domingo, 6 de diciembre de 2020

En Ruta por el Sur de Pontevedra: Del Castro de Santa Tegra al Castillo de Soutomaior

Castro de Santa Tecla

Molinos de 
Folón y Picón

Tuy

Parque Natural de Monte Aloia, Tuy

Castillo de Sotomayor

Balneario de Mondariz, Pontevedra

Castillo de Sobroso

Indice:

  1. Como llegar a La Guardia, inicio de nuestra Ruta
  2. La Guardia
  3. Comer en La Guardia
  4. Castro de Santa Tecla
  5. Muiños (Molinos) do Folón e Picón
  6. Oia
  7. comer en Oia
  8. Bodegas Quinta Couselo
  9. Tuy
  10. Comer en Tuy
  11. Valenca do Miño
  12. Parque Natural Monte Aloia
  13. Castillo de Sobroso
  14. Balneario de Mondariz
  15. Comer en Mondariz
  16. Castillo de Soutomaior 
  17. Comer cerca del Castillo de Soutomaior 
  18. Otras Rutas y Escapadas Cercanas

Como llegar a La Guardia, inicio de nuestra Ruta:

     

Y este es el Croquis de nuestra Ruta:


        

Iniciamos nuestra Ruta en :

2. La Guardia

La Guardia, Pontevedra

La Guardia​ (en gallego y oficialmente A Guarda),​ es un municipio del sudoeste de Galicia, la población más meridional de la provincia de Pontevedra .

La historia de la villa de La Guardia está en gran medida condicionada por su emplazamiento geográfico privilegiado. 

Lugar estratégico con abundantes recursos naturales ideal para el asentamiento humano y las fricciones políticas entre estados.

El inicio de la historia de La Guardia empieza con los primeros restos humanos encontrados en la zona. 

Concretamente, fue en las distintas terrazas que conforman el valle del río Miño donde, sobre el 10000 a. C., empezaron a asentarse grupúsculos de hombres mesolíticos, en la falda del Monte Tecla que llega hasta el río, que se expandieron por el valle y por la costa próxima, zonas propicias para la subsistencia.

El siguiente capítulo fue en el Neolítico, entre el 5000 a. C. y el 2000 a. C., en el que se encontraron en distintos lugares un perfeccionamiento de la industria lítica. Lo más característico de este período son los petroglifos, grabados en las piedras con dibujos esquemáticos con gran valor documental sobre la vida de este período.

Entre el 2000 y el 1000 a. C. nos encontramos con la Cultura de Bronce en el que se manipula este mineral para hacer, tras la oportuna fundición, un amplio abanico de objetos. En estos años también se datan los primeros contactos por mar con culturas mediterráneas, primero los fenicios y, después, los griegos.

Durante el primer milenio a. C. se consolidó la Edad del Hierro que tendría como manifestación más determinante la cultura castreña. Sin duda, esta fue la etapa de mayor esplendor en la historia de La Guardia y de esto dan muestras multitud de restos, sobre todo en la abundancia de castros: Santa Tecla, A Forca, O Castro y A Bandeira.

 Entre ellos destaca el primero citado, datado entre el siglo I a. C. hasta el siglo I, situado en las proximidades de la cumbre del monte, supone una de las muestras más significativas de la Cultura Galaico-Romana de Galicia.

La cultura de los castros fue diluyéndose con la creciente romanización. Los pobladores los fueron abandonando y comenzando a asentarse en los valles para poder cultivar la tierra. De la época romana encontramos restos en el mismo centro de la población, en el lugar de Saa, en O Castro y en Pintán. Después del siglo V llegó la conquista de los suevos que prolongarían el bienestar romano.

En la Alta Edad Media por la comarca del Bajo Miño se asentaron comunidades religiosas cristianas en varios cenobios, siendo los primeros referentes administrativos supeditados al obispo de Tuy. En tiempos de la reconquista y tras varias repoblaciones, el monarca Alfonso II concedió el coto de caza de la desembocadura del Miño al Conde de Sotomayor, no obstante en la segunda mitad des siglo XI 

La Guardia y en mayor o menor medida la desembocadura del río Miño estuvo ocupado por pueblos normandos que escaparon a la dominación tanto del poder del Obispado de Tuy como de la autoridad del Rey García I de Galicia.

A partir del siglo XII, La Guardia estuvo bajo el resguardo de los monjes cistercienses que se emplazaron en Oya. Entre sus documentos se da buena cuenta de la próspera vida comercial que tenía la localidad.

 Un período del que se hará el trazado urbanístico similar al de otras villas marineras gallegas como Bayona o Noya, con unas murallas en forma de triángulo, con un lado hacia el mar y en el vértice contrario la iglesia. A finales de la Edad Media la iglesia parroquial se amplía para adaptarse al crecimiento de la población.

La cuestión demográfica será determinante en el siglo XVI con la irrupción de varias pandemias que causarán una pérdida en la población. Con licencia de Felipe II, los Sotomayor promueven un convento de comunidad de religiosas benedictinas independientes de la casa madre de San Paio de Antealtatres de Compostela.

El siglo XVII será crucial para la historia de La Guardia debido a las presiones beligerantes derivadas de la Guerra de los Treinta Años. Se construye el Castillo de Santa Cruz, una plaza militar conquistada por los portugueses en 1665.

Con esta victoria La Guardia perteneció al Reino de Portugal durante tres años. De aquel tiempo también es una pequeña fortaleza ubicada en un pequeño islote en la boca del puerto, una construcción que recibía el nombre de Atalaya, elemento protagonista del escudo de la villa.

En el marco de las Guerras Napoleónicas y en concreto la Guerra de la Independencia, en 1809 una vez entrado Soult en Galicia y tras su fracaso en el intento de invadir Portugal por Valença do Minho cambia de estraegia e intenta cruzar el río por A Guarda, llegando el día 5 de febrero una vanguardia ocupando el castillo de Sta. Cruz que había sido abandonado debido a la esterilidad de una defensa contra fuerzas tan bien preparadas, el grueso del ejército dirigido por Soult llegó el día 12, haciendo promesa de respetar vidas y propiedades haciendo montar guardia tanto en el convento de las monjas como en la casa parroquial.

 La población se "echó al monte" se dejó a mujeres e hijas en los altos de Burgueira y de la Groba , incluidas las monjas. Solo quedaron los varones que casi inmediatamente comenzaron a organizarse en milicias.

 La guarnición del castillo se dirigió hacia Caminha donde comenzó a planear una reconquista contando con el apoyo de las fuerzas portuguesas mientras que en A Guarda se llevaban a cabo operaciones de sabotaje y escaramuzas a modo de emboscadas en colaboración con vecinos de otros pueblos mientras que Soult esperaba la mejor ocasión para cruzar el río e invadir Portugal, cosa que no pudo por una crecida. 

Soult comenzó a inquietarse pues no llegaba el momento oportuno para la invasión a Portugal y por que las acciones de las "alarmas" (milicias) de la zona provocaba la pérdida de soldados, que fueron enterrados en el patio del colegio jesuíta ubicado en O Pasaxe, el mariscal tomó la decisión de irse el día 17 dejando una guarnición en el castillo; conocido esto las autoridades exiliadas en Caminha comienzan a organizar a los vecinos y planificar un asalto a la fortaleza. 

El día 10 de marzo cruzan el río 600 soldados portugueses al mando del coronel Serpa mientras que las "alarmas" guardesas se ponen bajo las órdenes del capitán Juan de Almeida e Sousa que venía con otros 50 soldados; al llegar al castillo y tras parlamentar el coronel Serpa con el oficial francés este decide arriar la bandera francesa y entregar la posición volviendo a ser izada la bandera española y restituida a Fernando VII 

.Las autoridades y personas distinguidas se reunieron y formaron una Junta de Defensa para reclutar hombres y organizar la lucha para la expulsión francesa de Galicia. 

Así pues A Guarda se convierte en la primera localidad en la que se arría por primera vez una bandera de Francia en el período napoleónico.

Lo más importante ocurrido en los siglos posteriores fue el descenso del nivel de vida, un hecho determinante que llevará a mucha población a emigrar a América durante el siglo XIX, sobre todo a la Antilla de Puerto Rico

En 1845 se escinde el que hoy es el ayuntamiento de O Rosal, quedando La Guardia conformada en tres parroquias (Santa María de La Guardia, San Lorenzo de Salcidos y La Visitación de Camposancos). 

En la segunda mitad de este siglo se instala en el lugar de A Pasaxe un importante colegio jesuita.​

El siglo XX estuvo vertebrado por la fractura social que supuso la guerra civil española. La Guardia se sumó rápidamente al alzamiento militar.

Cosas que podemos hacer en La Guardia:

Visitar los símbolos marineros de A Guarda


Puerto de A Guarda

Para sumergirte en el auténtico espíritu marinero de A Guarda acércate al Monumento ao Mariñeiro, merecido homenaje a la gente del mar, y al Museo do Mar, ubicado en la réplica de una antigua atalaya al final del paseo marítimo, donde verás una interesante muestra de objetos de pesca y una curiosa colección de joyas. 

Ahonda en su tradición pesquera en la lonja y en las típicas casetas de pescadores, unos de los puntos más turísticos y visitados, pero no por ello menos auténticos, de A Guarda, donde serás consciente de la importancia del mar en esta bella población costera. 

Descubrir todo lo que la villa ofrece


Casa indiana de A Guarda

Como en todo pueblo marinero tradicional, en A Guarda prima el sentimiento religioso y aún se reza por el pronto regreso de sus barcos cuando salen al mar. 

Es por ello que nos encontramos con varios edificios religiosos importantes como la Iglesia de Santa María, románica del siglo XII, con varias piezas barrocas de importancia y la Iglesia del Monasterio de las Benedictinas. El Monasterio, antiguo hogar monacal, se ha convertido en hotel-monumento y restaurante. 

A lo largo de las calles de A Guarda nos vamos topando con algunas edificaciones peculiares y cuya arquitectura parece no casar con la de un pueblo marinero. Son las llamativas Casas Indianas, construidas a finales del siglo XIX por los emigrantes del pueblo que viajaron a América y lograron amasar fortuna. Pretendían implantar un nuevo modelo arquitectónico, pero la idea no cuajó y hoy las grandes casonas sobreviven como el símbolo de la prosperidad en la América de antaño. 

Para continuar tu paseo por A Guarda dirígete a la Praza do Reló y al Castillo de Santa Cruz, antigua fortaleza de cara al Miño, situado en el punto más elevado de la localidad. 

Fotografiar la fachada marítima de A Guarda

Fachada marítima de A Guarda

Cuando buscamos información sobre A Guarda aparecen ante nuestros ojos decenas de fotografías con una de sus estampas más características: la fachada marítima. En ellas llaman la atención las coloridas portadas de sus casas a pie de puerto, siempre mirando al mar, y también el ambiente que se vive en las terrazas y restaurantes aledaños. 

No puedes dejar A Guarda sin contemplar esa escena, si es posible desde el mar, alquilando alguna pequeña barca con patrón en el puerto, y te llevarás la mejor instantánea que puedes tomar de este pueblo marinero. 

Contemplar la desembocadura del Miño desde las alturas

Miradores de Santa Trega 

Son muchos los observatorios naturales que nos ofrece el municipio de A Guarda para regalarnos la vista, entre ellos citaremos As Loucenzas, con área recreativa, el Mirador da Capela Cruzada o el del Castelo de Santa Cruz, entre otros. 

Pero de nuevo Santa Trega vuelve a sorprendernos con una ruta de miradores muy especial que nos conduce a través de senderos y caminos forestales hasta 16 bancos tallados en madera, situados en enclaves estratégicos para contemplar desde ellos la desembocadura del Miño y el estuario de este río. 

Pero eso no es todo, pues allí arriba se pueden atisbar la grandeza del Océano Atlántico y los municipios portugueses de Caminha y Vila Nova de Cerveira. El mejor escenario para ver la puesta de sol, un auténtico espectáculo de luz y color en Santa Trega. 

Tumbarse al sol en las sus playas

Praia Os Muiños 

No hay verano gallego sin playas y si tu visita a A Guarda coincide con esta estación del año seguro que vas a querer refrescarte del calor de esta zona en alguna de ellas. 

Las playas de Area Grande, Camposancos, Fedorento, O Carreiro y las playas fluviales de O Codesal, A Armona y Lamiña, con áreas recreativas y zonas de sombra, son ideales para pasar un día de sol y playa en un entorno único en el que puedes escoger entre bañarte en el mar...o en el río. 
 
Cruzar al vecino Portugal en ferry

Embarcadero del ferry a Caminha

La cercanía de A Guarda con Portugal permite al visitante hacer una incursión de un día en el país vecino y al mismo tiempo vivir la experiencia de cruzar de un país a otro en pocos minutos. El transbordador une A Guarda con la localidad portuguesa de Caminha y sale del embarcadero de O Pasaxe, en Camposancos. 

Caminha tiene un casco histórico pequeño pero bonito en el que perderse unas horas viendo la Torre del Reloj, los barrios histórico y medieval, el Chafariz renacentista y la Iglesia da Misericordia. Rodea la parte fortificada justo enfrente de su iglesia matriz encontrarás la subida a sus murallas para observar el Río Miño y una preciosa estampa de Santa Trega. 

Darse un buen homenaje de la mejor langosta

Comer langosta en A Guarda 

La langosta es la protagonista de los mariscos en A Guarda y en cualquier restaurante en el que entres la verás formando parte de su plato estrella. 

Los Restaurantes Area Grande, con terraza directa al mar, el Alborada o el famoso Chupa Ovos son algunos de los locales de A Guarda donde degustar las mejores langostas frescas de la zona, además de otros mariscos y platos típicos de la gastronomía gallega como el pez espada, el pescado más consumido en la zona. 

Celebrar sin límite las Festas do Monte

Festas do Monte en A Guarda

A Guarda es lugar de celebraciones casi todo el año, muchas de ellas relacionadas con la gastronomía y el mar, entre las que destacan la Festa da Langosta o la Festa do Peixe Espada. Pero su fiesta más importante es la Festa do Monte, que tiene lugar en agosto, catalogada de Interés Turístico de Galicia. 

El Monte de Santa Trega es escenario de estos festejos, donde se celebra una comida popular y su posterior “desfeita” o despedida a lo grande de las fiestas. Para preservar las estructuras del castro está prohibido transitar por la zona arqueológica durante las mismas. 

Explorar unos alrededores con muchas posibilidades

Puente de Tui con la ciudad al fondo

Quien visita A Guarda se queda con más ganas de Galicia y para eso están los alrededores del municipio, con lugares tan interesantes como O Rosal con su tradición vinícola y el espacio natural de los Muiños do Folón e do Picón; Baiona y su Fortaleza de Monterreal reconvertida en prestigioso parador; Tui y su arquitectura medieval y el Monte Aloia o la citada Caminha en Portugal. 

El entorno del municipio es sencillamente espectacular con los Montes de Santa Tecla y Terroso, el Atlántico y los paisajes de la desembocadura del Río Miño. En los alrededores del pueblo se encuentra el yacimiento del Castro de Santa Trega, uno de los poblados celtas más importantes de la provincia. 

Más allá de su entorno fascinante, encontrarás también monumentos interesantes en la misma localidad como el Castillo de Santa Cruz, la Torre del Reloj, el Convento barroco de San Benito o la Iglesia de Santa María Asunción en que se mezclan diferentes estilos.

3. para Comer en La Guardia:

Casa Chupa Ovos
C/ La Roda, 24, 3
6780 A Guarda España
+34 986 61 10 15

Alborada
Rua Do Porto 34 En el puerto de A Guarda, 
36780 A Guarda España
+34 986 61 03 21

Casa Olga
Rua Malteses 24 BAJO, 
36780 A Guarda España
+34 986 61 15 16

La Casa de la Abuela
Calle Calvario 69 Calvario 69, 
36780 A Guarda España
+34 986 61 09 78

y algo mas económicos:

Puerto Guardes
Rua Porto 1, 
36780 A Guarda España
+34 986 61 34 88

El Paseo
Rua Porto 32, 
36780 A Guarda España
+34 986 61 11 08

Bar Restaurante O Couto
Carretera de Camposancos 110, 
36788 A Guarda España
+34 986 62 72 36

 Es imprescindible antes de marcharnos de la zona subir al 

4. Castro de Santa Tecla

Castro de Santa Trega

Su imponente castro galaico, declarado Monumento Histórico Artístico Nacional (no es para menos) es  Bien de Interés Cultural. 

La historia de este importante castro daría para un capítulo completo ya que, según indican los petroglifos encontrados en el monte, allí vivieron pueblos de la etapa final del Neolítico gallego, 2000 años antes de la construcción del castro.

 Se cree que el castro tuvo una ocupación continua entre los siglos I a.C. y II d.C. y a partir de ese momento vivió un proceso de abandono. 

En el emplazamiento castrexo podemos ver las construcciones circulares propias de un castro y también un museo, dos Via Crucis de los siglos XVII y XX y la Ermita de Santa Trega. 

Pero además es un mirador espectacular hacia el Miño y hacia Portugal, por lo que sus antiguos pobladores no sólo disfrutaban de la defensa que el pueblo amurallado les proporcionaba, si no también de una panorámica privilegiada.

Es una de las maravillas de Galicia, estos poblados celtas que se encuentran a lo largo de toda la provincia. 

Y uno de los más bonitos y mejor conservados es el Castro de Santa Trega, situado en el monte que tiene el mismo nombre. 

Quizás es difícil de creer, pero en su época de esplendor (el siglo I a. C.) el asentamiento llegó a ser habitado por más de 5.000 personas. 

Es un viaje en el tiempo pasear entre las ruinas de las casas ovaladas y te recomendamos echar un vistazo al pequeño museo del recinto, también. 

Desde el castro mismo podrás disfrutar de unas vistas fascinantes de la desembocadura del Miño.

y desde aquí vamos hacia nuestra siguiente etapa:

5. Los Muiños (Molinos) do Folón e Picón

Molinos de Folón y Picón

Se encuentran situados en el municipio de El Rosal, entre los lugares de Martín y Fornelos, en la ladera del monte Campo do Couto, desde el que además se puede observar todo el valle del Rosal, la desembocadura del río Miño y del monte en el que se encuentra el Castro de Santa Tecla (Santa Trega en gallego).

Son un grupo de 60 molinos en cascada, documentados ya en el siglo XVIII. Son un legado característico del rico patrimonio etnográfico de la comarca del Bajo Miño.

Los 60 molinos se encuentran divididos en dos tramos que reciben dos nombres diferenciados:
  • Los molinos del Folón: 36 construcciones en la vertiente del río Folón.
  • Los molinos del Picón: 24 edificaciones en la vertiente del río Picón.
Dentro de los diferentes tipos de molinos existentes, se pueden clasificar como molinos de rodezno o de rueda motriz horizontal, y dentro de estos, en los molinos del Folón y del Picón podemos encontrar tanto molinos de canal (normalmente cubierta en el tramo más inclinado), en los que el agua desemboca justamente en el infierno donde está situado el rodezno; y molinos de cubo o de pozo, que se pueden observar en los tramos con más pendiente de la ruta, donde se almacenaba el agua en los cubos de los molinos superiores e de allí una vez que el molino ya la usara, pasaba al siguiente y así sucesivamente.

La mayoría de ellos tienen una estructura de dos plantas. La inferior es en la que se encuentra la maquinaria sobre la que actúa la fuerza del agua. La planta superior es donde se encuentran las muelas de piedra con las que se muele el grano.

Los molinos más antiguos datan de principios del siglo XVIII, aunque también los hay del siglo XIX. 

Los más antiguos son los molinos número 11 y 17, datados respectivamente en 1702 y en 1715.

 Los dinteles, jambas, umbrales y paredes (tanto interiores como exteriores) incluyen numerosos signos de cantero y de los sucesivos propietarios. 

Entre las marcas y señales existentes, destacan las cruces, que seguramente tendrían una posible función de protección y, al mismo tiempo, delimitadora de la propiedad. 

Además estas cruces se suelen acompañar de inscripciones u otras marcas, como en el molino número 4, en el que la cruz se acompaña de la leyenda Ave, o del número 21 en el que la cruz se acompaña de un cáliz.

Todos están construidas con piedra y en pendiente junto al río para aprovechar la fuerza motriz del agua. De ellos salía la harina de maíz, pero también la de centeno o la de trigo para el consumo familiar. 

En el exterior algunos de los molinos se conservan pilas que fueron usadas como abrevaderos y comederos de animales, como es el caso del molino número 5 (que además tiene un cobertizo para las caballerías) o el número 23.

Hoy en día, existe una ruta de senderismo señalada con posibilidad de hacer visitas guiadas gratuitas con el fin de ver y entender el funcionamiento de los molinos.

Los antiguos molinos de agua forman parte paisaje gallego y uno de los mejores lugares donde contemplar una gran concentración de estas pintorescas construcciones es la hermosa ruta de los muiños do Folón e do Picón. 

Durante este recorrido entre paisajes verdes podrás ver numerosas cataratas y hasta 60 molinos tradicionales, ¡una verdadera pasada!

 

6. Oia


Oia, Pontevedra

La Comarca del Bajo Miño es una de las zonas más bonitas de Pontevedra con numerosos pueblos bonitos. Oia, este municipio costero rodeado por las montañas de la Sierra da Groba, es uno de los más destacables. 

El topónimo Oia está bien documentado y desde época medieval, principalmente ligado al monasterio de Santa María localizado en este término. El documento más antiguo que cita esta localidad es un pergamino suelto que data de 1137

De la Edad del Bronce se han encontrado relieves y pinturas rupestres en los montes orientados hacia la costa. Hay abundantes restos de castros levantados por los celtas, principalmente, el yacimiento arqueológico de Bouza Fariña, en Mougás, en el cual se encontró un altar de sacrificios que ahora se encuentra en el Museo Arqueológico de Pontevedra. 

Y en Viladesuso hubo una villa romana con una ara que actualmente se encuentra en el Museo Diocesano de Tuy.

Sin embargo, la historia de Oya comenzó a girar en torno al Monasterio de Santa María de Oya, fundado por Alfonso VII en 1132 como abadía, siendo su primer abad Pedro de Incio.

En 1185 adoptó la reforma cisterciense, sometiéndose a la abadía de Claraval la cual se incorporó en 1547 a la congregación cisterciense de Castilla. Dicho monasterio fue desamortizado y vendido a particulares en 1835, cuando la iglesia del monasterio se convirtió en iglesia parroquial.

El principal monumento de la localidad es el Monasterio de Santa María, fundado en el siglo XII por los cistercenses y construido en un lugar idílico cerca del mar. El conjunto está en manos privadas, pero se puede visitar bajo reserva por internet.

Pozas de Mougas, Oia

Las Pozas de Mougás están situadas en la falda oeste da Serra da Groba, entre una serie de valles y cuencas fluviales, formados por pequeños ríos que descienden de manera vertiginosa hacia el mar, y que a su paso van formando estas pozas.

Pozas de Mougás

Las Pozas de Mougás son uno de los atractivos turísticos más importantes de toda la provincia de Pontevedra. Normalmente, son un punto obligatorio para todas las personas que visitan Galicia, ya que tienen aguas cristalinas y limpias que permiten que los niños se bañen sin ningún tipo de peligro.

En verano, las pozas se convierten en lugar donde poder disfrutar de un baño y, además, cerca del Rego das Pías, se localiza un área recreativa formada por un buen número de mesas y alguna fuente. Además, las temporadas lluviosas también son una buena época para disfrutar de estos parajes, ya que la abundancia de agua forma verdaderas maravillas de la naturaleza.

Es recomendable intentar ir temprano para coger sitio y disfrutar de un baño sin demasiado agobio, ya que dependiendo de la hora y del día en el que vayáis, es posible que encontréis bastante gente. Así que, es mejor ir un día de principio de verano por la mañana y disfrutar de una buena comida rodeado de la naturaleza.

Cómo llegar

Para llegar a las pozas es necesario coger la C-550 que une Baiona y A Guarda. Una vez en la parroquia de Mougás tenéis que continuar la carretera hasta el cruce en el que hay un cartel del Picadero de caballos, y otro más pequeño que anuncia las pozas.

Girando a la derecha y empezando a subir por la carretera, veréis un pequeño mirador con una piedra vallada y unos metros después un cartel a la izquierda que anuncia el camino de tierra hacia las pozas. Podéis bajar el coche hasta la zona donde está el merendero, aunque en épocas de verano, debido a la frecuencia de bañistas, las posibilidades de aparcar son escasas, por lo que es recomendable dejarlo en la carretera.

7. y para comer en Oia:

Casa Henriqueta
Rua Vicente Lopez 3,
 36794 Oia España
+34 659 62 80 34

Porto Dos Barcos
Rua Serrallo 1 Viladesuso Pedornes, 
36309 Oia España
+34 669 21 42 04

Talaso Atlantico
Lugar As Marinas s/n, 
36309 Oia España..
+34 986 38 50 90

8. Bodegas Quinta Couselo

La historia de esta bodega está íntimamente ligada al Monasterio de Santa María de Oia.

Monasterio de Santa María de Oia

El Monasterio cisterciense de Santa María la Real de Oia ofrece un grandioso emplazamiento al océano Atlántico, en una ensenada rocosa, entre las villas de A Guardia y Baiona. 

Como ya señaló Avila y la Cueva en el siglo pasado, el nombre de Oia se relaciona con su emplazamiento. En efecto, “por tener su asiento a orillas de la mar, en una grande profundidad mirada, con respecto a las elevadas sierras que tiene por el oriente, le nombraron Oya, derivado de Oyo”.

Según un cronista cisterciense de la Congregación de Castilla, el cenobio de Oia es el único de la Orden que se levanta a orillas del Atlántico. 

La fachada de su templo y las dependencias monasteriales del costado occidental se sitúan al borde del mar.

Se conservan los restos de un espolón o malecón a pocos metros de la orilla, cuyos muros se abren en la parte central de la cala, y que configuraba un pequeño pasadizo con saliente y entrante para los barcos de pesca, que se podía tapar con una red o empalizada de madera. 

El recinto portuario, denominado “camboa”, se empleaba como sistema de pesca y también protegía a las embarcaciones y amainaba la fuerza y el batir de las olas contra los muros del monasterio.

Desde sus orígenes, el monasterio tuvo vínculos con el valle de O Rosal, donde los monjes adquirieron diferentes propiedades e impulsaron el cultivo de la vid. 

La bondad del clima del valle hizo que estas fincas se utilizaran como lugar de descanso y retiro de los monjes. 


Entre estas propiedades se encuentran la granja y priorato de San Antonio y la granja nombrada da Cheira, en el lugar de Couselo que fue adquirida por los monjes en el 1163. 

Esta granja da Cheira es lo que hoy conocemos como Quinta de Couselo.

Estas heredades pertenecieron a los monjes hasta la desamortización, en el año 1835. 

El monasterio y sus propiedades pasaron entonces a pública subasta. La venta del edificio del monasterio se llevó a cabo el 15 de abril de 1844.

La granja da Cheira fue subastada poco después y pasó por diferentes manos hasta que el 15 de enero de 1864 fue adquirida por Don Casimiro Dorado y Méndez. 

Con la adquisición de la granja por Don Casimiro la propiedad va a permanecer en manos de la familia Vicente durante casi 150 años.

En agosto del 2013 los hermanos Suarez Vicente, bisnietos de don Casimiro, venden la propiedad a Grandes Pagos Gallegos de Viticultura Tradicional, un grupo vitivinícola cuya filosofía es desarrollar proyectos singulares en aquellas zonas donde mejor se expresen las variedades autóctonas gallegas.


Dirección: Barrio Couselo, 13, 36770 O Rosal, PO
Horario: Cierra pronto ⋅ 19:00 ⋅ Abre el mié a las 10:00
Teléfono: 986 62 50 51

y ahora volvemos sobre nuestros pasos para dirigimos hacia la Villa fronteriza de 

9. Tuy

Tuy, Pontevedra

Ciudad histórica, posiblemente de origen griego, Tui era el paso obligado del Miño para la calzada romana que unía Braccara Augusta (la actual Braga portuguesa) y Austurica Augusta (Astorga, León)

Habitada desde tiempos inmemorables, por aquí pasaron romanos, suevos, visigodos, musulmanes, y judíos, además fue atacada por vikingos, portugueses y franceses… Su importancia fue creciendo hasta ser proclamada una de las 7 provincias del Reino de Galicia. Con esa premisa entenderás que Tuy no es un pueblo cualquiera y lo que te espera aquí… tiene telita.

Durante la Edad Media, la urbe gallega vivió siglos de esplendor, sobre todo después de que Doña Urraca le concediera privilegios. El rey godo Witiza tuvo en Tuy su corte y palacio. Es, además, una de las siete capitales del antiguo Reino de Galicia hasta la división provincial de 1834.

Su condición de ciudad fronteriza, con el Puente Internacional que tantas colas de vehículos ha visto, ha marcado su vida comercial en los últimos decenios. Hoy, la autovía cruza el Miño y ya es posible ir por autopista de A Coruña a Lisboa.

En el extremo suroeste de Galicia, con el Miño como telón de fondo y a un pasito de Portugal, encontramos la bonita ciudad de Tui (Tuy) que, tras su extraordinaria fachada, esconde una gran historia. Puede que te suene gracias a su catedral, una de las más importantes de Galicia, pero créenos… hay muchas más cosas que ver y hacer en Tui .

Una opción muy interesante para conocer lo imprescindible de Tui es apuntarte a este free tour.

¿Listo para explorar este rincón gallego? Vamos allá!

Según te vas aproximando a Tuy, su silueta se va haciendo más nítida, y te parecerá estar entrando en una auténtica fortaleza. Aunque en este caso, la que domina las tierras desde lo alto no es una torre o un castillo, sino la Catedral de Santa María, su más maravillosa joya.

Se empezó a construir en el año 1120 en estilo románico, pero a lo largo de su historia se fueron añadiendo elementos con las nuevas modas de la época. De todo el conjunto destaca su portada principal, que se trata ni más ni menos de uno de los primeros ejemplos de arte gótico en toda España. 

Fíjate en cada detalle del pórtico en el exterior, con sus arcos apuntados y sus estatuas y representaciones escultóricas, y disfruta de su interior y de su claustro, el mayor de época medieval en Galicia.

Para visitar la Catedral se cobra una entrada de 5€ (hay un circuito cerrado e incluye una audioguía), pero si quieres subir también a sus cubiertas en un tour guiado, el precio es de 9€ (a la 13:00 y a las 17:15). 

En la Plaza de la Catedral, justo delante de su fachada, verás el letrero de “TUI” donde, casi por tradición, deberías sacarte una foto. La verdad es que la estampa es magnifica, así que no te la pierdas 

Consejo: en la misma plaza está la Oficina de Turismo, donde podrán darte unos cuantos consejos sobre todo lo que ver y hacer en Tui, y hacerte con un mapa. Además alrededor de la ciudad encontrarás carteles con información sobre cada enclave.


Tuy, como cualquier ciudad medieval que se precie, también contaba con una muralla que defendía a sus vecinos de posibles ataques enemigos. .

Aunque en la actualidad poco queda de ella, si que hay algunos tramos donde imaginar cómo debía lucir hace unos siglos. El mejor sitio para verla es la Calle Ordoñez, que en su cruce con la Rua Porta da Pia en tiempos remotos se ubicaba una de las puertas de entrada a la ciudad.

El casco histórico de Tui es un pequeño tesoro de calles adoquinadas y edificios de piedra. Aunque tiene algunas cuestas, no es grande, por lo que en una horita lo habrás pateado. ¿Encontraste alguna concha? Es el símbolo del Camino de Santiago, y es que por si no lo sabes, Tuy es la primera parada española del Camino Portugués, una de las muchas rutas de peregrinaje que llegan hasta Santiago de Compostela.

Desde la Catedral desciende las escaleras en dirección a la Capilla y el Cruceiro de la Misericordia, gira a la derecha y atraviesa un túnel, que te conduce hasta la calle Entrefornos, flanqueada por muros de piedra y musgo. Allí encontrarás un edificio solitario, que lleva más de 400 en pie. Se trata de la Cárcel Capitular, donde antiguamente se encerraban a los clérigos que cometían algún pecadito.

Otro túnel es el que te separa de la bonita Capilla de San Telmo, de estilo barroco portugués, único de su categoría en Galicia. 

Con una planta en cruz griega, se levantó alrededor de 1770 sobre el edificio que sirvió como última casa de San Telmo. Puede que sea la capilla más curiosa de Tuy, pero hay muchos más lugares de culto, como por ejemplo las Iglesias de San Francisco y la de San Bartolomé.


¿Sabías que la comunidad judía tuvo gran importancia en Tuy?

 Existe una “Ruta Judía” que pasa por algunos lugares que recuerdan el paso de este pueblo, como el candelabro (o Menorá) grabado en la piedra del claustro de la Catedral, la Casa de Salomón (en la Calle Obispo Castañón) o la antigua Sinagoga. Aquí puedes descargarte el mapa.

Tras pasar a través del pasaje de la medieval Torre do Arco y ascender por la Calle Obispo Castañón, encamina tus pasos hasta uno de los edificios más importantes que visitar en Tuy: el Convento de las Clarisas, conocido también como el Convento de las Monxas Encerradas… por obvias razones :-p

Lejos de la fe y de la belleza arquitectónica del sitio (que te aseguramos no le falta), aquí hay que venir para cumplir con una tradición bien sabrosa (en el sentido literal)… 

Entra en el portal del Convento, acércate a la ventanita, llama al timbre y espera… en cuanto oigas una voz femenina que te saluda con un “ave María” pide una caja de peces de almendra.

 ¿Peces de almendra? 

Sí: son unos postres que las hermanas del Convento preparan y están de vicio. Todo este proceso se realiza a través del torno, así que nunca habrá contacto visual.

Esperamos que no tengas uno de esos miedos inexplicables a atravesar túneles, porque tendrás que volver a pasar por otro. Se ubica justo en la esquina del Convento y desde aquí la ruta a pie empieza a descender, primero pasando por la Plaza da Armada Española donde hay uno de esos típicos cruceiros de piedra. 

Y luego llegarás al Mirador Plaza de la Estrella, desde donde verás a tus píes el río Miño y al otro lado Portugal. 

Baja entonces por la escalera en zigzag y recorre el agradable paseo que trascurre a orillas del Miño. En unos pocos pasos llegarás hasta el Puerto de Tui y la Playa Fluvial de Tui.

Una de las últimas paradas de nuestra visita a Tuy fue la Iglesia y Monasterio de Santo Domingo y, aunque lo encontramos cerrado, no nos pusimos tristes: la razón fue llegar hasta el mirador de la Alameda, que ofrece la mejor panorámica de la ciudad y su perfil.

 Si tienes suerte de encontrar el Convento abierto, ni te lo pienses: en su interior se conservan dos preciosos retablos de Antonio del Villar.

 Acabamos el recorrido en la glorieta que acoge el Monumento al Caballo Salvaje, una escultura que representa a 3 caballos. No son pocas las esculturas equinas repartidas por el mundo, pero prácticamente siempre acompañan a un personaje histórico (normalmente militar).

 Estas no. Y es que rinden homenajes a los caballos salvajes gallegos!

10. y para comer en Tuy:

Restaurante #Elniñotrasto
A Gandara s/n Dentro del Hotel Alfonso I, 
36720 Tui España
+34 986 69 97 69

Taperia La de Manu
Calvo Sotelo 40,
 36700 Tui España
+34 674 54 94 94

Ideas Peregrinas
Porta Da Pia 1, 
36700 Tui España
+34 986 07 63 30

Arrayal 39
Rúa Arraial, 39 San Bartolome, 
36712 Tui España
+34 986 60 18 08

y algo mas económicos

Fronteira GastroBar
Avenida Espanha 1, Valenca 
4930-677 Portugal.
+351 967 598 489

O Vello Cabalo Furado
Rua Seijas 2, 
36700 Tui España
+34 986 60 38 00

Taperia O Albergue
Calle Seijas Nº6, 
36700 Tui España
+34 620 60 15 08

y es casi obligatorio  cruzar la frontera hasta la vecina villa portugesa de 

11. Valenca do Miño

Valenca do Miño, Portugal

Valença do Miño es una pequeña ciudad portuguesa rodeada por con un increíble sistema defensivo que se conserva en perfecto estado y que merece la pena visitar. Valença se encuentra separada de la provincia de Pontevedra por el río Miño que hace de frontera natural entre España y Portugal.

En España se hizo famosa por sus tiendas, sobre todo textiles, en las que comprar toallas y sábanas de muy buena calidad a precios muy económicos.

Hoy en día ya no hay tanta diferencia de precio, pero es un pueblo muy bonito y merece la pena ir a pasar el día y aprovechar para degustar la gastronomía portuguesa. Hay muchísimas tiendas, restaurantes y cafeterías y casi todos los que allí trabajan saben hablar español o por lo menos se hacen entender a la perfección.

El puente internacional de TuyPara entrar en la ciudad, la única opción que había antes de construir la autopista, era El puente internacional de Tuy. Éste salva las aguas del río Miño y une la localidad de Valença con la de Tuy, o lo que es lo mismo, Portugal con España.

Su obra acabó en 1885 y resulta muy curioso ver el triple uso del puente ya que por arriba pasa el ferrocarril, por el interior de la parte baja circulan los coches y a los lados los peatones.

El Señor de Vauban

En 1643, para protegerse de invasiones a Valença, el Señor de Vauban reconstruyó los muros del siglo XII que rodeaban la ciudad, dándole la imagen que hoy en día vemos. La forma de estrella de la fortaleza, se repite en muchos pueblos, como por ejemplo en Chaves.

Tiene 4 puertas de acceso, 12 baluartes, 4 revellines y la muralla. Se conserva prácticamente intacta. Puedes entrar en ella en coche, hay semáforos que regulan el paso en un solo sentido.

Sébastien Le Prestre (1633-1707), es el Señor de Vauban y posteriormente Marqués de Vauban. Fue Mariscal de Francia e ingeniero militar famoso por el diseño de fortificaciones con gran influencia a nivel mundial. Algunas de ellas incluso se encuentran en la lista del Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO.

Valenca do Miño, Portugal

Las edificaciones de Valença do Minho son en gran parte medievales, el centro es peatonal y sus calles son adoquinadas, muchas de sus casas tienen la típica fachada de azulejos y bonitos balcones.

volvemos a España, y nos dirigimos hacia el 

12. Parque Natural Monte Aloia

Parque Natural Monte Aloia

El Parque Natural Monte Aloia es el más pequeño de los 6 parques naturales de Galicia, pero es aquel que fue declarado primero. 

El parque se encuentra en la Serra do Galiñeiro y desde la Casa do Enxeñeiro Areses – la antigua casa de un ingeniero de montes, hoy centro de interpretación – parten numerosos senderos para perderse por los bonitos bosques.

Cercano a Tui e integrado en la Serra do Galiñeiro, el Monte Aloia tiene unos 10 km de sendas en un paisaje singular. Es el resultado de una exótica repoblación realizada hace 100 años con cipreses, abetos y cedros del Líbano.

Declarado Parque Natural en 1978, el primero de Galicia, el monte Aloia es una auténtica atalaya a 700 m de altura con 5 miradores y extraordinarias vistas sobre el río Miño. En el monte hay restos prehistóricos y romanos y su historia está rodeada de leyendas.

 Se dice que aquí las yeguas salvajes son fertilizadas por el viento. También que este es el mítico Monte Medulio, escenario del suicidio colectivo de las tribus celtas antes de caer en manos de los romanos. Tal vez.

El Aloia sabe que es atractivo en una tierra tocada por la bondad en lo climatológico y exuberante en lo natural. Un monte verde que tiene además sólidas raíces en el subsuelo de granito. Ha conocido a lo largo de su historia usos defensivos, religiosos, forestales y recreativos.

 Fue el primer Parque Natural de Galicia, y aquí permanece en complicidad con el río que a sus pies comienza a despedirse antes de entregarse al mar.

Hay miradores como el Mirador da Gran Cruz que ofrecen vistas muy bonitas, pero quizás la excursión más interesante es recorrer el Rego de Pedra, una ruta construida en los años 50 para transportar agua a los campos de cultivo de Frinxo por el bosque.

 

una vez extasiados con la belleza del parque del  Parque  Monte Aloia no encaminamosz hacia el 

13. Castillo de Sobroso

Castillo de Sabroso, Pontevedra

Hablando de Mondariz, el Castillo de Sobroso, una de las fortificaciones importantes de la provincia se encuentra en las inmediaciones de dicho pueblo. 

El castillo se asienta en la cumbre de la colina de Landín, el pico más alto de la zona y domina las vistas de toda la región. 

El castillo, antiguamente llamado "Soveroso" por las sobreiras o alcornoques que existían en el entorno, está situado en un promontorio rocoso en la ladera del Monte Landín, a 334 metros sobre el nivel del mar.

La primera noticia del Castillo de Sobroso nos la facilita la "Historia Compostelana", fuente histórica de gran importancia durante el s. XII. 

Se refiere a la noticia de que la reina Doña Urraca fue sitiada por algún tiempo en esta fortificación por su hermana Doña Teresa, infanta de Portugal, y su hijo Alfonso VII en 1117. 

Finalmente huyó a Compostela en busca del auxilio del Arzobispo Gelmírez.

El castillo está compuesto en la actualidad por tres elementos: una cerca exterior, que mantiene en algún tramo el trazado primitivo del siglo XII con un perímetro muy ceñido al edificio, que deja poco espacio para la guarnición, el cuerpo residencial con dos plantas, la baja puesta para albergar el cuerpo de guardia con sus tronas defensivas y la torre del homenaje, que protege, con sus 13 m, el único flanco por el que el castillo pudiese ser atacado.

Conforman un conjunto que resulta imponente desde el exterior por sus tres estructuras de diferentes alturas y sobrepuestas unas a las otras.

El castillo está custodiado por un gran parque forestal que ocupa 30 hectáreas de monte arbolado, donde conviven unas 40 especies distintas de árboles y se puede disfrutar de una bonita senda botánica.

En esta senda, el visitante encontrará diferentes paneles tecnológicos interpretativos que le facilitarán la información sobre los recursos naturales de esta bonita ruta:

Un mundo bajo nuestros pies

Líquenes, una asociación simbiótica
Carballo
Árbol de Alcanfor
Frutales, la reproducción de las plantas
Alcornoque, adaptado al fuego
Acebo, un ecosistema en miniatura

Está rodeado de un amplio parque forestal que lo convierte en una de las postales más bonitas de esta parte de la provincia. 

La fortaleza es de estilo románico y su construcción fue terminada en el siglo XI. El castillo consiste en tres partes: una cerca exterior, el cuerpo residencial que tiene dos plantas y la Torre del Homenaje.

15. Balneario de Mondariz

Balneario de Mondariz, Pontevedra

El Balneario de Mondariz fue inaugurado en el año 1873, siendo el primer complejo de estas características en Galicia y, desde sus inicios, una de las más importantes villas termales de Europa. 

En la actualidad, este histórico balneario se ha convertido en un complejo hotelero integrado por un Hotel, el balneario con aplicación de aguas mineromedicinales, el Palacio del Agua-Spa, un campo de golf, un Centro de Congresos y Convenciones, además de varios restaurantes. 

El Hotel del Balneario de Mondariz cuenta con 194 habitaciones distribuidas en 3 edificios históricos donde se combinan tradición y modernidad. 

El Hotel ofrece servicios para el cuidado del cuerpo en su gimnasio, piscinas exteriores y la sauna. El Balneario de Mondariz ofrece una variada oferta gastronómica con 3 restaurantes diferenciados. 


15. y para comer en Mondariz:

Regato de Valdecide
Ramón Peinador 34-36, 
36890 Mondariz-Balneario España.
+34 986 65 66 19

Casa Rivero
Avenida Ramón Peinador, 4 Bajo, 
36890 Mondariz-Balneario España
+34 986 65 63 37

Restaurante O'Rianxo
Barro Villasobroso 11, 
36879, Mondariz España
+34 986 65 44 34

A Xanela Gastronómica
Rua Real 62, 
36860 Ponteareas España.
+34 886 21 69 97

y pra terminar nuestro recorrido nos encaminamos hacia el 

16. Castillo de Soutomaior 

Castillo de Soutomaior 

Probablemente el Castillo de Soutomaior es la fortificación más impactante que visitar en la Provincia de Pontevedra. La construcción original se data del siglo XII aunque posteriormente fue reformado en los siglos XV y XIX. Como su nombre indica, el castillo fue propiedad de la familia Sotomayor, pero luego pasó a manos de varias familias de marqueses que lo usaron como residencia estival. 

Este conjunto arquitectónico, mitad fortaleza medieval, mitad palacio neogótico del siglo XIX, está formado por dos torres unidas por un edificio habitable y un patio de armas, rodeados por una doble muralla.

Su origen está vinculado con la figura de Paio Méndez Sorrede. Hablamos del s. XII, durante el reinado de Alfonso VII. Concebida como edificación fortificada de carácter militar y defensiva hasta el siglo XV, evoluciona coherentemente, de torre de defensa a fortaleza con doble recinto amurallado.

Su estratégico emplazamiento no se debe a la altura o a la inaccesibilidad, sino a las ventajas ofrecidas por encontrarse escondido ante las posibles invasiones realizadas por mar, a su capacidad para señorear las tierras de su feudo y controlar las comunicaciones de sur a norte de la provincia, establecidas a través de Pontesampaio y que se dirigían al interior por los cauces de los ríos Verdugo y Oitavén.

PEDRO MADRUGA

Pedro Álvarez de Soutomaior, más conocido como Pedro Madruga, fue el personaje más singular de los relacionados con el castillo. Hizo de él la base de sus correrías en el siglo XV, época de máximo esplendor de la Casa de Soutomaior.

Se convirtió en leyenda por su intervención en múltiples episodios de la historia de Galicia, como sus enfrentamientos con los irmandiños, con la jerarquía eclesiástica y con otras familias nobles. A él se debe la reconstrucción de la fortaleza tras ser destruida por las revueltas irmandiñas en el s. XV, adaptándola al empleo de armas de fuego, introducidas por primera vez en Galicia.

Tras tres siglos en declive y total abandono, a finales del siglo XVIII adquirió carácter residencial, cuando fue adquirido por el marqués de Mos, quien coloca su escudo de armas en la actual entrada sur.

En 1870 los marqueses de la Vega de Armijo lo transforman en residencia veraniega, convirtiéndolo en un palacio neogótico en el que destacan la capilla y la galería de damas. 

Ellos son también los responsables de la creación del parque y de los jardines que lo rodean, con el fin de dar grandes paseos, sobre todo cuando recibían la visita de Alfonso XII.

Su heredera, María Vinyals y Correa, marquesa de Ayerbe, y su esposo, el doctor Lluría, construyen un sanatorio en las inmediaciones del castillo, que hoy en día se ha convertido en Pousada, así como una serrería mecánica y un molino para transformarlo en granja modélica.

 Pero las actividades políticas de ambos les hacen perder la propiedad a principios del siglo XX, propiciando el progresivo abandono y deterioro de la fortaleza.

Después de importantes restauraciones a finales del siglo pasado hoy luce en estado espectacular esta impresionante fortaleza con doble perímetro amurallado. Su torre y el puente levadizo que comunica con ella recuerda los castillos de los cuentos.

 

17. y para comer en la zona:

Restaurante Asador Pontegrill
Calle OLIVA, 19 BAJO, 
36001 Pontevedra España
+34 986 95 87 50

Marisquería Arcade
Avenida Alfonso Rodríguez Castelao, 51 BAJO,
 36690 Arcade España
+34 986 70 02 26

Avenida
C/Alfonso R. Castelao, 121, 
36690 Arcade España
+34 986 70 00 08


18. Otras Rutas y Escapadas Cercanas: 




No hay comentarios:

Publicar un comentario

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...