
Monasterio de San Miguel ,Eiré, Lugo
Playa Fluvial de A Cova, Rio Miño
Los monasterios románicos en la Ribeira Sacra, dónde nace su
tradición vitivinícola
La profunda huella que dejaron nuestros antecesores puede verse en el gran número de iglesias románicas y monasterios que florecieron a lo largo de toda la Ribeira Sacra.
La expansión del románico en Galicia es aquí muy visible, hasta el punto de ser considerada la principal concentración del románico rural en Europa
Este paraje, que continúa siendo tan espectacular como fértil en nuestros
días, atrajo a las comunidades monásticas desde comienzos del Cristianismo.
Estos grupos buscaban un asentamiento que favoreciera la vida ascética y
ermitica.
La vida en estos territorios comienza a organizarse alrededor de estos monasterios, con sus derechos sobre las tierras, la organización de los cultivos, principalmente de la uva, y el cobro de impuestos.
La vida en estos territorios comienza a organizarse alrededor de estos monasterios, con sus derechos sobre las tierras, la organización de los cultivos, principalmente de la uva, y el cobro de impuestos.
Así se inició un importante periodo histórico en el que se instauró la cultura monástica en las orillas escarpadas del Miño, cuyas huellas patrimoniales llegaron hasta los nuestros días.
Indice:
- Como Llegar a Orense
- Naturaleza escondida entre las curvas del río Miño
- Algo de Historia
- Ruta por los Cañones del Miño
- Ciudad de Orense
- Comer en Orense
- Ruta de Senderismo de Augacaida- Castro e Marce
- Belasar
- Chantada
- Comer en Chantada
- Portomarín
- Comer en Portomarín
- Otras Rutas Cercanas
1. Como Llegar a Orense
Oporto (Portugal) - (Francisco Sá Carneiro)
Es posible que tengas que hacer alguna conexión antes de llegar a
Ourense. Por ese motivo, te explicaremos a continuación cómo llegar
desde los aeropuertos más comunes: Santiago, Madrid, Oporto, y Vigo.
El aeropuerto se encuentra a las afueras de la ciudad, por lo que
tendrás que coger un autobús o un taxi para desplazarte a la ciudad.
EN autobús: Un trayecto de aproximadamente media hora que cuesta 3€. La
frecuencia de salida es cada 30 min. Puedes consultar precios y
horarios aqui. Con este autobús puedes bajarte tanto en la estación
de autobuses como en la estación de tren.
En taxi: La tarifa fija a cualquier punto de la ciudad es de 22€.
Una vez en la ciudad, para el transporte desde Santiago a Ourense tienes
dos opciones:
En autobús: Viaje operado por la empresa Monbus, de entre 1h 38min y 2h
de duración y 11.60€ (aunque con descuentos de hasta 50% con
antelación). .
En tren: Viaje de entre 36 min y 1h 46 min de duración (según tipo de
tren) y con un precio entre 10 € y 16.60 € (con importantes descuentos
si se compra con antelación también).
Madrid - (Adolfo Suarez - Madrid Barajas)
El aeropuerto de Madrid se encuentra a las afueras de la ciudad, pero
podrás desplazarte al centro en Metro. También tienes las opciones de
coger un tren o un autobús.
Para llegar a Ourense desde Madrid hay dos opciones principales:
Autobús: Este trayecto es operado por la compañía Avanza Bus. El
trayecto dura sobre 6h y cuesta unos 35-45€.
Tren: El viaje dura entre 4h 40min y 6h 20min con precios de 30-50 €
dependiendo del tipo de tren.
Oporto (Portugal) - (Francisco Sá Carneiro)
El aeropuerto de Oporto es una muy buena opción, dado la gran cantidad
de vuelos que opera. Primero deberás coger un autobús desde el propio
aeropuerto que te llevará hasta la estación de autobuses de Vigo. Este
viaje cuesta 12€ con una duración de 1h 45 min.
Cómo llegar desde Vigo a Ourense se explica a continuación.
Vigo
Para ir desde Vigo a Ourense la forma más recomendable es ir en autobús.
Este lo tendrás que coger en la estación de autobuses.
De vigo a Ourense también podrás ir en tren.
2. Naturaleza escondida entre las curvas del río Miño

La playa de A Cova, en el rio Miño.
¿Que lo más famoso de la Ribeira Sacra son los Cañones del Sil?
Pues nosotros nos vamos de paseo por el río Miño, el hermano mayor, a
descubrir pueblos sumergidos, meandros impresionantes, cascadas de 40
metros y hasta asustadizos corzos. Naturaleza para perderte, relajarte y
aprender que casi siempre, lo mejor del camino es pararse.
Un par de consejos por si tomas la fantástica decisión de explorar la
Ribeira Sacra: ármate de coche y de paciencia. Aquí el mundo baja un par
de velocidades, el GPS entra en huelga más de lo que te gustaría y la
cobertura parece de quita y pon.
Como resultado, es posible que des mil vueltas y vueltas por carreteras estrechas sinuosas como el cauce de los ríos responsables de esta maravilla de la Naturaleza. Nunca perderse dejó tan buen sabor de boca y nunca mil curvas molestaron tan poco a unos servidores.
Ayuda que tras cada una de ellas descubras un rincón, un túnel de árboles, un barranco, una ladera plagada de vides o un corzo cruzando en tres saltos la carretera.
Como resultado, es posible que des mil vueltas y vueltas por carreteras estrechas sinuosas como el cauce de los ríos responsables de esta maravilla de la Naturaleza. Nunca perderse dejó tan buen sabor de boca y nunca mil curvas molestaron tan poco a unos servidores.
Ayuda que tras cada una de ellas descubras un rincón, un túnel de árboles, un barranco, una ladera plagada de vides o un corzo cruzando en tres saltos la carretera.
El rio Miño refleja su naturaleza
.
Un paisaje que sabe a tierra mojada, uva y paz
A pesar de no ser oficialmente un territorio común, tienen una capital
oficiosa –Monforte de Lemos-, una de las mayores concentraciones
de arte románico de Europa y una Denominación de Origen
vitícola propia. Su tercera gran joya la da la propia Naturaleza, y son
los paisajes que la conforman.
A la vegetación salvaje intrínseca de Galicia se le suman las riberas de
los ríos, que en este caso se transforman en cañones de pendientes
escarpadas, que pueden alcanzar los 500 metros. Los miradores y las
vistas hablan por sí solos así como el cultivo del vino en valles,
riberas y cañones, una actividad que en ocasiones podría compararse casi
al alpinismo.
El río Sil es el más célebre y visitado de la zona, así que nos
proponemos descubrir los secretos de su hermano el Miño, de laderas algo
menos escarpadas, menor afluencia turística y, por tanto, mayor
tranquilidad si cabe.
Ribeira Sacra tiene un clima especial, más próximo al Mediterráneo de lo
que su situación geográfica marcaría.
Es una de las zonas en las que menos llueve de Galicia y muy apta para el cultivo de uva, por supuesto, pero también de árboles frutales y otras especies no muy vistas por estos lares como es el madroño.
Es una de las zonas en las que menos llueve de Galicia y muy apta para el cultivo de uva, por supuesto, pero también de árboles frutales y otras especies no muy vistas por estos lares como es el madroño.
Una de las bodegas situada en las laderas del rio Miño.
"Viene mucha gente en verano", dice Roi paseando por la playa fluvial y
añade entre cómplice y orgulloso que "sobre todo son de la zona. Por
aquí no entra un autobús".
Damos fe. Las curvas imposibles de sus carreteras –preciosas, insistimos– marearían a un avezado capitán de fragata.
Damos fe. Las curvas imposibles de sus carreteras –preciosas, insistimos– marearían a un avezado capitán de fragata.
A pesar de que los paisajes nos alucinan, nos insisten en que debemos
volver en otoño, con las vides rojas y los árboles en todo su esplendor.
En verano, triunfa explorar los ríos a bordo de un kayak y es que no
olvidemos que aquí el calor aprieta.
Nuestra siguiente parada es O Cabo do Mundo.
Es el nombre que recibe el meandro más acusado del Miño, que realiza un giro de 180 grados sobre una colina dando lugar a la gran curva entre las curvas.
Es el nombre que recibe el meandro más acusado del Miño, que realiza un giro de 180 grados sobre una colina dando lugar a la gran curva entre las curvas.
Los cañones de esta zona se formaron por movimientos
tectónicos y vislumbrar la fuerza del río y de la tierra impresiona.
Después de tanta carretera, lo verde nos llama. Queremos más agua y
queremos más monte. Basta ya de coche. Lo dejamos y nos adentramos en un
bosque de robles, castaños y muros de piedra cubiertos de musgo de un
verde que roza el fosforito.
En el suroeste de la provincia de Lugo, se encuentra una de las zonas más características del Río Miño. Con el paso del tiempo y gracias a la erosión y a los movimientos geológicos, el Río Miño terminó encajándose considerablemente en esta zona.
RIBERAS DEL MIÑO
Las Riberas del Río Miño a su paso por la Ribeira Sacra, ofrecen
un paisaje apacible de bosques caducifolios alternados con
pequeñas y numerosas extensiones de viñedos. El río forma también
numerosas curvas, en las cuales se adentra la tierra creando
característicos meandros.

En el suroeste de la provincia de Lugo, se encuentra una de las zonas más características del Río Miño. Con el paso del tiempo y gracias a la erosión y a los movimientos geológicos, el Río Miño terminó encajándose considerablemente en esta zona.
Las laderas del Miño se dedican al cultivo de la vid, alternadas
en función de su orientación con bosques caducifolios y
plantaciones de pinos. Al igual que ocurre en otras zonas de los
alrededores, la producción de vino en este lugar ha sido desde
siempre de gran importancia.
En cada viñedo es bastante posible descubrir pequeñas bodegas construidas en piedra, que guardan los deliciosos vinos que aquí se producen. Cuando el otoño hace presencia, los colores de los bosques y los viñedos consiguen crear un paisaje realmente hermoso.
En cada viñedo es bastante posible descubrir pequeñas bodegas construidas en piedra, que guardan los deliciosos vinos que aquí se producen. Cuando el otoño hace presencia, los colores de los bosques y los viñedos consiguen crear un paisaje realmente hermoso.
Pero no todo lo reseñable de las Riberas del Miño se encuentra
sobre el nivel del agua ya que, bajo ellas, existen numerosos
pueblos que fueron anegados después de la construcción de los
embalses de Belesar y de Os Peares. En algunos casos, los
edificios más importantes de estas poblaciones fueron
transportados piedra a piedra colina arriba para poder
conservarlos.
3. Algo de Historia
Desde el Neolítico (6000-3500 a.C.) la zona de Ourense ha sido una
encrucijada de caminos por la que transitaban las tribus nómadas. Muchos
de esos clanes se asentaron en el valle del Miño, como prueban los
castros prerromanos de Beiro, Madrosende, Oira, Santomé y Valdegola, así
como el asentamiento primitivo de As Burgas, las fuentes de agua
termal que fueron el origen de la ciudad.
En el siglo I llegan los romanos a Galicia. En esta época se construyó
un puente estratégico sobre el río Miño, defendido por una guarnición de
legionarios que se asentaría en el entorno de la actual Plaza
Mayor. Con la legión y el puente, el núcleo de población de As Burgas
continuó creciendo y daría lugar a una importante villa romana.
Edad Media
En el siglo V, en plena decadencia del Imperio Romano, llegaron a
Galicia los suevos. Se trataba de un pueblo germánico principalmente
agrícola, y fundaron un reino en el que la ciudad de Ourense jugó un
destacado papel, llegando a ser sede de la corte.
Durante el reinado de Carriarico se comenzó la edificación de la primera
catedral (hoy desaparecida) en honor de San Martín de Tours, desde
entonces patrón de la ciudad. Durante la época visigoda, Ourense fue una
de las principales sedes episcopales de la Península, dependiente de la
archidiócesis de Braga.
En el siglo X, Ourense sufrió las incursiones de árabes y normandos y
entró en decadencia, pero tras el siglo XI se iniciaría la recuperación,
impulsada por los obispos de la diócesis, auténticos señores feudales:
Doña Teresa de Portugal concedió la jurisdicción de la ciudad para el
obispado en 1122.
Monseñor Eredonio y sus sucesores reconstruyeron viejas calzadas,
abrieron calles y plazas, recuperaron el derribado puente romano y
levantaron la catedral actual. En este renacido Ourense medieval, lleno
de artesanos y comerciantes, el vino era el principal negocio local.
En el siglo XII nació el ayuntamiento de Ourense, compuesto por
representantes de los ciudadanos para enfrentarse a los abusos del
obispado. La confrontación desembocaría en la segunda revuelta irmandiña
(1468), en la que los ciudadanos tomaron la catedral y derribaron el
castillo Ramiro.
En el siglo XVI, el ayuntamiento se fue haciendo con el gobierno
de la ciudad, al frente del cual estaría un corregidor nombrado por el
rey. En esa época la ciudad experimenta un notable crecimiento, con
nuevas calles y pazos.
Época Moderna y Contemporánea
Durante los siglos XVII y XVIII Ourense viviría un largo letargo, del
que despertaría a comienzos del XIX cuando es designada capital de
provincia. Con la llegada del ferrocarril y la construcción de la
carretera Villacastín-Vigo, la ciudad empezó a desarrollarse en ambas
orillas del Miño.
El asentamiento de una nueva burguesía procedente de Castilla contribuyó
a su definición como centro comercial y administrativo.
En el siglo XX, Ourense experimentó cierto crecimiento demográfico
por la emigración procedente de la provincia, convirtiéndose en la
tercera ciudad de Galicia por población. Hechos importantes fueron
la unión con el municipio de Puente Canedo en 1943, la aparición
de nuevos barrios y su conversión en el principal nudo de
comunicaciones (por tren y por carretera) del noroeste peninsular.
4. Ruta por los Cañones del Miño
Inciciamos nuestra maravillosa ruta en la
5. Ciudad de Orense
Ourense es la ciudad del agua. Ocho puentes cruzan aquí el río Miño,
que en tiempos de los romanos era una mina de oro. Ahora ya no hay
oro, pero sí unas aguas muy valiosas: las aguas termales.

Las hay por toda la ciudad y muchas son gratuitas. Como las termas
de A Chavasqueira al borde del río, donde podrás disfrutar de un
baño Zen. Las aguas brotan también a 65º en pleno centro, en la
fuente de As Burgas, que con el Santo Cristo y el Puente Romano, son
los símbolos de la cidad.
Pero además Ourense tiene una original Praza Maior... inclinada, y
un casco histórico rico en iglesias y capillas.
Plaza Mayor, Orense
El Pórtico del Paraíso de la Catedral conserva aun su policromía
original del siglo XIII.
Y en la Capilla de San Cosme y San Damián, una curiosidad
desconocida por los visitantes: aquí se expone, durante todo el año,
el belén más sorprendente que hayas visto nunca. Y si quieres
animación, no te preocupes. Si algo gusta de verdad a los ourensáns
es salir a la calle.
El visitante de Ourense debe empaparse de la esencia de la ciudad,
del elemento que originó el asentamiento, las aguas termales.
El área termal de A Chavasqueira–Outariz ofrece una inmejorable
oportunidad de disfrutar y aprovechar las bondades de las aguas
mineromedicinales calientes que brotan de las diferentes burgas
existentes en el entorno de la ciudad. Para eso se puede recorrer el
Paseo Termal, que discurre por el margen derecho del río Miño,
comenzando en el Campo da Feira y terminando en Outariz.
En un recorrido de tres kilómetros se puede disfrutar de cuatro
estaciones termales.
La primera es
A Chavasqueira, con
piscinas de agua caliente mineromedicinal (mana a 41º), de uso público,
y el complejo privado de inspiración japonesa Termas de A
Chavasqueira.

Pozas de A Chavasqueira, Orense
A quinientos metros se encuentra la
Fuente de aguas termales de O Tinteiro,
con buenas propiedades para problemas dermatológicos, que mana a
43º.
Siguiendo el sendero habilitado por el ayuntamiento, a dos kilómetros de O
Tinteiro, aparece la
Burga do Muíño das Veigas (las aguas manan a entre 65º y 72º), que cuenta con cuatro piscinas
termales públicas.

Burga do Muíño das Veigas, Orense
El recorrido termal finaliza en
Outariz, donde se encuentran
cuatro piscinas muy semejantes a las de A Chavasqueira, con agua que mana
a 61º, indicada para las enfermedades reumáticas y artríticas.
El entorno por el que discurre el paseo es envidiable, con las orillas del
río Miño recuperadas, acondicionadas y de gran valor natural. En cualquier
época del año podemos acudir a este conjunto, con piscinas públicas al
aire libre y ambientes privados.
En los alrededores de la Praza Maior...
Iniciamos nuestro recorrido por la ciudad de Ourense en su señal de
identidad por antonomasia, las Burgas, fuentes de aguas termales que manan
a 67º, y que favorecieron los primeros asentamientos humanos en el lugar.
Tomamos camino por la rúa Barreira y llegamos a la Praza Maior, centro de
la ciudad antigua, donde surge la Casa Consistorial y el Museo
Arqueológico (también conocido como Pazo do Bispo).
Estamos en una zona con un gran sabor medieval, en un entorno que parece
retrotraernos en el tiempo. Se subimos por una escalinata situada en uno
de sus costados llegaremos a la Iglesia de Santa María Madre, que en su
portada conserva columnas del s. VI, vestigios de la primitiva catedral
sueva de los tiempos en los que Ourense fue la capital del reino
germánico.
Iglesia de Santa María Madre,Orense
Cruzamos la plaza de la Magdalena fijándonos en su hermoso cruceiro y nos encaminamos a la del Trigo, en la que se comerciaba en tiempos pretéritos con este cereal, rodeada por soportales y casas nobles y con la denominada Fonte Nova en el centro. Se prolonga en la plaza de Damas, que fue patio de naranjos de la Catedral.
Cruzamos la plaza de la Magdalena fijándonos en su hermoso cruceiro y nos encaminamos a la del Trigo, en la que se comerciaba en tiempos pretéritos con este cereal, rodeada por soportales y casas nobles y con la denominada Fonte Nova en el centro. Se prolonga en la plaza de Damas, que fue patio de naranjos de la Catedral.
La Catedral...
Catedral de Orense
Llegamos así a la Catedral, templo románico de transición al gótico con aires de fortaleza. Conviene que nos detengamos a hacer una visita detallada, recomendándose especialmente la Capilla Mayor, la Capilla del Santo Cristo, el Cimborio, el Pórtico do Paraíso, de clara influencia de la escuela compostelana del Maestro Mateo, y el Claustro (conocido cómo Claustra Nova), en el que se sitúa el museo catedralicio.
La visita al templo, con sus claroscuros, múltiples capillas y ambientes parece introducirnos en una atmósfera y universo realmente mágico.
Llegamos así a la Catedral, templo románico de transición al gótico con aires de fortaleza. Conviene que nos detengamos a hacer una visita detallada, recomendándose especialmente la Capilla Mayor, la Capilla del Santo Cristo, el Cimborio, el Pórtico do Paraíso, de clara influencia de la escuela compostelana del Maestro Mateo, y el Claustro (conocido cómo Claustra Nova), en el que se sitúa el museo catedralicio.
La visita al templo, con sus claroscuros, múltiples capillas y ambientes parece introducirnos en una atmósfera y universo realmente mágico.
Iglesia de Santa Eufemia
Continuamos camino rodeando la parte posterior del templo que acabamos de
visitar y, siguiendo la calle Juan de Austria y Coronel Ceano, llegamos a
la Iglesia de Santa Eufemia, con una lograda fachada cóncava en estilo
barroco compostelano.
Iglesia de Santa Eufemia, Orense
Es el momento de tomar un pequeño descanso y para eso estamos en el lugar ideal, la zona de vinos más tradicional de la ciudad, que cuenta también con varios cafés culturales. Es un área muy animada, viva, especialmente bonita al atardecer y en las primeras horas de la noche.

Es el momento de tomar un pequeño descanso y para eso estamos en el lugar ideal, la zona de vinos más tradicional de la ciudad, que cuenta también con varios cafés culturales. Es un área muy animada, viva, especialmente bonita al atardecer y en las primeras horas de la noche.
Del Pazo Oca-Valladares a la Alameda...
Cuando retomamos la ruta lo hacemos por la calle Lamas Carvajal, pasando
por delante del Pazo Oca-Valladares, renacentista del s. XVI, sede del
Liceo ourensano. Hace falta pedir permiso para visitar su patio columnado
con una hermosa fuente en su centro.
Una vez bordeado el edificio giramos a la derecha por la Avenida de
Pontevedra y llegamos a la Alameda, con magníficos ejemplos de edificios
modernistas cerrándola. Al lado de la Alameda está el tradicional Mercado
de Abastos, que podemos visitar para observar el pulso de la vida local
más tradicional.
Hacia el río Miño...
A continuación tomamos camino hacia el río Miño, siguiendo la calle del
Progreso, que nos permitirá contemplar la transición del casco histórico
hacia el primer ensanche de la ciudad.
Podremos detenernos en el Centro Cultural Diputación y visitar el Museo del Tren,, siguiendo luego camino por la misma calle hasta la Capilla de Nuestra Sra. de los Remedios, renacentista aunque muy reformada, ya muy cerca del curso fluvial.
Podremos detenernos en el Centro Cultural Diputación y visitar el Museo del Tren,, siguiendo luego camino por la misma calle hasta la Capilla de Nuestra Sra. de los Remedios, renacentista aunque muy reformada, ya muy cerca del curso fluvial.
Una vez llegados a este punto podemos bajar hasta la orilla del río y
seguir camino por los senderos recientemente acondicionados para el paseo
hacia el Ponte del Milenio, al que subiremos, pues cuenta con unas
pasarelas peatonales que permiten tener una fantástica panorámica del río,
y de la ciudad en su conjunto, a 22 metros de altura.
Cruzamos el río por el puente y al lado del antiguo campo de la feria nos
detenemos en las Pozas da Chavasqueira, conjunto de fuentes termales
también conocidas como Baños do Bispo, acondicionadas a modo de piscinas
al aire libre, de uso gratuito y situadas en un entorno ajardinado muy
apacible.
Tras la visita, retornamos por el margen derecho del río por la zona de O
Ribeiriño hasta encontrarnos con el Ponte Vella ou Maior, de origen romano
pero muy reformado en los s. XIII y XVIII; lo cruzamos y por los Jardines
de San Juan Bosco y la calle Concello llegamos al Parque de San Lázaro,
corazón verde de la parte nueva de la ciudad, donde en sus cercanías
podemos visitar la iglesia gótica de San Francisco, trasladada aquí piedra
a piedra desde su situación original en la parte alta de la ciudad que
luego visitaremos.
Por la Ciudad vieja...
Seguimos nuestro paseo por la calle de Santo Domingo y visitamos la
Iglesia homónima, en la que hace falta entrar para admirar sus retablos
barrocos y pinturas de muy buena factura.
Desembocamos así en la Praza do Ferro, que constituye una de las más típicas estampas de la ciudad a pesar de a su pequeño tamaño.
Desembocamos así en la Praza do Ferro, que constituye una de las más típicas estampas de la ciudad a pesar de a su pequeño tamaño.
Praza do Ferro, Orense
Entrando de nuevo en la ciudad vieja, por la que caminamos siguiendo las
calles Viriato, Pizarro y Correxidor, para luego subir una serie de
escaleras por la Estrela hasta el Convento de San Francisco, lugar en el
que se encontraba la primitiva iglesia que visitamos antes en San
Lázaro.
En el siglo XX, Ourense experimentó cierto crecimiento demográfico por la
emigración procedente de la provincia, convirtiéndose en la tercera ciudad
de Galicia por población. Hechos importantes fueron la unión con el
municipio de Puente Canedo en 1943, la aparición de nuevos barrios y su
conversión en el principal nudo de comunicaciones (por tren y por
carretera) del noroeste peninsular. 4. Ruta por los Cañones del Miño
Conserva un excepcional claustro gótico y hay que pasear por el cementerio
de aires románticos, declarado Bien de Interés Cultural en el 2000. Nos
dirigimos a continuación hacia la parte final de nuestro recorrido,
siguiendo las calles Monte Pena Trevinca, Monte Seixo, y Cabeza de
Manzaneda hasta llegar a la plaza de San Cosme y San Damián donde se
yergue la ermita y el antiguo hospital anexo, ambos platerescos.

Iglesia de la Santísima Trinidad, Orense
Seguimos por la calle Julio Prieto Nespereira hasta llegar a los Jardines del Posío, de larga tradición. Cogemos luego la calle Padre Feijoo, en la que se abre la Iglesia de la Santísima Trinidad, de transición románicogótica, con torres que le dan un marcado aire de fortaleza.
Seguimos por la calle Julio Prieto Nespereira hasta llegar a los Jardines del Posío, de larga tradición. Cogemos luego la calle Padre Feijoo, en la que se abre la Iglesia de la Santísima Trinidad, de transición románicogótica, con torres que le dan un marcado aire de fortaleza.
Terminamos aquí nuestra ruta, al lado del lugar donde la comenzamos, las
fuentes de As Burgas.
6. Donde Comer en Orense
Santo Tomé de Serantes
Además de este aspecto, es la equilibrada estructura de volúmenes del ábside la que realza su belleza.
Monasterio de San Esteban de Chouzan (La Barrela, Lugo)
11. Portomarín
Nova
Valle Inclán nº 5,
32004 Ourense, España
+34 988 21 79 33
A Taberna
C/ de Julio Prieto Nespereira, 32,
32005 Ourense, España
+34 988 24 33 32
y de precio mas moderado
O Lar Do Leitón
Rua do Sol; 18; bajo. Valdorregueiro,
32001 Ourense, España
+34 988 21 66 88
Pacífico
Rua Pena Trevinca 37,
32005 Ourense, España
+34 988 61 46 72
Restaurante A Palleira
Avenida Buenos Aires 96,
32004 Ourense, España
+34 988 22 53 20
Si disponemos de tiempo suficiente, ya que se encuentra justo en sentido
contarrio de nuestra ruta, podemos acercarnos hasta
Santo Tomé de Serantes
No todo son monasterios en la Ribera Sacra. Como dijimos, esta comarca
está repleta de buen románico. Santo Tomé de Serantes es una buena iglesia rural.
Santo Tomé de Serantes
Se trata de un edificio de una sola nave rematada en cabecera con
testero plano.
La fachada occidental es de las más bellas del románico rural gallego.
La puerta tiene tres arquivoltas muy apuntadas y guardapolvos vegetal.
Por encima el tejaroz es sostenido por arquillos sujetos por canecillos.
Por encima un bello rosetón ilumina la nave. Está rodeado por dos
arquivoltas que apoyan sobre columnas geminadas la interior y sencillas
la exterior.
Desde Orense, iniciqmos nuestro recorrido romanico paisajistico por el Valle del Miño, comenzamos
Su origen es incierto, la primera vez que se documenta es en el año
1108.
Siempre fue un monasterio muy modesto, y apenas se tienen noticias documentales de él.
Fue clausurado en época temprana, a finales del siglo XV.
Desde Orense, iniciqmos nuestro recorrido romanico paisajistico por el Valle del Miño, comenzamos
Monasterio de San Esteban de Atán (Pantón, Lugo)
Es, junto con San Pedro de Rocas, de uno de los monasterios más
antiguos de toda la Ribera Sacra. Fue fundado en el año 747 por el
obispo de Lugo.
Monasterio de San Esteban de Atán , Pantón
Tiene su origen en un pequeño eremitorio, destruido tras la invasión musulmana, y reconstruido entre los siglos XII y XIII.
Fue en esta época cuando se construyó la iglesia actual, que es lo único que queda de este antiguo cenobio.
Para su construcción se reaprovecharon algunos elementos del edificio prerrománico primitivo, como las cuatro celosías que se encuentran, una en la pared del arco triunfal, otra en el ábside y las otras dos empotradas en la torre.
También pueden corresponder al primer edificio los restos de una escalera y de unos muros que se encuentran en el cementerio que hay junto a la iglesia. En el interior hay pinturas murales de época renacentista.
Tiene su origen en un pequeño eremitorio, destruido tras la invasión musulmana, y reconstruido entre los siglos XII y XIII.
Fue en esta época cuando se construyó la iglesia actual, que es lo único que queda de este antiguo cenobio.
Para su construcción se reaprovecharon algunos elementos del edificio prerrománico primitivo, como las cuatro celosías que se encuentran, una en la pared del arco triunfal, otra en el ábside y las otras dos empotradas en la torre.
También pueden corresponder al primer edificio los restos de una escalera y de unos muros que se encuentran en el cementerio que hay junto a la iglesia. En el interior hay pinturas murales de época renacentista.
El Monasterio de San Felices (Cangas, Lugo)

Siempre fue un monasterio muy modesto, y apenas se tienen noticias documentales de él.
Fue clausurado en época temprana, a finales del siglo XV.
La iglesia tiene una sola nave, con una fachada principal sencilla, en
donde tan sólo destaca la portada, con un pequeño arco apuntado y una
arquivolta dentada, bajo la cual hay un tímpano decorado con una cruz
griega y unos relieves que se han interpretado como representaciones
del sol y la luna.
Monasterio de Ferreira de Pantón
Monasterio Cisterciense de Ferreira de Panton,
Lugo
El Monasterio de de Santa María de Ferreira de Pantón, una de las joyas románicas de la Ribera
Sacra, fue un monasterio de fue de tipo familiar pasando ser femenino en 1175 cuando adoptan los usos del Císter.
El Monasterio de de Santa María de Ferreira de Pantón, una de las joyas románicas de la Ribera
Sacra, fue un monasterio de fue de tipo familiar pasando ser femenino en 1175 cuando adoptan los usos del Císter.
La iglesia, por su decoración abundante, donde destacan
los animales solos y en compañía belicosa con el hombre,
denota que la construcción debió ser anterior a su
ingreso en la orden cisterciense que difícilmente habría
permitido tales "excesos decorativos"
Además de este aspecto, es la equilibrada estructura de volúmenes del ábside la que realza su belleza.
En efecto, la grácil cabecera de la iglesia del antiguo
Monasterio de Ferreira de Pantón muestra grandes
ventanas con arquivoltas molduradas que iluminan la nave
y entre ellas columnas que alcanzan el alero, partiendo
de un alto rebanco.

Monasterio Cisterciense de Ferreira de Panton, Lugo
Monasterio de San Miguel (Eiré, Lugo)
Se trata de una fundación del siglo X, que tiene su
origen en una comunidad femenina. En el siglo XII
vivía en él una comunidad de monjas de la orden de San
Benito.
Monasterio de San Miguel, Eiré
En el siglo XIV se encontraba en manos de seglares que, en lugar de proteger el monasterio, lo saquearon, dando pie a varios litigios.
A finales del XV el cenobio fue suprimido, lo que propició la perdida de todas sus dependencias, a excepción de la iglesia.
En el siglo XIV se encontraba en manos de seglares que, en lugar de proteger el monasterio, lo saquearon, dando pie a varios litigios.
A finales del XV el cenobio fue suprimido, lo que propició la perdida de todas sus dependencias, a excepción de la iglesia.
El edificio actual es de finales del siglo XII. Tiene
una estructura de planta basilical, con una única
nave. Destaca la pequeña torre, que se levanta en la
parte delantera, precediendo al ábside y una sencilla.
En el interior hay una pequeña ventana geminada
monolítica, realizada en el siglo X, que pertenece al
edificio prerrománico. También se conserva la pila
bautismal, del siglo XIII, que presenta una decoración
de sogas, castillos y flores de lis.
y si llegados a este punto queremos hacer algo de
senderismo, estamos en el lugar para hacer la mejor
ruta de senderismo de la zona
La ruta nos llevará a una de las cascadas más
bellas de la zona, con una gran altura, un
impresionante salto de 40 metros.
Al final del sendero, se encuentra el Castro de Marce, un precioso mirador natural sobre el Miño.
A lo largo de la senda, se encuentran varios restos de arquitectura popular, como los refugios para ganado, pero el más interesante es el Castro de Marce. Este antiguo poblado castreño se sitúa en el alto de un montículo, cuya altura permite disfrutar de unas espectaculares vistas del Miño.
Estamos buscando la cascada de Aguacaída, una de las tres más grandes de Galicia junto con la de Toxa (en Silleda) y la de Vilagocende (Fonsagrada). Pero antes vamos a desviarnos a catar las vistas del Castro de Marce.
7. Ruta de Augacaida- Castro e Marce

Al final del sendero, se encuentra el Castro de Marce, un precioso mirador natural sobre el Miño.
Esta ruta comienza en la carretera que lleva la
Marce, en una curva donde se encuentra señalizado
en inicio del sendero.
Discurre por un camino que desciende entre el
arbolado. Bajamos alrededor de un kilómetro y
tenemos dos opciones, tomar el camino que nos
lleva a la Fervenza de Augacaída o continuar hacia
El Castro de Marce.
La cascada es una de las más altas de
Galicia y la bajada es el tramo más complicado de
la ruta, aunque actualmente se puede realizar por
unas pasarelas de madera que facilitan el
descenso.
A lo largo de la senda, se encuentran varios restos de arquitectura popular, como los refugios para ganado, pero el más interesante es el Castro de Marce. Este antiguo poblado castreño se sitúa en el alto de un montículo, cuya altura permite disfrutar de unas espectaculares vistas del Miño.
Estamos buscando la cascada de Aguacaída, una de las tres más grandes de Galicia junto con la de Toxa (en Silleda) y la de Vilagocende (Fonsagrada). Pero antes vamos a desviarnos a catar las vistas del Castro de Marce.
Por caminos en parte asfaltados con piedras
antiquísimas, nos perdemos entre árboles y piar de
pájaros, incluyendo uno carpintero. Atravesamos
caminos llenos de mariposas de colores y nos paramos
a manosear un alcornoque. Se nota que venimos de
ciudad.
Una señal nos indica el camino a seguir hacia la
cascada de Aguacaída.
Donde habitaban las ninfas
El verde, que empieza a salir, se mezcla con el
marrón de las hojas de los árboles aún desnudos y
las caídas al suelo, el amarillo vibrante del toxo
(tojo) y el violeta del brezo. Hay mimosas también,
aunque la especie es algo peor recibida en la
zona.
De fondo, todo el rato, escuchamos el agua caer.
Cuando ya no sabes a dónde mirar, llegamos al castro
que según algunos documentos recibía también el
nombre de Castelo do Miño y hoy son un conjunto de
piedras que escalar para valientes sin vértigos
reconocidos.
Parada obligada para tomar aire, admirar el
río y puede que buscar xacias, las ninfas del Miño,
unos seres mitológicos mitad mujer mitad pez que
atraían a los hombres con su belleza y los ahogaban
en el río. Había una considerable colonia en esta
zona, al parecer.
El descenso a la Cascada de Aguacaída.
Volvemos sobre nuestros pasos y nos desviamos para
bajar hacia la cascada. Porque la Fervenza de Auga
caída, la cascada que se desploma en picado 40
metros desde el pequeño regato de Aguianza, se
encuentra a escasos 50 metros del Miño.
De hecho, hay un sendero que sube del río hacia el
salto, lo que hace de este paraje una parada
preciosa para cuando vienes de excursión en kayak o
zodiac. Para los caminantes, la bajada puede llegar
a ser algo escarpada (ojo al bajar, toma aire para
subir), pero merece la pena.
Además, recientemente, la Xunta ha construido unas
escaleras que sustituyen a las cuerdas (¡sí,
cuerdas!) por las que había que colgarse para llegar
a sus pies. Ahora bien, alcanzar la meta y sentarte
en los bancos con el sonido del agua estallando, el
musgo, los árboles y todo su entorno no tiene
precio. El cansancio de subir –media hora de reloj
hasta el coche–, dura mucho menos que la magia de la
ruta y del lugar.
y despues de este fantastico pasreo recobramos nuestra ruta en el
Monasterio de San Juan de la Cueva (Carballedo, Lugo) San Xoan de Cova
Monasterio de San Juan de la Cueva (Carballedo, Lugo) San Xoan de Cova
De este antiguo monasterio de monjas benedictinas tan sólo se ha
conservado la iglesia. Es un edificio construido a finales del siglo
XII o principios del XIII, aunque la primera noticia documental del
monasterio se remonta al año 967.
Monasterio de San Juan de la Cueva,Carb alledo
Originalmente el edificio se encontraba mucho más abajo, en la orilla del río Miño, pero debido a la construcción del embalse de Los Peares, en el año 1952 tuvo que ser trasladado piedra a piedra a su emplazamiento actual.
Originalmente el edificio se encontraba mucho más abajo, en la orilla del río Miño, pero debido a la construcción del embalse de Los Peares, en el año 1952 tuvo que ser trasladado piedra a piedra a su emplazamiento actual.
Su construcción es una de las tantas levantadas por los discípulos
del Maestro Mateo en la Ribera Sacra. La iglesia es de planta
rectangular, dividida en dos tramos separados en el exterior con
contrafuertes, y con un único ábside precedido de un presbiterio.
Se cubre con una estructura de madera y tejas a dos aguas, y el presbiterio con una bóveda de cañón. Merece a pena contemplar la variada iconografía de los canecillos del alero del ábside, y que muestran influencias estilísticas del Pórtico de la Gloria.
Se cubre con una estructura de madera y tejas a dos aguas, y el presbiterio con una bóveda de cañón. Merece a pena contemplar la variada iconografía de los canecillos del alero del ábside, y que muestran influencias estilísticas del Pórtico de la Gloria.
La iglesia es un edificio del siglo XIII, que también tuvo que
ser trasladada, debido a la construcción del mismo embalse.
Monasterio de San Esteban de Chouzan, La Barrela
A pesar de que estaba declarada Monumento Histórico-Artístico,
cuando el edificio se movió, se suprimieron los brazos del crucero y
se realizaron varios añadidos.
De época románica tan sólo ha sobrevivido el presbiterio, de
planta rectangular y un ábside semicircular. En su interior se
conservan pinturas al fresco del siglo XV.
Acceso
A 2 km. de Castro tomar desviación a la izquierda señalizada (LU-P
10-06). A 4 km. en un cruce tomar a la derecha la LU-P 18-01,
señalizado.
A 250 metros tomar desvío señalizado a la izquierda y a 500
metros se llega a la aldea de Chouzán. Allí tomar un camino ( a pie)
por el lugar de Poxa y a 150 metros está la iglesia.
Si en tu visita quieres hacer un FreeTour, o necesitas comprar alguna entrada para algún Museo o para realizar alguna
actividad, en este enlace te lo pueden solucionan, click aquí.
De este monasterio, del que se tienen noticias desde el siglo X, tan sólo se ha conservado la iglesia.
El edificio actual es de comienzos del siglo XIII, y seguramente vino a sustituir a uno anterior que se había quedado pequeño.
Tiene un volumen notable, con una única nave de cuatro tramos, presbiterio y ábside semicircular.
La nave se cubre con una estructura de madera y una bóveda de
medio cañón en el presbiterio.
El acceso central tiene un arco de medio punto con ocho columnas, cuatro a cada lado, que sostienen otras tantas arquivoltas. En la inferior hay una representación de siete músicos con sus respectivos instrumentos, un motivo que también está presente en el Pórtico de la Gloria.
En el muro sur hay una segunda portada que comunica con el tercer tramo de la nave, mucho más sencilla que la portada occidental.
Monasterio de San Pelayo (Diomondi, Lugo)
En su origen, San Pelayo fue un monasterio benedictino dúplice,
del que tan sólo se ha conservado la iglesia.
Las primeras noticias que documentan este cenobio son del año 954. Originalmente se encontraba bajo la protección de San Esteban, aunque en el siglo XII cambió su advocación. Es en esta época cuando se construyó la iglesia actual.
Monasterio de San Pelayo, Diomondi, Lugo
Las primeras noticias que documentan este cenobio son del año 954. Originalmente se encontraba bajo la protección de San Esteban, aunque en el siglo XII cambió su advocación. Es en esta época cuando se construyó la iglesia actual.
Su estructura es la característica del románico rural gallego:
una sola nave, con un ábside semicircular, y cubiertas de madera
a dos aguas. La fachada occidental guarda mucha relación con la
de San Esteban de Ribas de Miño, y repite el mismo modelo,
aunque en este caso la parte superior no tiene ningún rosetón.
En el muro meridional hay otra pequeña portada, más sencilla que
la occidental.
Monasterio de San Esteban (Ribas de Miño, Lugo)
De este monasterio, del que se tienen noticias desde el siglo X, tan sólo se ha conservado la iglesia.
El edificio actual es de comienzos del siglo XIII, y seguramente vino a sustituir a uno anterior que se había quedado pequeño.
Tiene un volumen notable, con una única nave de cuatro tramos, presbiterio y ábside semicircular.
Monasterio de San Esteban, Ribas de Miño
Debido a la orografía, el ábside se encuentra excavado en el terreno, en donde se creó un pasillo al aire libre, entre la piedra y el edificio, que se sostiene por medio de dos arbotantes apoyados en la piedra.
Debido a la orografía, el ábside se encuentra excavado en el terreno, en donde se creó un pasillo al aire libre, entre la piedra y el edificio, que se sostiene por medio de dos arbotantes apoyados en la piedra.
La fachada occidental se sitúa sobre una pequeña cripta, un
recurso que ya aparece en el Pórtico de la Gloria de la
catedral de Santiago, cuya solución técnica sin duda conocía
el equipo de canteros que ejecutó la obra.
Consta de dos portadas ciegas en los laterales y una central, sobre la que se abre un gran rosetón de cerca de 4 metros de diámetro.
Consta de dos portadas ciegas en los laterales y una central, sobre la que se abre un gran rosetón de cerca de 4 metros de diámetro.
El acceso central tiene un arco de medio punto con ocho columnas, cuatro a cada lado, que sostienen otras tantas arquivoltas. En la inferior hay una representación de siete músicos con sus respectivos instrumentos, un motivo que también está presente en el Pórtico de la Gloria.
En los muros laterales hay unos contrafuertes, que se
articulan por medio de arcos de medio punto, bajo los cuales
hay pequeñas ventanas que permiten la iluminación del
interior.
Monasterio de San Esteban, Ribas de Miño
Monasterio de San Esteban, Ribas de Miño
En el muro sur hay una segunda portada que comunica con el tercer tramo de la nave, mucho más sencilla que la portada occidental.
8. Belasar
El pueblo de Belesar tiene la peculiaridad de estar dividido en dos
barrios por el curso del Miño. Una parte se encuentra en el municipio de
O Saviñao, en la margen izquierda, y la otra pertenece a Chantada.

Una ruta de senderismo de 4,6 kilómetros que enlaza este lugar con el
pueblo de A Veiga permite disfrutar de algunos de los paisajes
característicos de la Ribeira Sacra del Miño.
El recorrido empieza junto al peto de ánimas de San Bartolomeu, un
monumento de notable valor histórico y etnográfico construido en el
siglo XVII. A la izquierda arranca un camino empedrado que asciende unas
decenas de metros hasta un desvío situado a mano izquierda. Aquí hay un
letrero de la ruta de Belesar a Pincelo, que indica la dirección a
seguir.
A derecha queda la iglesia parroquial de San Bartolomeu, levantada a
mediados del pasado siglo a raíz de la construcción del embalse de Os
Peares. En su interior guarda un retablo barroco de 1747, procedente de
la vieja iglesia parroquial, que quedó cubierta por las aguas del
embalse.
Una vez que quedan atrás las últimas viviendas, el camino se interna en
una zona de viñedos desde la que se divisan unas unas excelentes vistas
del pueblo de Belesar y amplios panoramas de ambas riberas En el paisaje
destaca el puente de Belesar, en un lugar que durante mucho tiempo fue
el principal enlace entre las comarcas de Lemos y Chantada.
Un paso histórico
Por aquí pasa el camino de los Codos de Belesar, que formó parte de una
ruta secundaria ligada a la vía romana de Astorga a Braga y más tarde se
integró en el hoy conocido como Camino de Invierno.
El camino corre paralelo al Miño durante unos seiscientos metros. Luego
sube a la carretera de Pincelo a la altura del puente de Portotide,
donde enlaza con el nuevo tramo que lleva al lugar de A Veiga, entre
viñedos, robles y castaños. En el kilómetro 4,2 y a la derecha del
camino, nada más rebasar una pequeña construcción, nos encontramos con
un cruceiro. Unos doscientos metros más adelante cruzamos el arroyo de
Souto. .
En la otra orilla arranca un corto sendero que lleva a la fuente de
Muiñovedro. Continuamos por el camino principal y seguidamente entramos
en Muiñovedro. Debemos andar otros cincuenta metros para salir a una
carretera que lleva a la hoy deshabitada aldea de A Veiga. Para llegar a
ella hay que torcer a la izquierda y caminar por el asfalto unos
doscientos metros.
La situación geográfica del municipio lo presenta como “el corazón de Galicia”, y posee variedad de paisajes mezclándose la montaña y la ribeira.
Entre sus atractivos añadiríamos un impresionante y abundante Patrimonio Histórico Artístico donde el románico está presente en gran medida.
En esta plaza merece nuestra atención la tipología de vivienda tradicional, con sus balcones de madera y galerías. Al fondo la Casa do Concello actual, antiguamente Prisión Municipal. Especialmente animada todos los días 5 y 21 de cada mes, días de Feria en Chantada.
Los productores locales llenan la plaza de huevos, pollos, conejos, quesos, verduras, nueces…que acercan de la zona de ribeira, normalmente favorecida por un clima más benigno.
Belesar, un pueblecito de ribera, con casas en ambos lados que se
prolongan en el río como en un perfecto espejo. Se respira
tranquilidad. En sus faldas, las viñas se mezclan con los árboles
frutales en flor, en su mayor parte cerezos.
"La zona del Miño es menos conocida y es preciosa. Hay mucha menos
gente, es más tranquila" nos cuenta Roi Barcala, de la empresa
'Rutea', que organizan todo tipo de rutas –de 10 a 600 personas– por
la Ribeira Sacra.
En coche, admirando la ribera del río, pasamos por Pincelo, una aldea
al borde del agua donde hasta hace poco vivía un cesteiro (cestero),
de esos artesanos de toda la vida que vendía sus cestas a los turistas
que se acercaban.
Ya casi de golpe llegamos a Portotide, un pueblecito
semisumergido por la crecida que siguió a la construcción del embalse
de Peares. Quedan unas seis casas en una de las vertientes,
comunicadas por un puente en el que paramos. ¿Vive alguien todavía por
aquí? Eso parece, y con tremendas vistas.
Playa fluvial de A Cova.
Un poco más adelante nos topamos con la playa de A Cova, otra de las
paradas imprescindibles de esta zona, especialmente en verano.
Esta playa fluvial tiene arena, restaurante, bar, un ‘Rincón del Gin Tonic’ y hasta pedaletas (las típicas barcas con pedales de playa) para darte una vuelta por los recovecos del río, bañado por viñas y árboles que, en esta primavera que empieza, pasan por todos los tonos de verde
Esta playa fluvial tiene arena, restaurante, bar, un ‘Rincón del Gin Tonic’ y hasta pedaletas (las típicas barcas con pedales de playa) para darte una vuelta por los recovecos del río, bañado por viñas y árboles que, en esta primavera que empieza, pasan por todos los tonos de verde
9. Chantada
Entre el Cañón del Miño y la Dorsal Gallega con el Monte Faro como
cumbre, destaca su hermoso casco antiguo y los numerosos ejemplos de
románico de la localidad.

La situación geográfica del municipio lo presenta como “el corazón de Galicia”, y posee variedad de paisajes mezclándose la montaña y la ribeira.
Entre sus atractivos añadiríamos un impresionante y abundante Patrimonio Histórico Artístico donde el románico está presente en gran medida.
El origen del nombre de Chantada muchos autores lo ligan a
“Plantata”, probablemente en relación con una antigua fortificación
defensiva.
Su casco antiguo conserva soportales tradicionales, especialmente en
la Rúa do Comercio.
Desde la plaza de Santa Ana iniciaríamos un recorrido, que nos
llevaría por la Rúa Leonardo Rodriguez, Rúa do Comercio…para llegar
a la Plaza del Cantón donde señorea la Casona de Lemos, restaurada
por Gallego Jorreto y que actualmente alberga la Oficina Municipal
de Turismo, la Biblioteca, y Salas de Exposiciones.
En dicha plaza se encuentra la “iglesia vieja” antigua Iglesia
Parroquial donde se venera entre otros a Santa Marina, y que en los
años ochenta se sustituyó por la moderna iglesia situada en la Rúa
Juan XXIII, aunque la antigua sigue en funcionamiento.
En esta plaza merece nuestra atención la tipología de vivienda tradicional, con sus balcones de madera y galerías. Al fondo la Casa do Concello actual, antiguamente Prisión Municipal. Especialmente animada todos los días 5 y 21 de cada mes, días de Feria en Chantada.
Los productores locales llenan la plaza de huevos, pollos, conejos, quesos, verduras, nueces…que acercan de la zona de ribeira, normalmente favorecida por un clima más benigno.
Si continuamos descendiendo hacia la Alameda nos encontraremos con
el Paseo Fluvial del Rio Asma, en el cual se ha restaurado un viejo
molino tradicional, que nos remite también a un aspecto cultural muy
importante para los chantadinos su famosa “Muñeira de Chantada”.
De reciente construcción, el paseo nos conduce al área recreativa de O Sangoñedo, donde además de parques infantiles en un precioso entorno natural se encuentra el Campo de Futbol Municipal.
De reciente construcción, el paseo nos conduce al área recreativa de O Sangoñedo, donde además de parques infantiles en un precioso entorno natural se encuentra el Campo de Futbol Municipal.
No podemos olvidar que cruzando el Asma en el Barrio de A Ponte se
divisa el
Restaurante Lucus
Rua dos de Mayo 7.,
Monasterio de San Salvador de Asma verdadero artífice del progreso local de la villa.
Monasterio de San Salvador de Asma
En él se conserva la iglesia del S.XII románica, además de poseer en su interior un fantástico retablo y artesonado ligado a la Casa Madre de Valladolid. Muy próximo estaría el Mercado Ganadero y la Estación de Autobuses.
En él se conserva la iglesia del S.XII románica, además de poseer en su interior un fantástico retablo y artesonado ligado a la Casa Madre de Valladolid. Muy próximo estaría el Mercado Ganadero y la Estación de Autobuses.
También podrá el visitante recorrer el llamado Camino de Invierno,
tramo del camino de Santiago que a su paso por Chantada discurre
por una antigua calzada romana, en el hermoso pueblo de
Belesar.
10. para Comer en Chantada
Restaurante Pulpería Os Pendellos
Rua Benigno Ledo | Situado en el Centro del Pueblo, al Lado del Parque Infantil Eloísa Rivadulla, 27518 Chantada, España
+34 637 82 96 33
10. para Comer en Chantada
Restaurante Pulpería Os Pendellos
Rua Benigno Ledo | Situado en el Centro del Pueblo, al Lado del Parque Infantil Eloísa Rivadulla, 27518 Chantada, España
+34 637 82 96 33
A Faragulla
Calle Alemania,
Calle Alemania,
27500 Chantada, España
+34 982 88 13 51
+34 982 88 13 51
Restaurante Lucus
Rua dos de Mayo 7.,
27500 Chantada, España
+34 982 44 17 64
El edificio actual se construyó a comienzos del siglo XIII,
y seguramente fuese realizado por el mismo taller de
canteros que acometió las obras de la cercana iglesia de San
Juan de Portomarín.
Tiene una única nave, con un ábside, y cubierta de madera.
En el exterior se divide en dos tramos, separados por contrafuertes.
Lo más destacado es la portada que se abre en el lado de la epístola, con dobles columnas que sostienen un arco de medio punto y dos arquivoltas con decoración geométrica, que acogen un tímpano liso.
y si aún disponemos tiempo podemos acabar nuestra ruta en la Preciosa ciudad de
+34 982 44 17 64
Iglesia de Santa Maria de Pesqueiras, Lugo
La iglesia de Santa María es el único resto de un monasterio
femenino de la orden de San Benito, y también lo único que
queda del pueblo de Pesqueiras, desaparecido a consecuencia
de la construcción del pantano de Belesar.
Monasterio de Santa María, Pesqueiras
Aunque no se tiene constancia de la fecha de su fundación, a comienzos del siglo XII se registran varias donaciones, y debió de ser este momento el de máximo esplendor del cenobio, que en el siglo XVI sería clausurado de forma definitiva.

Aunque no se tiene constancia de la fecha de su fundación, a comienzos del siglo XII se registran varias donaciones, y debió de ser este momento el de máximo esplendor del cenobio, que en el siglo XVI sería clausurado de forma definitiva.
Tiene una única nave, con un ábside, y cubierta de madera.
En el exterior se divide en dos tramos, separados por contrafuertes.
Lo más destacado es la portada que se abre en el lado de la epístola, con dobles columnas que sostienen un arco de medio punto y dos arquivoltas con decoración geométrica, que acogen un tímpano liso.
y si aún disponemos tiempo podemos acabar nuestra ruta en la Preciosa ciudad de
11. Portomarín

En el año 1963, con la construcción de la presa de Belesar, el viejo Portomarín quedó anegado por la aguas del Miño.
La villa se reconstruye sobre un altozano, teniendo el nuevo trazado, cierto sabor medieval con calles empedradas y casas con soportales. .
Por este motivo, se trasladaron al nuevo emplazamiento, piedra a piedra, la iglesia románica de San Juan y la de San Pedro, y otros edificios de relevancia.
La villa adquiere gran importancia durante la Edad Media, por ser lugar de
paso de los peregrinos que se dirigen a Santiago.
Aquí llegaron los Caballeros de la Orden de San Juan de Jerusalén en el siglo XII para hacerse cargo del hospital y comenzaron la construcción de la iglesia de San Juan, que preside la plaza de la villa.
Aquí llegaron los Caballeros de la Orden de San Juan de Jerusalén en el siglo XII para hacerse cargo del hospital y comenzaron la construcción de la iglesia de San Juan, que preside la plaza de la villa.
La iglesia de San Juan, actualmente de San Nicolás, tiene aspecto de
iglesia-fortaleza con torres y almenas. Es una obra realizada a finales
del siglo XII y principios del XIII. Se vincula su construcción a algún
colaborador del maestro Mateo.
Tiene una sola nave y un ábside semicircular. Destaca su fachada principal con un hermoso rosetón y la portada, con tres arquivoltas.
En una de ellas, están representados los 24 Ancianos del Apocalipsis. En
el tímpano, la figura del Pantocrátor.
Tiene una sola nave y un ábside semicircular. Destaca su fachada principal con un hermoso rosetón y la portada, con tres arquivoltas.

Pasamos por delante de la puerta sur de la iglesia, y al fondo de la calle
vemos el albergue de peregrinos.
Por la calle que pasa por el lateral izquierdo, llegamos a la iglesia de San Pedro.
De su fábrica románica, conserva la portada principal, con arco de medio punto y tímpano bilobulado, apoyado sobre dos mochetas con cabezas de toro.
Por la calle que pasa por el lateral izquierdo, llegamos a la iglesia de San Pedro.
De su fábrica románica, conserva la portada principal, con arco de medio punto y tímpano bilobulado, apoyado sobre dos mochetas con cabezas de toro.
Otra cosa que no podemos dejar de visitar en la villa es uno de los arcos
del puente romano del siglo II, que se salvó de las aguas del embalse y
que hoy en día se puede ver en uno de los extremos del puente nuevo.
Cuando bajan las aguas del embalse de Belesar, aparece el puente viejo que
cruzaba el río y los cimientos del viejo Portomarín.
Si en tu visita quieres hacer un FreeTour, o necesitas comprar alguna entrada para algún Museo o para realizar alguna actividad, en este enlace te lo pueden solucionan, click aquí.
Restaurante Perez
Praza Aviacion Espanola 2,
27170 Portomarín, España
+34 982 54 50 40
Restaurante O Mirador
Rúa do Pelegrín 27,
27170 Portomarín, España
+34 982 54 53 23
Restaurante Meson Do Loyo
Loyo s/n | loyo 2 km de prortomarin,
27611 Portomarín, España
+34 636 77 34 37
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