesia de Nuestra Señora de la Granada obra de Zurbarán.

A la caída del Antiguo Régimen desapareció la Orden de San Marcos de León, dejó de ostentar su cargo en Llerena el gobernador de la Provincia y del Partido y se decretó en 1834 la abolición del Santo Oficio de la Inquisición. ​

Tras el decreto de suspensión de la jurisdicción religiosa que mantenían desde siglos las Órdenes Militares, en Llerena se produce el llamado "Cisma de Llerena”, provocado por el clérigo don Francisco Maeso de la Fuente al no admitir acogerse a la jurisdicción del Obispado de Badajoz. 

En algo más de un año se produjeron diversos altercados que se apaciguaron cuando Alfonso XII llega al trono, provocando con aquel decreto la desaparición de la diócesis del Priorato de San Marcos de León con sede en Llerena.

Las sucesivas desamortizaciones produjeron también un gran descalabro para la economía municipal de Llerena y en definitiva para todo su vecindario. 

Las de Mendizábal de 1837 y Madoz en 1855 dejaron casi sin recursos al Ayuntamiento de Llerena, que perdió las dehesas de su propiedad y que había mantenido y explotado durante siglos proporcionando unos importantes beneficios para las arcas municipales. Desaparecieron también algunos conventos, como Santa Isabel, San Francisco, La Merced, San Sebastián y la Concepción, quedando solamente el de Santa Clara.

¿Por qué visitar Llerena?
A continuación, te invitamos a descubrir lo mejor de este poblado pacense, cuyo encanto y atractivo nos hacen considerarlo uno de los mejores lugares que ver en Extremadura.

Si te preguntas qué razones hay para querer visitar Llerena, bastará con mencionar la diversidad y riqueza paisajística de la zona, la cual viene dada por el inmejorable enclave geográfico que ocupa la localidad.

Los montes de Sierra Morena permiten apreciar zonas boscosas y estepas cerealistas cuando se accede a los puntos de mayor altitud de la provincia pacense, y en los alrededores no faltan las especies herbáceas que aromatizan el ambiente, como el orégano, el tomillo y el romero, y las curiosas especies de fauna silvestre, como los conejos, los ciervos y los jabalíes.


Con un centro histórico declarado Conjunto Histórico-Artístico, Llerena tiene más que solo hermosos paisajes, pues también ostenta un rico y variado patrimonio histórico-artístico, conformado por obras de carácter tanto civil como religioso que enriquecen las calles de este encantador poblado y que merece la pena mirar muy de cerca.

Monumentos y sitios de interés

Si tienes la oportunidad de visitar Llerena, podrás descubrir numerosos sitios y monumentos de interés que reflejan estupendamente la historia y la cultura de este pueblo con encanto.

Iniciamos el recorrido en el Parque de Cieza de León, lugar en el cual se encuentran los restos de la muralla, cuya puerta da acceso a la Plaza Mayor del pueblo, considerada uno de los lugares más representativos de esta villa pacense. 

Plaza Mayor de Llerena, Badajoz

Allí, es posible admirar la facha del Ayuntamiento, el cual data del siglo XVII, y la Iglesia de Nuestra Señora de la Granada, con su espectacular portada barroca.

Continuamos recorriendo las calles de Llerena y lo hacemos por la calle Zapatería, la cual conduce a la Plaza de la Merced, antiguamente Plaza de los Ajos, en la que se encuentra la iglesia del mismo nombre, de estilo barroco y del siglo XVII.

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Vamos ahora por la calle Alonso de Cárdenas, hasta llegar a la Puerta de Montemolín, uno de los accesos de la antigua muralla, y luego nos dirigimos a la Plaza Cervantes que alberga la Iglesia de Santiago, del siglo XV y de estilo hispano-flamenco. 

Más adelante nos encontramos con la Iglesia y Hospital San Juan de Dios, hoy convertido en Biblioteca Municipal.

Tribunal de la Inquisición o Palacio de los Zapata. 

Caminando por la calle Santiago, llegamos al Palacio de los Zapatas, construido en el siglo XVI, y continuamos en dirección a la Plaza Mayor, para encontrarnos con el Convento de Santa Clara, propio del siglo XVI, y finalizar así nuestro recorrido.

Otros lugares de Llerena que debes conocer

Los sitios y monumentos que ya te hemos nombrado son solo algunos de los que puedes encontrar en el pueblo de Llerena, pues restan algunos lugares de gran interés que conviene conocer, como el Museo Histórico de Llerena, situado en el Palacio Episcopal o Casa Prioral, la mina de La Jayona y las ruinas romanas de Regina, en la localidad de Casas de la Reina.

8. Comer en Llerena:

Restaurante Dona Mariana
Calle Aurora 7, 
06900 Llerena España
+34 924 87 05 97

Restaurante Zurbarán
Plaza de Espana 3, 
06900 Llerena España
+34 924 87 14 12

Restaurante La Cuadra
Calle de Santiago 61, 
06900 Llerena España
+34 924 87 01 81

y algo mas económico:

El Mesón de Palacios
Calle Extremadura 4, 
06960 Casas de Reina España
+34 655 54 14 20

y a continuación y en las proximidades

9. Ruinas Romanas de Regina

Ruinas Romanas de Regina, Badajoz

Las ruinas romanas de Regina se ubican en el municipio de Casas de Reina. Se trata de una antigua ciudad romana, fundada en el siglo I d.C. Destaca el bien conservado teatro romano y el foro. Imprescindible visitar el centro de interpretación, también en Casas de Reina, donde se puede conocer la ciudad y admirar la Dama de Regina.

Las ruinas romanas de Regina Turdulorum se encuentran a 1,5 km de la localidad de Casas de Reina, en el camino que unía las antiguas Emérita Augusta (Mérida) e Híspalis (Sevilla).

La ciudad se ubicó en una zona de campos fértiles, rica en minas de hierro y plomo, en la campiña de Llerena.

Se trata de una antigua urbe romana, fundada en el siglo I d.C., que formaba parte de la región de Baeturia Turdulorum.

Ruinas Romanas de Regina, Badajoz

Los restos hallados forman un conjunto arqueológico de unas 40 ha, en el que destacan el foro, el teatro y algunas viviendas.

El teatro, datado en el siglo I d.C., es uno de los mejor conservados de toda la Hispania romana.

Tenía capacidad para unos mil espectadores y se piensa que estuvo en funcionamiento hasta el siglo IV.

Está situado sobre la suave elevación de una pequeña colina, y cuenta con buena parte de sus elementos originales.

Regina se abastecía de agua por medio de un acueducto, del que todavía quedan restos.

En cuanto al foro, las diferentes campañas de restauración han dejado a la vista cimientos de casas, edificios civiles, pórticos y pavimentos.

Ruinas Romanas de Regina, Badajoz

También cuenta con dos necrópolis, situadas fuera de la ciudad, sobre los cerros de San Pedro y San Blas, en las que se han encontrado numerosos restos funerarios: epitafios, altares, aras, placas de mármol y otros objetos.

La estatua de la diosa Juno, construida en mármol, es uno de los hallazgos más importantes del yacimiento.

Conocida como la Dama de Regina, se puede visitar en el centro de recepción de visitantes de Casas de Reina, acompañada de otras piezas encontradas durante las excavaciones.

El centro ofrece toda la información necesaria para comprender la importancia del yacimiento, con paneles explicativos y maquetas que amenizan la visita.

10. Mina de la Jayona

Mina de la Jayona, Badajoz

La Cueva

La posibilidad de adentrarse en una mina abandonada de principios de siglo XX no se encuentra todos los días: historia, aventura, naturaleza... todo esto y más lo tenemos en la Mina de la Jayona, al sur de Extremadura. Todavía quedan rastros de los trabajos de los mineros que durante años se dedicaron a extraer mineral de la tierra.

En pleno corazón de la Sierra de la Jayona, a 4,5 km. al sur de la población de Fuente del Arco, se encuentra la Mina.
 
Declarada Monumento Natural en el 1997, es posible que la primera utilización de la Mina fuera en época romana, pero la explotación propiamente dicha comienza en 1900 y se prolonga hasta 1921, cuando se abandona la actividad.

En este período de tiempo se extrajeron 270.000 Tm de mineral, que hasta 1905 era transportado a la fundición de Fuente del Arco con animales de carga. 

A partir de ese año con ayuda de un teleférico que llegaron a construir sólo con ese fin, incluso este proyecto dio la oportunidad a esta zona de tener comunicación por tren, pero al no prosperar el negocio por diversas razones se abandonó.
 
La explotación seguía las vetas de mineral sin ningún plan de labores fijo. Más de 400 mineros, con la ayuda de picos, palas y dinamita, avanzaron en profundidad (11 niveles) y lateralmente hasta dejar el hueco actual. 

Mina de la Jayona, Badajoz

Los restos de la actividad minera están por todos lados, ayudándonos a tener una visión muy clara de lo que allí pasó a principios del s. XX.

FAUNA, FLORA Y GEOLOGÍA

Debido a las diferentes condiciones de humedad y temperatura existentes en el interior de la mina se ha desarrollado una vegetación característica de zonas húmedas, constituida por helechos, plantas trepadoras, higueras, musgos, etc, en claro contraste con la vegetación típicamente mediterránea del exterior.

En los cantiles y roquedos anidan importantes colonias de aves rupícolas que conviven con insectos, reptiles, pequeños mamíferos y con murciélagos de diferentes especies, como el de "herradura".

Al mismo tiempo y ya relacionado con la geología, la Mina ha quedado al descubierto numerosas y valiosas manifestaciones geológicas como contactos litológicos, mineralizaciones, procesos kársticos, procesos sedimentarios y, sobre todo, un plano de falla en el que pueden observarse estrías y espejos de falla.
 
El efecto final de lo que se encuentra el visitante cuando entra en la Mina es un espacio mágico, lleno de contrastes de luz, de vegetación y de magia.

Visita

Como consecuencia de la actividad minera han quedado testigos de pequeñas construcciones y once niveles en los que se suceden andenes, galerías, plataformas, salas, etc, que hoy día constituyen un completo geoecológico de primera magnitud. 

De estos once niveles en la actualidad, sólo se pueden visitar los niveles nº 2, 3 y 4.



En este nivel son de gran interés: los sonidos sonidos de las aves rupícolas, las estructuras minerales, la vegetación del fondo de la mina, el plano de falla y los juegos de luz de la Sala de las Columnas.

En este nivel destacan: los sonidos y manifestaciones de las aves que se aprovechan cualquier oquedad y/o resquicio de las rocas para construir sus nidos y los juegos coconicos en el último tramo del nivel.



En este nivel se puede observar: restos de la explotación minera, los constrastes de la vegetación del fondo y exterior de la mina y, desde los balcones y miradores, la gran riqueza geológica del hueco central de la misma.

 

11. Monesterio

En sus alrededores significativos vestigios de la cultura megalítica, tales como dólmenes y restos de antiguos asentamientos. Posteriormente, el núcleo monesteriense debió formar parte de lo que hoy se denomina la Beturia Céltica, un amplio territorio al sur de Badajoz. 

Monesterio, Badajoz

Se enclava en las fragosidades de Sierra Morena que establecen la división entre Extremadura y Andalucía, dominando el Puerto de las Marismas, punto crítico de las comunicaciones entre el norte y el sur de la Península por el que se canaliza uno de los más importantes itinerarios históricos de la antigüedad: la Vía de la Plata, y en el que todavía el siglo pasado se cobraba derecho de pontazgo.

Con antecedente en el enclave romano de Curiga constituye, pues, la puerta de entrada en Extremadura por el sur desde las épocas más remotas. El origen de la población actual se encuentra en una fundación templaria, hasta que el siglo XVI fue enajenada por Felipe II como Aldea de Señorío.

A la caída del Antiguo Régimen la localidad, entonces conocida como Monasterio, se constituye en municipio constitucional en la región de Extremadura. Desde 1834 quedó integrado en el partido judicial de Fuente de Cantos. ​

Su ventajosa situación a mitad de camino entre Sevilla, Badajoz y Mérida, impulsó de manera extraordinaria el ejercicio de la arriería por parte de sus habitantes, siendo esta actividad sobresaliente en la economía local, además de la agricultura y la ganadería.

Hasta 1873 perteneció a la diócesis del Priorato de San Marcos de León, fecha a partir de la cual pasó a la jurisdicción de la diócesis de Badajoz.

Patrimonio

Entre su patrimonio destaca la iglesia parroquial de San Pedro, con ábside almenado, obra del siglo XVIII, aunque reconstruida durante la década de 1940, y en la que se guarda, entre otros objetos, una valiosa cruz procesional del siglo XVIII, y la ermita de la Virgen de Tentudía, construida a mediados del siglo XX. 

Monesterio contaba también con varias ermitas: La de los Santos Mártires y San Ildefonso, la de la Virgen de Gracia, que formó parte del llamado Hospital de pobres transeúntes de santa María, y que fue reconvertida en escuela de primeras letras, y la de San Nicolás y Santa Lucía. 

Encontramos algunas ya desaparecidas como el eremitorio de la Candelaria, Santa Brígida y San Blas. 

Todas tuvieron imágenes y retablos que se trasladaron a la parroquia, pero fueron destruidos en 1936, debido a la Guerra Civil Española.

Su cementerio, enclavado en la parte más alta de la villa, se construyó hacia 1814.

Centro de Interpretación de la Vía de la Plata

La Vía de la Plata cuenta a lo largo del camino con tres Centros de Interpretación General de la Vía de la Plata en Monesterio, Mérida y Baños de Montemayor que sirven fundamentalmente de apoyo cultural y guía en el recorrido por la región. 

Los Centros de Interpretación se definen como espacios culturales, que ayudan mediante el hilo conductor que es la Vía de la Plata, a comprender la historia de nuestra región. Estos centros pertenecen a la red de Museos de Identidad de Extremadura.

​Cabe destacar también las múltiples cruces que se encuentran en la localidad, esculturas que muestran el fervor hacia la Santa Cruz, al igual que el llamado Castillo de las Torres, fortaleza situada en zona rural y próxima a El Real de la Jara.

12. Comer en Monesterio

Honky Tonk Taberna Extremeña
Calle Templarios 9, 06260 
Monesterio, España
+34 671 82 86 82

Restaurante los Templarios
Calle Los Templarios 20, 
06260 Monesterio España
+34 924 51 61 88

El Rinconcillo
Paseo de Extremadura, 67 Plaza de Triana, 
06260 Monesterio España
+34 924 51 70 01

Restaurante Mallorca
Paseo de Extremadura, 297 BAJO, 
06260 Monesterio España
+34 924 51 64 49

13. Castillo Las Torres

A la salida de El Real de la Jara, en el linde administrativo entre Andalucía y Extremadura, vemos a mano derecha, sobre una pequeña colina, las ruinas del castillo de Las Torres, ya en el término municipal de Monesterio. 

Castillo Las Torres, El Real de la Jara, Badajoz

El castillo, de propiedad privada, se construyó entre los siglos XV y XVI. Algunos colectivos piden su restauración, aunque hoy en día no existen planes firmes para rescatarlo de la decadencia.

La fortaleza se encuentra en el antiguo Baldío de Calilla. Se cree que su construcción tenía la finalidad de controlar la Vía de la Plata que se encuentra a 50 metros del castillo y el control de la transhumancia.

Construcción

Si bien las ruinas se encuentran en el municipio pacense de Monesterio, la localidad más cercana es El Real de la Jara, de la provincia de Sevilla. Se encuentra en un altozano rocoso que le sirve de base. La planta es trapezoidal y en cada ángulo se encuentra una torre circular. 

La puerta de acceso está en el lado oeste. De las jambas y el dintel exterior no quedan vestigios aunque si del interior fabricado en ladrillo. La bóveda es de forma ojival. 

Las torres de flanqueo se encuentran desmochadas. Hay restos de un aljibe en estado ruinoso. Dispone de patio de armas de alrededor de 500 metros cuadrados.

14. Monasterio de Tentudía


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Al Monasterio de Tentudía, se accede desde la cercana localidad de Calera de León (Extremadura), a través de una carretera local repleta de curvas que asciende hasta el Pico de Tentudía, a unos 1100 metros de altura.

Al llegar a la cima, nos encontramos con el sobrio monasterio de Tentudía, un edificio de estilo mudéjar, fundado como ermita en la segunda mitad del siglo XIII por Pelayo Pérez Correa, y proclamado Monasterio por el Papa León X. 

Fue considerado cabecera de la Vicaría de Santa María de Tentudía, habitado por la Orden de Santiago, también está considerado un monasterio vinculado a la Orden de los Templarios.

Si en tu visita quieres hacer un Tour, o necesitas comprar alguna entrada para Museo o actividad, en este enlace te lo solucionan aquí.

La leyenda cuenta que durante una batalla contra los árabes, el capitán Pelayo Pérez Correa, maestre de la orden de Santiago, al ver que llegaba la noche y no obtenía victoria, imploró a la virgen gritando: ¡¡Santa María, detén el día!!, entonces el sol se detuvo en el horizonte para permitir a las tropas cristianas la victoria, por este motivo el maestre mandó construir un templo para Santa María de Tentudía.

Del Monasterio de Tentudía podemos destacar el retablo mayor realizado por Niculoso Pisano en 1518; en él se mezclan el estilo mudéjar y renacentista. 

Preside el templo la imagen de la Virgen de Tentudía, realizada en el siglo XVIII. El monasterio de Tentudía fue declarado de Interés Histórico Nacional.

La visita al monasterio de Tentudía no solo merece la pena por el edificio en sí, desde aquí las vistas de la comarca son impresionantes. En la parte trasera del monasterio existe una cruz, desde donde pudimos contemplar un espectacular atardecer.

Después tocó tomar un chocolate caliente, envueltos de un olor a leña quemada en el bar que se encuentra justo al lado del monasterio de Tentudía.


15. Otras Rutas Cercanas