miércoles, 21 de agosto de 2019

Todos los Castillos de Madrid (y II)

Aquí comenzamos la Segunda ruta

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Ruta del Sur - Este


       


Indice

  1. Torreón del Castillo de Arroyomolinos
  2. Castillo de Torrejón de Velasco
  3. Comer en la zona de Torrejón de Velasco
  4. Torre de Éboli en Pinto 
  5. Castillo de los Condes de Chinchón
  6. Comer en Chinchón
  7. Castillo de las Encomiendas Santiaguistas de Villarejo de Salvanés
  8. Castillo de Fuentidueña de Tajo
  9. Castillo de Torremocha en Santorcaz
  10. Comer en la zona de Santorcaz
  11. Castillo de La Alameda en el Parque El Capicho

Iniciamos nuestra ruta del Sur este con el 

1. Torreón del Castillo de Arroyomolinos

Popularmente conocido como El Torreón, también se le conoce como Castillo de Gonzalo Chacón o Torre del Pan. 

Se construyó durante la segunda mitad del siglo XV, de planta cuadrada con esquinas redondeadas y estilo arquitectónico gótico mudéjar, similar a los castillos de la Mota, Coca, Casarrubios, Batres y Arévalo.

La fortaleza estaba compuesta por una torre del homenaje central, alrededor de la cual se construyó un antemuro rodeado de un foso.

En su interior, había un patio interior compuesto de una plaza de armas y de una barbacana con torres defensivas en las cuatro esquinas.

En el siglo XVI, Gonzalo Chacón y Fajardo, nieto de Gonzalo Chacón, realizó modificaciones en las instalaciones de la fortaleza, añadiendo dependencias como cocinas y caballerizas, y otros elementos defensivos como saeteras. 

Ya en el siglo XVII, el muro de la fortaleza fue desmantelado y colmatado el foso. Sin embargo, la torre se siguió utilizando con diversas funciones como cárcel, calabozo, tienda, granero o taberna.

Arquitectónicamente, existen dos partes diferenciadas atribuibles a los dos constructores de la fortaleza. Juan de Oviedo construyó hasta la tercera planta y Gonzalo Chacón remató las obras de la cuarta planta, terrado, escaraguaitas, matacanes y escudos.

En la planta baja se ubica un pozo profundo o aljibe para la provisión de agua al interior. Además, en los pisos segundo y cuarto existía una chimenea que hacía las veces de cocina y de calefacción.

Esta atalaya incluye los escudos de los señores que ordenaron su construcción en el siglo XIV.

Merece la pena observar su fachada llena de impactos de proyectiles e imaginar la historia por la que ha pasado.

2. Castillo de Torrejón de Velasco

Resultado de imagen de Castillo de Torrejón de VelascoEn Torrejón de Velasco se encuentra un castillo de pequeñas dimensiones con nueve torres y más otra gran Torre del Homenaje que en la actualidad se encuentra semi-derruida.

El castillo fue fundado en el siglo XV, sobre una edificación anterior, más modesta, cuyas primeras referencias históricas datan del siglo XIII

Es muy probable que su promotor fuera Gutierre Gómez de Toledo, personaje vinculado con la Casa de Alba, ya que, por aquel entonces, las tierras de Torrejón de Velasco estaban bajo su dominio.

Dadas las características y trazas de la construcción, puede estimarse que las obras pudieron ejecutarse entre 1430 y 1440, si bien la primera constancia escrita de la fortificación no aparece hasta el año 1455.

Hacia 1465 la fortaleza había pasado a manos de Álvar Gómez, familiar de Gómez de Toledo y secretario de Enrique IV de Castilla (14251474).

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 Entre Álvar Gómez y el monarca surgieron importantes desavenencias políticas, que finalmente se resolvieron a favor de Pedro Arias Dávila (¿1460?–1531), señor de Puñonrostro, quien, siguiendo órdenes del rey, puso sitio al castillo y tomó posesión de su área de influencia.

Este señorío mantuvo la propiedad hasta la Desamortización de Mendizábal, perdiéndolo definitivamente en el año 1830.

En el siglo XVI, la fortaleza dejó de tener una función militar y fue utilizada como prisión de notables de la Corte, al igual que otras fortificaciones de la Comunidad de Madrid, caso del castillo de Torremocha, en Santorcaz.

El siglo XVIII supuso su definitiva decadencia. En 1775, sus dependencias alojaron una fábrica de jabones y una hilatura de lana. Durante la Guerra de la Independencia, el edificio sufrió graves desperfectos a manos de las tropas francesas, que terminaron por arruinar la estructura. 

En el siglo XX, fue usado como almacén de maquinaría agrícola y como establo para ganado.

Entre las personalidades históricas que han habitado en el castillo, la tradición sostiene que en 1526 se alojaron Carlos I (15001558) y Francisco I de Francia (14941547),2​ mientras se dirigían a Illescas (Toledo) para concertar la boda de este último con Leonor de Austria (14981558), hermana del emperador.

Es citado como lugar del fallecimiento, en 1544, encadenado por muchas crueldades de las que se le acusaba, del fundador del reino de Nueva Galicia, en Nueva España (México), Nuño Beltrán de Guzmán.

para comer en Torrejon de Velasco


Restaurante El Torreon
Calle Cádiz, 28, 
28991 Torrejón de la Calzada, España
+34 663 95 58 63


Tipica
C/ Domingo Malagón 10 | entrada plaza Adolfo Marsillach, 
28982 Parla, España
+34 916 05 28 02


Don Cirilo
Calle Jaime I El Conquistador 23, 
28982 Parla, España
+34 916 05 30 47

y desde aquí nos encaminamos hacia la 


3. Torre de Éboli en Pinto 

Resultado de imagen de https://www.Torre de Éboli en Pinto
Esta torre pudo haber sido construida a mediados del siglo XIV, a instancias de Íñigo López de Orozco, que recibió en esta época el señorío de Pinto, de manos del Pedro I el Cruel.

Sus primeras referencias escritas datan de 1382 y en ellas se describe la visita del rey Juan I de Castilla al edificio, propiedad en aquel momento de Juana de Orozco.

Esta visita del monarca hace suponer que el torreón formaba parte de un conjunto arquitectónico mucho mayor que el actual —reducido únicamente a la torre—, que pudiese albergar al séquito real.

El torreón de Pinto fue utilizado, en los siglos XVI y XVII, como prisión de nobles e ilustres. Aquí estuvo recluida durante seis meses Ana de Mendoza y de la Cerda, princesa de Éboli, tras ser detenida el 28 de julio de 1579 por las tropas de Felipe II.

Su delicado estado de salud y las malas condiciones del torreón motivaron su traslado, primeramente, al castillo de Santorcaz (Madrid) y, posteriormente, a su palacio de Pastrana (Guadalajara), donde murió en 1592.

En 1589, fue encarcelado Antonio Pérez, secretario de Felipe II. Estuvo prisionero durante dos meses, acusado de violación de secretos de Estado y, en el trasfondo del proceso, de planear el asesinato de Juan de Escobedo, secretario de Juan de Austria, hermano del rey.

Durante el reinado de Felipe IV, en el siglo XVII, fue confinado en la torre Francisco María Carrafa, duque de Nochera, que murió en la misma en el año 1642.

Construida con una llamativa piedra blanca mide unos 10 metros de ancho por 30 metros de alto.

4. Castillo de los Condes de Chinchón


En la Villa de Chinchón se encuentra un castillo que ha sido testigo de la historia de esta importante Villa de Madrid.

El castillo que ha llegado hasta nuestros días se asienta sobre una primitiva fortaleza, alrededor de la cual se articulaba el señorío de Chinchón, ostentado por la familia de los Cabrera desde tiempos del rey Enrique IV de Castilla.

El castillo fue construido como residencia y ostentación de poder de los nuevos señores de Chinchón allá por finales del siglo XV. 

El edificio original sufrió daños de consideración en el ataque que realizaron las tropas comuneras en el año 1520.

La plaza fue entregada con toda su artillería el 21 de enero de 1521.

El tercer conde de Chinchón, Diego Fernández de Cabrera y Bobadilla, decidió demoler los restos que quedaron. Sobre su solar, ordenó levantar un nuevo castillo, aprovechando los materiales del viejo.

La autoría y cronología de las fases de la obra son desconocidas, si bien se sabe que su edificación se prolongó desde 1590 hasta 1598.

Asimismo, existen referencias de los costes de la construcción. En su testamento, Fernández de Cabrera y Bobadilla hizo constar que llevaba gastados cincuenta mil ducados, sin haber salido de los cimientos.

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El castillo estuvo bien conservado hasta 1705, año en el que sufrió las consecuencias de la Guerra de Sucesión española.

 En esa fecha fue ocupado por las tropas del ejército del Archiduque de Austria, dirigidas por el marqués de las Minas. 

Sus dependencias fueron aprovechadas para la instalación de abundante artillería. Más tarde, sufrió un incendio en su parte noroeste, a consecuencia del almacenamiento de cáñamo.

Un siglo después, en 1808, durante los tres días de asedio a Chinchón, fue expoliado e incendiado a manos de la Brigada Polaca del mariscal francés Claude Perrin Victor, en el contexto de la Guerra de la Independencia.

El castillo posee dos cuerpos rectangulares con esquinas rematadas en torres. 

Entre los muros y el patio central se distribuyen las galerías. Si lo visitas, también podrás ver el foso que aún se conserva.

Es inevitable, estar en chinchón y disfrutar de su increible plaza

 Está considerada uno de los ejemplos más notables de plazas porticadas castellanas.

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Su origen es medieval, del siglo XV, y se la considera una de las plazas más bellas. Cuenta con doscientos treinta y cuatro balcones denominados "claros" y ha sido centro de numerosas actividades a lo largo de su larga existencia, como fiestas reales, proclamaciones, corral de comedias, corridas de toros, plató de cine, entre otros

Los edificios que la rodean constan de elementos de madera vista, contabilizándose un total de 234 balcones.1​ Goza de una protección integral de grado 1​ y hace las veces de coso taurino.

Las balconadas están pintadas de color verde, aunque en el pasado habrían lucido uno azul.​

y visitar sus famosa bodegas, para disfrutar de su gastronomia, sitios para comer:

Ajofino
Plaza Mayor 32, 
28370 Chinchon, España
+34 910 57 97 87


Restaurante La Casa del Pregonero
Plaza Mayor 4, 
28370 Chinchon, España
+34 918 94 06 96

y algo mas económico


La Estación
Carretera de Madrid, 7, 
28370 Chinchon, España
+34 918 94 03 41

una vez birn comidos, seguimos nuestra ruta, Más castillos…

A lo largo y ancho de la Comunidad de Madrid existen otra serie de castillos y fortalezas que merecen la pena. Ya sea de paso, excursión, una escapada romántica o en familia, te animamos a visitarlos.

En el sureste de Madrid, se encuentran las ruinas del

6. Castillo de las Encomiendas Santiaguistas

Algunas hipótesis sostienen que fue construido en el siglo XIII para reforzar las conquistas cristianas de la zona de influencia del Tajo, arrebatadas en los siglos anteriores a Al-Ándalus.

Se construyó con el único objetivo de servir de defensa ante ataques árabes, y dicha torre era el lugar donde se hacía el control militar. 

Esta teoría cobra peso si se tiene cuenta que el castillo de la Alfariella o de la Alarilla, una fortaleza de origen musulmán localizada en el cercano pueblo de Fuentidueña de Tajo, fue totalmente destruido durante la Reconquista

Ante la imposibilidad de ocupar esta plaza, los cristianos se vieron obligados a levantar una fortificación próxima, que consolidara sus posiciones en los territorios conquistados.

Otras teorías establecen un origen anterior al siglo XIII e, incluso, algunos investigadores aventuran que el edificio medieval que ha llegado hasta nuestros días puede asentarse sobre los restos de una primitiva fortaleza romana.

Al margen de ello, sí parece cierto que el castillo de Villarejo de Salvanés formaba parte del sistema defensivo que protegía el paso por el antiguo Camino de Toledo (o Toledano), así como por la llamada Senda Galiana (calzada romana que enlazaba la Galia e Hispania, en uso durante la Edad Media).

El castillo de Villarejo de Salvanés fue sede del Tribunal Especial de las Órdenes Militares y, en el siglo XIX, acogió como refugiado a El Empecinado, además de convertirse en el punto de origen de uno de los fracasados levantamientos del Juan Prim.

Del castillo de Villarejo de Salvanés Sólo ha sobrevivido la torre del homenaje. 

Actualmente su cometido es bien distinto, alberga el Centro de Interpretación del municipio y la Oficina de Turismo. 

Además de la historia que rodea la edificación, el visitante puede contemplar las vistas que ofrece la azotea de la torre, a 22 metros del suelo. Abierto sábados y domingos. 

Afortunadamente, la Torre del Homenaje se ha conservado hasta nuestros días.

7. Castillo de Fuentidueña de Tajo

construido durante la época de dominación musulmana, aún conserva uno de los muros y parte de dos torres.

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La historia del castillo de Fuentidueña aparece ligada a la desaparecida fortificación musulmana de la Alfariella o de la Alarilla, edificada por la población musulmana para detener el avance de los reinos cristianos, durante la Reconquista.

La Alarilla fue conquistada por el rey Alfonso VI de Castilla entre los siglos XI y siglo XII. Los cristianos establecidos optaron por abandonar esta construcción, meramente militar, y levantaron en el siglo XII un nuevo castillo, que, además de fortaleza, sirviera de residencia palaciega.

En el castillo vivió la reina Urraca I, esposa de Alfonso I de Aragón, a quien el pueblo de Fuentidueña de Tajo llamaba su dueña. Este apelativo, unido a la existencia de un manantial a los pies del cerro donde se emplaza el castillo, da nombre a la localidad.

En el año 1212Alfonso VIII consolidó la plaza, tras su victoria en la batalla de las Navas de Tolosa, que permitió la expansión meridional del Reino de Castilla.

En el siglo XV, el edificio pasó a manos de la Orden de Santiago. En 1438, el adelantado Pedro Manrique fue encarcelado en el castillo, en tiempos de Juan II. También sirvió de prisión a Álvaro de Luna, en castigo por sus diferencias con la citada orden militar, y a Diego López Pacheco y Portocarrero, segundo marqués de Villena, confinado por orden de Gabriel Manrique.

En el siglo XIX, durante la Guerra de la Independencia, el castillo de Fuentidueña fue expoliado y sus piedras utilizadas para la construcción de otras edificaciones.

Estuvo vinculado históricamente con la orden militar de la Encomienda Mayor de Castilla de la Orden de Santiago, razón por la cual también es conocido como castillo de Santiago. 

Otras denominaciones son Torre de Doña Urraca y Torre de Los Piquillos, en referencia a la torre del homenaje, uno de los elementos de la fortaleza que mejor se conservan.

Desde aquí nos dirigimos a Santorzaz para ver los restos del

8. Castillo de Torremocha. 

Resultado de imagen de Santorcaz Castillo de Torremocha.

El castillo de Torremocha fue levantado en el siglo XIV, sobre los cimientos de una edificación anterior, que pudo datar del siglo XII

Cabe suponer que la primitiva construcción cumplía una función de apoyo de la plaza fuerte de Alcalá de Henares, ciudad localizada a unos 14 km de Santorcaz.

El edificio que actualmente se conserva fue mandado construir por el arzobispo Pedro Tenorio

Vinculado desde sus orígenes al poderoso Arzobispado de Toledo, fue reformado y ampliado en varias ocasiones entre los siglos XIV y XV, junto con las torres del recinto amurallado en el que el castillo se integra. De ahí las diferentes facturas que presentan los distintos elementos del conjunto.

En el siglo XV, el castillo abandonó su inicial función defensiva y se convirtió en cárcel de clérigos, en tiempos del arzobispo Alfonso Carrillo de Acuña.

El cardenal Cisneros y Ana de Mendoza de la Cerda, princesa de Éboli, han sido algunos de sus prisioneros, así como el Barón de Watteville, que fue encarcelado en él tras un incidente diplomático cuando desempeñaba el cargo de embajador de España en el Reino Unido.

El castillo ha sido utilizado como residencia palaciega, arzobispal y cárcel, en la que estuvieron personajes ilustres como la Princesa de Éboli oel Cardenal Cisneros.

para comer en Santorcaz


Ki-Jote
Vía Complutense, 42 | Parte trasera del edificio, hacia Avenida Guadalajara, 
28805 Alcalá de Henares, España
+34 652 83 10 15

Plademunt
Calle Francisco Díaz, 1, 
28801 Alcalá de Henares, España
+34 918 77 63 37

El Pontifical
Calle del Pontifical | c/o El Pontifical Hotel, 
28817 Los Santos de la Humosa, España
+34 918 84 92 34


y para concluir nuestra ruta volvemos a Madrid

En el barrio de Alameda de Osuna cuenta con el 

10. Castillo de La Alameda, 

Resultado de imagen de Castillo de La Alameda

Bajo el castillo existió un poblado datado del 2.000 a.C., el cual se encontraba en una excelente posición sobre el arroyo de Rejas, dominando el paso de la ruta hacia el valle del Ebro. Posteriormente reocupado varias veces durante época romana y medieval.
 En ésta última época surgió la aldea de La Alameda, entregada a finales del s.XIV en señorio a la familia Mendoza, incluyéndose en dicho señorío la aldea de Barajas.

Se baraja que fuese Diego Hurtado de Mendoza quien mandara construir el castillo junto a la aldea para simbolizar su dominio de la zona.

Éste fue construido entre 1431 y 1476, fecha esta última en la que figura «como refugio de los partidarios de la Beltraneja cuando perdieron Madrid»​ tras la batalla de Toro, según consta en la documentación de la época.

Posteriormente fue otorgado como dote por el rey Juan II de Castilla a Inés de Ayala y Ruiz Sanz Zapata,1​ pasando de este modo a los Zapata, familia vinculada al patriciado urbano del Madrid bajomedieval.

Se supone que su emplazamiento estaría originalmente en medio del típico bosque de encinas (Quercus ilex) de la zona.2

Resultado de imagen de Castillo de La Alameda,Cuando los Zapata se emparentaron con la poderosa familia de los MendozaFrancisco Zapata y Cisneros, el mayordomo de Felipe II y presidente del Consejo de Castilla, fue en 1575 nombrado I conde de Barajas y señor de la Alameda.​

 En 1575, el conde encargó su ampliación y reforma para convertirlo en palacio renacentista con un espléndido jardín.

Se levantó la torre del homenaje, se construyeron nuevas crujías en los laterales oriental y meridional y se abrieron vanos más amplios y luminosos. Así mismo, se convirtió el foso en un jardín.

En 1586 y debido a sus cargos públicos, se trasladó a Madrid y encargó al arquitecto toledano Nicolás de Vergara más reformas.

Entre las personalidades históricas que han desfilado por el castillo, bien como «prisión de notables», bien como alojamiento, destaca el Fernando Álvarez de Toledo y Pimentel, duque de Alba, que lo habitó en 1580 a su regreso del destierro de Uceda

Así mismo, tras casarse con Felipe III, la reina Margarita de Austria visitó el castillo en 15993​ de camino a Madrid.

En él murió el III duque de Osuna después de un breve cautiverio (1622-1624).7​ Tras su fallecimiento, la condesa de Benavente, su esposa, decidió comprar las tierras adyacentes, que, con el tiempo, dieron lugar a la finca de la Alameda de Osuna.

Un incendio destruyó el castillo en 16973​ y, tras quedarse el castillo despoblado, en el siglo xviii algunos vecinos de Alameda —ya villa— reciben permisos para retirar piedras y otros materiales del edificio para sus propiedades.
En 1772, un vecino de la villa denuncia que el castillo es «... abrigo de mal hechores y refugio de perbersidades ocultandose en sus ruinas...».

Así mismo, en 1777 se permiten a las religiosas del convento de Santo Domingo el Real retirar de las ruinas piedras para poder reconstruir unas tapias caídas de su viña.

También, a partir de 1787, cuando se empieza a construir el parque de El Capricho, propiedad de la duquesa María Josefa Pimentel y Téllez-Girón, se usan materiales procedentes del recinto.

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Parque del Capricho, Madrid

Su deterioro se hizo especialmente visible en el siglo xix, cuando fue expoliado y sus materiales empleados para la construcción del panteón de los Fernán Núñez, familia que heredó el título nobiliario del condado de Barajas. 

En 1856, la duquesa proyectó recuperar el castillo para convertirlo en casa de campo, proyecto del cual aún se conservan los dibujos, sin firmar, pero posiblemente realizados por un arquitecto belga.

En la primera mitad del siglo xx volvió a sufrir nuevos daños, durante la guerra civil, al instalarse junto a él un nido de ametralladoras, formando parte del sistema defensivo del alto mando republicano asentado en El Capricho.

Entre 1988 y 1989 el arquitecto municipal Pedro Herrero Pintó tomó algunas medidas para consolidar las estructuras que aún quedaban en pie.

Está considerado Bien de Interés Cultural​. Depende del Departamento de Museos del Ayuntamiento de Madrid, estando adscrito al Museo de los Orígenes9​.Hoy en día su estado está catalogado como ‘semi-ruina’, el paso del tiempo y la guerra civil hizo mella en la edificación, pero lo poco que ha quedado en pie ha sido restaurado y convertido en Museo.

Los fines de semana y festivos se abre al público. Se puede visitar la casa del guarda, el foso del castillo, la torre del homenaje, un nido de ametralladoras de la guerra civil, parte del interior del castillo y el jardín renacentista. 

Y colorín colorado este cuento no ha acabado, la Comunidad de Madrid cuenta con más castillos, fortalezas, residencias o todo en uno. Pero habrá que esperar para adentrarnos en sus murallas y recorrer su historia.

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