jueves, 1 de abril de 2021

Ruta por los Castillos de Cuenca (y II): De Puebla de Almenara a Beteta

Castillo de Puebla de Almenara, Cuenca

Castillo de Torrefuerte, Cuenca

Castillo de Uclés, Cuenca

Castillo de Rochafrida, Beteta

Hoz de Beteta, Cuenca

Torcas de Lagunaseca, Cuenca


Indice:
  1. Croquis de la segunda parte de nuestra ruta
  2. Castillo de Puebla de Almenara
  3. Comer en Puebla deAlmenara
  4. Murallas y Castillo de Uclés
  5. Comer en Uclés
  6. Castillo de Acuña, Huelves
  7. Castillo de Huete
  8. Castillo de Abia de la Obispalía
  9. Castillo de Cuenca
  10. Todo sobre la Ciudad de Cuenca
  11. Castillo de Torrefuerte, Salvacañete
  12. Castillo de Rochafrida, Beteta
  13. Que ver en Beteta y Alrededores
  14. Comer en Beteta
  15. Croquis de la zona de Beteta
  16. Ruta Beteta MTB
  17. Otras Rutas Cercanas

1. Croquis de la segunda parte de nuestra ruta:

      

Como llegar a Puebla de Almenara, inicio de la segunda parte de nuestra Ruta:

      

Iniciamos esta segunda parte de nuestra ruta con el 

2. Castillo de Puebla de Almenara

El castillo de Puebla de Almenara es uno de los atractivos del municipio, junto con sus lagunas y su castro de origen celtibérico. La fortaleza se erige sobre una cumbre de la sierra Jarameña, a las afueras del pueblo.

Castillo de Puebla de Almenara, Cuenca

Este castillo del siglo XII y remodelado en el siglo XIV consta de 3 recintos previos al edificio principal. Se puede contemplar y caminar por su patio rodeando el aljibe, ver su torre del homenaje y otras estancias.

El castillo de Puebla de Almenara o Santiago de Jalameña es una fortificación reconstruida entre los siglos XIV y XV en la sierra Jarameña sobre una anterior andalusí,​ tomada por la Orden de Santiago en 1177, situada en el municipio de Puebla de Almenara (Cuenca, España).

Historia

Mapa de las fortalezas de la orden de Santiago que permite poner el castillo de la Puebla en su contexto

La etimología de la palabra Almenara,(Del ár. hisp. almanára, y este del ár. clás. manārah 'lugar donde hay luz', 'faro'), indica que en su origen sirvió para hacer señales a otras fortalezas. La fortaleza andalusí anterior, es tomada por la Orden de Santiago en 1177.

La orden de Santiago lo menciona en su archivo de la siguiente manera:2​"Almenara, castillo llamado también Santiago de Jalameña, fabricado por la orden en suelo propio para refrenar a los moros del obispado de Cuenca: da sobrenombre a la Puebla de Almenara y se hace visible a gran parte de la Mancha Alta. Este castillo se debió hacer hacia 1177: Se conserva aún la cuenta de los gastos de su fábrica."

Es muy posible que el castillo o atalaya de Puebla de Almenara, que existiera a principios del XII participara de una manera activa en la batalla de Uclés, (1108) gracias a su posición y cercanía a Uclés y que no pasara desapercibida para Alfonso VI.

Una vez que el frente Toledo-Cuenca se estabiliza tras el fracaso del asedio de Huete en 1172, la conquista de Cuenca en 1177 por Alfonso VIII, el desastre de la batalla de Alarcos el 18 de julio de 1195 y la batalla de las Navas de Tolosa (1212), el castillo va perdiendo su carácter fronterizo.

Esta hipótesis parece plausible para Coll, Cooper et al.,​ cuando afirman: De hecho, la zona, durante el largo período comprendido entre la conquista de Toledo en 1086 y la definitiva de Cuenca en 1177, constituye un lugar de posesión insegura, entretejiéndose una malla defensiva, por uno y otro bando que ocupa todo el territorio. Hay que tener en cuenta además, en el caso de Almenara, el factor de la relativa proximidad a Uclés

La sierra Jarameña sería la frontera entre el concejo de Uclés y Alarcón. El rey Fernando III el Santo ordenó al obispo de Cuenca la delimitación entre ambos, don Gonzalo procedió al amojonamiento en septiembre de 1241, colocando los mojones en:
Villar de "Sancho Coxo"
Fuente de Domingo Perez
Sierra de Almenara

La propia sierra de Almenara haría de mojón, según vierten las aguas, la vertiente oriental pertenecería a Alarcón y la occidental a Uclés.

En el siglo XIV el castillo estaba en tierra del infante don Juan Manuel, quien dio la carta puebla al municipio para su repoblación el 22 de marzo de 1332​

Don Juan Manuel se rebela contra Alfonso XI y esté le confisca los señoríos, que pasan a manos de Vasco Rodríguez de Cornado, maestre de la Orden de Santiago el 17 de noviembre de 1336​ quedando de nuevo bajo la Orden de Santiago el castillo. Alfonso XI ordena en 1337 al maestre de la orden que repare el castillo de Puebla de Almenara, bien por hallarse en ruinas o por haber sufrido daños durante las guerras nobiliarias.​

Sepan quantos esta carta vieren commo Nos Don Alfonso, por la gracia de Dios, Rey de Castiella, de Toledo, de León, de Gallizia, de Seuilla, de Córdoba, de Murçia, de Jahen, del Algarbe, e Señor de Molina.

 Otorgamos que por pago que nos fallamos que el castiello que dizen Almenara, et que ha agora …. Santiago de Jalameña?, fue començado a faser en el suelo de la orden de Santiago. Mandamos a uos Don Vasco Rodríguez, maestre de la orden y de la caballería de Santiago a uos Mayordomo mayor del Infante Don Pedro, mío fijo primero heredero, que lo labrásedes e fisiesedes labrar.

Et por esto aseguramos a uos el dicho maestre que nos non tomemos ni mandemos tomar nin derribar el dicho castiello. Et tenemos por bien que lo tuuiere uos e la dicha orden por señorío. Et de uos nunca sea tirado por ninguna cosa nin por ninguna razón. Et por que desto seades cierto mandamos uos dar esta carta sellada con nuestro sello de plomo colgado. 

Dada en Alcalá de Henares, disiseys días de abril, era de mill e tresientos e setenta e cinco años (año 1337).

Finalmente Alfonso XI se reconcilió con Don Juan Manuel y en 1343 le devolvió todas sus posesiones.

Perteneció más tarde a los Mendoza, ya que fue comprado el 13 de octubre de 1487 por el Cardenal Pedro González de Mendoza​ a María de Peralta y su esposo Juan de Heredia.6​ Se pagaron cuatro millones de maravedies distribuidos como sigue:
Un millón por la fortaleza de Puebla de Almenara.
2.645.000 maravedies por la heredad de Puebla de Almenara, derechos, pechos y la heredad de la Fuente.

150.000 por las casas y una huerta.
7.500 por la dehesa.
30.000 por la otra huerta con sus tierras.

Durante 1491 y 1492, se reforma el castillo por orden de Cardenal Pedro González de Mendoza siendo su maestro Alberto de Carvajal junto a Juan de Tarvernillas, Diego de Espina y Juan García de Praves. Carvajal cobró 10 000 maravedíes al año y 45.331 maravedíes más destinados a la compra de material y la contratación de hombres.

​ Así sobre una de las torres del edificio, aparece un escudo de armas de la familia de los Mendoza. Don Diego Hurtado de Mendoza primer conde Mélito, Virrey de Valencia y señor de Almenara era poseedor en Almenara y su término la fortaleza de la villa, su jurisdicción, una dehesa, dos huertas, unas casas y tres heredades de pan llevar.

En el siglo XVI perteneció a la princesa de Éboli, doña Ana de Mendoza y de la Cerda, habiéndolo heredado de su padre Diego Hurtado de Mendoza.

La mejor descripción que se conoce data de 1578, relaciones topográficas de Felipe II:A los veinte y nueve capítulos dixeron: que la dicha villa tiene una fortaleza, un cuarto de legua de la dicha villa, que se dice El Castillo de Almenara, que está en la sierra Jarameña en un cerro alto, que está entre el término de la dicha villa y el de la de Villamayor, que es de la Orden de Santiago, que tiene tres puertas principales. 

La primera está en la primera cerca, hacia poniente; y la otra junto al rebellín; y la otra en el cuerpo de la fortaleza.

Y hay una cerca que tiene seis cubos, y la dicha cerca diez pies de ancho. Item, tiene unos sótanos antes de llegar al patín a la redonda del alxibe, que son caballerizas, que podrán estar en ellas cien caballos, y sus portales y zaguán. 

Item, tiene la dicha fortaleza un patio enlosado y en medio de él un alxibe de agua, que tiene el patín a la redonda cien pasos, y el alxibe con mucha agua y buena, con ocho lumbreras de hierro y sus cerraduras, y corredores arriba.

 Item, hay una sala que se dice la Guardarropa arriba, que tiene muchas piezas y rodelas y escopetas y tiros pequeños de campo, y ballestas, y tiene la dicha sala dos ventanas con sus rejas. 

Hay otra sala, que se dice la Guardarropa de Abaxo, que tiene algunas corazas y armas viejas, y en ella hay una tahona, y tiene dos puertas y una ventana con reja grande. Item, hay treinta y cuatro aposentos altos y baxos en la dicha fortaleza. Item, una ronda en la dicha fortaleza, que tiene ciento y cincuenta y seis pasos, y doce ventanas, y cuatro aposentos y una campana, y una torre que se dice del Homenaje. 

Item, tiene la dicha fortaleza veinte rejas grandes de hierro a la redonda de la fortaleza. Item, cuatro tiros, los dos grandes y los dos pequeños, de hierro. Item, hay siete chimeneas en los aposentos, y está en un cerro armada sobre piedra.

Parece que el arquitecto que levantó esta fortaleza fue Juan de Zamora, porque en Íscar en la provincia de Valladolid realizó un castillo parecido.

Apenas 34 años después de esta descripción, en 1612 Pedro de Priego, vecino y mayordomo de la cercana ermita de Ntra. Sra. de la Misericordia exponía como el Castillo de dicha villa ha muchos años que está arruinado por no haberle reparado los señores de el «y pide que» con los despojos de él se reparase y hiciese una ermita a Ntra. Sra.

En 1812 el cuerpo de Estado Mayor del Ejército a través de Don Simón Vall realiza un plano croquis del castillo,​ anotando que es la parte exterior la mejor conservadda pero identificando un torreón de 100 pies con una escalera de caracol que amenaza ruina y describe ya el aljibe lleno de escombros pero profundo.

Desde el siglo XIX el castillo se encuentra en manos de la familia Vara, unos importantes terratenientes de la zona.

Descripción y características

Conserva algunas partes de los castillos medievales como pueda ser el recinto amurallado, la torre del homenaje, el patio central con aljibe, sótanos, caballerizas.

Uno de los mejores estudios arqueológicos acerca del castillo de Puebla de Almenara ha sido el realizado por Coll, Cooper et al.,​ donde se describe el castillo como una sucesión de tres recintos, siendo el más exterior el más moderno.

En el primer recinto destacan el bastión trapezoidal y el bastión de planta cuadrada que era la entrada original al castillo en dirección norte. Una de las torres circulares, donde ahora esta la entrada, tiene un escudo difícilmente legible que algunos autores atribuyen a la familia Mendoza. Existen troneras de buzón a 60 cm del suelo original. El bastión trapezoidal posee troneras dobles para poder disparar dos piezas al mismo tiempo.

Croquis de la planta del castillo de Puebla de Almenara.

El segundo recinto es el más pequeño de todos, con la entrada hacia el norte y sería un lugar de tránsito entre el primer recinto y el tercero.

El tercer recinto, donde se encontrarían las zonas de servicio y vivienda, y además han aparecido los restos constructivos más antiguos, es de difícil descripción debido a su estado de ruina. 

Al atravesar la puerta de entrada nos encontraríamos en un pequeño patio triangular que daría paso a un distribuidor teniendo tres posibilidades, bajar a las caballerizas por una rampa, subir a las habitaciones superiores por una escalera de caracol o entrar al patio interior.

Las caballerizas​ son cuatro recintos abovedados bajo el patio central y rodean el aljibe. Según las relaciones topográficas de Felipe II tendrían capacidad para 100 animales. En la pared opuesta a la del aljibe se encontrarían los pesebres y los animales recibirían luz y ventilación gracias a ocho lucernarios enrejados con salida al patio, dos por lado.

El patio3​ estuvo empedrado y porticado, sustentada la cubierta por columnas. En el centro del patio se encuentra el brocal del aljibe.

El aljibe​ se llenaba por medio del brocal central del patio y de una canalización de cerámica que recogía el agua de lluvia de los tejados. El aljibe tiene una bóveda de medio punto y una altura aproximada de cinco metros. Todo el aljibe está cubierto por una sustancia rojiza impermeabilizante y antifúngica empleada por los árabes.

La sala de yeserías,​ se sitúa al oeste del patio enlosado, es una amplia sala rectangular con el eje mayor en dirección norte-sur y a la que se accedía desde el patio. Recibe su nombre de los frisos renacentistas hallados en ella.

Desde el castillo se divisan con facilidad las localidades de Tarancón, Quintanar de la Orden (27,6 km en línea recta), Belmonte, Uclés (21,15 km en línea recta), Segóbriga (11,5 km en línea recta), Carrascosa del Campo (29 km en línea recta), Huete (41,74 km en línea recta), Horcajada de la Torre, más o menos en un radio de 30-40 kilómetros el castillo es visible. En días claros se perfila la Sierra de Guadarrama, Puerto Lápice y Alcázar de San Juan (54,86 km en línea recta).

Estado de conservación

El Castillo de Puebla de Almenara se encuentra en estado de ruina progresiva, con subvenciones para su rehabilitación. Tiene el castillo una declaración genérica del Decreto de 22 de abril de 1949. Ley 16/1985 sobre el Patrimonio histórico Español.​ Se encuentra en la Lista roja de patrimonio en peligro según Hispania Nostra.

Información sobre horario y tarifas

el acceso al castillo de Puebla de Almenara es libre y gratuito.

Si en tu visita quieres hacer un FreeTour, o necesitas comprar alguna entrada para algún Museo o para realizar alguna actividad, en este enlace te lo pueden solucionan, click aquí.

3. Comer en Puebla deAlmenara:

Restaurante Casas de Lujan
Cm - 310 K. 64 5, 
16430 Saelices España
+34 680 99 09 51

4. Murallas y Castillo de Uclés  

Murallas y Castillo de Uclés, Cuenca

El castillo de Uclés fue una importante fortaleza musulmana del siglo X y está situado sobre un imponente cerro. Ha pasado por varias manos, incluidas las de la Orden de Santiago. En el siglo XVI el castillo fue destruido y se construyó un monasterio, así que combina muchos estilos diferentes.

El castillo convento de Uclés se alza sobre un cerro alargado en la zona más alta de la localidad. Este castillo, construido a principios del siglo X, fue una importante fortaleza musulmana. En el año 1157 pasó a manos de Alfonso VII, posteriormente a la Orden de San Juan y luego a la de Santiago. En el año 1528 el castillo fue destruido, y se construyó el monasterio de estilo herreriano. 

En el siglo XIX, con la desamortización de Mendizábal, la orden tuvo que abandonar el edificio. Esta zona es una mezcla de las culturas musulmana y judía, como lo demuestran los restos históricos que aún quedan. 

Los judíos fueron expulsados por los Reyes Católicos en 1492 y los árabes fueron aislados en 1502, y Uclés se convirtió en una fusión de culturas defendidas tras los muros del castillo.

De la estructura primitiva de esta fortaleza quedan tres torres con un muro que las une y la muralla en zigzag. Como elementos defensivos de la fortaleza destacan las torres del Homenaje y la de Plata. 

Una de ellas es albarrana, elemento defensivo árabe que consiste en separarla del edificio y unirla a él por medio de un pequeño puente. Ambas torres son de planta cuadrada, pero carecen de remate en almenas. La una se une con la otra por medio de un muro. 

Una de ellas consta de cinco plantas y de ella partía la muralla árabe.

Otra nota significativa de la fortaleza es su muralla en forma de zigzag, o con aspecto de cremallera. 

Murallas y Castillo de Uclés, Cuenca

Este sistema servía para dotar al edificio de una amplia visibilidad sorteando las torres y los ángulos que limitaban la visión, haciendo muy difícil el acceso al recinto.

 Este sistema no aparece en las fortificaciones de otras zonas. Su ubicación en un montículo elevado es también una característica defensiva, pues dificultaba el ataque. 

El material utilizado en su construcción fue la piedra escasa o nulamente labrada, como es costumbre en la mayoría de estos edificios. Para la construcción de la muralla se utilizó piedra de Segóbriga, ciudad de origen romano. La piedra de la muralla está trabajada en sillería. Los materiales se extraían de lugares cercanos a la propia construcción.

De la antigua fortaleza musulmana, el castillo viejo, sólo quedan las torres y la muralla. El resto es obra posterior a la Orden de Santiago, orden a la que perteneció hasta la desamortización de Mendizábal. Su restauración se centra en las zonas que más daño han sufrido.


La propiedad de este castillo convento está compartida en tre Ayuntamiento de Uclés e Iglesia católica, y su uso es, por una parte turístico una parte, por otra seminario y colegio.

Murallas y Castillo de Uclés, Cuenca

El castillo nuevo se encuentra hacia el sur, en el extremos del cerro. Consta de una Torre de Homenaje a cuyos pies se abría un recinto cuadrado articulado por una barrera y un patio central.

La barrera disponía de un cubo de planta circular con troneras de palo y orbe para artillería. Posiblemente este corresponda a la Torre Blanca de la documentación. 

El Libro de Visitas arriba citado alude a la Torre Vieja del Homenaje – que estaría en el castillo que ocupa hoy el Monasterio – y la Torre de Homenaje Principal que interpretamos como referida a la existente en este “castillo nuevo”. 

Además informa que su obra la realizan Juan Pacheco y Alonso de Cárdenas, lo cual se sitúa documental y formalmente en la IIª mitad del S. XV. No obstante, la lectura de la cara sur de la torre de Homenaje detecta también unidades estratigráficas murarias de entidad en el S. XVI.

Murallas y Castillo de Uclés, Cuenca

Este castillo se conecta con una cortina que integra seis tramos y cinco cubos rectangulares, aparejados en mampostería también con llagueado animado de escorias; técnica constructiva, que como hemos visto, tiene gran pervivencia en el tiempo. La fabrica de este elemento apoya sobre la Torre de Homenaje del “castillo nuevo”, lo cual indica que también fue ejecutado por las mismas fechas. Los elementos turriformes de esta cortina parecen ya anticuados para la centuria del 1400. 

Estos miran hacia el interior dela población; hecho nada extraño para una centuria en que la violencia antiseñorial estaba muy extendida. La cortina remata en norte en un baluarte que fue construido también por Alonso Cárdenas, y conectaría con el “castillo viejo” mediante un puente levadizo. Nuevamente por el Libro de Visitas de 1494, sabemos que esta cortina se debe también a este último personaje.

El Castillo no debía encontrarse en muy buen estado este último año pues se cifran las obras de reparación en 934.206 maravedíes, cifra respetable, casi la misma en que cuesta al Duque de Alba el Castillo de Granadilla. 

Es posible que no se ejecutase en su totalidad, pues lo cierto es que en 1597, El freile de Santiago Diego de Mota escribe que el castillo de Uclés: “por mucha vejez y guerras, y por lo que el Convento a derribado para el edificio que va haziendo, está en muchas partes arruinada”. 

No obstante, todas estas construcciones poliorcéticas también son símbolo de la relaciones no siempre bien avenidas entre los propios miembros de la Orden de Santiago. Intuimos que estas no debieron de ser muy buenas en tiempos del Maestre Juan Pacheco, pues es el promotor de un castillo que desafía en un extremo a la vieja fortaleza sede tradicional de los caballeros santiaguistas.


Murallas y Castillo de Uclés, Cuenca

En el S. XIX, volvió a tener usos militares a consecuencia de las guerras carlistas. Testigo de ello eran las fusileras que presentaba los adarves dela cortina del S. XV y la Torre Palomar. La reciente restauración terminó por suprimirlos.

El castillo viejo de la Orden de Santiago, tiene su origen en la alcazaba islámica, pues consta que Alfonso VIII entrega “villa y castillo” en el aludido año de 1174. Sobre esta edificaron una fortaleza que en el S. XV; constaba de Patio de Armas, Torre del Pontido, Torre Palomar, Torre Albarrana, Torre Blanca y Torre de la Plata, Puente levadizo junto a las correspondientes bodegas, almacenes y salas. 

La mayor parte del edificio se encuentra hoy bajo el actual Monasterio; uno de los paramentos salió a la luz en una reciente excavación arqueológica a la altura de ábside de la Iglesia. Hoy en pie quedan las denominadas Torre Albarrana, la Torre Palomar y parte de restos de lienzos que cerrarían el castillo por el sur.

Por fotografías cotejadas antes de su restauración, sabemos que dichos lienzos aparejaban una mampostería de calizas concertada similar, a la existente en la Albacara. Ello nos lleva a datar el castillo santiaguista en la IIª mitad del S. XII. 

Las torres existentes presentan diversa momentos de reforma, que debido al intenso rejuntado de las obras recientes, no podemos precisarlos. No obstante, el libro de visitas de 1494 alude a reformas de la la IIª mitad del S. XV por parte del Maestre Alonso de Cárdenas.

De la fortificación original quedan 3 torres unidas por un muro y parte de la muralla en forma de zigzag. También hay otras edificaciones posteriores visitables e incluye una tienda con productos locales.

Información sobre horario y tarifas:

De mayo a septiembre: de 10:00 a 20:00h
Resto del año: de 10:00 a 18:00h
Entrada general con audioguía: 4€
Entrada para grupos: 3€

5. Comer en Uclés:

Casa Palacio Uclés by Domingo Sánchez (Rte)
Calle Angustias, 2 Junto al Ayuntamiento, en la Plaza Pelayo Quintero Nº 1, 
16452 Uclés España
+34 969 13 50 65

La Posada de Perico
Plaza Pelayo Quintero No 4, 
16452 Uclés España
+34 969 13 52 54

Heras Sanz
Calle Castillo Monasterio de Uclés, 
16452 Uclés España
+34 696 77 52 55

6. Castillo de Acuña, Huelves


Sus ruinas dialogan al unísono sobre su pretérito romano, árabe y cristiano, las tres grandes culturas que dejaron su impronta en Huelves.

Posee un recinto rectangular con torres circulares, señal de la última remodelación llevada a cabo en el siglo XV. Pudo haber sido parte del eje ofensivo y defensivo de los cristianos frente al reino taifa de Cuenca.

Parte de sus sillares denotan su naturaleza romana.

Se cree que Álvar Fáñez, delegado de El Cid, utilizó la fortaleza en el s. XII; si bien la primera documentación escrita es la que acredita que perteneció a Lope Vázquez de Acuña, primer duque de Huete, que la restauró en el s. XV, otorgándole su forma actual.

Ascendiendo hacia el castillo descubrimos la Ermita de la Virgen de la Cuesta, donde en el interior de sus muros se han descubierto piedras miliares romanas, de la calzada que unía Segóbriga (Saélices) y Ercávica (Cañaveruelas).

7. El castillo de Huete

Castillo de Huete, Cuenca

también denominado alcazaba de Wabda y castillo de Luna, es un castillo medieval, al noroeste de la ciudad española de Huete, en la provincia de Cuenca. 

Se ubica al oeste del barrio de Atienza de dicha localidad, ocupando lo que fue un importante enclave geoestratégico desde el que se domina una amplia zona hasta la sierra de Altomira al oeste, desde el valle del Mayor hasta las alcarrias de Sacedón hacia el norte, la entrada hacia la serranía conquense al este y los primeros cerros de la Manchuela al sur.


Descripción

Es un castillo de cerro, de tipo alcazaba y de planta rectangular muy alargado, siguiendo la forma de norte a sur del mismo cerro sobre el que se asienta. Para su construcción se utilizó piedra en sillarejo, quizás aprovechando también el material de la antigua ciudad romana de Opta (cerro Albaráñez). Se rodeó de quince torreones y se alzó un decimosexto intramuros.

 La torre sureste, restaurada en parte en el siglo xx, fue la mayor de la alcazaba con una altura de unos 12 metros y un diámetro de unos 22.

 Los muros que surgen de la torre principal ostentaron otras torres emirales (siglo ix) y califales (siglo x) menores, de unos 4 metros de altura y 3 de profundidad, formadas por tizones con talud de tres escalones en sus partes inferiores. De la torre situada al norte partiría la muralla con cinco torres que rodearía la población hasta enlazar con el extremo sur del castillo.

En su interior se asientan cinco silos y un aljibe de unos 25 m² de superficie dividido en dos compartimentos.

Historia

Restos de la Edad de Bronce hallados en la zona dan cuenta de un posible asentamiento prerromano en la zona. Claudio Ptolomeo citaba en su Geografía un asentamiento celtibero a la que denominó Istonium, siendo una de las posibles ubicaciones de este castro celtibero el cerro de Alvar Fáñez.

En el siglo vi a.c., los romanos situaron en su cima Julia Opta (en castellano actual, 'recinto fortificado' o 'plaza fuerte', dando constancia al carácter fortificado del asentamiento) del cual aún queda algún resto. Este asentamiento romano tuvo cierta importancia debido a la explotación del yeso especular, muy abundante en la comarca.

La decadencia de Roma lleva al gobierno a los visigodos a finales del siglo v d.c., que poco dejaron legado en la antigua Opta.

Ya en el siglo viii los bereberes llegan a la antigua Julia Opta y sobre sus restos Al-Mutamid, rey taifa de Sevilla, funda en el siglo ix Wabda (en el castellano actual 'río' o 'valle', dando referencia al valle del río Borbotón hacia el que se extiende Huete) y se levanta la alcazaba sobre el cerro de Álvar Fáñez.

Es en 1150 —las crónicas de la época datan en el 19 de julio— cuando Wabda cae en manos cristianas de manos de las tropas del rey Alfonso VII de Castilla. Se daría entonces lugar a la ubicación actual de Huete, cuyo poder se disputarían los Castro y los Lara en 1164, recayendo la batalla en favor de los últimos. 

La alcazaba sufre reformas a lo largo de este siglo x y queda convertida en el castillo de la Luna. Todavía este castillo tendría un último cometido en 1174 cuando los almohades sitiaron a Huete en el castillo, donde el pueblo resistió produciendo así la huida de los sitiadores.

El desplazamiento al sur del frente de batalla entre los reinos cristianos y los musulmanes dejó en un segundo plano, por inutilidad, el castillo de Huete cayendo en el incipiente abandono en el cual se encuentra en la actualidad.

El castillo de Huete es de propiedad municipal y de acceso libre a través de un ancho camino que sale desde la parte más alta del barrio de Atienza y que concluye en la cima del cerro, donde se sitúa el monumento del Sagrado Corazón de Jesús asentado sobre un gran pilar realizado con piedras extraídas del propio castillo. 

Tan solo quedan algunos muros en pie, restos de la muralla que circundaba el pueblo y el torreón reconstruido en el extremo sureste, así como algunas dependencias en su interior correspondientes a silos, aljibe y canalizaciones.

8. Castillo de Abia de la Obispalía

El castillo de Abia de la Obispalía se encuentra en el municipio homónimo, en la provincia de Cuenca.


Es de origen romano.

Tuvo gran importancia durante la Edad Media.

Se encuentra en lo más alto de la población, dominándola, junto al cementerio y los restos de la antigua iglesia parroquial, sobre una roca.

De él quedan un aljibe y los cimientos de las pilastras.

De acceso libre.

Bajo la protección de la Declaración genérica del Decreto de 22 de abril de 1949 y la Ley 16/1985 sobre el Patrimonio Histórico Español.

9. Castillo de Cuenca

Castillo de Cuenca

Como buena ciudad medieval, la Ciudad de Cuenca también tenía un Castillo con altos y sólidos muros de piedra para defender al pueblo de los ataques enemigos.

En la Edad Media, los castillos no sólo tenían la finalidad de defender al pueblo, sino que también era la residencia del Rey.

En el caso de Cuenca, fue el Rey Alfonso VIII el que residió en él durante los diez años que estuvo gobernando.

Muralla del Castillo de Cuenca y Arco de Bezudo

Los Castillos siempre se han levantado en lugares estratégicos, edificándose en lugares elevados para dificultar el avance enemigo y cerca de ríos para abastecer de agua a la ciudad.

En las siguientes líneas, veremos que estas dos premisas se cumplen en el caso del Castillo de Cuenca.

Las ruinas del Castillo de Cuenca se encuentran en lo más alto de Cuenca, entre el conocido Barrio del Castillo y la Calle del Trabuco.



Cómo llegar al Castillo de Cuenca

¡El nombre de la Calle es antiquísimo! Se le llamó Calle del Trabuco porque se instaló en la Iglesia de San Pedro una lombarda o trabuco para defender a la Ciudad de los ataques de D. Diego Hurtado de Mendoza.

Calle del Trabuco desde el mirador del Castillo

La verdad es que poco queda ya visible de lo que fue esta fortaleza cristina. Se conservan bien algunos fragmentos de la muralla y varios torreones cuadrados que descienden hasta el nivel de las dos hoces.

También se conserva, al otro lado de la puerta de entrada, el breve tramo que fue puente levadizo.

Se conserva tan poco de este castillo porque al igual que pasó por ejemplo con la Torre de Mangana, ha sufrido a lo largo de su historia múltiples cambios en su estructura y varias demoliciones.

Su origen se remonta a los árabes para pasar a ser conquistado por Alfonso VIII en 1177, cambiando su estructura a la de una fortaleza cristiana medieval.

En 1325 el Rey Alfonso XI se lo entregó a Don Juan, hijo de Don Juan Manuel.

Finalmente, los Reyes Católicos ordenaron su demolición, tal vez para acabar con los lugares defensivos de los señores feudales para terminar así con sus intrigas y deslealtades.

Pero sobre todo su demolición fue un símbolo de la caída del poder de los Hurtado de Mendoza.

Y esto no acaba aquí… Las últimas demoliciones que sufrió la estructura fue durante la invasión napoleónica.

Hoz del Júcar, Cuenca

El Mirador del Castillo, entre dos Hoces

Hoy en día, las ruinas del Castillo de Cuenca están acondicionadas con unas escaleras abarandilladas por las cuales se puede ascender a la parte más alta de la muralla para acceder así al mirador con unas de las mejores vistas de la ciudad a las hoces del Río Júcar y del Río Huécar al mismo tiempo.

Mirador del Castillo

La parte del Río Huécar nos regala vistas a las Casas Colgadas, el Puente de San Pablo y la Iglesia de San Pablo.

Mientras que en el otro extremo del mirador podemos contemplar la maravillosa y refrescante Hoz del Río Júcar junto con sus ya conocidos Ojos de la Mora.


Ojos de la Mora

El Arco de Bezudo

Al arco de entrada que hace de puerta del castillo se le bautizó como Arco de los Hermanos Rodríguez Bezudo, en memoria a la muerte de estos en la toma de la Ciudad a cargo de Alfonso VI.

Según los relatos históricos, uno de ellos murió en el asalto a esta fortaleza conquense mientras que el otro fue nombrado gobernador.

En la actualidad podrás ver una placa adoquinada con el nombre Arco de Bezudo

Si en tu visita quieres hacer un FreeTour, o necesitas comprar alguna entrada para Museo o para realizar alguna actividad, en este enlace te lo pueden solucionan, aquí.


Una vez aquí, es inevitable disfrutar de la ciudad, por eso, si quieres saber todo sobre Cuenca:

continuando con nuestra ruta nos dirigimos hacia la serranía para ver el

11. Castillo de Torrefuerte, Salvacañete

Castillo de Torrefuerte, Cuenca

Nos dirigimos hacia la zona norte de nuestra provincia, concretamente hacia la Serranía conquense, para encontrarnos con el Castillo de Torrefuerte. 

Situado en el pequeño municipio de Salvacañete, en la comarca de la Serranía Media, la enorme fortificación, situada sobre una colina, vigila territorio de tres Comunidades Autónomas diferentes: Castilla-La Mancha, Comunidad Valenciana y Aragón.

El Castillo de Torrefuerte está muy bien conservado, eso puede apreciarse a simple vista. Lo que más destaca de esta fortaleza es su aspecto compacto con amplios muros, que trazan la silueta de planta cuadrada, acompañados de ocho torreones almenados de planta circular. 

El castillo, que data del Siglo XIII, cuenta con un enorme arco de medio punto, a modo de entrada, por el que, antaño, se accedía al gran patio interior con diversas viviendas distribuidas alrededor del interior de la fortaleza.

Castillo de Torrefuerte, Cuenca

A pesar de que no se permite la entrada a su interior, podemos observar este hermoso castillo desde diversos puntos del término municipal de Salvacañete, ya que la fortificación ocupa un lugar estratégico en el paisaje de la Serranía.

Salvacañete es uno de los pueblos más bonitos de la Serranía Baja de Cuenca. Además de su entorno y del famoso pico de la Cruz de los Cañetes, destaca su castillo, uno de los mejor conservados de la provincia.

Conserva un edificio de planta cuadrada, 8 altos torreones, un patio de armas y un recinto amurallado que protege algunas viviendas.

Información sobre horario y tarifas

el castillo de Torrefuerte es una propiedad privada y solo se puede visitar desde la distancia.

y desde aquí nos encaminamos hacia la etapa final de nuestra ruta:

12. Castillo de Rochafrida, Beteta

Castillo de Rochafrida, Beteta, Cuenca

Localización: N40 34.335 W2 04.325
Localidad: Beteta: Estado: Ruina consolidada
Provincia: Cuenca: Visita: Libre

El Castillo está ubicado sobre el núcleo urbano de Beteta a unos 1.300 metros de altitud sobre el nivel del mar, sobre una pared de roca caliza negra donde se forma una plataforma en la cima del cerro para su asentamiento. 

El Castillo, quizá de origen musulmán según su planta y emplazamiento, es un conjunto de elementos de arquitectura militar, del que se conservan basamentos y arranques de las trazas, parte de la torre del homenaje y los fosos. 

Se conserva también parte de la muralla que llegaba hasta el pueblo, en el que todavía quedan restos de lienzos. Según José Luis Rodríguez Zapata, el origen musulmán del castillo se corrobora gracias a su recia torre del homenaje de planta pentagonal, la puerta acodadaabierta en la única torre del recinto, y el recorrido de su planta, desprovista de elementos de flanqueo. 

Tan solo para cubrir su relieve se destaca en el frente norte una prolongada coracha, terminada por un robusto contrafuerte o espolón a forma de alto cubo y que servía para cortar el paso envolvente del costado oriental. 

Al sur, en la zona de más fácil acceso a la fortaleza, existe un foso y al norte, fuera del recinto, sobre una plataforma rocosa, un aljibe. Recogidas sus investigaciones, José Luis Rodríguez Zapata, defiende que el castillo debió ser reformado posteriormente, como demuestran las bóvedas de la torre de homenaje y el cuerpo del edificio adosado al sur. 

En la guerra Carlista, Cabrera ocupó el Castillo en 1839, reformándolo y convirtiéndolo en depósito de municiones. El ejército isabelino continuó guarneciendo el Castillo.

Estilo característico:

Otros estilos: Breve reseña histórica: La provincia de Cuenca a consecuencia de haber sido un enclave de lucha de intereses posteriormente a la Edad Media, posee en la actualidad restos de castillos y recintos fortificados que denotan ese pasado. Uno de ellos, que merece su consolidación y rehabilitación, es el Castillo de Beteta, denominado de Rochafrida o Rochafría. 

El Castillo es un típico ejemplo de recinto fortificado situado en un escarpe rocoso con una sola entrada. No tenemos datos fehacientes de la fecha de su construcción, pero se cree que pudo ser construido en el siglo XIII quizá sobre una obra musulmana anterior, y reformado en el siglo XIX (1839). 

Por su emplazamiento debió ser una fortaleza de enlace entre Cuenca y Molina de Aragón, frontera del dominio musulmán durante mucho tiempo. Históricamente, este castillo se construyó con el objetivo de proteger el curso del río Tajo y las antiguas vías que formaban el tránsito entre la Sierra de Albarracín y los Montes de Molina, por donde discurrían las comunicaciones entre Aragón y Levante. 

El Fuero de Cuenca consideraba a Beteta como una de las principales aldeas ganaderas de la zona. Con Alfonso XI formó parte del señorío de Albornoz y casa de Ariza, pasando luego a Álvaro de Luna y después a Gómez Carrillo, y durante una temporada al maestre Santiaguista Don Enrique de Aragón, El Nigromántico. Ya en el siglo XIX el castillo recibió su último uso, ya que fué destinado polvorín durante las guerras Carlistas que desolaron el país a lo largo de todo el siglo.

USOS Y CONSERVACIÓN

El castillo se encuentra abandonado, sin uso, si bien era considerado como uso militar por sus funciones defensivas. 

Es destacable su interés cultural, si bien, su visita, comporta una serie de peligros que van desde los propios del mal estado de la edificación hasta los añadidos del recinto al que circundan pendientes muy pronunciadas sin ninguna protección

    

Obviamente, una vez aquí no podemos dejar de disfrutar del maravilloso entorno

13. Que ver en Beteta y Alrededores

Beteta, Cuenca

Beteta se eleva en su atalaya de piedra, el Castillo en la cima, parece formar parte de la erosión de la roca y en la falda la población yace, con una discreta colección de tesoros. 

La iglesia parroquial de la Asunción es un templo gótico con portada plateresca. 

iglesia parroquial de la Asunción

Su Plaza Mayor porticada en uno de sus lados, excelente ejemplo de la arquitectura conquense. 

A las afueras la ermita de la Virgen de la Rosa del siglo XVII con un porche que parapeta los aires serranos y unas aguas en las cercanías teñidas de rojo por su abundancia en hierro.

Pero es, sin duda el entorno natural lo que envuelve a Beteta en belleza y encanto. 

La Hoz de Beteta, a un paseo del pueblo es un sobrecogedor escenario que la naturaleza ha esculpido en la roca y trazo de la cuenca. 

El Guadiela quiebra el terreno formando un cañón fluvial donde el paisaje se enseñorea de belleza y espectáculo, este estrecho pasillo del río con paredes de más de 80 metros, transita durante unos seis kilómetros por esa brecha que a su paso puebla de jardín natural su entorno.

Otra hoz, otro río, otro milagro del paisaje y su contenido, nos espera a pocos kilómetros en el Real Sitio de Solán de Cabras. 

Real Balneario de Solán de Cabras, Beteta

Desde el siglo XVII las gentes acudían a tomar las aguas a este bellísimo lugar y al llegar noticia a la corte de Carlos III se construyó el balneario, que sigue existiendo en la actualidad. 

El agua paga al visitante no sólo con la bondad de sus propiedades, sino con lo que aporta al paisaje en caídas, cascadas, riachuelos… y otras manifestaciones de su fuerza, como la potencia de su flora y la riqueza de su suelo.

Si en tu visita quieres hacer un FreeTour, o necesitas comprar alguna entrada para Museo o para realizar alguna actividad, en este enlace te lo pueden solucionan, aquí.


14. Comer en Beteta:

Casa Tere
Camino Porcillo S/N, 
16870 Beteta España
+34 969 31 80 79

Hospedaje Rural Casa Parri
Calle Real sin numero, 
19463 Poveda de la Sierra España
+34 949 81 72 23

15. Para situarnos en Beteta, este es un Croquis de la zona :


    

 Hoz de Beteta  

Hoz de Beteta, Cuenca

El Monumento Natural Hoz de Beteta y Sumidero de Mata Asnos está situado entre los términos municipales de las localidades de Beteta, Carrascosa y Cañizares, en la provincia de Cuenca. 

Constituye uno de los cañones fluviales más espectaculares de la Serranía de Cuenca, de gran valor paisajístico.

Riqueza botánica y afilados cañones se abrazan en uno de los lugares más impresionantes de la Serranía de Cuenca

Hace un tiempo, diseñamos un mapa con los espacios verdes de la geografía española que nos apetecía visitar más pronto que tarde. El potencial natural de este maravilloso país es casi infinito y nos hemos propuesto exprimirlo al máximo. 

Uno de los lugares marcados fue el Monumento Natural Hoz de Beteta y Sumidero de Mata Asnos. Un espectacular cañón fluvial de la Serranía de Cuenca donde se dan cita gigantes rocosos de más de 80 metros de altura cayendo en picado, tesoros arqueológicos escondidos en cuevas y simas y un rico cocktail botánico alimentado por las frías aguas del Río Guadiela. Despampanante paisajística, concentrada en 800 hectáreas, a poco más de dos horas de Madrid. 

De ruta. Hoz de Beteta y Sumidero de Mata Asnos

Tras un desayuno sin demoras, nos pusimos al volante dirección Puente de Vadillos, la puerta de entrada a nuestro prota de hoy, el Monumento Natural Hoz de Beteta y Sumidero de Mata Asnos.

Con las doce en el reloj… ¡llegamos! Estábamos exactamente en el punto kilométrico 46 de la CM-210, frente al parking de la Fuente de los Tilos, uno de los iconos del espacio natural y lugar de inicio del bonito Paseo Botánico Fuente de los Tilos. 

Fuente de los Tilos

Aparcamos sin problema. 

El parking no es muy grande pero, afortunadamente, es una zona alejada de masas turísticas.

 Parking de la Fuente de los Tilos

El lugar no podía ser más agradable. 

De un lado, el puente que salvaba el cauce del Guadiela y la señalización para visitar la Cueva de la Ramera; de otro lado, un merendero con un discreto riachuelo atravesándolo, al refugio del implacable señor Lorenzo y con el relajante correr del río como banda sonora. 

Y justo en el centro, la tímida anfitriona, la Fuente de los Tilos.


Las aguas esmeralda del Guadiela asoman entre la apabullante flora


Fuente de los Tilos

Y decimos tímida, porque apenas brotaba un hilito de agua; nada que ver con la exhuberancia de comienzos de primavera. Así pasó, que nos costó un pelín encontrarla… 

Eso sí, chula es un rato. ¿Y por qué se llama “de los Tilos”? ¡Fácil! Porque está rodeada de un pequeño bosque de tilos centenarios. Esta especie es muy común de hoces y hábitats húmedos y fríos, justo las condiciones que aquí se dan.

Senda Botánica

¿Veníamos a caminar, no? ¡Pues eso! De las dos rutas de senderismo que recorren el corazón de Hoz de Beteta y Sumidero de Mata Asnos, elegimos el Paseo Botánico

El otro sendero, La Cueva del Armentero, preferimos posponerlo para otra ocasión, quizás en otoño.


Cartel Paseo Botánico

Los 2387 metros de Senda Botánica comunican la Fuente de los Tilos con la Casa de la Pradera -otro de los emblemas del espacio natural-. Tú decides el sentido. Como nosotras habíamos aparcado allí, pues allí que la iniciamos.


Panel descriptivo del Paseo Botánico

Inicio del Paseo Botánico

Si bien el camino está muy bien balizado y es sencillo y cómodo, es importante mencionar que hay algunos tramos con algo de pendiente o escaleras de madera. Lo que también es cierto es que no se requiere ninguna preparación física especial. ¡Sólo necesitas ganas de desconectar!


El primer tramo tiene la pendiente más pronunciada


Estas escaleras no forman parte de la ruta pero es necesario subirlas para leer uno de los paneles

¿Duración? 

Aproximadamente una hora y cuarto de ida -yendo a cámara lenta y haciendo muchas fotos- y poco más de media hora de vuelta.

Uno de los fuertes de esta senda -y de ahí el nombr – es la riqueza botánica que acapara. Metro a metro, el recorrido te muestra todos y cada una de las especies que pueblan la zona: Pinos, Tilos, Acebos, Arces, aquellos propios de áreas de ribera -Sauces, Álamos y Fresnos-, Helechos, Gramíneas, Cerezos de Santa Lucía, Avellanos, Tejos,…


Tejo creciendo de las paredes del cañón


Cerezo de Santa Lucía

… ¡y hasta plantas carnívoras! Sí, sí. Esta peculiar especie ha sabido desarrollarse como nadie en las acuosas grietas de las hostiles paredes del cañón de la Hoz de Beteta. 

Contemplamos los paredones rocosos que teníamos enfrente  y allí estaban, bien hermosas y esperando su menú diario.

  Planta carnívora

Una de las particularidades del paseo es la presencia de una serie de paneles descriptivos que interpretan el entorno. Nos pareció todo un acierto, pues no sólo ayudan a identificar las diferentes especies vegetales o a recordar aspectos básicos de geología, sino también a conocer curiosidades de la propia naturaleza o del funcionamiento de las centrales hidroeléctricas. 

La fuerza del Guadiela alimenta la que hay aquí instalada y alimentó también a la antigua estación.


El saber no ocupa lugar

Antigua estación

Clase de Ciencias Naturales totalmente gratis.  

Fue así como supimos, por ejemplo, que las raíces de los tilos son taaaaan fuertes que pueden colonizar las rocas de alrededor. ¡Qué cracks!

¿Sabías que el Tilo es uno de los árboles más longevos del planeta? 

Puede llegar a vivir hasta 900 años. Es más, los Tilos forman parte de los antiguos bosques eurosiberianos tan comunes en la Europa de la Época Glacial.

De hecho, este pequeño bosque es uno de los pocos bosques de este tipo que sobrevivieron en la Península Ibérica tras el deshielo. Y está aquí, en plena Hoz de Beteta. La excepcionalidad del lugar, emociona.

El tilo centenario en todo su esplendor

Ver como se retuercen los troncos de este árbol tan perdurable es fascinante. Unos troncos invadidos de musgo que bien podrían esconder el secreto de la eterna juventud. 

Por supuesto, el otro fuerte del Paseo Botánico es la espectacularidad paisajística. La imagen de los gigantes kársticos cayendo en picado y sin contemplaciones nos impresionará siempre. Da igual las veces que estemos cara a cara.


Vertiginoso cañón de la Hoz de Beteta


Peña del Castillo

Las escarpadas vistas cedieron el testigo a un paisaje mucho más suave, frondoso y plano donde las ramas de árboles y arbustos habían crecido a su antojo formando pequeños túneles naturales.

Una especie de jardín de cuento tamaño XXL en el que, cómo no, empezaríamos a “luchar” contra la persistencia de los otros pequeños moradores del lugar. Los insectos. 

Y así, tras haber alimentado a un ejército de bichines, llegamos al final de la ruta. 

La Casa de la Pradera. Teníamos dos opciones, volver por donde habíamos venido o hacer el trayecto por la carretera (2 km). Optamos por seguir en naturaleza y, ya de paso, dejar que nuestros nuevos amigos tomaran el postre. 

Cueva de La Ramera

La Cueva de La Ramera es una de las joyas arqueológicas del Monumento Natural Hoz de Beteta y Sumidero de Mata Asnos. 

Un entresijo de galerías de cuyas paredes emergen todo tipo de espeleotemas y que estuvieron habitadas desde la Prehistoria hasta hace poco más de 400 años.

Cartel informativo Cueva de La Ramera

Se llega hasta ella por un camino fácil de poco más de un kilómetro desde la Fuente de los Tilos. 

Una vez en la entrada de la cavidad, la cosa se complica un poco, pues se accede por una escalera de 20 metros de altura – el acceso original fue destruido por un derrumbe natural.

Cueva de la Ramera, Beteta

Por seguridad, y para preservar las delicadas formaciones, el acceso es restringido, siendo necesario ir en grupo y con un guía. ¿Los horarios de los pases?

Julio: Laborables, de 10:00 a 13:30 h. Sábados y domingos, de 10:00-19:00 h.
Agosto: Todos los días de 11:00 a 20:00 h.
Resto del año: Sábados, de 11:00 a 19:00 h. Domingos y festivos, de 11:00 a 14:00 h. Cerrada desde mediados de noviembre hasta el 31 de marzo.

Cómo sólo se permiten hasta 100 personas al día, en grupos de 10, es aconsejable pedir cita. Aquí tienes los teléfonos: 969 313 122 y 699 962 820.

En cuanto al precio, los adultos, 5€. Los niños menores de 7 años, gratis.

Ese día no tocaba, pero volveremos. 

Casa de la Pradera

Área recreativa por excelencia. La Casa de la Pradera -su nombre nada tiene que ver con la exitosa serie de finales de los noventa- es un amplio espacio con un generoso parking, una edificación habilitada para barbacoas y unas 6 ó 7 mesas de madera alargadas.

El entorno es una maravilla. A la vera del Guadiela y rodeado de exhuberante vegetación. 

Es perfecto para pasar el día en familia, o si vas con tu grupete de amigos, y quieres darte el gustazo del exquisito sabor de la brasa.

No era nuestro plan, así que nos fuimos al merendero de la Fuente de los Tilos que nos había parecido más coqueto e íntimo. 

¡Hora del picnic!

Después de la caminata, había que reponer fuerzas.  

Como comentamos al principio, la Fuente de los Tilos tiene un espacio acondicionado para tomar una buena merendola y, dado que no había absolutamente nadie, nos pareció el lugar ideal para estrenar nuestra nueva cesta de picnic.

¿Nos acompañas?

¡Qué gozada de sitio! La paz era plena y las vistas, inmejorables…


El completo relax llegó minutos después. Allí mismo, tumbadas sobre una de las tablas que salva el riachuelo, sin decir ni mú, escuchando el murmullo del agua y el cri cri de las chicharras veraniegas y observando el reflejo del agua en el revés de las hojas del avellano que nos daba sombra. Momentos de auténtica vida que llenan de felicidad cada poro de nuestra piel. 

Otro lugar interesante es el 

Sumidero de Mata Asnos

Sumidero de Mata asnos

Es una rareza, ya que es un arroyo que es engullido por una cueva agujero y tras discurrir debajo de la tierra por oscuras y misteriosas galerías sale como una resurgencia unos km más adelante para ir a parar al río Guadiela, ya dentro de la famosa Hoz de Beteta.

Esto es uno de esos parajes muy poco conocidos y que he decidido mostrar. 

El único pero es que el arroyo solo suele llevar agua en temporada de lluvias.

Serrezuela de Valsalobre

Serrezuela de Valsalobre, Cuenca

El Monumento Natural Serrezuela de Valsalobre, situado en la localidad de Valsalobre (Cuenca), debe su declaración como espacio protegido a las formaciones geológicas fruto de un modelado kárstico, que por su tipología, desarrollo y extensión resultan altamente representativas de la zona donde se ubican.

Muela Pinilla y del Puntal

El Monumento Natural Muela Pinilla y del Puntal, Cuenca

El Monumento Natural Muela Pinilla y del Puntal se encuentra en el término municipal de Masegosa (Cuenca). 

Incluye una valiosa representación de la formación de dolomías conocida como Ciudad Encantada, llamado "El Tormagal", debido a la abundancia de tormos y de otras morfologías kársticas como arcos, callejones, dolinas y lapiaces, así como simas surgencias y sumideros.

Iglesia de San Bernabé en Lagunaseca

Entre los pinares de un pequeño valle de la serranía alta conquense encontramos este municipio. 

Pertenece a su término el Monumento Natural de las Torcas de Lagunaseca, un conjunto de formaciones rocosas de gran interés.

Torcas de Lagunaseca

Torcas de Lagunaseca, Cuenca

El Monumento Natural Torcas de Lagunaseca, está situado en el término municipal de la localidad de Lagunaseca, en la zona norte de la provincia de Cuenca. 

Está formado por materiales mesozoicos y cuenta con un conjunto de formas kársticas de elevado interés geomorfológico. 

Si en tu visita quieres hacer un FreeTour, o necesitas comprar alguna entrada para algún Museo o para realizar alguna actividad, en este enlace te lo pueden solucionan, click aquí.

Estas magníficas representaciones de modelado kárstico están incluidas en el catálogo de hábitat y elementos geomorfológicos de protección especial.

16. Ruta Beteta MTB:

No hay comentarios:

Publicar un comentario