domingo, 20 de diciembre de 2020

Un Fin de Semana en la Capital de la Mancha: Albacete

Pasaje Lodares, Albacete

Catedral de San Juan Bautista, Albacete

Parque de Abelardo Sanchez, Albacete

Albacete se sitúa en el sur de la región de Castilla–La Mancha. Es la capital y la ciudad más poblada de toda la provincia. 

Albacete es una ciudad comercial e industrial, reflejado en su extensa área comercial que engloba a más de 556 723 personas de 154 municipios.​ 

Su estratégica situación geográfica, a caballo entre Madrid y la costa mediterránea, la convierte en el principal nudo logístico y de comunicaciones del sureste de España,​ contando con importantes conexiones por autovías, y por vía férrea (incluidos servicios AVE), así como por vía aérea a través de su aeropuerto, que la comunica con diversos puntos de la geografía española.

En ella tiene lugar la Feria de Albacete, Fiesta de Interés Turístico Internacional, que se celebra del 7 al 17 de septiembre en honor a la Virgen de los Llanos. 

 La ciudad es una capital moderna, alegre y bulliciosa con grandes espacios para el viandante, con muchas calles peatonales e innumerables parques y jardines. 

Además, se encuentra entre las ciudades de más de 100.000 habitantes con menor presencia de contaminación de toda Europa. 

Su situación llana y la eliminación de barreras arquitectónicas han propiciado asimismo que sea una de las urbes con mayor accesibilidad.

Como Llegar a Albacete

Limita al norte con Cuenca, al este con Valencia y Alicante, al sur con Murcia y Granada, y al oeste con Ciudad Real y Jaén.

Debido a la estratégica situación de la provincia de Albacete, encrucijada de caminos entre el centro peninsular y el levante español, entre Murcia y la propia Castilla- La Mancha, dispone de unas excelentes vías de comunicación:

Por Carretera

A-30: Autovía de Murcia. Transcurre entre Albacete y Cartagena. Pasa por Albacete, Tobarra y Hellín.

A-31: Autovía de Alicante. Transcurre entre Atalaya del Cañavate y Alicante. Pasa por La Roda, Albacete y Almansa.

A-35: Autovía Almansa-Játiva. Transcurre entre ambas ciudades.

AP-36: Autopista Ocaña-La Roda. Transcurre entre ambas ciudades.

A-43: Pasa por Villarrobledo.

Por Tren

La provincia está comunicada desde los inicios de este medio de transporte en España. La línea Madrid-Alicante fue la primera de largo recorrido en prestar servicio en el país.

También transcurren por la provincia la línea hacia Murcia, Cartagena y Valencia, próximamente está previsto la llegada del AVE.

Existen estaciones con parada en Albacete capital, Almansa, Hellín, Villarrobledo y también en Caudete, La Gineta, La Roda y Minaya.

Por Avión

La provincia cuenta con el aeropuerto de Albacete-Los Llanos, situado 4 Km. al sur de Albacete capital.

El aeropuerto dispone de conexión nacional diaria con Barcelona, y en verano conexión semanal con otros destinos, como Palma de Mallorca, Islas Canarias, ... Recientemente se ha abierto la conexión internacional con Lisboa.

Algo de Historia:

Los orígenes de Albacete no se pueden precisar con exactitud, aunque en sus inmediaciones (Acequión, Pozo Moro y Balazote), e incluso dentro de su municipio, se ha encontrado restos procedentes de la cultura íbera, y romana. Entre ellos cabe citar por su importancia el yacimiento arqueológico de El Acequión, datado en la Edad de Bronce, que constituye uno de los mayores exponentes del Bronce Manchego, las Esfinges gemelas de El Salobral, halladas en 1901. 

Dotadas de un significado mágico, tienen carácter apotropaico (es decir, defendía el monumento funerario frente al expolio y protegía la memoria del difunto) y psicopompo (un vehículo para conducir el alma del difunto al mundo de ultratumba). La esfinge conservada en España conserva restos de policromía, especialmente un rojo intenso, considerado el color de vida por su parecido con el de la sangre humana. Por sus rasgos estilísticos se fecha su cronología a finales del siglo VI a. C..1

No obstante, y gracias a algunos hallazgos cerámicos, se estima que los mismos han de remontarse a la época andalusí, habiendo nacido como una pequeña alquería, documentada al menos desde el siglo IX, próxima a Chinchilla de Monte-Aragón, plaza de la que dependió durante casi toda la Edad Media, siendo su nombre original البسيط Al-Basit (La Llanura). De la misma época existen algunos documentos que hacen referencia a un viejo castillo situado en la zona que data de la época Califal.

Según las crónicas de la época, poco más tarde, en 1146 tuvo lugar en las inmediaciones de lo que hoy es la ciudad de Albacete la batalla de al-Luŷŷ, que le costó la corona y la vida al rey levantino Sayf al-Dawla, muerto por soldados del reino de Castilla.

Tras la batalla de Las Navas de Tolosa, en 1212, los reyes cristianos rompen las defensas almohades y se adentran en los despoblados y desprotegidos territorios de La Mancha albacetense. La pequeña Al-Basit es tomada en 1241, bajo el reinado de Fernando III el Santo de Castilla por Pelayo Pérez Correa (quien también tomaría amplias zonas del Levante) y entregada como aldea a la villa de Chinchilla en 1.269, dentro del poderoso Concejo de Alarcón.

En la historia de esta provincia, y en general, en la historia de la Edad Media española, tiene un gran peso la figura de don Manuel, hermano del rey Alfonso X el Sabio, que había logrado un importante señorío tras la conquista de los reinos musulmanes levantinos.

Carta de Privilegio y Confirmación de Albacete del siglo IV, Archivo Histórico Provincial.

El señor del Marquesado de Villena inicia una ingente labor de repoblamiento, con la esperanza de triunfar allí donde el rey y la Orden de Santiago habían fracasado. 

Mediante el Privilegio de Villazgo, promulgado en la localidad conquense de Castillo de Garcimuñoz en 1375, se concede a Albacete' el título de villa independiente de Chinchilla. No obstante, el señorío de Villena y más tarde marquesado, padecería numerosas vicisitudes en los años siguientes. 

Durante un lustro, las tierras albaceteñas son escenario de un conflicto bélico entre los partidarios de los Reyes Católicos y los de Juana la Beltraneja, apoyada por don Diego López Pacheco, segundo marqués de Villena. El fin del Marquesado de Villena se inicia en 1475, con la sublevación de Alcaraz y todo su Concejo.

Será durante los siglos XIV y XV cuando se erijan en distintos puntos de la villa tres fortalezas localizadas en los tres puntos con mayor altitud; una situada en la actual Plaza de las Carretas, otra en la "Villanueva" o Alto de la Villa, actualmente Villacerrada, y la tercera en el Cerrillo de San Juan.4

Finalmente, los Reyes Católicos y sus partidarios ganan la contienda y la Corona se apropia de todas las villas, expropia el Marquesado y las encomiendas de la Orden de Santiago, y hace sentir el peso de la nueva política. La nobleza, aún la perdedora, es compensada con creces y las ciudades ven recortados sus fueros y privilegios.

Los sucesos históricos que convulsionan Castilla en los siglos siguientes, afectan a Albacete de diversas maneras. Durante la Guerra de las Comunidades de Castilla y salvo un breve período la capital, igual que otras grandes villas, permanecen fieles a la monarquía.

Edad Moderna

En 1710 Felipe V concede a la ciudad el privilegio de organizar una feria franca. En la imagen, puerta de hierros del recinto ferial.

Durante la guerra de las Comunidades de Castilla Albacete se mantuvo al principio leal a Carlos I, pero a finales de septiembre de 1520, posiblemente el día 29, tuvo lugar en la ciudad una revuelta que terminó instaurando en ella una administración comunera: las autoridades vigentes en el momento, como regidores y alcaldes, fueron expulsadas y reemplazadas por otras nombradas por los vecinos. 

Durante el siglo XVI, Albacete continuó su lento, aunque progresivo crecimiento, llegando a contar con 5.000 habitantes. Durante este siglo, en 1526, Carlos I regalará el señorío de Albacete a su esposa, la emperatriz Isabel de Portugal como presente de boda, permitiendo la instalación en la zona de diversas órdenes monacales (franciscanos –conventos de San Francisco y de Franciscanas de la Encarnación –, justinianas –convento de San Lorenzo Justiniano– o agustinos –convento de San Agustín–), comenzando a erigirse también en esta época la Iglesia de San Juan que posteriormente se convertiría en Catedral.

Durante el siglo XVIII, Albacete se encuentra estructurado partiendo de tres núcleos: Alto de la Villa, El Cerrico y la Cuesta, con el límite situado al norte de la ciudad, en la actual Autovía A-31. Los tres núcleos tenían una población de unos 8.000 habitantes, que durante la guerra de sucesión española tomarán partido por el futuro Felipe V de España, el cual, en septiembre de 1710, concederá a la ciudad el privilegio de una feria franca (aunque ésta ya se venía celebrando desde el siglo XIV).

Precisamente para este fin se acordará construir un recinto permanente en el paraje conocido como Santa Catalina, en las "eras" o "ejidos", situado al oeste de la villa (muy cercana al molino del acequión), en donde durante el siglo XVII se había establecido una comunidad de franciscanos que prestarán reticencia a esta actuación mediante varios pleitos.

Edad Contemporánea

La llegada del ferrocarril en 1.855 fue un revulsivo para el crecimiento de la ciudad. En la imagen, locomotora situada en el Parque Lineal de Albacete.

La localización de Albacete, a finales del siglo XVIII aún era un lugar poco salubre debido a la gran cantidad de aguas estancadas, lo que propiciaba la aparición de enfermedades, por lo que las autoridades se plantean sendos proyectos para propiciar el desagüe de las mismas, iniciándose en 1805 la construcción del futuro Real Canal de María Cristina.7

La Guerra de Independencia española (1808-1812) tuvo una importante incidencia en la ciudad. Entre otros hechos, durante estos años se produjo un vacío de poder al trasladarse las autoridades a las sierras albaceteñas de Alcaraz y del Segura desde donde se coordinaron la lucha y resistencia al ejército napoleónico, el cual saqueó en numerosas ocasiones la ciudad.

Habrá que esperar hasta 1862 para que, por decreto de la reina Isabel II, Albacete logre el rango de ciudad.

Ya en 1888 se inaugura el alumbrado eléctrico, y se empieza a asistir a la incipiente instalación de las primeras fábricas y talleres, que junto con las consecuencias de la desamortización de Mendizábal, traía consigo una gran variación en la forma de la ciudad, al aprovechar diversos conventos para configurar plazas como la del Altozano, y modificar el urbanismo de la ciudad.

Albacete fue, durante la Guerra civil española, Cuartel General de las Brigadas Internacionales. En la imagen, monumento a las mismas en el Campus Universitario de la ciudad.

El siglo XX empieza a despuntar, y Albacete cuenta en 1.900, con 21.512 habitantes, y presenta unas tasas de crecimiento anual muy elevadas que se traducirán en nuevas infraestructuras. 

Además, inicia su andadura en el sector financiero tanto el "Banco de Albacete" como una Caja de Ahorros, y se van desarrollando incipientes infraestructuras que permiten el desarrollo de algunas pequeñas industrias, como la metalurgia, la cuchillería o la alimentación, que potencian el crecimiento poblacional de la ciudad que alcanzará cerca de los 42.000 habitantes en 1.930.

La historia de la aviación en Albacete comienza en la segunda década del siglo XX con la construcción en 1916 de un aeródromo a las afueras de la ciudad (en la zona de Los Llanos y La Pulgosa), tras la visita en 1913 de una comisión del Parque de Aerostación de Guadalajara, quienes solicitan el establecimiento de dicha infraestructura, que se trasladará al paraje conocido como La Torrecica en 1923, convirtiéndose dicho centro en la sede de la Compañía Española de Aviación (CEA), encargada de la formación de los oficiales pilotos, y que dará un acento de apertura e innovación para la ciudad, y que se mantendrá operativa, en su faceta instructiva, hasta 1932 (aunque seguirá activo al tráfico civil).

Actualmente, Albacete es una capital moderna, con grandes espacios para el viandante y amplias zonas verdes. Además, su situación llana y la eliminación de barreras arquitectónicas han propiciado que sea una de las urbes con mayor accesibilidad de todo el país,​ con mayor calidad de vida​ y una de las más seguras.​

Destino turístico de interior,​ su centro histórico reúne de forma singular y sobresaliente valores patrimoniales. 

Albacete no es una gran ciudad monumental pero tiene un montón de atractivos que bien merecen una escapada. 

         

Qué hacer y qué ver en tu visita por Albacete

Entre sus grandes monumentos más representativos se encuentran el Recinto Ferial de Albacete, la Catedral de San Juan Bautista, la Plaza de toros, el Teatro Circo, el Palacio Provincial, la Fábrica de Harinas, el Pasaje Lodares o la Torre del Agua. 

El pasaje de Lodares fue construido a imagen y semejanza de las galerías comerciales existentes en Italia. Su cubierta de hierro y cristal es un gran tragaluz que une las calles del Tinte y la calle Mayor. 

En el interior veremos figuras alegóricas que representan la Industria, la Riqueza de la Tierra, las Artes Poéticas y las Artes Liberales; además de numerosas cabezas de Mercurio, dios del comercio. La Catedral es una obra de estilo Renacentista- Barroco, erigida como tal al establecerse la Diócesis de Albacete en 1949 cuya construcción se remonta al siglo XVI. 

Aúna diversos estilos arquitectónicos: interior neo-medieval, portada neo románica; fachada occidental neogótica, entre otros. En la capilla dedicada a la Virgen de los Llanos tenemos una curiosa bóveda de crucería con linterna y en la sacristía unas hermosas pinturas murales del mismo siglo. Cierra este apartado el Teatro Circo, inaugurado el 7 de septiembre de 1887 con capacidad para más de 1.000 personas. 

De estilo neo-mudéjar ha sido reformado en varias ocasiones. En 1993 fue adquirido por el Ayuntamiento como patrimonio público y dieron comienzo sus últimas obras de rehabilitación. Actualmente acoge todo tipo de representaciones. 

Destacan museos como el Museo de Albacete, el Museo de la Cuchillería, el Museo Municipal, el Museo Internacional de Arte Popular del Mundo, el Jardín Botánico de Castilla-La Mancha, el Centro Cultural La Asunción o la Casa de la Cultura José Saramago. 

La industria es uno de los pilares de la ciudad. 

Albacete es sede de importantes multinacionales y cuenta con cinco grandes zonas industriales, entre ellas Campollano, el polígono industrial más grande de Castilla-La Mancha​ y uno de los más grandes de España.

​ La educación superior y la investigación son otros de los grandes polos de desarrollo de la ciudad, destacando la Universidad de Castilla-La Mancha, el Campus Biosanitario de Albacete, el Campus Científico y Tecnológico de la Energía y el Medio Ambiente –de Excelencia Internacional– y el Parque Científico y Tecnológico de Castilla-La Mancha.

El sector aeronáutico es otro de los motores económicos de la ciudad. Albacete es sede de la Escuela de Pilotos TLP de la OTAN,​ de la Base Aérea de Los Llanos, del Ala 14 y de la Maestranza Aérea de Albacete, la más importante de España.

Otros de sus grandes atractivos en este sentido son las tradicionales Tascas de la Feria o el castizo macromercado al aire libre de Los Invasores.

Vamos a hacer un recorrido por monumentos, parques y museos pero también os voy a hablar del ambiente que se respira en la ciudad. Sin duda, la gran sorpresa de una visita por Albacete.

La Plaza del Altozano 

Plaza del Altozano, Albacete

Es el centro neurálgico y donde se encuentra la mayor concentración de edificios con valor arquitectónico de la ciudad. Se trata de una plaza ajardinada donde podemos admirar el Antiguo Ayuntamiento, el Gran Hotel o el edificio Banco España, entre otros. 

Cafeterías, tiendas y hoteles completan la que podríamos llamar la Plaza Mayor albaceteña. Ojo, porque plaza Mayor hay otra, pero es chiquitita y no cumple con la función que suelen tener estas plazas en la mayoría de las ciudades.

Justo en el centro de la plaza se encuentra el entrañable Monumento al Cuchillero de Albacete. Nada que ver con viajes y escapadas a pesar de su nombre. El Mochilero (como también se le conoce) es una estatua que homenajea a la figura de los viejos vendedores de navajas. Todo un clásico de la ciudad.

La Catedral de Albacete

Catedral de Albacete

Los propios albaceteños no valoran demasiado esta obra arquitectónica finalizada en el siglo XX, pero a mí me gusta mucho y por eso la recomiendo. La Catedral de San Juan Bautista de Albacete por fuera no deja de ser una iglesia más, bonita pero sin nada espectacular.

Es su interior el que alberga el mayor tesoro del templo. Se trata de grandes óleos pintados sobre lienzos que ocupan una superficie de 1000 m² sobre los muros del templo. Es la segunda obra más grande de estas características realizada por un sólo artista, Casimiro Félix Escribá. 

He decidido no colgar ninguna foto de su interior para que te sorprendas igual que yo lo hice el primer día que la vi. Más allá de su valoración artística, el efecto es espectacular.

El Museo de la Cuchillería

Museo de la Cuchilleria, Albacete

 La industria de la cuchillería es una de las más importantes de Albacete. Vosotros, que sois auténticos viajeros, empezad a fijaros en los cuchillos que ponen en las mesas de los restaurantes de todo el mundo. ¡La mayoría son de Albacete!

Entendida la importancia que tiene la cuchillería en la ciudad es normal que tenga un museo propio. Es un museo muy original. El edificio que lo alberga es un bonito palacete de principios del siglo XX, la Casa del Hortelano. 

Además de recorrer la historia de la cuchillería a lo largo de los siglos, tienen piezas espectaculares y curiosas que te van a encantar. A mí personalmente es una muestra que me gusta mucho. La entrada cuesta sólo 3 euros y los miércoles es completamente gratis.

Después de recorrer los pasillos del museo seguro que te van a entrar ganas de llevarte un recuerdo de la ciudad en forma de navaja. Justo en frente del museo hay una pequeña tienda de navajas, pero te encontrarás con muchas por todo el centro de la ciudad.

El Ayuntamiento


Ayuntamiento de Albacete

Ya sabéis que la plaza del Altozano alberga el edificio del antiguo Ayuntamiento, ahora Museo Municipal de Albacete. 

El nuevo está a apenas 100 metros de distancia, junto al museo de la Cuchillería. Es una construcción moderna rodeada de jardines. El conjunto sin ser espectacular tiene un toque bastante especial y un gran reloj pone la guinda a la fachada de la Casa Consistorial.

El Pasaje de Lodares

Pasaje de Lodares, Albacete

Después de haber callejeado un poco la ciudad y llegar hasta este punto te preguntas: ¿y esto cómo ha llegado hasta aquí? 

Se encuentra en mitad de una calle peatonal comercial corriente, pero está muy lejos de ser una construcción corriente.

Técnicamente podemos decir que es una galería comercial y residencial con cubierta de hierro y vidrio, y columnas de estilo de renacentista. Sentimentalmente es el rinconcito más querido y apreciado por los albaceteños.

Y no es para menos, a imagen y semejanza de las galerías italianas, este edificio es seguramente el más bonito de toda la ciudad. Además, dentro encontrarás pequeños comercios locales, los de toda la vida.

La Feria de Albacete

Feria de Albacete

Albacete es más que su Feria pero Albacete es La Feria. Es una contradicción decir esto pero es así. 11 días que todos los habitantes y visitantes viven al máximo. No es demasiado conocida y, sin embargo, pienso sinceramente que es una de las mejores fiestas de España.

Todo se concentra en un sólo recinto: conciertos, barracas, folclore, tradición, devoción, artesanía, puestos de comida y música hasta altas horas de la madrugada. Desde 2008 está declarada como Fiesta de Interés Turístico Internacional y me parece un pecado que, si tienes la oportunidad, no te dejes sorprender por esta fiesta manchega.

El parque de Abelardo Sánchez

Es el pulmón verde de la ciudad. Integrado en pleno centro, este parque de 120.000 m2 combina una gran riqueza natural con fuentes, estanques y esculturas. 

Parque de Abelardo Sánchez, Albacete

Es un Retiro a la albaceteña. En primavera y verano es el mejor momento para alejarse del asfalto y los ruidos, y sentarse en la terraza de La Tasca Mahou el Pinar y disfrutar de un café, un helado, una cena o lo que se tercie.

Dentro del parque también se nos abre la posibilidad de realizar un estupendo plan cultural. Y es que el Museo Arqueológico de Albacete se encuentra dentro de los límites del parque Abelardo Sánchez. Sin duda, el museo más interesante de la ciudad.

La Biblioteca de los Depósitos del Sol

Biblioteca de los Depósitos del Sol

¿Una biblioteca en la lista? Pues sí amigos. Esta biblioteca es muy especial. Se encuentra situada en el barrio de Carretas, muy cerca del centro, y destaca por una gran cúpula azul que en su interior alberga un tesoro arquitectónico repleto de libros y cultura. Un espacio que da gusto observar en silencio.

Este lugar de cultura y libros fue construido en 1921 con otro propósito muy diferente. Las necesidades de agua potable hicieron realidad una construcción que se decidió recuperar en el año 2011 para que en la actualidad rebose vida cada día.

Teatro Circo

¿Teatro o circo? 


Pues un poco de todo y sus muros tienen una historia que contar. El año 1887 fue testigo de su creación y con el paso de las décadas y funciones sufrió múltiples reformas. En 1985 tuvo que bajar el telón de manera definitiva. Situación que desembocó en la adquisición del edificio por parte del Ayuntamiento y una última remodelación para volver a escena en el 2002.

Hoy entre las butacas puedes ver las estrellas, literalmente. La cúpula nos lleva a sentir el firmamento, es una maravilla arquitectónica. El Teatro Circo, además de bonito, cumple con una doble funcionalidad escénica. Está preparado para acoger funciones teatrales y espectáculos de circo, de ahí su nombre. De hecho, desde el año 2008 se celebra el Festival Internacional de Circo de Albacete. Un plan muy pero que muy recomendable.

De Vinos y Tapas por Albacete


Albacete es el típico lugar al que casi nadie quiere ir pero que cuando uno llega se sorprende de todo lo que encuentra y entonces se convierte en el mejor reclamo publicitario. Hay mucho patrimonio, vida tranquila y unos cuantos bares y restaurantes que nos hacen pensar en cuánto nos estamos perdiendo por esos prejuicios absurdos. Vale la pena ir a Albacete, vale la pena detenerse y disfrutar de sus atractivos. La buena mesa es uno de ellos.

Faeli 
Cl. Zapateros, 2. Albacete. Tlf: 967 216 914

Faeli es uno de esos lugares discretos, que no hacen alarde de nada, pero que tiene una buena consideración entre los que lo conocen. Alguno llega a incluirlo entre los mejores restaurantes de la ciudad. Más allá de apreciaciones particulares, Faeli juega la baza de local pequeño y menú corto, pero con buen producto bien cocinado. 

Las croquetas de jamón o de chipirones y unas zamburiñas son un entrante clásico, que pueden seguir con unos huevos al horno o un pulpo a la murciana. Lo fundamental es preguntar por los platos del día, sabrosos y delicados, así como pedir consejo para un buen vino que acompañe todo lo anterior.

Aderezo 
Cl. Mayor, 51. Albacete. Tlf: 967 672 329

Pocos años ha necesitado Aderezo para hacerse con un hueco entre los lugares donde comer bien en pleno centro de Albacete acompañado con una buena copa de vino. El ambiente es lo suficientemente tranquilo para atraer a familias pero también tiene su punto especial para gustar a parejas y grupos de amigos. Todos vienen a lo que vienen, a comer y beber bien a un precio adecuado. Las verduras tienen su parte importante en la carta, con calabacines rellenos, corazones de alcachofa y pasteles de puerros, que combinan muy bien con las carnes a la brasa o al horno, que pueden ir acompañadas de salsas.

Tócala otra vez, Sam. 
Paseo Simón Abril, 4. Albacete. Tlf: 967 672 259

Este local de nombre tan cinematográfico es multiusos. Lo mismo sirve para el desayuno diario que para un satisfactorio menú del día y, sobre todo, para una cena memorable o cualquier celebración. No hay quien se resista a un timbal de pulpo con habitas tiernas, patata y alioli, unos lomos de boquerón con escalibada o una buena oreja a la plancha. También es un buen lugar para probar las lendrecillas, que preparan con setas y ajos tiernos. Aparte de pastas, arroces y pescados, las carnes son la apuesta más aceptada, y aquí se puede elegir entre lo más tradicional, una caldereta de cordero lechal D.O. Manchego, a lo más exótico, como un pollo tikka masala. Lo malo de todo esto es que es obligatorio dejar espacio para el postre.

A Misa de 12 
Cl. Linares, 1. Albacete. Tlf: 654 550 890

En A Misa de 12 se puede ir a cualquier hora y para pedir cualquier cosa, desde la más humilde, como un pincho de tortilla a sorpresas más elaboradas, como una cazuela de carabineros con huevos fritos. Entre medias, cualquier cosa que vaya bien con una copa de buen vino, desde una empanadilla a unos huevos rotos con jamón y trufa, o unas buenas anchoas del Cantábrico sobre cama de tomate. En este local se preocupan también de los vegetarianos, y es fácil disfrutar con un humus con verduras, una crema de verduras o un pastel de puerros.

El Alambique 
Callejón de San José, s/n. Albacete. Tlf: 967 615 352

Muchos van al Alambique para comer el menú del día, tal vez un euro más caro que los restaurantes de alrededor, pero siempre vale la pena ese pequeño salto extra a la hora de alimentarse. Pero también es el lugar para una cena con amigos, compartiendo raciones y disfrutando de la vida, y así pueden caer unas habas con chopitos, unas setas a la plancha, una de oreja o torreznos y un pastel de puerro para disimular lo anterior. El hojaldre de salmón ahumado tiene ese toque de sorpresa, como el pulpo crujiente.

El filo de la Navaja.
 Cl. Pedro Martínez Gutiérrez, 15. Albacete. Tlf: 967 231 248

El Filo de la Navaja es un clásico de Albacete, y no por el nombre (que también), sino porque, aunque ha cambiado de local a lo largo del tiempo, este año cumple 50 años dando de comer y beber a los clientes.

Una marca de la que no pueden presumir tantos establecimientos. Y por algo será. La oferta no es especialmente sofisticada, pero cuando hay buena materia prima nadie echa de menos las elaboraciones complicadas. 

Unos calamares a la romana y unas gambas al ajillo abren el camino a un lomo con tomate natural, unos pimientos de Padrón con panceta, unos mejillones o un bacalao. Tonterías, las justas

Las Tascas

Las tascas, situadas en el paseo de La Feria, son el alma de la ciudad cuando llega el calor.

Son más de una decena de casetas donde degustar todos los platos típicos de las gastronomía manchega: caracoles, forro, chorizo, guarra, morcillas, cascos de patata con alioli, lomo de orza… ¡Que vivan las calorías!

No será por oportunidades de disfrutarlas. La temporada de tascas comienza a primeros de abril y termina a finales agosto. ¿Porqué desmontarlas en agosto?

Está claro, deben dejar paso a la Feria de Albacete.

La Zona

Así le llaman los propios albaceteños a las calles con bares de tapas y copeo.

Las principales son la calle Concepción y la calle Tejares.

Los bares se han acostumbrado a cambiar de piel según la hora que sea del día. 

Terraceo y tapas por el día, vermú torero por la tarde y bailoteo por la noche.

Es lo mejor de todo, vayas a la hora que vayas siempre tienes mucha vida y ambiente.

En las noches más calurosas del verano es posible que oteando una de estas calles desde la distancia te parezca que no cabe ya ni un alfiler. 

Los albaceteños se echan a las calles, son grandes anfitriones y no te van a faltar bares de buena música y mejor ambiente.

Ferias y Fiestas

Entre sus fiestas y tradiciones destacan 
la Feria de Albacete, declarada de Interés Turístico Internacional,​ que se celebra del 7 al 17 de septiembre en honor a la Virgen de Los Llanos, 
las Fiestas de San Juan de Albacete en honor a su patrón, 
la Semana Santa de Albacete, o 
el Carnaval de Albacete, 

así como eventos de carácter autonómico, nacional e internacional como el FIM CEV International Championship en el Circuito de Albacete,​ el Festival Internacional de Circo, el Festival Internacional de Cine Abycine, la Bienal de Artes Plásticas Ciudad de Albacete, los Premios Nacionales de Teatro Pepe Isbert, el Certamen Literario Barcarola, AB Fashion Day, el Festival de Albacete, la Feria de Artes Escénicas de Castilla-La Mancha, Ibercut, Expovicaman o el World Padel Tour-Albacete. 

Ciudad Internacional de la Cuchillería, además de ferias y exposiciones comerciales.

      


y para comer en Albacete:
 

Restaurante Jimena
Calle Mayor Nº 63, 
02002 Albacete España
+34 967 09 88 10

Motivos
calle tejares, Esquina Calle Jesus Nazareno, 
02002 Albacete España
+34 967 24 37 15

La Posadica Horno de Leña
Calle García Más, 8,
 02005 Albacete España
+34 967 22 03 36

Meson el sol
Calle Calderon de la Barca, 21 Calderon de la Barca 21, 
2002 Albacete España
+34 967 24 52 05

y algo mas económicos:

Cafe Bar El Filo de la Navaja
Calle Pedro Martinez Gutierrez 15,
 02004 Albacete España
+34 967 22 75 29

Entre Amigos
Calle Luis Badia 43, 
02003 Albacete España
+34 967 23 91 61

History
 Calle Teodoro Camino 23,
 02002 Albacete España
+34 967 50 38 49


La provincia ofrece el paisaje típico de la llanura manchega que contrasta con el terreno montañoso de las Sierras de Alcaraz y del Segura. 

Cuenta con dos parques naturales: Parque Natural de los Calares del Río Mundo y la Sima y las Lagunas de Ruidera.

La provincia cuenta con municipios de interés como Alcalá del Júcar, Almansa, Alcaraz, Chinchilla de Montearagón, Letur, Villarrobledo y Hellín.  

En la provincia la Semana Santa y Tamborrada de Hellín, Fiesta de Interés Turístico Internacional, con más de 20.000 personas, mayores y pequeños, que redoblan sus tambores por las calles de la ciudad, ataviados con túnica negra y pañuelo rojo o negro al cuello.

Otra parada muy recomendable es 

Chinchilla de Montearagón 

con su trazado medieval. 

Chinchilla de Montearagón, Albacete

Chinchilla de Montearagón conserva la belleza de su trazado medieval. Declarada Conjunto Histórico Artístico, en sus calles se encuentran casonas de piedra blasonadas, testimonio de los antiguos hidalgos que la habitaron en otros siglos.

A escasos 13 kms de la capital, muestra como punto de referencia visual e histórico el castillo y la fortaleza, que dominan el paisaje desde el cerro de San Blas. 

El castillo tuvo por su estratégica posición bases iberas, romanas y aun un origen árabe, pero el que vemos hoy sobre cerro es del siglo XV y se mantiene, tras numerosas reformas, en un excelente estado. Coronando la roca y bordeando el antiguo pueblo, las murallas varían su altura y abren ojos a su interior desde distintas puertas.

Entre las obras religiosas, Santa María del Salvador destaca por su mezcla de estilos, ya que tras la portada gótica llegamos a un espacio completamente barroco y, avanzando por él, a una bellísima cabecera renacentista. Destacan también el convento de Santo Domingo, de templo mudéjar, el convento de Santa Ana, levantado sobre un conjunto islámico, y la Ermita de San Antón.

Chinchilla de Montearagón, Albacete

Entre los monumentos civiles, además de los antiguos baños árabes, vale la pena enumerar algunos: el palacio de la calle de la Obra Pía o el antiguo Pósito, ambos con fachada plateresca; la casa Tercia; el Ayuntamiento con su imponente fachada dieciochesca; la Casa Muro...

De especial interés son las cuevas al pie de la muralla enmarcadas por chimeneas blancas que dividen el espacio exterior mientras el interior se excava en la roca. En las afueras encontramos las huellas del pasado arqueológico en el Pozo de la Peña o yacimiento de la Peñuela.

Su Semana Santa, declarada de Interés Turístico Regional, remonta sus orígenes al año 1586.

De gran fama y prestigio es el Festival de Teatro Clásico Ciudad de Chinchilla que se celebra en el mes de julio.

y para comer en Chinchilla:

Rincón Manchego
Avenida Constitución, 25, 
02520 Chinchilla de Monte-Aragón España
+34 967 26 00 66

Restaurante DALIA
Plaza de la Mancha, 8, 
02520 Chinchilla de Monte-Aragón España
+34 967 26 04 36

Emporium
Calle Arenal 69,
02520 Chinchilla de Monte-Aragón España

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