lunes, 28 de septiembre de 2020

Ruta por los Castillos Calatravos, Ciudad Real

Calatrava la Vieja, Ciudad Real

Motilla de Azuer, Ciudad Real

Castillo de Alarcos, Ciudad Real

Calatrava la Nueva, Ciudad Real

Castillo Ermita Virgen del Castillo, Chillón

Indice:

  1. Como Llegar a Malagón, Origen de nuestra ruta
  2. Algo de Historia sobre la Orden de Calatrava
  3. Castillo de Malagón 
  4. Comer en Malagón
  5. Castillo de Miraflores
  6. para comer en Piedrabuena
  7. Castillo Ermita Virgen del Castillo, Chillón
  8. Comer en Chillón
  9. Castillos Calatravos en Puertollano
  10. Comer en Puertollano
  11. Castillo Sacro – Convento de Calatrava La Nueva
  12. comer en la zona de Calatrava La Nueva
  13. Castillo de Doña Berenguela
  14. Comer cerca de Bolaños de Calatrava
  15. Castillo de Manzanares o de Pilas Bonas
  16. Comer cerca del Castillo de Pilas Bonas
  17. Motilla de Azuer (Daimiel)
  18. Comer cerca de la Motilla de Azuer
  19. Castillo de Calatrava La Vieja
  20. Comer cerca de Calatrava la Vieja
  21. Y otras Rutas Cercanas

1. Como Llegar a Malagón, Origen de nuestra ruta

           
     

2. Algo de Historia sobre la Orden de Calatrava

Su origen se debe a un gesto heroico. 

La ciudad de Calatrava, junto al río Guadiana, había sido arrebatada a los árabes por Alfonso VII en 1147

Dada la importancia estratégica del lugar como baluarte avanzado de Toledo ante los moros, tras la corta posesión por parte de ciertos magnates, el rey quiso asegurar su defensa entregándola en 1150 a la Orden del Temple, ya que por aquellas fechas no existían los ejércitos regulares, ni era fácil poblar las zonas de frontera. Unos años más tarde, ante el empuje islámico, el Temple dio la empresa por perdida, y devolvió la fortaleza al sucesor de Alfonso, el rey Sancho III.

Ante la situación creada y el inminente peligro, este reunió a sus notables y ofreció Calatrava a quien se hiciera cargo de su defensa. Entre la sorpresa y las bromas de los nobles, Raimundo, abad del monasterio cisterciense de Fitero, alentado por el monje de su monasterio Diego Velázquez, que había sido anteriormente guerrero, aceptó el reto. 


Al no haber alternativa, el rey cumplió su palabra, entregando Calatrava a los monjes de Fitero mediante donación realizada el 1 de enero de 1158 en Almazán. Ellos, por su parte, formaron en poco tiempo un ejército de más de 20.000 monjes y soldados, uniendo, a los que había conseguido organizar fray Diego Velázquez en las cercanías de Calatrava, los que había reclutado Don Raimundo en el Reino de Aragón. Ante tal multitud, los árabes rehusaron entrar en batalla, retirándose hacia el sur.

Como el compromiso de defender Calatrava se mantenía y resistiéndose con el tiempo los caballeros a tener por superior a un Abad del Císter y vivir entre los monjes, decidieron elegir un Maestre de la Orden. Los monjes se retiraron a Ciruelos y los caballeros a Ocaña, donde se convirtieron en una Orden militar, la primera hispana, que adoptó el nombre propio del lugar. El primer Maestre de la Orden fue Don García, que obtuvo del Císter y del Pontificado la primera regla.

Definiciones de la Orden y Caballería de Calatrava conforme al Capítulo General celebrado en Madrid, año de MDCLII, estampa de portada firmada por el grabador del rey Pedro de Villafranca: Petrus Villafranca Malagón sculptor Regius Alcobrice in Calatravensi Provincia natus sculpsit, Madrid, 1660. (Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, Madrid).

 Esta regla, modelada sobre las costumbres cistercienses para hermanos laicos, impuso a los caballeros, además de las obligaciones de los tres votos religiosos (obediencia, castidad y pobreza), las de guardar silencio en el dormitorio, refectorio (comedor) y oratorio; ayunar cuatro días a la semana, dormir con su armadura, y llevar, como única vestimenta, el hábito blanco cisterciense con una sencilla cruz negra (luego roja, a partir del siglo xiv) «flordelisada»: una cruz griega con flores de lis en las puntas, que en el siglo xvi se configuró definitivamente como hoy se conoce.

La fortaleza de Zorita de los Canes y todo su alfoz fueron concedidas a los calatravos por Alfonso VIII en 1174, para proteger, tras dos años de incursiones de los almohades, toda la frontera este del Tajo. En abril de 1180 el mismo rey concedió fuero a Zorita.

En 1179 Alfonso II de Aragón cedió el castillo de Alcañiz a la Orden de Calatrava en premio a sus servicios en la Reconquista, con tal éxito, que terminó por convertirse en la Encomienda Mayor de la Orden para la Corona de Aragón.1

La Dehesa de Abenójar y su término fueron concedidos en 1183 por Alfonso VIII a esta orden y hasta 1814 —que el término fue recuperado por el Infante Don Carlos— el pueblo pasó a llamarse Abenójar de Calatrava. Como constancia de este hecho, se puede ver la Cruz de Calatrava realizada en forja en uno de los tejados de la iglesia del pueblo.

Desde su fundación hasta principios del siglo xiii la Orden experimentó una serie de altibajos. Tras la derrota cristiana sufrida por Alfonso VIII en la Batalla de Alarcos (1195), incluso tuvo que evacuar sus posesiones y retirarse a Ciruelos (Toledo). 

Tras un golpe de mano, varios caballeros de la Orden, con Martín Pérez de Siones a la cabeza, tomaron por sorpresa el castillo de Salvatierra, transladando allí su convento y sede, que mantuvieron en su poder totalmente aislado de socorros, hasta 1211. Por ello, durante esos años, la Orden adoptó el nombre de Orden de Salvatierra.

La Orden alcanzó su afianzamiento definitivo tras la Batalla de las Navas de Tolosa (1212), cuando fijó su sede en la nueva y más segura fortaleza de Calatrava la Nueva (1218) (en el antiguo castillo de Dueñas, por frente del castillo de Salvatierra), que fue construida por prisioneros musulmanes en su mayor parte, y que ya nunca abandonaría.

La antigua sede de Calatrava, origen de la Orden, junto al río Guadiana, pasó a convertirse en la sede de una Encomienda, y desde ese momento pasó a ser conocida como Calatrava la Vieja.

En poco tiempo, sus grandes recursos humanos y económicos dieron a la Orden un enorme poder político y militar, que duró hasta el final de la Reconquista. Disponía de tierras y castillos a lo largo de toda la frontera de Castilla y Aragón, ejercitando un señorío feudal sobre miles de vasallos.

Era capaz de aportar, a título individual, hasta 2000 caballeros al campo de batalla, una fuerza considerable en la Edad Media. Además, disfrutaba de autonomía, lo cual trajo consigo diversos enfrentamientos con los reyes, dado que la Orden no les obedecía a ellos, sino al Maestre. Sólo se reconocían superiores espirituales: el abad de Morimond (Francia) y, en último término, el Papa.

A partir del año 1228 la Orden de la Calatrava pasó a contar con encomiendas en Andalucía tras serle concedidas por el rey Fernando III las plazas de Martos, (Higuera de Calatrava (antigua de Martos)), PorcunaVíboras y Alcaudete, en agradecimiento por los servicios prestados en la Reconquista. 

Asimismo a lo largo de los siglos xiv y xv, los calatravos fueron extendiendo sus dominios andaluces con la creación de nuevas encomiendas en Jaén (LoperaJimenaArjona, etc.), Córdoba (Fuente ObejunaBelmezVillafranca de Córdoba, etc.) y Sevilla (Osuna).

Fernando el Católico logró ser elegido Maestre de la Orden en 1487 por una bula papal, y a partir de él todos los reyes de España revalidaron el título.

Bajo el mando de los sucesivos monarcas, y con la reconquista de la península finalizada, gradualmente fueron desapareciendo tanto el espíritu militar como el religioso. Con el tiempo, su única razón de existir era la generación de ingresos, procedentes de sus grandes dominios, y la conservación de sus reliquias.

Confiscados los bienes de la Orden por disposición de José I en 1808, fueron restituidos en 1814 por Fernando VII, para acabar definitivamente secularizados en 1855 por Pascual Madoz

La Primera República Española suprimió la Orden, que se restableció en 1875 con el papado como encargado de regular su disciplina interna. En la actualidad, la orden es una institución honorífica.

Este es el Croquis de nuestra Ruta:

       
Iniciamos nuestra Ruta en 

3. Castillo de Malagón 


Castillo de Malagón, Ciudad Real

Situado en el pueblo de Malagón, a 22 Kms de Ciudad Real. 

De construcción árabe, en el año 711, se integro en el Reino de Castilla en 1147, cuando toda la región fue tomada por Alfonso VII, y se construyó sobre una motilla. 

Su primer Comendador fue Diego Gutiérrez, alcaide de los Alcázares de Toledo en 1182, fue una de las primeras Encomiendas y fue donado a la Orden de Calatrava por Alfonso VIII en 1180, que donaría solo la mitad del castillo para pasar definitivamente a esta Orden el 4 de Mayo de 1188, por venta al maestre Don Nuño por 400 maravedíes.

 Con la batalla de Alarcos pasa a manos árabes, para pasar a manos cristianas definitivamente cuando la batalla de las Navas de Tolosa en 1212. En este castillo se hospedó Santa teresa de Jesús, desde 1 al 11 de Abril de 1568, cuando era dueña de este castillo Doña Luisa de la Cerda, hermana del Duque de Medinaceli.

Castillo de Malagón, Ciudad Real

Las Relaciones de Felipe II de 1575 nos habla de este castillo en la contestación, 25 y 33. “Hay una casa fortaleza en la cual hay parte de aposentos baxos y altos junto a esto esta la torre de cuatro esquinas que terna mas de veinte estados de alto tiene asidas cuatro hijuelas o torrecillas pequeñas a cada lado la suya, hay aposentos en la dicha torre y hijuelas, tiene su buen pozo dentro, de mucho agua y buena esta dentro en el pueblo fundado sobre un cerrillo de tierra que a lo que se entiende fue esporteada para hacer la fortaleza, ....” ,

 El castillo susodicho de tapicería de argamasa con algunas rafas de ladrillo y las esquinas de piedra labrada tiene tres u cuatro tirillos y cien arcabuces otras cien picas. 

Con los año este castillo seria abandonado y entraría en ruina y con el tiempo seria demolido y en su lugar se construirían varias casas, estaba al lado del Convento de San José, tercera fundación de Santa Teresa. En la fotografía observamos los últimos restos del castillo de Malagón antes de ser derruídos, a principios del siglo XX. El grabado que se observa es de finales del siglo XIX.

Castillo de Malagón el Viejo
 (Malagón) 

Castillo de Malagón el Viejo, Ciudad Real

Situado en el término municipal de Malagón, en la sierra de su mismo nombre, también conocida como la sierra de los Moros. 

Coger carretera de Malagón a Porzuna y desviarse hacia el deposito de agua, seguir camino, pasar el primer y segundo monte y enfrente nos encontraremos con este castillo, hay que subir arriba para verlo. 

 De origen musulmán, probablemente conquistada cuando la reconquista. 

Sería un emplazamiento prehistórico aprovechado por las tribus bereberes en el medievo, antes de fundar el Malagón del llano.

Posteriormente se instaló un castillo en la población actual, que fue tomado en el camino hacia las Navas.

Se trata de un castillo grande, ya que posee dos recintos murados, uno de ellos parece un mediano albacar (recinto exterior) En las Relaciones de Felipe II de 1575 no habla de esta fortaleza en la contestación, 19. “ 

La principal sierra se dice Malagon el Viejo...; en lo alto una plaza que se puede correr un caballo esta allí un aljibe de buen agua...; hay en la dicha plaza ruinas de edificios antiguos, porque se sabe de cierto que los moros tenían allí su fortaleza....” Los restos que se observan en la actualidad son su aljibe, cimientos de viviendas y lo que parece trozos de murallas.

4.Para comer en Malagón

Casa Rural Luciano
Calle Tercia 38, 

5. Castillo de Miraflores

Vista del Castillo de Miraflores

Situado en el término municipal de Piedrabuena, a unos 2 Kms del pueblo, carretera Piedrabuena – Arroba de los Montes, primer camino a la derecha, se ve desde la carretera. 

De construcción cristiana, aunque se desconoce su origen. Sirvió como sostén a lo largo del cerco contra el castillo de Piedrabuena, y además guardaba la ruta hacia Toledo por el Puerto de Alhover, sus características constructivas parecen indicar la reconquista cristiana del siglo XII. 

Este castillo es nombrado por primera vez en las Relaciones de Felipe II del siglo XVI, en aquella época se sabia que era pequeño, cercado de murallas y con un torreón al Norte, que se eleva dos varas, se sabe que ya existía en 1212.

 Los restos que se pueden ver son, sus murallas de mas de 6 metros, arco de acceso, parte  de una bóveda, y la base de la torre, además de su aljibe.

Se alza sobre un monte situado a las afueras de Piedrabuena. Se trata de una fortaleza de origen musulmán que debió ser construida en el siglo IX, y de la que existen referencias documentales cristianas del siglo XI.

En 1195, tras la Batalla de Alarcos, la Orden de Calatrava perdió los castillos de Calatrava La Vieja, Caracuel, Alarcos y Piedrabuena, que pasaron a manos musulmanas. Además, los calatravos perdieron también Guadalerzas, Malagón (hoy desaparecido) y Benavente entre otros, es decir, todos los castillos que poseía la Orden entre Toledo a Sierra Morena.

En 1212, el gran ejército cristiano que salió de Toledo hacia Sierra Morena para enfrentarse a los musulmanes en la importante batalla de Las Navas de Tolosa, fue recuperando uno a uno estos castillos para la cristiandad, para vencer finalmente a los musulmanes en Las Navas.

Hoy día se conservan muros de más de 6 metros de altura, el arco de acceso, parte de una bóveda y la base de la torre principal, así como varias estancias.

Castillo de Salvatierra 

Situado en el término municipal de Calzada de Cva, se encuentra en las laderas del cerro La Atalaya, carretera Calzada de Cva a Puertollano, en el Km. 7. 

 Castillo de origen musulmán, aunque pudo tener precedentes romanos, se construyó sobre las laderas del cerro de La Atalaya, los musulmanes fortificaron esta plaza, y está enfrente del castillo de Calatrava La Nueva. 

Aunque la obra que existe parece construida por los caballeros de la Orden de Calatrava, a finales del siglo XII, del origen su nombre hay varias versiones como “Alcázar de Salvación” y “ Fin de la Tierra”. 

Su historia fue muy activa y tiene lugar cuando la Reconquista, ya que fue poseída varias veces por cristianos y musulmanes, para pasar definitivamente a control cristiano en 1125-6 por la firma del tratado entre Fernando III y el rey de Baeza El Bayasi, después pasaría a la Orden. En 1239 este castillo y el de Eznavejor seria la línea divisoria entre las Ordenes de Santiago y Calatrava. Su estado actual es ruinoso, solo se conserva trozos


6. para comer en Piedrabuena:

Asador Los Pucheros
Carretera N-430 KM 276. BAJO, 
+34 926 69 70 39


7. En Chillón 

Chillón, Ciudad Real

En la sierra de la Virgen del Castillo (Sierra de Cordoneros), entre otros abrigos, se han hallado muestras de pinturas rupestres de tipo esquemático que prueban la existencia de asentamientos prehistóricos en la zona. 

Fueron descubiertas en 1.916 por el abate francés Henrí Breuil pudiendo fecharse en el Calcolítico o Bronce I. Pertenecen al Arte Esquemático y el color predominante es el rojo aunque existen algunas figuras en color negro. Temáticamente, destacan las figuras antropomorfas, normalmente animales cuadrúpedos, y también algunos signos ramiformes y estilizaciones de cazadores y ciervos. 

En el término municipal también se descubrió, en 1990, una estela de la Edad del Bronce Final. Está decorada con una figura humana con espada, escudo, peine y lanza, y fue reutilizada en época romana como estela funeraria con la inscripción "PROCVULVS·TOJONI·F·AV·XLHS·E·S·T·T·L" --> Próculus, hijo de Toutonus, de cuarenta años, yace aquí.

 La tierra te sea ligera". Del 1100 a.C-901 a.C aproximadamente. Fue entregada al Museo Provincial de Ciudad Real, donde puede ser visitada actualmente.

Época romana

Es cuando la ciudad romana de Sisapo, del que hay noticias desde el siglo IV antes de Cristo, comienza a hacerse famosa como dueña de un preciado patrimonio, sus criaderos de cinabrio. 

La existencia de esta ciudad se conoce por los escritos de diferentes autores clásicos, como Claudio Ptolomeo, que sitúa a Sisapo (o Sisapone, o Sisapón) en Oretania, o Antonino Pío, que sitúa a Sisapón en su itinerario, como la última mansión de Beturia, en la calzada romana que desde Mérida conducía a Zaragoza

Es posible que el municipio se iniciase como asentamiento alrededor de las minas de cinabrio controladas por esta ciudad dada la riqueza de la zona y el enclave vecino de la insdutria minera. La mención de dos Sisapos que hace Estrabon, el antiguo y el nuevo, o en latín, Sisapo Vetus y Sisapo Nova, plantea la existencia de dos poblaciones con el mismo nombre. 

A.M. Cantó propone el yacimiento romano de Cerro de las Monas (emplazado al sur del término municipal de Almadén, a escasos kilómetros del ya mencionado yacimiento de cinabrio) como posible ubicación de Sisapo Nova, de forma que el yacimiento de La Bienvenida, por su mayor antigüedad, se correspondería con Sisapo Vetus. 

A esto se añade la propuesta de identificación de Sisapo por P.Sillières en Cerro de las Monas, anterior a los descubrimientos epigráficos de 1982 en la Bienvenida que la identificaban como Sisapo, siendo a falta de nuevas referencias una de las hipótesis más plausibles.

De la Edad Media a la Contemporánea

Con el inicio de la conquista cristiana de la comarca, el río Guadalmez (afluente del Zújar y del Guadiana que hace frontera entre Andalucía y La Mancha, por el noreste de la provincia de Córdoba al sur de las sierras de Alcudía y Madrona) situado en la localidad que lleva su nombre, se convierte en frontera entre los territorios cristiano y musulmán, siendo la época en la que se construye el castillo de Aznaharón, en el paso de Toledo a Córdoba y los castillos de Vioque, Madroñiz, Santa Eufemia, Mochuelos, y el de Chillón, en el actual casco urbano, que tras la conquista cristiana pasó a llamarse castillo de los Donceles, y que posteriormente fue convertido en iglesia parroquial de San Juan Bautista y Santo Domingo de Silos, de tres naves y artesonado mudéjar, del siglo XVI. 

En 1318, Los senescales de las tres principales Órdenes Militares: Santiago, Calatrava y Alcántara, firman una carta de Hermandad en Chillón por la cual se protegerían de un posible ataque musulmán. En 2018 se celebraron los 700 años de la firma de este tratado, con una representación y diferentes actos culturales.

Existen motivos para considerar que anterior a la Iglesia actual se levantó otra iglesia de menor dimensión, que estuvo enclavada en un Castillo que, por apelativo de sus dueños, se denominó “Castillo de los Donceles”. 

La segunda y actual iglesia comenzaría a construirse a comienzos del siglo XVI con la construcción del crucero, cuyo posible arquitecto fue Hernán Ruiz I, sucediéndole su nieto Hernán Ruiz III, arquitecto que proyectó la reconstrucción del resto de la iglesia, de la cual hay constancia de visita de obras. 

De Hernán Ruiz I, o por lo menos de su estilo, es el crucero gótico del templo parroquial, cuya posible fecha de construcción se sitúa entre 1502 y 1547. Hernán Ruiz I ha sido calificado como goticista tardío y fue el maestro mayor de la catedral de Córdoba. 

De Hernán Ruiz III es el resto de la iglesia, es decir las tres naves que en posición longitudinal componen el edificio. Su estilo es renacentista expresado en los arcos interiores de medio punto y en las portadas. Los muros son de mampostería recibida con mortero de cal donde se intercalan algunas hiladas de ladrillo de galleta. 

El tejado está dispuesto a dos aguas en la nave central y con una vertiente en cada una de las naves laterales, no quedando bien resuelto el encuentro de las naves laterales con el crucero. La estructura de la cubierta de las naves laterales está constituida por correas de madera de pino, listoncillos que cruzan a las correas y tablero de madera sobre la que se dispone la cobertura de teja curva árabe cogida con barro. 

La estructura de la cubierta de la nave central está formada por un artesonado de arte mudéjar, realizado en carpintería a lo blanco, presentando en las incrustaciones de madera blanca una diversa gama de lazos, y alterna esta técnica con dibujos de flores exóticas y de vivos colores, siendo los más utilizados el negro, rojo, azul y verde. Su fecha de construcción podría ser la segunda mitad del siglo XVI. 

El templo parroquial fue declarado en 1991 Bien de interés cultural con la categoría de Monumento (Decreto 175/1991 de la Consejería de Educación y Cultura).

Castillo Ermita Virgen del Castillo, Chillón

Castillo Ermita Virgen del Castillo, Chillón

Situado en el término municipal de Chillón, a 106 Kms de Ciudad Real, de difícil acceso por camino estrecho, carretera local que une hillón con su antigua estación de ferrocarril y desviándose por otro camino a la izquierda. 

De origen musulmán, y conquistada por los cristianos tras la reconquista. 

Este castillo tuvo probablemente este emplazamiento para la guarda y defensa del mineral, ya que esta zona es rica en Cinabrio. 

Posteriormente se transforma en centro de peregrinaje religioso, y se funda la Ermita de Ntra. Sra. del Castillo, pasando al poco tiempo a la Orden de Calatrava.

De los restos que conserva se ven sus murallas y su torre que fue aprovechada como campanario. 

Aquí se dice, que fue visitado por Santa Teresa de Jesús y San Juan de la Cruz, no está demostrado documentalmente.

Castillo Ermita Virgen del Castillo, Chillón

En los alrededores, podemos encontrar:

Pinturas Rupestres en Chillón

En la sierra de la Virgen del Castillo (Sierra de Cordoneros), entre otros abrigos, se han hallado muestras de pinturas rupestres de tipo esquemático que prueban la existencia de asentamientos prehistóricos en la zona. Fueron descubiertas en 1.916 por el abate francés Henrí Breuil pudiendo fecharse en el Calcolítico o Bronce I

Pertenecen al Arte Esquemático y el color predominante es el rojo aunque existen algunas figuras en color negro. Temáticamente, destacan las figuras antropomorfas, normalmente animales cuadrúpedos, y también algunos signos ramiformes y estilizaciones de cazadores y ciervos. En el término municipal también se descubrió, en 1990, una estela de la Edad del Bronce Final. 

Está decorada con una figura humana con espada, escudo, peine y lanza, que se reutilizó en la época romana con un epígrafe funerario ya mencionado anteriormente. En la actualidad se encuentra en el Museo Provincial de Ciudad Real, donde puede ser visitada.

Calzada romana

Se corresponden con unos 300 m de largo y unos 3'20 metros de ancho, de la vía nº 29 del Itinerario de Antonino, que desde Mérida (Emérita Augusta) se dirigía a Zaragoza (Caesar Augusta), pasando por Sisapo (La Bienvenida, Ciudad-Real).

Castillo de Alarcos

Vista aérea del Castillo de Alarcos

Este importante yacimiento ibero-medieval fue ocupado desde la Edad del Bronce, y tuvo varios momentos de apogeo: la época ibérica entre los siglos V-III a.C., y la Edad Media, centrada en el siglo XII. Si bien, el castillo fue construido por los árabes en el siglo XI.

De la época ibérica se han encontrado importantes restos por todo el enclave, tales como restos urbanos, un gran número de exvotos y esculturas de piedra zoomorfas. Ha sido identificada por algunos autores como la ciudad de Lacurris, Lacuri, o Larcuris.

Las primeras noticias que se tienen de Alarcos forman parte de la leyenda, al ser incluido dentro de la dote de un posible matrimonio entre la mora Zaida y el Rey Alfonso VI. Es reconquistado por Alfonso VII en 1147, y reedificado por Alfonso VIII, y encomendado a la Orden de Calatrava.

El 19 de Julio de 1195 es, escenario de la famosa batalla de Alarcos, y que supone una derrota del ejército cristiano comandado por Alfonso VIII, frente a las tropas almohades de Al-Mansur. Poco antes de la batalla de las Navas de Tolosa se recupera Alarcos y así pasa a dominio cristiano definitivamente.

A partir de esta fecha empieza el declive de Alarcos, e intentando el rey Alfonso X el Sabio repoblar varias veces este enclave, fue incapaz y sus habitantes se trasladaron a una aldea próxima, Pozo Seco de Don Gil, lugar donde este Rey fundaría, Villa Real en 1255, la actual Ciudad – Real.

La ciudad medieval tiene una extensión de 33 hectáreas y se encuentra rodeada por una muralla de 3 metros de espesor. En el castillo con forma rectangular destacan sus dos torres cuadrangulares y las torres de los lados E. y O. de forma pentagonal. 

De su interior conserva restos de habitaciones abovedadas y de un aljibe. Esta zona es interesante de visitar pues se puede ver los restos de una ciudad Ibera y una impresionante vista panorámica del lugar.

Actualmente forma parte del Parque Arqueológico ibero-medieval llamado Santuario de Nuestra Señora de Alarcos, propiedad de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, y se usa como parque arqueológico y ermita de culto cristiano.

Muralla del Castillo de Alarcos

Situado en el punto mas alto del cerro Alarcos, descubierto parcialmente a raíz de las excavaciones que se suceden desde 1984. Castillo de origen musulmán, construido sobre el siglo XI, que a su vez estaría asentado sobre otros niveles culturales, Ibéricos y de la Edad de Bronce.

 Alarcos en su etapa Ibérica a sido identificada por algunos autores como la ciudad de Lacurris, Lacuri, o Larcuris. 

Las primeras noticias que se tienen de Alarcos forman parte de la leyenda, al ser incluido dentro de la dote de un posible matrimonio entre la mora Zaida y el Rey AlfonsoVI. Es reconquistada por Alfonso VII en 1147, y reedificada por Alfonso VIII, y encomendada a la Orden de Calatrava. 

El 19 de Julio de 1195 es, escenario de la famosa batalla de Alarcos, y que supone una derrota del ejercito cristiano comandado por Alfonso VIII, frente a las tropas almohades de Al-Mansur. Poco antes de la batalla de las Navas de Tolosa se recupera Alarcos y así pasa a dominio cristiano definitivamente. 

A partir de esta fecha empieza el declive de Alarcos, e intentando el rey Alfonso X el Sabio repoblar varias veces este enclave, fue incapaz y sus habitantes se trasladaron a una aldea próxima, Pozo Seco de Don Gil, que luego este Rey fundaría, Villa Real en 1255, la actual Ciudad Real.

 Del recinto diremos que estuvo amurallado, del que se conserva un trozo de muralla. Este castillo mas o menos tiene forma rectangular, y de 100 x 60 metros, destaca también sus dos torres cuadrangulares y las torres de los lados E. y O. Que son de forma pentagonal. 

De su interior conserva restos de habitaciones abovedadas y de un aljibe. Esta zona es interesante de visitar ya que aparte del castillo se puede ver los restos de una ciudad Ibérica, y su vista panorámica del lugar.

Para comer en la zona:



Castillo de Caracuel 

Castillo de Caracuel de Calatrava

Situado en el término municipal de Corral de Calatrava, carretera de Ciudad Real a Puertollano se observa desde la carretera y esta a la espalda de Caracuel de Cva. 

Castillo de origen romano, los musulmanes aprovecharon y fortificaron mejor para la defensa de la zona, fue el origen de los pueblos de Caracuel, Corral y Cañada de Cva. 

En 1183 Alfonso VIII concede este castillo a la Orden de Calatrava, paso varias veces a manos cristianas y musulmanas, a lo largo del siglo XII y fue conquistado definitivamente con la expedición de las Navas de Tolosa. 

La planta de este castillo, era rectangular, con patio de armas central y torres cuadradas adosadas, su torre es pentagonal, donde se aprecian detalles góticos, esta torre la añadieron los cristianos, también podemos observar su aljibe como muestra la fotografía

8. para comer en la zona

Hostal-Restaurante El Cordobes

Restaurante Meson Almaden

9. En Puertollano

Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción en Puertollano

La zona de Puertollano estuvo habitada ya desde la prehistoria. Se encontraron restos arqueológicos (restos de pinturas rupestres y actividad lítica continuada) que reflejan la presencia humana desde el Homo heidelbergensis y el Homo antecessor. Esta actividad poblacional estaba centrada en la vega del Río Ojailén. También hay restos calcolíticos en el cerrillo de la Azucena. 

Recientes descubrimientos de una colección de armas del Bronce II y construcciones neolíticas (El Castillejo de El Villar) y los cabezos poblados en la Edad del Bronce como el cerro de San Sebastián, en donde se encontró una espada argárica de bronce que se puede ver en el Museo Arqueológico Nacional en Madrid. De la Edad Antigua permanecen restos oretanos y romanos localizados a orillas del río Ojailén.

Edad Media

La zona donde se asienta Puertollano comenzó a repoblarse sustancialmente a partir de la Batalla de las Navas de Tolosa

De la Edad Media se encuentran las necrópolis visigodas de la Loma de las Sepulturas. También los castillos rurales andalusíes en los cerros que circundan el valle del río. Durante esta época Puertollano estaba en la frontera de los reinos musulmanes y cristianos en continuas luchas, por lo que la zona estaba muy despoblada; esta relativa despoblación cambió a raíz de la victoria de las tropas cristianas sobre las musulmanas en la batalla de Navas de Tolosa, en 1212. 

A partir de entonces, la comarca comenzó a poblarse, y es en esa época cuando tuvo lugar la fundación de Puertollano.

El nacimiento de Puertollano está ligado al proceso repoblador del Castilla en el siglo XIII, encabezado por la Orden de Calatrava en esta zona y aparece citado por primera vez en la Concordia de 1245 con la denominación de "Puertoplano". 

Desde el establecimiento de las órdenes militares postemplarias hay constancia escrita de la existencia de la ciudad, con el rango de aldea. Puertollano se beneficia de su ubicación en un paso natural rico en pastos entre el Campo de Calatrava y Sierra Morena, lo que determinará su orientación hacia la ganadería, fundamentalmente ovina.

En el siglo XIV la población de Puertollano se dedica a la agricultura y la ganadería. Esta etapa de bonanza se ve enturbiada en 1348 por la aparición de la peste negra, que asoló a toda Europa, y que fue especialmente nefasta para Puertollano. 

La enfermedad diezmó la población y solo sobrevivieron trece familias. Según la tradición, estos pidieron la protección de la Virgen, y como agradecimiento los supervivientes hicieron promesa de sacrificar trece vacas para dar de comer a los necesitados o a todo aquel que lo demande. Este es el origen de la fiesta del Santo Voto, que se celebra en Puertollano desde entonces el día de la Octava de la Ascensión.

Como Castillos calatravos en Puertollano:

Castillo de Santa Ana 

Castillo de Santa Ana, Puertollano

Situado en la ciudad de Puertollano, en el cerro de su mismo nombre y con una cota de 900 metros. 

De origen árabe, de considerable tamaño por los restos que se divisan, en sus inmediaciones se localizan restos de cerámica del Calcolítico y de la Edad de Bronce, así como materiales islámicos. Por lo que respecta al castillo se detectan dos recintos murados, uno mas elevado que otro.

 Las muralla de dos metros de altura se adaptan perfectamente al relieve, además conserva al menos un aljibe. En esta zona se ubicaba una Ermita la de Santa Ana de la que no quedan restos al haberse reutilizado para construir una torre de señales en la época de Felipe II. Su abandono debió ser cuando la frontera se bajo más al sur.

“El culto a Santa Ana en Puertollano tiene una tradición medieval porque ya en el siglo XIII, Alfonso X el Sabio promovió su culto en la Corona de Castilla y, no olvidemos, que las primeras noticias documentales de Puerto Plano datan de esas fechas. 

Castillo de Santa Ana, Puertollano

Por su parte, el Papa Sixto IV introdujo su fiesta en el calendario romano (1480) y Alejandro VI concedió indulgencias a quien rezase ante la imagen de la santa (1494).

Santa Ana fue por tanto la patrona del Puertollano medieval. Su ermita estaba en la falda del cerro de santa Ana, de quien toma el nombre, y flanqueaba el paso natural al valle del Ojailén, camino de Alcudia. Sin embargo, a fines del siglo XV, con motivo del enésimo rebrote de peste negra que azota nuestra comarca, los antiguos puertollaneros votaron a mano alzada en cabildo abierto celebrar también la fiesta de Nuestra Señora de Gracia, para reclamar su protección ante la epidemia.

 
Este nuevo culto fue en auge, hasta que la llegada masiva de reliquias de manos de un capellán de Felipe II a su ermita terminó por consolidar una devoción en alza.

El historiador José Domingo Delgado Bedmar publicaba un interesante artículo donde desvelaba las principales características de esta ermita basándose en la “visita” que los comisionados por la Orden de Calatrava giraron a Puertollano el 31 de diciembre de 1719 y en cuyo informe recoge datos a nuestro modo de ver interesantísimos: “la puerta principal (...) está al mediodía y es de arco de ladrillo (...) y enfrente de dicha puerta ay otra que mira a la umbría (...). 

La dicha ermita se compone de tres naves, que la primera tiene quatro arcos y se entra en la segunda en do esta una capilla enbovedada y en ella un retablo pequeño de quatro colunas doradas y en el medio del la gloriosa Santa Maria con un niño en los brazos (...) y a los lados San Joachin y Santa Ana, y en el altar San Ilefonso y Nuestra Señora de la Paz (...), y al lado de el hevanxelio se alla en la segunda nave un arco enbutido en la pared y en el un quadro de San Lazaro con su altar (...) y en la primera nave que esta como se entra y al lado de la hepístola se allo otro altar y en él el entierro de Christo con las tres Marias, pequeño; una imaxen de Nuestra Señora de la Encarnazion de bulto (...) y en dicha nave de en medio, enfrente de el altar de Nuestra Señora se alla un Cristo pintado en la parez con un belo delante y diferentes quadros pequeños para adornar dicha capilla mayor”. Además de todo esto, prosigue Delgado Bedmar, la ermita tenía una casa para el santero, estando el conjunto cercado con un murete “de piedra y barro”, mientras que en las cercanías se podía encontrar un “huerto zercado de canto seco y noria, y tiene diferentes pinos y olivos”.

Castillo de San Sebastian 

Cerro de San Sebastian, Puertollano

Situado en la ciudad de Puertollano, en el cerro de su mismo nombre a una cota de 740 metros. 

Probablemente de origen árabe, conquistado por la Orden de Calatrava. 

Este castillo y el de Santa Ana eran importantes porque por ellos pasaba la Vía que iba desde el Campo de Montiel a la ruta del Puerto del Muradal.

 Este castillo consta de un recinto murado, un aljibe natural y una zona central más elevada, sobre la que se asienta la ermita de San Sebastián.

Castillo del Villar

Situado en él termino municipal de Puertollano, a 6 Kms en la pedanía de El Villar

De origen árabe, era una fortificación de pequeño tamaño, está ubicada en una cota de 670 metros, y compuesta por dos recintos murados más o menos circulares de 1,60 metros de altura. De este castillo se distinguen un primer recinto murado, que sería el más interno de la fortificación y que en la zona noroeste se encuentra el aljibe. 

De segundo recinto murado, era la zona más externa, en donde podemos ver los restos de muralla. El declive de este castillo debió ser cuando la Orden de Calatrava la conquista, y por que la frontera se trasladaría más al sur, cuando la batalla de las Navas de Tolosa 1212.

10. y para comer en Puertollano

Restaurante el Mesto

La Mafia Se Sienta A La Mesa

Los Arcos


11. Castillo Sacro – Convento de Calatrava La Nueva

Vista aérea del Castillo de Calatrava La Nueva

El castillo-convento de Calatrava la Nueva se alza sobre un cerro rocoso llamado Alacranejo, en el término municipal de Aldea del Rey, y junto a él flanquea una de las más importantes vías naturales que cruzan Sierra Morena y unen la Meseta con el Valle del Guadalquivir.

La Orden del Cister tomó posesión del castillo de Calatrava la Vieja (en Carrión de Calatrava), asumiendo la defensa de este territorio frente a los árabes, y fundando aquí la Orden de Calatrava en el año 1158.

Cuando la Orden de Calatrava consiguió tomar el castillo de Salvatierra, decidieron construir un nuevo castillo en el cerro de enfrente. 

Algunas hipótesis apuntan a que el castillo-convento de Calatrava la Nueva fue construido sobre un castillo anterior, el castillo de Dueñas, que según fuentes reales del siglo XIII fue donado tras perder el territorio los cristianos, después de la batalla de Alarcos en 1195.

 Los Calatravos tomaron Salvatierra en 1198, por lo que no sería extraño que se realizaran en este otro castillo algunas obras. 

Pero Salvatierra volvió a caer en manos musulmanas en torno a 1210. Después de la batalla de las Navas de Tolosa, en 1212, el castillo fue nuevamente recuperado, y fue entonces cuando se intensificaron las obras de construcción, realizándose en 1217 el traslado definitivo de la Orden desde Calatrava la Vieja. Perteneció a la Orden de Calatrava hasta el siglo XVIII.

A lo largo de los siglos esta fortaleza fue objeto de distintas reformas y añadidos, siendo las más importantes las realizadas en la época de los Reyes Católicos y en la de Felipe II, que pasó allí unos días y lo acondicionó para el paso de los coches de carruaje.

El edificio se estructura en tres partes diferenciadas y ocupa una superficie de unos 46.000 metros cuadrados aproximadamente. La primera parte es el propio castillo, que incluye una iglesia de estilo cisterciense y otras dependencias. 

El segundo recinto se extiende a lo largo del cerro en el que se encuentra ubicado. Y por último, el tercer recinto, constituido por un espacio paralelo al anterior y que dificulta aún más el acceso.

Es curioso el sistema de zigzag que sigue su muralla para tener más ángulos de visión. Los lienzos de la muralla se asientan directamente sobre roca y sigue la disposición de las peñas. En la zona sur de la primera muralla, se encuentra la llamada Puerta del Sol, hoy muy modificada. Siguiendo el lienzo de la muralla nos encontramos con un portillo al oeste, otro al norte, y unos metros más adelante una puerta que mira al Este. Estas puertas y portillos tienen difícil acceso y se encuentran ocultos por esquinas y contrafuertes de la muralla. 

En el arranque del camino que conduce directamente al Castillo existen restos de una antigua puerta, construida con roca volcánica, de la que hoy desconocemos su función, y si pertenece al momento en que se construye Calatrava la Nueva o es anterior, ya que no guarda disposición alguna con el trazado de la muralla. Siguiendo el camino nos encontramos con la Puerta del Palo o de los Arcos. 

En la fachada principal se encuentra la Puerta de Hierro, la cual da acceso a la fortaleza dando paso a un espacio con una gran bóveda de mampostería de piedra con una serie de ventanas a la izquierda y dos puertas a la derecha. 

Al fondo se encontraba una rampa que permitía el acceso a un piso interior hoy desaparecido. 

De aquí se pasa al patio principal el cual permite el acceso a las dependencias del convento y a la fortaleza.

En el patio principal se hallan bóvedas de construcción más antigua, en piedra y con puertas de roca volcánica. Sobre éstas, existen otras dependencias de construcción posterior.

Cerca de la entrada que da paso a la iglesia de estilo cisterciense, se construyeron un palomar y un pozo con nieve. Este pozo servía para conservar los alimentos en perfecto estado pues era una de las zonas más frías de todo el recinto. Era un novedoso sistema de refrigeración.

La Iglesia está situada al norte del Castillo, y la puerta principal mira a Occidente. Tiene un gran rosetón, construido con roca volcánica, en época de los Reyes Católicos, para dotar de mayor luminosidad el interior de la iglesia. En la vidriera del rosetón aparecían representados los misterios de la Virgen, en los espacios que de dejaban entre las columnillas, ya que partía una de cada uno de los lóbulos hacia un óculo central.

El interior es un ejemplo de arquitectura cisterciense, que presenta características del arte gótico, aunque tiene algunos elementos de tradición románica, e incluso mudéjar. Consta de tres naves con tres ábsides que quedan insertados en la muralla, la nave central es de mayor dimensión que las laterales.

A lo largo de la Historia se fue enriqueciendo de pinturas, retablos y sepulcros. Tenía un coro que ocupaba gran parte de la nave central con una reja divisoria que separaba los frailes de los caballeros.

La nave de la derecha se comunica con el claustro por una gran puerta; a la izquierda fueron incorporándose las distintas capillas, edificadas por Maestres y Comendadores Mayores, que les servía de sepultura, y son Capilla del Comendador García de Castrillo; Capilla Dorada; Sacristía y Relicario; Capilla de Don Gutierre de Padilla o Capilla Mayor.

Vista desde el Castillo de Calatrava la Nueva

El castillo presenta planta rectangular y torres de gran altura. Se ubica en una zona elevada y se adapta al terreno que tiene varios niveles. Sus muros son de gran grosor y las almenas y saeteras complementan sus defensas.

Está construido directamente sobre las rocas, entre la Iglesia y el Campo de los Mártires. La parte central parece ser la más antigua, tanto por la disposición como por el tipo de aparejos y parámetros de mampostería, sobre la que se fueron añadiendo posteriormente distintos cuerpos.

Como fortaleza, muestra distintos sistemas defensivos propios de la arquitectura militar medieval, como son la antemuralla que cierra su escalera de acceso y la puerta en codo, que dificultaría un ataque frontal.

No se han conservado algunas áreas de su nivel superior, por lo cual, las terrazas que actualmente vemos, fueron distintas dependencias en su momento.

En el patio más bajo, al que se accede por una galería de arcos, se encontraban los aposentos del Maestre, bajo los cuales hay un gran aljibe que almacenaba las aguas que recogía de todo el castillo. 

En un nivel intermedio hay otras dependencias, posiblemente las zonas destinadas a los Alcaides y guarnición de la fortaleza; y en un cuerpo aparte se encontraba el archivo, para evitar que pudieran afectarle algún incendio. A esta estancia se accedía por una escalera de caracol, y guardaba toda la documentación de la administración de las encomiendas en ochenta cajones.

En el nivel más alto, tenía dos patios de armas, y otras dependencias de las que apenas quedan restos, considerándose como simples terrazas.

Todo el recinto, el último de los tres amurallados, es inexpugnable y en su momento estuvo dotado de algunas piezas de artillería.


13. Castillo de Doña Berenguela

Castillo de Doña Berenguela, Bolaños de Calatrava

Este castillo se encuentra en Bolaños de Calatrava y fue construido probablemente entre los siglos XII y XIII. 

Probablemente de origen romano o visigodo, conquistado después por los musulmanes. En 1147 los cristianos toman este castillo y perdiéndose de nuevo por el empuje de los almoravides, y reconquistándose definitivamente en 1212 tras la batalla de las Navas de Tolosa. 

Hay una tradición popular que dice que en este castillo nació en 1201 el que fuera rey de Castilla y León Fernando III. 

Doña Berenguela hizo donación de este castillo a la Orden de Calatrava en 1229.

Uno de los aspectos más significativos del edificio es la torre del homenaje, situada en uno de los ángulos del recinto, y compuesta por cinco pisos. La planta inferior es la mazmorra.

Doña Berenguela, madre de Fernando III el Santo, donó el castillo a la Orden de Calatrava, y Alfonso X el sabio corroboró esta donación posteriormente. 

La historia de este castillo está estrechamente ligada a la de la Orden de Calatrava. 

Fue sede de esta Orden, y su función era la defensa de la villa de los continuos ataques de los musulmanes. Permaneció en manos de la Orden hasta el año 1544, fecha en que fue abandonado.

Torre del castillo de Doña Berenguela

El castillo es de planta rectangular y estaba rodeado por un foso y una muralla, que en la actualidad ha desaparecido. 

Tiene dos torres, la del Homenaje y la llamada torre Prieta, y sus muros, al igual que la torre del homenaje, están rematados por almenas.

La terraza está rematada en almenas piramidales. 

En sus muros se abren vanos de reciente fabricación pero se ha conservado su forma original.

La Torre Prieta es una inmensa mole de piedra de forma rectangular, desmochada, sin almenado, y en la que apenas pueden apreciarse vanos o elementos decorativos. 

Está compuesta por tres pisos y sus dimensiones son mayores que las de la torre del homenaje. 

Al primer piso se accede por del patio, y al tejado a través del adarve. 

Uno de los aspectos significativos del edificio es su escudo, en el que pueden apreciarse dos partes bien diferenciadas, que son un castillo de oro, en el que aparece representada la vecindad, y una espada que atraviesa el pan, que representa el impuesto que se pagaba a la orden de la que dependía su defensa.
 Su progresivo abandono desde el siglo XVI lo llevó a la ruina.

 La Diputación Provincial de Ciudad Real llevó adelante un proyecto de restauración, devolviéndole su silueta primitiva, de los mejores conservados, merece la pena verlo.

14. para comer en la zona

La Taberna de Almagro

Bolsillones Restaurante



15. Castillo de Manzanares o de Pilas Bonas


Castillo de Pilas Bonas, Manzanares

Los orígenes de Manzanares se pierden en el tiempo. Se tienen referencias documentales que testimonian su repoblación en el siglo XII, tras su reconquista, estando en manos de la Orden de Calatrava.

El castillo de Manzanares fue construido entre 1199 y 1207, por orden del Maestre Frey Martín Martínez, para oponerlo cercano al castillo de Tocón que marcaba los límites de las posesiones de la Orden de Santiago. Para defenderlo trajo guerreros vizcaínos, algunos de los cuales eran miembros de la antigua casa solariega infanzona Sagasti-Manzanares, nombre del que tomaron denominación sus descendientes, llamándose Casa Manzanares.

En 1352, sus alcaldes acordaron levantar una cerca dejando 200 casas en su interior, contando con el beneplácito del XVIII Maestre Don Juan Núñez de Prado. Desde 1284 fue sede de la Encomienda de Manzanares, y su primer comendador Frey Blasco Núñez, siendo una de las más ricas del Campo Calatrava.

En el Castillo estableció la orden de Calatrava la Sede de la Encomienda de Manzanares. En los libros de visitas de la orden se tienen diversas noticias documentales a partir del año 1423, que ofrecen datos sobre la configuración del mismo, y de la existencia de la Torre Mayor habitada por el calvero de la orden.

Castillo de Pilas Bonas, Manzanares

Sus muros han presenciado desde rebeliones de los caballeros de la Orden de Calatrava contra su Maestre, en la Edad Media, hasta un enfrentamiento a cañonazos contra un ejército de Comuneros en 1519, en donde todos los habitantes se refugiaron en el castillo.

El castillo de Manzanares forma un cuadro de 70 varas de lado, posee un foso de 4 varas de ancho, está cercado por una muralla, tiene cubos en sus esquinas y una torre del homenaje en el centro. Según cuenta una leyenda había un pasadizo subterráneo que comunicaba con el castillo del Tocón en Membrilla.

Conserva en magnífico estado la torre del homenaje, la antigua capilla y la plaza de armas. Destaca por su valor artístico el palacio residencia del Comendador de Manzanares, que aún conserva techos decorados con rica yesería ornamental, construido hacia 1490.

Los nombres de castillo de Pilas Bonas, castillo de Peñas Borras y otros fueron dados, sin fundamento alguno, por algunos periodistas e historiadores locales a principios del siglo XIX.

Probablemente se construyera, en la primera mitad del siglo XIII, de origen cristiano. Sus muros han presenciado desde rebeliones de los caballeros de la Orden de Calatrava contra su Maestre, en la Edad Media, hasta un enfrentamiento a cañonazos contra un ejercito de Comuneros en 1519, en donde todos los habitantes se refugiaron en el castillo. Con el tiempo pasaría a manos del Estado hayá por el siglo XIX, y este lo subastaría, pasando a manos privadas en 1864. 

De su conservación diremos que es buena, ya que se construyeron alrededor, casas que lo protegieron, por eso la gente no lo ve. De sus restos diremos que su torre homenaje fue desmochada en su parte mas alta ya en el siglo XX, sus muros fueron encalados y algunos hasta retesados, motivo por el que le hacen pasar inadvertidos. 

De su interior se ha conservado toda su estructura, destacando por su valor artístico un palacio residencia del Comendador de Manzanares, que aun conserva techos decorados con rica yesería ornamental, construido él la década de 1490. También conserva una habitación en donde probablemente durmieran por unos días los Reyes Católicos. Pese a su antigüedad el edificio no presenta problemas de ruina, actualmente en fase de restauración.

16. Para comer en la zona:

Restaurante Chiqui


De las fortificaciones militares de la provincia de Ciudad – Real,  se tiene conocimiento desde la prehistoria, que aunque no es Calatravo, por su interés le mencionamos aquí:

17. Motilla de Azuer (Daimiel)

Motilla de Azuer, Daimiel

Hace más de cuatro mil años, sus habitantes construyeron, sobre un profundo pozo, varias líneas concéntricas de murallas y una vigorosa torre de planta cuadrada.

La Edad de Bronce aflora en tierras manchegas donde el agua toma gran importancia por su escasez y ello viene de antiguo, así en el interior del patio los habitantes del Azuer excavaron un pozo hasta alcanzar el nivel freático, a una profundidad de unos 16 metros, para abastecer de agua al asentamiento. 

Su funcionalidad experimentó variaciones durante las distintas fases de ocupación, utilizándose también como zona de estabulación ocasional de ovejas, cabras y cerdos, pero fundamentalmente como almacén de cereales (cebada y trigo). 

Los ajuares son escasos, salvo en casos excepcionales de individuos adultos enterrados con vasos de cerámica, puñales de remaches de cobre y punzones de este mismo metal, lo que podría señalar una sociedad jerarquizada. 

Motilla de Azuer, Daimiel

Este viaje profundo al segundo milenio antes de Cristo no sólo esta bien conservado sino que es mágico y singular.

ACCESO

Contactar con la Oficina de Turismo de Daimiel situada en la calle Santa Teresa s/n o también puede llamar al teléfono 926 260 639 ó 926 853 479.

Motilla de Azuer, Daimiel

Para adquir las entradas: http://www.motilladelazuer.es

Con la llegada de los romanos a esta provincia construirían algunos castillos como el de Vistillas (Villanueva de la Fuente) o Calatrava La Vieja (Carrión de Calatrava), además de las Murallas de Almedina.

Después llegarían los árabes que aquí construirían la mayor parte de los castillos. 

Con la reconquista algunos de estos castillos desaparecen, aunque otros se reconstruyen y se guarnecen mejor, como el de Calatrava La Vieja, donde se funda la primera Orden Militar Hispánica, la Orden de Calatrava, tras ser abandonada por los Templarios.

Un grupo de caballeros encabezados por Raymond Serrat, abad del monasterio de Fitero, nacido en Saint-Gaudens de Garona (Francia), y por Diego Velásquez en 1158. 

El rey Sancho III de Castilla concedió al monasterio de Fitero y a su abad el dominio de Calatrava. En 1163 moría fray Raymundo, para después ser canonizado. Al año siguiente su agrupación religioso-militar fue aprobada por Alejandro III y adopto la regla del cister. 

Al morir en 1196 fray Diego Velásquez, sería elegido su primer Maestre Don García López de Padilla, quien daría su definitiva contextura a la orden. Con el tiempo esta orden abandonaría Calatrava-La Vieja por ser un lugar insano, y se trasladan al Sacro Convento-Castillo Calatrava La Nueva en 1217.

Éste es un paseo por las atalayas que elevan nuestra tierra, vestigios de siglos de historia que esperan nuestra mirada curiosa y nuestros pasos aventureros. 

18. comer cerca de la Motilla de Azuer

Restaurante Las Brujas

Restaurante Las Brujas

Canela Fina Gastro


19. Castillo de Calatrava La Vieja


Vista aérea del Castillo de Calatrava La Vieja

De fundación islámica, la ciudad de Kalaat Raawak ó Qal’at Rabah (Calatrava), que se interpreta según los eruditos Castillo de las Ganancias, es mencionada por primera vez en el año 785, en época del Emir omeya de Córdoba Abderramán I. Fue reconstruida en el año 853, y reformada en el siglo XII, a partir de 1157.

Está situada en un importante cruce de caminos, al abrigo del cual adquirió un gran desarrollo urbano, siendo el lugar más poblado entre Córdoba y Toledo hasta el siglo XIII. Por ella pasaba la vía principal entre estas dos importantes poblaciones, y las que unían Mérida con Zaragoza y el Atlántico con el Levante.

Castillo de Calatrava La Vieja

El alto valor estratégico de su situación explica sus cinco siglos de vida. En un principio, jugó un papel decisivo tanto en las luchas civiles que enfrentaron a los toledanos con el poder central cordobés, como en las diversas rebeliones bereberes. Su importancia se acentuó a raíz de su casi total destrucción por parte de los rebeldes toledanos (853) y de su inmediata reconstrucción por orden del emir Muhammad I. 

A partir de entonces, y como cabeza de una amplia región, se convirtió en el punto más importante de apoyo del poder omeya cordobés en la zona.

Tras la abolición del califato (1031), Calatrava gozó de cierta autonomía, al tiempo que los reinos taifas de Sevilla, Córdoba y Toledo se disputaban su posesión. Finalmente, caería en la órbita de esta última. Con los almorávides (principios del siglo XII) pasó a ser el núcleo islámico más importante frente al ya para entonces Toledo cristiano.

Tomada por Alfonso VII (1147), se convirtió en la plaza cristiana más avanzada frente al Islam. Después de fracasar la encomienda dada a los templarios, fue concedida por Sancho III a la Orden del Císter (1158), dando lugar al nacimiento de la primera orden militar hispana, que adoptó el nombre propio del lugar. 

Permaneció en el reino de Castilla hasta que los almohades la recuperaron para el Islam a raíz de su victoria en la cercana Alarcos (1195). Alfonso VIII la retomó definitivamente pocos días antes de la batalla de las Navas de Tolosa (1212).

A partir de entonces, Calatrava inició su decadencia. Situada en un lugar malsano y lejos de la nueva frontera, no era ya la sede adecuada para la Orden, cuya cabeza se trasladó en 1217 a otro lugar (Calatrava la Nueva). La antigua Calatrava (Calatrava la Vieja) quedó como cabeza de una encomienda más de la Orden. En la primera década del siglo XV, la sede de la encomienda de Calatrava fue trasladada unos kilómetros más al sur, a Carrioncillo (actual Carrión de Calatrava).

Calatrava ocupa un cerro amesetado de planta ovoide, con 5 ha de extensión, en la margen izquierda del río Guadiana. Desde él se tiene un amplio dominio visual del entorno, pero no aporta capacidades defensivas destacables. 

La única defensa natural sólida la proporciona el propio río, cuyo cauce, antaño muy ancho y pantanoso, protegía el frente norte de la ciudad. 

En el resto de la plaza, la accesibilidad del cerro fue paliada mediante sólidas murallas (1.500 metros de longitud) que se adaptan al contorno de éste.

Una gran parte de la muralla, casi toda de época omeya, aún se halla cubierta por escombros. Está jalonada por, al menos, 44 torres de franqueo, de las cuales dos son albarranas. Con excepción de las dos torres situadas en el extremo oriental del alcázar, de planta pentagonal en proa, todas las demás son de planta cuadrangular.

 En el frente sur de la ciudad, donde se abre la puerta de entrada en recodo, las torres son de mayor tamaño, más abundantes, algunas de ellas huecas, y aparecen más espaciadas, mientras que las del espolón oeste mejor defendido por el escarpe del terreno, son siempre macizas, más pequeñas, y se encuentran más próximas entre sí.

Salvo por su frente norte, protegido por el río y en donde se sitúan las corachas de abastecimiento de agua, el resto del recinto se encuentra rodeado por un foso húmedo artificial que convertía a la ciudad en una verdadera isla. 

Dicho foso está en su mayor parte excavado en la propia roca del cerro, y cuenta con más de 750 m de recorrido y una profundidad media de 10 metros. Era alimentado directamente por las aguas del Guadiana, que, tras recorrer por gravedad todo el perímetro de la ciudad, se reincorporaban al río aguas abajo de ésta.

El cerro está dividido en dos zonas, separadas entre sí por una muralla de grandes proporciones: el alcázar, al este, y la medina, que ocupa el resto de la superficie. Al exterior de la muralla se extendían los arrabales.

Calatrava La Vieja

El alcázar se localiza en el extremo oriental de la ciudad, junto a la entrada de aguas al foso desde el río. De planta triangular, cuenta con una extensión de 1 ha. En torno a él se concentran los elementos defensivos más destacados de la plaza, no sólo porque estaba destinado a albergar los centros de poder, sino también porque las defensas naturales de este sector del cerro son de escasa entidad. En sus defensas y estructuras internas se diferencian varias etapas:

1ª) Anteriores al año 853: los restos del antiguo muro de cierre occidental, formado por la propia puerta, todavía oculta, y por diversas torres incluidas en él de muy diversa construcción: adobe, ladrillo, tapiales de tierra y mampostería…

2ª) Las pertenecientes a la reconstrucción de Muhammad I (post. 854) responden a un plan unitario promovido, como en otras partes de la ciudad, por el poder central cordobés con un claro propósito de manifestar su supremacía en la región. 

Destacan las grandes torres de entrada, que forran a las primitivas, el gran arco triunfal que antecede a la antigua puerta, y los paramentos oeste y sureste. A esta etapa se atribuye también la construcción de la torre albarrana primitiva y las torres pentagonales en proa, que, junto con la coracha vecina, forman parte de un sistema defensivo hidráulico.

3ª) Las islámicas de cronología imprecisa: el aljibe exento, por delante de la puerta, y la gran sala con varios arcos de herradura de gran tamaño, que podría corresponderse con el vestíbulo de un baño.

4ª) El inconcluso ábside templario (1147-1158), de planta dodecagonal.

5ª) Sobre restos más antiguos, la iglesia y las dependencias de la Encomienda de Calatrava (siglos XIII y XIV) ocupan la mayor parte del área del alcázar. En estos dos siglos se realizaron continuas obras, reformas y aprovechamientos de los espacios. Destacan los restos de una herrería y las dependencias abovedadas junto a la iglesia.

En los arrabales, de cerca de 15 ha, además de la identificación de la ermita de Ntra. Sra. de la Encarnación como una antigua mezquita, se han localizado un cementerio almohade y diversas áreas artesanales e industriales.

 

20. Comer cerca de Calatrava La Vieja

Bodegas Galiana

Orosia

Orosia


21. Y otras Rutas Cercanas








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