jueves, 4 de marzo de 2021

Negocios Centenarios de Barcelona: Un Paseo por la Historia

Casa Culleretes, 1786

Cereria Subirá,1761

Herbolario del Rey, 1818

Chocolatería Fargas, 1827

Bar Marsella, 1820

Pastelería Pujol – La Estrella, 1825
 
Barcelona cuenta con establecimientos centenarios y emblemáticos que resisten estoicamente el paso del tiempo. Representan un pedazo de historia de la ciudad y vale la pena conocer su historia.

El fin de las rentas antiguas

La rápida modernidad de la ciudad y el cambio en las formas de consumo siempre fueron una relativa amenaza para los comercios centenarios. Pero el verdadero punto de inflexión lo marcó el mes de diciembre del 2014, cuando la ley le puso punto y final a los contratos de renta antigua

Afectó a los inmuebles y locales alquilados antes del 9 de mayo del 1985, que estaban regidos por la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU) del 1964.

A partir de entonces, los propietarios de los locales obtuvieron el derecho de actualizar las rentas a precio de mercado y muchos de esos comercios, la mayoría de los cuales apenas subsistían, se vieron obligados a cerrar las persianas para siempre. 

Sin embargo, algunos aún se mantienen en pie, desafiando al tiempo, a la modernidad y al poco apoyo institucional que reciben.

Barcelona también puede presumir de sus cafés históricos, frecuentados por figuras relevantes de talla mundial como Picasso, Joan Miró o Ernest Hemingway. Y lo mejor de todo, algunos de ellos todavía siguen en funcionamiento. ¿Los descubrimos?


Indice:

  1. Croquis de nuestra ruta
  2. Farmacia Nadal, 1850
  3. Els 4 Gats, 1897
  4. El rey de la Magia, 1881
  5. La Cerería Subirà, 1761
  6. Pasteleria La Colmena, 1849
  7. Chocolatería Fargas, 1827
  8. Can Culleretes, 1786
  9. Herbolario del Rey, 1818
  10. Los Caracoles, 1835
  11. Agüelo 013, 1850
  12. London Bar, 1910
  13. Pastelería Pujol – La Estrella, 1825
  14. Bar Marsella, 1820
  15. Casa Almirall, 1860
  16. Otras Rutas Cercanas

1. Este es un Croquis de nuestra ruta:

    
Según podemos ver en el croquis, comenzamos nuestro recorrido por:

2. Farmacia Nadal, 1850


Farmacia Nadal, 1850

Antigua farmacia Dr. Masó i Arumí (1918)
Autor: Ramon Puig i Gairalt.

En la actualidad este establecimiento se llama Farmacia Nadal esta enclavada en el número 121 de La Rambla, es una evidente muestra del estilo novecentismo, este edificio fue construido en el año 1850, y en la actualidad aun conserva elementos de su decoración original

Resaltar las líneas rectas clasicistas que enmarcan la entrada y en su piso superior, el arco del ventanal y los mosaicos pintados.

La Rambla, 121, 08002 Barcelona
Abierto ⋅ Cierra a las 22:00
 933 17 49 42

3. Els 4 Gats, 1897

Els Quatre Gats, 1897

Este es de los bares en Barcelona que se han convertido incluso en un punto de interés turístico. Todas las rutas turísticas por el Barrio Gótico incluyen este local, la razón es que este fue el lugar de encuentro de artistas, intelectuales y políticos a finales del Siglo XIX, entre los que siempre destacan Picasso (que incluso diseño la portada de la carta) Hemingway, Enric Granados, Santiago Rusiñol, entre otros muchos. 

Está inspirado en legendario Le Chat Noir de París y es un indispensable en la ciudad!

No es el más antiguo pero quizás sí sea el más mítico de la ciudad. Ha quedado en el imaginario colectivo como el bar bohemio por excelencia. 

Els Quatre Gats, 1897

Se hallaba ubicado en la calle  Montesiónen los bajos de la casa Martí, un edificio neogótico del arquitecto Josep Puig i Cadafalch (1896).​ 

Los impulsores principales del local fueron los pintores Santiago Rusiñol, Ramon Casas, Pompeyo Gener, Joaquín Mir Trinxet y Miquel Utrillo.
 
El hostelero era Pere Romeu i Borràs, personaje de una fisonomía muy característica que constituía la imagen viva del local y promotor del deporte en Barcelona.

Els Quatre Gats se inscribía en una larga tradición de tertulias, cenas y reuniones de arte propias de la ciudad de Barcelona, aunque su inspiración directa fue el cabaret Le Chat Noir ("el gato negro") de París, cuyo nombre parafrasea, poniéndolo en relación con la frase hecha que identifica "cuatro gatos" con una concurrencia escasa.​

Els Quatre Gats, 1897

Se realizaron exposiciones de arte (la primera muestra individual que Pablo Picasso realizó en su vida tuvo lugar allí en febrero de 19005​), veladas literarias y musicales, espectáculos de títeres y sombras chinescas.​

Durante 1899 fueron publicados 15 números de la revista Quatre Gats.​

Además del joven Picasso, otros de sus más famosos concurrentes fueron el arquitecto Antoni Gaudí, el pintor uruguayo-catalán Joaquín Torres García, el escultor Julio González, el historietista Ricard Opisso y el músico Isaac Albéniz.

​El director Woody Allen rodó algunas escenas de su película Vicky Cristina Barcelona en Els Quatre Gats.

A raíz de las deudas que le generó la cervecería, Pere Romeu cerró las puertas de su local en 1903. Reabrió como bar restaurante en la década de 1970, primero en manos de los empresarios Pere Moto, Ricard Alsina y Ana Verdaguer, y desde 1989 a cargo de Josep María Ferré.

Els Quatre Gats, 1897

Ramón Casas y Santiago Rusiñol contribuyeron económicamente a su apertura. 

Además de ellos, Rubén Darío, Isaac Albéniz, Enric Granados, Gaudí o Picasso frecuentaron unas tertulias en las que según el fundador del local, Pere Romeu, “se arreglaba el mundo” y que eran “alimento para el espíritu”. 

Barcelona
Calle Montsió, 3

4. El rey de la Magia, 1881

El rey de la Magia, 1881

La tienda más antigua de Europa especializada en el arte del ilusionismo y la prestidigitación. Aquí encontrarás todo lo que necesitas para empezar en el mundo de la magia o para crear tu espectáculo.

Dirigida a principiantes y también profesionales de este mundo.

Negocio tradicional de 1881 de suelos y mobiliario de madera dedicado a la magia y al ilusionismo con escuela.

El rey de la Magia, 1881

Museo – Teatro “El Rey de la magia”. 

El local tiene ese aire enigmático y misterioso que te seduce y te envuelve en una atmósfera de misterio.

En la entrada del local hay un barra de bar, con sillas y mesas y un miniescenario. 

Entrando un poco más, a mano izquierda tenemos un pequeño museo, donde su fondo histórico consta de diferentes utensilios y artilugios utilizados por los magos, carteles, fotografías, ilustraciones, etc…. 

Si tengo que poner un pero, tengo que decir que al museo le faltan carteles explicativos para poder identificar muchos de los objetos allí expuestos. 

También es verdad que si preguntas por alguno de los objetos, te lo explican muy amablemente. Y, finalmente, el teatro, con filas en pendiente para que todo el mundo vea bien.

Abierto :12:00 - 19:30
Dirección:Carrer de la Princesa, 11,
 08003 Barcelona 

5. La Cerería Subirà, 1761

Interior de la Cerería Subirà, 1761

Hubo un tiempo en el que los artesanos se agrupaban por calles, según su oficio. De ahí, nombres como Sombrerers (sombrereros), Cotoners (algodoneros), Mirallers (espejeros) y Brocanters (anticuarios) en el nomenclátor de Barcelona. 

Pero la diversidad, la especialización y, sobre todo, la Revolución Industrial y la liberalización de las profesiones fueron carcomiendo los gremios hasta su desaparición, a mediados del siglo XIX.

Tuvo mucho ojo Jacint Galí cuando, en 1761, transformó el negocio familiar de la calle Corders (entonces conocida como Nou de Sant Cugat) en una cerería. 

Cerería Subirà, 1761

Pero el éxito de que ese negocio siga en pie más de 250 años después también es mérito de sus sucesores. Primero, de los Prat. Luego, de los Subirà. Y hasta ahora.

En la calle Baixada Llibreteria, 7, en pleno barrio Gótico, se encuentra esta emblemática cerería que se fundó, nada más y nada menos, que en el año 1761 por Jacinto Galí en la actual calle dels Corders. 

Un cambio urbanístico obligó al negocio a trasladarse hasta el local actual, que era una lujosa tienda de ropa y data del 1847.

El establecimiento conserva su aspecto original. 

La familia Prat trabajó hasta el 1936, cuando la guerra paró la actividad. Muertos los hermanos Prat, las hermanas buscaron un continuador.

Cerería Subirà, 1761

En el 1939 Paulí Subirà, cerero de Vic, regentó el negocio hasta su muerte el 1964. 

Su familia, primero la viuda y después su hijo, han continuado la actividad hasta hoy.

Baixada de la Llibreteria, 7, 
08002 Barcelona
Abierto ⋅ Cierra a las 20:00 · Horario completo
 933 15 26 06

6. Pasteleria La Colmena, 1849


Pasteleria La Colmena, 1849

La Colmena es una de las pastelerías más antiguas de Barcelona; lleva más de un siglo perfumando la plaza del Ángel con el aroma de sus caramelos artesanales.

Se desconoce la fecha exacta de su fundación pero se sabe que su nombre original fue el de Ca l’Abella. 

En el año 1849, Rosendo Abella tenía la confitería en la antigua ‘bajada de la cárcel n.11’ (ahora ‘baixada de la llibreteria’) justo en frente de su ubicación actual.

Pasteleria La Colmena, 1849

En 1868, la familia Costa adquirió el negocio, lo trasladó y pasó a llamarle La Colmena –manteniendo ambos nombres en la fachada-. 

Más adelante, la pastelería cambiaría de propietarios y pasaría a ser de Morató i Santpera en 1912 y de Chocolates J. Camps en 1921.

Finalmente, en 1927 los hermanos Josep y Francesc Roig Manubens adquirieron el negocio que ahora regenta su nieto José María Roig. Toni Roig, bisnieto de Francesc e hijo de José María, es quien se encarga en la actualidad de elaborar los caramelos del modo tradicional junto con otros dulces típicos de la pastelería catalana.

Pasteleria La Colmena, 1849

Plaça de l'Àngel, 12, 08002 Barcelona
9:00 – 21:00 (Todos los días)
933 15 13 56

7. Chocolatería Fargas, 1827

Fachada de la Chocolatería Fargas, 1827

La Chocolatería Fargas es uno de los establecimientos más emblemáticos de Barcelona, que se ha mantenido fiel a la tradición chocolatera durtante casi dos siglos. Aunque existe des del 1820, no consta en los papeles administrativos de manera oficial hasta el año 1827. 

La decoración interior se mantiene tal como fue diseñada por Carles Fargas en los años 20, y se conserva el molino de hacer chocolate, que antiguamente se movía gracias a la tracción animal de un caballo alojado en el sótano de la tienda.

 Chocolatería Fargas, 1827

Si América se forjó en las calles, como decían en Gangs of New York, bien podríamos decir que Europa se forjó en los bares. 

Pero no en bares como los de ahora, con tapas, barriles y pósters de un equipo de fútbol. 

Hablamos de cafés en los que se reunía la intelectualidad, y en los que surgían encendidos debates sobre la monarquía y la república, sobre religión y sobre las nuevas ideas que se iban gestando en toda Europa a lo largo de los siglos XVIII y XIX buscando su acomodo. 

En Francia, el Café Le Procope en París fue lugar de reunión para personajes como Voltaire, Rousseau, Danton o Marat. 

Antigua Fabrica de Chocolate

Carrer del Pi, 16
08002 Barcelona
Lunes - Sábado; 10:30h - 14:30h y de 16:30h-20h

8. Can Culleretes, 1786

Can Culleretes, 1786

Es el segundo restaurante más antiguo de España, el más viejo del mundo está en Madrid y se llama Sobrino de Botín, solo por si os preguntabais cuando os hemos dicho que es el segundo. 

Este lugar está inscrito en el Libro de Record Guinness, fue fundado en 1796 en pleno Barrio Gótico, cerca de muchos de los lugares más turísticos e interesantes de la ciudad. 

Lo mejor es que su comida es auténticamente catalana y deliciosa, así que razones para cercarse a este lugar sobran!

El establecimiento se encuentra en pleno centro del distrito de Ciutat Vella (c. de Quintana, número 5) y no ha parado de servir comidas durante 228 años. 

Según explica una de las actuales copropietarias, Montse Agut, nació tras el éxito en los fogones de una portera de un convento cercano. 

Can Culleretes, 1786

En un principio repartía la comida por una ventanilla, pero posteriormente la demanda fue aumentando y tuvo que colocar las dos primeras mesas de la historia de Can Culleretes.

¿Por qué Can Culleretes?

Con respecto al origen del nombre, “algunos dicen que fue el primer restaurante en utilizar cucharillas de metal”, pero la propia copropietaria asegura que “yo me creo más la versión” que señala Lluís Permanyer: “Aquellas mesas eran alargadas y cabía, más o menos, una decena de clientes. 

El camarero cada vez se mostraba más atareado y, al ir a cargar a la barra y encontrar vacío el tarro de alpaca plateada destinado a contener las cucharillas limpias, regañaba a las que lavaban: “¡Chicas, cucharillas!”. 

Y eso se repetía y repetía. La cantaleta acabó haciendo gracia en la parroquia, cosa que dio pie al dicho popular: “Anem a Can Culleretes” ["Vamos a Casa Cucharillas"].

Can Culleretes, 1786

Donde no hay dudas es respecto a la clientela que ha tenido, “músicos, actores, toreros, políticos…” y artistas de todo tipo continúan siendo habituales del establecimiento.

 Las fotografías de las paredes recuerdan algunas de las historias vividas en su interior e incluso se conservan algunas baldosas originales de finales del siglo XVIII.

Los expertos culinarios destacan como mejores platos de Can Culleretes los canelones y sus postres caseros, que son excepcionales. 

Can Culleretes, 1786

Su clientela fiel y el interés de la actual familia propietaria aseguran la continuidad de este histórico restaurante.

5 Carrer d’en Quintana, 
Barcelona
933173022


9. Herbolario del Rey, 1818


Interior de la Herboristeria del Rei

Es una de las tiendas más antiguas de Barcelona, la primera herboristería que existió en la ciudad y, posiblemente, en Cataluña. El local se reformó en el 1857, cuando Isabel II la nombró “Proveedor de la Real Casa”.

Las obras se le encargaron a Francesc Soler y Rovirosa, un conocido pintor y escenógrafo de teatro, que la decoró con motivos de estilo ochocentista e Isabelino. 

El local está repleto de pinturas i detalles artísticos con mucha historia, como por ejemplo, una fuente de mármol que hay en el centro del local, donde antiguamente se conservaban sanguijuelas, coronada con el busto de Carl Von Linné, naturalista sueco y creador del actual sistema de clasificación de las plantas.

Este comercio es regentado por Trinidad Sabatés Orobitg, reconocida como Maestra Herbolaria Artesana por la Generalitat de Cataluña.

10. Los Caracoles, 1835

Los Caracoles, 1835

Situado a un paso de La Rambla, Los Caracoles es un restaurante tradicional español con un comedor rústico pero acogedor lleno de todo tipo de recuerdos.

En 1835 y en lo más típico del Barrio Gótico, cerca de las Ram­blas de Barcelona, la familia Bofarull funda uno de los restaurantes más carismáticos de la ciudad con el nombre de Can Bofarull. 

Los Caracoles, 1835

Con el paso del tiempo, uno de sus más famosos platos le da su nombre actual Los Caracoles. 

Desde entonces, cuatro generaciones más de la familia Bofarull han sabido mantener las excelencias de una cocina popular de alta calidad.

Su bien ganada fama ha trascendido a todos los rincones del mundo, siendo una de las citas obligadas de todo aquel que visita nuestra ciudad. 

Se ha caracterizado por ser un lugar frecuentado, desde siempre, por destacadas personalidades del mundo del arte, del espectáculo, de la política y de las finanzas, atraídos no solo por el buen placer culinario, sino por el encanto de sus numerosos rincones llenos de historia. 

Los Caracoles, 1835

Toda esta labor se ha visto recompensada, además de por el cariño popular, con la obtención de la Medalla al Mérito Turístico.

Abierto desde 1835, es famoso por el plato que le da nombre, los caracoles, pero también por su gran parrilla de fuego asado a la parrilla que produce deliciosos pollos asados.

También encontrarás una amplia selección de mariscos y pescados en el menú, así como platos de paella y tapas tradicionales.

Los Caracoles, 1835

Todos los días de 13:15 pm – 24:00 am
14 Carrer dels Escudellers, Barcelona
933012041


11. Agüelo 013, 1850


Agüelo 013, 1850

Quizás el que mejor ha sabido aprovechar su pasado decimonónico para hacer de su servicio una auténtica experiencia de vanguardia. 

Con cuatro espacios diferenciados, esta taberna que data de 1850 ha sido punto de encuentro de varias generaciones de barceloneses, que lo convirtieron en uno de los lugares de ocio más típicos de la ciudad donde el precio solía compensar la “calidad” del producto. 

Desde 2013 también cuenta con restaurante para más de 300 comensales y con una enoteca en la que se pueden degustar más de 40 vinos de 20 denominaciones de origen diferentes.

Carrer Avinyó 37, 
Barrio Gótico


12. London Bar, 1910


London Bar, 1910

Inaugurado en 1910, acogió entre sus paredes a Picasso, Miró, Hemingway, Machado y Carlos Gardel. Mesas de mármol, decoración modernista y cobijo de la bohemia barcelonesa. 

Desde su apertura funcionó de forma ininterrumpida durante 106 años, hasta la muerte de su propietaria, Eli Bertran. 

London Bar, 1910

London Bar llegó casi cien años después que el Marsella a la misma zona, el famoso barrio del Raval, pero también ha sabido calar hondo en la cultura barcelonesa y se ha convertido en un clásico de la ciudad. 

Conserva intacta la decoración modernista predominante para 1910 cuando abrió sus puertas, también fue lugar de reunión de personajes famosos, pero como dato curioso destaca el trapecio que cuelga de su techo.

 Se dice que está ahí porque los fundadores del Circ Raluy oriundo de Cataluña solían venir aquí con frecuencia.

Carrer Nou de la Rambla 34, 
El Raval

13. Pastelería Pujol – La Estrella, 1825

Interior de la pastelería Pujol – La Estrella, 1825

El establecimiento es una pastelería desde el inicio de su actividad en 1825. 

Años más tarde, en 1944 el negocio pasó a manos de Simeón Pujol, el primer miembro de la alcurnia que ha regentado el negocio hasta la actualidad. 

En los años treinta, también era granja y se podía consumir en las mesas puestas al efecto. 

Pastelería Pujol – La Estrella, 1825

La Estrella era uno de los lugares de encuentro de los músicos y boxeadores negros. 

Sobre todo de los músicos negros: Felipe, Alfredo, Lewy Wine, Alberto E. Rivera, conocido en La Habana como el rey de la trompeta, Juice Wilson, violinista de jazz, Chase, pianista, Phil Pout, saxofón y cantante.

 En La Estrella, dedicaban sus ocios que eran todos, a jugar al parchis y al domino mientras esperaban la llegada del verano cuando serían reclamados en las fiestas mayores de los pueblos."

"En los bajos está la antigua Confitería Pujol, actualmente conocida como Pastelería la Estrella, que abrió en 1895 y que aún conserva la decoración original. 

Pastelería Pujol – La Estrella, 1825

Hoy en día está especializada en pastelería vegetariana, en cuyo obrador no usan huevos, leche, nata, ni ningún ingrediente de procedencia animal; fabrican repostería 100% vegana (Lujuria Vegana)."

En 1950 se reformó el local, aunque mantiene totalmente el encanto de una pastelería tradicional de la época; sus espejos, vitrinas, los rótulos y su tipografía te invitan a hacer un viaje en el tiempo muy dulce.

Carrer Nou de la Rambla 32
Barcelona

14. Bar Marsella, 1820

Marsella, 1820

Otro de esos bares en Barcelona que fue punto de reunión de los más famosos personajes, como Dalí, Picasso, Hemingway o Gaudí. 

Era tan frecuente el uso de este tipo de locales para reuniones clandestinas y de matices políticos que ellos aún conservan un cartel de la época del franquismo en España que dice “prohibido estacionarse en las mesas”.

Fundado en 1820 es el más antiguo de la ciudad tal y como ha quedado registrado. 

Su reclamo principal, aparte de un aspecto que no ha perdido ni un ápice de su esencia iniciada en el siglo XIX, en el que lo único que ha cambiado es la vestimenta de los dueños y de los concurrentes, es la absenta. 

Bar Marsella, 1820

Es aquí donde “guiris” y locales se juntan para tomarse una de estas bebidas “malditas” que se dice que era la favorita de los escritores del romanticismo y de los poetas del malditismo francés, como Baudelarie, Verlaine o Rimbaud. 

Gente del talento y del arte como Victor Hugo, Jack London, Edgar Allan Poe, Picasso, Degás o Vincent Van Gogh contribuyeron a popularizar este licor, conocido como la ninfa o la musa verde y elaborado con licor de anís y extracto de ajenjo. 

Su poder embriagador era tal que se rumoreaba que hacía percibir alucinaciones con las que los autores, pintores y escritores se inspiraban para dar salida a sus obras.

Lo cierto y verdad es que, si queremos sentirnos como un verdadero bohemio del siglo pasado, no podemos encontrar lugar mejor en Barcelona. Tal vez el cercano Bar Pastis, pueda parecerse en autenticidad, pero no acumula tanto polvo en sus estanterías.

Porque el Marsella parece que no ha sido limpiado nunca, al menos todo lo que no es estrictamente necesario como mesas, barra y baños. 

Bar Marsella, 1820

Los estantes, las lámparas, las botellas y los espejos parecen extraídos de una cámara del tiempo que ha estado oculta hasta este momento, y en el que el polvo y la suciedad se ha ido amontonando.

Pero es ese encanto de lo lúgubre, de lo arcano, de lo prohibido, lo que nos impele a ir al Marsella. La absenta, servida a la manera tradicional y macerada en grandes garrafas de vidrio de la que se extrae, nos hará embriagarnos de la noche, divertirnos y quizás enamorarnos de los del asiento de al lado y dejarnos llevar por la pasión del momento. 

También es un lugar donde demostrar que dominamos el rito de bebernos la absenta, colocando el azucarillo impregnado del licor, en el tenedor que atraviesa la boca de la copa para poder prenderle fuego y que el azúcar quemado vaya cayendo al líquido. A la vez podemos ir echando agua que deshaga el azúcar y rebaje la absenta.

Bar Marsella, 1820

El Bar Marsella se ubica, además, en una de las zonas más canallas y bohemias de la ciudad de Barcelona, el Raval, justo en la zona entre la calle San Ramón y Robador, en la calle Sant Pau. 

Una de las zonas más populares del antiguo Barrio Chino, conocida en el pasado por ser zona de prostitución, camellos y delincuencia. La dirección es Sant Pau, 65 y el teléfono +34 934 42 72 63

Dirección: Carrer de Sant Pau, 65, 
08001 Barcelona
Teléfono: 934 42 72 63

15. Casa Almirall, 1860 

Casa Almirall, 1860 

Otro de esos bares en Barcelona que guarda un puesto en el corazón de los residentes, fue inaugurado en 1860 y aunque ha pasado por altas y bajas, en estos momentos está muy bien. 

CASA ALMIRALL es uno de los establecimientos más antiguos y mejor conservados de Barcelona. 

La decoración centenaria evoca el ambiente tranquilo y bohemio del siglo XIX. 

La atmósfera modernista, propia de la época, combina la madera y el mármol con un resultado armónico y sugerente.

Casa Almirall, 1860 

Su decoración es tan auténtica como su comida, es ideal para tomar el famoso vermut del medio día o para unas copas nocturnas con algo que picar, pero no algo cualquiera, tapas muy sustanciosas.

Paradas de metro más cercanas: Universitat (L1 i L2), Sant Antoni (L2), Catalunya (L1, L3, L6 i L7).

Para llegar con bus buscad las líneas que transiten por la Ronda de Sant Antoni, Plaça Universitat, Plaça Catalunya y Rambla.
Bicing. Estación más cercana (40 m) Plaça dels Àngels

Si optáis por el coche particular el parking más cercano es el de Plaça dels Àngels (BSM)

Carrer de Joaquín Costa, 33, 
08001 Barcelona
933 18 99 17

16. Otras Rutas Cercanas:




No hay comentarios:

Publicar un comentario

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...