miércoles, 6 de enero de 2021

Ruta por las Cinco Villas de Aragón (I): De Zaragoza a Ejea de los Caballeros

Ejea de los Caballeros, Capital de las Cinco Villas, Zaragoza

Tauste, Torre de Santa Maria

Iglesia de San Gil, Luna, Zaragoza

Bardenas Reales, Cinco Villas

Al norte de la ciudad de Zaragoza, historia y naturaleza te esperan en las centenarias Cinco Villas. Una comarca en la que paisajes sorprendentes y pueblos adoquinados se suceden para ofrecerte la oportunidad de conocer una región fascinante.

En tierras de las Cinco Villas tienes una cita con la historia. 

Indice:

  1. Algo de Historia sobre las Cinco Villas
  2. Croquis de la Primera Parte de Nuestra Ruta
  3. Yacimiento Prerromano de Valdetaus
  4. Tauste
  5. Comer en Tauste
  6. Santuario de Nuestra Señora de Sancho Abarca
  7. Castejon de Valdejasa
  8. Luna
  9. Ejea de los Caballeros
  10. Comer en Ejea de los Caballeros
  11. Otras Rutas cercanas

Conocer su extenso patrimonio cultural y medioambiental es aprender del pasado para disfrutar del presente. No hay que olvidar que estas tierras fueron frontera entre cristianos y musulmanes, y posteriormente entre reinos cristianos.

Comarca de las Cinco Villas

La Comarca de las Cinco Villas tiene una superficie de 3.062,50 kilómetros cuadrados y cuenta con una población aproximada de 31.442 habitantes, distribuidos en 31 municipios. Su capital es Ejea de los Caballeros.



La comarca de las Cinco Villas se localiza en el extremo noroccidental de la provincia de Zaragoza, limitando al oeste con la Comunidad Foral de Navarra, al norte con la Comarca de la Jacetania, al este con la Hoya de Huesca y al Sur con la de Zaragoza y la Ribera Alta del Ebro.

Las cinco villas que históricamente han dado nombre a esta comarca aragonesa son: Sos del Rey Católico, Uncastillo, Sádaba, Ejea de los Caballeros y Tauste, pero actualmente la conforman más municipios, formando las Altas Cinco Villas y las Bajas Cinco Villas.

Su gran riqueza patrimonial y su identidad cultural son la consecuencia del influjo que han ido dejando sus diversos pobladores, desde la prehistoria. Existen yacimientos de la Edad del Bronce en Luesia, Ejea de los Caballeros, Castiliscar, Tauste y Luna, restos de la Edad del Hierro en Luna y el yacimiento íbero de Valdetaus en Tauste.

El legado romano es abundante con elementos como el Mausoleo de los Atilios y el Mausoleo de la Sinagoga, ambos junto a Sádaba, o el yacimiento de Los Bañales, cerca de Uncastillo.

Fue la Edad Media quien dejó su huella más profunda, con un estilo románico de gran personalidad y riqueza, desarrollado desde mediados del siglo XI hasta bien entrado el siglo XIII. 

El patrimonio medieval, fruto de la situación estratégica de la zona, cuenta con numerosos ejemplos de torres y recintos defensivos, como el Castillo de Ruesta, el Castillo de Luesia, el Castillo de Biel, el Castillo de Sos, el Castillo de Sádaba y el Castillo de Uncastillo.

 Palacios como el Palacio de los Luna en Erla, y fortalezas como el Castillo de Sora en Castejón de Valdejasa o el Castillo de Yéquera en Luna

El Románico de las Cinco Villas dejó también su huella en la arquitectura religiosa de la zona, la Iglesia del Salvador de Luesia, la Iglesia de Santa María la Mayor y la iglesia de San Martín de Tours en Uncastillo, la Iglesia del Salvador de Ejea de los Caballeros, y la Iglesia San Esteban en Sos del Rey Católico, son algunos ejemplos representativos.

El Gótico también está presente con la Iglesia de Santa María de Sádaba, y diversas tallas religiosas repartidas por las iglesias y ermitas de la comarca.

El Mudéjar aunque tiene escasa presencia cuenta con ejemplos como la Iglesia de Santa María y la Iglesia de San Antón en Tauste, y la Iglesia de Santa María la Mayor en Castejón de Valdejasa.

De época renacentista destacan las casas palaciegas, como el Palacio de los Condes de Aranda en Biota.

 En esta época se construyen además la Casa Consistorial de Sos, la Casa Consistorial de Uncastillo y la Casa Consistorial de Luesia.

El Barroco cuenta con menos representación en la zona, siendo los más notables, el Santuario de la Oliva en Ejea de los Caballeros, el Santuario de Monlora en Luna, el Monasterio de Valentuñana en Sos del Rey Católico, y la iglesia de las Pedrosas.

El río Arba, Arba de Biel, Arba de Luesia y Riguel, descienden desde la Sierra de Santo Domingo y relieves somontanos anexos confluyendo en Ejea de los Caballeros y continuando hasta desembocar sus aguas en el río Ebro en Gallur

El río Gállego fluye por una estrecha franja de la zona oriental. No menos importante es la red de acequias y canales de derivación que recorren la comarca, como el Canal de Bardenas y el Canal de Tauste.

Es una comarca de contrastes, formada por llanuras, valles, ríos y bosques, con bellos parajes propiciados por la diferencia de altitud entre los 240 metros de Tauste y los 1523 metros de la Sierra de Santo Domingo. 

Entornos y paisajes naturales interesantes, como los Aguarales de Valpalmas o la plana de la Negra en La Bardena; los bosques de La Valdonsella; la Sierra de Luesia y la Sierra de Biel, o los Montes de Castejón.

 En la zona hay numerosos humedales y pequeños embalses, naturales unos, y artificiales otros, que permiten el recreo y la práctica del deporte de la pesca, como el Pozo Pígalo, la Estanca de El Gancho o el Lagunazo de El Bolaso.

1. Algo de Historia sobre las Cinco Villas

La historia de las Cinco Villas aragonesas a partir de los siglos XII y XIII constituye una parte importante de la formación del reino de Aragón en la plenitud de la Edad Media europea. 

Situadas las Cinco Villas política y eclesiásticamente entre la influencia episcopal y regia pamplonesa, al sur de la Canal de Berdún, el curso del río Gállego al Este y el valle medio del Ebro al Sur, constituyen desde 1105 un territorio muy bien definido y estructurado a partir del cambio del poder político musulmán por el cristiano desde Alfonso I “el Batallador” (1104-1134), época en la que se implantaron los diversos sistemas de ocupación del espacio, repoblación y puesta en explotación del medio natural con el aprovechamiento de los regadíos del Arba de Luesia y de Biel y de las ricas tierras cerealísticas de la zona, así como la urbanización de muchos núcleos productivos y los contactos comerciales con la periferia navarra, oscense y zaragozana.

En dicho contexto y sobre tal escenario natural, con el descenso desde las sierras y somontanos pirenaicos y subpirenaicos hacia los valles y perillanuras en una expansión vertical de control de las fortalezas islámicas —en contraste con la horizontalidad del Camino de Santiago o del valle del Ebro—, se desarrolló la instalación de pobladores y la organización del espacio cincovillés por los llamados “tenentes” (delegados nombrados por el rey), lo que facilitó la implantación del sistema feudal, la restauración eclesiástica y la reordenación del territorio, con el protagonismo creciente de los centros mercantiles y los de producción agrícola y ganadera, lo que redundó en un desarrollo social y económico destacado de la comarca durante los siglos XII y XIII especialmente.

Nuestra recomendación es empezar tu visita al bello territorio de las Cinco Villas desde Zaragoza, 

y para saber todo sobre la ciudad de Zaragoza, podemos consultar el siguienge enlace:

Un Fin de Semana en Caesar Augusta, Zaragoza





y este es el Croquis de nuestra Ruta:


         

Si viajas desde Zaragoza, Tauste y su magnífica torre mudéjar te darán la bienvenida al histórico territorio de las Cinco Villas.

2. y para una mayor concreción este es el Croquis de la Primera Parte de Nuestra Ruta

         

3. Yacimiento Prerromano de Valdetaus

A unos 3 Km. del núcleo urbano de Tauste, en la carretera de Remolinos, se localizan los restos de un asentamiento íbero que se conoce con el nombre de Valdetaus. 

Yacimiento Prerromano de Valdetaus, Tauste, Zaragoza

Las excavaciones realizadas hasta la fecha permiten afirmar que hay, al menos, dos fases perfectamente diferenciadas en el yacimiento. 

La primera corresponde a un poblado indígena cuya fecha queda por determinar con exactitud pero que en principio parece sobrepasar el año 500 a.C., con una serie de fases sucesivas y hábitat continuado; y una segunda, que corresponde a un mundo ya en contacto con Roma, que termina en la primera mitad del siglo I a.C.

Tiene una extensión de 1,76 Ha. y se puede ver gran cantidad de estructuras superficiales así como su foso defensivo y restos de lo que pudo ser una muralla, actualmente muy deteriorada.

Hoy he querido conocer el Yacimiento de Valdetaus, y como los datos que disponía, no eran muy concretos, me costó un poco localizarlos.

Efectivamente están de Tauste unos tres o cuatro km.; justo en el punto kilométrico 39 en la carretera hacia Remolinos, sale un camino a la izquierda y, al entrar en la val, hay que coger el de la parte derecha, que tras pasar unos viejos hornos de yeso, destruidos, nos acerca hasta una altura de 237 m. de altitud, Longitud 1 13 56W, latitud 41 53 13N y desde allí, subir andando a la cima o cerro, donde se halla el Yacimiento.

Yacimiento Prerromano de Valdetaus, Tauste, Zaragoza

La vista desde este punto es amplísima en las direcciones Este y Sur. Por el Norte y Oeste se divisan varias granjas porcinas en un paisaje arisco, de yesos y pobre vegetación.

Y aquí, nada más se llega a la plana, todo son piedras de yeso entre ontinas, y lo que queda de ese yacimiento, está muy erosionado por las condiciones del suelo que los sustenta. Así lo comentan las autoras del mencionado estudio:

En toda su extensión se observan gran cantidad de estructuras superficiales muy arrasadas, así como numerosos fragmentos cerámicos.

Por otra parte, las características geomorfológicas de la zona determinan un fuerte deterioro debido a la erosión. 

Yacimiento Prerromano de Valdetaus, Tauste, Zaragoza

El estracto natural de yeso sobre el que se asienta la ciudad se ve muy afectado por la acción erosiva y se desgasta con suma facilidad, provocando los derrumbes que afectan a todas las estribaciones que bordean el valle, como es fácilmente reconocible a lo largo del trayecto entre Alagón y Tauste

Lógicamente, las fotografías, poco pueden determinar en cuanto a la antigüedad del Yacimiento, solo las excavaciones controladas por profesionales y los hallazgos estudiados con minuciosidad, nos dan con exactitud las fechas de este importante yacimiento, que si es el más antiguo de nuestra comarca de las Cinco Villas, bien merecía estar dotado de alguna medida de seguridad y conservación al menos, después señalizarlo, y en carteles adecuados, como se hace en otros sitios, aportar la información necesaria para conocer sus detalles, todo aquel que lo visite.

Las razones de este estratégico emplazamiento, las confían sus autoras, a las buenas condiciones defensivas, su proximidad a tierras fértiles, abundante caza y a los importantes cauces de agua; por ello, el lugar, a 260 m. de altitud en las estribaciones de El Castellar, buenas tierras en el llano y cerca del Ebro, serían las ideales para la vida de aquellos primeros pobladores, habitando en diseminados núcleos desde la I Edad del Hierro hasta la llegada del mundo romano, y lo describen ahora como “Un Yacimiento dañado por la erosión natural y las actividades clandestinas”

4. Tauste te dará la bienvenida. 

Tauste, Cinco Villas, Zaragoza

En el término municipal del municipio se han encontrado restos de la Edad del Bronce en la Paridera de Cobollo, la Gabardilla, Puy Agudo, Balsa Tamariz, Canduerco y Tres Montes. La margen izquierda del Ebro, donde se asienta Tauste, fue ocupada por los vascones, que llegaron hasta la actual Alagón, como indican los «bronces de Botorrita», serie de planchas de bronce del siglo I a. C. encontradas en Contrebia Belaisca y el mapa de Claudio Ptolomeo (siglo II).

Otro yacimiento, es el de Valdetaus, el más importante de todos los hallados en el término municipal. Corresponde a una ciudad prerromana, ocupada desde la Edad del Hierro I hasta la primera mitad del siglo I a. C., destacando su sistema defensivo, los restos de cimentaciones de edificios, monedas acuñadas en la vecina Sekia —la actual Ejea de los Caballeros— y la cerámica, bien celtibérica o imitando a la romana.

Testimonio de la presencia romana en la zona son los restos de villas romanas, tanto los del «Paraje El Pinadillo», «Balsa el Pozo» y «Corral del Zurdo» al noreste del término municipal, como «Escorón» en la vega del río Arba.

Edad Media

En 2010 se descubrió en la zona de ensanche del casco urbano una importante necrópolis musulmana, cuyos restos corresponden a la primera población islámica del Valle del Ebro —principios del siglo VIII—.

Por la importancia y antigüedad de esta necrópolis, se piensa que Tauste fue un lugar de cierta relevancia en los tiempos de los Banu Qasi, cuando se constituyó la Marca Superior de Al-Andalus.

Aunque en 1105 Alfonso I el Batallador incorporó Tauste a los reinos cristianos, parece que la plaza fue recuperada por los almorávides el mismo año que tomaron Zaragoza (1110). No fue hasta 1121 cuando se produjo la incorporación definitiva de la localidad al Reino de Aragón, en la misma época que la vecina Borja.

Ramiro II otorgó la carta puebla a Tauste en 1138, documento regio que dotó a la villa de libertades y privilegios para que fuera un enclave firme frente a los intentos expansionistas del Reino de Navarra. Poco tiempo después empezó a edificarse una iglesia románica bajo la advocación de San Miguel (hoy San Antón) y a finales del siglo XIII la iglesia de Santa María. 

Más tarde, Martín I el Humano confirmó como infanzones a los pobladores de Tauste, privilegio concedido por Ramiro II, y dio a la villa carácter de realengo, con voto en Cortes. 

Asimismo, Alfonso V el Magnánimo autorizó en 1423 la instalación de escuelas de gramática y artes, y la reina doña María concedió la celebración de un mercado semanal.

Existen datos sobre la presencia de una importante aljama judía en Tauste, hasta su conversión o expulsión en 1492. Es conocida la existencia de una rica sinagoga, así como la transformación traumática del núcleo urbano en el siglo XV para separar físicamente a la población cristiana de la judía con la construcción de muros para dividir el barrio.

Edad Moderna

Ya en el siglo XV, los taustanos habían expresado su deseo de aprovechar las aguas del Ebro mediante una acequia que regara sus tierras después de atravesar territorio navarro. Aunque la concesión para este proyecto fue dispensada por Carlos de Viana en 1444, el posterior enfrentamiento entre este y su padre, el monarca Juan II de Aragón, desembocó en una guerra en la que Tauste se vio profundamente afectada. 

La separación de Navarra y Aragón retrasó casi un siglo unas obras que habían sido ya iniciadas. Finalmente, en 1529, Carlos I expidió un privilegio a favor de Tauste para continuar la obra, lo que facultó la construcción del actual Canal de Tauste. 

La transformación agrícola de todas las tierras regadas por el Canal supuso un cambio radical en la economía y la sociedad a partir del siglo XVI. De este modo, el momento de mayor florecimiento económico y crecimiento demográfico tuvo lugar en el Renacimiento. La vida giraba en torno a una potentísima ganadería lanar, organizada en torno la Casa de Ganaderos, y a una agricultura en auge por el movimiento roturador y el avance del regadío.

La guerra de Sucesión dejó su huella en Tauste, ya que la villa fue asediada y conquistada por las tropas del conde de Sástago, fiel al archiduque Carlos. Antonio Germán, taustano que había destacado por sus acciones bélicas a favor del pretendiente borbón, fue ajusticiado el 3 de octubre de 1706, siendo célebre su frase «calla y ahorca, que ése es tu oficio», dirigida al verdugo cuando iba a ser ejecutado. Este hecho supuso el que la villa obtuviera el título de «fidelísima» por parte de Felipe V.

Edad Contemporánea

Monumento a los Caídos en la Guerra Civil (Tauste).

La guerra de la Independencia tuvo considerables repercusiones para Tauste, ya que el ejército francés quemó documentos de la Casa de Ganaderos. 

En esta contienda, el taustano Mariano Larrodé, conocido como «Pesoduro», destacó primero durante los Sitios y, posteriormente, como guerrillero en la comarca de las Cinco Villas, hasta su captura y ejecución en Ejea el 21 de septiembre de 1811.

Pascual Madoz, en su Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España de 1845, refiere que Tauste «tiene sobre 550 casas, que forman un cuadrilongo imperfecto... las cuales se distribuyen en varias calles un poco inclinadas y una plaza en el centro de la población».

Imponente se levanta en el centro de la localidad la iglesia de Santa María, cuya esbelta torre mudéjar alcanza los 70 metros de altura, definiendo así la silueta de la villa. 

La otra gran Iglesia de la villa es la de San Antonio Abad

reúne una sorprendente mezcla de estilos. Junto con la primera, fue declarada Patrimonio de la Humanidad en 2001.

Localizada en el barrio del Arrabal, presidiendo la plaza de San Antonio, el pequeño templo se levanta exento de edificaciones adosadas.

Iglesia de San Antonio Abad, Tauste

Se trata de una modesta construcción románica, levantada sobre una planta de sencillo diseño,.

Consta de una sola nave de siete tramos y ábside semicircular precedido de presbiterio.

El interior, carente de lujos y ostentaciones, presenta un espacio diáfano de esbeltas proporciones con coro elevado a los pies. Está cubierto con bóveda de horno en el ábside, cañón apuntado en el presbiterio y armadura de madera sobre arcos diafragma apuntados en la nave.

Al exterior presenta un sencillo volumen de carácter unitario, determinado por la combinación de ladrillo y mampostería, actualmente bajo un revoco de cemento. Los paramentos están articulados tan solo mediante la compartimentación de los contrafuertes, la apertura de dos vanos sencillos y el acceso por el muro sur, así como la arquería ciega de medio punto que decora el ábside. 

La puerta original, abierta en el muro sur mediante un sencillo arco de medio punto rematado en la clave con un relieve de San Martín muy deteriorado, se encuentra actualmente cegado con un panel de alabastro.

La torre de estilo mudéjar, adosada en el siglo XVI a los pies de la nave, fue construida en ladrillo sobre una base de sillares de piedra. 

Torre Mudejar de la iglesia de Santa María, Tauste

Consta de dos cuerpos inferiores de planta cuadrada y un cuerpo superior de planta octogonal. 

Con una articulación muy sencilla mediante vanos de medio punto, destaca la decoración a base filas de esquinillas y frisos cerámicos.

Paseando por sus calles encontrarás otros monumentos de interés como el Convento de San Jorge, habitado por una comunidad de Hermanas Clarisas, o la Casa de la Cámara, un buen ejemplo del renacimiento aragonés, así como restos de su antigua judería.

A pocos kilómetros de Tauste se encuentra el Santuario de Nuestra Señora de Sancho Abarca, desde donde obtendrás unas magníficas vistas de las Bardenas aragonesa y navarra, y del singular paisaje que rodea el pueblo.

Pero además de con un rico patrimonio histórico-artístico, Tauste cuenta con una de las manifestaciones folclóricas más interesantes y antiguas de Aragón: el Dance

Se trata de una tradición muy arraigada en la localidad que viene repitiéndose desde hace más de 150 años y, junto con el Rosario de Cristal, está catalogada Fiesta de Interés Turístico de Aragón.

Senderismo y Ruta BTT 

Si eres aficionado a las caminatas y a las rutas BTT, puedes seguir la ruta que parte de Tauste y discurre por la ribera del Ebro hasta llegar a Pedrola, aprovechando la antigua vía de tren que hay habilitada.

 

5. para comer en Tauste:

Asador Candeque
Calle Ramón y Cajal, 46 BAJO,
 50660 Tauste España
+34 976 85 92 40

Hotel Santuario de Sancho Abarca
Santuario de Sancho Abarca,
 50660 Tauste España
+34 664 70 48 65

6. Santuario de Nuestra Señora de Sancho Abarca


Al igual que Tauste los pueblos navarros colindantes de Cortes, Buñuel, Cabanillas y Fustiñana también celebran sus romerías al santuario de Sancho Abarca.

En el libro sobre la historia del santuario de Ntra. Sra. de Sancho Abarca escrita por el Padre Basilio Iturri del Roncal nos dice sobre este santuario: "Desde el mismo momento del hallazgo de la imagen de la Virgen se habilitó una cueva como recuerdo del suceso poniendo un ermitaño encargado de su adecentamiento, que empezó siendo un roncalés, que fue seguido por Miguel Coscolla, de Tauste. y siguió otro roncalés. 

Al faltar este último en 1665, solicitó la plaza un francés, Juan de Novallas, que acometió la obra de construcción del santuario. 

Por otro lado Novallas impulsó la constitución de una Cofradía en 1674, de la que el mismo formaba parte, encabezada por Cristóbal Pérez de Gotor y otros diez principales de Tauste y acogió a más compañeros con los que inició la Hermandad de ermitaños. Acogidos a la Tercera Orden Franciscana, cuando murió fue seguido en el cargo de Hermano Mayor por Baysonabe, otro francés, que vivió también largos años.

En 1718 se aprobó por el Arzobispo de Zaragoza la Hermandad de ermitaños de Sancho Abarca que se mantuvo hasta el año 1835 cuando la desamortización de Mendizabal les obligó a abandonar el Santuario. Pero en 1849 y gracias a la intervención de varios taustanos, entre ellos el General Jaime Ortega y Olleta, se consiguió autorización para la continuidad del servicio de los ermitaños, a la vez que se reabría el culto en el Santuario, actualizando las reglas de la Hermandad".



La ermita donde se venera la imagen de la Virgen de Sancho Abarca aparecida en las proximidades el 7 de Abril de 1569, festividad de Jueves Santo, fue construida a partir de 1670 y se concluyó en los primeros años del siglo XVIII. Es de planta rectangular, de nave única cubierta con bóveda de lunetos y con capillas entre los contrafuertes. La capilla mayor remata en una cúpula sobre pechinas. 

El Santuario es el centro de dos romerías anuales (mayo y septiembre) que los taustanos realizan en honor de la Virgen de Sancho Abarca. También los pueblos navarros de Cortes, Buñuel, Cabanillas y Fustiñana celebran sus romerías al santuario de Sancho Abarca.

El Santuario, Medio Natural

A 14 Km de la población ocupa el alto de un cabezo al sureste de la Plana Negra, en el Parque Natural de las Bardenas Reales convirtiéndose en un increíble mirador sobre la porción meridional de las Bardenas y buena parte de la Vega del Ebro.


El paraje ofrece al visitante un sinfín de posibilidades: excursiones a pie o en bicicleta, descubriendo un espacio natural de gran interés paisajístico caracterizado por una sorprendente morfología.
Su vegetación esteparia está compuesta por sotobosque pujante de coscojo, lentisco, tomillo, intercalada de pinares y zonas de cultivo.

FAUNA

La fauna presente en el entorno del santuario como es la Bardena Negra es muy diversa debido a la variedad de habitats existentes.

Existen numerosas especies de invertebrados en los diferentes hábitats de este territorio, destacando los caracoles, con tres especies con importancia antrópica por su interés culinario: el caracol blanco, la parda y en menor medida la papatierra, que viven en los espartales.

En cuanto a los vertebrados fácilmente podemos encontrar las siguientes clases:

ANFIBIOS. Aparecen ligados a los puntos de agua. Podemos observar en época de reproducción especies como el sapo común, sapo corredor, sapo de espuelas, sapillo moteado y sobre todo la rana común.

REPTILES. Fácilmente se pueden observar 7 especies: el lagarto ocelado la lagartija ibérica; la lagartija colilarga, la lagartija cenicienta, la culebra de escalera, la culebra lisa meridional y la culebra bastarda.


   

Lagarto ocelado (Timon lepidus), culebra bastarda (Malpolon monspessulanus) y sapo corredor (Epidalea calamita) .

AVES. Es el grupo más importante por el número de especies observables tanto nidificantes como en paso migratorio, pudiendo observarse una gran variedad de ellas. Destacan el grupo de las rapaces y el de las aves esteparias. Ambas constituyen comunidades que podemos situar entre las más ricas y diversas de Europa.

1.- Comunidad de aves rapaces. Se pueden observar al menos 20 especies, alcanzando varias de ellas densidades muy importantes como es el caso del buitre leonado. Podemos observar alimoches, águilas y halcones con cierta facilidad, también hay presencia, aunque más escasa de buho real y gavilan.



 Alimoche adulto (Neophron percnopterus), gavilán en vuelo (Accipiter nisus) y águila culebrera (Circaetus gallicus).

2.- Comunidad de aves esteparias. Podemos observar la presencia del Alcaraván especie nidificante que ocupa los sustratos más despejados. También hay poblaciones estables de Alondras, Terreras, Cogujadas y Collalbas, entre otras especies como la perdiz, herrerillos y alcaudón común se pueden ver entre los pinos y matorral bajo.

      

 Alcaudón común (Lanius senator), cogujada común (Galerida cristata) y collalba gris (Oenanthe oenanthe).

MAMÍFEROS: Existe una amplia representación de esta clase de vertebrados. Con la necesaria paciencia se pueden observar directamente o a través de sus rastros distintos carnívoros como el zorro, el tejón, la gineta o la garduña. 

También se pueden encontrar roedores como el ratón de campo, el lirón careto e insectívoros como la musaraña y lagomorfos como la liebre y el conejo. El herbívoro salvaje más grande y común en la zona es el jabalí.

    

Zorro común o zorro rojo (Vulpes vulpes), tejón común (Meles meles). Huella de tejón facilmente reconocible por los cinco dedos y la marca de las uñas

FLORA

La vegetación de la Bardena Negra es reflejo de las condiciones naturales del medio (clima y suelo) y los usos del territorio. Su extensión, distribución y dinámica está condicionada, por los factores abióticos del medio (suelos, geomorfología, clima, etc.) y por la presión ganadera y las actividades agrícolas.

La vegetación de la zona es de carácter estepario y mediterráneo, predominando la vegetación mediterránea sobre la esteparia. Las comunidades que componen el paisaje vegetal se agrupan en tres unidades atendiendo a su fisonomía:

Bosques. Se trata de un bosque de carrascas (Quercus rotundifolia), del que sólo quedan pequeños bosquetes donde aparecen entre las carrascas algunos ejemplares de quejigo (Quercus faginea) y arce de Montpellier (Acer monspessulanus) en las umbrías más frescas. Ocupa los suelos profundos, bien drenados y carentes de sales, hecho que ha provocado su regresión al utilizarse el suelo para cultivo. Los coscojares, sabinares y romerales sustituyen a este tipo de bosque.

  

Carrascas y follaje de arce de Montpellier

Matorrales. Es el tipo de vegetación predominante al estar adaptado a las condiciones de aridez y continentalidad existentes que impide en los suelos en los que se asienta la formación de bosques. Es un matorral denso en el que aparece pino carrasco, coscoja (Quercus coccifera) y/o sabina negral (Juniperus phoenicea), romero y lentisco. 

Ocupan las laderas de los cabezos, cediendo el terreno a los bosques de carrasca cuando el suelo se hace más profundo o a plantas adaptadas a la salinidad cuando los suelos son salinos.

             

Ejemplar de sabina negral y lentisco con frutos

Pastizales. Aparecen en el fondo de los barrancos y en las áreas llanas más bajas, donde se acumulan las sales procedentes de los materiales sedimentarios circundantes. 

Las plantas de porte herbáceo están adaptadas a suelos con distintos gradientes de humedad y salinidad que condicionan su distribución y en el que aparecen comunidades muy diversas en el que puede aparecer un bosque de tamarices, junto a saladares y espartales.

7. Castejon de Valdejasa

Castejón de Valdejasa, Cinco Villas

Castejón de Valdejasa sorprende al visitante por su incomparable marco natural, rodeado de frondosos montes de pinos y encinas. Le invitamos a pasear por sus calles y descubrir los bonitos rincones que esconde esta población con más de 800 años de historia.

Su nombre de Val de Jasa data del Siglo XIII y perteneció al Señorío de los Canónigos de Sta. María Cristina de Somport y hasta 1812, no gozó de autonomia propia. 

Está enclavado en el centro de un valle, entre frondosos montes de pinares.

Son de interés la Iglesia Parroquial, de estilo mudejar, del siglo XVI. y en lo alto de su monte, sobre el pueblo, destaca la Ermita de Santa Ana, construida el año 1894.

En la parte norte de sus montes, sobre el denominado Monte Guarizo, donde predominan arcillas y calizas, muy marcado por la erosión, destaca la silueta del Castillo de Sora, hoy propiedad de los Duques de Villahermosa, visible en una amplia zona de la comarca.

Castillo de Sora, Castejón de Valdejasa

El Polígono de Tiro y Maniobras Militares de San Gregorio en el Castellar, que comprende 17.000 Has. incluyó en el año 1973, 420 Has del término de Castejón.

Si en toda la comarca destacan en su gastronomía, el ternasco asado, los ranchos, las migas, etc, a Castejón de Valdejasa se le recuerda por su exquisito conejo escabechado.

Pino de Sora, Castejón de Valdejasa

Merece una visita el milenario “Pino de Sora”, majestuoso ejemplar de esa especie, (Pinus halepensis) con mas de 4 mts. de circunferencia en su tronco, catalogado como Árbol Singular de Aragón,

8. Luna

Luna, Cinco Villas, Zaragoza

Luna es un pueblo típicamente medieval que conserva un importantísimo patrimonio histórico-artístico. 

Situada a los pies de la sierra de Luna, la localidad cincovillesa te invita a dar un paseo por la historia.

Destacan su plaza mayor porticada y su barrio judío, cuyos orígenes se remontan al siglo XII. 

Las iglesias de San Gil de Mediavilla y de Santiago representan el románico en la localidad. 

Esta última, declarada Bien de Interés Cultural, destaca por su decoración con ajedrezado jaqués, típica del Camino de Santiago.

Iglesia de Santiago, Luna

Pero, además, en Luna te esperan construcciones cuya riqueza te sorprenderá. Entre ellas, casas de piedra de los siglos XV al XVII, como el Palacio de los Condes de Luna.

En lo alto del municipio verás los restos de su castillo, que por su situación, tamaño e importancia se convirtió durante la Edad Media en una de las fortalezas más importantes de la zona.

La riqueza monumental continúa en el entorno de la localidad. 

A tan solo 5 kilómetros encontrarás una de las obras más destacadas de las Cinco Villas: el Monasterio de Monlora, ubicado en una espectacular altiplanicie desde la que obtendrás una magnífica panorámica de los Pirineos, las sierras prepirenaicas, los Mallos de Riglos, el Moncayo y de toda la zona de las Cinco Villas.

y en las proximidaxdes llegamos al final de esta primer parte de nuestra ruta: 

9. Ejea de los Caballeros

Ejea de los Caballeros, Zaragoza

Los arqueólogos han encontrado en estas tierras indicios de épocas tan pretéritas como la Edad del Bronce, el periodo Calcolítico o incluso el Neolítico. Se han descubierto huellas de la actividad humana desde el 8000 a. C. En concreto, se han hallado restos en el yacimiento arqueológico existente en la parte alta de la villa, localizado ante la iglesia de Santa María, en pleno barrio de la Corona.

Edad Antigua

Sin embargo, los primeros datos históricos relativos a Ejea aparecen con la presencia en el lugar de los suesetanos, un pueblo de lengua celta relacionado con la gran tribu belga de los suesones, y que da a Ejea el primer nombre que nos es conocido, Segia, del que deriva el nombre actual.

Sin embargo, los historiadores no tienen clara la importancia de la población de Segia dentro del territorio suesetano, desconociéndose por el momento si se trataba de su capital, de una ciudad importante o de un núcleo menor.

En este sentido, se ha defendido la identificación de Segia con la capital de los suesetanos, Corbio, que fue arrasada por un Ejército romano al mando del cónsul Terencio Varrón en el año 184 a. C., tras lo cual el territorio suesetano fue cedido a los vascones.

Época romana

Después de que Roma asumiese el control directo del territorio vascón, tenemos constancia de un documento, el llamado «Bronce de Ascoli», en el que, en el marco de la guerra social —de 91 a. C. a 89 a. C.—, Cneo Pompeyo Estrabón concedió la ciudadanía romana a nueve jinetes suesetanos o vascones de Segia, integrados en la llamada «Turma salluitana», como premio a sus actividades militares en dicha guerra.

Tanto bajo la República romana como bajo el Imperio romano, Segia y otras localidades de las Cinco Villas, como Tarraca —posiblemente Los Bañales de Uncastillo—, fueron objeto de una intensa romanización, motivada además por el hecho del intensivo cultivo en los llanos de la zona de trigo y otros cereales. La calzada Caesaraugusta (Zaragoza)-Pompelo (Pamplona) constituyó la columna vertebral de las comunicaciones que atravesaban sus tierras. Asimismo, los romanos extendieron una red de vías secundarias que daban acceso a las villas y los asentamientos de la población.

Cabe suponer que Ejea se viese afectada por las revueltas de los bagaudas en el siglo V, aunque carecemos de citas documentales al respecto, ya que los disturbios y enfrentamientos producidos se centraron en Hispania en el valle del Ebro, en especial en sus zonas alta y media —saqueos de Tarazona y Zaragoza, por ejemplo.

Edad Media

La caída del Imperio Romano supuso para Ejea un periodo de decadencia. A partir del año 545, su territorio entró en un proceso de despoblación y de disminución de la vida socioeconómica. En este contexto, el área de Ejea quedó bajo el dominio de un terrateniente hispanorromano, el Conde Casio.

Los visigodos llamaron a la ciudad Egessa, denominación que aparece en algunas monedas.

Representación de Sancho Ramírez, quien intentó, sin éxito, reconquistar la villa en 1091.

La llegada de los musulmanes a la zona se produjo en 714, tres años después de su desembarco en la península ibérica. Aplicando una política de conversión, los musulmanes llegaron a un pacto con el Conde Casio: este se convirtió al Islam, manteniendo todas sus posesiones pero rindiendo pleitesía al nuevo poder. De este modo, nació la dinastía muladí de los Banu Qasi. Bajo la dominación musulmana, la ciudad recibió el nombre de Siya.

En el posterior marco de la Reconquista, el rey de Pamplona Sancho Garcés I quiso reconquistar Siya en los años 907-908, lo mismo que Sancho Ramírez en 1091, en ambos casos sin éxito. No será hasta el año 1105 cuando Alfonso I el Batallador recupere la villa para los reinos cristianos, pasando a denominarse Exea.

El historiador Jerónimo Zurita, en sus Anales de la Corona de Aragón, refiere que Alfonso I«lo primero que se acometió fue poner cerco sobre la villa de Ejea, lugar principal a la frontera de Navarra dentro de los límites de la región antigua de los vascones, y ganóla a los moros... Y allí se afirma que en aquél lugar tomó el título de emperador»

Además de los pobladores cristianos, Exea se nutrió con la llegada de los judíos, cuya presencia aparece reflejada en las crónicas de la época. Por ejemplo, en el año 1208, Pedro II de Aragón les concedió el Castillo de Ortes para su repoblación.

Entre los edificios medievales más importantes destacan la iglesia de Santa María, edificada en 1174,​ y la de San Salvador, consagrada en 1222 y que durante un tiempo fue la base de uno de los prioratos que tuvo la orden de la Selva Mayor en Aragón

​En 1265 Jaime I el Conquistador convocó Cortes en Ejea, en las cuales se acabó de modelar la figura del Justicia Mayor de Aragón, quien debía dirimir las disputas entre la monarquía y la nobleza.

Edad Moderna y Contemporánea

En la guerra de Sucesión, Ejea se pronunció a favor del archiduque de Austria, por lo que fue sitiada por el ejército de Felipe de Anjou. Comandadas por el Marqués de Saluzo, las tropas saquearon e incendiaron la ciudad.

Los habitantes de Ejea de los Caballeros contribuyeron a la lucha contra los franceses durante la guerra de la Independencia, formando algunas guerrillas, que acudieron a combatir a Tudela. Era natural de Ejea una de las heroínas del primer Sitio de Zaragoza, Juliana Larena y Fenollé.

Canal de las Bardenas, de 132 km de longitud

Ya en el siglo XX, el movimiento obrero tuvo una presencia importante en Ejea y su comarca.

A nivel económico, la ciudad se vio fuertemente modernizada a principios del siglo XX. Accedió al transporte en ferrocarril con la construcción del Ferrocarril de Sádaba a Gallur en 1915, lo que abarató el transporte de los productos de la comarca, cuya producción iba a aumentar con las sucesivas ampliaciones del regadío. 

La construcción del Pantano de Yesa y del canal de las Bardenas, ambos consecuencia directa del Plan Aragón, permitió aumentar drásticamente la producción de cereal y remolacha y motivar la implantación de algunas industrias agroalimentarias. 

En 1959 se inauguraron las dos infraestructuras y se construyeron los seis pueblos de colonización de Ejea.

La capital de las Cinco Villas es una ciudad activa y moderna que atesora un rico patrimonio cultural. 

Es la tercera localidad más poblada de Zaragoza.

Iglesia de Santa Maria, Ejea de los Caballeros

A su vez, su larga y rica historia ha dejado como legado un abundante patrimonio cultural. 

Ejemplo de ello son las iglesias con aspecto de fortaleza de Santa María, románica del siglo XII; y del Salvador, también románica pero del siglo XIII, con su característica torre almenada. 

En esta última, fíjate en su magnífica portada y no te pierdas el extraordinario retablo del siglo XV que alberga en su interior.

Paseando por su casco urbano descubrirás los restos de la antigua judería de Ejea –llegó a ser la más importante de las Cinco Villas- y casonas de estilo típicamente aragonés, construidas entre los siglos XVI y XVIII.

Iglesia del Salvador, Ejea de los Caballeros

En el Museo Aquagraria comprenderás la relación que esta ciudad ha mantenido a lo largo de su historia con el agua, la agricultura y la mecanización agrícola. 

Te encantará su magnífica colección de maquinaria agrícola restaurada. 

La Casa del Colono explica a través de soportes multimedia, audiovisuales y material expositivo todo el proceso de la colonización en Ejea tras la puesta en marcha del Canal de las Bardenas.

 La Espiral es un centro innovador en el que a lo largo de una gran espiral se explica toda la historia de la capital de las Cinco Villas, desde sus orígenes hasta la actualidad.

Para disfrutar de la naturaleza, Ejea te ofrece muchas posibilidades. En los parajes naturales de la Bardena Negra, los Aguarales de Valpalmas y el Paisaje Protegido de la Sierra de Santo Domingo encontrarás entornos de grandes contrastes paisajísicos que sin duda te sorprenderán.

A pocos kilómetros del municipio podrás disfrutar de varios embalses en los que se puede practicar la pesca.

Desde Ejea puedes adentrarte en el territorio de la Bardena Negra, un espacio natural mágico que te sorprenderá sin duda. 

Aguarales de Valpalmas

Magnífico conjunto de formaciones rocosas surgidas por un fenómeno erosivo llamado piping o tubificación. Se trata de arcillas y arenas a las que las fuertes lluvias de verano van dando curiosas formas, moldeando pináculos, cavidades, microcráteres… No es un lugar muy conocido por lo que, desde aquí, queremos animaros a visitarlo, ya que realmente es impresionante; pereciera como estar en otro planeta.

Aguarales de Valdemilaz, Zaragoza

En la cercana localidad de Valpalmas tienes una visita obligada a los Aguarales de Valdemilaz, un paisaje de curiosas formaciones rocosas cuya misteriosa belleza te atrapará.

Hay dos senderos para recorrerlo: el interior, a nivel del suelo y el exterior, a una cierta altura; aconsejamos caminar por los dos, pues se tienen visiones muy diferentes. 

Formaciones similares son, también en Zaragoza, las Cárcavas de Morata de Jiloca; el Valle de la Luna en Bolivia, el valle de Göreme en la Capadocia en Turquía y el Bryce Canyon National Park de Utah en Estados Unidos. 

Añadir que la visita es libre, por lo que no hay horarios ni precios. Aprovechando que estábamos solo hicimos este vídeo.

y tampoco podemos olvidar, la cercana Sierra de Santo Domingo

Paisaje Protegido de la Sierra de Santo Domingo 

Las fértiles llanuras se extienden a lo largo de este espacio, con el remate rocoso de sus ‘rallas’ o paredones de calizas. Este relieve abrupto, que tiene su máxima altura en la peña de Santo Domingo, ofrece refugio a numerosas rapaces.

Además, los espesos encinares y pinares de estos montes albergan una importante población de ciervos, corzos, jabalíes, jinetas, garduñas y zorros.

La sierra de Santo Domingo es también el lugar donde nacen los ríos Arba de Luesia, que tiene su paraje más emblemático en el espectacular Pozo Pigalo, y Arba de Biel, afluente del anterior. Ambos discurren hacia el Ebro a través de las Bajas Cinco Villas.

Hacia el sur, Santo Domingo tiene en la sierra de Luesia uno de sus contrafuertes montañosos más importantes. 

En la falda de su cima se extiende el hayedo de la Val. Al norte, el valle del río Onsella o la Val d’ Onsella, salpicado con media docena de pintorescos pueblos como Isuerre, Lobera de Onsella o Longás.

Varios itinerarios senderistas te permitirán adentrarte en estos parajes, como el que parte de Longás y culmina en el pico Santo Domingo o el que discurre entre Lobera de Onsella e Isuerre.

    

10. y para comer en Ejea:

Restaurante Aragon
Calle Mediavilla 14, 
50600 Ejea de los Caballeros España
+34 976 66 76 65

Taberna Moreno
Calle Mediavilla, Ejea de los Caballeros España
+34 976 66 25 52

Bar-Restaurante Gratal
Paseo Constitucion 111 Paseo de la Constitución, 111, 
50600 Ejea de los Caballeros España
+34 976 66 37 29

11. Otras Rutas cercanas :

1 comentario:

  1. Mis 2 webs (sin publicidad) pueden interesarle: plantararboles.blogspot.com, un manual para reforestar, casi sobre la marcha, sembrando semillas de árboles autóctonos en zonas deforestadas, baldías, más o menos cercanas al lugar de su recolección y yofrenoelcambioclimatico.blogspot.com (MENOS es MEJOR). Salud, José Luis.

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